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Primavera otra vez Capítulo 8

3 December 2012 1,459 views

“PRIMAVERA OTRA VEZ”

 

CAPITULO 8 MOMENTOS DESICIVOS.

 

En el campamento de la cruz roja, Candy se iba ganando el cariño de todos, médicos, enfermeras, el personal de la cocina y el comedor, todos la admiraban y respetaban porque era la más trabajadora y la más valiente.

Siempre estaba dispuesta a ir con el grupo de médicos al campo de batalla para recoger a los heridos y trasladarlos lo más pronto posible al campamento, eso significaba que arriesgara la vida, puesto que en un fuego cruzado los médicos y enfermeras podían resultar heridos o incluso muertos.

Pero Candy era muy ágil, sus años trepando arboles y corriendo por la colina de Pony habían resultado ser de gran utilidad ahora, era muy rápida y no le importaba tirarse al suelo y moverse pecho tierra para salvarse ella o a alguien mas, todos admiraban su condición física.

Una mañana, mientras atendía heridos en el campamento, Candy escuchó como los médicos hablaban acerca de la necesidad de mandar una comitiva de médicos y enfermeras al frente de batalla en la zona fronteriza con Alemania, pues allá la situación era más crítica que en Paris. Los médicos decidían quien de ellos iría, lo resolvieron rápido, tres de ellos se ofrecieron, pero después se enfrentaron a la difícil situación de resolver a que enfermeras enviar, tenían que dejarlo a consideración de ellas, no querían obligar a nadie pues era una misión peligrosa.

Candy escuchó todo y pensó que era la oportunidad que necesitaba para ayudar a Hanz a regresar a su país.

Al caer la noche, Candy fue al Hospital La Salpetriere a visitar a su amigo, quería contarle su plan para ayudarlo. Al llegar, el doctor Phillipe la encontró por el pasillo.

-¡Candy! Que bueno que te encuentro, necesito tu ayuda, ven pronto.

Phillipe corría por los pasillos, parecía algo grave.

-¿Qué sucede Phillipe? – preguntó desconcertada Candy.

-una emergencia.

-¿le paso algo a Hanz?

-no, el esta bien, es un herido que acabamos de recibir, estamos escasos de personal y necesito tu ayuda.

-¡oh, apurémonos entonces! – ella siempre estaba lista y dispuesta a ayudar.

Llegaron al tercer piso y entraron a la zona de pacientes quemados.

-Candy, debo advertirte que lo que verás aquí es muy impresionante. Son personas con quemaduras de segundo y tercer grado, no es algo fácil de tratar, ¿podrás hacerlo?

Candy sintió un nudo en el estomago, pero ya estaba acostumbrada a ver todo tipo de cosas impresionantes, en el campo de batalla había visto cosas espantosas que les sucedían a los soldados, incluso quemaduras severas.

-Si, Phillipe – respondió muy segura – no es la primera vez que veo soldados quemados, vamos.

-sabía que dirías eso, ven, es un paciente que llegó ayer y ha tenido convulsiones a causa del dolor, tiene quemaduras en las piernas y hay amenaza de gangrena debido a la infección. Necesito que me ayudes a cambiar las vendas y hacer la curación.

Al entrar, Candy vio a su alrededor, habían muchos jóvenes con quemaduras severas y sintió compasión por ellos. Ayudó al doctor Phillipe a hacer la curación, fue un proceso muy doloroso para el joven, y Candy trataba de aminorar su sufrimiento platicando con él y sosteniéndole la mano de vez en cuando. Se tardaron poco más de media hora y terminaron.

-gracias por ayudarme Candy, ¿en verdad no has pensado en trabajar aquí en el hospital en lugar de arriesgar la vida en el campo de batalla? – le preguntó Phillipe que estaba preocupado por el bienestar de su nueva amiga, ya la apreciaba mucho.

-si, eso haré – dijo Candy que sintió que era hora de llevar las cosas a un plano mas seguro y esperar a salvo en el hospital el resto de los meses que le quedaban para cumplir el año que le había prometido al Duque – pero antes debo cumplir con una ultima misión – dijo.

-¿Qué misión? – Phillipe estaba intrigado.

-debo ayudar a Hanz a volver a Alemania para que se reúna con su familia.

-¿y como lograras eso Candy? – se sorprendió de lo que escuchó.

-vamos a ver a Hanz y lo sabrás.

Phillipe miró su reloj.

-está bien, vamos. – le respondió a la chica.

Bajaron a la habitación de Hanz, pero al entrar no encontraron a nadie.

-¿Dónde esta Hanz? -Preguntó preocupada Candy.

-debe haber ido a la cafetería, desde ayer le he dado permiso para bajar al jardín y pasear por allí, le hace bien para recuperarse mas pronto. Ven, vamos a buscarlo.

Ambos bajaron nuevamente por las escaleras y al llegaron a la cafetería Phillipe le abrió la puerta. Cuando Candy entró se llevó una gran sorpresa.

-¡sorpresa Candy! – se oyó un fuerte grito

-¿pero que es esto?

-¡feliz cumpleaños! – le dijo Hanz que se acercó a ella y besó su mano.

-¡feliz cumpleaños Candy! –le dijo Phillipe y besó su otra mano.

Candy se ruborizó ante tales gestos y sintió gran alegría de ver a casi toda la gente del campamento de la cruz roja ahí reunidos.

-¿pero como es que están todos aquí, si acabo de verlos en el campamento hace un rato?

-esta mañana el doctor Phillipe nos dijo que era tu cumpleaños y que habían preparado una fiesta en tu honor, el nos invitó. Además se encargo muy bien de entretenerte para que nosotros llegáramos sin que nos vieras–dijo uno de los doctores del campamento.

Candy entonces entendió porque Phillipe la llevó a ver al soldado quemado. Fue una distracción.

-en realidad todo fue idea de Hanz – dijo Phillipe – el lo organizó y gracias a la cooperación de todos pudimos hacerte esta sencilla celebración. Espero que lo disfrutes Candy. ¡Ya eres mayor de edad!

Se notaba contento ya que él nunca iba a fiestas, no tenia tiempo de disfrutar este tipo de celebraciones y ahora gracias a Candy y Hanz, le tocaba vivir un poco de lo que se había perdido de adolescente.

-Oh, gracias a todos. Me siento muy contenta…

Unas lágrimas resbalaron por sus mejillas, estaba emocionada de sentirse querida, ya no se sentía tan sola como cuando recién llegó.

-vamos, seca esas lágrimas Candy, es tu día. Todos estamos aquí por ti. –le dijo Hanz.

-eres muy especial Candy, todos aquí te apreciamos, nos has ganado el corazón – dijo Jaques, el chico del comedor que acababa de conocer.

-gracias Jaques, me alegra que hayan venido, pero…. ¿Que pasó con el campamento? ¡Alguien debe atender a los pacientes!

- no te preocupes, un pequeño grupo se quedó para estar al pendiente, ellos vendrán mas tarde y nosotros regresaremos a cubrir el turno.

-¡vaya! Parece que lo planearon muy bien ¿eh? ¡Pues disfrutemos de la fiesta entonces! ¡18 años, aquí voy! –dijo muy sonriente.

-¡muy bien Candy! –Dijo Hanz – ¿quieres bailar? Aunque creo que no lo haré muy bien con mi pierna lastimada…

-entonces yo bailaré con ella – interrumpió Ronie –

-¡Ronie! – que bueno que has venido. Tendrás que esperar tu turno para bailar porque Hanz me lo ha pedido primero.

-esta bien, ¡la espera valdrá la pena si el premio es bailar con la chica mas hermosa de todo el mundo! – dijo en tono cómico.

-¡no bromees! –dijo Candy que se sentía muy halagada.

-creo que no bromea Candy, en verdad eres una hermosa chica. El que se case contigo será el mas afortunado del mundo, pues además de hermosa eres muy noble y extraordinaria…-besó de nuevo su mano – Y que dices, ¿te arriesgas a bailar conmigo aunque te pise? –le señaló su pierna lesionada Hanz.

-no te preocupes por eso, ¡bailemos! –dijo emocionada.

La música empezó a sonar, los valses de Tchaikovski y Strauss amenizaron la velada que apenas empezaba. Candy bailó con todos los chicos que le pedían el honor de un baile, era una chica hermosa y no pasaba desapercibida la gracia y elegancia que tenia para bailar, su porte parecía de una princesa. Esa noche Candy se sintió libre de temores y preocupaciones, la estaba pasando muy bien. Comieron, bebieron vino y conforme transcurría la noche, el ambiente se iba alegrando más.

Uno de los cocineros del campamento era un panadero negro proveniente de Nueva Orleans y había traído consigo unos discos con grabaciones que nadie antes había escuchado, era una música muy popular de donde venía: el Jazz. Se atrevió a poner uno de sus discos y de inmediato la alegre y sensual música llamó la atención de todos, no sabían como bailar esa extraña pero contagiosa melodía.

El cocinero empezó a bailar para mostrarles como hacerlo y todos lo imitaron de inmediato. Era una gran celebración a pesar de las carencias, todos se olvidaron por un largo rato de que existía la Guerra.

 

Mientras tanto, en América, Terry regresaba a Nueva York, tomó el tren nocturno y por la mañana ya se encontraba en su departamento. Iba a empezar a preparar su desayuno cuando sonó el timbre. Se preguntaba quien sería puesto que no esperaba a nadie.

-hola Terry, buenos días. Perdón por venir sin avisar.

-Greg, ¿Cómo supiste donde vivía? Pasa por favor.

-gracias por recibirme, Terry. Necesitaba hablar contigo cuanto antes. La madre de Susana me dio tu dirección, espero que no te moleste.

-no me molesta, solo me sorprende verte aquí. ¿Ya desayunaste? Yo apenas iba a prepararme algo.

-entonces déjame ayudarte. –dijo Greg al tiempo que dejaba su chaqueta a un lado y se levantaba las mangas, preparándose para cocinar.

-¿tu cocinas? – pregunto escéptico Terry.

-¿crees que eres el único soltero que puede valerse por si mismo? Yo he vivido solo mucho tiempo y tuve que aprender a hacer de todo y no me avergüenza decirlo.

-vaya Greg, no dejas de sorprenderme. Vamos a preparar algo entonces.

Los dos hombres se pusieron manos a la obra y en poco tiempo tuvieron listo el desayuno. Se sentaron a la mesa y después de desayunar Terry interrogó a Greg.

-¿y bien? ¿A que debo el honor de tu visita?

-creo que ya lo sabes. Se lo que te proponías cuando nos invitaste a cenar la otra vez.

- y no esperaba menos de ti. Eres un tipo con muchos recursos y muy intuitivo. Me caes bien Greg. Sabes, yo no soy de los que hace amistad con alguien muy rápido, de hecho tengo muy pocos amigos…solo uno.

-pues a mi me caes muy bien también Terry, me gustaría que fuéramos amigos. – le dijo con una sonrisa.

-será un pacer… amigo. – Terry le devolvió la sonrisa y se estrecharon las manos.

Fue extraño que Terry sintiera afinidad con alguien tan rápido, por muchos años fue un chico solitario, sin amigos, hasta que conoció a Albert. Luego Stear y Archie empezaron a tratarlo mejor, y podría decirse que llegaron a ser amigos, pero había pasado mucho tiempo, no sabia si Archie aun lo veía con buenos ojos.

Ahora, Terry había madurado y aunque seguía siendo un solitario, ya no se sentía inseguro. Terry era un tipo muy agradable una vez que se le conocía bien. Greg lo notó de inmediato.

-y ya que somos formalmente amigos, quiero decirte algo muy importante. – dijo el pelirrojo, Greg.

-¿sobre Susana no es así? –Terry sabía hacia donde se dirigía la conversación.

-si. Terry yo amo a Susana. – la franqueza y el ser directo eran algo que caracterizaba a Greg.

-ya lo sabía, no eres el único intuitivo.

-si, me di cuenta por el plan tan perfectamente organizado que tramaste. Eres un genio Terry Grandchester. – sonrió.

-en realidad no lo hubiera podido lograr sin la ayuda de mi madre, ella fue la que orquestó todo. ¿Les gustó el pianista? Ella lo mando en el momento preciso, los estaba observando desde una mesa a escondidas.

-ah, entonces te ha de haber contado que esa noche Susana y yo estuvimos a punto de besarnos.

-si, me lo dijo. Greg a mi no me molesta, si es eso lo que vienes a decirme… Yo apoyo que ustedes dos se vuelvan más que amigos, Susana merece ser feliz con un hombre como tu.

-Terry, ¿Por qué estas con Susana si no la amas? No creo que sea solo porque te sientes obligado.

Terry dejó sobre la mesa su taza de café y se quedó pensativo un momento. Estaba a punto de abrir su corazón y contarle a Greg su triste historia.

-es porque la chica mas extraordinaria que he conocido me lo pidió.

-¿y se puede saber quién es esa chica? – Greg quería conocer la historia de Terry y escucharlo de su propia voz.

-se llama Candy, y es la única chica a la que he amado. Desde que la conocí, supe que era alguien especial.

-se nota que aún la amas por la forma en como se escucha tu voz al hablar de ella.

-nunca la he dejado de amar, pero el destino quiso que nos separáramos de una forma cruel.

-no creo que haya sido el destino. Cada quien es libre de hacer con su vida lo que uno quiera.

-tienes razón Greg, ahora lo entiendo y no sabes como me arrepiento de no haber hecho nada para solucionar las cosas con Susana y ser feliz con Candy.

-nunca es demasiado tarde. Te lo digo porque yo he decidido conquistar a Susana y ganarme su corazón. Vine a decírtelo porque no quiero actuar a tus espaldas, después de todo, tú eres su actual novio, y no quiero faltarte al respeto.

Greg era un hombre integro y leal. Y ahora que era amigo de Terry, sentía que debía ser claro con él, no quería jugarle sucio.

-gracias por tu honestidad Greg. Aprecio mucho que me digas tus planes y te deseo éxito. Yo aprecio a Susana y se que yo no soy lo mejor para ella, nunca la podre amar como se merece y se que tu si.

-gracias Terry. Yo la he amado desde que era un adolescente, pero ella es más joven que yo y nunca me vio como algo más que su amigo. Supe ser paciente y esperar a que ella madurara, ahora creo que es el momento oportuno para que  pueda verme como algo más. Ayer la besé…

Terry se sorprendió de escuchar eso, en verdad Greg era directo y estaba decidido a conquistar a Susana.

-¿y que paso? – pregunto tranquilo.

-ella no me rechazó, pero se quedó confundida. Esta obsesionada contigo, cree que te ama pero a mi me parece que es un amor platónico, algo irreal, una fantasía.

-yo también lo creo así.

-pero yo hare que se de cuenta de eso y me esforzare por ganarme su corazón de verdad. Sabes, creo que dentro de poco ella tomara una decisión, la conozco y estoy seguro que ella te dejara libre.

-¿lo dices en serio? – Los ojos de Terry brillaron de esperanza – Espero que así sea, porque yo estaba pensando en ir a hablar con ella hoy mismo para terminar nuestra relación.

-por favor, no lo hagas, espera un poco, es todo lo que te pido. Permítele a ella ser la que tome la decisión, de otro modo seria un golpe muy duro para su autoestima.

-te comprendo Greg, tu solo la estas protegiendo, pero yo de verdad necesito terminar con esto lo antes posible.

-¿tanta prisa tienes? ¿Por qué?

-porque quiero ir a buscar a Candy, ella se fue a la guerra como voluntaria y temo que algo malo le pase, estoy desesperado, no quiero perderla.

-¿Cómo que se fue a la guerra?

-ella es enfermera y tiene un profundo amor por su vocación y por el prójimo. Esta en Paris arriesgando su vida para salvar a otros. Ella es así, es un ángel.

-me imagino como te sientes y tienes buenas razones para estar preocupado. Yo vengo de Paris y es un infierno. Ahora entiendo porque te sobresaltaste el día de la cena en casa de Susana cuando yo mencione sobre las enfermeras que pueden morir en el campo de batalla…entonces…eras tu el que tocaba la armónica tan melancólicamente, ¿no es cierto?

-si…esa armónica me la regaló Candy para que yo dejara de fumar y siempre la traigo conmigo. La toco siempre que me inundan las ganas de recordarla y estar con ella. No sabes cuanto la extraño.

-hablas tan bien de ella que me gustaría conocerla. Se nota que es una chica extraordinaria. ¿Cómo la conociste?

-es una larga historia…

-bueno, yo no tengo nada mas que hacer hoy… ¿podrías contarme?

Terry se sintió agradecido con Greg por prestar sus oídos, pues el deseaba desahogarse y contarle su historia con Candy a alguien.

Con gran melancolía empezó a relatar cuando conoció a Candy en el barco, aprovecho también para contarle a Greg como su relación con sus padres no era la mejor en ese entonces y que se sentía solo, ya que de niño nunca tuvo el amor de sus padres, que estaban separados y creció en una familia sin amor y con constantes discusiones por parte de su padre y su madrastra.

Le contó como se inició en la bebida a tan temprana edad y se volvió un rebelde en el colegio San Pablo. Y como Candy con su ángel e infinita alegría y dulzura lo ayudó a estar en paz consigo mismo y perdonar a sus padres.

También le contó emocionado cuando le robó un beso y la reacción de ambos. Greg se rio a carcajadas al saber que la chica lo abofeteo y después lo golpeo a puño cerrado y, ahora que lo recordaba, a Terry también le hizo gracia y comenzó a reír junto con Greg, luego se lamento de haber reaccionado tan mal al golpearla en retribución a la bofetada de ella. ¿Por qué lo hizo? Por inmaduro y por no dejar que nadie lo dejara en ridículo, el orgullo herido.

Luego le contó de la maldad de Elisa y como consiguió que se separaran. El vino a América para realizar su sueño de ser actor y lo logró sin ayuda de su madre. Después vino el relato de cómo Candy y el se reencontraron por poco tiempo creyendo que ya no se separarían jamás y sucedió el accidente de Susana y todo lo que el ya conocía.

Greg sintió que tuvo razón al pensar que había mucho más en Terry detrás de su aparente frialdad y dureza, Y se alegró de poder tenerlo de amigo, era un hombre que sufrió mucho pero que supo levantarse vez tras vez para salir adelante.

-es una historia muy interesante y también triste, lamento mucho que las cosas hayan pasado de esa manera Terry. Y entiendo mejor tu urgencia de terminar con Susana. Yo también debo regresar pronto a Paris y el único barco que surca el atlántico en estos tiempos estará partiendo en 4 días, yo me iré ahí. Y parece que nos iremos juntos. Así que por favor dale tiempo a Susy para que ella tome la decisión de terminar contigo y lo platiquen juntos.

-esta bien, Greg. Hare lo que me dices. Es lo menos que podría hacer por ella. Después de todo me salvo la vida y siempre le estaré agradecido.

Ambos se despidieron después de su agradable charla. Terry se sentía aliviado, al fin alguien lo comprendía y se sentía agradecido de tener un nuevo amigo.

 

En París, la fiesta de Candy llegaba a su fin, muchos ya se habían ido y solo quedaban Phillipe, Jaques, Ronie y Hanz. Candy aprovecho para hablar con Hanz y Phillipe sobre su plan, mientras los otros dos chicos ayudaban a levantar el desorden que había quedado de la fiesta.

-Hanz, quiero decirte algo. – le dijo Candy muy seria.

-¿Qué cosa?

-ya se como ayudarte a volver a Alemania.

-¿Qué? ¿Cómo? – estaba muy sorprendido de que tan pronto pudiera regresar a su país y buscar a su familia.

-hoy por la mañana escuche a los médicos del campamento que enviarían una comitiva a la zona fronteriza con Alemania, parece que allá las cosas están mas criticas que aquí.

-Candy, no pensaras… -dijo preocupado Phillipe que ya sospechaba el plan de la chica.

-Si, yo iré como voluntaria y tú vendrás conmigo Hanz. Y necesitaremos de tu ayuda Phillipe – Candy miró al doctor.

-no pienso ser parte de una locura, lo que pretendes es muy arriesgado para los dos Candy. –lo dijo casi gritando y llamó la atención de Ronie y Jaques que se miraron intrigados, luego siguieron haciendo su trabajo.

-por favor Phillipe, necesitamos de tu ayuda, de otro modo tendré que pensar en otra cosa que quizás sea mas peligrosa…

Phillipe se quedó pensando un momento, ya conocía lo suficiente a Candy para saber que era obstinada y que era muy capaz de hacer algo mucho peor con tal de ayudar a Hanz.

-esta bien Candy, me preocupa lo que puedas hacer si no te ayudo con esto. Dime ¿que quieres que haga?

-¡gracias Phillipe!. Lo que necesito es que mañana vayas al campamento con Hanz, y que lo hagas pasar como doctor, debe ir disfrazado pues ya todos lo conocieron aquí en la fiesta.

-¿yo disfrazado? ¿Y porque debo fingir ser doctor?

-te ofrecerás como voluntario para unirte a la comitiva. Cuando estemos cerca de Alemania, tú podrás cruzar la frontera vestido con tu uniforme militar, de ese modo los soldados alemanes no te harán nada y el resto dependerá de ti. ¿Qué dices Hanz, quieres hacerlo?

-si, yo estoy dispuesto, pero… me preocupa tu seguridad Candy, no quiero que te pase nada, ¡si te llegaran a lastimar por mi culpa no me lo perdonaría nunca!

-no te preocupes por mi, yo sé cuidarme muy bien, aunque no lo crean yo era muy traviesa de niña y parecía un chico pues era muy fuerte y ruda – les guiñó un ojo e hizo un ademan mostrando sus fuertes brazos.

-debo admitir que tu plan es brillante Candy, aunque no deja de ser peligroso, a mi también me preocupa que te puedan herir. –dijo Phillipe.

-no pensemos negativamente. Verán que todo saldrá muy bien. Además, la comitiva estará allá solo un par de días. Entonces Phillipe, ¿nos ayudaras?

-claro que si Candy, solo espero que todo salga bien.

-gracias por hacer esto por mi Candy, no me imagine nunca conocer a alguien como tu. – Hanz estaba muy agradecido.

-espero que logres llegar a Stuttgart y encuentres a tu familia a salvo. Y también me gustaría que me escribieras de vez en cuando.

-lo haré Candy. Gracias. – la abrazó.

Ya eran más de las 3 de la madrugada cuando todos se fueron por fin a descansar. La fiesta quedó atrás y la realidad de la guerra se hacia otra vez presente para todos.

 

En su habitación, Susana leyó nuevamente la lista que había hecho, donde comparaba a Terry con Greg. Todavía se sentía muy confundida. Repasó la lista una y otra vez, y siempre, la razón numero diez pesaba demasiado: “Terry ama a Candy”.

Decidió mandarle un mensaje a Terry. Sentía que si postergaba este asunto demasiado, se volvería loca. Llamó a su mucama y le pidió que llevara el recado al departamento de Terry.

La mucama llegó al edificio y tocó el timbre.

-¿y ahora quien será? Parece que se han puesto de acuerdo para visitarme.

Terry abrió la puerta.

-buen día joven, traigo un recado de la señorita Susana. Me pidió que esperara su respuesta.

-Gracias.

Terry leyó el recado y asintió con la cabeza.

-dile a Susana que acepto. –fue todo.

La muchacha se retiró. Cuando llegó con Susana y le dijo la respuesta de Terry, ella se emocionó mucho.

-Beth – era el nombre de su mucama- ayúdame a arreglarme por favor.

-si, señorita. ¿Va usted a salir con su novio?

-si, y quiero verme radiante.

-no va a ser un problema, usted es muy hermosa, señorita Susana. – dijo con verdad la sirvienta.

A las 5 de la tarde, Terry se encontraba en un bello jardín botánico, el lugar donde Susana lo había citado.

Ella llegó al lugar sola, su chofer la ayudaba a empujar su silla de ruedas.

-hola Terry, gracias por aceptar mi invitación.

-¿Por qué no quisiste que pasara por ti?

-quiero empezar a valerme por mi misma y ser mas independiente. – volteó a ver a su chofer. Le pidió que se marchara.

-eso me da mucho gusto Susana. ¿Quieres pasear? –le ofreció Terry amablemente.

-oh si, este lugar me gusta mucho, venia aquí cuando era niña, con mi padre. Siempre nos gustó la botánica.

-¿y que mas te gustaba hacer de niña? – quería conocer un poco mas de ella.

-¿Por qué de pronto quieres saber mas de mi, Terry? Nunca antes te importó.

-no digas eso Susana, siempre me has importado.

Susana tuvo que contenerse para no responderle “pero no te importo tanto como Candy”, no quería iniciar una discusión con él, quería pasar un buen rato a su lado.

-bueno… me gustaba mucho ir a la playa en Florida. Y en navidad actuaba pequeños fragmentos de piezas de Teatro, ¡siempre me ha gustado el teatro!

-a mi también. Mi madre me regaló un libro de varias obras de Shakespeare cuando era niño, y desde entonces empezó a nacer en mi el gusto por la actuación, dejar de ser yo y convertirme en alguien mas… cuando una frase del libro me gustaba y quería subrayarla, mi madre ya lo había hecho. – Terry recordó cuando le platico lo mismo a Candy en Escocia.

-tu madre es una gran actriz, me gustaría conocerla mas. ¿Por qué nunca antes me hablaste de tu madre?, se que te incomodó que la mencionara en mi cena de cumpleaños, te pido disculpas, no fue mi intención exponer tu vida privada.

-no te preocupes. No hablo mucho de ella porque un tiempo estuvimos peleados y tenía amargos recuerdos. Hasta que nos reconciliamos y ahora disfruto mucho tenerla cerca, son cosas que quiero atesorar solo para mi.

-entiendo, y ¿Cómo se reconciliaron? ¿Puedo saber?

Terry dudó por un momento si contarle la verdad a Susana, pues no quería incomodarla mencionándole a Candy. Pero finalmente decidió contarle todo, pues quería terminar sanamente su relación con ella y era inevitable hablarle de Candy.

-cuando estaba en el colegio, en Londres, en unas vacaciones nos llevaron a Escocia. Mi padre tiene una propiedad allá y era como un refugio para mí. Vivía solo y amargado, no era feliz porque mis padres no estaban juntos y me hacía mucha falta el cariño de ambos. Mi padre abandonó a mi madre cuando yo era muy pequeño y me llevó con él a Londres… y ella no hizo nada por ir a buscarme, por eso la odiaba. El rencor no me dejaba ser feliz. Hasta que un día conocí a…Candy. Ella me hizo ver que yo estaba huyendo de mi pasado y me portaba como un malcriado.

Susana trató de ocultar sus celos al escuchar con que amor Terry hablaba de ella. Pero dejó que siguiera su relato.

-en Escocia, mi madre fue a verme y yo la traté muy mal, no quería verla y la rechazaba. Un día Candy presenció una discusión con mi madre en el portón de la casa. Mi madre me rogaba que la dejara hablar para explicarme y yo no la dejaba entrar. Entonces Candy intervino y me pidió que hablara con ella…

 Adentro de la casa, Candy nos contó que ella era huérfana, nunca conoció a sus padres y daría todo lo que fuera por tener una madre y yo era tan necio y orgulloso que no valoraba a la mía. Me hizo ver que estaba en un error. Luego mi mamá me explicó sus razones para no ir a buscarme, me amaba y me escribía seguido, solo que mi padre nunca me dio sus cartas y las destruía. Entonces pude comprenderla y la perdone. Desde entonces estamos mas cerca que nunca. Y mi alma por fin está en paz.

-Candy es una gran chica, debo reconocerlo. Tiene un gran corazón. Es por ella que tu estas conmigo ¿verdad? Ella te lo pidió…- tenia que preguntarle y escucharlo de su propia voz.

Terry no supo que contestar, pero luego pensó que ya que se estaban sincerando, era mejor decir toda la verdad.

-si, ella me pidió que cuidara de ti y que no te abandonara – al fin se lo había revelado.

-renunció a su propia felicidad por la mía…Nunca podré competir con ella – sus ojos empezaron a humedecerse pero hizo un esfuerzo para no llorar, luego continuó.

 – Terry, nosotros hemos pasado casi dos años juntos, en este tiempo, ¿me has tomado aunque sea un poco de cariño? – temía escuchar su respuesta, temía escuchar que la odiaba o que le era algo detestable, se puso triste.

-si Susana, te he llegado a apreciar, además siempre te estaré agradecido por haberme salvado la vida.

-¡no estoy hablando de gratitud sino de amor! Yo te amo Terry, soñaba con hacer una familia a tu lado, pero… Terry, ¿te parezco bonita?, ¿te gusto aunque sea un poco?

Terry se quedó frio ante sus cuestionamientos, él la encontraba muy atractiva, Susana era muy bonita y no lo podía negar. De pronto, el se agachó para quedar a la altura de Susana que se encontraba sentada en su silla de ruedas. La miró fijamente y con ternura tomo sus manos.

-si, eres muy bonita y me gustas Susana – respondió con naturalidad.

El corazón de Susana parecía salírsele del pecho de alegría al escuchar esas palabras que tanto deseó oír por tanto tiempo. Entonces ella, aprovechando la oportunidad de tenerlo tan cerca, rodeó su cuello con sus brazos y lo besó en los labios, él no la rechazó pero tampoco correspondió el beso, solo dejó que Susana cumpliera su fantasía y tal vez así, dejaría de ser una obsesión.

Al cabo de unos segundos, Susana lo soltó, lo miró a los ojos y dijo:

-ayer Greg y yo nos besamos….

Susana espero un momento para ver la reacción de Terry, y éste se quedó tranquilo y sin decir nada.

-fue mi primer beso… y sentí muchas cosas que no había sentido antes, fue como estar suspendida en el aire y no tener noción del tiempo…y ahora que te besé…yo…no sentí lo mismo – dijo Susana sorprendida.

Terry dibujó una discreta sonrisa, tratando de que ella no lo notara.

-es extraño que algo que deseaba con todas mis fuerzas y que siempre idealicé, cuando finalmente sucedió no sentí nada. ¿Puedes creerlo? – la chica todavía no salía de su asombro.

-es que tu corazón ya lo ocupa alguien más… – le dijo Terry y se puso nuevamente de pie – Susana, tú nunca estuviste enamorada de mí realmente, fui para ti solo un amor platónico, una obsesión de juventud. Pero el amor verdadero es el que te espera con Greg, él te ama más que nadie, ojalá le des la oportunidad de demostrarte que te puede hacer inmensamente feliz, como lo mereces.

- creo que tienes razón…me siento…tan bien – suspiró aliviada – ¡incluso estoy ansiosa por volver a ver a Greg! Gracias por todo Terry. –dijo en tono de despedida.

-¿Por qué? Si nunca fui el mejor de los novios.

-pero te quedaste a mi lado y me diste fuerzas para salir adelante cuando mas lo necesité. Gracias por haber hecho el mayor sacrificio que alguien puede hacer: renunciar al amor. Pero ahora te libero de tu compromiso Terry, eres libre, ya no sientas que estas obligado conmigo. Yo me esforzaré por ser una mujer independiente y librarme de esta silla de ruedas, con la ayuda de Greg volveré a ser feliz.

Terry sintió que se liberaba de las gruesas cadenas que lo ataban y el gran peso que sentía sobre sus hombros se desvanecía. Ahora era libre de ir a buscar a su pecosa para ser feliz a su lado.

-Gracias Susana, ahora tengo dos grandes motivos para agradecerte siempre.

-ve a buscarla y se feliz, Terry. Que los dos sean felices juntos. Y perdóname por haberte hecho pasar dos amargos y largos años de agonía, siempre lo supe Terry, pero era tan cobarde que no podía vivir sin ti.

-pero ahora eres una nueva Susana, el amor y apoyo de Greg te han hecho madurar y ser mas fuerte. Yo también espero que ustedes dos sean muy felices.

Terry abrazó a Susana y le dio un beso en la frente, le sonrió sinceramente, “es hermoso verlo tan feliz” pensó Susana.

Su despedida fue mejor de lo que se imaginaron los dos, ella no se sintió devastada como temía y él se alegró de no tener un final amargo. Sin discusiones, sin lágrimas. Terminaron como buenos amigos. Al fin era libre…

A la mañana siguiente de la fiesta de Candy, hubo una reunión con todo el personal medico en el campamento de la cruz roja, iban a dar a conocer el plan para ayudar en la zona fronteriza con Alemania.

Los tres médicos voluntarios solicitaron apoyo de las enfermeras, al principio ninguna de ellas quiso ofrecerse a ir. La escena le recordó mucho a Candy cuando Mary Jane solicito enfermeras voluntarias para ir a la guerra y Flammy fue la primera en ofrecerse.

Ahora Candy abrió la puerta esta vez, ella fue la primera en dar un paso al frente y, después de un momento, dos, tres cuatro, cinco enfermeras más se ofrecieron. El grupo estaba completo.

Phillipe y Hanz llegaron al campamento de la Cruz Roja en ese momento. Hanz llevaba una bata blanca que le dio Philllipe para aparentar ser doctor, y también se puso bigotes postizos para que no lo reconocieran. Llegaron a hablar con el equipo que organizaba la comitiva y Hanz se ofreció a ir como voluntario, no esperaban que nadie más se les uniera, pero la ayuda extra era algo que no podían darse el lujo de negarse. Lo aceptaron e iniciaron los preparativos para partir al siguiente día por la mañana.

El plan de Candy había comenzado…

 

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Comentarios

comentarios

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18 Comments »

  • mercdes dice:

    ay lauryn que emocion!!!!!!!!!!, Ya pronto terry y candy se reencontraran…supongo. no nos dejes mucho tiempo en suspenso. ojala pronto se publique el proximo capi. y esa susana como se atreve a robarle un beso a mi amado terryyyy!!!! pero el no le correspondio ja.
    esperare con ansias para leer lo que sigue. gracias lauryn.

  • vero dice:

    que emocion terry por fin deja a susana para buscar a su amor!!! espero que en el plan de candy ella no salga herida y pueda reencontrarse y estar juntos por siempre!!!

  • anayeli dice:

    lauryn eatoy contenta porque terry es libre se va encontrar con candy pero candy se va voluntaria a Alemania para a ayudar hanz espero que salga herida porque no me lo perdonaría y también por susana para que a feliz con greg y por darse cuenta y liberarlo
    avisame cuando las editoras va a publicar el proximo capitulo
    gracias y felicidades

  • virgy dice:

    muy buen capitulo de verdad grasias

  • angeles dice:

    Me gusto mucho la forma en que terry y susana decidieron terminar su relacion en la que ninguno salio herido sino siendo muy buenos amigos, que bueno seria terminar con una relacion en la que ninguno de los dos se siente a gusto asi como tu lo pones en tu fic pero no siempre se puede aun asi me encanta tu historia ya espero el siguiente capitulo adios cuidate y sigue asi eres muy buena.

  • Mayra dice:

    que bien se termino el calvario de terry esta libre y susana tambien sera feliz una forma muy madura de terminar las cosas me gusto ahora si a viajar terry ojala no pase nada con la pecosa y terry me gusto mucho esperare el proximo capitulo ansiosa

    felicidades muy lindo

  • PATTY GB dice:

    Muy lindo tu capítulo, felicidades y espero pronto leer tu siguiente publicacion

  • Miriam dice:

    Muy linda historia,muero por leer el siguiente capitulo no nos agas esperar mucho.eres una exelente escritora.

  • LAURYN dice:

    HOLA CHICAS QUE BUENO QUE HASTA AHORA LES VAYA GUSTANDO MI FIC. A PARTIR DE AHORA SE IRA PONIENDO MAS Y MAS INTERESANTE Y POR SUPUESTO QUE ALGO LE TIENE QUE PASAR YA SEA A CANDY O A TERRY PARA QUE HAYA ALGO DE EMOCIÓN. TENDRÁN QUE LEER LO QUE SIGUE PARA ENTERARSE!. JEJEJE YA LAS DEJE INTRIGADAS.

    SALUDOS.

  • ara dice:

    ojala termunes el fic y lo continues porque realmente esta super interesante

  • LAURYN dice:

    Hola Ara, claro que lo terminare, aunque aún tengo la duda de si hacerlo de muchos muchos capitulos o solo los necesarios jeje que no se cuantos sean. Bueno conforme avance la historia lo decidiré. ¿o ustedes que opinan chicas?

  • Mary granchester dice:

    Me súper encanto tu fic, muchas felicidades Lauryn y por como veo la trama yo creo que no serán pocos capítulos, pero cuida mucho a candy y a mi adorado TERRY, ahh q emoción me da, espero la continuación, felicidades.

  • anayeli dice:

    lauryn quiero leer tu prox capitulo pero todaviano etas
    cuanto va a tadar

  • LAURYN dice:

    hola anayeli,
    yo creo q las editoras ya no tardan mucho en subir el capi 9. a lo mejor el lunes ya esta.
    saludos!

  • Alys Cullen dice:

    Tu fic es uno de mis historias favoritas♥ La trama es magnifica, en lo que se refiere a que algo le va a pasar a candy o terry la verdad prefiero que sea a terry al que le pase algo, porque osea siempre es candy y pues ya aburre jajaja pero claro solo va hacer es susto por que soy terrytana y tampoco quiero que terry muera:D
    Espero el sig, capitulo:3

  • LAURYN dice:

    hola alys.
    Me honras con tu preferencia. Que bueno que te guste mucho mi fic.
    Ojalá pronto las editoras de esta linda página puedan subir el siguiente capitulo.

    saludos! y gracias.

  • Rebeca dice:

    lauryn mis respetos ;) ahora no me puedo despegar de leer tu fic….. Hermoso ojala pronto se reencuentren que emocion :D

  • LAURYN dice:

    GRACIAS REBECA!!!! UN ABRAZO PARA TI MUY FUERTE CON MUCHO CARIÑO.

 

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