Home / Fan trabajos / Parte 18 continúa

Parte 18 continúa

Isaac – No pero necesitas estar en un cuarto solo – le explico, Candy obedeció a Isaac y lo aisló de los más enfermos, salió del cuarto Isaac ya la esperaba –

Candy – Es muy gravé lo que tiene – le pregunto ansiosa –

Isaac – Ha oído hablar de la difteria – ella movió la cabeza afirmando – bueno pues parece que este niño tiene esa enfermedad –

Candy – Pues denle la medicina que lo aliviara – En ese instante fueron interrumpidos por el doctor Gerard Marcous –

Doctor Gerard – Me acaban de informar del niño – se veía tenso –

Isaac – Si, también aislamos a la madre y a la hermana – le explico –

Doctor Gerard – No hay antitoxina – le dijo muy preocupado – con el ataque no creo que lleguen las medicinas –

Candy – Quiere decir que el niño morirá – lo interrumpió –

Isaac – No puede ser – se llevo las manos al rostro, se notaba el cansancio – solo nos queda esperar – le dijo a Candy –

Candy – No pueden ser tan crueles – se veía llena de coraje –

Isaac – Entienda, no hay esa medicina – le grito, también se veía frustrado, entonces Candy recordó algo –

Candy – En el almacén – le dijo a Isaac – había un frasco de esa medicina en el almacén –

Doctor Gerard – Y usted como sabe eso – le pregunto – las enfermeras no tienen nada que hacer ahí –

Candy – Lo sé, pero hoy por la tarde lo acompañe por unas cosas que me solicito el Doctor Veruck – le explico –

Doctor Gerard – Vaya por el medicamento – le ordeno – Isaac acompáñala, bien sabemos que el viejo Banuet ya se cansa – Isaac no tuvo otra opción que obedecer al Doctor Marcous, iban caminando en silencio, en ocasiones se miraban de reojo, cuando por fin llegaron al pasillo ella le pregunto –

Candy – Es verdad que aquí se cometió un crimen – su paso se volvía lento –

Isaac – Seguramente el viejo Benuet le platico esa historia – si rio discretamente – eso es una tontería, aquí no se cometió ningún crimen, le conto sobre el loco Fabián no es así –

Candy – Si me dijo que él… – Isaac la interrumpió –

Isaac – El no mato a nadie, fue todo lo contrario, a él se volvió loco por que la mujer que amaba no podía corresponderle – dijo mientras intentaba abrir la puerta –

Candy – Usted como sabe eso – le pregunto con gran curiosidad –

Isaac – Era mi tío – abrió la puerta – hermano de mi padre – entremos a buscar la medicina –

Candy – Sera mejor que cuide la puerta, el Sr. Benuet me dijo que se cierra por fuera y no creo que sea buen momento para quedarnos encerrados – ella llevaba una vela ya que el Sr Banuet le comento que no había luz en aquel lugar, un aire se sintió cuando Candy entro en aquel sitio tan oscuro, exhalo y luego comenzó a buscar el frasco que había visto por la tarde –

Isaac – Dese prisa, no tenemos todo la noche – se veía desesperado, comenzó a golpear el suelo con la punta del pie –

Candy – No lo encuentro, déjeme seguir buscando – estaba buscando entre unas cajas –

Isaac – Déjeme ayudarla – dejo la puerta y se dirigió a donde Candy –

Candy – Aquí esta – pero Isaac ya había soltado la puerta y esta comenzaba a cerrarse – la puerta – grito pero Isaac ya no puedo llegar a detenerla y se cerró – le dije que no la soltara – le reclamo –

Isaac – Pues si usted no fuera tan lenta yo no la habría soltado – le replico, solo la tenue luz de la vela dejaba ver los rostros molestos de ambos chicos, entonces el comenzó a patear la puerta – Ayuda – grito –

Candy – Nadie nos escuchara – su voz sonaba angustiada – el niño necesita la medicina – se dijo así misma –

Isaac – Todo esto es su culpa – le dijo mientras él se recargaba en la pared y se dejaba caer lentamente al suelo para quedar sentado, flexiono las rodillas contra si, recargando sus codos en ellas – no sé por qué le hice caso –

Candy – Yo no lo obligue a venir – le recordó, repentinamente la vela se apago como si alguien hubiera soplado en ella – esto no puede estar pasando – no sabía qué hacer ahora estaba encerrada en un cuarto completamente oscuro con aquel chico que no la soportaba – tenemos que encontrar el modo de salir de aquí –

Isaac – Si se hubiera apurado no se habría cerrado la puerta – le reprocho –

Candy – Si usted no fuera tan impaciente y me hubiera hecho caso no estaríamos encerrados aquí – le hizo ver su error –

Isaac – Es usted un dolor de cabeza para este hospital – la ataco –

Candy – Puede decirme cual es su problema – pregunto en un grito –

Isaac – Usted Srita Andley es el problema – le grito – desde que usted apareció en nuestras vidas todo han sido problemas – le respondió groseramente – si usted no hubiera aparecido Nicole no sufriría tanto – se dio cuenta de que había hablado de más –

Candy – Así que es por eso – le reclamo – si ella sufre usted sufre – no era una pregunta sino una afirmación –

Isaac – Eso no le importa – su voz parecía haber envejecido –

Candy – Por qué no le dice lo que siente – le pregunto, Isaac se puso nervioso y no contesto, los siguientes minutos todo fue silencio entre ellos –

Isaac – Ella no me ama – le dijo, ella se recargo en la pared y se sentó junto a Isaac – se que solo puedo llegar a ser su amigo y eso me duele – su voz se quebraba – ella era tan dulce, tierna, desde que la conocí me gusto, pero cuando Richard apareció todo cambio, ella cambio, solo hablaba de él, todo el tiempo lo pasaban juntos tuve que convertirme en el amigo, en aquel que secaba sus lagrimas derramadas por el desprecio del otro durante todo este tiempo, pero nunca hubo quien secara las mías – Candy lo escuchaba, el estaba enamorado de Nicole pero ella no le correspondía, no podía estar con la mujer que amaba, por algún motivo ella recordó su historia, sus ojos verdes se llenaron de lagrimas, Isaac tenía muchas cosas, era de buena familia, tenía un gran amigo y tenía una madre, mientras ella no tenía nada de eso y sin embargo eran presas del mismo dolor, no poder estar con el ser amado –

Candy – Se lo que siente – dijo, Isaac se dio cuenta de que ella lloraba – el amor no se puede olvidar tan fácilmente – Isaac sintió como si el dolor de Candy también fuera el suyo, por alguna extraña razón sintió como si algo los uniera, quiso tomar su mano pero no pudo no lo creyó prudente así que solo se digno a seguir escuchando – necesitamos salir de aquí – cambio la conversación –

Isaac – Saben que estamos aquí, tal vez al ver nuestra tardanza vendrán a buscarnos – dijo mientras suspiraba –

Candy – Hay una emergencia, cree usted que vendrán a buscarnos pronto – le recordó, mientras miraba por debajo de un estante – ve eso – le dijo y se levanto – está entrando luz, ayúdeme a mover esto – comenzó a empujar el mueble – no se quede ahí – le grito –

Isaac – Como lo hace – le cuestiono –

Candy – ¿Qué cosa? – le respondió con otra pregunta –

Isaac – En un momento está hablando de su vida – comenzó a ayudarla a empujar el pesado estante – y en un segundo parece olvidarlo –

Candy – Mi vida no importa en esto momento, la del niño si – una azulada luz se filtro en aquel lugar, había una ventana que estaba tapada, Candy la abrió y miro por los lados en el lado derecho había una escalera como a unos tres metros de distancia solo tenían que llegar hasta ella – hay una escalera si caminamos por la cornisa… – Isaac la interrumpió –

Isaac – Acaso está loca – le dijo casi en un grito – no pretenderá caminar por la cornisa – pero Candy se veía determinada –

Candy – Tenemos que llegar hasta la escalera – le explico –

Isaac – No podemos arriesgarnos de esa manera – miraba por la ventana hacia abajo – podemos morir –

Candy – Si no nos arriesgamos el niño morirá – puso el frasco en la bolsa del vestido y subió a la ventana –

Isaac – Srita Andley no lo haga – casi grito al verla parada ahí –

Candy – Se lo que hago y todo saldrá bien – dijo mientras se volteaba y buscaba la cornisa con sus pies, estaba asustada pero confiaba en sus habilidades – en cuanto baje le abriré la puerta – y camino por la cornisa –

Isaac – No – la detuvo del brazo – es mi responsabilidad –

Candy – Confié en mi – sus ojos verdes se cruzaron con los grises de Isaac, que soltó su brazo y luego subió a la ventana e hizo lo mismo que Candy – que está haciendo –

Isaac – Al menos no me dirán que soy un cobarde – estaba asustado –

Candy – Sabe que tengo razón, hay que salvar la vida del niño – le sonrió – bien andando – y comenzaron su recorrido por la cornisa del edificio, muy lentamente, la escalera no estaba muy lejos, pero para Isaac fueron los minutos más angustiantes de su vida, como es que termine colgado aquí y con Candy se preguntaba, Candy alcanzo la escalera que rechino de lo vieja que era pensando en que no se rompiera, entonces comenzó a subir, mientras Isaac se agarraba hasta con la uñas cuando sintió que había llegado a la escalera, para cuando comenzó a subir Candy ya había llegado hasta la azotea del edificio y miro hacia abajo – Vamos doctor Veruck ya estamos a salvo –y se río de lo gracioso que se veía Isaac todo asustado – hombres – dijo en modo de burla –

Isaac – La escuche Srita Andley – dijo mientras subía y Candy lo miraba – no fue nada gracioso –

Candy – Por favor no me diga que le teme a las alturas – le dijo cuando ya casi ponía el pie en el último escalón –

Isaac – Esto no se lo perdonare – le dijo molesto cuando repentinamente el escalón se rompió y él se cayó, una mano se extendió para alcanzar la suya, Candy hacia un gran esfuerzo para sujetarlo ya que era más alto y pesado que ella –

Candy – No se suelte – le dijo mientras intentaba jalarlo –

Isaac – No me sueltes Candy – dijo asustado –

Candy – Necesito que me ayude intente sujetarse de la escalera con la otra mano – Isaac noto el esfuerzo que ella estaba haciendo, así que como puedo sé volvió a sujetar de la escalera mientras ella lo seguía jalando, hasta que por fin logro subir hasta donde ella – está bien – le pregunto exhausta, mientras él se tiraba al piso –

Isaac – Si gracias – se llevo una mano a la cabeza – sigo insistiendo usted está loca –

Candy – Seguirá ahí o nos vamos – se dirigió a la puerta sabía que era la entrada al edificio –

Isaac – Vayamos – ya no quiso discutir con ella, todo lo sucedido esa noche había sido una locura, pero descubrió lo valiente que era Candy, su preocupación hacia las demás personas, tenia coraje fuerza, no cualquiera arriesgaría la vida por desconocidos, pero ella era diferente entonces Isaac sintió admiración y respeto por ella, esa noche salvaron varias vidas, Bernard mostro mejoría, su madre estaba pasando la etapa crítica, e Isaac había confesado lo que sentía por Nicole a la persona que menos imaginaba, esperando que ella no hablara cuando amaneció él se acerco a ella – Srita Andley – le dijo ya estando solos en el consultorio – fue valiente –

Candy – Gracias Doctor – se dirigió a la puerta estaba por irse –

Isaac – Lo que le dije sobre Nicole – titubeo – bueno yo quería pedirle de favor que… – Candy hablo –

Candy – No se preocupe no diré nada –le sonrío al tiempo que le guiñaba el ojo – que descanse – y cerró la puerta, Isaac se fue a casa a descansar después de una noche tan ajetreada, por la tarde ya casi para anochecer Richard llego a su casa lo invito a cenar, hacia mucho que no lo hacían, más bien desde su regreso a Paris todo su tiempo era para Candy –

Richard – No te quejes – le dijo entre risas, llevaba puesta una camisa azul –

Isaac – Que no me queje, tu enfermera está loca – manoteaba –

Richard – Creo que exageras – seguía burlándose –

Isaac – Me hizo caminar por la cornisa del hospital, pude morir – no le gustaba que Richard se burlara –

Richard – no creo que ella te haya puesto un bisturí en la yugular – se volvía a reír –

Isaac – Eres tan gracioso como ella – dijo mientras caminaban, Richard volteo a un restaurante y miro por la ventana, Isaac seguía hablando hasta que se dio cuenta de que Richard se había quedado parado mirando – que sucede – dijo cuando se acerco a ver el motivo por el cual su amigo se había detenido, puso los ojos en blanco cuando vio lo que observaba – Richard por favor –

Richard – Con quien esta – se preguntaba –

Isaac – Tal vez es su cuñada – dijo burlándose ahora de él –

Richard – No digas tonterías – le dio un manotazo en la cabeza y se dirigió hacia adentro del restaurante, Isaac no tuvo más remedio que seguirlo – hola Candy – dijo cuando se acerco a la mesa –

Candy – Hola Richard – le sonrió – hola doctor – saludo a Isaac, que estaba a unos dos metros de distancia , una chica acompañaba a Candy, el quedo de tras de ella así que no pudo ver sus rostro en primera instancia, un movimiento que ella hizo llamo su atención, con su mano limpiaba su rostro, luego puso un mechón de su cabello detrás de su oreja– gustan acompañarnos a cenar –

Richard – Si a la Srita no le incomoda – dijo muy caballerosamente –

Candy – Que tonta soy – se disculpo – Richard te presento a mí amiga Ane Britter – ella se levanto y le regalo una amble sonrisa. Isaac quedo mudo cuando vio de perfil aquel dulce rostro, era la misma chica con la que había tropezado un día antes – Ane él doctor Veruck –

Ane – Mucho gusto – extendió su mano – Richard muy caballeroso beso su mano, pero cuando Isaac tomo la mano de Ane para besarla sintió un hormigueo, mientras sus ojos grises penetraban en el azul de los de ella – gustan acompañarnos – dijo con su tímida voz –

Ambos chicos se sentaron Richard junto a Candy e Isaac no tuvo más opción que sentarse junto a Ane, ella volvió a acomodar el negro mechón de su cabello en ese momento Isaac percato el olor a claveles que tanto le gustaba, sintiendo como una extraña sensación recorría su espalda, ambas parejas conversaban amigablemente, mientras el tiempo transcurría Isaac se veía atrapado por el momento vivido, jamás llego a pensar que es dulce rostro perteneciera a esa chica, mas a un que ella fuera amiga Candy, pero noto algo en los ojos de ella, estaban hinchados, y el movimiento que ella hizo con su mano no fue otro más que para secar las lagrimas que seguramente estaba derramando cuando las interrumpieron, “pero por qué lloraba” se cuestionaba Isaac mientras admiraba el hermoso rostro de Ane, que por su parte de dejaba de observar a Candy y a Richard, hace mucho tiempo que no la veía tan contenta, sobre todo le angustiaba la forma en la que ella rompía los limites de proximidad con ese chico, entonces recordó los momentos antes de ser interrumpidas, “Ane que es lo que pasa” pregunto Candy cuando ella comenzó a llorar” “Candy rompí con Archie” le dijo desconsolada, Candy entendía el dolor de su amiga, algo grave debió de haber pasado entre ellos pensaba Candy ya que Ane no haría un viaje tan largo si hubiera sido un simple pleito, después de que Ane se tranquilizo un poco Candy le pregunto “¿Ane que es lo que está pasando?” “Candy hay algo que debes de saber” le respondió ella, “¿Qué es lo que debo saber Ane?” “Candy Ter…” en ese momento Richard las interrumpía así que Ane callo.

Isaac – Sucede algo Srita Britter – le pregunto al verla tan distante –

Ane – No solo pensaba – y siguió mirando a Candy que se veía tan feliz, entonces ella dudo en platicarte a su amiga sobre la visita de Terry a Chicago, ¿Acaso ya lo olvidaste Candy?, se preguntaba y si era de esa manera, y si al decirle lo de Terry la confundía más acaso era mejor dejar las cosas como estaban o sería mejor decirle lo mucho que Terry sufría por haberlo abandonado de tal manera –

Todos los capítulos de este fanfic

Comentarios

comentarios

Check Also

LA PROMESA DEL OCÉANO… CAPITULO 3

CAPITULO 3 Voces lejos, muy lejos apenas perceptibles gritando con desesperación, unos brazos fuertes que …