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La caja de la felicidad – Parte 2

Terry – Hare que se trague su palabras – se dijo para sí mismo, tomo nuevamente el periódico, como era posible que publicaran una blasfemia como esa, “Terry Grandchester el afamado actor de Broadway se encuentra felizmente enamorado de la ex actriz Susana Marlowe, ya que se les vio muy contentos y enamorado en una reunión hace algunos días”, Terry aventó el periódico para su mala suerte, a ella se le había ocurrido besarlo esa noche, él esperaba que esa noticia no trascendiera demasiado, como le hubiera gustado que la de esa foto fuese otra chica, que lo que se anunciara fuera su noviazgo con Candy, pero todo eso parecía que solo eran sueños, sueños desquebrajados desde aquel día en que ella abordo ese barco para irse a la guerra, pero en cuanto tuviera al reportero enfrente de él estaba seguro que le rompería la cara y haría que se desmintiera lo dicho públicamente, mientras a Terry esa noticia hacia que se le retorciera el estomago de coraje, a Susana la hacia la mujer más feliz en ese momento, no solo había conseguido besar a Terry, si no que había tenido la suerte de que ahora todo el mundo lo viera, estaba en su casa con su madre –
Susana – Madre estoy feliz – sus ojos tenían un brillo especial –
Sra. Marlowe – Espero que con esto ya no alargue el compromiso – dejo su costura –
Susana – No lo presiones mamá – no dejaba de mirar el periódico –
Sra. Marlowe – Ya te pareces a tu hermano – Susana la miro, era evidente que su madre no deseaba ver a Richard, pero no tendría más remedio que aceptar que él era su hijo a pesar de todo lo sucedido y que él deseaba hacer las paces con ella ahora que estaba por regresar –
Susana – ¿Quién será ella? – se dijo para si misma al recordar la última carta de Richard donde le decía lo enamorado que estaba de una hermosa chica a la cual pensaba pedirle matrimonio en cuanto se estableciera en los Estados Unidos, Susana salió de esos pensamientos, solo para sumergirse en los suyos, en el maravilloso sueño en que sentía que se encontraba –
El silencio reinaba en el carruaje, la atmosfera de tensión era inevitable, Candy se sentaba junto a Stear, mientras que Laureen, Isaac y Richard estaban del lado contrario, los ojos de Isaac observaban como Candy sostenía de la mano a su amigo, pero trato de ignorarlo así que volteo hacia la ventanilla, hacía mucho años no visitaba Londres desde que tuvo que salir del Real Colegio San Pablo por culpa del hijo de un aristócrata influyente, Isaac apretó los puños tanto que las venas de sus manos resaltaron en su blanca piel, Candy noto el gesto de enfado de su hermano pero no dijo nada. Candy miraba la ciudad no hace mucho estuvo ahí, porque todo le recordaba a Terry, porque a pesar de tanto tiempo seguía pensando en él.
Cochero – Llegamos – detuvo el carruaje –
Isaac – Te estaremos esperando en el hotel – le dijo a Candy antes de que bajara con Stear –
Candy – Gracias, los veré luego – le regalo una sonrisa a Isaac, Stear no dejaba de ver la casa, recordó cuando Paty lo invito a comer en alguna ocasión, todavía estaban en el colegio – pasa algo Stear – le cuestiono al ver a su amigo tan pensativo –
Stear – A que venimos Candy – miraba al piso –
Candy – Es importante Stear solo será un momento – sentía un nudo en la boca del estomago de los nervios al imaginar la reacción de Stear –
Stear – Candy Paty está aquí verdad – dijo en modo de afirmación –
Candy – Stear no puedo mentirte – lo tomo del brazo y lo hizo caminar a la entrada de la casa –
Stear – Candy tengo miedo – susurro ella se detuvo –
Candy – ¿Cómo? – creyó haber oído mal –
Stear – Candy tengo miedo de lo que dirá ella cuando me vea, creo que deje algo incluso cuando decidí ir a la guerra –
Candy – Stear todo estará bien – le dio ánimos –
Stear – Candy toma – saco algo del bolso de su saco – espero que funcione – puso la cajita en las manos de Candy, luego le sonrío ella se puso feliz desde que lo había encontrado el no sonreía –
Candy – Gracias – dijo con su graciosa voz, luego se encaminaron hasta la puerta, una empleada les abría, Stear parecía reconocer el terreno donde estaba parado – Stear todo estará bien – quiso calmarlo ya que noto su nerviosismo – dígale que Candy White esta aquí – pidió que la anunciaran la empleada los hizo pasar a la sala de té, luego se retiro –
Stear – Por que tarda tanto – apretaba los dedos de sus manos –
Candy – Espera un momento por favor – le dijo y lo dejo solo, ella cerró la puerta, se encamino a la estancia, Paty bajaba las escaleras, la empleada cargaba a la bebe –
Paty – Candy – casi lo grito y corrió a abrazarla –
Candy – Paty te he extrañado mucho – respondió con el mismo entusiasmo – te tengo una gran sorpresa – dijo al fin, no sedeaba retrasar el encuentro –
Paty – A mi – comenzó a buscar con la mirada –
Candy – Paty necesito que tomes las cosas con mucha calma – intento prepararla para que no se desmayara cuando lo viera – deme a la niña – dijo a la empleada que de inmediato la paso a sus brazos –
Paty – Tan importante es – dijo mientras se acomodaba los antejos –
Candy – Puede dejarnos solas – pido amablemente a la empleada que de inmediato obedeció – te esperan en la sala té – también se notaba nerviosa –
Paty – Candy que es lo que pasa – tan bien estaba nerviosa –
Candy – Vamos te mostrare – se encaminaron a la salita una puerta en color marfil dividía el lugar – entra alguien te está esperando – para esos momentos Candy había terminado destrozando los nervios de Paty con tanto misterio –
Paty – Candy estoy asustada – dijo cuando tomo la perilla de la puerta, Candy le sonrío para darle confianza, Paty giro la perilla de la puerta mientras suspiraba, entro lentamente luego cerró la puerta, levanto la vista hacia el frente, parado junto a la ventana se encontraba un hombre de cabello castaño casi llegaba a sus hombros de largo, tenia puesto un saco en color café, sus manos eran delgadas, Paty sentía que sus piernas temblaban, el corazón casi se le desbordaba, ella reconocería esa silueta a kilómetros de distancia – Por dios – dijo entre el llanto, mientras se encaminaba hacia donde el chico que seguía sin mirar – acaso estoy soñando – dijo en voz baja –
Stear – No Paty – dijo en un hilo de voz –
Paty – Stear – dijo con fuerza, el volteo a mirarla nuevamente, habría sufrido mucho tanto tiempo y ver el rostro tierno de Paty fue para él como si hubiera vuelto a nacer, un rayo de luz a su vida, gracias a Candy que lo encontró y que lo convenció para regresar a su país, no sintiéndose como un hombre derrotado, si no como un hombre que dio lo mejor de sí, para retomar su vida con los suyos, la chica corrió a los brazos de él para aferrarse a ellos y nunca más dejarlos a ir, él la abrazo amorosamente, se sentía culpable de haberla abandonado después de que ella le demostrara que lo amaba de la forma en que lo hizo aquella noche, no pudo evitar sentir culpa y sentirse miserable –
Stear – Perdóname Paty – la voz se le quebraba – se que fui un patán por lo que te hice pero no tenía cara mostrarme con ustedes – la abrazaba fuertemente –
Paty – Eso no me importa – no quería soltarlo – pensé que te había perdido para siempre Stear por meses no pude encontrar el consuelo, algo que me hiciera sanar ese dolor que sentía –
Stear – Paty yo quiero que sepas que pienso casarme contigo – le dijo mientras le besaba el pelo –
Paty – Stear hay algo que tienes que saber – se separado un poco de él –
Stear – Que sucede – pregunto curioso, miro a Paty ella tenía una mirada diferente a como él la recordaba –
Paty – Durante este tiempo hubo algo que cambio – apretó sus labios –
Stear – Paty acaso tu… – comenzó a pensar que Paty había hecho su vida – Paty yo entenderé si decidiste estar con alguien más – lanzo un suspiro angustioso –
Paty – Stear llego alguien nuevo a nuestras vidas – lo tomo de las manos –
Stear – Creo que no tengo nada que hacer aquí – la soltó –
Paty – Dije a nuestras vidas – tomo el rostro del chico con su mano e hizo que sus miradas se cruzaran –
Stear – A nuestras vidas – dijo con asombro –
Paty – Candy – llamo a su amiga, esta entro cuidadosamente llevaba un pequeño bulto entre los brazos cubierto con una fina cobija rosa, Stear puso cara de confusión cuando vio a su amiga, ella sonreía tiernamente, Candy se acerco a Paty y le entrego a la niña, los ojos de Paty estaban llenos de lagrimas de felicidad, Candy miraba el rostro de confusión de Stear, Paty se acerco a Stear y le dijo – Stear te presento a Stephania – le mostro el rostro de la bebe, tenía el pelo castaño, los ojos cafés como dos redondas avellanas –
Stear – Paty… – dijo algo aturdido –
Paty – Stephania te presento a tu papá – Stear sintió como si la sangre se le hubiera helado, papá había dicho Paty – la bebe miro a joven y lanzo una linda sonrisa – quieres cargarla – el no salía del asombro, como sucedió eso, que pregunta tan tonta, se dijo a si mismo claro que recordaba cómo habían sucedido las cosas, el extendió los brazos, la niña lo miraba pero no mostro sentirse mal con él, todo lo contrario, entonces hizo algo más que golpeo el corazón del chico alzo su manita y la puso en el rostro de Stear, los ojos de él comenzaron a llorar nuevamente, ahora sentía que tenía una gran motivación para seguir adelante aunque en su mente permanecieran dolorosos recuerdos de la guerra, ahora tenía una familia y regresaría casa son ellas –
Candy – Creo que necesitan privacidad – sabia que tenían mucho de qué hablar – Paty toma le dio un pequeño objeto que saco de su bolso – es la caja de la felicidad Stear la reparo – la puso en las manos de la chica – le gusto mucho la música Stephi – se dirigió a la puerta –
Stear – Candy no te vayas – pido a la chica –
Candy – Stear no te preocupes por mi – le guiño el ojo – disfruta el momento – dejo solo a los chicos que se abrazaron con amor, Candy miro de reojo la escena entre Paty y Stear y no pudo evitar sentir tristeza por sí misma pensando en que alguna vez soñó con tener una familia con Terry, pero parecía que eso nunca llegaría a ser realidad, Candy salió de la casa de Paty, por casualidad paso un auto negro y pidió que la llevara al hotel Savoy ahí estarían esperándola su madre e Isaac al igual que Richard, cuando llego pregunto por ellos, se encontró con Richard de camino –
Richard – Candy como te fue – el solo verla lo ponía feliz –
Candy – Muy bien, pero creo que necesitaban un poco de privacidad – le regreso la sonrisa – no me gusta el modo en que Isaac mira a Stear – le hizo saber –
Richard – Candy debes entender que todo esto es muy difícil para él, eres su hermana y se preocupa por ti – seguramente ya había hablado Isaac con él sobre el asunto –
Candy – Que remedio – se encogió de hombros – voy a cambiarme –
Richard – Si pronto será la hora de la comida – miro su reloj – Candy subió hasta su habitación estaba cansada, muchas emociones en poco días, pero eran cosas buenas las que le habían ocurrido, estaba preparando su ropa cuando alguien toco a su puerta – Un momento – dijo mientras se colocaba una bata – pasa dijo cuando abrió la puerta –
Isaac – Creo que soy inoportuno – dijo cuando la vio que estaba por arreglarse –
Candy – Tu presencia no me importuna – lo abrazo, el se sorprendió con el gesto de ella –
Isaac – Candy – respondió el abrazo –
Candy – Te quiero Isaac – le dijo con cariño, el sintió una extraña emoción en su pecho –
Isaac – Como te fue con tu “amigo” – esa última frase la remarco –
Candy – Bien creo que fue un recuentro muy conmovedor – se sentó en el borde de la cama, en ella había un periódico – sufrieron tanto – le explicaba Isaac se había quedado de pie recargado en la un mueble de madera, cruzo los brazos – gracias por acompañarme – le decía con una gran sonrisa mientras desdoblaba el diario, a Isaac le gustaba mucho la sonrisa de Candy, ella miro los encabezados, repentinamente la sonrisa desapareció de su rostro, mientras que sus ojos se abrían con asombro, mostrando fragmentos de dolor que fueron percibidos por los grises ojos de Isaac – Voy a bañarme – dejo el periódico y tomo sus cosas para meterse al cuarto de baño – puede cerrar cuando salgas por favor – dejo solo a Isaac, este se acerco a la cama y miro el diario para encontrar la razón por la cual Candy había dejado de sonreír entonces sus grises ojos se llenaron de ira cuando miro lo que estaba publicado en el encabezado –
TERRY GRANDCHESTER FELIZMENTE ENAMORADO DE LA EXACTRIZ SUSANA MARLOWE
Decía debajo de una foto donde se le miraba a Terry besando a Susana Marlowe.

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