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Inicia una nueva vida Capítulo 7

CAPITULO 7

 

De regreso a Casa.

Ca –Bien Stear, ahora iremos hacia la puerta de salida de la casa, caminare junto a ti por cualquier cosa, está bien?

St –Si Candy.

Ambos caminaron lentamente, George, Albert y Michael los esperaban en la puerta. Después subieron a la carreta y se encaminaron hacia casa de Roger.

Michael y Albert iban al frente.

Mi –Me sorprende el cambio de Stear, parece otro.

Al –Si, realmente su actitud ha sido sorprendente, sé que es impetuoso y que no se da por vencido tan fácilmente, pero ha sido radical su cambio.

Mi –Por lo visto, Candy si sabe lo que hace.

Al –Y no solo eso, pone tanto empeño en cuidar de sus pacientes, y su risa, son muy buena medicinas.

Mi –Parece que también has sido su paciente

Al –Si, de hecho en más de una ocasión.

Mi –Candy sería una muy buena ayuda aquí en el hospital, la mayoría de nuestros heridos no están graves, pero tienen los mismos ánimos que tenia Stear apenas ayer.

Al –Dime Michael, hay muchos heridos aquí?

Mi –Cada vez son menos, en su mayoría solo quedan Americanos que no han podido o querido regresar. La mayoría han sido mutilados y sienten que serán un estorbo si regresan con sus familias.

Al –Y tu Michael, no piensas regresar a América?

Mi –Pues hay asuntos que me retienen aquí, mis pacientes son parte de esos asuntos, siento que si me voy, me remorderá la conciencia porque los he dejado atrás.

Al –Y como cuantos son esos heridos?.

Mi –No lo sé, tal vez menos de 50.

Al -50?, son un número considerable.

Mi –Bueno ahora son pocos, llego un momento que recibíamos tantos soldados y civiles que no sabía cuantos podían ser.

Al –Entiendo.

Mi –Bueno, hemos llegado.

Todos bajaron de la carreta, Stear era ayudado por Candy, pero aun así no soltaba su bastón improvisado. Entraron a la casa y Elizabeth los recibió con una sonrisa, sobre todo para Michael.

Eli –Stear, que cambiado te vez, eres otro totalmente.

St –Gracias Elizabeth, es solo la ropa y un corte de cabello.

Eli –Es más que eso, tu actitud es otra, me alegro mucho.

Sr. R –Stear, se te ve muy bien, buenas tardes a todos.

Al –Roger, Elizabeth, me permití traer este vino que estaba escondido en el Château.

Sr. R –Vino, mmmm, hace mucho que no tomo una copa. Abrámoslo.

Ca –mmmm que bien huele, que rico, tengo hambre.

St –Candy, definitivamente nunca cambiaras

Jajaja.

El lugar se lleno de ánimo y de platica, las viandas eran sencillas pero apetitosas, el vino estaba en su punto y lo disfrutaron de manera singular.

…………………………………………………………………………………………………

El tiempo pasó, George aprovecho para enviar algunos telegramas a donde se encontraban algunas de las propiedades de los Andrew. Londres, Escocia, España, enviaron respuestas favorables, solo Alemania no envió respuesta, porque fue la ciudad más dañada. Albert sugirió visitarla, pero George averiguo que aun no era seguro viajar allí, así que tendrían que posponer la visita de esa propiedad para otro viaje, tal vez, incluso, tendrían que darla por perdida, pero ni hablar, así es la guerra.

Ya en la segunda semana Roger, Elizabeth y Michael, conocían la identidad de Albert, y también los planes de abrir el área de heridos de guerra en San Julián en América. Albert había pedido a Michael y Elizabeth que trabajaran allí, y que verían la forma de trasladar a los pacientes para ese lugar.

Eli –Bueno, pero yo no soy enfermera de escuela, en realidad solo he ayudado a Michael aquí en el hospital, no tengo los conocimientos para trabajar profesionalmente.

Ca –Por eso no hay problema, En Chicago esta el hospital escuela donde yo estudie, podrás allí realizar tus estudios sin ningún problema.

George llego con buenas noticias.

Ge –Tengo buenas noticias, ya enviaron respuesta de la compañía naviera con la que nos pusimos en contacto.

Al –Y bien, que dijeron?.

Ge –Que ellos cubrirán los gastos de hospedaje en su barco que sale el próximo viernes, y las empresas Andrew cubrirán solo los gastos de alimentación.

Al –Esa es una buena noticia. Entonces podremos trasladar a todos de regreso a Chicago.

Ge –Por telégrafo pude comunicarme a las oficinas de los Andrew, y me dicen que la construcción del área del hospital San Julián esta lista, que esperan su regreso para los últimos detalles.

Al –Perfecto, pues todo está saliendo bien.

Ca –Que bien, regresaremos todos a América.

Al –Stear, que has decidido, quieres regresar con nosotros o prefieres aun quedarte?

St –En realidad yo…. Deseo regresar, pero solo si no soy una carga para la familia

Al –Stear por favor no digas esas cosas, tu bien sabes que no es así.

St –Sé que puedo moverme y hacer algunas cosas por mi solo, pero no podré trabajar y..

Al –Suficiente, veras que podrás, aprenderás a leer y escribir y con eso se te abrirán muchas puertas.

St –Esta bien, en ese caso regresare con ustedes.

Ca –Que bien!, -dijo mientras le daba un gran abrazo a Stear, -Archie, la tía, Annie y Patty se pondrán felices.

St –No Candy, no quiero que Patty lo sepa, por favor.

Ca –Como?

St –Tal vez Patty ya hizo su vida, y no quiero interferir.

Al –Esta bien Stear, no le avisaremos nada, hasta no estar seguros, estás de acuerdo?

St –Si.

Al –Roger, Elizabeth y tu, también regresaran con nosotros cierto?

Sr. R –Bueno Elizabeth ya tiene planes allá, pero yo… no tengo trabajo o donde vivir.

Al –No te preocupes, siempre nos hace falta gente en las empresas de los Andrew, y tenemos el lugar perfecto para que vivan tu y Elizabeth, de hecho queda cerca del hospital escuela donde estaba Candy.

Ca –Si tienes razón, el departamento, es una buena idea.

Al –Bueno, solo faltas tú Michael, que decides, aun hay asuntos aquí pendientes?

Mi –No, parece que ya todo está resuelto, en ese caso también regresare.

Sr. R –Pero Señor, que pasara con el Château?

Al –No lo sé, tal vez lo vendamos, aun no lo sé, ya veremos después.

Candy hablo con Michael sin que Albert se diera cuenta.

Ca –Michael puedo pedirte un favor?

Mi –Claro Candy, dime.

Ca –Albert no suele viajar con mucho equipaje, de hecho a decidido no llevarse nada del Château, pero yo sé que hay un cuadro que es muy importante para él, crees que haya forma de podérnoslo llevar, sin que él se entere?

Mi –Waow, esta difícil, pero veremos qué podemos hacer, te parece?

Ca –Si, pero guárdame el secreto quieres?.

Mi –De acuerdo.

En este tiempo Albert y Candy continuaban con sus charlas acostumbradas solo que ahora paseaban por el viñedo no muy lejos de la casa.

Las pesadillas de Stear habían disminuido y su confianza aumentado.

Todo estaba listo. Aquella noche después de su habitual platica por los viñedos, Albert había subido a la biblioteca como todas las noches, para ver el cuadro de su familia y platicar con ellos, por última vez.

Al –Hola familia, aquí estoy nuevamente, hoy he venido a despedirme, mañana regresamos a América y no sé cuándo podré regresar aquí, o si lo haga. Quisiera llevarlos conmigo, pero no acostumbro cargar mucho equipaje y no quiero cargar con el pasado tampoco, pero los llevo en mis recuerdos y eso nunca cambiara. Madre, como quisiera tu consejo, estoy muy confundido, se que siento algo por Candy, pero no debo sentirlo, se del compromiso que hay con Alison McCalister y eso me detiene, pero Candy… No sé qué hacer.

………………………………………………………………………………………………….

El día había llegado, todo estaba empacado y listo, George había conseguido un bastón adecuado para Stear, quien se manejaba más seguro, pero aun prefería que Candy caminara junto a él.

Todos los soldados, médicos y enfermeras que regresaban a América ya habían abordado, Candy trato de averiguar sobre Flami, pero no había conseguido información. Los últimos en abordar fueron Albert y Michael.

Mi –América, por fin regresare a casa.

…………………………………………………………………………………………………

En este barco también había un área especial para los pasajeros más acaudalados, nuevamente era una sala común y dos dormitorios, en uno, la habitación principal había una cama grande y en la otra dos camas no tan grandes, ambos estaban comunicados por la terraza y por la sala común.

George y Michael compartirían una habitación y Roger con su hija Elizabeth otra. Aunque el barco era para turistas la mayor parte, era ocupado por soldados, médicos y enfermeras que regresaban por fin a casa. Todos los demás pasajeros se habían ya acomodado en sus camarotes, así que el viaje inicio sin retraso.

St –Así que hora compartiremos habitación Albert, espero no despertarte mucho con mis pesadillas.

Al –No te preocupes Stear, Candy me ha contado que cada vez son menos frecuentes, y me ha dicho que tengo que hacer, si una de ellas se presenta.

St –Candy si se toma muy en serio su papel de enfermera verdad?, aun con nosotros está muy pendiente.

Al –Si, de hecho cuando apenas íbamos por ti, tenía poco el mensajito de Neal, recuerdas?

St –A sí, que de hecho viajaste aun con las costillas fracturadas, no?

Al –Si, así fue, y pues la señorita enfermera –diciéndolo en tono de formalidad –no me permitió salir de la cama en una semana, y de la habitación en casi otra semana, creo que la única vez que fui al comedor fue el último día a cenar con ella.

Ge –Bueno esto también fue porque al paciente de la señorita Candy, le gustaba estar de consentido, así que.

St –mmmm, así que de consentido?

Al –Bueno, de vez en cuando es bueno ser el consentido, no??? 

Jajaja.

Toc toc.

Al –Adelante

Ca –Se puede pasar?

Al –Si claro Candy, pasa

Ca –Perdón, pero como no estaban en la sala y los escuche reír, pensé que podía acompañarlos.

St –A sí, es que estábamos hablando del paciente…

Al –Si del paciente que Michael nos había comentado del hospital, que era conocido tuyo, no Stear?.

St –Este, si, Johan, si, pero afortunadamente ya está mucho mejor. –Stear se quedo extrañado del porque Albert había cambiado la plática tan repentinamente.

Ge –Pero porque no mejor vamos al comedor?, ya es hora de cenar.

Ca –Si, después de esa siesta, me ha dado hambre.

Al  St –Como siempre!

Ca –Oigan!

Jajaja

Al –Candy porque no te adelantas con George, yo acompañare a Stear.

Ca –Si.

George y Candy habían salido de la habitación.

Stear se levanto y espero a que Albert se aproximara.

Al –Stear, no me delates con Candy.

St –Ahora entiendo, así que te gusta ser consentido por Candy, pero sin que ella lo sepa, porque Albert?

Al –Ya te lo dije, es agradable ser el consentido de vez en cuando, eso es todo.

St –Ajaaa, te creeré.

Al –Vámonos ya, nos están esperando. 

Llegaron todos al comedor y se sentaron ante una mesa no muy lejos de la pista de baile.

A los pocos momentos Michael y Elizabeth, llegaron también.

Mi –Candy, caballeros, buenas noches

Buenas noches.

Al –Elizabeth, Michael, porque no nos acompañan, por favor.

Mi –Si.

Ya durante la cena, en la conversación.

Al –Elizabeth, y Roger?

Eli –Mi papa no está acostumbrado al movimiento del viaje, se sintió mareado y decidió quedarse recostado

La música comenzó a sonar, Candy y los demás seguían platicando cuando Michael le pidió a Candy que bailaran.

Mi –Candy me permites esta pieza?.

Ca –Si, claro.

Ellos bailaban alegremente.

Mi –Candy, si pudimos subir el cuadro que me dijiste a bordo, pedí especial hincapié al capitán que lo cuidaran mucho, esta empacado con mis cosas.

Ca –Te lo agradezco mucho Michael.

Mi –Candy, ahora soy yo quien necesita un favor.

Ca –Dime.

Mi –Bueno tu sabes que yo me he dedicado solo a mis estudios, y que después de un tiempo de practica me ofrecí como voluntario y vine a Europa por la guerra.

Ca –Si

Mi –Bueno, en la escuela donde yo estudie solo éramos hombres, y pues yo no he tenido mucha experiencia para cortejar a una dama.

Ca –Y quieres que te ayude para cortejar a Elizabeth, verdad?

Michael bajo la mirada sintiéndose apenado

Mi –Si Candy, soy tan obvio?

Ca –No, pero he visto como la miras cuando están los dos trabajando o en aquellas cenas en su casa.

Mi –Y crees que ella pueda interesarse en mi?

Ca –Si, claro que sí, no veo porque no, pero lo averiguaremos.

Mi –Eso significa que me ayudaras?

Ca –Si, con todo gusto.

Michael dio un abrazo a Candy y le dio una vuelta en el aire, aquel suceso no paso desapercibido para nadie, pero resulto más llamativo para unos ojos azules que no perdían detalle de aquel baile, y que reaccionaron, subiendo la ceja inmediatamente, extrañados ante aquella, poco común, muestra de afecto.

George se dio cuenta de la expresión de Albert y quiso desviar su atención.

Ge –Señor, en este barco si tienen la añada del vino que le gusta, quiere que pidamos una botella.

Al –Este sí, es una buena idea.

Candy y Michael regresaron a la mesa, y la plática siguió muy animada.

Los días pasaron y los amigos comieron juntos en muy diversas ocasiones, algunas veces Candy y Michael platicaban dando una vuelta por los corredores del barco, paseos de los cuales Albert se había dado cuenta, y con cada uno de ellos sus sentimientos se sentían más confundidos.

Uno de esos días Albert se encontraba en la terraza de su habitación, Stear estaba en la cubierta y George en la sala común, mientras Candy daba uno de esos paseos con Michael, al poco tiempo Albert se asomo a la sala.

Al –George, donde están Candy y Stear?

Ge –El joven Stear se encuentra afuera en la cubierta tomando una siesta.

Al –Y Candy?

Ge –Dando un paseo por el barco

Al –Con Michael?

Ge –Si, supongo que sí, -contesto esto, muy atento de la reacción de Albert.

Al –Esos paseos son cada vez más comunes, parece que Michael está muy interesado en Candy.

Ge –Y parece que a alguien le molesta

Al –Pues a Candy no, porque ella sigue paseando con él.

Ge –Y no contigo, verdad?

Al –Que?, estee…

Ge –Vamos Albert, acéptalo ya, tú la amas

Al –No, estas equivocado.

Ge –Por favor, tú sabes que es así.

Al –Sabes que no puedo pensar en eso, recuerdas a Alison, verdad?, y a Terry, son muchas cosas que se interponen.

Ge –Terry ya es cosa del pasado, Candy no ha hablado de él en mucho tiempo.

Al –Pero estoy seguro de que aun lo piensa.

Ge –Y en realidad tú piensas casarte con Alison?, es un compromiso hecho por familias, no entre ustedes.

St –Como que te casas?

Al –Stear!, que haces allí?

St –Lo siento, me dio calor y decidí regresar, la puerta estaba entreabierta y entre, pero que significa eso de que te casas?.

Al –Nada es una tontería, no quiero hablar de eso ahora, permiso.

Albert salió de la habitación para evitar más conversaciones incomodas para él.

St –George que es eso de que se casa Albert?, que significa?

Ge –Ya se lo comentara él mismo, joven Stear.

…………………………………………………………………………………………………..

Candy y Michael tomaban una taza de té en el comedor.

Mi –Vamos Candy, en realidad quieres que la invite a cenar esta noche?, a solas?, no sé que voy a decirle, seguramente comenzare hablando de alguno de los pacientes, como la vez pasada en el desayuno.

Ca –Vamos, tienes que tranquilizarte, ya solo nos quedan 3 días en el barco, tienes que decirle lo que sientes, vamos.

Mi –Pero no sé que voy a hacer, que decir?

Ca –Podrías empezar por decirle que se ve bella con ese vestido, o su peinado, o algo sobre ella, pero no hables del trabajo.

Mi –Y después?

Ca –Después la invitas a bailar

Mi –Y luego que haré? La música no dura mucho tiempo.

Ca –Bueno después de cenar, y de otras dos piezas de baile invítala a dar un paseo.

Mi –Un paseo?

Ca –Si, una caminata, llévala a la cubierta principal, háblale de la luna o las estrellas y luego dile lo que sientes por ella.

Mi –Así, nada más?

Ca –Si, así nada mas, veras que serás correspondido.

Mi –Y si no?, si me rechaza, que voy a hacer?

Ca –Confía en mí, no te rechazara.

Mi –Pero Candy, yo…

Mesero –Dr. Michael, lo buscan en el camarote 257

Mi –Si, gracias voy en seguida.

Mi –Candy, te acompaño algún lugar?, no quisiera dejarte sola.

Ca –No te preocupes, daré una vuelta por cubierta, el sol es reconfortante.

Mi –Esta bien Candy, entonces nos veremos en la noche.

Ca –No, esta noche no! Tienes una cita, lo olvidas?.

Mi –Esta bien, ya te contare mañana. Nos vemos.

Michael salió del comedor. Candy termino su té y salió a caminar, como siempre sus pensamientos se apoderaron de ella, soñaba y pensaba, riéndose sin fijarse en los demás, mucho menos, en que por el pasillo que cruzaba, sentado justo detrás de ella, estaba Albert, tratando de calmarse. Albert al ver a Candy caminando sola, se disponía a alcanzarla, pero se fijo en que iba muy divertida con sus pensamientos y decidió verla un poco más, antes de abordarla.

Candy sonreía alegre, como si el sol le diera vitalidad, y cuando se acerco a la barandilla del barco, justo antes de recargarse dijo, dando un giro.

Ca –El amor es maravilloso, que hermoso es estar enamorado.

Albert escucho y vio aquello, no podía creerlo, Candy estaba enamorada?, seguramente de Michael, por eso tantos paseos juntos y desayunos y…

Al -Está enamorada de él!

Albert no se acerco, después de escuchar eso dio la vuelta y sumamente enojado camino en dirección contraria, invadido por sus pensamientos.

Al –“Michael, claro, si era muy lógico, es doctor, Candy enfermera, si tenía que ser, pero porque me molesto?, debería de estar contenta por ella, al fin será feliz, pero no se supone que aun piensa en Terry?, bueno, pero yo que me meto?, yo tengo que pensar en Alison, aunque George tiene razón, yo no hice ningún compromiso, Demonios!!, no sé qué pensar, porque me siento tan molesto?, Candy no es mi novia, ella es libre de elegir a quien quiera, aunque alguna vez pensé que ella y yo…pero no!, tenía que ilusionarme, es que… porque?  Pero…, si la quiero, entonces porque no me atrevo a decirle algo, y ya para qué? Michael y ella….”

Pensaba, se decía para sí, se reprochaba, todo en un instante que se volvió una infinidad de minutos, una vez tranquilo, y después de 2 horas de subir y bajar escaleras por todo el barco, decidió ir a su habitación, y encerrarse para olvidar sus pensamientos, aunque tal vez eso, sería imposible.

Albert entro a la habitación, George y Stear platicaban tranquilamente en la sala común,

Al –Buenas tardes, permiso, y entro a su dormitorio.

St –George que le sucede? Esta molesto?

Ge –Supongo que si aunque desconozco porque, será mejor que lo dejemos dormir.

Toc toc, se escuchó en la salita.

George se levanto y abrió la puerta.

Mensajero –Buenas noches señor, es una invitación para la cena de esta noche, la envía el capitán.

Ge –Muchas gracias.

George entro, se sentó y abrió la invitación, leyéndola para que Stear se enterara.

Sr. William  Andrew y Familia.

Se les invita a la cena de esta noche con motivo de reconocimiento para los soldados, médicos y enfermeras que viajan en este barco.

Se agradece su necesaria presencia a las 19:30 en el comedor

Att. El capitán Ángelo M.

St –Una fiesta!, genial, hace mucho que no estoy en una fiesta, yo le avisare a Candy que venga, y tu a Albert.

Ge –Si

Ambos tocaron, cada uno en las habitaciones correspondientes

Ca –Adelante.

Stear asomo la cabeza y dijo, -Candy, puedes venir un momento a la salita por favor

Ca –Si iré en un momento.

Toc toc

Al  -Adelante

Ge –Albert, estas bien?

Al –Si, es solo que me duele la cabeza, no me esperen, no voy a cenar.

Ge –Creo que vas a tener que hacerlo, ven a la sala y te explicare.

Al –Esta bien, voy.

Cuando los 4 estaban en la sala George volvió a leer la invitación.

Al –Bueno, pues los 4 estaremos presentes, les parece bien si nos vemos aquí dentro de 1 hora, a las 19:15 está bien?

Si, -Se escucho de los otros 3 acompañantes.

Ca –Que lindo una fiesta en el barco, me pondré mi vestido rosa, -dijo dándose la vuelta y dirigiéndose a su habitación, -permiso.

Al –El vestido Rosa, mm, que bien!, permiso –dijo algo molesto y se dirigió a su dormitorio

Stear y George se quedaron sin moverse, no entendían que sucedía con Albert.

St –mmmm parece que a Albert no le gusta ese vestido.

Ge –Todo lo contrario joven Stear, ese vestido se lo regalo él, personalmente, y le gusta mucho como luce la señorita Candy con el.

St –Y entonces porque se molesto? George, yo no entiendo nada, tu si?

Ge –No joven Stear, tampoco, -aunque en realidad ambos sospechaban algo.

El tiempo transcurrió, y Candy se encontraba lista, solo faltaba ponerse el collar que tenia sobre el tocador, terminaba de ponerse sus pendientes, aquellos del alcatraz que Albert le había obsequiado apenas en el viaje de ida, fue cuando escucho la puerta de la habitación de Albert y decidió salir para pedirle que le pusiera su collar.

Albert se sentó de mala gana, en una de las sillas de la sala, en realidad no deseaba asistir a la gala, solo quería…

Ca –Albert, puedes ponerme por favor mi collar?

Al –Si Candy, con gusto.

Cuando Albert se levanto y la vio, no pudo evitar sonreír y verla a los ojos, como siempre ese vestido hacia que Candy se viera muy hermosa.

Al –Te ves muy linda.

Ca –Gracias, pero que te pasa?, te veo muy serio

Al –Me, me duele la cabeza eso es todo.

Ca –Ven siéntate aquí, te traeré una pastilla.

Al –No Candy, no es necesario.

Ca –Si, si lo es, no quiero ver esa cara.

Sentó a Albert en la misma silla y fue por la pastilla, se la dio y le dio un beso en la frente.

Ca –Con esto te sentirás mejor.

Al –Si gracias. Candy?, -dijo cerrando los ojos por un instante.

Ca –Si?

Al –Eres feliz Candy?

Ca –Yo?… si..

Candy se extraño de aquella pregunta, pero antes de entablar una conversación, Stear salió del dormitorio.

St –Es inútil, puedo con todo lo demás, pero no con la corbata, Albert?

Al –Si Stear, aquí estoy.

St –Puedes ayudarme con esto?

Ca –Yo te ayudare

St –Candy, ya estás aquí?, waow, pensé que te tardarías mas.

Toc toc.

Al –Seguramente es George, será mejor que nos vayamos.

Ca –Yo iré contigo Stear, vamos.

Los cuatro se dirigieron hacia el comedor, el lugar estaba hermosamente decorado, y cuando entraron al salón, todos los soldados, médicos y enfermeras que se encontraban allí, comenzaron a aplaudirles. Ellos no entendían el porqué, pero el capitán les hizo la señal de que se acercaran a su mesa, una vez allí.

Capitán –Agradecemos la presencia del señor Andrew y su familia, gracias a ellos es posible que nuestros valientes soldados, enfermeras y médicos, regresen hoy a casa, señor Andrew, muchas gracias por su ayuda.

Al –No capitán, preferiría que esta gala fuera en honor de todas estas personas que gracias a su valiente sacrificio han hecho que nuestro nacion este en paz, es a ellos a quien hay que agradecerles, volteo a ver a Candy y George animándoles a aplaudir junto con él.

Todo el salón aplaudió y al finalizar comenzó la música.

Al –Capitán es un honor que nos invite a su mesa, gracias. Me permito presentar a la Srita. Candy Andrew, Alister Cornwell y George Harrys.

Capitán –Es un placer. Como verán me permití invitar a sus amigos a nuestra mesa.

Al –Si capitán, muchísimas gracias.

Elizabeth, Roger y Michael, ya estaban allí sentados.

La cena transcurrió tranquila

St –Ouch, otra vez,

Ca –Tranquilo, permíteme

St –Lo siento capitán, todavía me es algo difícil poder comer una sopa.

Capitán –No se preocupe Stear, conozco los motivos, y aplaudo la fortaleza que tiene para seguir adelante.

St –Bueno en realidad, se lo debo a mis amigos, y a mi familia, que han ido por mí hasta Francia, de donde no pensaba regresar, pero ya ve, al final acepte.

Capitán –Si, es usted afortunado de que su familia pudiera ir a buscarlo, gracias a eso muchas familias podrán recuperar a sus seres queridos.

Mensajero –Capitán, le buscan en el puente.

Capitán –Iré en un momento.  Señoritas, Caballeros, creo que he terminado de cenar, les deseo buenas noches, permiso.

Los otros comensales, se despidieron y terminaron su cena a gusto. La música comenzó a sonar y Michael evidentemente nervioso se levanto, su intención era invitar a Elizabeth a bailar, pero los nervios fueron más poderosos y se lo pidió a Candy.

Mi –Candy, bailarías conmigo?

Ca –Yo?, si, claro.

Ambos se disculparon y se dirigieron a la pista, mientras, en la mesa una carita de mujer solo bajo la mirada, pero la mirada de Albert estaba sobre esa pareja que bailaba a la orilla de la pista.

George se dio cuenta de esto y disimuladamente le insinuó a Albert que invitara a bailar a Elizabeth.

Al –Elizabeth, bailarías esta pieza conmigo?

Eli –Si.

Ambos bailaban pero esos ojos azules, no perdían de vista a la otra pareja.

Ca –Michael, que haces? no es a mí a quien tienes que invitar a bailar, no seas tonto.

Mi –Lo siento Candy, no pude.

Ca –Bueno para que eso no vuelva a ocurrir yo me haré cargo, dentro de dos melodías mas, me pedirás nuevamente que bailemos, de acuerdo?

Mi –Si Candy.

El capitán regreso a la mesa dispuesto a tomar una copa con sus invitados, él y Albert platicaban cuando la tercera melodía de la noche comenzó, Michael se levanto y pidió a Candy bailar, tal como ella se lo había dicho.

Ca –Michael, me disculparas, pero me duele la cabeza, preferiría retirarme a mi habitación, pero no quiero dejarte levantado, -y volteando a ver a Elizabeth, -Elizabeth por favor baila con él, quieres?

Eli –Si.

Al –Te llevare al camarote Candy.

Ca –No te molestes Albert, puedo llegar sola, estoy bien, caballeros, buenas noches.

Candy se retiro sin dejar que alguien más se ofreciera a acompañarla. En el camino pensaba “lastima era una linda fiesta y quería bailar con Albert, pero si me quedaba Michael no se atrevería a bailar con Elizabeth”

Candy llego al camarote, entro y como en otras ocasiones cuando Albert y ella querían dejarse algún mensaje;

Candy escribió la nota

Albert. Mañana si bailaras conmigo una pieza? Candy

 La doblo y sobre ella coloco una flor. Era la señal de que uno de los dos había dejado un mensaje para el otro.

Ca –“Tomare un poco de aire en la terraza”.

Roger, se había disculpado, el movimiento del barco le había provocado nuevamente un mareo, así que se fue mientras Elizabeth y Michael habían bailado ya varias melodías, de hecho conforme pasaba cada una, se les veía más felices, hasta que al final de una de ellas, simplemente ya no regresaron a la mesa y salieron del comedor.

Albert, Stear y George, se quedaron en la mesa pero Albert estaba ligeramente intranquilo.

Ge –Que sucede Albert?

Al –No, nada, George, acompaña a Stear al camarote, yo los alcanzare en un momento.

Ge –Si Albert.

Los tres salieron del comedor, solo que no se dirigieron al mismo lugar. Albert comenzó a buscar a Michael y decía para sí “No es posible, apenas se fue Candy y él comienza a sentirse muy a gusto con Elizabeth, no es justo, Candy está enamorada de él”.

George dejo a Stear en el dormitorio y volvió a salir buscando a Albert, pues presentía algo.

Al poco tiempo George encontró a Albert y le pregunto.

Ge –Albert que sucede? A quien buscas?

Al –A Michael, debo hablar con él.

Ge –Pero ahora? Porque no esperas a mañana?

Al –Si quizás tengas razón, vamos.

Mientras caminaban hacia la habitación Albert y George vieron a Michael y Elizabeth platicando en la cubierta, Albert trato de dirigirse hacia ellos, pero en eso Michael beso a Elizabeth, y George al ver la cara de Albert lo detuvo y lo encamino hacia la habitación.

Ge –Mañana Albert.

Al –Pero…

Ge -Mañana hablaras con él.

Ambos llegaron al camarote, George se despidió y se retiro. Albert se sirvió un coñac y se sentó a la salita, en ese instante vio la flor y leyó la nota.

Al –Candy, no te preocupes, no dejare que Michael te lastime.

……………………………………………………………………………………………………….

A la mañana siguiente un mensajero toco a la puerta, Candy salió a abrir.

Ca –Si?

Mensajero –Es un mensaje para la señorita Candy

Ca –Si soy yo. Gracias.

Candy entro, leyó el mensaje y llevándoselo con ella, entro a su habitación se vistió muy rápido y cuando iba a salir del camarote regreso para dejar una nota.

Buen día.

“Desayunare con Michael, nos veremos más tarde” Candy.

Y salió corriendo.

A la hora, Stear se levanto llamo a Albert pero no obtuvo respuesta, sintió una corriente de aire que venía de la terraza y se encamino hacia allá.

St -Albert?

Al –Buen día Stear.

St –Buen día, qué hora es?

Al –Son las 9:30

St –Con razón, ya tengo hambre, y Candy?

Al –No la he visto, supongo que sigue dormida.

St –En ese caso me vestiré, tu le hablas para ir a desayunar?

Al –Si, yo la despertare.

Stear regreso a la habitación y Albert entro a la salita, vio la nota y furioso la rompió.

Trato de calmarse y salió a cubierta, en el momento paso una camarera y Albert pidió que les llevaran el desayuno al camarote, pues no deseaba ver a Michael y a Candy juntos, a demás, él debía hablar con Michael a solas.

Stear salió y pregunto –Albert, y Candy?

Al –Ella fue a desayunar con Michael, y ya pedí el desayuno no tardaran en traerlo.

Stear no entendió porque, pero lo acepto, sin decir nada, pues el tono de Albert no se prestaba para una conversación.

Cuando los dos terminaron de desayunar George llego a la habitación y simplemente los acompaño en la plática.

Al –George, no has visto a Candy?

Ge –Si, de hecho está en la cubierta, aquí afuera, se le ve muy contenta.

Albert se paro y salió inmediatamente, al verla tan contenta y recordar con quien había estado, pensó en decirle lo que había visto.

Al –Candy, buenos días, necesito hablar contigo.

Ca –Albert, hola, es un bello día no crees?

Al –Este.. Si pero necesito hablarte de Michael.

Ca –De Michael? Estoy tan contenta por él, por fin le ha pedido a Elizabeth que sea su novia, se ven tan contentos.

Al –Como? Michael y Elizabeth?, pero yo pensé que..

Ca –Pensaste que Albert?

Al –Pensé….. Que no se animaría, pero me alegro por ambos, Su rostro cambio radicalmente y se tranquilizo.

Ca –Y Stear?

Al –En la habitación con George.

Ca –Iré a contarle.  Albert?

Al –Si Candy? 

Ca -No crees que el amor es hermoso?

 Al –Si Candy, es muy hermoso.

 Ca –Bailaras esta noche conmigo?

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13 comments

  1. esos celos, esos celos, que bárbara está genial la historia!! 🙂

  2. estupendo capitulo, me enkanta tu historia!!!
    gracias por compartirla, muero por leer mas, porfis no te tardes!!!

  3. gracias por tu efurzo por continuar con eta histiria se esta poniendo buenisima ..

  4. esta genial que emoción, espero leer pronto el siguiente capitulo felicitaciones

  5. esta genial esta historia hahahahaah continuala!!

  6. ME ENCANTA, PERO DIME ¿DONDE ESTA MI TERRY? PORQUE NO APARECE AAY! I POR DIOS QE ES ESO DE QE ALBERT SE VA CASAR ESTAMBO ENAMORADO DE CANDY? OH! ESPERO PRONTO PODER LEER LA CONTINUACION, ESCRIBES EXELENTE.
    ERES ENVIDIABLE
    SALUDOS A TI Y TODAS LAS CANDY FANS!
    C@taa!

    P.D: POR CIERTO DIME ES UNA ALBERT O TERRY FIC?

  7. Maravillosa historia es la mejor!

    no t tardes en colgar los demas capitulos!

  8. jajaja esta muy divertido el capitulo,ojala y albert ya se anime a confesarle todo a candy…:)

  9. otra vez yo!!! esque entre y no encontre continuacion jeje! porfis no te tardes tanto sip!!!
    tu historia es maravillosa y me encanta !!!

  10. me gusta mucho esta historia de candy y terry

  11. q genial!! amo a Albert ♥

  12. hola gracias, por despertar recuerdos de la niñez…, necesito, pero necesito empezar del capitulo 1 , como lo hago gracias y felicidades.

  13. Q relajo se armo pero muy emocionante

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