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Inicia una nueva vida Capítulo 64

Yo te Amo!, pero…

Neal se sentía derrotado, no sabía que decir, el mismo no podía explicarse la situación, y sabia que todo esto se complicaría mas si no decía la verdad, la cual le atormentaba y no sabía qué hacer, así que pensando en Clarisa dijo…

Nl –Tienes razón, no tengo derecho a pedirte que me creas, por favor discúlpame, no volveré a molestarte.

Clarisa abrió los ojos, nunca pensó escuchar esa frase, que rompió su corazón

Cs –Eso es todo?, es lo último que me dirás?

Nl –Lo siento Clarisa.

Cs –No vuelvas a hablarme, pediré a mi padre que salgamos de aquí hoy mismo, no quiero volver a verte!

Clarisa salió apresuradamente de aquella habitación y jalo la puerta, Neal se quedo sentado en su silla y dijo.

Nl –Clarisa, Te amo!

Candy abrió los ojos, no podía creer lo que Neal había dicho, y más aun después de aquella discusión, ella quiso salir a hablar con él pero recordó lo dicho a Terry, así que prefirió no moverse.

Neal se levanto, se maldecía a sí mismo, camino de un rincón a otro de aquella habitación y dio una patada a uno de los muebles, del cual se abrió una puerta que mostro algunas botellas de licor y aguardientes.

Neal titubeo un momento, pero recordar a Clarisa lo hizo tomar una de esas botellas, al tomar un vaso rápidamente antes de perder el valor, otro de los vasos cayó y se hizo añicos, cosa desapercibida para él que abrió la botella y

Ca –”El bar, Neal, no!”

 

Clarisa salió del estudio y trataba de caminar muy rápido para dirigirse a su habitación, Albert la vio cuando él se dirigía al estudio, así que se quedo quieto junto a uno de los pilares, pero Clarisa tropezó con la alfombra y cayó al suelo, raspándose una mano y un brazo.

Al –Clarisa, -dijo mientras se acercaba para ayudarla, -estas bien?

Cs –No! –pero no pudo decir más porque comenzó a llorar con todas sus fuerzas.

Al –Tranquilízate, levántate, ven, iremos al estudio para que te tranquilices.

Cs –No! Al estudio no, -decía sumida en llanto, pero con notoria desesperación.

Al –Esta bien, vamos a mi habitación.

Dentro de la habitación, ella se sentó en uno de los sillones individuales y continúo llorando, Albert jalo una silla y espero a que se calmara, cuando Clarisa se tranquilizo…

Al –Te sientes mejor?

Cs –Si, gracias, en realidad solo me tropecé.

Al –Lo sé, no creo que lloraras así por rasparte la mano.

Clarisa solo bajo la vista.

Al –Quieres contarme algo?

Cs –Es que estoy confundida, pensé que yo le gustaba, que él sentía algo por mí, pero…

Al –Neal siente algo por ti, de eso estoy seguro.

Clarisa levanto la vista y lo vio asombrada, ella nunca menciono su nombre, como es que él sabía eso?

Al –Como lo sé? Es evidente la forma en que ustedes dos se miran, y como actúan.

Cs –Es tan evidente?

Albert asintió con la cabeza.

Cs –Pero todo es mentira, él no me quiere, está comprometido con alguien más.

Al –Como? Neal te dijo eso?

Cs –No, pero…

Al –Por parte de la familia, Neal no tiene ningún compromiso, estoy seguro de eso.

Cs –Entonces solo se ha estado burlando de mí.

Al –Eso tampoco lo creo, debe haber un mal entendido.

Cs –Pero entonces porque ha cambiado tanto?, porque es tan diferente del Neal de quien yo me ena… -ella guardo silencio al darse cuenta a quien se lo decía.

Al –De quien te enamoraste?, puedes decirlo, no le veo el mayor problema.

Cs –No entiendo nada, desde que llego aquí ha cambiado totalmente, en el campo de entrenamiento me hace reír, y es tan alegre, y tan dulce, -dijo nostálgica.

Al –Campo de entrenamiento?

Cs –Si, Neal y yo nos vemos en el campo de entrenamiento de equitación, todos los fines de semana.

Al –Desde hace cuanto?

Cs –Desde que él regreso al Colegio, después de cuidar a Terry.

Al –”Ahora entiendo”. –Clarisa, no sé que está sucediendo con Neal, pero si puedo asegurarte que es un caballero, que no se atrevería a jugar contigo, él te quiere, lo he notado, solo te pido que tengas paciencia, yo hablare con él y le pediré que aclare las cosas contigo, está bien?

Cs –No!, ya no quiero verlo, hoy mismo le pediré a mi padre que nos marchemos de aquí –dijo y comenzó a llorar de nuevo.

Al –No Clarisa, no, confía en mí, pero lo más importante, no hagas que esta reunión familiar se acabe, falta poco tiempo para recibir al año nuevo, y sería muy agradable estar con toda la familia, no crees?

Cs –Si, pero, pero yo, no quiero verlo.

Al –Te entiendo, pero veras que todo es un mal entendido, estoy seguro de ello, por favor confía en mí, puedes?

Cs –Si.

Al –No te veo muy convencida, pero me conformare, a ver, muéstrame tu brazo.

Cs –Ouch

Al –Es solo un raspón, iré por algo de agua y será todo, descansa unos minutos, si?

Cs –Si

Al –Ya vuelvo

Albert se dirigía hacia la puerta cuando…

Cs –Albert?

Al –Si?

Cs –Estas seguro de que es un mal entendido?

Al –Muy seguro.

Cs –Gracias.

Albert salió y recordó que Candy lo esperaba, aunque había visto salir a Clarisa del estudio, así que? Candy aun estaría allí? –y se dirigió hacia allá.

 

Al escuchar que Neal servía la bebida, Candy salió para detenerlo

Ca –Neal, no lo hagas!

Nl –Candy! Dijo mientras soltaba la botella y el vaso por igual, estrellándose en el piso.

Ca –No Neal, no vuelvas a beber, todo se puede arreglar, pero no recaigas.

Nl –Candy que haces aquí?

Ca –Lo siento, perdóname, no era mi intención escuchar tu conversación con Clarisa, pero…

Nl –Escuchaste mi conversación?

Ca –Lo siento Neal, yo esperaba a Albert, y como ustedes estaban hablando, no quise interrumpirlos, no sabía que entrarían aquí, por favor perdóname.

Neal no dijo nada y se quedo parado frente a la ventana, mirando hacia el jardín.

Candy no vio respuesta alguna por parte de él, así que pensó. “lo dejaré solo, será mejor que me vaya” –Discúlpame Neal, te dejare solo, permiso.

Nl –Candy

Ca –Si?

Nl –No sé qué hacer –dijo mientras caía de rodillas al suelo, poniendo sus manos en su cara y sintiéndose desesperado.

Candy se sorprendió y se acerco a él

Ca –Neal! –dijo mientras se colocaba junto, y lo abrazaba, Neal sintió aquellas manos y volteo hacia ella, pero sin mirarla.

Candy no dijo nada, solo permaneció allí, junto a él, hasta que él hablo.

Nl –Lo siento Candy, yo…

Ca –No te disculpes, pero ven, sentémonos aquí.

Nl –Si.

Candy y Neal tomaron asiento junto a la ventana, ella no sabía si preguntarle por lo sucedido o esperar a que él hablara, así que…

Ca –Te sientes mejor?

Nl –No, me siento muy mal, no sé qué hacer.

Ca –Yo puedo escucharte si lo deseas.

Nl –Es que…

Ca –Entonces solo permanezcamos aquí, hasta que te sientas mejor.

Ambos guardaron silencio, hasta que Neal comenzó la charla.

Nl –Estoy enamorado de Clarisa.

Ca –Y porque no se lo dices?

Nl –Tú mejor que nadie lo sabe

Ca –Que?

Neal se levanto dando la espalda a la sorprendida Candy.

Nl –Sabes que soy un idiota, que no sé como cortejar a una chica.

Ca –Pero Neal.

Nl –No Candy, la única vez que lo intente, te trate muy mal, me comporte como un idiota arrogante, hice cosas terribles, mande golpear a Albert, te encerré en la

mansión de la colina, tu pudiste haber muerto en ese risco, yo no sé como cortejar a alguien, soy un idiota.

Ca –Neal por favor, eso no es cierto, a demás, tu estás hablando del antiguo Neal, aquel que no sabía ser un primo, o un amigo, que era descortés y presumido, que no tenia mayor objetivo en la vida que molestar a los demás, ese ya no eres tu

Neal se quedo callado, escuchando aquello.

Ca –Tu eres ahora una mejor persona, un sargento respetable, un amigo de verdad, un tío cariñoso, un primo cómplice de aventuras y travesuras, eres alguien digno en quien confiar y a quien querer, tu si puedes cortejar a cualquier chica.

Neal volteo a ver a Candy, sorprendido por aquellas palabras, pero con la mirada suplicante.

Nl –Dime qué hago?.

Ca –Ven siéntate.

Neal se sentó junto a ella, de frente, para verla a los ojos.

Ca –Primero dime, porque no has dejado que Terry y Albert hablen contigo, como hombres, sabrán decirte algo más certero que yo, para cortejar a una chica.

Nl –No quiero hablar con mas hombres, sus estúpidos consejos son parte de las cosas que yo hacía y es a mí a quien ahora consultan para decirles que hacer, y todo se lo debo a Eliza.

Ca –Eliza?

Nl –Si, Eliza me creo una fama de conquistador, apenas en el primer año que estuve en el colegio…

 

Nl –Eliza?

Ez –Neal, he venido a verte, como estas?

Nl –Bien, pero nunca espere verte, que haces aquí?

Ez –Hoy es día de tu descanso, no es así?

Nl –Si.

Ez –Pues he venido por ti para que demos una vuelta, como antes.

Nl –Te refieres a ir de compras?

Ez –También, porque no, a demás hoy habra una fiesta en la mansión, tienes que comprarte un traje adecuado, recuerdas a Daisy?

Nl –Si como olvidarla “alguien igual de vacía que tu y que yo”

Ez –Pues ella no ha dejado de preguntar por ti, es más, desde que eres Marin, todas mis amigas han preguntado por ti.

Neal volteo los ojos en blanco, sabía a qué clase de amigas se refería y a él ya no le agradaban las chicas como Eliza.

La conversación era escuchada por algunos compañeros de Neal

Josué –Oye Neal, presenta a la amiguita que te visita.

Nl –Cállate no seas idiota, ella es…

Como Josué era un joven de piel bronceada, bien parecido y ojos azules, llamo la atención de Eliza.

Ez –Soy Eliza, Eliza Leegan.

Josué –Lo siento, no sabía que era tu hermana.

Ez –No se disculpe, es claro que me confundió con alguna de las tantas chicas que están interesadas en Neal.

Nl –Eliza!

Josué –Una de las tantas?, pues eso es nuevo, no sabíamos eso de ti Neal.

Ez –Bueno, es que no es común que ellas visiten estos lugares, pero mi hermano es muy asediado por las chicas de nuestro nivel, por eso le esperan hoy en la fiesta.

Nl –Eliza basta.

Jacob –Pues cuéntenos, tal vez podamos acompañarlos a la fiestecita.

Ez –Es una lástima, pero es una fiesta a la que solo se entra con invitación.

Josué –Pero deberías de decirles a tus amigas que nos visiten.

Ez –Créeme que todas ellas están locas por mi hermano, después de todo, siempre ha sido todo un caballero y un conquistador con ellas, no es así Neal?.

Nl –Claro que no! Cállate.

Josué –Pues tendrás que decirnos como le haces, porque aquí no te conocemos ninguna novia.

Nl –No la tengo, así que cállate, vámonos Eliza, salgamos de aquí.

 

Ca –Pero porque Eliza dijo eso?

Nl –Ella siempre lo pensó, decía que para muchas de sus amigas, yo era un buen pretendiente, pero solo se refería al apellido y al dinero, tú sabes que eso era lo único que le interesaba a ella y sus amigas.

Ca –Y en el colegio porque no dijiste la verdad?.

Nl –Por un tiempo no fue necesario, nadie toco el tema nuevamente, así que lo deje así, luego en un baile, organizado por el colegio, yo era uno de los pocos que sabia bailar, pues tu sabes que eso era indispensable para la tía Elroy, por lo que todos los Andrew tomamos clases, así que después de bailar dos piezas con una chica, las demás se dieron cuenta de que bailaba mejor que mis amigos, y en toda la noche no me dejaron en paz.

Ca –Y después de eso, porque no aclaraste las cosas?

Nl –Candy, entiéndeme, en un mundo de hombres, es claro que se necesita una reputación, y prefería yo ser el conquistador a ser el niño de mama, o el mimado Leegan.

Ca –Bueno si, con esas opciones… -dijo irónicamente.

Nl –Candy

Ca –Lo siento.

Ca –Pero bueno, lo que no entiendo es cómo entra Clarisa en todo esto.

Nl –Una burla del destino.

Ca –Como?

Cuando conocí a Clarisa aquí en Lakewood, nos comenzamos a llevar bien, platicábamos en algunas ocasiones, sobre todo cuando ella se levantaba temprano y me encontraba de regreso de correr, en una ocasión la vi en el establo y charlamos sobre los caballos, -dijo como recordando aquel agradable momento

Después de eso, fuimos al viaje para ayudar a Terry, y no sé como terminamos intercambiando los números telefónicos, fui yo quien le llamo la primera vez, con el pretexto de agradecerles a ella, Eloise y Henry, que chocaran su auto con el de Louis, y comentarle que Terry habia dicho, que pagaría los daños de su vehículo.

Ca –Terry nunca dijo eso

Nl –Lo sé, fue lo único que se me ocurrió para llamarle.

Ca –Neal, entonces ya estabas interesada en ella?

Nl –En realidad me agradaba charlar con ella, no era vacía como Daisy o las amigas de Eliza, habíamos leído algunos libros por igual y en ocasiones los comentábamos, de hecho fue por ella, que me inscribí al equipo de equitación del colegio.

Ca –Como?

Nl –En una de nuestras charlas…

 

Cs –Neal, espero no te moleste que te llame

Nl –Clarisa?, no, claro que no me molesta.

Cs –Me alegro, bueno yo…

Nl –Que sucede? Esta todo bien?

Cs –Si, pero que pena, llamar para molestarte

Nl –Molestarme porque?

Cs –Bueno, es que oí decir a Albert y Archie, que tú montas a caballo muy bien.

Nl –Si.

Cs –Bueno y como tu vives en esta ciudad, pues pensé que..

Nl –Que?

Cs –Que tú podrías decirme en donde puedo practicar equitación y salto, pienso regresar a montar.

Nl –Me alegra oír eso, es maravilloso, y de hecho si se donde hay un lugar estupendo.

Cs –En serio?

Nl –Si, el colegio tiene un equipo de equitación, y las prácticas son los fines de semana, de hecho está muy cerca del colegio.

Cs –Si?, y supongo que tu eres miembro del equipo, claro, seguramente eres el capital del equipo.

Nl –Yo?, no bueno…

Cs –Seria genial poder platicar contigo cuando las practicas terminen.

Nl –Platicar conmigo? –dijo nervioso pero entusiasmado.

Cs –Claro si no tienes que regresar inmediatamente al colegio.

Nl –No, claro que no, podemos platicar, será muy agradable.

 

Ca –Neal, hace cuanto que entraste al equipo? –pregunto con ironía

Neal bajo la vista y se sonrojo –Ese mismo día pedí me hicieran una prueba, y al día siguiente, ya era parte del equipo.

Ca –Neal

Nl –Es tan agradable charlar con ella, el tiempo pasa tan rápido, hay tanto que conversar, y a demás a ambos nos gustan muchas cosas similares, los libros de Aghata Christie, los caballos, la naturaleza, los autos, los caramelos de menta, tantas y tantas cosas. –dijo algo nostálgico, y continuo. -Sabes que el primer libro que leímos de Aghata Christie fue “Asesinato en Bardsley Mews”, es más una ocasión en el campo de entrenamiento, alguien llevo fuegos artificiales para después de un concurso, al que asistimos como espectadores, fue cuando ella sonrió y…

 

Nl –Sucede algo?

Cs –No, jaja

Nl –Y entonces porque volteas hacia todos lados?, buscas a alguien?

Cs –No, déjalo, es una tontería, te reirás.

Nl –Tengo ganas de reírme, cuéntame.

Cs –Recordé uno de mis libros favoritos, “Asesinato en Bardsley Mews”, y…

Nl –Y estas buscando quien fue asesinado?

Cs –Tú también lo leíste?

Nl –Si, me encanta la forma en que ella escribe.

Cs –A mi también

 

Ca –Pero y entonces?, no entiendo porque le dijiste que no la molestarías mas, acaso en realidad hay alguien más?, tienes algún compromiso?.

Nl –Por favor Candy, tu bien sabes que no es así, es solo que, que no sé como cortejarla.

Ca –Por favor Neal, tú qué crees que has estado haciendo todo este tiempo en sus charlas los fines de semana? Aburrirla?

Nl –Que dices?

Ca –Ya son varios meses, que por lo que entiendo, tu y ella se han estado viendo, no es así?

Nl –Si, pero solo como amigos.

Ca –Claro!, un amigo la describe a ella de forma especial, refiriéndose al personaje de Blanca, no es así?.

Neal guardo silencio y desvió la mirada.

Ca –Vamos, ella misma lo ha dicho, te has comportado de forma diferente del campo de entrenamiento a estar aquí, porque?

Nl –Bueno, allá estamos solos, aquí todos nos ven, y si las cosas no funcionan, no quiero tener que dejar de venir porque ella esté aquí.

Ca –Y tú qué crees que estás haciendo?, parece que te esfuerzas porque en realidad las cosas no funcionen, ella misma ha dicho que se van, eso es lo que quieres?

Nl –No, claro que no.

Ca –Y entonces porque te comportas así con ella?

Nl –No quiero pensar que diría su padre si supiera que ella me gusta, con lo que abra oído de mí, seguramente se opondría a que yo cortejara a su hija.

Ca –Que dices? Con lo que Conrad y los Wellington han oído hablar de ti, y te han visto, estoy más que segura de que estarían felices de que tú cortejaras a Clarisa.

Nl –No lo creo Candy, si yo fuera Conrad, no permitiría que un alcohólico, despilfarrador de dinero, que destruye carros por capricho, que presume de conquistador, se acercara a mi hija.

Ca –De que estás hablando?

Nl –Candy tu sabes que yo soy todo eso!

Ca –Tu ERAS todo eso, ya no lo eres, Neal, date cuenta de que has cambiado, de que eres otro, tú crees que te recibiríamos aquí en casa si fueras eso que dices?, Claro que no!, por los niños, y por nosotros mismos, si aun siguieras siendo ese Neal, nadie te recibiría en esta casa.

Neal no supo que decir, parece que hasta ese momento comprendió que su vida había cambiado por completo, fue allí que las imágenes de su vida pasada y

presente pasaron en cuestión de segundos frente a sus ojos, haciéndole ver que era alguien nuevo.

 

Albert había llegado al estudio, la puerta estaba semi cerrada, así que se disponía a tocar cuando escucho la voz de Neal, y permaneció allí, en silencio, tal vez podía escuchar algo que le corroborara lo dicho a Clarisa.

 

Nl –Lo dices en serio?

Ca –Por supuesto que sí, tú crees que te estaría animando a cortejar a mi prima menor, si no estuviese yo segura de que eres la mejor opción en su vida

Nl –Que?

Ca –Estoy segura de eso Neal, créeme que si tú hubieras sido así, cuando me pretendías, por nada del mundo te hubiera dejado ir. –dijo con una picara sonrisa y guiñándole el ojo

Nl –Candy no te burles.

Jajajaja

Nl –Crees que entonces Conrad me permita cortejar a Clarisa?

Ca –Si, claro que sí, bueno aunque primero tienes que disculparte con ella y volver a conquistarla.

Nl –Es cierto, pero que hago?, como la cortejo de forma correcta?.

Ca –Sigue haciendo lo que habías hecho en el campo de entrenamiento, hasta ahora, vas muy bien, si no ella no te hubiese reclamado tu cambio de actitud. Se cortes y amable con ella, sigan platicando tan tranquilamente como siempre, mantente a su lado y escúchala, apóyala cuando este triste, préstale tu hombro para llorar, hazla reír tanto como puedas, y siempre siempre, háblale desde el fondo de tu corazón. –Decía mientras instintivamente miraba hacia arriba, recordando al dueño de esos lindos ojos azules, que hacían todo eso a diario por conquistarla a ella.

Nl –Así fue como él, te conquisto?

Ca –Como? –dijo regresando a la realidad.

Nl –Fue por eso que te olvidaste de Terry y te enamoraste de Albert, cierto?

Ca –Si, primero fue un gran amigo, siempre estaba cerca cuando lo necesite, sin condición alguna, me animo y me ayudo a salir adelante, el convivir con él, en el departamento fue maravilloso, y ahora sé que fue allí donde me enamore de Albert.

 

Al –”Candy, fue cuando me fui del departamento, y te extrañe tanto que reconocí que te amaba, aunque quise negármelo a mí mismo”. “será mejo que me vaya, Neal ya está mejor”.

Cuando regresaba a su habitación, se dio cuenta de que Henry, caminaba con Clarisa hacia su habitación, así que no hizo más nada, y decidió bajar a la sala con los otros, después de todo, las cosas se estaban arreglando.

 

Albert llego a donde se encontraban el resto de los chicos, haciendo sobremesa en el gran comedor.

Ji –Por fin, tardaste demasiado, casi es hora de almorzar.

Al –Lo siento me entretuve un poco.

An –Y Candy?

Al –Tenia una llamada telefónica, no tardara.

Pa –Ya solo hay fruta para desayunar, quieres que te pida algo más?

Te –Un helado tal vez?

Jajaja

Al –No gracias jajaja, te agradezco Patty, la fruta estará bien, como dijo Jaime, falta poco para almorzar.

Candy bajo, y encontró a todos.

St –Quien te llamo Candy?

Ca –Que?

Al –Tú llamada amor.

Ca –Si, claro, era Michael, hablo para pedirme un favor.

An –Un favor?

Ca –Si, nos pide a nosotras que pasemos más tiempo con Elizabeth, con el embarazo se siente algo sola por las tardes cuando él no está.

El –Habrá que ver qué podemos hacer.

Ca –Y los demás?

XD -Henry subió a buscar un libro.

El –Clarisa no sé donde está, en la mañana comento que le dolía la cabeza, tal vez este durmiendo.

Te –Y Neal aun no baja.

Nl –Pero aquí estoy, para que soy bueno?

St –En realidad para nada, -dijo como burla, -pero faltabas tú.

Nl –Ja ja

Jajaja

Al –Y los niños?

Ja –Jugando con los abuelos.

Te –Y que haremos hoy?

Ro –Hace frio para salir

Ar –Achu! Achu! –yo tampoco tengo ganas de salir.

Sugerían y pensaban que hacer cuando…

Sr We –Pues con nosotros no cuenten.

Ca –Abuelo, porque dices eso?

Sr We –En realidad vengo a pedirles permiso para llevar a pasear a los niños.

Ar –A todos?

Sr We –Claro que a todos, somos más adultos que niños, y nos queremos divertir en el circo.

Pa –El circo?

Sr We –Si, vimos un cartel del circo hace un par de días, y pensamos que los niños se divertirán, que dicen, podemos llevarlos?

Cada pareja volteo a verse entre sí.

Al –Por nosotros está bien.

Ar –Igual por nosotros

An –Pero no olviden que sucede si les dan mucha azúcar.

St –Nosotros no tenemos problema, pero comerán antes de irse, no?

Sr We –De hecho no, Ángela nos convenció de ir por unas hamburguesas primero.

Te, Nl, Al –Daniel´s.

Sr We –Si,

Jajaja

To –Y por lo visto, nosotros no estamos invitados, verdad?

Sr We –No, de hecho no, fue lo que pidieron los niños

Al –Como?

Sr We –Quieren tomar una malteada, comer algodón de azúcar, ensuciarse la ropa, y tocar a los animales, y dijeron que si ustedes iban no les permitirían hacerlo.

An –Y tienen razón, ustedes tampoco deben permitirlo.

Al –Vamos Annie, ser los aguafiestas, nos toca a nosotros, la tarea de los abuelos es consentirlos, déjalos que se diviertan, serán hermosos recuerdos después.

An –Pero los consienten tanto.

Ar –Pero con una condición.

St –Archie

Archie se levanto y fue a uno de los muebles en la sala, saco su cámara y la dio al abuelo Theodor

Ar –Aquí tiene mi cámara y un par de rollos, por favor saque todas las fotos que pueda, por lo menos nos divertiremos al verlas.

Jajaja.

Sr We –Claro que si, y ustedes saldrán o que harán?

Te –Eso estábamos pensando, pero aun no lo decidimos.

Sr We –Pues espero que se diviertan, iremos por los sacos de los pequeños y nos veremos más tarde.

Al –Diviértanse.

El señor Wellington se fue, todos allí siguieron conversando cuando alguien más estornudo.

To –Achu!

Ar –Veo que no soy el único que se resfrió.

Da –Yo aun tengo frio, porque no vamos a la sala y prendemos esa gran chimenea.

Ji –Y sacamos una de esas botellas de tequila que Stear tiene guardadas en su habitación.

Mar –Buena idea, Xavier y Henry no lo han probado.

Al –Chicos no comiencen.

Ji –Lo siento.

Te –Déjalos, créeme que Neal y yo tenemos bastante fuerza para aguantar la tentación, no es así Neal?

Nl –Claro que si, a demás yo prefiero un té negro con leche, me gusta más.

Pa –Y si preparo ponche?

Ji Da Mar St –Si!

Ag –Pero sería muy tardado, y muy injusto que Patty limpie toda la fruta.

Al –Si ayudamos todos, será rápido y fácil.

Ca –Pues manos a la obra, vayamos todos a la cocina.

Todos se levantaron y se dirigieron a la cocina, sacaron la fruta, pusieron el agua, y todos por igual, ayudaban para preparar un rico y calientito ponche de frutas, y de paso el almuerzo también.

Los alimentos fueron llevados al comedor, se disponían a comenzar cuando se dieron cuenta de que aun faltaban dos personas.

Nl –Candy –dijo en voz baja, para avisarle –Clarisa no está.

Candy entendió el objetivo del comentario y dijo iría a buscarla.

El –A dónde vas Candy?

Ca –Iré a ver si Clarisa está bien, o le daré una pastilla si le sigue doliendo la cabeza, y veré si Henry necesita algo.

XD –Seguramente estará devorándose otro libro, cuando comienza no los suelta, más si es de Aghata Crhistie.

Nl –También le gustan?

Candy salió mientras ellos conversaban.

XD –Claro, a quien no?

El –A mi también.

To –Igual a mí

Al –Y a mi

Ro –Yo leí uno de sus libros en clase de literatura, es genial.

An –Eso podemos hacer hoy.

Ji –Leer?

An –más bien que Neal nos lea uno de sus libros de Aghata, lo hace genial

St –Es cierto, uno se imagina todo lo que sucede

Pa –Incluso las escenas de miedo –dijo con cara de susto.

Jajaja

Da –Estoy de acuerdo, mientras sea en la sala, con la chimenea prendida, el ponche caliente, y una buena frazada, cuenten conmigo.

Ag, Mar –Y conmigo.

Al –Entonces eso haremos, te parece bien Neal?

Nl –Claro que sí.

 

Toc toc.

Henry abrió la puerta del cuarto de Clarisa.

Ca –Henry, está bien Clarisa?

Henry salió y cerró suavemente la puerta

Hy –Dice que le duele la cabeza, hace un momento se quedo dormida.

Ca –Quieres bajar a almorzar? Yo me quedare con ella.

Hy –No, me quedare, no estaré tranquilo hasta verla bien.

Ca –Esta bien, estaremos en el comedor, o en la sala, toma, te dejo esta pastilla, si cuando despierte aun le molesta la cabeza, que se tome esto, se pondrá mejor.

Hy –Gracias.

Ca –Quieres que te traiga algo de almorzar?

Hy –No, estoy bien, esperare a que ella se levante para almorzar juntos

Ca –Las cuidas mucho.

Hy –Siempre hemos estado juntos, son como mis hermanas.

Ca –Esta bien, cualquier cosa, estaremos abajo.

Candy regreso al comedor, comento lo sucedido y todos continuaron comiendo. Terminaron, llevaron las cosas a la cocina, y terminaron el ponche…

Te –Chicas, les parece que ustedes lleven el ponche a la sala, nosotros iremos por las frazadas, y el libro, está bien.

Ya –Si, nosotras lo llevaremos.

Terry comenzaba a salir de la cocina, cuando se dio cuenta de que solo él y Neal, salían, por lo que regreso por los otros.

Te –Me refería a que todos nosotros iríamos por las frazadas, -dijo enfáticamente.

Algunos no comprendían para que irían todos, pero aun así salieron, subieron las escaleras y Terry dijo.

Te –Pensé que me habían entendido desde un principio.

Al –Lo sabía, algo planeas, dinos, que pretendes?

Te –Mi resfriado y el de los demás, merece venganza –decía teatralmente.

Albert sonrió y movió la cabeza negativamente, pero sin decir nada.

Ar –Tienes razón.

Ji –Y que haremos?

XD –Están seguros de que fue Candy?

Todos voltearon a ver a Albert, sabiendo que él ya lo había averiguado.

Al –A mi no me vean, recuerden que yo duermo con ella. –dijo sonriendo.

Da –El que calla otorga, así que si, fue ella.

Mar –Que podemos hacer?, no se me ocurre nada.

Ji –Y si le hacemos lo mismo que ella nos hizo?

Al –No lo creo –dijo muy serio.

Ji –Era broma primo.

Te –Todos pensaremos en algo el resto de la tarde, nos veremos en mi habitación a las 22:00 ya que todos estén dormidos, y el que falte!!!! –dijo de forma amenazante.

Al –Vayamos ya por las frazadas, o se darán cuenta.

Cada uno fue a su habitación, tomo una o dos frazadas y bajaron, el ponche ya servido estaba en una pequeña mesa al centro de la gran alfombra que se encontraba cerca de la chimenea, cada una de ellas se había acomodado en algún lugar, un sillón de dos plazas, la alfombra, lo que fuera confortable, pero guardando un espacio para su respectiva pareja.

Ellos entraron, vieron aquel cuadro y sonrieron, los que tenían pareja se acomodaron con ella, otros vacilaron antes de acomodarse

El –No me gustaría escuchar la historia sola. –dijo mirando a Darío.

Xavier se dirigió hacia ella, lo que desilusiono a dos jóvenes.

Azucena vio la mirada de ambos, y aprovecho para decir.

Az –Xavier, puedes sentarte aquí si lo deseas?

Ji –Azucena!

Az –Que? Es un sillón bastante grande para mi sola.

Da –Yo acompañare a Eloise, si a ella le parece bien.

El –Por mi está bien.

Ro –Y Henry?

Ca –Está cuidando de Clarisa, será mejor que los dejemos.

Neal bajo la vista, hasta que Albert le dio el libro en las manos, animándolo a sonreír, mientras le decía en voz baja –todo se arreglara.

Neal sonrió, entendiendo a que se refería.

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9 comments

  1. ayyyyyyyyyy es muy bonito 😀 muchas felicidades…… y el ponche llevaba piquete??????? jejeje digo un poco de tekila de ster

  2. gracias estuvo muy bueno el capitulo gracias por favor no tarde en subir el otro ya no tengo uñas

  3. Muy bonito. Increible que Neal no se diera cuenta que el estar compartiendo con Clarisa era una forma sutil de cortejarla. Jajaja. Espero ansiosa el proximo capitulo quiero saber como sera el desquite con Candy, pobre de ella si lo planea Terry ja ja ja.

  4. super padre tu historia ya me antogaste unponche como megustaria toamr ponche calientito estar en micamita leeido otro capitulo de tu genial historia jejjeej hay como hace frio espero que candy lediga albet que esta en barasada antes que le agan algo jeejej

  5. k capitulo espero k o tarde el otro por k estoy super picadisima con el asunt0 de neal.

  6. Claudia Aleman no creo que lleve piquete el ponche, recuerda que Candy esta embarazada y aun no lo hace publico, habra q esperar que sigue despues… Y ojala q los chicos no se manden con la venganza para Candy.

  7. super buena la historia… sube pronto el proximo… k kiero ve como se vengan de candy… XDDD uyy si es terry kien lo planea tal vez no salga bien parada… jajajaja y k le diga de una vez a albert k esta embarazada de nuevo ♥ siiii

  8. hey siiiiiiiiiii!!!!! AGATHA CHRISTIE……. ELLA ES LA MASTER DEL MISTERIO!!!!! AAAH CHIS.!!! beuno pero como esta página es de candy mejor la admiro a ella……. hey te felicito toods las partes me han gustado pero esta másssssssss… xq esq me encantan los libros de ágatha………. bueno creo q soy como henry si comienzo uno no lo dejo de leer…. hehehe…. bueno y ademas quiero ver q le pasa a candy mas si ella vuelve a hacer de las suyas con todos los hombre….. hahahhaha eso seria genial……. VIVAN LAS MUJERES!!! VIVA CANDY!!! 😀

  9. Neil esta siendo muy complicado espero q el y Clarisa se arregjen pronto.

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