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Inicia una nueva vida Capítulo 63

Dime qué pensar

Afuera estaba nevado, así que todos decidieron pasar el día dentro de la cálida mansión que nunca antes había estado tan llena de vida, como había suficiente espacio para alejarse un poco, los grupos se fueron formando, en el salón de té, se encontraban los mayores, la tía Elroy, los abuelos Donahiu, los abuelos Wellington, Steve, la tía Esperanza y George, quien de vez en cuando salía para ver algún pendiente.
En otra parte de la casa un grupo más joven conversaba y jugaba alegremente con los niños, entre ellos Conrad, Edson, Oswald, sus esposas, Nolan, Eleonor Beiker, los Britter y los Cornwell.
En la sala principal, los más jóvenes se mantenían entretenidos jugando alegremente. De todos los lugares, las risas más sonadas eran las de ellos.
El –Tomm, como esperas que adivine que la película era “lo que el viento se llevo” hacías como que barrías? Porque no mejor soplaste algo?
To –No lo pensé!
Jajaja
An –Veamos, la siguiente pareja será?
Y de dos pequeñas cajas sacaban unos papeles con los nombres de todos los presentes allí escritos.
Ji –Neal
Ro –Clarisa
El – Quien será quien adivine?
Nl –Yo
Pa –Esta bien, Clarisa toma uno –decía mientras acercaba a ella, otra pequeña caja.
Clarisa tomo uno de los papeles y leyó -película – “El clavo”. Y pensó para sí, “será muy fácil que adivine, el mismo me regalo el libro y hablamos largo tiempo de la película”

NOTA: El Clavo es una película española dirigida por Rafael Gil en 1944, basada en la novela homónima de Pedro Antonio de Alarcón. Ambientada en la Castilla del siglo XIX, narra la historia del juez Javier Zarco (Rafael Durán), que encuentra y se enamora de una bella joven que responde al nombre de Blanca (Amparo Rivelles). Tras una apasionada relación, Zarco le propone en matrimonio antes de marchar a su nuevo destino profesional. Ella acepta y él se traslada, pero una vez instalado, la joven Blanca deja de contestar sus cartas y él pierde su pista. Transcurridos cinco años, se reencuentran por casualidad y renace el amor. Sin embargo, en esa época, el juez investiga el asesinato de un indiano cuyo cráneo fue hallado con un clavo incrustado. Todas las pruebas conducen a una sospechosa, que resulta ser la propia Blanca, como descubre Javier cuando ella entra en la sala del juicio. Ella declara que el crimen se produjo por la defensa del amor que sentía hacia un hombre: el propio Javier. Tras ser condenada a muerte, finalmente se produce el indulto y ambos pueden comenzar una nueva vida juntos.

An –Listos?
Cl –Si –dijo sonriendo
Nl –Si
Clarisa comenzó a hacer mímica, y Neal trato de adivinar
Nl –Primera palabra, libro
Clarisa negó con la cabeza
Nl –Película
Clarisa asintió
Ag –Vamos Neal es solo un minuto.
Clarisa mostro su blusa blanca.
Nl –Ropa?
Clarisa mostro su pulsera blanca y su blusa al mismo tiempo.
Nl –Blanco
Clarisa asintió
Clarisa hizo la representación de clavar algo
Neal entendió la seña, y recordó

Cs –Un regalo para mi Neal?, gracias
Nl –Si, espero que te agrade, lo encargue a un compañero que salió de descanso este fin de semana
Clarisa abrió el regalo y vio el libro “El clavo”.
Cl –Es el libro, ya recuerdo, estábamos comentando sobre la película.
Nl –Si, fue una buena charla, por eso compre dos copias del libro, tal vez sea más interesante hablar de él.
Cl –Dos copias? Yo ya lo leí
Nl –Lo sé, pero tu copia esta en Londres, cierto?
Cl –Y la tuya también
Jajaja
Nl –Te gustaría que leyéramos un capitulo cada semana, y al final de la práctica del sábado lo comentemos?
Cl –Si me encantaría, sabes me parece increíble como Blanca puede defender su amor así.
Nl –Si, en realidad era un amor entrañable, por eso entiendo muy bien a Javier, yo también defendería a la mujer que amo, al ver lo que ella ha hecho por mí.
Cl –Me encanta la forma en que representan a Blanca, en la película
Nl –Aunque en el libro la describen de una forma más bella.
Cl –A si?
Nl –Es una narración muy específica –dijo volteando hacia ella y viéndola fijamente, como tratando de grabarse su imagen, y comenzó a narrar –Blanca es una mujer tan hermosa, de cabellos de color dorado como la paja al sol, con una sonrisa tan animosa y alegre que revive el corazón más triste, con unos ojos color miel que transmiten la paz y el cariño del corazón puro y amante que lleva en su ser, sus labios rojos y pequeños son como una invitación a probar el paraíso.
Neal tomo la mano de Clarisa que se encontraba embelesada en sus palabras y continuo –sus manos suaves brindan amor, calor, comprensión y a la vez son tan fuertes que defienden la razón, del latido de su corazón.
Neal termino su narración sin soltar la mano de Clarisa y sin dejar de verla, mirada que tampoco desvió ella, hasta que un sonido fuera de su conversación los hizo regresar a la realidad.
Clarisa miraba a Neal y dijo, sin razonar
Cs –Blanca tiene el cabello negro y los ojos azules.
Neal se sintió descubierto y mirando su reloj se despidió apresuradamente, se levanto, tomo la mano de Clarisa y dijo.
Nl –Pero tus ojos color miel son más hermosos. –beso su mano y se retiro sin dar tiempo a que Clarisa reaccionara.

Mar –Apresúrate primo, vamos –dijo Mario, regresándolo al presente
Nl –“El clavo” pensó para sí, y dudando dijo –trabajar
Clarisa volvió a realizar la acción de clavar algo, pero ahora sobre la cabeza de Henry que estaba a su lado.
Neal ahora más nervioso, no sabía que contestar, temía que si decía el titulo de aquella película, ella comentaría algo con respecto a esa vez en que él le obsequio el libro.
Nl –No sé, no se cual es.
Da –Tiempo, el tiempo termino.
Ar –Vamos Neal, era clarísimo, esa era la película del clavo
St –Es cierto, fuimos juntos a verla.
Nl –Lo siento, no la recuerdo –dijo bajando la mirada para no encontrar la de Clarisa.
Cs –No la recuerdas? No recuerdas a Blanca? Ni a Javier?, -y molesta prosiguió con su reproche hacia la actitud de Neal. –No recuerdas sus ojos color miel, y su cabello dorado como paja al sol?. TE ODIO!
Clarisa salió llorando de la habitación y corriendo hacia las escaleras
Nl –Clarisa, espera –dijo mientras salía tras ella.
Todos guardaron silencio por la sorpresa de aquella escena, Terry y Albert voltearon a verse preocupados por la situación, y voltearon a ver la mirada apesadumbrada de Henry, hasta que Archie despistadamente comento.
Ar –Pero si Blanca tiene el cabello Negro y los ojos azules
St –Cállate Archie.
Te –Bueno, a quien le toca adivinar ahora?
Al –Sigamos jugando, quiero ver quién puede adivinar lo que yo escribí.

En el tercer piso, Clarisa corrió tan aprisa como pudo, hasta llegar a su habitación y encerrarse en ella, después de escasos segundos Neal llego, toco, trato de abrir, y no pudo hacerlo.
Nl –Clarisa, por favor, abre
Nl –Clarisa, déjame explicarte, por favor.
Nl -Clarisa
Neal se quedo sentado unos minutos afuera de la habitación de Clarisa, para después levantarse y bajar tristemente por las escaleras.

Terry se acerco a Albert mientras el juego continuaba y…
Te –Algo extraño está pasando aquí, no crees?
Al –Si claro, estoy seguro de que Neal sabía perfectamente de que película se trataba.
Te –Henry sabe algo, lo notaste?
Al –Si.
Te –Iré a buscar a Neal.
Al –Esta bien.
Terry fingió ir a buscar más té y salió de la sala.
Neal bajaba por las escaleras hacia el segundo piso, cuando fue visto por Terry, quien al poco tiempo lo alcanzo en su habitación.
Toc toc.
Nl –Adelante.
Te –Estas bien?
Nl –Si
Te –Hablaste con Clarisa?
Nl –Terry, por favor, no te metas en esto, si
Te –Vamos, no confías en mi?
Nl –No es eso, pero me canse de que todos mis amigos traten de darme consejos, nadie entiende como me siento y estoy cansado.
Te –No te entiendo, de que hablas?
Nl –Por favor Terry, déjame en paz, no quiero hablar contigo de esto.
La contestación fue tan tajante que Terry no deseaba incomodarlo más.
Te –Esta bien, si necesitas hablarlo Albert y yo te escucharemos.
Nl –No gracias, déjame solo.
Te –Permiso.

Terry regreso a la sala con el té y hablo con Albert.
Te –No quiere hablar con nosotros, dice que no quiere más consejos de sus amigos.
Al –Entonces no podemos hacer nada, si él no quiere hablar con nosotros.
Ca –Quien no quiere hablar con ustedes?
Al –Shsss, te comentare después.
Ca –Esta bien.

Después de la cena, y ya todos en sus respectivas habitaciones.
Ca –Y bien, me dirás quien no quiso hablar con ustedes?
Al –Neal
Ca –Por lo de Clarisa?
Al –Así es, Terry me comento que desde que estuvieron en la casa Leegan, él y Clarisa han tenido comunicación, y desde entonces sabe que Neal está interesado en ella.
Ca –Eso ha sido muy evidente, aunque él quiera ocultarlo.
Al –Así que también te has dado cuenta.
Ca –Si, recuerdas que hoy recibí una llamada de Michael para felicitarnos?
Al –Si
Ca –Estaba yo dentro de la biblioteca, cuando termine de hablar, me dispuse a regresar al salón, al abrir la puerta, ellos se encontraban en el pasillo, platicaban sigilosamente, así que no quise salir e interrumpirlos.
Al –Eso, o deseabas escuchar la conversación?
Ca –Albert!
Al –Ven acá y dime que escuchaste

Nl –Clarisa, por favor, no estés molesta conmigo, no soporto verte así.
Cs –No entiendo tu actitud, en los campos de entrenamiento te comportas tan dulce, tan amable conmigo, y aquí, eres… tan frio.
Nl –Discúlpame por favor, es que…
Cs –No te entiendo Neal, que somos? Amigos?
Nl –Shsss, podrían escucharnos.
Cs –Lo vez
Nl –No me malentiendas, por favor, claro que somos amigos
Cs –Que? Explícate!
Nl –Explicarte? Pues solo somos amigos, que tengo que explicarte? -Dijo nerviosamente
Cs –Solo amigos? –dijo sorprendida
Nl –Clarisa yo…
Cs –Esta bien Neal, solo amigos, permiso. –y ella se alejo del pasillo
Nl –Soy un idiota! Y se marcho en dirección contraria

Ca –Así que es lógico que hay algo entre ellos.
Al –Pero y entonces?, no entiendo a Neal
Ca –Terry salió para hablar con él, no es así?
Al –Si, pero Neal ha dicho que no quiere hablar con nosotros, no quiere consejos de amigos.
Ca –mmm, tal vez sea mejor entonces dejarlo resolver sus asuntos.
Al –Si, tienes razón.
Candy se levanto del regazo de Albert y al sentirse mareada se sostuvo de él.
Al –Estas bien amor?
Ca –Si, me levante muy rápido, eso es todo.
Al –Entonces vayamos a dormir.
Ca –Si, un favor, si te vuelves a levantar en la noche para ir a la cocina, podrías dejarme tapada con la cobijas, las noches han sido algo frías.
Al –Lo siento, lo hare.
Ca –Y procura sacudir tu bata, las migajas de la tarta, son incomodas para dormir.
Al –Me descubriste –decía con la mano atrás de la cabeza como niño regañando.
Jajaja

La mañana comenzó, todos los jóvenes varones de esa casa fueron despertados por Terry y Neal, inclusive los García, que habían preferido compartir habitación como la vez pasada.
Hy –No pensé que también me despertarían a mí.
Da –Todos parejos
Al, St, Ar –Primo!
Jajaja
Ji –Y bien que haremos, gimnasio o alberca.
Ar –La alberca tiene una temperatura deliciosa, yo quiero alberca
Da –Yo no quiero mojarme y como se que no me dejaran dormir otra vez, pues prefiero gimnasio, aunque no sé que voy a hacer allí.
Jajaja
La mitad de los chicos estaban en el gimnasio, y la otra mitad en la alberca, todos se divertían bastante, pero después de un rato las risas eran más intensas en la alberca, a donde fueron a parar los otros 6 del gimnasio.
Nl –Que buen ejercicio!, que están haciendo?
Ar –Vemos quien resiste mas jugando dos contra dos.
Te –Están locos, se supone que harían ejercicio no que jugarían.
Mar –Mejor di que tienes miedo de perder
Jajaja
Te –Que?, eso fue un reto!
St –Y?, lo aceptaras?
Te –Vamos Albert, tu conmigo.
Al –Esta bien.
St –Neal, tu conmigo.
Ar –Oye, se supone que estábamos juntos.
St –Ya van dos veces que nos ganan, a demás, casi terminas ahogándome
Jajaja
Los chicos se organizaron por parejas, a cada rato intercambiaban, tratando de ganar, pero el tiempo se les fue, entre juego y juego, y nunca se dieron cuenta de que ya habían pasado más de dos horas.
Todos se habían levantado ya, y estaban listos en el comedor, donde era muy notoria la ausencia de todos los jóvenes varones.
SE –Y donde esta todos ellos?
Ca –Terry y Neal los levantaron temprano para hacer ejercicio
An –Pero de eso, hace más de dos horas.
Pa –Dorothy, sabes en donde se encuentran?.
Dorothy sonrió, pues los había visto muy divertidos en la alberca.
Do –Si señora, se encuentran jugando en la alberca.
Jazmín y Rosa voltearon a verse y dijeron –Niños chiquitos.
Jajaja
Ca –Dorothy, sabes si ya está el agua caliente en las regaderas?
Do –No señora, aun no han pedido que prendamos los calentadores de agua.
Ca –Bien, préndelos por favor, -Y se quedo pensando en una travesura
Do –Si.
An –Candy que estas planeando?
Ca –Yo?, nada –mientras volteo y a propósito tiro su tenedor con su codo. –Iré por otro a la cocina, -dijo levantándose
Como en la mesa de ellas solo estaban las más jóvenes, pudieron susurrar a gusto mientras ella se alejaba, Eloise y Rosa se vieron y susurraron
El –La seguimos?
Ro –Si
Pa –No!
El –Patty, no seas aguafiestas
Pa –No es eso, yo también pensé hacerlo, y estoy segura de que Annie también lo pensó, o no?
An –Si –dijo sonriendo
Pa –Pero si vamos todas, haremos ruido y tal vez nos descubran, será mejor esperar a ver qué trama Candy.
-Jijiji –rieron silenciosamente
Candy entro cuidadosamente al área de regaderas de los varones, verificando poco a poco que no hubiera nadie, se dio cuenta de que ellos seguían bastante entretenidos en la alberca así que se dirigió a la puerta entre la alberca y los vestidores y la cerro por dentro, dejando como única salida, la puerta que daba al jardín, donde todo el paisaje era hermosamente blanco. Divertida pero sigilosa regreso al comedor, no sin antes pasar por la cocina y tomar un tenedor.
An –Y bien?
Ca –Que?
El –Dinos que hiciste?
Ca –Yo? –ir por el tenedor, mira –lo mostro
Az –Vamos Candy, cuéntanos.
Ca –No sé de qué hablan –dijo sonriendo mientras se apresuraba a dar el primer bocado a su desayuno.
Pa –No nos dirá nada, cuando se lo propone no cuenta nada.
20 minutos habían pasado de eso, cuando Stear dijo…
St –Oigan que hora será?, ya tengo hambre.
Nl –Por la posición del sol, son más de las 9:00
Al –Sera mejor que nos apresuremos, ya deben estar en el comedor.
Hy –Un baño rápido y a desayunar.
Terry estaba cerca de la puerta hacia los vestidores y comenzó a reír.
Da –De que te ríes?
Te –Quien fue el último en entrar aquí?
To –Fui yo, porque?
Te –Cerraste la puerta con seguro?
To –Claro que no!
Te –Jajaja
Nl –De que te ríes, ya dilo!
Te –De que tendremos que entrar por la puerta principal de la mansión
Todos –QUE?
Al –De que estás hablando?
Te –De que nos han dejado encerrados, míralo tu mismo.
Ar –No puede ser
St –Todas las cosas están en el vestidor.
XD –Bonito espectáculo vamos a dar.
Hy –No! Yo no pienso salir de aquí al jardín nevado, ni loco!
Todos –Todos parejos primo!
Jajajaja
Ji –Pues vamos ya
Da –Mejor esperemos a que vengan por nosotros.
St –No, son capaces de venir hasta la hora de la cena, si nos dejaron encerrados fue por algo.
Al –Stear tiene razón, sabían que la única forma de salir de aquí es por el jardín, así que vamos de una vez.
To –Quien habrá hecho esto?
Los Andrew, y Terry, voltearon a ver a Tomm, con cara de decir que fue una tonta pregunta, pues de sobra sabían la respuesta, que dijeron por igual
-Candy!
Jajaja
Ar –Bueno, pues si vamos a hacerlo que sea de una vez, comienza a nevar.
Todos salieron del agua cálida de la alberca, trataron de escurrirse lo más posible, pero Terry y Xavier que usaban el cabello largo respingaron.
XD –No es justo, mi cabello esta escurriendo, será horrible sentir una gota helada corriendo por la espalda.
Te –Ni lo menciones. –dijo con escalofrió.
Jajaja
Ji –Pues es ahora o nunca
Jaime abrió la puerta, el viento helado entro y todos se quedaron quietos, como esperando ver quién era el primer valiente en salir.
Neal fue el valiente que decía –Vamos ya!
Uno a uno comenzaron a salir habían acordado que nadie se quedaría, porque no abrirían la puerta de los vestidores.
Era una escena muy graciosa, verlos temblar de frio y tratar de correr sobre la nieve, cuando Neal que llevaba un trecho de adelanto, se detuvo, preparo unas bolas de nieve y escondiéndose tras un arbusto espero al que seguía detrás de él que era Terry, quien fue alcanzado por la certera puntería de Neal.
Te –Oye!
Nl –Jajaja
Terry trato de desquitarse, Neal tenía otra bola preparada, pero hizo señas a Terry para tirarla a quienes venían detrás.
Albert y Jaime fueron las presas esta vez
Ja –Eso no es justo!
Al –Atrás vienen Darío y Xavier
Poco a poco comenzaron a juntarse los doce revoltosos que se quejaban del frio, pero que no se retirarían de aquella divertida y congelante pelea de bolas de nieve, el escándalo se escucho y las jóvenes damas corrieron a la ventana para ver aquel alboroto.
Ya –Están locos, están en trajes de baño!
An –Mojados
Pa –Está nevando
Ca –jajaja
Az –Eso es una locura, que frio.
Ja –Al rato estarán todos resfriados.
An –Candy, que fue lo que hiciste?
Ca –Yo?, nada –dijo sonriendo traviesamente.
SE –Sera mejor que vaya por ellos
Sra We –Déjalos que se diviertan, solo se es joven una vez.
Jajajaja
Después de 20 minutos de helada batalla, Archie y Ángel comenzaron a rendirse y estornudar.
Al –Sera mejor que entremos, tengo los pies helados.
Da –Yo ni siquiera los siento ya
Jajajaja
Las chicas vieron que venían hacia la entrada y se acomodaron alineadas en el pasillo para recibirlos.
Ellos entraron congelándose, estornudando y tratando de no resbalar por el suelo.
Ellas los recibieron con muchas risas.
Da –Que simpáticas!
Ag –Esto no es justo!
Te –Ya nos la pagaran!
Ar –Cállense y muévanse, aquí hace frio.
Hy –Mi habitación es la más alejada, hasta el tercer piso
XD –La misma que la mía, así que corre!
Jajaja
Los chicos comenzaron a subir las escaleras ante las miradas divertidas de todos los presentes, y aunque al principio la tía Elroy se molesto, después de verlos a salvo y congelados se divirtió para sus adentros pues…
SE –JÓVENES! Grito hacia la escalera, donde todos se quedaron estáticos y se asomaron hacia abajo de las escaleras.
SE –Dense un baño de agua muy caliente, vístanse y bajen a desayunar! Entendieron?!
Todos ellos –Si Tía! Y continuaron sus apresurados caminos.
SE –En cuanto a ustedes –volteo a ver a las risueñas chicas –Las que estén casadas, suban a llevarles una pastilla a cada uno, preparen su ropa y ayúdenles, las señoritas García, dejaran los medicamentos afuera del cuarto de sus primos, al igual que las señoritas Wellington y usted Yanise.
Ellas –Si!
SE –Si qué?
Se voltearon a ver unas a otras sin comprender aquella pregunta
SE –Si tía Elroy!
Ellas –Si tía Elroy -dijeron todas
Una vez que subieron algo atemorizadas por el tono de la tía, se dirigieron con Candy por las pastillas, ya en la puerta de su habitación, les fue entregada a cada una las pastillas necesarias y fueron a las habitaciones respectivas, mientras tanto.
Los mayores estaban serios ante la actitud de Elroy y no comentaron nada, regresaron al comedor y tomaron asiento, el silencio era notorio, hasta que una risa que no pudo esconderse mas, se precipito
SE –jajaja
Sra D –Pensé que estabas molesta
SE –No, solo quería ver los rostros de ellos y ellas, fue divertido
Jajajaja
Sr We –Así que usted también es como Candy
SE –Si, un poco
Jajaja

Albert se encontraba metido en su baño, pero aun sin meterse a la ducha, pues esperaba a la que sabía, era la responsable de estarse congelando, cuando escucho cerrarse la puerta de la habitación la llamo
Al –Candy?
Ca –Si amor, necesitas algo?
Al –Si, por favor, ven.
Candy entro dirigiéndose a la ducha, pero antes de tocar la puerta Albert la tomo por la espalda, abrazándola a su helado pecho.
Ca –Hayyy, suéltame, suéltame, estas helado.
Al –Y gracias a quien?
Ca –No lo sé jajajaja
Al –No lo sabes?, entonces no te soltare hasta que el frio se me quite.
Jajaja
Candy volteo su cuerpo y su vista hacia el frente de él, y viéndolo a los ojos le dijo –si te abrazo así, se te quitara el frio? –dijo mientras delicadamente subía sus manos y sus largas uñas a través de la espalda de Albert, quien se estremeció por aquel sutil contacto.
Al –Candy -dijo con voz temblorosa y ojos cerrados.
Ca –Tienes escalofrió, será mejor que entres al agua caliente.
Al –No hasta que se me quite el frio –y apasionadamente la beso con aquel intenso amor que los años había acrecentado.
Ca –Príncipe –dijo en un susurro después de separar sus labios de los de Albert.
Al –Sabes que te amo, más que nunca.
Ca –Y yo a ti amor.
Después de esas palabras sus labios y sus almas volvieron a encontrarse, mientras ese cariñoso beso sabia a gloria para ambos, Albert la levanto en brazos y salieron del baño para caer en su cama, Candy acariciaba intensamente la espalda de Albert quien no dejaba de besarle el cuello y trataba de quitarle el vestido.
Un par de minutos después ambos se encontraban unidos por su amor, sus caricias, el deseo, su pasión, y expresándose todo aquello de la forma que solo los amantes saben hacerlo, después del tan deseado éxtasis.
Al –Ven, báñate conmigo, si?
Ca –Albert, nos esperan para desayunar.
Al –Que esperen, yo no quiero esperar para sentir tu piel en la ducha.
Ca –Albert
Al –Anda, vamos, hace un rato que no tenemos un momento para nosotros.
Ca –Lo sé, pero… está bien, adelántate
Al –No tardes aun tengo frio, -dijo sonriendo pícaramente.
Ca –Te alcanzo.
Al –Esta bien.
Candy trataba de retomar el aire y descansar un par de minutos más, sabía que ahora necesitaba un poco más de descanso ya que…
Toc toc.
Ca –Adelante, dijo mientras amarraba su bata.
Do –Señora Candy, tiene una llamada
Ca –De quien Dorothy?
Do –Es el Dr. Michael.
Ca –Michael?, ok, la tomare en el estudio.
Do –Si señora, permiso.
Después de cerrarse la puerta.
Al –Candy
Candy entro al baño mientras se terminaba de cepillar el cabello.
Ca –Lo siento amor no podre quedarme
Al –Que?, porque no? –dijo asomando la cabeza por la puerta.
Ca –Michael me acaba de llamar, tengo que contestar.
Al –Dile a Dorothy que le llamas después.
Ca –“No, quiero, tengo que hablar con él ahora” –Pero no está en su casa, por eso tengo que contestar, tal vez sea una emergencia.
Al –Esta bien. –dijo algo frustrado.
Ca –Te espero en el estudio, si?
Al –mm –torció la boca, en muestra de desacuerdo.
Candy se aproximo y dio un dulce beso para convencerlo.
Al –Tramposa! Te veo allí.
Candy termino de vestirse, arreglo su cabello y salió apresuradamente hacia el estudio.
Ca –Bueno?
Mi –Como te tardas.
Ca –Lo siento Michael, pero dime, sabes algo?.
Mi –Si, pero….
Ca –Pero qué? Dime!
Mi –Te hare esperar como tú a mí.
Ca –Michael!
Mi –jajaja
Ca –Dime! No me tengas con esta duda.
Mi –Tus presentimientos eran ciertos, felicidades.
Ca –Si! Jajaja, gracias, te agradezco mucho este favor, no sé como agradecerte.
Mí –Solo déjame estar presente cuando sea el momento, como siempre.
Ca –Claro, claro que si, nadie más que tu, jajaja.
Mi –Bueno, y otro favor.
Ca –Dime, que deseas?
Mi –Sabes que Elizabeth está en su 4° mes de embarazo, y a veces se siente sola en casa después del hospital, cuando no estoy, habla con Annie, Patty y tus primas, búsquenla un poco más si?, para que no se sienta sola.
Ca –Claro que sí, con todo gusto, estaremos con ella más tiempo.
Mí –Te agradezco Candy y salúdame a Albert, felicítalo de mi parte.
Ca –Si Michael, salúdame a Elizabeth.
Candy colgó la bocina, y dio un giro de alegría, hace mucho que deseaba darle una noticia así a Albert, al cual por cierto recordó que estaba esperando, se disponía a salir al pasillo a buscarlo, cuando escucho por accidente…
Nl –Clarisa, por favor, habla conmigo, no me ignores.
Cs –Ignorarte?, no, solo te trato como a un amigo.
Nl –A un amigo?, pero si ni siquiera me hablas
Cs –A un amigo al que no quiero ver!
Nl –Shsss, ven, hablemos aquí! –dijo mientras tomaba la perilla de la puerta del estudio.
Candy se sobresalto, tenía que ocultarse, ellos necesitaban hablar, y… y ella…
Ca –“Que hago, si salgo, no hablaran, me esconderé detrás de las cortinas” y corrió hacia ellas, escondiéndose detrás y cubriendo sus pies con una silla que levanto cuidadosa y rápidamente.
Cs –Lo vez, otra vez te ocultas, me has mentido todo este tiempo.
Nl –No Clarisa, entremos por favor.
Clarisa entro aunque no muy convencida.
Nl –Sentémonos aquí
Cs –Así de pie estoy bien. –dijo dando la espalda a Neal.
Neal cerro lo ojos, buscando en su mente que decirle para que no se molestara mas.
Nl –Clarisa, yo, yo no te he mentido, todo lo que te he dicho en el campo de entrenamiento es en serio.
Cs –Y aquí?, porque no me dices nada?, porque no te comportas igual?, porque tu indiferencia?
Nl –Yo, no sé qué decirte, yo –decía angustiado, con un nudo en la garganta, sin poder decir claramente sus sentimientos por ella.
Cs –Es por alguien más verdad?
Nl –Como?
Cs –Tu estas comprometido con alguien más, es por eso que no quieres que tu
Nl –No Clarisa, no, como puedes pensar eso?
Cs –Entonces dime que pensar.

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5 comments

  1. woooooo no puedo creerlo un bebe mas a la familia k alegriaaaaa y no se k le pasa a neal me urge leer el proximo capi

  2. aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
    k onda con neil??????

    jajajajajajaas k risa todos mojados y frios jajajajajajaja
    otro bebe y candy y alberth tan enamorados yo kiero algo asi°!!!!!!!!!!

    plise la conti

  3. Lindo capitulo, si no me equivoco va haber un bebe más que bien aunque creo que ya hay muchos niños en la casa pero por lo menos es grande jejeje, Saludos Cali!!!

  4. Definitivamente amo este fic *—–* siguelo porfa! Estoy comiendome las uñas de los nervios que no se lo que va a pasar! *—–*

  5. Ese Niel tan indeciso!! Sera mejor q se apure :D:D

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