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Inicia una nueva vida Capítulo 55

Los Welligton

El Eloise Welligton hija de Conrad
Cl Clarisa Welligton hija de Conrad
Es Edson Welligton
Cr Conrad Welligton
Sra W Sra Margaret Welligton
Sr W Sr Theodor Welligton

St –No lo has pensando o no te gustaría?
Ke –No me gustaría
Patty y Stear voltearon a verse sin saber que más decir
Ke –Me gusta vivir aquí, nadie me pega y me gusta jugar con Ángela, si alguien me adopta tal vez no me dejen venir.
Stear y Patty suspiraron aliviados.
Pa –Y si no tuvieras que irte de esta casa, te gustaría?
St –Bueno, mejor te lo preguntare de otra manera, Patty y yo hemos hablado, nos gusta que vivas aquí con nosotros, eres una niña muy dulce y te queremos, así que nos gustaría que fueras nuestra hija y deseamos adoptarte, solo si tú estás de acuerdo.
Ke –Entonces no tendría que regresar al hogar de Ponny cuando termine la escuela?
Pa –No, si aceptas, vivirás aquí todo el tiempo, y serás parte de la familia.
Ke –Ya no me llamare Keyna?
St –Si, solo que ahora serás Keyna Cornwell
Ke –Y puedo decirles papa y mama?
Pa –Si, de hecho nos gustaría que nos llamaras así.
Ke –Entonces si quiero, si quiero –dijo mientras brincaba y extendía sus brazos hacia ellos.
St –Stear la tomo entre sus brazos y la levanto, Patty se aproximo y ambos le dieron un beso, después del cual los tres sonrieron alegremente.
Ke –Ángela seria mi prima?
Pa –Así es, al igual que los demás
Ke –Que bien, puedo ir a contarle a Ángela, señora Patty?
Pa –Si hija puedes ir, y me gustaría que comiences a llamarnos papa y mama, te parece bien?
Ke –Si, señ… mama.
Stear y Patty sonrieron conmovidos y bajaron a la pequeña quien salió de la sala y se dirigió al jardín donde los niños se encontraban
Ke –Ángela?, Ángela?
Stear y Patty venían detrás de ella y simplemente veían la sonrisa de la pequeña al llamar a Ángela, al igual que los otros.
Ang –Aquí estoy Keyna.
Ke –Si me van a adoptar. –dijo y Ángela y ellas se abrazaron y brincaron
Ang –Te lo dije, ven, vamos a jugar.
Los adultos sonrieron felices de ver a ese par de pequeñas caminando una al lado de la otra y platicando tan alegremente.
Ca –Entonces ella si acepto, cierto?
St –Si.
Al –Eso amerita un festejo.
Ar –Pero hasta que esté concluida la adopción no?
St –Si, en eso tienes la razón.
Los jóvenes siguieron conversando y jugando con los niños y lokie, el domingo fue tranquilo y apacible.
Algún tiempo después, un sábado por la mañana el desayuno transcurría tranquilo en la mansión Andrew.
An –Patty, que es lo que ha estado haciendo Stear en el garaje estos últimos días?, apenas sale para probar alimento.
Pa –Ya sabes que los autos y las maquinas le apasionan, sé que es un proyecto al respecto pero no me ha dejado ver de qué se trata.
Ar –Hace poco entro a mi oficina saltando de gusto porque había hablado con el señor Ford sobre un modelo nuevo de auto y desde entonces se encierra en el garaje
Al –Quería ser el primero en armar y probar el nuevo diseño.
Ca –Yo no pienso probarlo con él, la última vez que lo acompañe a la prueba de su modelo Alister, terminamos en el lago.
Ar –Tu también?
Jajaja
Stear entro en ese justo momento todo cubierto de grasa de automóvil y muy emocionado.
St –Por fin lo termine, ya está totalmente armado el nuevo modelo Alister.
Pa –Que bien, felicidades.
St –Ahora tengo que probarlo.
Ar –Tengo que hacer una llamada, iré a la biblioteca, permiso.
An –Parece que Megan está llorando, iré a verla, permiso.
Ca –Te acompaño.
Pa –Yo veré a Evan.
Ge –Le entregare a Archie un documento que necesita para su llamada, permiso.
St –Bueno Albert, tú serás el afortunado.
Al –Pero yo… -decía mientras Stear lo levantaba y lo jalaba para ir a ver el auto.
Los otros chicos se encontraban escondidos en la sala, y desde allí vieron salir a Albert quien era jalado por Stear.
Ar –Parece que Albert no pudo escapar a tiempo.
Pa –Sería conveniente que alguien los siguiera en otro auto, por si tienen algún percance.
Ca –No pasara nada, tal vez naden en el lago
Ar –O regresen caminando con la ropa maltrecha, pero nada de cuidado.
Al –En verdad es un gran modelo, se ve muy bien, pero estas seguro de que deseas hacerle tu mismo la prueba?
St –Claro, siempre he probado todos los autos que termino de armar.
Al –Si, lo sé, -dijo con cara de resignación.
St –Sube, a donde te gustaría dirigirte?.
Al –Hace algo de calor un chapuzón por el lago está bien –dijo en voz baja
St –Como?
Al –Que una vuelta al lago estaría bien.
St –Vamos entonces.
Ambos subieron al auto y se dirigieron a probar el auto.
Al –Es veloz, más que los anteriores.
St –Si, un poco, que te parece el espacio?
Al –Confortable.
St –Próximamente me dedicare a ver el mecanismo del capote, para que se pueda bajar desde aquí.
Al –Los asientos de atrás también se ven amplios.
St –Si, pensé en eso por los niños, un lugar más estrecho es algo incomodo para ir atrás con niños.
Al –Las ruedas del auto ya no se salen?
St –Hablaste con Archie y Candy, cierto?
Al –Si, esas historias han sido muy contadas.
Jajaja
St –No, por fin pude corregir ese detalle, hable con los de la planta armadora y me dijeron cual era el problema, así que ya lo solucione, pero aun tengo problemas con los frenos.
Al –Que?
St –Jajaja, estoy bromeando.
Jajaja
El paseo transcurrió tranquilo y sin percances, así que decidieron dar una vuelta por la ciudad y comprar algo de helado.
Al –Pues te felicito, es un magnifico auto, crees que tarden mucho en producirlos?
St –Tal vez sea el modelo del próximo año.
Al –Que lastima
St –Porque?
Al –Me agrado el modelo y sería bueno poder cambiar el mío por uno igual a este.
St –Siempre pido que hagan piezas para dos o tres autos, puedo armarte uno igual si lo deseas.
Al –Seria grandioso, podremos usar los modelos del próximo año antes que nadie, solo que me gustaría cambiar un pequeño detalle.
St –Cual?
Al –El color, para que no todos sean iguales.
St –Eso puede arreglarse
Cl –Vamos Eloise, papa dijo que tuviéramos cuidado, aquí no es igual que en Londres.
El –Vamos Clarisa, manejar aquí o en cualquier lugar es igual.
Cl –Pero…. Cuidado.
St –Hace calor, que bueno que pensaste en comprar ese helado, por cierto, ese envase ya se volteo, será mejor que lo acomodes.
Al –Tienes razón, no deseo que tu auto nuevo se ensucie el primer día.
Stear y Albert estaban detenidos en la esquina esperando a que el color del semáforo cambiara, cuando por la parte de atrás sintieron un impacto.
St –Que sucedió?, estas bien Albert.
Al –Ouch, no, -decía mientras se incorporaba y de su frente escurría un poco de sangre.
St –Que te sucedió?
Al –Me di un golpe contra el tablero, mientras me agachaba para levantar el envase de helado, y me molesta el cuello.
St –No te muevas mucho….
El –Lo siento, lo siento muchísimo, se encuentran bien?
Albert y Stear voltearon hacia donde se encontraba la chica parada junto a Stear, ambos se quedaron mirándola sin emitir palabra alguna y con cara de asombro.
Cl –No están bien, mira, no reaccionan.
El –Dios mío, no vuelvo a manejar, por favor, díganme que están bien –decía mientras sacudía a Stear de los hombros
Cl –Déjalos puedes lastimarlos más.
St –Estamos bien, bueno, yo sí, mi compañero se lastimo el cuello.
Cl –Por Dios, está sangrando, será mejor que vayamos al hospital.
Al –No es para tanto, estoy bien, es solo un rasguño.
El –No, de ninguna manera, lo llevaremos al hospital, no podría perdonarme que usted este lastimado.
St –Ustedes se encuentran bien?
Cl –Si, y perdón por todo esto, mi hermana es muy atrabancada para manejar.
El –Lo siento, es que trate de esquivar a ese auto que daba una vuelta equivocada.
Al –Equivocada?
El –Si, era una vuelta incorrecta.
Al –Ustedes son de Londres o alguna parte de Europa, cierto?
Cl –Si, porque?
Al –Porque tiene usted razón, el conductor del otro auto puede decirse que dio una vuelta equivocada
El –Te lo dije, no fue mi cul…
Al –Pero en Europa, aquí en América, está en lo correcto.
Cl –Te lo dije, papa tenía razón.
El –Que torpe soy –decía mientras cerraba un ojo y sacaba la lengua en una mueca muy graciosa.
Stear y Albert se sorprendieron al ver aquella cara, ese era un gesto muy conocido por los dos, y el parecido de esa chica con alguien muy cercano a ambos, hacia aquello aun más asombroso.
Cl –Iré a aquel teléfono para avisar a papa.
El –Te daré el numero lo traigo en mi bolso.
Ambas chicas regresaron al auto, mientras….
St –Te diste cuenta, es igual a…
Al –Salvo por el color de los ojos y el cabello lacio, son casi iguales, no podía creerlo cuando la vi.
St –Veré cuales son los daños de auto.
Al –Vamos.
St –No puede ser, tendré que cambiar todo esto…
El –Lo siento muchísimo, estoy tan apenada, y más aún porque no había visto este modelo, debe de ser nuevo.
Al –De hecho es el único.
El –Como dice?
Al –Estábamos probándolo el día de hoy.
El –No puede ser, que vergüenza, pero mi padre se encargara de que lo arreglen completamente.
St –Eso lo hare yo mismo.
El –Usted?
Al –El fue quien hizo este auto, lo armo por completo.
El –Waou es increíble, es, era un hermoso auto, señor…
St –Alister Cornwell, el es Albert Andrew
El –Es un gusto, mi nombre es Eloise Wellington
Al –Wellington? Acaso su padre es el señor Theodor Wellington?
El –El es mi abuelo, lo conoce usted?
Al –No en persona, pero se de él.
Cl –Mi papa y el tío Edson, vienen para acá, -decía mientras sacaba un pañuelo de su bolso y se acercaba a Albert.
Cl –Permítame limpiar la sangre de su frente.
Al –Se lo agradezco.
Pa –Ya tardaron un poco, no creen?
Ar –No, a Stear le gusta dar varias vueltas, creo que aun tardaran algo más.
Ca –Y si están saliendo del lago regresaran caminando, tal vez corten camino por el campo, y aunque Albert es bueno trepando arboles, Stear no mucho, así que caminaran un largo trecho.
En el hospital San Julián.
Cr –Señor Andrew estoy muy avergonzado, mi hija es algo atrabancada y no conoce bien los reglamentos de manejo de esta ciudad.
Al –No se preocupe, señor Conrad, fue solo un accidente.
Es –Pero le aseguro que todos los daños serán reparados de forma inmediata señor Alister.
St –No se preocupe yo mismo reparare el auto señor Edson.
Cr –En cuanto a ti, jovencita, no volverás a manejar un auto si no te acompañamos tu tío o yo, hasta que regresemos a Londres.
El –Pero papa, dijiste que pasaríamos casi un año aquí.
Cr –Así es.
El –Me dejaras sin conducir durante todo ese tiempo.
Cr –Si señorita es el último auto que estropeas.
El –Pero papa, no es justo.
Cr –Discutiremos eso en otro momento.
Mi –Albert, Stear, que gusto verlos por aquí, a que debemos su visita?.
El –Es una suerte que conozcan al doctor.
Mi –Pero Can… lo siento, la confundí, usted es?
El –Eloise Wellington, un gusto.
Mi –Michael Chavanel, un gusto
St –Sufrimos un accidente en el auto, parece que Albert se lastimo un poco el cuello.
Mi –Lo revisare, esperen aquí.
Ambos entraron a uno de los consultorios.
Al –Tu también lo notaste?, Stear y yo nos sorprendimos mucho al verla.
Mi –Esa chica es igual a Candy, quien es?
Al –Nieta de un importante empresario en Londres, pero no sé nada más.
Mientras tanto afuera los caballeros se entretuvieron en platicar mientras las chicas se apartaron para platicar con privacidad.
El –Te fijaste que bellos ojos tiene Albert, es muy buen mozo.
Cl –Si, es muy guapo, claro que el joven Alister también lo es
El –Entonces no tendremos problemas, pediremos a papa que los invite a casa y platicaremos más tiempo con ellos, en realidad me gustaría poder llegar a conocer más a Albert. -sonrio
Cl –En ese caso platicare con Alister. -sonrio
Mi –Tendrás que utilizar este inmovilizador por una semana, después te revisare de nuevo y veremos como estas.
Al –Te lo agradezco Michael, nos veremos después, salúdame a Elizabeth y Roger.
Mi –Claro que si, de tu parte.
Ambos jóvenes salieron y cada uno tomo un camino diferente.
Mi –“Olvide darle el mensaje para Candy”
Cr –Se encuentra usted bien señor Andrew?
Al –Albert, llámeme Albert, por favor, y si estoy bien, no es nada de cuidado.
Es –En ese caso vayamos a casa, iremos por el otro auto y los llevaremos a su casa.
St –No se preocupe, podremos tomar un coche y regresar por nuestra cuenta.
Cr –No podemos permitir eso, de ninguna manera, les aseguro que no tardaremos en llevarlos a su casa.
Al –Esta bien, en ese caso vayamos.
Mi –Albert.
Al –Michael? Que sucede?
Mi –Podrías avisarle a Candy que el lunes Mari no podrá venir a su guardia matutina, que me avise si ella puede cubrirla, por favor.
Al –Claro que sí, yo le avisare.
El señor Conrad se quedo muy pensativo después de escuchar aquella breve conversación entre Michael y Albert.
Al –Pues vamos entonces, señor Conrad?, se encuentra bien?
Cr –Lo siento, es que hace mucho que no escuchaba el nombre de Candy y me trajo algunos recuerdos, pero vamos.
Pa –Ya fue mucho tiempo para una prueba, ya llevan más de dos horas.
Archie se notaba también preocupado, pero quiso disimular.
Ar –No Patty, es normal en Stear, podría tardar todo un día si es necesario
Candy sabía que no era así, pero se dio cuenta de la intención de Archie.
Ca –Archie tiene razón, sabes que le encanta manejar en lugares abiertos y despejados, tal vez tomaron algún trecho de carretera, regresaran pronto.
Ar –Pediré a Martha que prepare un poco de té helado, permiso.
A los pocos minutos, Candy también se levanto con cualquier pretexto y fue a buscar a Archie, al que encontró saliendo de la biblioteca junto con George.
Ca –También estas preocupado, cierto?
Al –Si, ambos sabemos que no tarda más de 1 hora en probar el auto, y después regresa a lavarlo con toda calma, así que ya fue mucho tiempo, algo paso.
Ge –Tal vez estén en el lago, pero aun así pediré a John y Joshua que salgan a buscarlos.
Ca –Gracias George.
Ar –Vayamos por el té, y regresemos para que Patty este tranquila.
Ca –Si.
En la mansión Wellington.
Cr –Sean bienvenidos a casa de la familia Wellington, pasemos a la sala un momento en lo que pido traigan el otro auto.
St –Muchas gracias.
Dentro de la sala
El –Pediré que preparen algo de almorzar, ya es algo tarde y por todo lo sucedido se ha pasado la hora del almuerzo.
Al –Por nosotros no se preocupen, tenemos que regresar a casa, nos esperan allí, cierto Stear?
Stear estaba totalmente paralizado y asombrado.
Al –Stear?
St –Lo siento, que decías?
Al –Que tenemos que regresar a casa porque nos esperan.
St –Este sí, claro.
El –Por lo menos pediré que traigan algo para tomar, el calor es demasiado, Clarisa acompáñame.
Cl –Si, permiso.
Al –Stear que tienes? Sucede algo?
St –Mira ese cuadro.
Al –Por Dios –dijo totalmente asombrado.
St –Ahora me entiendes?
Al –Si Claro, es idéntica a Candy, los ojos verdes, el cabello rizado, no puede ser.
St –Crees que ella sea…
Al –No lo sé, no quiero pensar en nada, será mejor que nos quedemos y averigüemos quien es la dama de ese cuadro.
St –Pero nos esperan en casa, ya tardamos demasiado.
Al –Sera mejor que llame para avisar.
St –Y que les dirás?
Al –Que se está arreglando lo del accidente, de cualquier forma no tardaran en llevar el auto.
St –Si.
El –Aquí está el té, y papa ya había pedido que se preparara el almuerzo, por favor hagan el esfuerzo por quedarse, si?
Al –Esta bien, aceptamos con gusto, tan solo permíteme hacer una llamada para que no nos esperen.
Cs –El teléfono esta por aquí, acompáñeme sr. Andrew.
Al –Por favor, llámenos por nuestros nombres, señorita Wellington.
El –En ese caso, también a nosotras.
St –Es una buena idea, Eloise.
Al –Entonces, hare la llamada, permiso.
Lu –Señora Candy, tiene una llamada
Ca –Gracias Luci.
Pa –Serán ellos, algo les paso verdad?
Ar –Vamos Patty tranquilízate, sabes que las malas noticias son las primeras en saberse.
Candy regreso a la sala..
Ca –Era Albert…
Pa –Algo les paso verdad? Están bien?
Ca –Están bien Patty, si tuvieron un percance, otro auto los choco, se encuentran bien, solo que están en la casa del dueño del otro auto, arreglando el incidente, dicen que no tardaran en traer el auto de Stear, y que ellos regresaran en cuanto puedan.
Pa –Que alivio.
Cr –Es un gusto que hayan aceptado almorzar con nosotros, pasemos al comedor.
Dentro del comedor.
El –Tomen asiento donde gusten
Cs –Pero no en las dos sillas junto a la principal.
Es –Hija, por el momento no se encuentra la abuela, así que no hay ningún problema.
Cs –Si, lo siento, es la costumbre.
St –Costumbre?
Cr –Si, lo siento, mi madre tiene la costumbre de dejar esas dos sillas vacías, porque las reserva para sus nietas.
Al –Si ellas llegaran a almorzar, entonces será mejor que dejemos esos lugares vacios.
Cr –No, en realidad nunca llegaran, ellas nunca fueron encontradas pero mi madre aun guarda la esperanza de recuperarlas.
Al –Lo siento, pero no entiendo.
Cr –Si, es algo complicado, si desean oír la historia se las contare.
St –Si, claro.
Cr –Note que se dieron cuenta del retrato que se encuentra sobre la chimenea en la sala, es el retrato de mi hermana Charlisse.
Al –Su hermana?
Cr –Si, ella, su esposo, el hermano de su esposo y su esposa, fallecieron en un accidente hace mas de 20 años
Al –Lo siento.
St –Como fue?
Es –Nosotros somos de Londres, Papa tiene negocios aquí, así que algunas veces los acompañamos, hace 30 años mí hermana mayor Charlisse y su mejor amiga viajaron a Chicago con mi padre para estudiar aquí, ellas se quedaron y mi padre regreso a Londres.
Cr –Después de un tiempo conocieron a Jerom y Escot Deker, estudiaron juntos y mi hermana se caso con Jerom, su amiga Evelyn con Escot y decidieron quedarse a vivir aquí.
Es –Después de un tiempo ambos tuvieron hijas, Candy y Joselyn, con tan solo un mes de diferencia, y todos nosotros venimos para conocerlas
St –Candy?
Cr –Si, ese era el nombre de la hija de Charlisse.
Albert y Stear voltearon a verse muy sorprendidos.
Al –Son las nietas que menciona?
Cr –Así es.
Es –En diciembre, nosotros nos encontrábamos aquí en casa, y ellos decidieron pasar unos días con la familia de Jerom y Escot que habían venido de visita también.
Cr –El día que regresaban hubo una fuerte tormenta de nieve y tuvieron un accidente en el auto.
Es –Encontraron los cuerpos de todos, en diferentes dias, menos de las dos pequeñas niñas.
Al –Donde fue el accidente?
Cr –En realidad no lo recuerdo, pero fue camino a Chicago.
St –Pero si no las encontraron tal vez su madre tenga razón y las niñas aun estaban con vida.
Cr –Eso quisimos creer todos, las buscamos por muchos años, pero con el paso del tiempo solo mi madre guarda ya las esperanzas.
Al –Es una lástima, supongo que siendo tan pequeñas no guardaron ningún recuerdo de ellas.
Es –Mi madre tiene unas fotografías de Charlisse, Evelyn y sus familias.
Cr –Y una muñeca de Joselyn.
Al –Son bonitos recuerdos, ese tipo de fotografías me gustan mucho, espero algún día poder ver tan lindos recuerdos, claro, si no es molestia.
Cr –No, no lo es, solo que tendría que hablar usted con mi madre, porque las tiene muy resguardadas.
Sra. We –Hablar conmigo sobre qué?
Cr –Madre? Disculpa, no escuchamos cuando llegaron.
Sr We –Nos retrasamos un poco, el camino ha cambiado mucho y nos extraviamos, pero veo que tienen invitados.
Es –Si papa, son el señor Alister Cornwell y Albert Andrew.
Sr We –Andrew?, a caso es usted William Andrew?
Al –Si señor Wellington, soy yo.
Sr We –Que casualidad, el lunes tengo una cita con usted, pero a que debemos el honor de su presencia en esta casa?.
Al –Por una coincidencia en realidad.
Cr –Es más bien gracias a lo atrabancada de tu nieta Eloise.
Sr We –Eloise, que fue lo que hiciste?
El –Fue un accidente Abuelo.
Sr We –Por eso es que usted se encuentra herido?
Sra. We –Que fue lo que paso?
El –Por tratar de esquivar a un auto y no chocar con el, choque con el auto de Stear.
Sr We –Me siento tan avergonzado, es una pena que este sea el motivo de nuestro primer encuentro señor Andrew.
Al –Llámeme Albert, y créame que ha sido todo un gusto pasar la tarde con ustedes.
Sr We –Pero ambos se encuentran bien, cierto?, no ha sido de gravedad?
St –En realidad estamos bien.
Sra. We –Conrad ya hablaste con Isabel para que se encargue de los gastos de la reparación del auto?
St –No será necesario yo mismo lo reparare.
Sra. We –Pero insisto en que los gastos corran por nuestra cuenta.
Al –Eso podremos arreglarlo el lunes en la oficina, hoy no es día de hablar de negocios, de hecho, creo que sería un buen momento para retirarnos, ya que aun nos esperan en casa.
El –Pero ya había hablado usted para decir que no los esperaran.
Al –A almorzar, pero créame que si no llegamos con el helado, tendremos algunas dificultades.
Jajaja
Sr We –Tienen niños en casa?
Al –Así es.
Eloise y Clarisa se miraron y pusieron una cara de resignación
Cr –En ese caso los llevaremos.
El –Nosotras los llevaremos papa
Cr –No señorita usted no volverá a manejar.
El –Papa
Cs –Y si le decimos a Frederick que el maneje, podemos acompañarlos?
Cr –Pero…
Sra. We –Si, está bien, de cualquier forma necesitamos hablar con Conrad y Edson por un momento, y si los señores tiene que irse, será mejor que ustedes los acompañen.
El Cs –Si abuela.
Cr –Pero regresen inmediatamente, tenemos que asistir a la misa que ha pedido la abuela, de acuerdo?
Cs El –Si papa.
Al –Pero espero que podamos seguir visitándonos, me gustaría mucho poder ver esas fotografías de las que hablamos.
Cr –Si le parece bien, le diré a mi padre que las lleve a su oficina el lunes
Al –Seria perfecto, ha sido una historia tan interesante, que me gustaría ver esas fotos.
Los cuatro jóvenes se despidieron y se encaminaron hacia Lakewood, no sin antes pasar nuevamente a la nevería.
St –Hace calor, ustedes desean un cono?
El –Si, por favor.
En la mansión Wellington.
Sr We –De que fotografías hablaban Conrad?
Cr –Les conté la historia de Charlisse y las niñas
Sra. We –Porque?
Cr –Bueno, surgió en la plática y por el retrato de la sala, al señor Andrew le intereso el tema y pidió permiso para ver algunas fotografías.
Sr We –Trajiste contigo esas fotos Margaret?
Sra. We –Siempre las traigo conmigo, es curioso que alguien se interese por eso, pero parece una buena persona, me agradaron ambos jóvenes.
El –Espero que podamos volver a vernos Albert.
Cs –Nosotras no conocemos mucho de esta ciudad, y necesitaremos alguien que nos la muestre, tal vez ustedes puedan acompañarnos, no es así Alister?
St –Este, si claro, será un placer –decía algo nervioso por la coqueta actitud de Clarisa.
A la entrada de la mansión Andrew.
Pa –Se escucha un automóvil, seguro son ellos, -dijo mientras se levantaba de su asiento y salía a la entrada, seguida por los demás.
Ar –Dorothy, permanezcan aquí con los niños por favor.
Do –Si señor.
Al –Bueno pues hemos llegado.
El –Es una lástima que no podamos quedarnos a platicar más tiempo, pero como tú has dicho Albert, nos podremos seguir visitando, verdad?
Al –mrmrm, Si, claro –También algo nervioso por los coqueteos de Eloise
Patty, Archie, Annie y Candy estaban en la puerta cuando ambos jóvenes se despedían de las chicas, las cuales fueron un poco efusivas con un beso en la mejilla de cada uno.
Cs –Nos veremos pronto, y gracias por el cono Alister. –beso en la mejilla
St –rmrm –De nada Clarisa, -decía nervioso y sonrojado.
Al –Gracias por traernos.
El –Fue un placer Albert, espero verte pronto –beso en la mejilla
Al –Si, claro, adiós. –apresurado y nervioso.
El auto se alejo y los cuatro jóvenes que se encontraban en la puerta recibieron a los dos que llegaban.
Ar –Se encuentran bien?, que fue lo que te paso Albert?
Al –Estamos bien.
Pa –Si ya lo veo, -decía mientras se daba la media vuelta y entraba, dando la espalda a Stear.
St –Patty espera. –decía mientras trataba de alcanzarla.
Ca –Y las señoritas son?
Al –Eloise y Clarisa Wellington, ellas fueron las que chocaron con nosotros.
Ca –mmm, no mencionaste eso cuando llamaste.
Al –Amor, no me dirás que estas celosa?
Ca –Hay motivo para estarlo?
Al –Tu sabes que ninguno –beso.
Ca –Y que te paso en el cuello?
Al –Vallamos adentro, para poder comer por fin un poco de helado, y hablaremos.
Patty y Stear hablaban en otra de las habitaciones mientras los demás disfrutaban del helado.
Ar –Parece que no la está pasando bien mi hermano.
An –Y con justa razón, esas chicas fueron muy coquetas.
Ca –Algo no muy propio con hombres casados.
Patty y Stear entraban en ese momento.
Pa –Pero ellas no lo sabían, porque ellos no se los dijeron.
Ca –Como?
Al –Mencionamos que nos esperaban aquí en casa, y que por eso debíamos regresar.
Pa –Pero nunca dijeron quien, así que ellas pensaron que ustedes eran solteros y…
St –Patty por favor, ya te dije todo lo que paso.
Albert volteo a ver a Stear sorprendido.
Al –Ahora que lo recuerdo deje caer mis llaves en el auto, Stear acompáñame a buscarlas por favor.
St –Pero… -trataba de decir

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11 comments

  1. muy lindo me parece que va agarrando otro camino el fic!!
    grandioso!!!!!!!!!!!

  2. ME GUSTO TU CAPITULO PERO ESPERO NO PONGAS A ANNE COMO LA OTRA BEBE PUES CUANDO AVANDONARON A ANNE LA DEJARON CON UNA CARTA Y SERIA ILOJICO QUE ESTA SEA PARIENTE DE CANDI LOS PADRES DE ANNE LA DEJARON POR FALTA DE DINERO TE SUJIERO VEAS EL PRIMER CAPITULO DE LA SERIE PARA QUE TODO TE SALGA BIEN,SE SUPONE QUE TU HISTORIA ES LA CONTINUIDAD DE LA HISTORIA Y NO DEBES DE CAMBIAR NADA SI NO YA SERIA CANDI CANDI.

  3. Que padre te quedo este capitulo, que bueno que ya dejaste de hablar de Angela, ella no es la protagonista, queremos ver mas accion en las vidas de albert y candy.

    Te felicito y aqui continuamos apoyandote.

  4. uuuuaaahuuu estuvo emocionante y creo k alfin candy encontrara a su familia que espectacular

  5. Que bien!! yo soy fan de Candy desde que estaba el anime y esta historia es como la continuacion del anime, y me da gusto que aparezca la familia de Candy, como reaccionara ella cuando se entere?

  6. por fis no tardes en subir otro capitulo de tu flamanté historia esta padrisima te esegui desde que la iniciaste animo sigue asi va

  7. Me gustó mucho este capitulo. Al principio reí muchísimo al leer como todos dieron excusas para no acompañar a Stear a probar el auto y el pobre Albert se tuvo que sacrificar. Me imagino que los nuevos personajes son la familia de Candy y que estos a su vez conocen a la familia de Annie. AAAAAHHHHHH. Por favor no tardes en subir el próximo capítulo.

  8. Hayyyy que hermosos capitulos no habia tenido tiempo de subir comentarios pero amiga eres exelente escribiendo…me das mucho alivio al darle un giro a la historia de candy porfin sabremos de sus verdaderas raices!!! 🙂 🙂 felicitaciones!!! Estoy ansiosa de leer los siguientes capitulos 😉

  9. suuuper jajajaj mi Stear como siempre de chistoso me rei tanto me lo imagino como ya todos le tienen miedo cuando ase sus prueba, y si creo que tu historia va a ir por otro rumbo que espero sea para bien felisidades y sigue adelante.

  10. super este capitulo me gusto me dejas con la intriga sera posible que sean Candy y Anny las bebes que han buscado por años.

  11. Estuvo muy bonito!! La familia de Candy q emocion!!!!

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