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Inicia una nueva vida Capítulo 4

24 March 2011 3,247 views

CAPITULO 4

 La Presentación.

Sr. L Señor Leegan.

 

Al –Tranquilízate Candy, pedí a George que se encargara de ese asunto.

Ca –Como?? Cuando??

Al –George sabia que iríamos por el vestido, antes de que ustedes entraran me recordó eso y hace un momento, cuando le pedí se llevara a Archie para poder hablar a solas contigo, ya habíamos acordado que pasaría a la tienda por las cosas necesarias, por favor confía en mí, puedes??

Ca –Pero, como sabrá que traer, que talla, que numero qué…???

Al –No confías en mi Candy?

Ca –Si, bueno yo, si, si confió en ti, por eso te pedí a ti que me acompañaras.

Al –Entonces quédate tranquila todo saldrá bien, de acuerdo?

Ca –Esta bien.

Toc toc, tocaban a la puerta

Al –Adelante.

Do –Buenas noches les he traído la cena.

Ca –mmmm que bien huele

La cena transcurrió alegre, platicando de todo y de nada a la vez.

Al –Bueno pues es hora de dormir, mañana será un largo día, así que habrá que descansar.

Ca -Si claro, así que tomate esta pastilla –decía mientras le acercaba el vaso con agua – y dormirás tranquilo.

Al –Bueno pero quiero que tu vayas a tu habitación y también descanses, si? 

Ca –Tanto te molesta mi presencia?

Al –Como dices eso?!, claro que no, pero es necesario que tu también descanses.

Ca –Esta bien, iré a dormir.

Candy se levanto del sillón y se acerco a Albert quien miraba hacia el lado contrario a ella, por algo que llamo su atención, sin percatarse que ella se acercaba para darle un beso de buenas noches en la mejilla, (costumbre que había iniciado en el departamento), en el instante que sintió algo junto a su rostro, Albert, sin pensar, volteo la cabeza y fue cuando los labios de Candy rozaron los suyos, en un muy agradable accidente.

Ca –Buenas noches -Decía Candy mientras salía corriendo de la habitación de Albert con la cara totalmente sonrojada.

Al –Bu.. Buenas noches –tartamudeo Albert tratando de entender lo sucedido.

Candy entro corriendo a su habitación y se lanzo boca abajo sobre su cama, como esperando que lo rojo de su cara desapareciera.

Ca –Que fue eso, yo, yo no, cielos, que me está pasando?, porque estoy temblando?

Albert mientras tanto se quedo paralizado, sin poder reaccionar ante lo sucedido solo dijo su nombre en un susurro, para después suspirar y preguntarse…

Candy, que fue lo que sucedió?, porque me siento así? Esto es tan raro? No es la primera vez que siento los labios de una mujer en los míos, pero tus labios… no se qué pensar, no quiero pensar…. Y si tu todavía amas a Terry??? No, no debo pensar en esto, no debo!!! 

—————————————————————————————————————

Por fin el día de la presentación en sociedad del Señor William era hoy, la prensa y las grandes familias de América y Europa estaban a la expectativa de tan codiciado y bien guardado secreto. En la mansión de Lakewood, la servidumbre de costumbre y la adicional corría de un lado para otro, acomodando y preparando todo para el gran evento.

Toc toc.

Al –Adelante.

Ca –Buenos días Albert, puedo pasar.

Al –Adelante Candy claro que puedes.

Ca -Se te ve mucho mejor el día de hoy, -decía mientras pensaba en hablar lo más pronto posible antes de que él tocara el tema del incidente de anoche, -pero aun pienso que deberías cancelar la gala de esta noche.

Al –No Candy, sabes que eso ya no es imposible, a demás será mejor salir de esto de una vez, y recuerda que también tenemos que salir mañana mismo hacia Europa. Candy

Ca -Si dime, -“por favor que no toque el tema”

Al –Y estás segura de que deseas acompañarme?, será un largo viaje, y quizás lo del telegrama no sea verdad.

Ca –Si, claro que estoy segura, a demás tú necesitas estar en reposo y descansar, y George no te puede tenerte muy quieto que digamos, así que yo lo haré.

Al – Jaja –ouchh, está bien como tú digas, pero no me hagas reír por favor.

Ca –Lo siento

Ca –“mmmm, no menciono nada de anoche, será que…”

Al –Candy

Ca –Si?,

Al –En que piensas?, “será que está pensando en lo de anoche?”

Ca –Pensar?, yo este…. En lo de hoy, será algo cansado para ti, tanto ajetreo, y a demás, que les dirás de tu estado?

Al –Solo estaré un momento, atenderé a la prensa y les explicare que el jueves montando a caballo me caí y me lastime, solo eso, me retirare después de hablar con ellos y eso será todo.

Ca –Esta bien, pero solo un momento y la mayor parte del tiempo sentado, recuerda que tienes que descansar.

AL –Lo prometo, a demás tendré una enfermera todo el tiempo que este allí.

Ca –Como??

Al –Si Candy, tu quedaste que estarías conmigo, recuerdas?

Ca –Si claro, pensé que te referías a alguien más.

Al –Te lo dije ayer, solo tú puedes ser mi enfermera, no quiero a nadie más junto a mí.

Candy bajo la mirada, algo sonrojada, un silencio algo incomodo o tal vez no tanto, se presento por unos segundos, hasta que alguien llamo a la puerta.

Toc toc

Al –Adelante.

SE –Buenos días William, Candy.

Al –Buenos días tía

Ca –Buenos días Sra. Elroy.

SE –Y bien Candy, como se encuentra William esta mañana?, podrá asistir a la gala de esta noche, cierto?

Ca –Se encuentra mejor pero aun tiene que descansar en cama por más tiempo, sus costillas tienen que sanar, por lo que solo podrá estar un momento en el evento.

SE –Como? Solo un momento, pero eso no puede ser, hay muchas personas que desean hablar con él, no puede irse así de rápido.

Ca –Pues tendrá que irse, porque necesita recuperarse, recuerde que mañana viajamos para Europa y será algo cansado para él.

SE –Entiendo, pues si no hay más remedio tendrá que ser así, en ese caso me retiro tengo que ver que no falte nada para esta noche.

SE –Por cierto William, con respecto a lo que quería hablar contigo ayer, lo dejaremos para cuando regreses, de cualquier forma la familia McCalister, no asistirá el día de hoy, no pudieron viajar a tiempo.

Al –Si tía está bien.

SE –Candy, recuerda que tienes que ser puntual para hoy, no está bien que una dama llegue corriendo y menos si es parte de los anfitriones de un evento, entendiste?

Ca –Si señora.

SE –Y procura llamarme tía, no será bien visto que me llames señora.

Ca –Si se… Tía Elroy.

SE –Y no te separes de William, recuerda que tienes que ver que se encuentre bien en todo momento.

Ca –Si tía.

SE –Por cierto, no he visto aun tu vestido para esta noche, no pensaras ponerte un vestido cualquiera verdad Candy?

Ca –Este no yo….

Al –No tía, no se preocupe, Candy ira vestida correctamente.

SE –Esta bien, entonces nos veremos más tarde.

La Sra. Elroy salió de la habitación de Albert para disponerse a ver los últimos detalles de lo que se preparaba en Lakewood para la noche.

Al –Lo vez, un poco de paciencia y de cariño cambia la cosas.

Ca –Como?

Al –Ya le dirás Tía Elroy.

Ca –Sera solo para la fiesta, en cuanto termine, veras que todo vuelve a ser como antes.

Al –Yo no lo creo, estoy seguro de eso.

Ca –Bueno, pues es hora de que tomes tus medicamentos, veamos, aquí están –decía mientras se acercaba a la mesa que se encontraba cerca de la ventana.

Candy dio a Albert sus medicamentos y verifico las vendas de su brazo y dorso.

Ca –Bueno tienes que descansar así que me iré par que puedas dormir.

Al –Dormir?, no Candy, no tengo sueño, descansare aquí en cama, pero no deseo dormir, platiquemos un rato mas si?

Ca –Esta bien, entonces cuéntame quien es la familia McCalister, me parece haber escuchado el nombre antes.

Al –La familia McCalister?, este… -decía de forma nerviosa y titubeante –Bueno es una familia igual de antigua que los Andrew, y también de Escocia, ambas familias tenemos negocios en común. Porque preguntas?

Ca –Como la tía Elroy dijo que tenían que hablar de algo, sentí curiosidad, solo eso.

Al –Si, supongo que querrá hablar de algún negocio o algo 

Albert cambio la conversación, pues en realidad si sabía de que quería hablar la tía Elroy con respecto a los McCalister, pero no quería recordar el tema, el tiempo paso rápidamente, platicando de todo y de nada como siempre, ya cerca de las 17:00 se escucho la puerta

Toc toc

Al –Adelante

Do –Buenas tardes

Al –Buenas tardes Dorothy pasa.

Do –Solo he venido por la señorita Candy, pues ya es hora de que comience a arreglarse

Ca –Arreglarme?, pero, y que voy a ponerme?, George aun no ha venido, Albert!

Do –George ya regreso señorita y dejo varios paquetes para usted, ya están en su habitación, de hecho hay otro grupo de paquetes que llego antes que George, los envió el señorito Neal.

Ca –Neal?, y para que me envía cosas Neal?, que desagradable.

Al –Tranquila Candy, no te preocupes, Dorothy por favor recoge los paquetes que Neal envió y llévalos a la biblioteca, colócalos cerca del bar.

Do –Si señor.

Al -Ahora Candy, ve a arreglarte y quita esa cara, ya todo lo aclararemos pronto.

Ca –Esta bien, descansa un poco más, vendré al rato para colocarte las vendas nuevamente.

Al –Esta bien Candy.

Candy regreso a su habitación, sobre la cama había un hermoso y largo vestido en diferentes tonos de verde, zapatillas, y todo lo necesario para la gala.

Candy se dio un relajante baño, se vistió y Dorothy le ayudo a arreglar su cabello, haciendo un peinado alto que le hacía lucir algo mayor, dejando ver que sus 23 años de edad la habían convertido en una linda señorita.

Al final casi para terminar Candy pregunto a Dorothy que joyas debía lucir pues estaba indecisa entre las que tenía en su tocador.

Do –George me dijo que no se pusiera ninguna, que preguntara al Sr. William sobre ese respecto.

Ca -A Albert? Y para qué?

Do –No lo sé señorita, porque no lo averigua, de todas formas usted quedo de ver sus vendajes.

Ca –Si tienes razón, voy a ir para allá, y no me digas señorita.

jajaja

Candy salió de su habitación casi lista para la gala, solo iría a la habitación de Albert a preguntarle sobre la joyería y a colocar los vendajes necesarios.

Toc toc.

Al –Adelante.

Candy entro y se encamino hasta él, pero se quedo paralizada al verlo de pie dando la espalda a la puerta y luciendo su dorso sin nada puesto, no era la primera vez que lo veía así, pues cuando fue el incidente del león, ella también coloco vendajes en su hombro y dorso, pero en esta ocasión, algo era diferente, tal vez la luz del atardecer que entraba por la ventana, haciendo que Albert tuviera un tono diferente de piel, o era acaso que….

Ca –Upss, lo siento, no sabía que aun no te vestías, yo, este, -dijo dándose vuelta hacia la puerta y tratando de disimular lo rojo de su rostro.

Al –Vamos Candy, es que aun tienes que ponerme las vendas, lo olvidas? –decía mientras volteaba hacia ella.

Candy volteo para verlo y Albert al verla tan hermosa con el cabello recogido y ese vestido no pudo más que abrir los ojos y verla embelesado, nunca la había visto tan bella como en esa ocasión, tanto que tardo en reaccionar a la pregunta de Candy.

Ca –Albert, que tal me veo?, luce bien mi cabello?

Pero no obtuvo respuesta

Ca –Albert?, que sucede?, no se ve bien mi cabello así peinado?

Al –Este yo… no, todo lo contrario, luces muy hermosa, -dijo aproximándose a ella.

Ca –Gracias, decía algo sonrojada. Dorothy me dijo que tenía que preguntarte a ti que joyería era la adecuada.

Albert suspiro y dijo, -a si claro, mira, sobre el secreter hay un estuche, puedes traerlo por favor. –mientras pensaba “se ve tan hermosa”

Candy llevo el estuche hacia Albert mientras él no quitaba la vista de aquella jovencita que hacia lucir ese vestido tan espectacularmente.

Albert tomo el estuche en sus manos y lo abrió dirigiéndolo hacia Candy.

Waoo, -dijo Candy al ver en el estuche, una gargantilla de oro blanco que tenía el escudo de la familia Andrew con incrustaciones de esmeralda y un rubí al centro, y unos aretes largos de esmeralda también.

Al –Te gusta?

Ca –Si, es precioso, debió ser de tu hermana, es muy fino.

Al –Voltéate te colocare la gargantilla.

Ca –Como? Me lo prestaras? Qué suerte que convine con mi vestido.

Al –No Candy, no es un préstamo, es tuyo, de hecho lo mande a hacer especialmente, cuando vi ese vestido que me gusto para ti, sabía que te verías hermosa y combinaría con tus ojos.

Ca –Como?, tu preparaste todo esto? Por eso no habíamos podido ir a ver el vestido antes?

Al –Si, yo esperaba que ayer, al ver el vestido te gustara, y darte una sorpresa hoy con este detalle.

Ca –Y si no me hubiese gustado el vestido?

Al –Pues tendría yo que improvisar algo, pero afortunadamente se tus gustos. A demás, no me equivoque, te vez preciosa!

Ca –Albert!

Al –No me crees?, en ese caso te pido entonces que me pongas ya mis vendas, para poder salir al salón y que veas que si eres la más hermosa dama de todas las que están allí presentes.

Ca –Albert! Basta! Me estas apenando, -diciendo esto en un tono más suave y completamente ruborizada.

Unos segundos después Candy reacciono y se dispuso a colocar las vendas de Albert, quien la veía perdidamente, pero que también reacciono ante el movimiento de Candy.

Ca –Dime, así las sientes bien?, están algo apretadas para que te sientas más seguro y no sea tan fácil cualquier movimiento, pero por favor quédate tranquilo, nada de bailes y esas cosas, de acuerdo?

Al –Esta bien, señorita enfermera! Decía sarcásticamente 

Ca –Bueno ahora quédate aquí, descansa un poco más y sal cuando George te diga que es el momento, le diré a George que esté pendiente de que estés descansando.

Al –Si Candy, nos veremos en un momento.

Candy salió de la habitación de Albert, bajo por las escaleras dirigiéndose al salón donde ya se escuchaban algunas voces y busco a alguien conocido.

Ca –Señores Britter, Annie, buenas noches.

Sra. B -Buenas noches Candy, mucho tiempo sin verte.

Ca –Si señora Britter.

Sra. B –Me alegro que nos podamos ver en estas circunstancias y que Annie y tu puedan seguir siendo amigas.

Ca –Igual me alegro señora Britter, puedo llevarme a Annie?, seguramente Archie querrá ver lo linda que se ve.

Sra. B –Si Candy, nos veremos entonces.

Ca –Vamos Annie, permiso señores Britter.

Annie y Candy se dirigieron hacia otra parte del salón donde Archie conversaba con algunos jóvenes, la plática continuo animadamente hasta que se oyó una voz molestamente familiar.

Nl –Buenas noches, Candy! Ese no es el vestido ni las cosas que te envié, porque no los traes puestos?

Ar –Neal, que tengas que estar aquí no significa que vengas a molestar a Candy, así que haz el favor de retirarte a otro lugar.

Nl –Tú no te metas Archie, estoy hablando con mi prometida, así que cállate

Ar –Neal como te atreves, tu….

Ca –Cálmate Archie, no hagamos una escena aquí, por favor. Neal, agradezco tus obsequios, pero después te explicare el porqué no los uso, si me permites deseo platicar con Annie, y después platicaremos nosotros, está bien?

Archie, Annie y sobre todo Neal, pusieron cara de sorprendidos ante la actitud de Candy, en otros momentos hubiera reaccionado tan diferente, que era imposible ver el aplomo y la calma con que controlo la situación.

Nl –Esta bien cariño –dijo acercándose a Candy mientras ella solo cerraba los puños y los ojos tratando de contenerse.

Candy aun con los ojos cerrados y bajando la voz pregunto. –Annie dime que ese… ese bicho ya se largo?.

An –Si Candy, ya se fue.

Ar –Candy me sorprendes, no imagine que pudieras controlar las ganas de golpearlo.

Ca –A decir verdad yo tampoco Archie, pero no quería dejar pasar la ocasión de ver su rostro cuando hablemos con él y su familia en un momento, a demás cuando Albert aparezca como mi acompañante, será un momento que Neal, nunca olvidara.

An –Ya decía que tenías algo planeado, porque hasta yo quise darle una bofetada.

Jajaja, rieron los tres alegremente y siguieron conversando, hasta que George, se acerco a Candy.

Ge –Señorita Candy, puede acompañarme? por favor.

Ca –Si George, me disculpan por favor, dijo con una ligera reverencia a Annie y Archie.

Candy y George caminaron hacia otro extremo del salón

An –Que diferente se ve Candy, parece que las clases que tomo le han servido mucho, verdad?.

Ar –Si, en realidad está tratando de poner todo de su parte realmente.

Ca –Que pasa George, Albert está bien?

Ge –Si señorita, solo que desea verla antes de comenzar la presentación.

Ca –En ese caso, vayamos a su habitación.

Ge –No señorita, él la espera en el jardín, me pidió que saliera usted por acá para no ser vista.

Ca –Como? Que sucede George?

Ge –Él se lo explicara.

Ca –Correcto, gracias.

Candy salió por donde George le explico y se dirigió al jardín.

Ca –Albert, que sucede?, porque bajaste antes de tiempo?, recuerda que tienes que cuidarte.

Al –Si Candy, pero quería que tu acompañante llegara a la gala contigo.

Ca –Mi acompañante? -Dijo sonriendo pícaramente

Al –Quiero ver la cara de Neal, cuando me vea llegar contigo a la Gala, dijo sonriendo y guiñándole el ojo.

Ca –Albert, Albert, eres un revoltoso, no cambias. Jajaja

Al –Jaj… ouchh, pero Candy, no me hagas reír Jaja ouchhh.

Ca –Tú empezaste, pero está bien, vamos.  Dijo- mientras tomaba su brazo, solo que olvido que ese era el herido y ….

Al –No Candy, ese brazo no, ouch

Ca –Lo siento, te lastime?

Al –Creo que ya me estoy arrepintiendo de haber bajado antes, decía mientras le ofrecía el otro brazo, -Vamos.

La señora Elroy recientemente había bajado y se había instalado en el salón principal, a donde como siempre habían llegado los Leegan inmediatamente para estar con ella.

Buenas noches tía Elroy dijeron los señores Leegan y sus hijos.

Poco tiempo después, Candy y Albert aparecieron por la puerta principal, lo que no paso desapercibido, pues la señorita de la casa llegaba acompañada de un joven elegante, guapo, pero desconocido, aquello resulto en murmullos por todas partes, hasta llegar a oídos de los Leegan y verlo por ellos mismos casi inmediatamente.

Sra. L –Pero Candy como se atreve a venir acompañada?, es un insulto para mi hijo, hoy se anuncia su compromiso con él.

Ez –Tía, tiene que hacer algo esto es bochornoso.

Neal se quedo sorprendido por un momento y pensó “maldición, es ese vago, con razón esos idiotas no llegaron por el resto de su dinero”.

Nl –No! seré yo quien traiga a Candy y corra a ese tipo, no voy a permitir que…  -decía mientras comenzaba a moverse, pero…

SE –No! De ninguna manera! Neal, te quedaras aquí y guardaras la compostura, no quiero escándalos.

Ez –Pero tía, no podemos…

SE –He dicho que se quedaran aquí!.

Los Leegan se quedaron allí junto a la tía, visiblemente molestos pero sin poder hacer algo al respecto, el único que no entendía todo lo que pasaba en ese momento era el Sr. Leegan.

La señora Elroy pensaba para sí “Como es posible que William haga este tipo de cosas, no habíamos acordado esto”

Candy y Albert, se instalaron junto a Archie y Annie, que se encaminaban hacia ellos.

Ar –Albert, que estás haciendo aquí?, no se suponía que bajarías por las escaleras principales hasta la presentación?

Al –Si pero no quería perderme todo este alboroto jaja ouch, mejor no me rió

Jajaja, rieron sigilosamente los otros 3.

Ca –Le digo que parece un niño chiquito haciendo travesuras.

An –Y tu también porque lo estas ayudando.

Al -Jajaja ouch  jajaja

Ca –Y dime ya viste la cara de Neal, preguntaba Candy  dando la espalda hacia donde ellos se encontraban, para que Albert pudiera verlos con claridad.

Al –Si ya vi su cara, parece que tiene ganas de golpearme el mismo, quiero ver si en un momento más, va a mantener la misma actitud.

Después de un breve tiempo la señora Elroy dio instrucciones a George

SE –George, di a William que es hora de pasar por favor.

Ge –Si señora, dijo mientras se encaminaba hacia el pasillo principal haciéndole una seña muy discreta a Albert que sabiendo la hora se quedo al pendiente de cualquier detalle que su tía o George le indicaran.

Al –Candy, es la hora, vamos.

Ca –Si, contesto mientras hacia una pequeña reverencia para despedirse de Archie y Annie.

La señora Elroy se aproximo a la mitad de la escalera, en ese momento todos los invitados y la prensa, que era la más pendiente del evento, se aproximaron hacia el mismo lugar, al pie de las escaleras de un lado estaban los Leegan, Neal no dejaba de ver a Candy y Albert que se encontraban justo en frente de ellos, para hacerlo rabiar todavía un poco mas Albert ofreció nuevamente su brazo (el no lastimado) a Candy. Neal, estaba furioso, y Eliza también.

Buenas noches a todos los presentes. –dijo muy solemnemente la Sra. Elroy –como sabrán los hemos invitado esta noche para que conozcan a la cabeza de la familia Andrew, quien explicara el motivo que la familia tubo para no haber aparecido en público anteriormente, de igual forma, presentaremos formalmente a la Srita Candy White Andrew.

Cando Albert y Candy comenzaron a subir las escaleras, los murmullos fueron en aumento y las fotografías no se hicieron esperar.

Eliza y Neal se vieron uno al otro, sumamente furiosos, pues no era posible de que Candy subiera las escaleras del brazo de ese tipo, era todo una ofensa, y más que bajaría el tío Abuelo William para ver todo esto.

Sra. L –Como se atreve, es una descarada, que ofensa!

Ez –Tienes razón madre, pero en cuanto el tío abuelo se dé cuenta de esto, será el mismo quien corra a Candy de la familia, ya lo veras.

Las heridas de Albert y la lentitud con que subía las escaleras, aunque de forma discreta, dieron tiempo para varios comentarios, que aunque en murmullos, se alcanzaban a notar.

Al llegar al descanso de la escalera, Candy tomo asiento en la silla que se encontraba dispuesta al lado izquierdo de la silla principal. Albert quedo al centro manteniéndose de pie, y después de tomar un poco de aire, más por placer al suspenso que por necesidad, comenzó a hablar.

Buenas noches a todos los presentes.

Dijo ante la mirada atónita de todos, menos de Annie y Archie que se deleitaban de ver las caras de todos los presentes, principalmente la cara de los Leegan y en especial de Neal y Eliza.

Veo que se sorprenden de que un joven de mi edad este parado frente a ustedes y hablándoles, se que esperaban al tan renombrado “tío Abuelo William” para lo cual les explicare que sin el titulo de tío Abuelo, yo soy Albert William Andrew, cabeza de la familia Andrew.

Las expresiones de asombro y sorpresa no se hicieron esperar, la señora Leegan sufrió un ligero desvanecimiento que paso desapercibido por su esposo e hijos, recuperándose por sí sola más rápido de lo que nadie hubiera pensado, la prensa se apresuro a tomar fotografías y notas de todo lo que allí ocurría.

Albert prosiguió.  “Mi padre William segundo fue la cabeza de la familia Andrew a la muerte de mi abuelo, pero en un viaje él y mi madre fallecieron, yo tenía para ese entonces la edad de 7 años, y mi hermana Rosemary y yo éramos los únicos herederos de la familia Andrew, tiempo después, mi hermana falleció tras un tiempo prolongado de enfermedad, quedando yo como cabeza de familia, como comprenderán era yo muy pequeño para asumir mi papel, por lo que la tía Elroy y el consejo de familia acordaron que la identidad del heredero y jefe de familia quedara en secreto hasta tener la edad suficiente para hacerme cargo de los negocios de la familia, y aquí me tienen poniéndome hoy a sus órdenes.

La gente no daba cabida a lo que escuchaba, pero al final del discurso, la prensa comenzó a bombardear a Albert con preguntas. 

Prensa –Señor William, se supone que su presentación seria el año pasado, que fue lo que sucedió, se dijo que estaba desaparecido? Porque se pospuso hasta esta fecha?

Al -Por cuestiones de negocios que comenzaba yo a tomar en secreto, tuve que viajar, a Europa, y como la guerra complico las vías de comunicación, regresaba yo en tren, cuando las vías del ferrocarril estallaron, lo que me mando al hospital por un tiempo y al despertar tenía yo amnesia, por lo que no recordaba yo nada sobre mi pasado, pero gracias a los cuidados de una enfermera, durante algunos meses, me recupere y regrese aquí.

Prensa –Se nota claramente de que esta usted herido, que fue lo que le sucedió? Son acaso secuelas de su accidente? 

Albert antes de contestar a la pregunta miro por algunos segundos a Neal, como para ver su reacción, Neal, únicamente bajo la mirada y Albert nuevamente tomo aire y prosiguió.

Bueno ese fue un nuevo accidente, el jueves pasado, desocupándome de algunos negocios me decidí a montar a caballo, pero en el transcurso del paseo, algo espanto a mi caballo, ambos caímos, solo que el encima de mí, (haciendo cara de dolor un tanto cuanto graciosa, para aminorar la tensión y solemnidad que había en el lugar), y me fracture dos costillas entre otras cosas. Como comprenderán no puedo permanecer mucho tiempo aquí con ustedes porque el médico me ha ordenado que debo descansar en cama, así que en otro momento contestare todas las preguntas que deseen, y en este momento procederemos a hacer la presentación de la señorita Candy.

Candy se levanto de su asiento y se acerco hasta Albert.

Ca –Buenas noches a todos los presentes, es un placer recibirlos en esta su casa, mi nombre es Candy White Andrew. Dijo haciendo una reverencia.

La gente dio un aplauso a la señorita presentada, y la prensa comenzó con las preguntas.

Prensa –Sr. William, cuando nos dijeron sobre la presentación de la hija de los Andrew imaginamos a una pequeña niña, pero ella ya es una señorita.

Al –En realidad Candy fue adoptada cuando tenía 10 años, solo que las circunstancias han hecho que hasta hoy sea también presentada como miembro de los Andrew, ante los medios, anteriormente solo había sido presentada ante la familia.

Prensa –Tenemos entendido que la señorita es Enfermera.

Al –Si así es, Candy es Enfermera diplomada

Prensa –Y eso está permitido por la familia Andrew?.

Al –Actualmente el hecho de que un miembro de la familia Andrew desee realizar una labor productiva como la enfermería no es signo de vergüenza, si no de orgullo, por participar de una forma más activa al bienestar de la sociedad y no solo como voluntaria de algún evento social ó de caridad.

Ante esta respuesta, la Sra. Elroy miro a Albert admirada por su contestación, pues aunque ella conservaba muchas de sus ideas todavía, sabía que los cuidados como enfermera que le había dado Candy durante su amnesia y ahora que se encontraba herido, habían sido de gran importancia.

Prensa –Sra. Elroy, usted opina lo mismo?.

SE –Si, estoy de acuerdo con mi sobrino, el tener a una enfermera en la familia ha sido un gran apoyo.

La mirada de Candy, Annie y Archie fue de total asombro, pero más aun la de los Leegan que no podían creer las palabras de la tía Elroy.

Prensa –Señor William, y la señorita Candy es su hija adoptiva o qué lugar ocupa dentro de la familia?.

Al –Como verán la diferencia de edades entre Candy y yo, es poca, de hecho solo soy mayor que ella por 7 años, así que como comprenderán no puedo verla como una hija.

Prensa –Y entonces?

Al –Candy es miembro de la familia, soy su tutor y eso es todo.

Prensa –Señorita Candy, y en qué hospital está usted laborando? 

Albert, George y Candy sabían que este tipo de preguntas podrían presentarse en la gala por lo que acordaron una posible respuesta.

Ca –Por el momento estoy laborando en una pequeña clínica de la localidad al lado norte de la ciudad.

Prensa –Es un trabajo voluntario? Porque no se encuentra en uno de los hospitales principales de la ciudad?

Ca –Digamos que si, el trabajo es voluntario, y que la comunidad necesitaba de mis servicios por lo que estoy muy contenta al poder colaborar con mi ayuda para la gente que lo necesita.

Al –Aunque dentro de un tiempo trabajara en el área recién creada en el hospital San Julián, que será un área especializada para los heridos de guerra que regresan a América, la cual conocerán un una próxima oportunidad.

Prensa –Su labor también será voluntaria?

Ca –La remuneración que reciba por mis servicios será una aportación constante y permanente que enviare a la casa hogar donde crecí, eso independientemente de las aportaciones que ya la familia Andrew hacemos al hogar de Pony, aunque eso aun no se determina del todo.

Al –Bueno señores, lamento tener que dejar aquí tan amena charla, pero les recuerdo que el doctor me ordeno descansar, así que me retirare en este momento con ayuda de la enfermera de la familia. Gracias por su presencia y por favor sigan divirtiéndose.

Acto Seguido, Candy se acerco a Albert, ayudándolo a subir el resto de las escaleras y encaminándose a la biblioteca.

Ge –Señores Leegan, el Sr. William desea hablar con ustedes en privado en la biblioteca, si me acompañan por favor.

Mientras los Leegan llegaban a la biblioteca Candy y Albert comentaban lo sucedido.

Al –Candy, estuviste muy bien, hasta la tía quedo sorprendida por tu desenvolvimiento.

Ca –Pues yo todavía estoy muy nerviosa,  si no fuera porque mi vestido es largo, se verían mis piernas temblando

Al –Jaja ouchh Candy! Comienzo a pensar que el hacerme reír lo haces a propósito.

Ca –Lo siento, pero son los nervios, en serio trato de no hacerte reír o de reírme pero no puedo.

Al –Prométeme que nunca dejaras de reír, y aunque me duela, tampoco evitaras hacerme reír a mí, tu risa y alegría son mi mejor medicina.

Candy con una cara picaresca dijo –Bueno entonces no te estés quejando por las medicinas –mientras se aproximaba a él insinuando hacerle cosquillas.

Al –No, no, me doy, que cruel eres conmigo. Ja ouchh, vez.!

Toc toc.

Al –Son ellos, -dijo volteando a ver a Candy, -siéntate aquí junto a mí.

Al –Adelante.

Permiso, buenas noches. 

Al –Adelante buenas noches, tomen asiento por favor, -dijo mientras señalaba un par de grandes sillones acomodados frente a él.

El señor Leegan tomo la palabra.  –George dijo que deseaba hablar con nosotros.

Al –Si así es. Lo primero es aclarar eso que se supone que yo ordene con referente a la boda de Neal y Candy, lo cual de ninguna manera fue una orden mía, y en todo caso, la decisión de con quien se case o no Candy, es totalmente de ella.

El Señor Leegan, volteo a ver a su esposa para pedirle una explicación.

Sr. L –Y bien Aurora Leegan explícame esto.

Sra. L –Es que yo… bueno, como Candy ya es una señorita y Neal un joven también, pensamos que ellos deberían casarse para mantener el buen nombre de la familia, evitando que Candy se casara con cualquier persona que no fuera de nuestro nivel, lo hicimos por el bien de la familia, solo eso.

Sr. L –Yo estuve de acuerdo porque pensé que Neal era sincero por su aprecio hacia Candy, y cuando me dijeron que era orden del tío Abuelo William, no me opuse de ninguna manera. Pero dime Neal, tu amas a Candy para casarte con ella?

Nl –Si padre yo la amo, y estoy seguro de que ella también a mí.

Ca –No! De ninguna manera, te lo he dicho muchas veces, no te amo en lo absoluto, tu y Eliza siempre han sido malos conmigo y aunque no quiero odiar a nadie, créeme que… que no me gustas!

Nl –Pero Candy yo…

Sr. L –Basta Neal, Candy ha sido muy clara en su respuesta.

Al –Pero Neal es muy capaz de defender lo que él quiere, o mas bien por lo que esta encaprichado, no es así Neal? –volteo para dirigir la mirada a Neal.

Neal únicamente abrió los ojos como entendiendo a que se refería pero no dijo ninguna palabr

Al –Vamos Neal no seas tímido, di que tan hombre puedes ser para defender lo que quieres.

Nl –No entiendo de qué habla.

Al –No entiendes? Correcto.  George, tráelo por favor.

Ge –Si señor.

George se aproximo a una puerta al costado de la biblioteca e hizo pasar a una persona que coloco a un costado de los sillones, más propiamente, frente a Neal.

Al –Y bien Neal, aun no entiendes de que te hablo?.

Neal al mirar al sujeto reconoció a uno de los maleantes contratados, se puso blanco, y solo le dijo “Maldito soplón” ya me las pagaras.

Sr. L –Neal Leegan, que está sucediendo aquí?, explícate!

Nl –Bueno yo…

Al –Yo le explicare, Neal es capaz de defender sus caprichos, porque estoy seguro que es eso lo que siente por Candy, al grado de mandar golpear a las personas o amigos que se le acerquen a ella, como me paso a mí, verdad Neal?

Sr. L –Neal explícate!

Nl –Bueno yo, tenía que defender el nombre de la familia y apartar a … cualquier persona que molestara a Candy, después de todo ella es… era mi prometida.

Sr. L –Y eres muy hombre al hacerlo contratando a maleantes para golpear gente por ti? Me avergüenzo de ti, y claro, seguramente Eliza te ayudo como acostumbra a hacer siempre.

Nl –No! Eliza nada tuvo que ver en esto.

Eliza y la Sra. Leegan no podían emitir palabra alguna pues era más el asombro que tenían por escuchar todo esto.

Al –Pero bueno, Eliza y la Sra. Leegan también tienen una historia con respecto a porque Candy trabaja en la clínica del lado norte de la ciudad, cierto?.

Ez –Es que es vergonzoso para la familia que Candy sea enfermera.

Al –Y por eso la señora Leegan utilizando mi nombre pidió a todos los hospitales en Chicago que no contratan a Candy?.

Sr. L –Aurora Leegan!?

Sra. L –Es que Eliza tiene razón, teníamos que proteger el nombre de la familia.

Al –Pues como habrá escuchado, a partir de este momento es público que Candy integrante de los Andrew es enfermera y mas que avergonzarnos de ello, es cuestión de orgullo que un miembro de la familia dedique su tiempo a ayudar a los demás en lugar de perjudicarlos. Así que para evitar que ustedes dos sigan perjudicando a la gente, he tomado una decisión con respecto a su futuro. Neal; como sabrás la guerra termino, y el colegio militar a reiniciado sus actividades, a partir de mañana ingresaras a el, sin tener ningún privilegio por tu nombre, serás un estudiante como cualquiera que se encuentre allí, en un futuro podrás decidir en qué rama piensas especializarte o qué hacer con tu vida.

Neal, dando un salto del sillón se quedo petrificado, y volteo suplicante hacia su madre.

Sr. L –Neal, guarda silencio y siéntate.

 Al –En cuanto a ti Eliza, tendrás de aquí a mi regreso para decidir que estudios realizaras para beneficio de la sociedad, y no solo serás la esposa de algún acaudalado como se hacía antes, tu vida tendrá un beneficio y si es sin paga alguna, será mejor, pero ya se decidirá en un futuro, te repito tienes de aquí a mi regreso para decidir que estudiaras o haras.

Ez –Madre!! Suplicante y sollozante se lanzo a las faldas de su madre la cual solo volteo y con tono de enojo dijo -Alan Leegan haz algo, di algo.

 Sr. L –Si querida

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Comentarios

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11 Comments »

  • maride dice:

    Jejeje que gran cap.
    Felicidades.

  • Mery dice:

    Excelente pero los demas capitulos ehh

  • rita miler dice:

    la historia es buenay me gusta que candi y albert se enamoren hojala no metas a terri en la hitoria por que arruinarias todo lo escrito vas bien hasta horita

  • MARILU dice:

    Me encanta tu historia, sabes, al leerla me imagino todo puesto en escena y es fantastico, espero que no demores en poner el siguiente capitulo y tambien apoyo para que esto se lleve a la pantalla como continuacion de la serie. Te felicito

  • virgy dice:

    biennnnnnnnnnn sige asi…

  • maria dice:

    valla hasta que alguien pone en su lugar a los Leegan jaja que gran capítulo.

  • nely dice:

    estobo muy padre este capitulo, y mas por la cara de nell, eliza, y la señora leegan….jajaja esta muyyyy bien. espero y sigan subiendo mas capitulos esta muy bonita la historia.

  • LuPiTa dice:

    Excelente capitulo!!! simplemente maravilosa, tu historia es tan buena que realmente puedo imaginarme las voces e imagenes de todos en especial de Albert claro jeje. por fin hubo justicia en la historia y la verdad hasta ahorita terry ni falta que hace. te felicito de verdad, eres una excelente escritora porque no cualquiera puede mantener asi la escencia de los personajes. porfavor no tardes mucho con la continuacion porque eso si realmente que hace que uno le pierda tanto la pista como el interes y esta historia es en verdad buena, muchas gracias por compartirla sigue asi.
    saludos desde nayarit!!!
    Lupita

  • CAROLINA dice:

    Me encatan tus relatos estan buenisimos ojala pronto publiques la continuacion…….me encanta Albert para Candy…..

  • C@taa dice:

    ESO ALBERT! NADIE PUEDE TRATAR ASI A CANDY Y SE MERECEN ESO!
    ESCRIBES INCREIBLE
    SALUDOS
    C@taa!

  • Valentina dice:

    Queria agradecer a los creadores de esto, estaba muy triste por el final de candy, pero ahora me siento feliz, alegraron mi vida! muchas gracias

 

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