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Inicia una nueva vida Capítulo 38

CAPITULO 38 

Sinceras Disculpas

 

An –Es tu primer año como cabeza de los Andrew, es lógico que se espere una gran fiesta de tu parte para todas las grandes familias de la ciudad.

St –No cuenten conmigo

Ar –Tampoco conmigo.

An –Archie, he tenido mucho trabajo organizando esta fiesta, y no quiero que falten.

Ar –Lo sé cariño, pero si es como la fiesta pasada, la de la amiga de la tía, yo no quiero ir

Ca Pa –Yo tampoco.

Ar –Oigan, eso no es justo.

Al –Annie tiene razón, ella trabajo mucho para organizar esta fiesta y aunque no nos agrade asistiremos todos!

An –A demás, pensé en una fiesta divertida no como la que mencionas Archie.

Ar –Lo sé cariño, es broma, sabes bien que asistiré contigo.

Do –Señor William, en la tarde llego esta carta para ustedes.

Al –Gracias Dorothy.

Albert leyó lo que contenía el sobre.

Ca –Y de que se trata?

Al –La invitación para otra fiesta

St –No! Definitivamente no cuenten conmigo.

Al –Esta bien, si no quieres no vayas, no es obligatorio, dijo con una peculiar sonrisa, que Candy noto muy atentamente.

Ar –Entonces no es necesario que vayamos todos?

Al –No, no es necesario, iré yo, y tu amor?

Por la sonrisa de Albert, ella sabía que ocultaba algo así que le siguió el juego.

Ca –No puedo dejarte ir solo, te acompaño.

Al –Pero están seguros de que no quieren ir?

Pa –Yo no quiero una copa mas de vino espumoso, ya no!

Al –Esta bien, aunque Fernando no se sentirá muy contento de no verlos a ustedes

St –Como? Fiesta con Fernando? Yo si voy.

Ar –Claro que vamos

Al –Pensé que habían dicho que no querían una fiesta mas

St –Tu dijiste lo mismo!

Ca –Bueno pero que dice la carta.

 

Albert y Familia.

 

Celebrando estas fiestas navideñas, queremos que nos acompañen a una la fiesta que se organiza aquí en la comunidad, como siempre será una fiesta informal, los esperamos el dia……

 

Albert termino de leer la nota y..

Ca –Pero sería bueno llevar algo, ellos siempre nos reciben muy generosamente.

Al –Tienes razón, pero que podemos llevar?

Los chicos buscaron algunos libros en la biblioteca que hablaran sobre el tema, vieron lo que se acostumbraba e idearon que podían llevar.

Las dos últimas fiestas estaban próximas, primero seria aquella en Lakewood, ese día todos arreglados de gala bajaron al salón principal con todos los invitados.

Ar –Es una fiesta agradable, pero ya quisiera quitarme esta corbata.

Ca –Y yo estos zapatos, no me acostumbro a las zapatillas altas.

Al –No se quejen, recuerden que Annie organizo todo esto para nosotros, así que sonrían, ella viene para acá.

An –Se están divirtiendo?.

Ar –Si cariño claro, es una linda fiesta.

An –Pensé que estarían aburridos.

Pa –No Annie, en realidad es muy lindo todo lo que hiciste.

Al –Y porque pensaste eso Annie?

An –Porque yo en realidad si lo estoy.

Jajaja

St –Pero porque?

An –Había imaginado a jóvenes de nuestra edad y otro tipo de música, pero la mayoría son personas mayores, y claro que pidieron que cambiaran la música que había seleccionado. El próximo año pensare en la fiesta que tu querías Albert.

Al –Bueno esa también hay que hacerla este año.

St –Otra fiesta?

Ca –En realidad solo será una pequeña reunión familiar.

Ar –Pero si hemos estado presentes en todas las fiestas, mas familiar que eso no creo que se pueda.

Ca –A lo que me refiero es que Dorothy, el señor Whitman y todos aquí también tienen derecho a una fiesta, y queremos hacer una reunión con ellos.

St –Estoy de acuerdo.

Pa –Cuando será?

Al –Quisiera darles los últimos días para que los pasen con sus familias así que había pensado que fuera el 29, solo algo sencillo una comida con todos y nada más.

Ar –Después de eso ya no habrá mas fiestas verdad?

Ca –No, porque?

Ar –Pienso dormir hasta el año nuevo

St –Cuenta conmigo

Al –Mira, primera vez que veo que los hermanos se ponen de acuerdo para algo

Jajajaja

La fiesta continúo y acabo un poco tarde, todos se retiraron a sus habitaciones a dormir, pero un joven de ojos azules tenía planeado algo más que dormir, al entrar a la habitación

Ca –Por fin puedo quitarme estas zapatillas, no sé como las soportan todo el día.

Al –Es que estas acostumbrada a tus zapatos de enfermera, por eso no te gustan los otros.

Ca –Bueno tú usas corbata muy seguido y aun así siempre que tienes oportunidad, te la quitas, ya has perdido dos.

Al –Tienes razón, pero es asfixiante usarla, en ocasiones desearia regresar al zoológico en Londres o inclusive a África.

Ca –Allí iremos, cierto?

Al –Solo espero que no tengamos nada que hacer para poder ausentarnos durante dos meses y que conozcas todo África después de la boda.

Ca –Yo espero que sí.

Al –Candy?

Ca –Si?

Al –Estas segura que de viaje de bodas quieres ir a África?, no prefieres conocer Austria, Roma, otros lugares?

Ca –Tanto me has hablado de África y lo haces con tanta pasión, que tengo ganas de conocerlo y recorrerlo junto contigo. Pero tú no me has dicho si prefieres que visitemos otro lugar

Al –En realidad me encanto la idea cuando lo platicamos, nunca me imagine que viajaría allí si algún día me casaba.

Ca –Si algún día te casabas?, suena como que eso no estaba en tus planes.

Al –Tu bien sabes que no lo había yo pensado, no me imagine estar viviendo todo esto y menos felizmente casado contigo!

Ca –Príncipe.

Al –Pienso darme una ducha antes de dormir, no tardo.

Ca –Esta bien.

Albert entro vestido al baño y de la bolsa de su esmoquin, saco un ramillete de muérdago con un cordón, que ato a las puertas de la ducha, se desvistió y abrió la regadera, pero se quedo detrás de la puerta principal.

Al –Candy, puedes venir un momento.

Ca –Dame un segundo.

Candy terminaba de ponerse su camisón y de soltar su cabello.

Toc toc

Al –Pasa

Cuando Candy entro se dirigió hacia la regadera para ver que necesitaba Albert, el cual llego por detrás de ella y la abrazo por la espalda.

Ca –Albert!

Albert abrió la puerta de la regadera y se colocaron justo debajo de ella.

Ca –Que haces? mojare mi ropa!

Al –Ya viste lo que hay arriba.

Ca –Eres…!

Apenas termino de decir la frase cuando los labios de Albert callaron sus comentarios, aquel beso fue muy apasionado, las manos de ella recorrían la espalda de Albert quien al sentir esas deliciosas uñas rasgando suavemente su piel, sintió recorrer por todo su cuerpo una sensación de vitalidad, de gozo, de pasión, que lo invito a querer sentir la piel de su amada, pero cuando lo intento, noto que ella traía puesto aquel camisón, y sin pensarlo separo sus labios de los de Candy para poder desprenderla de aquel estorbo, ella no dudo en despojarse de su vestimenta y cuando aquella prenda fue arrojada al suelo, sus labios se volvieron a encontrar, y ambos entraron a la ducha, pero sin separarse uno del otro, el agua era fresca casi fría, pero el calor de aquellos cuerpos era suficiente para no sentirla, la pasión aumentaba, las caricias también y el lugar comenzaba a ser incomodo para sus deseos.

Albert cerró la llave de la ducha y cargo a Candy, llevándola a su cama que aunque no era lo suficientemente grande, era apropiada para estar juntos, aquellos besos y esa enérgica pasión se desbordaron natural y amorosamente, entregándose al deseo de sentirse un solo ser.

La noche transcurrió tranquila en Lakewood, la mañana llego y la mayoría de sus habitantes se habían despertado, de hecho casi todos habían llegado ya al comedor una hora más tarde de lo acostumbrado, tal y como lo habían acordado la noche anterior.

SE –Parece que William y Candy, se han quedado dormidos.

Ar –Quiere que vaya a buscarlos tia?

SE –Si Archie, por favor.

Archie se encamino hacia la habitación de los jóvenes y toco, pero nadie respondió, insistió y aun así no obtuvo respuesta alguna, por lo que se aventuro a abrir la puerta y entrar, al ver a la joven pareja dormida en una misma cama supuso el porqué de aquel sueño tan profundo y no quiso despertarlos.

Ar –“Dejare una nota para avisarles que no bajen”

Archie regreso al poco tiempo, en el camino vio a Dorothy a quien le comento algo e ingreso al comedor.

SE –Y donde están Archie?

Ar –No lo sé tía, en su habitación no están.

SE –Que extraño, supuse que estarían aun dormidos.

Unos minutos después Dorothy entro al comedor y después de saludar.

Do –Señora Elroy, el señor William me pidió que le avisara que él y la señorita Candy salieron temprano para atender una emergencia en la clínica del Dr. Martin, que regresarían, si les era posible para el almuerzo.

SE –Gracias Dorothy.

St –Espero que no sea nada grave.

Pa –Pobre Candy, con lo cansada que estaba ayer y tener que levantarse temprano hoy.

Annie vio que Archie no hacia ningún comentario y sonreía como si acabara de hacer una travesura, así que no dijo nada.

SE –Sera una lástima, yo tengo que irme ahora para casa de los Leegan, y no alcanzare a despedirme de ellos.

St –No estará para pasar año nuevo con nosotros tía?

SE –Desde que Eliza no puede venir a esta casa, la familia Leegan ha decidido no asistir también, y me pidieron que pasara año nuevo con ellos, y aunque preferiría estar aquí, recuerda que también ellos son parte de la familia, así que también tengo que pasar tiempo con ellos.

Ar –Es una lástima tía, sería el primer año que la pasaríamos todos juntos.

An –Si tan solo Eliza se disculpara, las cosas serian diferentes.

El desayuno termino y la Señora Elroy se despidió de los chicos presentes, y partió hacia la casa Leegan.

En cuanto el auto se alejo de la entrada, los jóvenes se disponían a regresar a sus habitaciones a dormir un poco más.

St –Patty, durmamos un rato juntos si?

Pa –No Stear!,

St –Vamos, te juro que muero de sueño, solo será dormir.

Pa –No!

St –Esta bien, en ese caso no quiero dormir, me quedare aquí contigo.

Ambos se instalaron en la sala junto a la chimenea que emitía un agradable calor.

Archie y Annie se dirigían a la biblioteca para una de sus acostumbradas lecturas.

An –Y bien Archie?, donde están Candy y Albert?

Ar –Como dices?

An –Vi tu cara cuando Dorothy le daba el mensaje a la tía, tu sabes donde están,dime!

Ar –Esta bien, pero entremos a la biblioteca.

Archie le conto lo que sucedió y …

An –Pero cómo?, eso no es posible, no querrás decir que ellos…

Ar –Y que tendría de extraño, recuerda que ya están casados.

An –Si, pero no pueden, bueno, no deben.

Ar –Vamos Annie

An –Sera mejor que vaya a despertarlos,

Ar –Y para qué?, lo que haya pasado entre ellos, ya paso, no puedes hacer nada.

An –Tienes razón

Ar –Dejémoslos tranquilos, y mejor prométeme que no le dirás a nadie lo que te acabo de contar.

An –Esta bien.

Ar –Oye, la verdad no tengo muchas ganas de leer, y si mejor vamos con Stear y Patty?

An –Si, vamos, tampoco tengo ganas de leer.

Ambos jóvenes se encaminaron hacia la sala, y vieron que los dos jóvenes estaban disfrutando del calor de la chimenea.

An –Podemos acompañarlos?

Pa –Claro que si

Stear bostezo y después dijo –Aunque no creo que me mantenga mucho tiempo despierto.

An –Yo también quisiera dormir.

Ar –Pues podríamos quedarnos aquí los cuatro y dormir un rato, tenemos que recuperar fuerzas para la fiesta de esta noche.

Pa –Tienes razón, lo siento por Candy y Albert que estarán muy cansados.

Archie y Annie voltearon a verse discretamente y sonrieron, para luego acomodarse sobre la alfombra y dormir.

Una hora más tarde Albert comenzaba a abrir los ojos.

Ca –Buenos días príncipe.

Al –Ya te despertaste?

Ca –Hace un rato, me dio frio y desperté, no sé quien tiene la costumbre de tirar las frazadas al piso.

Al –Upss, pero yo no tenía nada de frio, ven, déjame abrazarte.

Ca –Sera mejor que nos levantemos, la tía nos reñirá si llegamos tarde a desayunar.

Al –Que hora son?.

Ca –No lo sé, tus cortinas son más obscuras y no veo que tanta luz hay.

Candy se estiro para ver el reloj que estaba sobre el buro.

Ca –Por Dios, son más de las 10:00

Al –Como?

Ambos se levantaron y sacaron ropa de sus closets, Candy se dirigía al baño a mojarse el cabello para peinarse y Albert vio la nota.

Al –Candy?

Ca –Si, casi estoy lista ya voy.

Albert llego al baño y entro.

Al –Dijiste que las sabanas y la colcha estaban en el suelo?

Ca –Y eso que importa, apresúrate!

Albert extendió la nota que leyó.

Ca –Archie entro? No puede ser! –dijo ruborizada.

Al –Bueno, regresemos a la cama quieres?

Ca –Como puedes pensar en eso.

Al –Vamos Candy, ya nos vieron, y sabes que Archie es bastante discreto.

Ca –Bueno si, pero que vergüenza anoche nos quedamos dormidos y nuestra ropa…

Al –Tranquilízate, después hablare con él.

Ca –Pero no podemos quedarnos aquí todo el día.

Al –Y porque no?

Ca –En serio Albert

Al –Lo digo en serio, quiero dormir.

Candy lo vio con una mirada que el comprendió que necesitaba hacer algo más.

Al –Esta bien, averiguare que sucede y si todo está en orden, regresaremos a dormir, de acuerdo?.

Ca –Esta bien, oye, si puedes traer algo de la cocina.

Al –jajaja, claro, veré que puedo traer.

Albert salió sin hacer ruido, toco en el cuarto de Stear y de Archie, pero no había nadie, bajo las escaleras y corrió a la cocina.

Al –Dorothy, buenos días

Do –Buenos días señor.

Al –Donde están todos?

Do –La señora Elroy ya se fue, y los jóvenes están en la sala junto a la chimenea

Al –La tía Elroy se fue? A donde?

Do –Dijo que pasaría año nuevo con los Leegan.

Al –Que lastima. Voy a la sala

Do –Si señor

Al –Dorothy?

Do –Señor?

Al –Todavía hay algo de desayunar?

Do –Si señor, desea que lo sirva en el comedor o que lo suba a su habitación?

Al –Por favor, déjalo aquí en charola, yo lo subiré.

Do –Desayuno para dos, verdad?

Al –jaja, si, por favor.

Albert se dirigió a la sala pero al entrar vio a los cuatro jóvenes, dos de cada lado, acurrucados, tapados con mantas y tranquilamente dormidos.

Al –Podremos descansar otro rato.

Albert regreso a la cocina.

Do –Aquí está ya la charola señor.

Al –Gracias, tiene mucho que los chicos están dormidos alli?

Do –Después de que se fue su tía, se instalaron allí, hace un rato lleve las mantas para cubrirlos.

Al –Te agradezco Dorothy, cuando despierten pueden llamarnos por favor.

Do –Si señor, con gusto.

Albert subió la charola del desayuno y entro a la habitación.

Ca –Y bien, tardaste mucho, que sucede?

Al –Ven, desayunemos y te contare.

Ambos desayunaron, conversaron y regresaron a dormir.

Al –Candy ven, quédate aquí conmigo.

Ca –Esta bien.

Ellos también se acurrucaron y volvieron a dormir.

Ya para la tarde, la hora del almuerzo, ellos habían despertado, pero decidieron quedarse conversando dentro del calor de la cama, hasta que fueran a buscarlos.

Toc toc.

Ambos se levantaron y se quedaron sentados.

Al –Adelante.

Ar –Puedo pasar?.

Al –Entra Archie.

Ar –Buen día, durmieron bien?

Al –Bastante bien, y ustedes cuatro?

Ar –Como dices?

Al –Estaban muy cómodos en la sala o no?

Ar –Si claro, creo que todos necesitábamos descansar.

Candy no quiso ni voltear a ver a Archie, recordaba que en la mañana, el entro a su habitación y pudo haberlos visto sobre la cama sin nada que los cubriera, Albert noto esto y se levanto para salir con Archie de la habitación.

Al –Te esperamos abajo Candy?

Ca –Si, por favor.

Ambos jóvenes salieron y comenzaron a bajar las escaleras.

Ar –Sucede algo?

Al –Agradezco tu nota de la mañana, pero Candy está algo… inquieta.

Ar –No te preocupes, Dorothy le dijo a la tía Elroy que ella había tenido un llamado en la clínica del Dr. Martin y que tú la habías acompañado.

Al –Si, gracias por eso, pero me refiero a cuando entraste en la habitación.

Ar –Siento haberlo hecho, pero como no respondieron

Al –No bueno, ese no es el problema, lo que sucede es que ella esta avergonzada porque piensa que nos viste… sin la colcha encima.

Ar –Como?, no, no ya entendí, no para nada, cuando entre ambos estaban bien tapados, tan solo tu tenias un brazo afuera pero eso es todo, solo note que estaban allí, escribí la nota y salí.

Al –Ufff, gracias, en ese caso se lo comentare, y por cierto donde están todos?

Ar –Seguimos en la sala, el calorcito allí está muy rico, pero quería ver si ustedes ya habían desayunado algo.

Al –Si claro, gracias, bajaremos en un momento.

Ar –Por cierto, mientras platicábamos, pensamos que Tomm, querría venir también a la fiesta, que dices?

Al –Es cierto, porque no le dices a John que vaya por el al rancho.Ar –Esta bien, entonces los veremos abajo.

Albert regreso a la habitación y comento con Candy que no había de que preocuparse, como ya se habían vestido, bajaron a la sala con el resto de los chicos. Cuando llegaron:

Ca Al –Buen día.

St –Vaya, que buena emergencia tuvieron verdad?

Pa –Stear, déjalos en paz.

Al –Pero ustedes tampoco la pasaron tan mal verdad?

An –Nos viste aquí?

Al –Si, lo que no entiendo es, si cada uno tiene su habitación porque se quedaron aquí los cuatro? –dijo con tono irónico.

Patty y Annie se ruborizaron.

St –Porque el calor de la chimenea era más rico.

Al –De la chimenea o de dormir acurrucados?

Ar –Tu dinos?

Jajajaja

Los seis se instalaron a conversar y luego pasaron al comedor.

An –Pedimos que prepararan algo muy ligero para el almuerzo.

Ca –Porque?

St –Seguramente habrá algo muy rico para la cena, y prefiero no llegar con el

estomago lleno

Ar –Ya estas peor que Candy, eres un glotón

St Ca –Oye!

Jajajaja

Los jóvenes disfrutaron placenteramente de la tarde, ya cuando comenzaba a anochecer.

To –Buenas tardes.

Ca –Tomm, que gusto que pudieras venir.

To –Gracias por invitarme y por mandar por mí, así ni largo se me hizo el camino.

Al –En ese caso será mejor que nos alistemos para irnos ya.

Do –Señor William, tiene una visita en la entrada.

Al –Dile que pase, pero quién es?

Do –Me pidió que no diera su nombre hasta que usted hablara con él en la puerta.

Al –Esta bien, voy para allá.

Albert se levanto y se dirigió a la entrada en donde vio una figura masculina, joven, vestido con un traje obscuro y cabello corto.

Al –Buenas tardes.

Nl –Buenas tardes tio William

Al –Neal?

Nl –Si tío, he venido a hablar con ustedes.

Al –Y porque no entraste?

Nl –Se de la restricción hacia mi hermana, y pensé que…

Al –No lo sé Neal, todo depende de ti.

Nl –De mi?

Al –Depende de conque actitud vengas.

Nl –En realidad he venido a disculparme con todos.

Al –Como?

Nl –Podemos hablar adentro, por favor?

Al –Si claro, pasa, estamos en la sala.

Nl –Puedo hablar contigo primero.

Al –Sentémonos aquí, te escucho.

Nl –Antes que nada quiero ofrecerte mis disculpas por mi comportamiento de antes y sobre todo por aquella cobarde golpiza que pague para que te dieran.

Albert escuchaba asombrado a aquel joven que con humildad y sinceridad hablaba con él.

Al –Y a que debo tú cambio Neal?

Nl –Esa es la otra parte de mi conversación, también he venido a agradecerte que me obligaras a entrar al servicio, me ha servido mucho, he cambiado mi forma de ser, y créeme que me ha costado mucha sangre.

Al –Como dices?

Nl –Quisiera contárselos a todos después de ofrecerles mis disculpas, claro, si puedo entrar.

Al –Me alegra ese cambio en ti, en ese caso, eres bienvenido, vamos con los demás.

Albert y Neal llegaron a la sala donde se escuchaba una conversación muy alegre.

Al –Chicos, alguien quiere hablar con nosotros.

Todos voltearon a la puerta y Archie se levanto sobresaltado y a la defensiva.

Ar –Neal?, que haces aquí?.

St –Neal?

Al – Cálmate Archie, escuchemos lo que tiene que decir, por favor.

Nl –Gracias tío William.

Todos se sentaron y dejaron un lugar en un sofá de una sola plaza para Neal, por las caras de todos, aquello parecía un juicio.

Nl –Comprendo la incomodidad de todos y es lógico, pero quisiera que aceptaran mis sinceras disculpas por mi comportamiento de antes, no puedo hablar por Eliza, pero yo me siento mal al recordar todo lo que he hecho, y he querido venir a pedir su perdón, y quitarme este peso de encima, sobre todo contigo Candy.

Fui muy malo contigo, pero créeme que he aprendido de la forma más dura, que mi actitud y mi soberbia no me llevarían a ningún lado, ahora comprendo lo mal que te hice sentir con todo lo que te hice pasar, y no hay día en que no me arrepienta de ello, se que ahora estas comprometida con el tío William y me alegro por los dos, pues en realidad si llegue a amarte, aunque equivoque la forma de demostrártelo, pero tú con tu bondad y alegría me hiciste sentir lo que nadie había logrado, en aquellas dos veces que me ayudaste y digamos me salvaste la vida, mi soberbia no me dejo agradecértelo, pero con eso me enamore de ti, hoy la vida y el tío William, me dan la oportunidad de cambiar, y créeme que la aprovechare, solo espero que también me ponga en mi camino a alguien de quien enamorarme y lo demostrare de forma totalmente diferente, lo prometo, pero por favor discúlpame por todo el mal que te hice.

Todos estaban tan asombrados de aquellas palabras que no se atrevían siquiera a respirar más de la cuenta.

Ca –Si Neal, acepto tus disculpas, y por mi parte todo está olvidado, ustedes me hicieron aprender de forma muy difícil, grandes lecciones que hasta el día de hoy me han servido, y muchas de las cosas que hicieron fueron el inicio de sucesos maravillosos, entre ellos el que los Andrew me adoptaran, y eso siempre se los agradeceré.

Candy se levanto de su asiento y se aproximo a Neal, quien la miraba sin parpadear, ella se aproximo y le dio un beso en la mejilla.

Ca –Ya todo está olvidado Neal.

A Neal se le brillaron los ojos y con la voz entrecortada dijo –Gracias Candy.

Neal trataba de calmarse, y todos le dieron un minuto para que recuperara las fuerzas, después carraspeo su garganta y prosiguió.

Nl –Annie también a ti te ofrezco una disculpa por lo grosero que he sido en este tiempo contigo, y te aseguro que no volverá a repetirse.

An –Esta bien Neal, también está olvidado.

Nl –Archie, aunque tú y yo no hemos tenido ningún problema grave, igual te ofrezco una disculpa por mi comportamiento, y espero que podamos ser amigos.

Ar –Claro que si Neal, todo olvidado.

Nl –Patty, lamento mucho la perdida de tu abuela, y aunque a ti te he tratado menos, mis disculpas también son para ti, por si alguna vez te moleste con mi actitud.

Pa –Ya está en el pasado Neal, y gracias por lo de mi abuela.

Nl –Stear, quise dejarte al último, para decirte que eres un ejemplo para mí, no es fácil tenerlo todo a manos llenas y aun así pensar en el bien de los demás y ofrecerte como voluntario, te aseguro que he pensado en ti, en los últimos meses y me he dado cuenta de que hiciste un gran servicio por tu país, y que tratare de dar lo mejor de mí, de ahora en adelante, sinceramente me alegra que estés de vuelta con nosotros, y mis disculpas por el pasado.

St –Gracias por tus palabras Neal, y también ya todo está olvidado, espero que tu amistad también se extienda hacia mí y no solo a Archie.

Nl –No claro que no, de hecho quisiera contar con la amistad de todos, si es posible, la tía Elroy me ha comentado de algunos viajes que han hecho y de la convivencia que hay entre ustedes como una verdadera familia, los envidio a todos porque yo no he tenido eso más que cuando planeaba algo con mi hermana, espero algún día puedan hacerme participe de una de sus reuniones.

St –Claro que si, después de todo también eres de la familia o no primo?

Nl –Es extraño oírte decir eso sin recibir un golpe de Archie

Jajajaja

Nl –Pero quisiera terminar, Tío William, nuevamente te ofrezco mis disculpas por mi actitud arrogante y cobarde del pasado y…

Al –Es suficiente Neal, ya todo está olvidado y creo que hablo por todos cuando digo que eres bienvenido a esta casa y a convivir con nosotros cuando lo desees, no es así familia?

Todos –Si!

A Neal nuevamente se le corto la voz y dijo –Gracias, créanme que me he quitado un gran peso de encima, gracias.

Al –Por cierto tenias una historia que contarnos sobre el porqué de tu cambio no es asi?

Nl –Es cierto, le comentaba al tío William qu…

Al –Albert, llámame simplemente Albert, por favor.

Nl –Esta bien, le contaba a Albert que este cambio me ha costado sangre, ya que cuando llegue al colegio, con mi actitud, me hice de muchos enemigos, que me quitaron la soberbia a golpes, de hecho esta cicatriz de aquí de la ceja, la recuerdo con cariño, porque después de esa golpiza y una semana en enfermería, pude hacer muy buenos amigos, y ahora soy otro, y aunque me gusta el colegio quisiera pedir tu permiso tío  Wi…, Albert, para poder cambiarme a la naval.

Al -Como?

Nl –Si, hace algunos días pudimos conocer la escuela naval, pues el hermano de uno de mis amigos, nos invito a su escuela y vi todo lo que hacían allí, y me di cuenta de que eso es lo que quiero ser en mi vida; un Oficial Naval.

Al –No necesitas mi permiso, si eso es lo que quieres, adelante, buscaremos la forma de cambiarte y espero que seas muy feliz con tu decisión y que la aproveches al máximo.

Nl –Créeme que lo estoy haciendo y lo seguiré haciendo aun con más empeño, gracias.

Al –Tu no conoces a Tomm, cierto?

Nl –No, lo siento, venia tan decidido a hablar que me olvide de saludar.

Nial se paro frente a Tomm, y solemnemente dijo –Un gusto conocerlo, cabo Nial Leegan a sus órdenes.

Todos se quedaron sorprendidos de aquella actitud.

Tomm se levanto y estrecho su mano, pero antes de soltarlo volteo a ver a los demás y dijo

To –Albert, Nial y yo somos de la familia que dices, verdad?

Al –Si, a su forma cada uno es de la familia.

To –Un primo más, tal vez?

Al –Si, diría que si

Nial no entendía aquello pero aun así no se soltó de la mano de Tomm

To –Entonces déjame saludarte primo, -y dio un abrazo a Nial, que casi le rompe los hueso. –Soy tu primo Tomm.

Nl –Ouchh, mucho gusto, primo.

Jajajaja.

Después de reír Nial se levanto y dijo –Bueno, pero me parece que ustedes iban de salida, así que una vez tranquilo los dejo para que continúen con sus planes.

Al –Nial, podrías esperarnos un segundo afuera por favor.

Nl –Si claro, permiso.

Todos se quedaron a la expectativa y Albert dijo –Creo que este cambio y estas disculpas han sido muy sinceras, no sé que opinen ustedes?

Ar –Estoy sorprendido realmente

Ca –Creo que todos lo estamos.

Al –En ese caso y ya que él quiere convivir con nosotros, que les parece si lo llevamos a la fiesta de hoy?

Todos voltearon a verse y contestaron sonrientemente –Si!

Ar –Le prestare algo de ropa para que este más cómodo.

Al –Nial, puedes venir por favor.

Nl –Dime?

Al –Tienes planes para esta noche?

Nl –No, en realidad no, tan solo soportar los reclamos de Eliza, pero nada más, porque?

Al –Quisieras acompañarnos a una fiesta?

Nl –Una fiesta?, si, de quien?

St –No los conoces en realidad, pero son personas con las que hemos hecho una gran amistad, sus fiestas son muy alegres y divertidas.

An –No se comparan a las que tú conoces.

Archie fue por la ropa, y mientras los otros lo ponían al tanto de lo que vería y comería.

Nl –No imagino todo lo que me dicen, pero ya quiero verlo.

Al –En ese caso, cámbiate y vámonos, ya deben estar esperándonos.

Mientras viajaban en un de los autos Albert, Candy, Archie y Annie, comentaban.

Ar –Me sorprende realmente el cambio de Neal, nunca me imagine escuchar sus palabras.

Al –Créeme que me siento muy aliviado al verlo tan cambiado, alguna vez pensé que mi decisión de meterlo al colegio podría ser negativa, pero viéndolo hoy, me alegra haberlo hecho.

Ar –Tú también me sorprendiste Candy.

Ca –Yo porque?

Ar –Por disculparlo de la forma que lo hiciste, es sorprendente de que después de todo lo que te hizo, tu simplemente dijeras que todo estaba en el pasado y sin reprocharle nada.

Ca –Fui sincera cuando lo dije, a demás, si ellos no me hubiesen tratado así, Anthony, Stear y tu, nunca hubieran pedido a Albert que me adoptaran los Andrew, no es así?

Ar –Tienes razón, pero fueron muchas cosas y también después de tu adopción

Ca –Si, pero piensa que también gracias a ellos conocí a Terry, por las burlas de Eliza, me hice amiga de Patty, y Annie dejo de preocuparse por el qué dirán de los demás.

An –Es cierto

Al –También por ellos, trabajo en la Clínica del Dr. Martin, donde tantas veces me han atendido y si no hubiera sido por su mensajito, no le hubiese pedido a Candy que me acompañara a buscar a Stear y tal vez él no hubiese querido regresar.

Ca –Y no me hubieses dado ese primer beso

Al –Si también eso. –beso

An –No cabe duda que por algo pasan las cosas, todas sus intrigas y planes han tenido un buen resultado para nosotros de alguna forma.

Al poco tiempo llegaron a la fiesta y comenzaron a divertirse y saborear todos los deliciosos platillos que había.

Nl –Ouch, lo siento Archie, ya manche tu camisa, pero no sé como ustedes han podido acostumbrarse a comer así.

 

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8 comments

  1. muy lindo me gusta!!!!!!!1
    espero con ansias el siguiente capitulo!!!!!!

  2. Gracias. Me gusta el nuevo giro que le das a la historia. Siempre vi a Neal como un muchacho que se dejaba manejar por su hermana pero que si era alejado de ella, él se comportaría como un chico más accesible y de buenos sentimientos. Espero con ansias el nuevo capitulo, no tardes por favor.

  3. me gusta muchisimo espero que no salga embarazada candy antes de la boda por que si no habra un problema. jejejejejejejeje

  4. Lindo capitulo creo que el cambio de Neal traera cosas nuevas, jejeje, bueno esperare la continuación ojala y sea pronot. Bye

  5. HOLA MUUUUUY BUENO EL CAPITULO, ESPERO QUE PRONTO PUBLIQUES NO SOLO UNO SI NO POR LO MENOS TRES PARA QUE NO NOS DEJES ESPERANDO TANTO Y EN ESPECTATIVA JEJEJEJE. BUENO SALUDOS

  6. tu siempre me tocas el corazon, no tardes mucho en subir el proximo capitulo

  7. hola me siges dejando con la espera y hancias de mas pero de eso se trata verdad, alfin de todos nos has hecho lecotras de una manera muy bonita gracias.

  8. Q padre q el pesado de Niel cambio. Y q los demas lo perdonaron.

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