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Inicia una nueva vida Capítulo 30

CAPITULO 30

No más Enredos

 

Al –Doña Esperanza perdóneme, juro que le pagare todos los daños, -dijo hincándose a su lado y poniendo su cabeza en el brazo de la silla de Doña Esperanza, como buscando consuelo a su desesperación y al dolor de su corazón.

Candy quiso acercarse y abrazarlo pero Ángel la detuvo.

DE –Tranquilízate muchacho, estoy segura que nada de esto es tu culpa. Sera mejor que todos vayamos a dormir

Az –Pero y si regresan madre?

Da –Lorenzo y los muchachos están montando guardia.

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Todos se fueron a sus habitaciones a dormir, y Ángel fue a la habitación de las chicas.

Ag –Candy!

Candy abrió la puerta y se asomo

Ca –Que sucede Ángel?

Ag –Albert escribió esta nota ayer, él no pensaba entregártela pero creo que debes leerla. –dijo mientras le extendía la carta que había guardado.

Ca –Gracias.

Candy entro a la habitación y leyó la nota.

Candy

En realidad no puedo creer que tú me estés mintiendo, pero todo me dice que así es, no quiero pensar que estas enamorada de Michael, pero sé que la cercanía con la gente hace descubrir sentimientos ocultos, así te conocí, así me enamore, pero hemos pasado tanto juntos, que no puedo soportar que lo prefieras a él.

Yo te amo, y quiero que seas feliz, me fui, cuando te pensé feliz con Terry, pero eso fue antes de amarte con toda el alma, ahora no se qué hare si tú me dejas, no quiero verte al lado de otro, sé que no lo soportare, pero si quiero saber la verdad, te prometo que me calmare y te escuchare, solo dime la verdad sea lo que sea, sabré entenderlo.

Si tú me dices que es a Michael a quien tú eliges, me iré y seré el primero en felicitarlo a él, por saber llenar tu corazón más que yo.

Hablemos por favor, aunque sea la última vez, no puedo vivir con estas dudas.

Albert  Siempre tuyo Albert.

Ca –Tengo que hablar con él –dijo levantándose para ir a buscarlo.

Jazmín la detuvo –Ten paciencia Candy por favor, no creo que sea un buen momento.

Después de un tiempo las luces se apagaron y todos se fueron a dormir pero a mitad de la noche Albert se levanto.

Al –“Tengo que irme, si no, volveran aquí”.

Albert escribió unas líneas en un papel y salió de la casa, tomo a uno de los caballos que estaba amarrado allí cerca y sin hacer ruido evadió a los guardias y se fue.

A la mañana siguiente todos se levantaron y Tomm corrió a la habitación de las chicas.

To –Candy, Candy.

Ca –Que sucede Tomm?

To –Albert se fue!

Ca –Que?, no, no puede ser, tal vez está en la despensa, y trato de dirigirse hacia allá.

Tomm la detuvo  -No Candy, mira. –dijo mientras le extendía la nota.

Doña Esperanza: Lamento tantos problemas, será mejor que me vaya para que ustedes no estén en peligro, gracias por todo y adiós.

Archie: Habla con George y ve que todos los daños sean pagados, iré al sur de México por un tiempo, te llamare.

Candy: Te amo! Que seas feliz con Michael. Adiós!.

Ca –No, no puede ser, no! Tengo que ir a buscarlo.

To –No Candy, no!

Ca –Suéltame, suéltame Tomm, tengo que hablar con él.

Ji –Si Ramiro o Rubén te ven, pueden hacerte algo, no puedes salir.

Candy no quiso desayunar, dijo se quedaría en la habitación.

Todos los demás fueron al comedor, aunque nadie tenía apetito en realidad, al poco tiempo.

A –Patrona, Patrona.

DE –Que sucede Antonio?

Candy escucho los gritos del chico y se acerco al comedor para escuchar.

A –Dicen que hirieron al joven Alberto, que el doctor lo encontró pero que no saben donde esta Alberto.

Ca –“Tengo que encontrarlo”.

Candy salió a hurtadillas y aplico la misma técnica que Albert, cuando se encontró fuera de la vista de Lorenzo y sus hombres, monto a caballo y fue hacia el pueblo.

Lorenzo –Patrona, otro de los caballos se perdió, Genaro y Gustavo van a buscarlo.

Annie y Patty voltearon a verse y las dos al mismo tiempo dijeron –Candy!

Y se levantaron corriendo para ir a buscarla a la habitación. Todos los demás salieron tras ellas.

Pa –Candy se fue.

To –No puede ser, la van a matar.

DE –Garcias, vayan por sus caballos, encuéntrenla.

Ellos –Si

To –Iré con ustedes

Y los 5 salieron en busca de Candy.

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Al –Le agradezco que me haya ayudado padre, en cuanto me sienta mejor me iré, lo prometo.

Cu –Puedes quedarte aquí todo el tiempo que quieras, se que tu no mataste a ese muchacho.

Al –Pero lo pongo en peligro al quedarme aquí.

Cu –Nuestro padre nos protegerá, pero dime como fue que te metiste en este problema.

Albert comenzó a contar la historia al padre.

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Candy llego al pueblo y –“Si entro con el caballo sabrán que uno de nosotros esta aquí, mejor lo soltare”. Bajando del caballo le dio una palmada y el caballo regreso por el mismo camino. Candy entro al pueblo pero no supo hacia dónde ir, vio la iglesia y pensó en buscar ayuda allí.

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Da –Ese es mi caballo, seguramente lo tomo Candy.

Ag –Pero donde esta ella?

Ji –No pensaran que…

To –No, no lo digas, ella es muy astuta, seguro está bien.

Mar –Entonces vamos más rápido.

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Candy llego a la entrada de la iglesia y escondiéndose tras la puerta pregunto a un niño el nombre del cura.

Niño –Es el padre Mateo.

Ca –Gracias

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Cu –Bueno hijo, esto es un total enredo, yo no puedo decirte si ella te mintió o no, pero reza, para que la respuesta llegue a ti.

Al –Gracias padre.

Afuera de la sacristía.

Ca –Padre Mateo, Padre Mateo.

Al –Esa es Candy.

Cu –Estas seguro?

Al –Si padre.

Cu –Quédate aquí, tal vez tus oraciones fueron escuchadas, ve hacia esa cortina y no salgas.

Al –Si padre.

El cura salió por la cortina que le señalo a Albert.

Cu –Quien me busca?

Ca –Padre Mateo buen día, disculpe que lo moleste, está ocupado?

Cu –No hija, solamente rezaba.

Ca –Puedo hablar con usted? por favor.

Cu –Quieres confesarte? “Que diga que no, que diga que no”

Ca –No padre, quisiera que me simplemente me escuchara por favor.

Cu -Esta bien hija siéntate.

Ca –Podemos hablar aquí adentro por favor, no quiero que me vean aquí.

Cu –Te escondes de alguien?

Ca –Si padre, por favor.

Ambos entraron al confesionario, uno de cada lado, y se sentaron para hablar.

Ca –Padre he lastimado al hombre que amo, pero le juro que fue sin querer.

Cu –Seguro que no quieres confesarte?

Ca –Cree que deba hacerlo?.

Cu –No, solo preguntaba para ir por algunas cosas.

Ca –Si después de escucharme dice que debo confesarme lo hare entonces padre.

Cu –Esta bien, continúa.

Ca –Hace algunos meses mi novio, un amigo y yo viajamos a Francia para encontrar a un sobrino, durante ese viaje, mi novio volvió a ver una pintura que perteneció a su familia y la vio durante todos los días que estuvimos allí, a él no le gusta cargar con el pasado, pero me di cuenta de que esa pintura era muy especial para él, así que le pedí a un amigo, Michael, que llevara la pintura consigo de regreso a Chicago, para que la restauraran y podérsela dar a Albert mi novio, como un regalo.

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Albert escuchaba atentamente detrás de la cortina del confesionario.

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Ca –Albert, es un importante empresario y representante de una familia muy conocida en Chicago, cuando nos comprometimos, nos tomaron unas fotografías para el diario.

Ca –Después Michael me acompaño a llevar la pintura a restaurar y fuimos en varias ocasiones a ver los avances del trabajo, en una ocasión que fuimos, yo me tropecé y casi caigo con una loza que estaba mal colocada en esa calle.

Al “La misma loza donde me torcí el tobillo”

Ca -Michael me sostuvo y en ese momento nos tomaron una fotografía sin que nosotros lo supiéramos, como ese día no estuvo el restaurador, volvimos al día siguiente y a la salida, el dueño de un restaurante, amigo mío, nos invito a comer a su restaurante, el mismo fotógrafo nos tomo a Michael y a mi entrando por la puerta principal, mientras mi amigo entro por la posterior y días después esas fotos salieron en el periódico con el comentario de que yo estaba engañando a Albert con alguien más, pero le juro que eso no es cierto. –decía desesperada.

Cu –Tranquila hija continúa.

Ca –Albert, sus sobrinos, y otros más viajamos a México por cuestiones de negocios y también para conocer, en una de las estaciones que paramos escuche  por la radio que algunas de las calles del centro de Chicago estaban incendiándose, y me preocupe porque por allí está el estudio donde está la pintura de Albert.

Envié un telegrama a Michael para que me dijera si el estudio estaba a salvo, pero Albert al notar mi ausencia pregunto a mi amiga Annie por mí, la que le dijo que había ido a mandar un telegrama a nuestra tía y después yo no quise desmentirla, pero no fue mi intención mentir, de veras.

Cuando llegamos aquí volví a escribir un telegrama a Michael, para avisar que llamaría por teléfono y nuevamente Annie le dijo que escribía a la tía Elroy.

Cu –Porque no dijiste la verdad a tu novio?

Ca –También le escribí a la tía Elroy para decir que estábamos bien, así no sería mentira lo que Annie había dicho.

Cu –Continua.

Ca –Michael me contesto, fueron a la casa de Doña Esperanza para darme el telegrama donde me decía que estaría esperando mi llamada y que necesitaba hablarme.

El domingo estábamos en la feria y recordé lo de la llamada, así que dije que iría a comprar unos dulces y fui al telégrafo a llamar.

Cu –Pero entonces mentiste.

Ca –Pensaba regresar por los dulces saliendo del telégrafo.

Cu –Y que sucedió?

Ca –Como había mucha gente esperando en el telégrafo, Jazmín, la amiga que me acompaño, me pregunto cómo nos habíamos enamorado Albert y yo, y le conté la historia, después mi llamada estaba lista y al terminar de hablar con Michael, Jazmín me pido le siguiera contando la historia.

Albert estaba afuera del telégrafo y escucho lo que yo le decía a Jazmín, pero él pensó que hablaba de Michael y se enojo, no me dejo explicarle y se marcho, por mi culpa.

Al –“Todo es un mal entendido”.

Cu –Y porque no has hablado con él?

Ca –Ese día se fueron a la cantina él, los primos de mi amiga y mis amigos, y parece que hubo una pelea con Cesar Garza, que de alguna forma termino muerto, y lo culpan a él, pero yo se que Albert no lo mato, estoy segura.

Ca -Hay padre todo esto es mi culpa –llorando

Cu –No hagas cosas buenas que parezcan malas.

Ca –Ahora lo sé padre, y me arrepiento, por eso vine a buscarlo al pueblo, para explicarle todo.

Cu –Y tú te escondes porque pueden agarrarte a ti, para llegar a él verdad?

Ca –Nos dijeron que lo hirieron, y él dejo una nota diciendo que se iba al sur de México, yo tengo que encontrarlo, no puedo dejar que se vaya pensando que lo engañe, no puede dejarme, me moriré si no lo encuentro, le juro que lo amo, que nunca quise lastimarlo –lloraba

Al –Candy, mi amor! –Albert salió detrás de la cortina para abrazarla.

Ca –Albert! Perdóname por favor, déjame explicarte.

Al –Lo he escuchado todo, te amo!

La pareja estaba a punto de besarse cuando el padre carraspeo su garganta.

Al –Lo siento padre, pero…

Cu –Te entiendo hijo, pero ya habrá tiempo.

En ese momento alguien entro a la iglesia.

Ra –Padre Mateo, Padre Mateo.

Cu –Ese es Ramiro Garza, no salgan y guarden silencio.

El padre salió por la puerta principal del confesionario.

Cu –Ramiro, vienes a rezar por el alma de tu hermano?

Ra –Vengo a buscar al asesino de mi hermano.

Cu –Y piensas que está aquí?

Ra –Ya buscamos en todo el pueblo, solo falta aquí.

Cu –Tu piensas que un hombre que es capaz de matar a alguien por la espalda, tiene la conciencia tranquila para esconderse aquí?

Ra –No pero..

Cu –No pensaras que yo estoy escondiendo a un acecino verdad?

Ra –No padre, pero…

Cu –Me alegra hijo, entonces ve con Dios y los espero aquí mañana para la misa de tu hermano que descansa en paz.

Ra –Si padre.

Cu –Ve con Dios hijo, ve con Dios. –y volviendo al confesionario dejo a Ramiro en la iglesia quien instantes después se fue.

Al –Gracias padre, pero tengo que irme seguramente volverán.

Ca –Pero estas herido, déjame curarte

Al –El doctor del pueblo lo hizo, pero como llegaron a buscarme allí, tuve que escapar y solo pude llegar aquí.

Cu –No fue casualidad que vinieran ambos aquí hijos.

Ca –Tiene razón padre.

Cu –Permanezcan aquí hasta que se oculte el sol, después podrán irse sin ser vistos. Vayamos por aquí a mi casa, seguramente no han desayunado aun.

Al –No quiero dar molestias padre.

Ca –Vamos hijo, vamos.

El padre Mateo le pido a Eloísa la señora que le ayudaba que les preparara un buen desayuno.

Cu –Yo regresare a la iglesia a ver que nadie los esté buscando y para que no se note mi ausencia, ustedes quédense aquí y platiquen aun tienen mucho de qué hablar.

Ca –Gracias padre.

Cu –Alberto?

Al –Si padre?

Cu –La confianza no es muda…

Al –…si tienes dudas, pregunta. Lo hare padre, gracias.

El cura se fue, los jóvenes desayunaron y comenzaron a platicar.

Al –La pintura de la que hablabas es la de mis padres?

Ca –Si, quería que fuera una sorpresa, se cuanto significa para ti.

Al –De hecho me arrepentí de no haberla traído, y pensaba que algún día podríamos regresar por ella.

Ca –Como supiste que era el estudio de Don Gaspar, el de la foto con Michael?.

Al –No lo sabía, cuando fui a comprar los marcos para las fotos, casualmente llegamos allí Archie y yo, y al ver las fotos, la empleada te reconoció y ella fue la que me dijo que tu y un agradable joven visitaban el lugar muy seguido, Don Gaspar escucho aquello y me dijo que era por un cuadro de Michael.

Ca –Y como supiste que llamaría a Michael el domingo?

Al –El sábado mientras arreglábamos el jardín un muchachito llego preguntando por ti para darte un telegrama, como pensé que era de la tía Elroy lo recibí, pero al ver que era de Michael, me moleste y le dije que te lo diera a ti, pero que no dijera que yo lo había leído.

Ca –Porque no me dijiste nada?

Al –Pensaba hacerlo el domingo, no quería arruinar la fiesta del sábado, y el domingo por una cosa u otra el tiempo paso.

Ca –Pero entonces me seguiste al telégrafo?

Al –No, después de que se fueron, llego un amigo de Ángel a pedirle que le presentara a la linda rubia de ojos verdes que estaba con Jazmín en el telégrafo, fue cuando recordé lo de tu llamada, y decidí ir para preguntarte allí mismo, pero te escuche hablar con Jazmín cuando salían y…

Ca –Y pensaste que hablaba yo de Michael?

Al –Si, me volví loco de los celos y preferí marcharme.

Ca –Porque no me dejaste explicarte todo en ese momento?.

Al –Cuando me enojo no soy yo, y no quise lastimarte en ese momento, por eso me fui, pero las cosas se complicaron.

Ca –Y cuando pensabas darme esta carta –Dijo mientras sacaba la carta que Ángel le había entregado.

Al –Ángel!, él me dijo que cuando él está molesto escribe para calmarse, por eso me dio unas hojas y simplemente escribí lo que sentía en ese momento, como si hablara contigo, pero no pensaba dártela, de hecho le pedí que la rompiera pero veo que no lo hizo.

Ca –Porque no pensabas darme la carta?

Al –Porque después de una copas de tequila, me preguntaron porque estaba tan molesto y al contarles, todos te defendieron diciendo que tu no podrías engañarme y que hablara contigo antes de tomar alguna decisión. Después de pensarlo y beber mucho tequila, decidí aclarar mis dudas, pero fue cuando llego Cesar y el resto es historia.

Ca –Como que todos me defendieron?

Al -Archie, Stear, Tomm, Jaime, Darío, todos, dijeron cosas a tu favor, y me convencieron de que no era posible que estuvieras engañándome y menos con Michael.

Ca –Pero los hechos te decían otra cosa, verdad?

Al –Si, pero no son como yo pensaba.

Ca –Podrás perdonarme?, por mi culpa estas en este problema con lo de Cesar.

Al –Yo debí preguntarte desde la primera vez que tuve dudas, no todo es tu culpa.

Ca –Te amo Albert, nunca haría nada para lastimarte, te lo juro.

Al –Mi corazón lo sabía, pero los celos no me dejaban pensar claramente.

Ca –Pero ya todo está bien, verdad?

Al –No!

Ca –No?, porque?

Al –Porque el domingo terminamos, así que quiero saber si quieres volver a ser mi prometida?

Ca –Albert! –Y un dulce y apasionado beso fue la respuesta perfecta.

Después del beso Candy pregunto –Que haremos ahora?

Al –Escúchame bien por favor.  Me iré hacia el sur por un tiempo, tú regresaras con los demás a Chicago y me esperaran allí.

Ca –No! No pienso dejarte solo, ya no, nunca!

Al –Es muy peligroso que viajemos los dos, solo, podre cuidarme mejor.

Ca –Se cuidarme bien, estoy aquí ahora, no?

Al –Si pero…

Ca –Pero nada, no estoy de acuerdo en huir, pero si te vas a ir, me iré contigo, no voy a tener paz pensando todos los días si ya te encontraron, sabes bien que Ramiro y Rubén, no dejaran de buscarte hasta que te encuentren, tenemos que buscar la forma de hacer que esto se resuelva.

Al –Tienes razón, no puedo huir siempre.

Ca –Darío y Ángel están viendo la forma de hablar con la persona que los vio a Cesar y a ti en la pelea, esperan que les pueda decir algo más.

Al –Pero no podemos quedarnos aquí por mucho tiempo.

Ca –Tendremos que esperar a que anochezca.

Albert bostezo, -El chocolate me dio sueño.

Ca –No has dormido nada estas noches, debes descansar, -y pasándose al sillón grande le hizo señas de que se recostara sobre sus piernas.

Albert recostó su cabeza sobre las piernas de Candy y siguieron platicando.

Ca –Ya no habrá más malos entendidos entre nosotros, verdad?

Al –No lo sé, supongo que tal vez los habrá, pero ambos nos calmaremos y preguntaremos todas nuestras dudas.

Ca –Antes de reaccionar de otra forma, verdad?

Al –Si mi amor, me encanta sentir tus dedos en mi cabello, -dijo cerrando los ojos.

Ca –A mi también.

Después de un rato los dos jóvenes se quedaron profundamente dormidos.

El padre Mateo regreso para hablar con ellos, pero los vio tan dormidos, que los dejo descansar por más tiempo.

Después de que el sol se puso, el cura regreso, los jóvenes ya estaban despiertos e inquietos por saber qué hacer.

Cu –Espero que hayan descansado bien.

Al –Si padre, gracias.

Cu –Ya aclararon todo que tenían que aclarar?

Al –Si padre, ya no hay más dudas.

Cu –Me alegra.  Al medio día, vinieron a buscarlos los jóvenes García.

Al –No les habrá dicho…

Cu –No hijo.

Al –Entonces…

Cu –Bueno, ellos preguntaron si ustedes se ocultaban en la iglesia y dije que no, esta es mi casa, no la iglesia.

Ca –Padre.

Cu –Los vi muy preocupados, así que les dije que regresaran a su casa, que yo sabía que ustedes se encontraban en un lugar seguro y que les avisaría en cuanto tuviera noticias suyas.

Al –Gracias padre, pero no quiero meterlo en problemas.

Cu –No lo haces hijo, esta es decisión mía, y solo ayudo a las personas que lo ameritan, ustedes dos son buenos, y lo sé.

Ca –Gracias padre.

Cu –Pero tendrán que salir de aquí.

Al –Lo sé padre, gracias por todo, nos iremos en este momento.

Cu –Tranquilízate muchacho y escúchame.

Al –Si.

Cu –Darío me comento que trataran de hablar con el hombre que vio la pelea, yo hablare con ese hombre y tratare de que me diga que más sabe, pero no es seguro que ustedes se queden aquí, así que ambos nos haremos un favor.

Al –Dígame padre.

Cu –Tengo que llevar estas cajas de libros para la escuela del pueblo siguiente, no es muy lejos, pero no he podido dejar sola la iglesia, así que ustedes los llevaran por mí esta noche.

Al –Si padre.

Cu –Allá los esperara el Padre Simón, al que he telegrafiado diciéndole que un par de jóvenes decidieron escaparse para casarse y que necesitan refugio en lo que las cosas se calman.

Al –Padre pero está usted mintiendo.

Cu –No hijo, solo me adelanto a los hechos, porque supongo que ustedes algún día se casaran verdad?

Ca –Si padre

Cu –No podía yo decirle la verdad, porque si van los Garza a preguntar por allá pueden descubrirlos, así que viajaran en mi carruaje particular, el que nadie se atreverá a revisar y llevaran allá esos libros, están de acuerdo?

Al –No padre, lo siento.

Cu –Como?

Al –No puedo permitir que usted mienta por nosotros.

Cu –Dios sabrá perdonar una mentirilla blanca.

Al –No padre aun así no puedo.  Candy! Quieres casarte conmigo ahora?

Cu Ca –Que?

Al –Les prometo que cuando todo esto se arregle y regresemos a Chicago tranquilos, nos casaremos como está planeado, pero si vamos a ir a otro pueblo diciendo que estamos casados así será, solo quiero que nos de su bendición padre, por favor, no quiero mentir ante Dios con respecto a no estar casado con ella.

Cu –Te entiendo hijo.

Al –Aceptas Candy?

Ca –Si, me casare contigo.

Cu –Eloísa!  -Dijo el padre mientras se dirigía a otro lado de la casa.

Al –Perdóname Candy, no quería que las cosas fueran así, pero no quiero mentir con esto, te prometo que le explicare todo a los demás y a la tía Elroy y nos casaremos como estaba planeado al regresar a Chicago.

Ca –No tienes que justificar nada, yo te entiendo y estoy de acuerdo contigo.

Al –Gracias mi amor!

Cu –Ya cerré la iglesia, dense prisa.

Albert y Candy salieron de la casa del Padre Mateo y se dirigieron ante el altar

Cu –Ellos son Eloísa y su esposo Miguel, serán sus testigos.

Ca –Gracias

Eloísa –Toma Hija ponte este velo.

Estamos aquí reunidos…….

La ceremonia se llevo a cabo, rápidamente pero completa, cuando llego el momento de

los anillos.

Cu –Santo cielo, no pensamos en los anillos, traen algo que puedan intercambiar.

Al –Si padre espere, ouchh, Candy saca de mi bolsa la bolsa de tela que traigo allí, ábrela.

Cu –Son las cruces que trajiste a bendecir el domingo verdad?

Al –Si padre.

Cu –Dios sabrá entenderlas como símbolo de su amor, colóquense uno al otro la cruz.

Cu –Bendice señor estos ani… cruces como símbolo de su amor y….. Los declaro marido y mujer.  Ahora si puedes besar a la novia hijo.

Y un dulce beso sello aquella ceremonia.

Cu –Firmen el acta y llévensela al padre Simón, ahora tiene que irse.

Al –Gracias por todo padre, regresaremos cuando esto se arregle.

Los libros estaban en la carreta y ellos subieron y se fueron, a la salida del pueblo Ramiro los detuvo.

Ra –A donde va esta carreta?

Miguel –Al pueblo del coloradito, porque?

Ra –Voy a registrarlo.

Miguel –Si el cura se lo permite adelante, si no tendrá que traer al jefe Cipriano.

Ra –Quien viene allí?

Miguel –Nadie solo traigo cajas con libros para la escuela del coloradito.

Ra –Esta bien, vete.

El carruaje siguió su camino y los dos jóvenes que se encontraban dentro pudieron respirar nuevamente.

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En el Rancho San Andrés:

DE –Muchachos nos tenían preocupadas, la encontraron?

Da –No tía.

An –Candy –Dijo Annie mientras lloraba.

Ar –Tranquilízate, sabes que puede cuidarse bien.

Ji –Pero sabemos que esta con Albert.

Pa –Como?

St –Como saben que lo encontró?

Mar –Fuimos a la iglesia a preguntar por alguno de los dos, el padre Mateo nos dijo que estaban juntos y en un lugar seguro, que nos avisaría cualquier noticia que tuvieran.

DE –Por lo visto pudieron arreglarse y están juntos.

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Al –Señora Andrew, le prometo que tendremos un mejor viaje de bodas en otra ocasión.

Ca –No me importa el viaje, solo estar contigo mi amor! –beso

Los jóvenes volvieron a dormir en el carruaje, al llegar al coloradito Miguel los despertó.

Miguel –Alberto, Candy, llegamos, bajen ya.

Miguel –Padre Simón ellos son Alberto y Candy, los jóvenes de quien les escribió el padre Mateo.

PS –Pasen hijos, el padre Mateo dijo que tendrían un acta para mí.

Ca –Si padre aquí esta.

PS –Esta bien, no tengo habitaciones disponibles aquí, pero Francisco el del hotel los espera, el ya tiene instrucciones de no decir nada de ustedes, así que no podrán salir de la habitación hasta que yo les indique.

Al –Si padre gracias.

El padre Simón llevo al matrimonio al hotel y les asignaron una habitación, ya dentro de ella, ambos se quedaron viendo la cama, habían dormido en la misma cama pero por otras circunstancias, ahora era diferente.

Candy se veía nerviosa sin saber qué hacer, ninguno de los dos llevaba ropa de dormir, ni otro cambio tampoco.

Al –Entra a la cama, yo puedo dormir en el sillón de allí.

Ca –No, ya estamos casados, nos han dado ya la bendición recuerdas?

Al –Si pero…

Ca –Quiero dormir abrazada a ti.

Al –Estas segura?

Ca –Si.

Ambos se sentaron en lados opuestos de la cama para quitarse la ropa, Albert traía las botas que recién había comprado, pero no podía quitárselas con el brazo herido.

Al –Ouchh

Ca –Déjame ayudarte.

Albert traía un cabestrillo por lo que no podía mover el brazo, así que Candy le desabotono la camisa y ambos se pusieron nerviosos, Albert, acaricio el cabello de Candy y ella volteo a ver esos ojos azules que le brindaban tanto amor.

Ca –Príncipe

Al –Candy

Y ambos se aproximaron hasta unir sus labios en un dulce beso, que fue creciendo de intensidad conforme los segundos pasaban, Albert tomo por la cintura a Candy y la jalo hacia él, dicho movimiento los hizo caer suavemente en la cama pero el brazo herido de él detuvo aquel romántico encuentro.

Al –Ouchh,

Ca –Lo siento, te lastime?.

Al –Estoy bien, pero creo que tendremos que esperar un poco, aunque ahora será más difícil teniéndote tan cerca.

Ca –Príncipe, -dijo ruborizada

Ambos se quedaron recostados, abrazados uno al otro y conversando, hasta que el sueño los venció.

A la mañana siguiente, Albert se despertó primero, dio un beso en la frente a Candy y aunque difícil se vistió por sí solo, salió a la recepción del hotel y pidió al encargado un par de favores y unos minutos después volvió a subir a la habitación.

Ca –Albert, me asustaste cuando no te vi.

Al –Lo siento, solo baje a la recepción.

Ca –Sucedió algo?

Al –No, pedí algo de desayunar, eso es todo.

Después del desayuno, volvieron a tocar a la puerta.

Ca –No abras, pueden ser ellos.

Al –Tranquila, pedí que nos trajeran algo de ropa.

Ca –Pero y si son ellos?

Al –Quien es?

Juanito –Soy Juanito señor, le traje la ropa que me pido.

Albert se levanto y abrió, el pequeño niño le traía unos paquetes que él le había solicitado y el cambio del dinero que le dio.

Al –Guarda el cambio Juanito.

Los ojos del niño brillaron por aquel dinero que le era entregado.

Juanito –Gracias señor, cualquier cosa aquí estoy.

Al –Gracias Juanito, adiós.

Albert abrió los paquetes y entrego la ropa a Candy.

Ca –Que linda ropa, me daré una ducha y me cambiare.

—————————————————————————–

DE –Que sucede con ustedes?

Pa –Estamos preocupados por Candy y Albert.

DE –Vamos, ellos estarán bien, coman algo, vamos Alejandro, anímalos tu.

St –No Doña Esperanza, no tengo apetito.

DE –Tienen que animarse, estoy segura de que todo se arreglara.

An –Hasta que ellos no estén aquí, no creo que podamos animarnos mucho.

DE –Darío, Ángel, vayan a la iglesia a ver si ya tienen noticias de ellos.

Da –Si tía.

DE –Los demás coman algo.

Ar –Si tía… perdón, Doña Esperanza, lo siento, por un momento me recordó a la tía Elroy.

DE –No te disculpes Arturo, yo los he llegado a apreciar como si fueran mis sobrinos, a demás son de la edad e igual que ellos, así que me agradaría mucho si me consideraran como su tía también.

St –Se lo agradecemos.. Tía Esperanza.

—————————————————————————–

Cu –Jefe Cipriano, permítame hablar con ese joven, tal vez el sepa algo que pueda ayudar a Alberto a salir de este problema con los Garza.

Po –Usted sabe donde esta Alberto?

Cu –Se que se fue del pueblo, pero que también su familia esta resguardada con el temor de que Ramiro o Rubén los maten a ellos o les hagan algo.

Po –Esta bien padre Mateo, hable con él, tal vez tenga más suerte que nosotros.

Cu –Gracias Jefe Cipriano.

Dentro de la habitación del hotel en Piedras Negras, el Padre Mateo y el joven hablaron durante un rato.

Af –Padre, de que quiere hablar conmigo?

Cu –Tranquilo hijo, solo quiero conversar.

Af –Es de este asunto que me tiene aquí encerrado?.

Cu –Si, solo quiero saber que fue lo que viste, cuál es tu nombre?.

Af –Alfonso, padre, pues vi a Cesar Garza peleando con otro hombre a las afueras del pueblo

El joven le comento la pelea que había visto.

Cu –Y tu viste que ese joven le disparo a Cesar por la espalda?.

Af –Pues, no, pero…

El padre lo vio tan nervioso que prefirió ver otra forma de que ese joven le tuviera confianza para hablar.

Cu –Te comento Alfonso que mi interés es solo por saber que no he depositado mi confianza en una persona que puede ser responsable de la muerte de alguien.

Af –Bueno padre yo…

Cu –Tienes familia hijo?

Af –Si padre, mi hermana y mi madre.

Cu –Tú no eres de este pueblo verdad?

Af –No padre, soy del coloradito.

Cu –Y que te trae por acá?

Af –Este….  Vine a buscar a Alguien.

Cu –Supongo que no lo has visto, por estar aquí encerrado, quieres que le de algún recado para que venga a verte?

Af –No padre, ya no es necesario.

Cu –Lo viste antes, que bueno, espero que no haya sido nada de cuidado para lo que venias a hablar con esta persona.

Af –Ya no importa padre.

El joven se ponía cada vez más y mas nervioso.

Cu –Y tú viste a ese otro hombre dispararle a Cesar entonces?

Af –No, los dos dejaron de pelear porque se acabaron las balas de sus armas…

Cu –Tu viste eso?

El joven se sintió descubierto o intimidado por el padre y rompió en llanto de desesperación.

Af –Si, padre yo vi todo, ese hombre no lo mato, fui yo.

Cu –Como?

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13 comments

  1. me encanto pero me han dejado en suspenso por favor tengan compasión de mi y suban el siguiente capitulo

  2. HOLA QUE TAL

    ANTES QUE NADA DEJAME FELICITARTE POR TU HISTORIA Y LO BIEN QUE ESCRIBES.
    YO NO SOY FAN DE QUE CANDY SE QUEDE CON ALBERT,SOY TERRYTIANA DE HUESO COLORADO Y ADORO A MI ARISTOCRATA REBELDE.
    PERO TU HISTORIA ES TAN BONITA QUE ME HA ENVUELTO Y NO ME PIERDO NINGUN CAPITULO.
    SIGUE ESCRIBIENDO ASI DE BIEN
    ESTARE ESPERANDO LA CONTINUACION
    QUE ESTES MUY BIEN Y DE NUEVA CUENTA FELICIDADES

  3. que lindo este capitulo ya estan casados,,,,que romantico que viene a comtinuacion ……ya me lo imagino ……

  4. Que lindo capitulo……. me encanto la huida, la boda clandestina que romantico……que padre el suspenso …. esto cada vez se pone mejor!!!!!!! mil felicidades por escribir, te mando mil bendiciones para ti y tu familia que Papá Dios te siga brindando esta facilidad para escribir. te mando un abrazo y que todo lo que llegue a tu vida sea con bendiciones.
    pd. que Candy se quede con Albert

  5. eres espectacular escribiendo esta historia y no sabes cuanto, lo unico que no me gusta es que tardas mucho y me pongo nerviosa ,pero fuera de eso creo que estoy enamorada de albert y me dan celos como manejan una hermosisima relacion y ahora que ya estan casados pssss. como creo que se va poner buena la cosa.
    espero que no tardes mucho plisss esta padrisima la historiaa.

  6. Holaaa!!
    Muy lindo el capítulo, que bueno que ya se arreglaron Candy y Albert, ya estaba empezando a sufrir por su mal entendido… Cada día está mejor, muchas felicitaciones y a seguir esperando por el próximo… Chao, un beso.

  7. HOLA ESTE TRABAJO ESTA INCREIBLE…… ME ENCANTA ESTA HISTORIA……. ERES REALMENTE BUENA ESCRIBIENDO ME LA VERDAD ES QUE NO ME LO PIERDO FELICIDADES….. MARY…………………………………………UN ANUNCIO IMPORTANTE PARA TODAS LAS QUE HEMOS ESPERADO NOTICIAS DE LA ROSA ETERNA CHECAR EL FACEBOOK DE ASTHARET

  8. holaaaa otra vezzz ihooo qu suspenzooooo wow no puedo esperar

  9. Zpero y pronto zubaz lha continuación Realmente amo thu historia zpero con ansias lo siguiene

  10. Hola espero sigas escribiendo de esta manera la historia de Candy y Albert es muy bonita y particularmente prefiero que se haya quedado y casado con Albert que con Terry. Por favor actualiza pronto la página donde continua el capitulo 32 quisiera ver el final de la historia.

  11. 🙂 saludos

  12. Q capitulo tan emocionante. La verdad esq no pense q el cura llegara a hacer esas cosas ojala y yo conosca a un curita como ese.

  13. Q romantico.Todo esto me recuerda mi ninez. Solo tenia ocho anos cuando vi a candy x primera vez. Ymi preferido siempre fue Albert.

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