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Inicia una nueva vida Capítulo 3

CAPITULO 3

“Un mensaje para Albert”.

JpJoseph (panadero en la casa Andrew)
JnJohn (otro chofer)

 

Albert y Candy, conversaban alegremente en el jardín, después de unos momentos de jugar con sus amigos…

Al –Bueno será mejor que regresemos ya es algo tarde

Ca –Si está bien, pero primero dime que no me tienes más secretos

Albert pensaba en el secreto con referente a Stear, y aunque deseaba decírselo no sabía si sería prudente o no.

Ca –Así que todavía hay otro secreto, a ver, dime de qué se trata.

Al –Si Candy, tienes razón, hay uno más, pero no puedo decírtelo ahora, prometo que te lo diré la próxima semana, confía en mí por favor.

Ca –Al ver la seriedad con que Albert le había contestado, ella no pudo más que aceptar las cosas y tomar su brazo para regresar a la mansión.

Se despidieron de Clin y Puppe y caminaron hacia la mansión, Candy sintió frió y como siempre Albert le ofreció su chaqueta para cubrirse, solo que en esta ocasión, Candy se puso bien la chaqueta y no solo en los hombros, y metió las manos a los bolsillos, donde sintió algo familiar.

Ca –Que es esto? Mi pañuelo? Pregunto al sacarlo del bolsillo

Al –Este.. Sí, yo… -decía Albert algo nervioso –Yo pensaba devolvértelo pero como no se quito  muy bien la mancha de mi sangre lo volví a guardar hasta que lo lavaran nuevamente, de hecho no sabía dónde estaba.

Ca –Esta bien Albert, así me lo llevo, yo misma lo lavare, se que ponerle para quitarle la mancha que aun tiene.

Al –Si gracias y disculpa que no te lo devolviera antes.

Ca –No importa.

Ya cada uno en su habitación recostados en sus respectivas camas, pensaban.

Ca -Un área de heridos de guerra con el nombre de Stear, que lindo gesto de Albert.

En ese momento extendió su brazo y el pañuelo que tenia sobre su buró cayó sobre su mano. Candy lo tomo y se disponía a ver el lugar donde estaba la mancha, pero la fragancia de Albert llamo más su atención y lo olfateo con delicadeza.

Huele a él, es su loción, mmmm, que bien huele y que varonil, y es tan detallista conmigo, siempre sabe que decir para animarme, y… y que me pasa?, porque estoy hablando así, y oliendo su fragancia y  pensando en su mirada, a demás que fue ese cosquilleo que sentí cuando me miro?, haaa, esos ojos tan azules como el mar…

Candy siguió pensando o más bien soñando con Albert mientras se quedaba dormida aspirando la fragancia del pañuelo.

Mientras tanto Albert en su cama  pensaba –Que tonto, porque no deje el pañuelo aquí, ahora ya no lo tengo, bueno, pero tenía que regresárselo, es mas porque no se lo di antes?, para que lo traía yo a todos lados, vamos Albert reacciona, que es lo que te sucede??? Porque pienso tanto en ella?? Bueno sé que recordar su sonrisa me anima, y el ver sus ojos hace que se vayan mis problemas.

Y ella piensa que no será buena esposa para alguien??, lo mismo pensó aquella vez en el departamento cuando casi quema la comida, jajaja, Candy, el hombre que te elija de esposa será tan afortunado, podrá conversar contigo, y escucharte reír y abrazarte, a ti, pequeña, aunque en realidad ya no eres una pequeña, te has puesto tan bella, y tus ojos brillan tanto que…

Basta Albert!!! –Dijo levantándose de la cama, -Que te sucede?!?!? –Se decía mientras se dirigía al baño –Mejor me daré un ducha, me caerá bien para dormir.

Era una tarde como cualquiera, Eliza estaba nuevamente de compras en la ciudad mientras Neal la esperaba en el auto, pero no estaba solo.

Nl –Así que ya saben, les he dado la descripción de ese vago, y lo encontraran alrededor de las 19:00 cerca de esa clínica, antes de que llegue por ella, tienen que darle su merecido, lo suficiente como para que no se levante en varios días, así no podrá acompañarla a ninguna fiesta.

Pero eso lo podemos hacer hoy mismo, -decía uno de los sujetos con quien estaba Neal.

Nl –No!!, les he dicho que esperen al jueves, así no podrá recuperarse a tiempo para el sábado. Y no lo olviden, antes de que la vea a ella, y por ningún motivo quiero que la toquen a ella, si me llego a enterar de que ustedes le hicieron algo a esa chica, se las verán conmigo.

-Si señor le quitaremos cualquier estorbo del camino no se preocupe, jajaja –reían esos tipos sarcásticamente.

Nl –Esta bien, aquí hay una parte del dinero y lo demás se los daré después del trabajito, así que no me fallen!

-No señor

Nl –Mas les vale, ahora váyanse no quiero que me vean con ustedes.

Pero era tarde, Eliza los había visto y después de que los tipos se fueron, ella se subió al auto y pregunto.

Ez –Neal quienes eran esos tipos tan mal vistos?.

Nl –Algunas personas que me quitaran un estorbo Eliza, jajaja

Eliza no comprendía las palabras de Neal, pero tampoco quiso averiguar más sobre el tema.

El jueves por la mañana Candy bajaba corriendo al comedor pues como era su costumbre se había quedado dormida y llegaría tarde a la clínica.

SE –Candyyy!!! Deja de correr, no es propio de una dama! decía desde las escaleras

Ca –Lo siento! Contestaba con una mueca muy simpática. Y dirigiéndose al comedor

Al –Buenos días Candy, se ve que dormiste muy bien hee??

Ca –mmmm, si pero nuevamente me quede dormida, solo tomare un jugo antes de irme a la clínica, si no llegare muy tarde.

Al –Tranquilízate Candy, yo te llevare esta mañana, así que siéntate y desayuna bien, de acuerdo!?

Ca –Si, gracias, porque la verdad es que tengo mucha hambre, y los cuernitos con chocolate de Joseph son mis favoritos

Ar –Ahora entiendo porque Joseph prepara tantos cuernitos

Jajajajaja, rieron los tres en el comedor.

Ca –Archie, eres un odioso! Y la tía Elroy porque no ha venido a desayunar, es muy raro que “Una dama llegue tarde al comedor” –decía imitando la pose de la tía Elroy.

SE –En realidad llego tarde porque tenía asuntos que resolver antes, Candy!

Candy se puso blanca por escuchar aquella contestación y trato de esconderse tras la taza de té con leche que estaba frente a ella.

Ca –Lo siento!

Jajaja reían silenciosamente Archie y Albert, pero este último sorprendido porque la actitud de la tía Elroy había cambiado hacia Candy por la convivencia que se había dado entre ellas últimamente.

SE –William, regresaras temprano esta noche? Necesito que hablemos de algo muy importante antes del sábado, está bien?

Al –Si tía, regresare temprano.

Al –Candy terminaste?, ya es hora de irnos.

Ca –Si –decía dando el último mordisco al pequeño cuerno de chocolate.

SE –Candy! Que modales son esos, niña! –decía mientras trataba de esconder una risa provocada por la cara cubierta de chocolate que tenia Candy.

Al –Vamos Candy, vámonos ya! Dijo Albert para evitar que la tía siguiera riñendo a Candy.

Permiso! Dijeron los dos mientras salían rápidamente del comedor

SE –Que chica, nunca cambiara.

Ar –Pero ya no le desagrada Candy verdad tía?

SE –No sé de qué estás hablando, a demás no es correcto hablar de las personas ausentes.

Ar –Esta bien tía. Decía mientras notaba en la voz de ella, un tono que había cambiado al referirse a Candy.

En camino hacia la clínica.

Al –Bueno Candy, primero quítate esas manchas de chocolate del rostro, decía Albert mientras limpiaba los labios de Candy con un pañuelo.

Ca –Gracias –sonreía y hacia una mueca

Al –Bueno como escuchaste llegare temprano hoy a casa, así que, qué te parece si paso por ti a la salida?.

Ca –Genial, solo que no olvides que el coche debes dejarlo en la cuadra de siempre.

Al –Si Candy, no queremos que empiece la gente a hablar. –decía Albert en tono de repetición de frase

Al –Y no olvides hablar con el Dr. Martin sobre faltar mañana, ya que con tanto trabajo estos días, no fuimos a comprar tu vestido para la fiesta del sábado.

Ca –Es cierto, pero tendré que ir sola, porque tu trabajaras! decía con cara de afligida

Al –No señorita! Yo quede en acompañarte y por eso estos días he llegado más tarde, para así poder terminar los pendientes que tenía en la oficina. Así que mañana te acompañare.

Ca –Fabuloso, eres grandioso Albert.

Al –Bueno ya llegamos, no te olvides que vendré por ti, nos vemos en la noche, le dijo mientras se despedía dándole un beso en la mejilla, que ya se estaba haciendo costumbre entre ellos.

El día transcurrió tranquilo, el trabajo de Albert ya no era tanto y se dio unos minutos para respirar y poder tomar una copa de coñac.

En esos momentos George entro y le dijo.

Ge –Sr. William, perdón, Albert, ya tengo todo listo para viajar el domingo saldremos muy temprano

Al –Bien George, pero que has sabido de todo esto?

Ge –En realidad nada, me dicen que el telegrama que recibiste fue enviado en especial por tratarse del Dr. Michael, pero que no es tan fácil que ellos reciban correspondencia aun.

Al –Aun así tenemos que ir y verificar que Stear esté vivo.

Ge –Ya la Sra. Elroy ha aceptado tu viaje, con el pretexto de ver el estado de las propiedades en Europa después de la guerra, pero que le dirás a la Srita Candy, será mucho tiempo el que estés ausente, y normalmente en tus viajes siempre le escribes, pero ahora no será tan sencillo, recuerda que no hay muy buena comunicación aun.

Al –Si tienes razón, pero aun no se qué le diré, ya pensare en algo, por cierto que horas es?

Ge –Son las 18:45

Al –El tiempo justo para llegar por Candy, será mejor que me vaya.

Ge –Si señor, Joshua te espera en el auto, te veré en la mansión.

Al –No nos acompañas?

Ge –No, aun deseo ver algunos pormenores para el viaje.

George en realidad quería dejar tiempo para que los dos estuvieran solos pues cada día se notaba más que entre Candy y él había más que una amistad.

Al –Estaciónate por aquí Joshua

Jh –Por aquí señor?? Todavía faltan varias cuadras para llegar a la clínica señor

Al –Lo sé Joshua, pero deseo caminar un momento.

Jh –Esta bien señor, solo tenga cuidado.

Al –Lo tendré a demás todos por aquí conocen al amigo de Candy –dijo mientras sonreía

Albert bajo y se alejo del auto, camino un par de cuadras cuando se dio cuenta de que alguien lo seguía.

Al -“Que raro, alguien me sigue, pero si aquí todos me conocen, quien será?”, pensaba sin darse cuenta que en la esquina frente a él había 2 tipos más, esperándolo

-A ver vago, que haces por aquí??

Albert siguió caminando sin hacer caso a las provocaciones de los tipos, hasta que lo rodearon

-Huy el jefe tenía razón, no te gusta hablar con la gente.

Al -Que buscan?, que quieren conmigo?, decía de forma tajante.

-Nosotros, nada, solo que al jefe no le gusta que salgan con su novia y nos mando a darte ese mensajito

Al –Pues no entiendo de que hablan.

En eso uno de ellos soltó un golpe, que Albert libro muy bien, dando él un derechazo que derribo al tipo, pero lo otros 3 sujetos lo detuvieron y comenzaron a golpearlo, ya cuando se encontraba en el suelo y después de unas cuantas patadas, le dijeron:

-Así que ya sabes, más vale que dejes a la enfermera en paz, a los ricachones como el jefe no les gusta que les quiten a la mujer que quieren, y siguieron golpeándolo.

Como se escuchaba mucho ruido, algunos jóvenes que estaban cerca de allí se acercaron para ver que sucedía, y al ver que era Albert al que estaban golpeando decidieron ayudarlo, no sin antes llamar a mas chicos del rumbo, inmediatamente un grupo de 10 sujetos rodearon a los que golpeaban a Albert, y se los quitaron de encima

-Basta, basta nos rendimos, ya nos vamos, no queremos más problemas –dijo el que parecía el líder de aquel grupo de 4 agresores.

Los detuvieron, en lo que dos de ellos trataban de ayudar a Albert que estaba muy golpeado. Otro de los jóvenes corrió hasta la clínica para avisarle a Candy que su amigo Albert estaba en problemas.

-Candy, Candy, doctor Martin, Candy, gritaba aquel joven casi llegando a la clínica, al escuchar los gritos, Candy salió corriendo

Ca –Que sucede porque gritas de esa forma? Preguntaba al joven que llegaba a la puerta de la clínica.

-Candy, unos tipos atacaron a tu amigo Albert, está herido, tienes que venir pronto

Ca –Que? a Albert, donde esta dime! decía con desesperación

-Está junto a la panadería de la esquina, vamos

El doctor Martin hizo señas para que Candy se adelantara en lo que el regresaba por su maletín.

Ca –Albert, Albert!!! Que tienes?, que paso?

Al –Estoy bien Candy, solo algo lastimado, hayyy, -dijo, al tratar de levantarse del suelo.

Ca –No te muevas, déjame revisarte. Estas sangrando mira tus manos, y donde más te duele??

Al –Aquí, señalándose el costado.

Ca –Parece que tienes algo roto, tendremos que llevarte a la clínica, pero no podemos moverte así.

Otro de los chicos dijo, -iré a la clínica y traeremos algo con que cargarlo, no tardo.

Ca –Tranquilo Albert, no te muevas puedes lastimarte

Ca –Tommy que fue lo que paso aquí, quien hizo esto??

Ty –Estos tipos Candy, por eso los tenemos aquí bien sujetos, ya llamamos a la policía.

A la policía? –pregunto Albert algo asombrado, no pero…

Ca –Tranquilo, se que debemos hacer, pero deja de moverte, donde esta Joshua?

Al –A dos cuadras de aquí

Ca –Esta bien, pediré que le avise a George lo sucedido, él sabrá que hacer, quédate aquí

Al –No Candy no vayas, que tal si hay alguien más esperándote

Ca –Tommy acompáñame, así no pasara nada, vamos, Jack, Mario, quédense con él.

-Si Candy, contestaron ellos y los otros chicos que habían llegado para ayudarles.

Candy y Tommy corrieron hasta encontrar el auto donde se encontraba Joshua.

Ca- Joshua! Tienes que ir a buscar a George, dile que venga a la clínica, que es urgente. Pero que no te oiga ni te vea nadie más. Entendiste?

Jh –Si Candy, pero y el señor W…

Ca –Joshua ve por George –dijo Candy antes de que Joshua terminara de mencionar el nombre de William.

Candy y Tommy regresaron al lado de Albert y el Dr. Martin ya estaba allí, entre 3 de los chicos subieron a Albert a una especie de camilla y lo llevaron a la clínica, junto con los 4 tipos a los que habían detenido.

Con cuidado, despacio, -decía el Dr. Martin para que bajaran a Albert a una de las camas. 

Joshua no entendía que había sucedido, pero casi una hora después de lo programado llego a Lakewood. Bajo del auto, antes de entrar a la mansión y entro corriendo para no ser visto, entro por atrás llegando a la cocina, donde pidió que llamaran a George

-Lucy la mucama salía al comedor para pedirle a George fuera un momento a la cocina.

En el comedor, la Sra. Elroy decía –William dijo que llegaría temprano, esto es raro, ya debería de estar aquí.

Ge –Tal vez se le presento una emergencia  a Candy y por eso se retrasaron, pero no deben tardar.

En ese momento Lucy entro –Señor George, puede venir a la cocina un momento  por favor

Ge –Si Lucy,-dijo mientras se levantaba de su asiento y se dirigía al comedor, al entrar vio a Joshua que trataba de recuperar el aliento y pregunto, -Que ha pasado?, donde está el señor William?.

Joshua le explico lo sucedido y lo que Candy le había dicho, así que George salió aparentando estar tranquilo para avisar que en la clínica donde estaba la Srita. Candy había surgido una emergencia con una señora que daría pronto a luz a un bebe, y que Candy debía permanecer allí, por lo que Albert decidió esperarla

SE -Pero que contrariedad, está bien George, dile por favor a William que mañana hablare con él.

Ge –Si señora.

George regreso a la cocina y salió corriendo sin ser visto junto con Joshua para regresar a la clínica, cuando llegaron vieron que la policía también estaba llegando y entro corriendo a la clínica.

Albert le contó la historia a George de lo sucedido y dejo que se encargara de todo, pidiendo que por ningún motivo soltaran al jefe de aquellos maleantes.

George se encargo de la policía afuera de la clínica, pues el doctor Martin había sacado a todos del lugar para poder revisar a Albert.

Al –Ouchhh, Candy, más suave por favor

Ca –Lo siento pero tengo que saber que tan profunda es esta herida de tu brazo,

Al –Esta bien, pero no seas tan ruda.

Ca –Y tú no seas un niñito llorón

El doctor Martin veía la escena divertido pues pensaba, “estos dos siempre discuten como una pareja de enamorados”, “hasta cuando se darán cuenta de eso?”

DM –Bueno Albert, no estás tan mal como pensaba en un principio. Para haber sido 4 tipos los que te golpearon, no quedaste tan mal, en la cara solo tienes esta pequeña herida sobre tu ceja, dos costillas fracturadas, esta herida en tu brazo, este puño raspado y unos cuantos moretones en el resto de cuerpo, pero nada más

Al –Nada más? Pregunto con ironía, -gracias.

DM –Tendrás que cuidarlo bien Candy, procura que no se levante o haga demasiado esfuerzo y que se tome esto para el dolor, una par de semanas en cama y después ya podrá caminar poco a poco.

Al -Pero si no me siento tan mal doctor ououou, eso si me dolió, -decía mientras se sostenía de la cama para incorporarse.

Ca –Si doctor, yo lo cuidare y le daré las medicinas.

DM –Insisto en que deberías de quedarte por lo menos esta noche aquí, mañana ya podrás irte.

Ca –No se preocupe doctor en cuanto lleguemos a casa lo mantendré en cama, y si es necesario lo amarrare para que no se levante.

Al –Lo prometo doctor, estaré en cama.

DM –Esta bien, pero te recuerdo que por lo menos el camino de aquí a tu casa te va a doler

Al –Mejor ni lo mencione doctor, le agradezco su ayuda, otra vez

Ca –Vamos Albert recárgate en mí, yo te ayudare.

Al –Si Candy, gracias.

Ca –Doctor, podría prestarme su camilla por favor

DM –Si, pero no entiendo para que la quieres

Ca –Gracias, después le explico, George pon esto en el auto por favor.

Ge –Si señorita, contesto aunque con una cara de intriga.

Ya en el auto después de haber subido con todo el cuidado, Candy pidió a Joshua que condujera a casa con el mayor de los cuidados, y así lo hizo, aunque claro de repente había uno que otro bache o imperfección en el camino que hacía que Albert recordara las palabras del doctor

Al –Ouchhh, Joshua por favor, procura evitar los baches, quieres?

Jh –Si señor, lo siento.

Al –Y bien George pudiste arreglar las cosas con la policía?

Ge –Si Albert todo se arreglo, y como pediste, tendrán en interrogatorio a todos hasta que se sepa quién mando a hacer esto

Ca –Como? Alguien mando a hacerte esto? Como lo sabes?

Al –Mientras me golpeaban dijeron que a su jefe no le gustaba la idea de que yo molestara a la mujer que él quería y que por eso me mandaba este mensaje.

Ca –Neal! Seguramente fue él

Al –No había yo pensado en él, pero si, puede que tengas razón.

Al –George averigua si esto puede ser cierto.

Ge –Si Albert.

Jh –Ya llegamos señor

Al –George verifica que todo mundo este dormido antes de que yo entre a la casa no quiero dar explicaciones por ahora.

Ge -Si.

Ca -Y diles a Joseph y a John que vengan a la entrada también y trae una manta.

Ge –Si señorita.

Al –Una manta?, para que la quieres?, no hace frió.

Ca -Ya lo veras

George regreso con Joseph y John, -aquí está la manta señorita.

Ca –Bien, bajen la camilla por favor.

Ca –Albert recuéstate aquí por favor

Al –No Candy no exageres puedo caminar

Ca –Esta bien, -dijo con una mueca de ironía, -entonces intenta subir esos dos escalones tu solo

Al –Claro que puedo mira, hayyy, no, no puedo, tu ganas. Ouchh

George, Joseph, Joshua y John, reían discretamente.

Ca –Terco! Recuéstate, George, dame la manta.

Ge –Aquí tiene señorita.

Candy cubrió a Albert con la manta de forma en que no pudiera moverse también.

Ca –Ahora entre los cuatro lleven a Albert a su habitación por favor.

Una vez en la habitación de Albert.

Ca –Joseph, trae esta jarra con agua por favor, y una bolsa con hielos

Jp –Si señorita

Ca –John, por favor mueve ese sillón aquí junto a la cama.

Jn –Si señorita.

Ge –Desea algo de cenar señorita?

Ca –Si un té con leche está bien y otro para Albert, haa y por favor trae las almohadas de mi cuarto

Ge –Si señorita enseguida.

Ca –Te sientes mejor? –preguntaba a Albert mientras acomodaba una almohada bajo su cabeza

Al –Si gracias, pero como es eso que te vas a quedar aquí en el sillón?

Ca –Si me voy a quedar a cuidar de mi paciente, así, que no protestes

Al –Esta bien, pero no me riñas.

Después de que trajeran el agua, los hielos, las almohadas y los tés, Candy agradeció todo y pidió se retiraran

Ca –Bueno vamos a ver, tienes que tomar esta medicina y esta bolsa de hielo la pondré sobre tu rodilla para bajar lo inflamado.

Al –Candy, gracias por cuidarme, otra vez.

Ca –Tú siempre cuidas de mí, así que yo también te cuidare.

Al –Gracias.

Ca –Y que vamos a decir mañana cuando los demás te vean así? dirás que trataron de asaltarte o algo similar?

Al –No, creo que mejor diré la verdad, que Neal mando golpear al vago que suele acompañarte en ocasiones, porque si digo que trataron de asaltarme la tía Elroy se preocupara y no dejara que regreses a trabajar a la clínica.

Ca –Si, es cierto, pero le dirás que fue Neal quien organizo todo el esto?

Al –Mañana por la mañana ya tendrán la confesión de esos tipos así que sabremos si en realidad fue Neal quien lo ordeno.

Ca –Y si fue él, que piensas hacer?

Al –El día de la presentación hablare a solas con los Leegan con respecto a la dichosa boda, y sobre este mensajito, -dijo irónicamente.

Ca –No, a solas no! Yo quiero estar presente. Después de todo, seria yo la que se casaría con él. Yiakk, decía con una mueca de incomodidad

Al –Ja ouchh, Candy no me hagas reír.

Ca –Jajaja lo siento.

Ca –Bueno es hora de que duermas, así que buenas noches, -dijo, mientras arropaba a Albert.

Al –Gracias Candy, que haría yo sin ti?

Ca –Para empezar no estarías golpeado, porque, sin mí, no habría motivo.  -decía con una mueca y sonrisa.

Al –Vamos Candy, no puedo reírme.

Ca –Entonces a dormir.

Al –Pero tampoco tengo sueño

Ca –Entonces puedo hacerte cosquillas si no te duermes –decía con un gesto de travesura y acercándose a él como para hacerle cosquillas

Al –No, no, está bien, me dormiré, sabes que soy muy cosquilludo, y me quieres torturar. Eso no es justo

Ca –Es por todas las veces que has sido grosero conmigo. Te lo mereces!

Al –Que vengativa eres.

Ca –Sabes bien que es broma, -decía mientras se acercaba para arreglar un mechón de su pelo que se encontraba cerca del vendolete de su ceja, mientras lo miraba con la expresión más tierna con la que alguien había visto a Albert, -vamos cierra los ojos, -dijo mientras su mano acariciaba su mejilla. A lo que Albert solo cerró los ojos, pero no para dormir, si no para guardar ese momento tan especial en su memoria.

El medicamento había hecho efecto en Albert quien a pesar de uno que otro quejido al querer moverse, durmió profundamente.

Candy se quedo viendo a aquel joven que descansaba tranquilo en esa cama, y aunque dormitaba en ocasiones, no dejo de levantarse varias veces para revisar a su paciente.

La mañana había llegado ya, y ambos dormían profundamente, Candy en el sillón y Albert en su cama, cuando a lo lejos se escucho un toquido en la puerta de la habitación, con el que ninguno de los dos despertó, al no obtener respuesta, la puerta se abrió y el nombre de Candy se escucho muy fuerte en toda la casa.

SE- CANDY!!! Que significa esto?? Que haces en la habitación de William?

Aquellos gritos fueron suficientes para despertar a todo mundo en la mansión, Candy se levanto de un brinco del sillón y aunque quiso saludar, la voz de la Sra. Elroy era lo único que se escuchaba en aquel lugar.

SE –Sal de aquí inmediatamente, no tolerare este comportamiento

Ca –Pero señora Elroy, déjeme explicarle

Se –Que salgas de aquí te ordeno!

Archie llego en ese momento corriendo a la habitación, -que sucede? -Pregunto preocupado

Albert desde su cama sin poder moverse todavía trataba de explicar lo sucedido, pero tampoco era escuchado por la tía Elroy que seguía gritando.

SE –Esto es una vergüenza, como te atreves a pasar la noche en la habitación de un hombre, Candy!

Al –Archie saca a Candy de aquí!

Ca –No pero yo, no…

Al –Archie, sácala!

Ar –Vamos Candy, salgamos –decía Archie mientras jalaba por el brazo a Candy y George entraba a la habitación para calmar a la señora Elroy.

La puerta se cerró detrás de George y Archie trataba de calmar a Candy y de entender que estaba pasando, pero Candy estaba muy alterada como para decirle algo coherente a Archie.

Ar –Cálmate Candy, cálmate, no entiendo lo que dices, cálmate. Dorothy trae un té para Candy, por favor.

Do –Si, contesto mientras bajaba corriendo por las escaleras.

Ar –Respira Candy, vamos tranquilízate. Dime con calma que es lo que está pasando, que hacías en la habitación de Albert?

Candy se calmaba poco a poco, aunque estaba muy al pendiente de que se abriera la puerta del cuarto de Albert.

Ca –Yo solo lo estaba cuidando, dijo después de exhalar profundamente.

Ar –Cuidándolo?? De qué??

Candy se disponía a contestar cuando Dorothy llego con el té.

Do –Vamos Candy, toma esto, te tranquilizaras.

Candy tomo pequeños sorbos de la bebida, mientras se tranquilizaba un poco más.

Algunos minutos después la puerta de la habitación de Albert se abrió.

Candy se levanto inmediatamente de la silla donde estaba tomando su té, y se quedo inmóvil ante la expectativa de lo que ocurría allí dentro.

George, salió tan ecuánime como siempre y dijo –Señorita Candy, joven Archie, entren por favor.

Archie tomo del brazo a Candy quien parecía congelada ante la petición de George.

Después de entrar, George les indico tomar asiento en un par de sillas que estaban allí frente a ellos.

Candy volteo a ver a Albert, buscando un gesto que la tranquilizara, Albert la miro, cerró los ojos un instante y asintió con la cabeza señalándole a Candy se sentara con calma.

SE -Candy!

Candy se quedo nuevamente congelada después de escuchar su nombre.

SE –Siento haberte gritado como lo hice, William me ha explicado la situación y te ofrezco una disculpa. Dijo cerrando los ojos, mientras Archie abría los suyos de forma desorbitada, pues no podía creer lo que escuchaba.

Ca –No es necesario Sra. Elroy, todo fue un mal entendido.

Ar –Bueno, a ver qué, pasa aquí? que yo no entiendo nada.

Al –Yo te explicare Archie sucede que……

Albert platico de forma breve lo sucedido a Archie, haciéndole hincapié en que aun desconocían la identidad de la persona que había planeado todo esto

Ar -Seguro que fue él, y Eliza lo ayudo, si son las cosas que suelen hacer.

SE -Archie!, no saquemos conclusiones todavía, esto tiene que ser un error –decía mientras cerraba los ojos por la vergüenza que le producía tan penoso suceso.

SE –George, en este caso, tendremos que suspender la fiesta de mañana, William no podrá presentarse en ese estado.

Al –No! De ninguna manera, la fiesta seguirá su curso, yo solo haré acto de presencia un momento y después me retirare excusándome por un accidente que tuve a caballo el día de ayer.

Ca –Pero Albert! No puedes hacer eso, tienes que tener reposo.

Al –Y lo tendré Candy, te prometo que solo será un momento nada más y espero que tú puedas estar a mi lado para ayudarme, solo tú sabes exactamente las molestias que tengo.

Ca –Esta bien, si así lo quieres –Candy no pudo negarse ante la forma tan seria en que Albert se lo pidió. 

SE –En ese caso continuaremos con la presentación, pero el viaje a Europa si queda cancelado

Viaje a Europa?? –preguntaron por igual Candy y Archie.

Al –Noo! De ninguna manera, ese viaje tiene que realizarse, -dijo con notable desesperación.

Ge –Si señora Elroy, el viaje tiene que realizarse, no podemos posponer mas la visita a las propiedades Andrew después de la guerra, recuerde que las demoliciones de propiedades y construcción de nuevas áreas, puede hacer que se pierdan importantes propiedades de la familia.

Intervino George ante la desesperación de Albert.

Ge -La señorita Candy deberá acompañarnos para cuidar del Sr. William durante el viaje

Albert volteo a ver a George desconcertado porque eso no estaba en los planes

Ge -De cualquier forma durante el viaje, tendrá el tiempo suficiente para descansar antes de llegar y una enfermera que lo cuide durante el transcurso.

Candy también volteo a ver a George y a Albert sin saber que decir.

SE –Esta bien, Candy –volteo para verla a los ojos –Acompañaras a William durante su viaje para que se recupere de forma adecuada.

Candy solo pudo contestar un simple si, ante la sorpresa.

SE –Y nuevamente te ofrezco una disculpa por lo sucedido, -dijo mientras se levantaba del sillón donde estaba, dirigiéndose hacia la puerta –Ahora iré a descansar a mi habitación, y no bajare a desayunar, me duele la cabeza. George dile a Lucy que suba mi desayuno y mis pastillas.

Ge -Si señora.

Cuando la señora Elroy salió de la habitación Candy se acerco a Albert para revisar que todo estuviera bien.

Al –Estoy bien Candy, ya todo paso.

Al –Archie hoy acompañaras a George a la oficina y te encargaras de los asuntos que estén pendientes. –Decía mientras volteaba a ver a George para que este comprendiera que lo tenía que sacar de allí para poder hablar a solas con Candy, -George, de regreso no olvides pasar a donde te pedí.

Ge –Si señor William, dijo mientras le señalaba a Archie el camino para salir de la habitación de Albert.

Ca -En realidad es tan importante visitar las propiedades de Europa? Tú necesitas descansar.

Al –Ven Candy siéntate aquí. Dijo de forma seria señalando el sillón junto a su cama.

Al -Recuerdas que te dije que si había otro secreto pero que después te lo comentaría?

Ca –Si

Al –El secreto es la verdadera razón por la que viajaremos a Europa, específicamente a Francia.

Ca –A Francia?

Al –Si Candy, vez aquel libro que está en el secreter, -señalo con la vista hacia el secreter que se encontraba cerca de la ventana. -Tráelo por favor.

Candy trajo el libro y lo puse a disposición de Albert.

Al –Abre la ultima pagina y lee el telegrama que allí se encuentra.

Candy siguió las instrucciones, y al leer el telegrama dejo caer al suelo el libro que tenia sobre sus piernas, mostrando una cara de total asombro e incredulidad.

Ca –Stear vivo?? Pero cómo es posible?? Si el funeral, el ataúd?? Cómo??

Al –El ataúd, en realidad estaba vació, no se busco el cuerpo de Stear, porque nos dijeron que su avión se había estrellado en un combate.

Ca –Pero porque tanto tiempo después?, ya casi será un año de eso.

Al –Apenas hace dos semanas recibí el telegrama, George trato de investigar algo pero lo único que sabemos a ciencia cierta es sobre el Dr. Michael Chavanel

Ca –Michael Chavanel??

Al –Si es quien firma el telegrama, lo conoces??

Ca –Si bueno, lo conocí en una fiesta de Eliza, a donde llegaron por él, porque nuevamente lo llamaban al frente de batalla. De hecho Stear y Archie también lo conocieron.

Al –Ahora entiendo cómo es que pudo saber quién era Stear, con mayor razón hay que ir a averiguar si este telegrama es cierto.

Ca –Y porque no me dijiste nada desde el principio?

Al –Porque queríamos averiguar si era cierto antes de crear ilusiones a los demás.

Ca –Entiendo, me alegra poder acompañarte en todo caso, pero me hubiera gustado más que me lo dijeras y poder acompañarte desde un principio, y no por como estas ahora.

Al –De hecho lo habíamos pensado, George sugirió que te lleváramos por si era necesario atender de forma especial a Stear, pero yo le dije que la estadía en Francia no sería muy agradable, y que trataríamos que regresar lo antes posible, que si era necesario conseguiríamos una enfermera por allá.

Ca –Entonces no confías en mí?

Al –No es eso Candy, entiéndeme, no sé cómo están las cosas por allá y no quería arriesgarte. Pero por lo visto ahora necesitare una enfermera de ida para mí y una de regreso para Stear.

Ca –Y no piensas contratar a alguna enfermera entonces?? Preguntaba Candy un tanto cuanto ofendida.

Al –No Candy, no lo haré, parece que George sabe muy bien que yo solo me dejaría cuidar por ti, y no por cualquier enfermera.

Candy solo abrió los ojos sorprendida por aquella afirmación.

Al –Entonces que decides, me acompañaras Candy?

Ca –Esta bien, pero te advierto que mis honorarios como enfermera particular son muy elevados  –contestaba mientras le guiñaba un ojo a Albert.

Al –Vamos Candy, no me hagas reír por favor.

Jajaja, reía alegremente Candy. Y después de un momento se quedo en completo silencio como pensativa.

Al –Candy en que piensas??

Ca –En lo que dice el telegrama, delicado pero estable, que querrán decir con eso??

Al –Ya lo averiguaremos.

Ca –Y cuando partimos?

Al –El domingo al amanecer

Ca – El domingo?? Tan pronto??

Al –Si era el viaje más aproximado después de la presentación.

Ca –Será muy temprano, dijo con cara de pesar.

Al –Pero podremos dormir en el barco.

Ca –Si, tienes razón, bueno, dejémonos de charlas y revisemos al paciente.

La tarde transcurrió tranquila, Candy le dio los medicamentos a Albert y se quedo con él hasta que se durmiera, lo que aprovecho para darse un baño y regresar a la habitación de Albert mas tarde.

Cuando regreso, Albert ya estaba despierto.

 Al –Hola Candy, pensé que estarías dormida.

 Ca –No, solo fui a darme un baño y cambiarme de ropa.

 Ropa!! Dijo Candy dando un gran salto del sillón!

Ca –Que tonta soy, mañana es la presentación y hoy tu ibas a acompañarme a comprar el vestido adecuado, lo olvide, cielos, y no tengo que ponerme mañana, que haré??? Preguntaba Candy mientras daba vueltas de un lugar a otro.

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13 comments

  1. ola oie sk nop se puede ver el cap 2

  2. Excelente continuacion de Candy Candy, digna de ser dibujada y puesta en la tele!! de todas es la mas coherente y la mejor estructurada, me encanta, por favor, pongan la continuacion, abramos una pagina para que sea publicada, algun medi puede querer hacerlo si hacemos el suficiente ruido, es perfecta y estoy segura de que sera un exito en television, donde consigo los siguientes capitulos?

  3. Candy.siempre.despistada,
    esta.quedando.muy.lindo.

  4. Hola!
    Me gusta mucho tu historia, esta muy interesante y como una verdadera continuación, en realidad así debió seguir la historia de Candy, además la narración es buenísima, concuerdo completamente con lo dicho por Sofía. Felicidades, sinceramente te pasaste.

  5. felicidades…

  6. Hola Chicas.

    Sofía, mil gracias por tus comentarios, créeme que la idea de ver mi historia en tele me encantaría y ya la habíamos pensado, algún día si Dios quiere así sera, no quito el dedo del renglón, pero en serio gracias por tus palabras, son muy alentadoras para seguir con este sueño, en cuanto a los capítulos, son mas de 60, ya están terminados, poco a poco estarán aquí, ten paciencia y por favor si algo no les gusta o les hace ruido, avísenme, siempre estoy al pendiente de cualquier comentario aquí.

    Grax. Cali.

  7. jaja candy seria capas de ir en camison, sino fuera por la sr. elroy apuesto qe asi seria jaja! oigan porque no hacemos qe candy sea una dama? eeh? vamos Cali haz que candy se comvierta en una dama 🙂 jajja espero pronto la conti
    saludos C@taa!

  8. si esta muy lindo y emocionante, a mi me dieron ganas de golpear a los que hirieron a Albert y aún más a Neal jaja. excelente historia 🙂

  9. esta muy buena la historia me gusta mucho espero leer pronto el proximo capitulo

  10. me encanto tu historia es preciosa siempre quise que candy se quedara con albert ,pero no habria manera de que pusieras todos los capitulos si ya estan terminados ,no resisto la espera y no quiero perder el hilo de la historia, alo mejor es mucho pedir pero de todas maneras ,felicidades.

  11. Me enknata tu historia!!! de verdad gracias, siempre me enknto Albert su forma de ser taaan linda y todo. como ya lo dijiste tu yo tmbien creo que terry tuvo su oportunidad con candy y la dejo ir muy facilmente, asi que Albert realmente merece ser feliz con candy, gracias, garcias!!!! porfa sigue con esta historia tan maravillosa porque me enknto.

    saludos desde nayarit!!
    Lupita

  12. Q hermosa historia me encanta buenísima

  13. Cali me encanta tu trabajo es mi historia favorita

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