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Inicia una nueva vida Capítulo 29

CAPITULO 29

Tristes Canciones

 

Ya todos en la feria, platicaban y se divertían con tantas cosas nuevas.

Ja –Candy, tu llamada?

Ca –Es cierto, me acompañas?

Ja –Si, vamos.

Candy dijo al grupo que deseaba ir por unos dulces y que no tardarían y se fueron.

Al llegar al correo, telégrafo y teléfono, el lugar tenía algo de gente.

Ca –Creo que nos vamos a tardar.

Ja –En los dulces también hay mucha gente, no sospecharan nada, pero dime, porque es tan importante que llames a tu amigo?

Candy le conto la historia y sobre el cuadro.

———————————————————————–

Mientras en la feria uno de los amigos de Ángel se acerco a él.

Rafael –Quiubo Ángel, oye vi a tu prima Jazmín en el telégrafo, preséntame a su amiguita la rubia de ojos verdes.

Albert estaba junto a Ángel en ese momento y escucho la conversación.

Ag –Cállate tonto!, esa rubia es la prometida de mi amigo Alberto –señalándolo.

Rafael –Lo siento, no quise molestar.

Al –No te preocupes, pero donde dijiste que estaban?

Rafael –En el telégrafo.

Al –Ángel, allí hay teléfonos para llamadas de larga distancia?

Ag –Si porque?

Al –No por nada, permiso.

Ag –Perate, voy contigo.

Cuando Albert llego al telégrafo vio a Candy hablando por teléfono y decidió esperarla afuera

Cuando Candy termino la llamada, y estando aun adentro del establecimiento, Jazmín le dijo:

Ja –Pero sígueme contando porque te enamoraste de Alberto?.

Las chicas salieron caminando con toda calma y Candy decía:

Ca –Es que es tan lindo, tiene tantos detalles conmigo, a veces trabajamos juntos y siempre toma en cuenta mi opinión, si vieras cuanto lo quiero!

Albert escucho lo que Candy decía, pero los celos no lo dejaron pensar claramente.

Al –Candy!

Ca –Albert! Dijo con cara de sorprendida.

Al -Pues si tanto lo quieres, no sé qué estás haciendo aquí conmigo, no tenias porque mentirme, puedes irte con Michael cuando quieras.

Albert dio la vuelta y se dirigió hacia donde estaban los caballos.

Ca –Que? Espera Albert. -Dijo mientras trataba de detenerlo

Al –Porque me mentiste?

Ca –De que estás hablando?, yo no te he mentido!

Al –Que no?, que yo sepa aquí no venden dulces

Ca –Pero…

Al –A demás tú le escribiste un telegrama a Michael para decirle que le hablarías hoy, y no a la tía Elroy

Ca –Déjame explicarte.

Al –Y él te contesto ayer y tampoco me dijiste nada.

Ca –Cálmate Albert yo puedo explicarlo.

Al –También lo de la galería de Don Gaspar?, y lo de las fotos del diario?, y todo?

Ca –La galería? Dijo mientras se detenía paralizada, pues Michel no le comento que Albert había ido a la galería.

Al –No Candy, basta de mentiras, yo te amo, pero si tu quieres tanto a Michael como dices, yo te dejo el camino libre con él, hemos terminado!  Adiós!

Candy no reaccionó a tiempo para detener a Albert quien subió a su caballo y salió a galope del pueblo.

Ag –Jazmín regresen con los demás, nos veremos en la casa, iré con él.

Ja –Si. Vamos Candy, regresemos.

Ca –No, tengo que alcanzarlo.

Ja –Ángel lo alcanzara, hablaras con él cuando este más tranquilo, vamos.

Ca –Es que todo es un mal entendido, no puede ser.

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Después de varios minutos Ángel dio alcance a Albert, quien no dejaba de gritarle al caballo.

Al –Arre, arre.

Ag –Alberto, detente, para.

Al –Déjame Ángel, vete.

Ag –Detente, adelante hay una cañada te vas a matar.

Al –Eso es lo que quiero!

Ángel apresuro a su caballo para cerrarle el paso a Albert y por fin pudo detener a los caballos.

Ag –Estas loco?, casi nos matamos.

Al –Eso es lo que quiero, si ella ha jugado conmigo, prefiero morirme.

Ag –Cálmate esto es un mal entendido solamente, veras que todo se arreglara.

Al –No, ella me ha estado mintiendo.

Ag –Estoy seguro de que no es así, regresemos.

Al –No quiero verla.

Ag –No la veras, iremos a la cantina, casi son las 20:00 ellas ya deben regresar.

Al –No quiero ver a nadie.

Ag –No podemos quedarnos aquí, es peligroso, vámonos.

Ángel convenció por fin a Albert de regresar, y ambos subieron a los caballos y con toda calma regresaron, pero la cabeza de Albert daba vueltas pensando en lo ocurrido.

Albert y Ángel llegaron al pueblo después de las 20:00 y…

Ag –Vez, el carruaje ya no está, vamos.

————————————————————————-

Las chicas se fueron en el carruaje, Candy se sentó mirando por la ventana sin decir palabra alguna.

Az –Que no fueron por dulces? Y donde están?

Ja –Cállate Azucena.

Candy no pudo guardar mas silencio y comenzó a llorar

An –Que sucede?

Ja –Albert nos vio saliendo del telégrafo.

An –Te escucho hablando con Michael?

Ca –No.

Ja –Candy me contaba cómo fue que ella y Alberto se enamoraron, a la salida estaba él y pensó que ella hablaba de su amigo.

Ca –Nunca lo había visto tan furioso, sus ojos eran tan diferentes… -lloraba

Ro –Que relajo es este?, que sucede?

Candy comenzaba a platicar la historia pero estaba llorando tanto que fue Annie quien termino de contarla, y Candy conto lo que había sucedido afuera del telégrafo.

Az –“No hagas cosas buenas que parezcan malas”

An Pa –El papelito.

Ro –Como?

Ca –Eso decía el papelito que me dio el canario –lloraba

Ja –Pero solo tienes que hablar con él y decirle que todo fue un mal entendido.

Ca –Todo es mi culpa, pero yo no lo engaño, yo lo amo –lloraba

An –Tranquilízate ya, veras que todo se arregla.

—————————————————————————

Ángel y Albert, se dirigieron a la cantina de Don Eustaquio, al entrar los demás estaban allí.

Ji –Donde estaban?, ni avisaron cuando se fueron.

Ar –Albert? Que paso?, que tienes?

Al –Nada.

Los dos se sentaron y les sirvieron un tequila el cual Albert tomo de un solo trago y pidió otro.

Mar –Cálmate, que te pasa?

Al –Nada, he dicho que nada.

Mar –Ta bueno, perdón.

Al –Discúlpame Mario, es que…

Mar –Esta bien, cuando quieras hablar aquí estamos.

Al –Gracias, y se tomo el otro tequila.

En esa mesa, nadie hablaba, todos permanecieron en silencio para respetar el dolor que se veía en la cara de su amigo.

Al fondo de la cantina los mariachis comenzaron a cantar una de tantas canciones que habla de amor y de traición, esa melodía le calo profundamente a Albert, quien se sirvió otro tequila.

Anoche estuve llorando

Horas enteras,

Pensando que solo tú eras

La causa de mi sufrir.

Mi vida porque te alejas?

Porque me dejas?

Si sabes que en este mundo

Sin tu cariño no he de vivir…

Ji –Candy no pudo haberte traicionado, estas en un error, -dijo al ver que la canción le había afectado y tratando de que él hablara o por lo menos corrigiera su suposición, y todos voltearon a verlo, esperando que dijera algo.

Albert no dijo nada, permaneció en silencio y todos siguieron bebiendo y escuchando la música, ya después de varios tequilas y estando todos medio mareados la plática se sincero.

Al –Ella me ha estado mintiendo.

Ar –Tu sabes que eso no es cierto, que te pasa?.

Al –Fue a hablarle por teléfono a Michael y la escuche diciéndole a Jazmín lo mucho que lo quiere.

St –Eso no puede ser, Michael esta con Elizabeth.

Al –Pues parece que a ella también le han mentido.

Varias copas después y estando más sinceros….

Da –Si, seguro te ha estado mintiendo.

To –No sabes lo que dices, cállate.

Da –Déjame terminar, Estoy seguro que una mujer como ella es capaz de mentirte y de engañarte

Archie y Stear se quedaron helados al escuchar aquello, Stear se iba a levantar pero Ángel que estaba junto a él, lo detuvo.

Ag –Espera Alejandro, Darío sabe lo que hace.

Da –Son esas mujeres las que no tienen consideración por uno, ni por lo mucho que las amamos, son malas y están acostumbradas a engañar.

Al –No te permito que hables de Candy de esa manera! –Dijo levantándose y tomando por la camisa a Darío, quien se soltó y lo sentó.

Da -Pues ahora me escuchas! Seguramente no te has dado cuenta de cómo te mira, de lo mucho que te ama, de lo pendiente que esta de ti, y de cómo confía en ti, puso su vida en tus manos al pararse frente a ese caballo, porque confía en ti. No seas estúpido! una mujer que engaña no confía, no te dice que no imagina la vida sin ti, no te mira como ella lo hace. Ni corre a buscarte para ver si estás bien al escuchar un disparo.

Ar –Darío tiene razón, cuando te golpearon fue ella quien te cuido todo el tiempo.

St –Y cuando tuviste amnesia y te fuiste, quien te busco por todos lados? y no te dejo ir, y estudio para diplomarse y poder cuidarte en el hospital, incluso casi perdía el trabajo, lo recuerdas?

Ar –Quien detuvo a los obreros de la planta para que no te golpearan.

Ag –Lo vez, todo tiene que ser un mal entendido.

Al –Pero es que…

Ar –Te dije que hablaras con ella.

Al –Pero porque me mintió?

Mar –A lo mejor todo es un enredo, vamos cálmate.

Al –Pero y si al que quiere es a Michael?

Ji –Yo lo dudo, pero si es así, solo lo vas a saber, hablando con ella y listo.

St –Vamos, si quisiera a Michael, crees que lo hubiera ayudado con Elizabeth?

Albert se quedo pensando en todo lo que le habían dicho, y todos siguieron bebiendo, sobre todo él.

Da –Ya quisiera yo una mujer como las de ustedes.

Ar –Como dices?

Da –Jazmín nos conto lo que ellas pensaban o sabían de Coahuila antes de venir y que aunque tenían miedo, aun si vinieron, para que ustedes no se fueran a quedar por acá, se ve que los aman mucho, y ustedes a ellas, yo nunca me he sentido así por una mujer.

Las pláticas eran cada vez mas pausadas, pero la música seguía y las letras de algunas canciones calaban en el corazón de Albert.

Quiero ver jugueteando

Por las piezas y patios

Un muñeco de carne

Mitad tu mitad yo      

Que lleve en sus cabellos

El color de tu pelo

Y en sus ojos de cielo

La mirada piadosa

Que dios me regalo…

Albert escucho con atención la letra de esa canción, y recordó aquella platica con Candy en el zoológico y en su mente repitió los nombres de Stefanía y Alexander, mientras una lagrima recorría su mejilla.

Una voz conocida se escucho detrás de la mesa de los García y los Andrew.

Ce –Miren que bonito grupo de señoritas, tomando una bebida.

Ji –Vete de aquí Cesar, no queremos problemas contigo.

Ce –Pues estos charritos montaperros, lo hubieran pensado antes de quitarme a mi Jazmín.

To –Deja en paz a mi novia.

Ce –Tu novia, tu novia, como no, cuando te largues, veras que se consuela conmigo.

Tomm se levanto para enfrentar a Cesar.

Don Eustaquio les grito, si se van a pelear vayan afuera!

Ce –Te espero afuera güerito.

Todos salieron, parece que Cesar quería la revancha.

To –Tira tu arma y enfréntate.

Ce –Que? tu niñera no te deja usar armas? –dijo viendo a Albert.

Al –No las necesitamos, ya te lo demostró.

En eso el jefe Cipriano apareció.

Po –Quietos todos, aquí nadie se va a pelear o me los llevo a encerrar.

Ce –Solamente estábamos platicando jefe, nadie se está peleando, verdad güerito?

Al –Así es jefe, Cesar y sus hermanos ya se iban.

Po –Esta bueno, yo los acompañare a la salida del pueblo Cesar.

Ce –Si jefe.

Cesar se acerco a Albert y le dijo:

Ce –Te salvaste por ahora, pero regresare en una hora y tu y yo nos vamos a arreglar.

Al –Aquí estaré.

Los chicos regresaron al interior de la cantina y continuaron con el tequila y una plática diferente.

Albert estaba más tranquilo y por el comentario de Cesar prefirió dejar de beber para poder estar más consiente, uno a uno comenzaron a caer Archie y Stear fueron los primeros, Darío y Mario quienes le entraron con singular alegría al tequila, comenzaban a caer también.

Ag –Ya estas más tranquilo?

Al –Si.

Ag –Cuando estoy molesto y antes de hacer alguna estupidez prefiero escribir. Pilón, trae unas hojas!

Las hojas llegaron a la mesa y Ángel se las dio a Albert.

Ag –Saca tu pluma y escríbele todo lo que le quisieras decir, tal vez tu cabeza deje de dar vueltas. Salud!

Al –Salud! Y se bebió el trago de tequila que tenía en la copa, y escribió.

Albert escucho las campanadas del reloj y vio que habían pasado dos horas desde que Cesar se había ido, pensando en que ya no regresaría, decidió seguir bebiendo para ya no pensar más por esa noche, doblo la carta y le dijo a Ángel que la rompiera, pero él la guardo cuando Albert se distrajo, Jaime, Darío y Mario que aun estaban en pie, decidieron acompañarlo, Darío y Mario cayeron también

Ji –Sera mejor que los subamos a los caballos mientras aun podemos, después ni nosotros nos levantaremos.

Al –Si, ya me siento bastante mareado, vamos.

Albert y Jaime comenzaron a llevar uno por uno a los muchachos para treparlos a sus caballos.

Ji –Nos falta un caballo para Stear, adentro esta José, le pediré que me preste uno, espera aquí con ellos.

Al –Esta bien.

En cuanto Jaime entro una figura a caballo se acerco.

Ce –Que pasó güerito ya se van? –dijo montado aun en su caballo y solo.

Al –Pensé que no regresarías.

Ce –Ya ves que si, tuve que esperar a que el jefe Cipriano se fuera, pero aquí estoy, vamos a arreglar esto de una vez, y arrojándole un arma a los pies le dijo –Pero como los hombres.

Al –Ya te dije que con armas no.

Ce –Levántala o le disparare a tu amigo, -dijo mientras le señalaba con su arma a Ángel que estaba dormido en su caballo.

Al –Esta bien, y mientras levantaba el arma dijo -pero vámonos de aquí, allá, lejos de la cantina.

Ce –Esta bien

Albert monto a su caballo y se fue con Cesar a una distancia considerable, lejos de la cantina donde podían herir a sus amigos.

Albert y Cesar bajaron de los caballos, Albert lanzo la pistola a los pies de Cesar y le dijo.

Al –Ahora sí, tu y yo solos! Mientras le tiraba el primer golpe, Cesar contesto y ambos se golpearon durante un rato, hasta que Cesar sintió que iba perdiendo y se dejo caer para tomar su arma que había caído durante la pelea, confundido por tanto movimiento le disparo a Albert quien recibió un tiro en el brazo y al ver que esto no iba a ser limpio, Albert se arrojo por la otra arma que no estaba lejos y disparo, dándole en la pierna a Cesar, ambos siguieron disparando hasta que las balas se acabaron.

Al –Quieres que sigamos?

Ce –Hay que quede.

Albert se levanto y monto su caballo para regresar al pueblo.

Cesar se levanto y vio en el suelo algo que brillo con la luna llena. –Es la pluma del güerito. Dijo mientras la guardaba en su camisa y subía a su caballo para ir a su casa.

Ji –Que paso, donde estabas?

Al –Cesar regreso.

Ji –Entonces los disparos?

Al –Si

Ji –Estas sangrando.

Al –Solo es un roce

Ji –Y Cesar?

Al –Solo le di en la pierna, se acabaron la balas así que le paramos.

Ji –Pero seguro que se fue?

Al –Subió a su caballo y se fue.

Ji, -Entonces vámonos.

Los jóvenes llevaron a todos hasta el rancho, amarraron los caballos y fueron bajando a uno por uno al establo, donde también ellos se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente las campanas sonaron y las chicas se levantaron, se arreglaron y llegaron al comedor.

DE –Donde están todos ellos?

Las chicas bajaron las miradas y no dijeron nada.

DE –Jazmín pídele a Juanita chilaquiles y cerveza para ocho.

Ja –Si madre.

DE –Azucena trae mi campana.

Az –Si madre.

DE –Rosa, trae el fuete.

Ro –Pero madre.

DE –Que lo traigas te digo.

Ro –Si madre.

Annie, Candy y Patty se quedaron en el comedor sin decir nada.

DE –Candy, levanta la cara

Candy la levanto sin decir nada. Las chicas García regresaron y se sentaron.

DE –Alberto y tu discutieron verdad?

Ca –Si.

DE –Y fue fuerte, verdad?

Ca –Termino conmigo. –lloraba

DE –No lo creo, pero por eso no están, Rosa, guarda el fuete.

Ro –Si madre.

DE –Vayan al establo por ellos.

Todas se levantaron y se dirigieron al establo, todos estaban desperdigados por todos lados sobre la paja de los caballos.

Annie y Patty se quedaron mirando con la cubeta con agua en la mano.

An –No me atrevo a mojarlo.

En eso se escucho la voz de Stear.

St –Juanita, juanita

Pa –Con que Juanita! Dame la cubeta Annie!

Y celosa de escuchar a quien llamaba en sus sueños Stear, tiro el contenido de la cubeta sobre Stear y de paso a Archie.

Stear y Archie gritaron por el agua tan fría y por la sorpresa

Las García hicieron lo mismo sobre sus primos, y Jazmín sobre Tomm

Que gritaron y se levantaron como pudieron.

To –Ya amaneció?, que rudas.

Ar –Eso no era necesario, está muy fría.

St –No grites me duele la cabeza.

Candy vio a Albert en otra de las caballerizas y no pudo tirarle el agua.

Ar –No es justo, también levántalo con el agua.

Al –No es necesario, ya me desperté. –Dijo aun con los ojos cerrados evitando la luz y levantándose, abrió los ojos, vio a Candy y paso junto a ella sin decir palabra alguna.

Ca –Estas herido!, déjame verte.

Al –No es nada, déjame! Y siguió caminando hacia la salida del establo.

Darío vio otra cubeta con agua cerca de él y la levanto, cuando Albert paso junto a ellos, Darío le tiro el agua encima.

Albert solo se encogió al sentir el agua fría y puso sus manos en la cabeza.

Da –Todos parejos.

Al –Esta bien, los veo adentro, y salió sin decir palabra alguna.

Candy comprendió que no era buen momento para hablar.

Cada una de las chicas acompaño a uno de los jóvenes, incluso Patty que se sintió culpable por haber mojado a Stear y Archie.

St –Está haciendo mucho frio.

Pa –Está haciendo calor.

St –No me grites, si te escucho.

Todos los jóvenes entraron a sus habitaciones y se cambiaron de ropa. Para ir al comedor.

Al –Tomm?

To –Si?

Al –Podemos cambiar de lugar en el comedor, por favor?

To –Si.

Todos los jóvenes se encontraron en el pasillo

Da –Stear, en cuanto te de una patada te tapas las orejas, porque la tía va a sonar su campana y es horrible.

St –Si, pero no grites.

Todos entraron y saludaron cortésmente, Albert se dirigió al lugar de Tomm y Tomm al de Albert, Candy bajo la mirada sin decir nada.

DE –Buenos días

Archie, Stear y Albert se encogieron porque aquello parecían gritos, pero aun así saludaron.

Ellos –Buenos días

DE –Garcias, hablare con ustedes más tarde, entendido?

Garcias –Si tía.

La tía tomo la campana y Darío le dio la patada a Stear, todos excepto Archie se llevaron las manos a las orejas y esperaron aquel sonido.

Ar –Hayyy, -se quejo con las manos en la cabeza.

Las chicas rieron discretamente. Y Juanita, María y Lupe, entraron con los chilaquiles y las cervezas.

Ar –Esta cerveza está muy buena y los chilaquiles también.

Da –Pero si están picosos.

Ar –No me importa saben muy bien.

Todos comían muy a gusto, excepto Candy y Albert, en eso se escucho la campana del portón.

St Ar –Ouchh.

Lu –Patrona Toño le busca dice que es urgente.

DE –Dile que pase.

A –Patrona, patrona, -entro gritando al comedor

Ag Mar Da –No grites!

DE –Que sucede?.

A –Los hermanos de Cesar y el jefe Cipriano vienen para acá para arrestar al señor Alberto

Todos –Que?

DE –Porque?, que pasa?

A –Hace un rato encontraron al caballo de Cesar caminando por el pueblo.

DE –Y?

A –Cesar estaba muerto sobre su caballo.

Al –No es posible.

DE –Y eso que tiene que ver con Alberto.

A –Un hombre dice que vio a Cesar y Alberto peleando a tiros a las afueras del pueblo anoche.

DE –Es cierto eso?

Al –Si, pero no lo mate, vi cuando subió a su caballo.

Lu –Patrona, el jefe Cipriano esta en el portón.

DE –Entretenlo.  María!  Jaime, Mario, lleven a Alberto a la despensa y quédense allí con él

Mar Ja –Si, vamos.

Ma –Si patrona?

DE –Recoge esos tres lugares, y avisa en la casa que nadie ha visto a Jaime, Mario y Alberto hasta que yo les diga.

Ma –Si patrona.

DE –Los demás sigan sentados y hagan como si nada, María, dile a Lupe que deje pasar al jefe Cipriano.

Ma –Si patrona.

———————————————————————–

Dentro de la obscura despensa que se encontraba debajo de la cocina.

Ji –Dijiste que estaba vivo.

Al –Te juro que lo vi subir al caballo, solo le di en la pierna.

————————————————————————

Po –Buenos días Doña Esperanza, muchachos.

DE –Buenos días jefe Cipriano, Rubén, Ramiro.

Po –Venimos por Alberto, donde esta?

DE –Por Alberto? Para qué?.

Po –Hablemos mejor en el despacho.

DE –Lo que tenga que decir, dígalo aquí.

Po –Esta bien, ayer Alberto y Cesar pelearon a tiros fuera del pueblo y Cesar está muerto.

DE –Están seguros de que fue Alberto?.

Po –Cesar traía consigo esta pluma, -dijo mientras sacaba la pluma que Candy le había dado.

Todos se sorprendieron pero nadie dijo ni hizo nada.

Ra –Sera mejor que lo entreguen o nosotros lo buscaremos pa matarlo.

DE –Lo siento jefe Cipriano, Jaime, Mario y Alberto salieron hoy muy temprano hacia Saltillo para ver unos asuntos con Don Manuel Aguilar.

Po –Y tardaran mucho?

DE –Tal vez regresen dentro de dos días.

Po –Por favor díganle que vaya a la comisaria para hablar con él.

DE –Se lo diré en cuanto regrese, pierda cuidado.

Ru –Si lo encontramos antes, no será necesario.

Po –Y dígale que no intente escapar a su país, ya que tengo vigilada cualquier salida.

El jefe Cipriano y los Garza se fueron y Doña Esperanza mando traer a los muchachos de la despensa.

DE –Alberto estas seguro de lo que sucedió anoche?, tal vez estabas demasiado borracho.

Al –Le juro que lo vi subir al caballo, a demás yo no tire a matar, trataba de quitarle el arma con un tiro pero estaba muy mareado.

Da –Y quizás uno de esos tiros lo mato.

Al –No puede ser, -decía mientras se recargaba con los codos en la mesa y ponía su cabeza entre las manos.

Candy se acerco y se coloco junto a él, tomando su hombro.

Ca –Cálmate Albert todo se arreglara.

Albert solamente se movió para que Candy quitara su mano, ella entendió el gesto y regreso a su lugar.

DE –Ustedes tres permanecerán aquí escondidos, si es necesario se meterán a la despensa.

Ja Mar Al –Si.

DE –Ángel, Darío, vayan al pueblo y averigüen lo que puedan, quien fue la persona que vio el pleito y todo lo que se dice.

Da – Si tía, vamos.

Ambos muchachos salieron corriendo hacia el establo y se marcharon.

DE –Todos los demás permanecerán aquí dentro de la casa, no quiero que vayan al pueblo ni que salgan de estas paredes, Ramiro y Rubén pueden tomar venganza con ustedes.

DE –Alejandro, Arturo, Tomas, Alberto, Jaime y Mario, vayan a sus habitaciones a dormir que buena falta les hace.

Ellos –Si.

Y levantándose del comedor se dirigieron a sus habitaciones

Albert pasó por detrás de Candy quien volteo a verlo.

Ca –Albert podemos hablar?

Al –No tengo nada que hablar contigo, -y siguió caminando.

DE –Niñas vayan a su habitación o al patio, pero no salgan.

Ellas –Si.

—————————————————————————–

En la habitación de los Andrew se encontraban todos los jóvenes.

Mar –Hasta la cruda se me olvido, que paso ayer?

Albert les conto toda la historia de lo sucedido.

St –Si dices que no le diste más que en la pierna, entonces así es.

Al –Pero Darío tiene razón, estaba tan mareado que tal vez le di en el pecho o algo.

Ar –Si fuera así no hubiera subido al caballo.

Al –No lo sé, no puede ser que haya matado a otro hombre. –decía algo desesperado.

Todos –A otro?

Al –Si, por eso no me gustan las armas, cuando era más joven menos de 14 años, y escape de casa la primera vez, me fui con pocas cosas, entre ellas el arma de mi padre con la que aprendí a tirar, se me hizo muy fácil unirme a una pandilla de delincuentes, en una ocasión hubo una pelea con otra pandilla que también estaba armada, en medio de la pelea le dispare a un muchacho más chico que yo y lo mate, pero fue en defensa propia, la policía llego y nos arresto a todos, George logro sacarme de la cárcel bajo otro nombre y no volví a esa pandilla, después me fui a Londres al colegio San Pablo y cuando regrese a América pedí a George que buscara a la familia de ese muchacho, resulta que solo vivía con su madre que estaba enferma y al morir ese chico, la señora murió poco tiempo después.

Nunca he podido olvidar la cara de aquel chico mientras moría y llamaba a su madre, desde entonces no he usado un arma, hasta ahora.

Mar –Pero fue un pleito legal, todos saben que ustedes ya traían problemas.

Al –Haz matado a alguien?

Mar –No

Al –No sabes lo que significa traer en la conciencia la muerte de alguien.

La habitación se quedo en silencio total.

—————————————————————————-

Durante la tarde después de la comida, Darío y Ángel regresaron y entraron al despacho con la tía, al darse cuenta los demás, ellas y ellos entraron también.

Da –No sabemos el nombre de quien vio la pelea pero ya lo vimos, está en el hotel.

Ag –Le dijimos a Toño que lo vigile en lo que regresamos, porque no pudimos hablar con él, ya que el Jefe Cipriano lo tiene bajo el cuidado de otro guardia.

Da –En la cantina se dice que a Cesar lo mataron de dos tiros por la espalda.

Ji –Entonces no fuiste tú!

Al –No!

Da –Pero los hermanos de Cesar dicen que aun así te mataran si te ven.

DE –Coman algo y regresen al pueblo, traten de hablar con ese tipo, tal vez vio algo más de lo que está diciendo, y no regresen noche, tengan cuidado

Da –Si.

El resto de la tarde todos deambularon por la casa, pero Albert no salió de la habitación para no ver a Candy.

Ca –No quiere ni verme, tengo que hablar con él

Az –Espera a que esto se resuelva, está muy alterado.

Ca –Si, pero me necesita, y yo a él.

—————————————————————————

Casi por la noche, todos se encontraban en sus habitaciones, a la espera de noticias, nadie deseaba hacer nada y solo estaban esperando

Darío y Ángel regresaron antes de la cena pero sin más noticias, al poco rato ya cuando se encontraban en el comedor.

Ag –Mañana intentaremos hablar con ese tipo, el guardia tiene que descansar en algún momento.

Lupe entro corriendo al comedor.

Lu –Patrona, Patrona.

DE –Que pasa Lupe?

Lu –Ramiro y unos hombres están quemando el establo.

DE –QUE?, Alejandro, Jaime, Mario y Alberto entren a la despensa, los demás busquen cubetas con agua y vamos.

Todos salieron corriendo, mientras los otros entraron a la despensa.

Al –Esto es mi culpa, no hubiera ido con Cesar.

Ji –Me hubieras esperado, entre los dos lo hubiéramos detenido.

Al –Tenia su arma en la cabeza de Ángel, por eso lo saque del pueblo para que no hiriera a nadie.

St –Esto ya no se puede cambiar, deja de culparte, tú no hiciste nada.

Un par de horas más tarde, se escucho ruido en la entrada de la despensa, Mario y Jaime sacaron sus armas y le dijeron en voz baja a Stear que preguntara quien era.

St –Quien es?

Ro –Soy Rosa.

Los jóvenes abrieron y salieron, el resto estaban sucios y exhaustos.

Ji –Están bien?

Da –Pudimos sacar a los caballos, pero el establo se perdió.

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9 comments

  1. Hola!!
    Felicidades, cada día está mejor tu historia, pero Uuuuuuuu, que pena, pobre Albert, que lata que no quiera escuchar. Y ojalá el mal entendido no dure muchos capítulos ¿ya? Seguiré esperando impaciente el próximo, y gracias por la entretención que nos entregas. Chao, un besote.

  2. Ahhhhhhhhh,que.cap
    mas.intrigante.pero.bien.

  3. MMMMMMM NOMAS NO, ESTO YA NO ES CANDY CANDY YA ES OTRA COSA. YA LE PERDISTE TOO EL HILO A LA VERDADERA Historia que decepcionante.

  4. no le hagas caso a esa tal bety tu history es genial porque candy es sobre lahistoria de esta y no sabes que orgullasa me siento de tu historia esta padrisima y porfa ahora si no tardes con el siguiente capitulo que esta buenisima .
    tkmmmmmmmm y no tardes plis

  5. estoy de acuerdo con tigo bety ya no sabemos que honda con la historia pues no que CANDI Y ALBERT se ivan a pelear por terry

  6. En que lío se metio Albert, espero que todo se aclare pronto, principalmente el disgusto que tiene con candy…

  7. ya me lo esperaba que algo de esto iva a pasar que bueno eso les pasa cuando beben demasiado ahora vean las consecuensias muy lindo pero no te salgas demasiado de lo que en realidad fue la serie en ella no abia tanta violencia plis toma en consideracion esto sigue que siempre estare esperando por mas.

  8. no me gusta para nada que Albert mi angelito haya asesinado a alguien en el pasado en una pandilla, esto esta perdiendo la belleza que tanto admire al principio 🙁 ademas eso de que se emborracho, tipico de los mexicanos ponerse buenas borracheras y pelear hasta con pistola, pero no es tipico de alguien con la cultura de Albert, en america los anglosajones borrachos son mas tranquilos y no se las llevan de los muy machitos… estos son super alegres cuando se embriagan y pasivos. las pistolas solo las llevan los mexicanos, centro americanos, y los morenos como 50cents hahahaha…. hay tu tan lindo que iva tu fic, pero aqui ya me estas decepcionando, 😛 para ser honesta aun captas mi atencion y seguire leyendo a ver en que paras con tu historia hahaha… me emociona el mal entnedido entre candy y albert

  9. Esto esta muy emocionsnte!! Q desesperacion! @/@

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