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Inicia una nueva vida Capítulo 18

CAPITULO 18

 

La alegre lluvia de un cumpleaños.

 

La noche paso más rápido de lo que algunos en Lakewood, hubieran deseado

Ca –Vera que si me puedo levantar temprano, y por ahora usare estos vaqueros para estar más cómoda, iré a despertarlo.

Candy, entro sigilosamente a la habitación de Albert, él, aun estaba dormido y como en un sueño, un beso cálido y amoroso se encontró en sus labios.

Albert entre sueños menciono su nombre –Candy

Ca –Buenos días príncipe.

Albert se incorporo de un tajo.

Al –Pensé que estaba soñando! Y dejándose caer sobre la almohada se volvió a recostar, -podrías despertarme de nuevo por favor.

Candy se acerco y volvió a besarlo, Albert la abrazo y ese beso fue más amoroso que al principio.

Al –Después de casarnos tendrás que despertarme todas las mañanas así.

Ca –Hasta después de casados, mmmm

Al –Traviesa!

Ca –Vez como si puedo levantarme temprano, vamos levántate ya.

Al –No lo creo, será mejor que me pases mi bata y te des vuelta, por favor.

Ca –Albert!

Al –Tenia mucho calor anoche. –dijo levantando lo hombros.

Ca –Mejor te espero afuera.

Al –No, no te vayas, espera sentada en el secreter y platica conmigo sí?.

Ca –Esta bien, espera a que me siente allí y te lanzo tu bata, de acuerdo?

Al –Esta bien.

Candy saco la bata del closet de Albert y se dio cuenta de que había un espejo de cuerpo completo en la puerta del mismo, por lo que la dejo abierta y observo que él se levantaba, aunque curiosa, solo se limito a ver el dorso desnudo de Albert, y después de un escalofrió, suspiro.

Albert se dio cuenta de que era observado y poniéndose la bata se acerco a ella que volteo la mirada hacia la ventana.

Al –Que miras amor?, -le pregunto, sabiendo que ella había cerrado los ojos al verse descubierta.

Ca –Esteee, el jardín.

Al –El Jardín? –él se puso de frente a ella y tomo su mano para levantarla –El jardín no se aprecia con las cortinas cerradas. –Y simplemente la abrazo hacia él y la beso, Candy correspondió al beso y coloco sus manos en su cuello, como la bata no estaba bien colocada, parte de la bata que se encontraba cubriendo su hombro derecho se resbalo y dejo que su piel se pusiera en contacto con la mano de Candy, ambos sintieron el rose de sus cuerpos y el beso se denoto más apasionado, después de un par de minutos, el aire les hizo falta y fue el pretexto perfecto para separarse.

Al –Me vuelves loco, dijo aun con los ojos cerrados y el último aliento que tenia.

Ca –Sera mejor que espere afuera –dijo tomando aire para poder hablar.

Al –Si, será mejor, me bañare rápidamente, no tardo.

Y ambos salieron en la dirección correspondiente.

Candy salió de la habitación y simplemente suspiro, Albert se encontraba por entrar a la ducha y pensó para sí “George tenía razón, tendré que acostumbrarme a las duchas de agua fría”, “solo espero que no sea por mucho tiempo”.

Unos minutos después él salió vestido con aquel suéter negro de cuello alto que le ajustaba muy bien y ese traje café tan cómodo que utilizaba en el zoológico, aquel parecido al que usaba cuando él, la rescato de la cascada, ella pensó “Se ve tan varonil con ese suéter”.

Al –No me tarde verdad?

Ca –No, en realidad no.

Al –Vámonos entonces.

Albert saco aquel auto sin capota que había escogido para manejar él mismo

Ca –Este es el auto en el que me invitaste a subir aquella vez, en la calle, verdad?

Al –Si, es el mismo.

Ca –Y que otras mentiras me has contado?

Al –Como dices?

Ca –Cuando te pregunte por este auto me mentiste diciéndome que te habían dado dinero por un trabajo de cuidador de animales, recuerdas?

Al –Si, pero tú sabes porque tenía que mentir.

Ca –Lo sé, pero ahora quiero saber si hay alguna otra mentira que no me hallas confesado.

Al –Acaso no me conoces muy bien? Ya sabes todo de mi, que podría ocultarte?

Ca –No sé, tu dime.

Al –Pues tal vez solo me falte confesarte que tengo un hijo en África y que su madre también está allá.

Ca –Que? Un hijo, pero como?

Al –Estoy bromeando, no podría hacer eso, tú lo sabes.

Ca –Que susto me diste.

Jajaja

Albert y Candy llegaron a la pequeña Italia, pidieron emparedados y pastelillos para llevar y regresaron rápidamente a Lakewood, y en la cocina mientras preparaban el té y acomodaban las charolas.

Parece que nadie se ha levantado.

Al –Pues si apenas van a dar las nueve, en serio te levantaste temprano, a qué hora me despertaste?

Ca –Después de las siete.

Al –Fue demasiado temprano.

Ca –No te quejes, llevemos estas charolas arriba, yo entro a la habitación de las chicas y la tía Elroy y tú ve a la de los chicos y la de George.

Al –Y después desayunaremos nosotros aquí

Ca –Si

Sigilosamente entraron a todas las habitaciones dejando la charola con el desayuno en cada una. Después bajaron y se reunieron en la cocina.

Ca –Aun tengo sueño, vayamos a dormir un rato mas quieres?

Al –Pero no quiero dormirme solo.

Ca –Albert

Al –Prometo comportarme, solo será dormir, si?.

Ca –No quiero ni imaginarme que diría la tía Elroy si nos ve dormidos y juntos.

Al –Tengo una idea, espera aquí.

Albert subió y bajo rápidamente con unas frazadas, llego a la cocina, tomo la mano de Candy y se dirigieron al establo, ensillaron los caballos y salieron a cabalgar.

Ca –A donde vamos?.

Al –A donde nadie dirá nada.

Ca –Estas loco.

Al –Por tu culpa, y apresurando al caballo, se adelanto.

Al poco tiempo llegaron a aquella casa que fue refugio de Albert en algunas ocasiones.

Ca –Eres un tramposo.

Al –Vayamos a dormir por favor.

Ca –Pero…

Al –Te prometo portarme bien “aunque me cueste mucho trabajo” -pensó.

Ca –Esta bien.

Entraron, acomodaron las frazadas y se recostaron.

Al –Puedo abrazarte?

Candy lo vio con unos ojos que decían –pórtate bien.

Al –Por favor?.

Ca –Recuéstate, pon tu brazo así y yo me recostare aquí, está bien?

Al –Si está muy bien.

Ella se recostó de costado sobre el brazo de Albert y él estaba boca arriba, tan solo su brazo la abrazaba, ambos se quedaron en silencio y se durmieron tranquilamente.

Un tiempo después Albert despertó y sintió a Candy junto a él, se quedo mirando que tranquila dormía y pensando para sí “Creo que si puedo acostumbrarme a dormir así” “se ve tan dulce” y le dio un beso en la frente, Candy sintió el beso y comenzó a despertar.

Al –Lo siento no quise despertarte.

Ca –Esta bien, siento que he dormido mucho, que hora será?

Al –Que importa, hoy podemos quedarnos aquí todo el día.

Ca –No lo creo es cumpleaños de Patty, y le traje un obsequio.

Al –Cuando fuiste de compras?

Ca –El día que fui por ti a la oficina, de hecho también tengo un obsequio para ti.

Al –A si, y que es?

Ca –Te dejare con la duda

Al –mmm y si te doy un beso para que me digas.

Ca –Mejor te hago cosquillas para que te levantes, e inmediatamente comenzó a torturarlo.

Al –No, espera, no, te encanta torturarme? –dijo mientras se levantaba como podía.

Ca –Entonces nos vamos verdad?

Al –Tu ganas.

Ca –Oye no he visto a Pupe y a Clin, estarán bien?

Al –Es cierto, deben andar por aquí cerca

Ambos montaron sus caballos y regresaron a la casa, cuando entraron.

Do –Candy, donde estabas?, te hemos estado buscando.

Ca –Que sucede Dorothy?

Pa –Candy, sube rápido es Stear.

Ca –Esta bien, Dorothy ve por mi maletín, está en mi habitación.

Do –Si.

Ambos subieron corriendo y entraron a la habitación de Stear

Ca –Que sucede?

Pa –Stear se corto el pie?

Albert y Candy voltearon hacia la cama y vieron que la charola del desayuno estaba tirada sobre el piso.

Al –Lo siento fue mi culpa, te deje la charola del desayuno y olvide que…

St –No te preocupes solo fue un accidente.

Ca –A ver, déjame verte, está bien no es muy grande.

St –Oye me haces cosquillas.

Ca –Quédate quieto.

St –No puedo jajaja

Ca –Ya está ahora solo deja el pie en alto por un rato.

Al –Lo siento mucho Stear.

St –No hay problema, pero como que tu dejaste la charola del desayuno?, no se supone que les diste el día libre a Martha y los demás?

Al –Si, pero Candy y yo nos levantamos temprano, fuimos por algunos emparedados y panecillos y preparamos algo de té.

Ca –Como nadie se había levantado, decidimos dejar las charolas en cada habitación.

St –Y todavía habrá emparedados?, yo aun no desayuno.

Al –Si, te traeré uno, panecillos y té

St –Si por favor.

Ca –Patty porque no lo acompañas, tú sabes cómo le gusta el té a Stear.

Pa –Si Candy, ya regresamos.

Cuando salieron de la habitación Candy comento con Stear.

Ca –Si recuerdas que hoy es el cumpleaños de Patty verdad?

St –Si, lo recuerdo bien, de hecho le pedí a Archie que comprara por mí el obsequio, él debe tenerlo en su habitación.

Ca –Hacemos algo aquí en casa o salimos a dar un paseo?.

St –De hecho quiero llevarla a dar una vuelta al lago, en ese parque sé que hay paseos en carruajes, o en bote, y a ella le gusta mucho.

Ca –Pero tú no podrás caminar mucho.

St –Es profunda la cortada?

Ca –No, pero si te molestara.

St –Procurare no caminar mucho, pero quiero que vayamos, quiero que se divierta.

Ca –Esta bien, hablare con los demás.

St –Pero que sea sorpresa, quiero ver… quiero saber su reacción.

Ca –Esta bien, así será, oye pero y sus obsequios se los damos antes o después de ir?

St –Hacemos un día de campo para el almuerzo y se los damos allí.

Toc toc.

St –Adelante.

Al –Aquí está el desayuno.

St –Muchas gracias.

Ca –Bueno, entonces nosotros los dejamos desayunar tranquilos, permiso –y tomando la mano de Albert que se extraño de aquella escusa, salieron de la habitación.

Pa –Pero Candy….

St –Supongo que tenían algo más que hacer.

Al –Que sucede?, pensé que nos quedaríamos a hacerles compañía.

Ca –Stear me pidió que avise a Archie y Annie, para prepararnos y hacerle un pic nic en el lago a Patty para festejar su cumpleaños.

Al –Entonces vamos a avisarles tu ve por Annie y yo por Archie.

Ca –Y que haremos con la tía Elroy?

Al –Es cierto, quizás quiera acompañarnos.

Ca –Nos vemos en mi habitación.

Al –Si.

Toc toc.

An –Adelante.

Ca –Buenos días dormilona.

An –Y tú qué haces levantada, pensé que aun dormirías.

Ca –Pues no, incluso yo te traje el desayuno.

An –En serio, estuvo delicioso, no lo hiciste tu verdad?

Ca –Annie, jajajaja

An –Y los demás ya se levantaron?.

Ca –Si, de hecho me ayudaras a preparar todo para un picnic, festejaremos el cumpleaños de Patty en el lago.

An –El cumpleaños de Patty, es cierto, un picnic en el lago, que divertido, déjame terminar de cepillar mi cabello y bajare contigo a la cocina.

Ca –De hecho nos veremos en mi habitación con Archie y Albert.

An –Candy?

Ca –Si?

An –Estas muy contenta con tu compromiso verdad?

Ca –Si Annie, si lo estoy, aun no lo puedo creer, hace casi un año Albert y yo vivíamos en el departamento, quien diría que ahora estaríamos comprometidos.

An –Me siento muy feliz por ti.

Ca –Gracias.

An –Termine, vamos ya.

Candy y Annie llegaban a la otra habitación y Albert las alcanzo.

Ca –Y Archie

Al –Aun está en la ducha.

An –Siempre tarda más que yo en arreglarse.

Jajaja

Ca –shssss, Patty nos oirá, entremos ya.

An –Y si es sorpresa, como le diremos que saldremos al lago?.

Al –Aprovecharemos que no hay nadie de servicio y le diremos que saldremos a pasear a algún lado, como llevaremos más de un carro, pondremos todo en el otro y listo. 

Ca –Es buena idea, entonces Annie y yo cocinaremos algo.

An Al –No!.

An –Mejor bajaremos todos.

Ca –Oigan.

An –Tu misma has dicho que es más fácil hacer un vendaje.

Toc toc.

An –Debe ser Archie.

Ca –Adelante.

SE –Buenos días Candy.

Ca  -Buenos días tía, pase.

SE –Ahora veo porque no hay nadie, pero que hacen aquí?

Al –buenos días tía, estamos aquí porque estamos planeando el cumpleaños de Patty.

SE –Hoy es su cumpleaños?

Ca –Si, pensamos ir a dar una vuelta al lago y hacer un picnic.

SE –Espero que se diviertan, pero donde están ellos?

Al –Patty llevo el desayuno a Stear y lo acompaña

SE –En su habitación?

Ca –Si, de hecho yo acabo de salir de allí, para ver lo de los planes.

SE –No es correcto que las señoritas estén en las habitaciones de los caballeros.

An –Yo voy para allá, para ver si se les ofrece algo, permiso.

SE –William, por favor, habla con los muchachos, no quiero ver a las señoritas en sus habitaciones, ni viceversa, eso te incluye.

Al –Si tía.

Ca –Tía, nos acompañara al paseo?

SE –Temo que no podre acompañarlos, necesito ver algunos detalles con George.

Al –Solo le recuerdo que no hay nadie del personal, les di el día libre hoy.

SE –Supongo que tendré que ir a comer a algún lado, verdad?

Al –Solo por hoy tía.

SE –Esta bien, nos veremos aquí para la cena.

Ca –Que tenga buen día tía.

SE –Diviértanse. Permiso.

Después de que la Sra. Elroy salió.

Al –Tendré que enfermarme más seguido.

Ca –Porque dices eso?

Al –Porque mi novia no puede entrar a mi habitación, pero si mi enfermera.

Ca –jajaja, tonto, vayamos a ver a los demás.

La tía Elroy se había dirigido a la biblioteca en la parte inferior de la casa, así que podían averiguar en qué habitaciones andaban los demás.

Toc toc.

St –Adelante.

Candy y Albert entraron, Stear estaba muy nervioso.

Ca –Y los demás?

St –Este…Annie salió, y, y Patty fue a su habitación.

Al –Candy, porque no vas con Patty.

Ca –si.

Cuando Candy salió…

Al –Supongo que necesitas darte una ducha de agua fría?

St –Como dices?

Al –Que sucedió Stear?.

Stear se dejo caer sobre su cama y respiro. –Es que… termine de desayunar y le di a Patty un abrazo de cumpleaños, eso nos llevo a un beso, y… una cosa llevo a la otra y cuando Annie entro, yo… yo no traía puesto el saco de la pijama, ella salió de inmediato y Patty también, pero te juro que no paso nada, en serio.

Al –Tranquilo, no te estoy juzgando, pero deben de ser más cuidadosos, entiendo muy bien por lo que están pasando, pero todo tiene un tiempo Stear.

St –Si lo sé pero…

Al –Pero será mejor que ahora te duches, el agua fría te servirá.

St –Si tienes razón, pero me siento mal por Patty.

Al –Candy la tranquilizara, pero la tía Elroy desea que hable con Archie y contigo, con respecto a entrar en las habitaciones de las chicas y viceversa.

St –Ella sabe algo de esto?

Al –No lo creo, supongo que todos lo sabríamos.

St –Ni lo digas,  Albert

Al –Si?

St –Te juro que no quise faltarle al respeto, solo que..

Al –No tienes nada que explicarme, pero habla con ella.

St –Si, gracias.

Al –Ahora arréglate y sigamos el día como estaba planeado, iré a ver a Archie.

St –Si.

Al mismo tiempo en la habitación de Patty

Toc Toc

Como no hubo respuesta, Candy se asomo

Ca –Patty, puedo pasar?

Patty se encontraba sumida en su cama llorando y no escucho la voz de Candy.

Candy, entro, y se acerco a ella –Patty estas bien?

Pa –Candy! Y siguió llorando sobre su almohada.

Ca –Tranquilízate Patty, no llores.

Después de un rato.

Ca –Ya estas más tranquila?, toma un poco de agua.

Pa –Gracias.

Ca –Quieres que hablemos de algo?

Pa –Es que… es que estoy muy avergonzada Candy.

Ca –Que sucedió?

Patty le conto la historia a Candy y…

Ca –Te entiendo, pero tranquilízate, no pasó nada

Pa –No, pero Annie nos vio y…

Ca –Y no pasa nada, de acuerdo, vayamos a hablar con ella,

Pa –No Candy! No puedo verla, me muero de vergüenza.

Ca –Esta bien, quédate aquí, y tranquilízate.

Candy salió y fue a la habitación de Annie.

Toc toc.

An –Adelante.

Ca –Hola, este… Patty se siente muy avergonzada y..

An –No me digas nada Candy, fue mi culpa.

Ca –Porque Annie?

An –Es que estaba tan nerviosa por lo que dijo la Sra. Elroy, que entre a la habitación de Stear sin tocar y…

Ca –Y?

An –Bueno ellos estaban besándose y me dio mucha pena y salí corriendo.

Ca –Bueno, pero fue mejor que tú los vieras a que los viera la tía, así que no pasa nada.

An –Es que si hubiera tocado la puerta, hay Candy me siento tan avergonzada.

Ca –Vamos con Patty, ella también se siente igual, y no paso nada, solo es cuestión de hablar.

Toc toc.

Pa –Adelante.

Ca –Podemos hablar contigo Patty?

Las chicas platicaron se ofrecieron disculpas una a la otra y después bromearon entre sí, todo estaba arreglado, el único que seguía intranquilo era Stear, aunque Archie y Albert hablaron con él.

Toc toc.

Pa –Adelante.

Albert se asomo y pregunto.

Al –Podemos ya bajar a la cocina?

Ca –Si, vamos para allá.

Llegaron todos a la cocina y comenzaron a preparar cosas ricas para el almuerzo.

Pa –Para que preparamos todo esto?

Ca –Es que como no hay nadie del personal, nosotros prepararemos el almuerzo.

Al –Porque no aprovechamos y hacemos un picnic?.

An –Si, será divertido, el día esta hermoso.

Ar –Entonces traeré un mantel y lo pondré donde la vez pasada.

Al –Trae el mantel, tengo ganas de ir a otro lugar.  Patty, puedes acompañar a Stear por unas botellas de vino.

Pa –Este…. Si.

Stear y Patty salieron del lugar y fue cuando Candy y Albert le comentaron a Archie sobre lo del plan.

Ar –Entiendo, porque no me dijeron antes?.

An –Porque te tardas mucho en arreglarte.

Jajajaja.

——————————————————————————

St –Patty, yo… yo quisiera disculparme por lo de hace un rato.

Pa –Yo también quisiera disculparme.

St –Pero Patty, tú no tienes que disculparte de nada, es que…

Pa –En ese caso ninguno de los dos tenemos que disculparnos nada.

St –Bueno si, pero… es que… no he querido faltarte al respeto, por favor entiéndeme.

Pa –Si Stear, lo entiendo, solo nos dejamos llevar y nada más.

St –Entonces me disculpas?

Pa –Si Stear, vámonos ya antes de vengan a buscarnos.

——————————————————————————

Al –Listo, terminamos, ya está todo en los autos y nos podemos ir.

Ca –Archie, te toca conducir y Annie, Stear y Patty, irán contigo.

St –Pero si Archie no sabe manejar!

Ar –Si se, y manejo mejor que tú!

An –Y ustedes irán solos? –Dijo bromeando.

Al –Es el privilegio de estar comprometido oficialmente, -dijo mientras abrazaba a Candy.

Ar –Pero entonces necesitan chaperona.

Jajaja.

Ca –Vámonos ya.

Ar –Te seguimos.

——————————————————————————-

Llegaron al lago, instalaron las cosas y comenzaron a almorzar, al finalizar Candy distrajo a Patty en lo que Archie y Annie iban por los obsequios, Archie paso el pedido que le hizo Stear, y volvieron a sentarse sobre el mantel. Candy trajo a Patty de vuelta y todos le gritaron felicidades.

Pa –Pensé que no se acordarían.

St –Como crees que voy a olvidar tu cumpleaños.

Pa –El año antepasado lo olvidaste.

Jajaja.

St –Pero este no!, toma, espero que te guste, le pedí a Archie que los escogiera por mí.

Pa –Son hermosos, unos pendientes de rubí, gracias –y un beso fue el agradecimiento.

An –Espero que te guste es de parte de Archie y mío.

Pa –Es un collar muy lindo y hace juego con los pendientes. Gracias.

Al –Yo te debo tu obsequio, yo no sabía que hoy era tu cumpleaños.

Pa –El darme hospedaje en Lakewood, es mi mejor regalo.

Ca –Y este es de mi parte.

Pa –Que linda capa, gracias, son obsequios muy lindos.

St –Pero aun falta uno.

Pa –Cual?.

St –Archie me ayudas por favor.

Ar –Si. –Archie ayudo a Stear a levantarse y llevar a Patty junto al lago.

Pa –Botes!

St –Recuerdo que querías dar una vuelta en bote, así que aquí estamos.

Ar –Yo iré con ustedes y Annie con Candy y Albert.

An –Me mandas de chaperona?

Ar –No, pero los cuatro pesamos mucho para remar yo solo.

Jajaja.

Todos subieron a los botes y se divirtieron mucho, así como la última vez, hicieron una competencia y Archie volvió a perder.

St –Tienes que hacer más ejercicio, eres muy débil.

Ar –Oye.

Jajaja.

Después de remar un rato, Stear pidió a Archie le diera un rato a solas con Patty allí en el bote.

Ar –Lo amarrare a la orilla.

St –Gracias.

La pareja se quedo sola en el bote y los otros regresaron al mantel.

St –Espero que te haya gustado venir.

Pa –Si mucho, antes de que regresaras no había querido subirme a un bote.

St –Porque?

Pa –Porque me recordaba a ti y a ese primer beso que nos dimos aquella vez, cada vez que veía un bote me ponía muy triste, y me dije que nunca más me subiría a uno.

St –Patty, sabes, te amo y mucho?.

Pa –Y yo a ti

Ya que el momento era propicio un dulce beso se presento como la primera vez.

Después de tomar aire.

Pa –Vamos con los demás, por favor.

St –Esta bien, pero tendrás que ayudarme a salir.

Pa –Si.

Todos se reunieron y se sentaron a conversar, pero como en todo buen picnic, la lluvia se dejo venir en un solo momento, todos trataron de recoger todo lo que tenían y de subirlo lo más rápido a los autos, al final cuando subieron todos estaban totalmente mojados, y el auto de Albert también, aunque pudieron ponerle a tiempo la capota.

De regreso en Lakewood, la lluvia había terminado y aunque mojados, pudieron bajar las cosas con calma.

Pa –A pesar de todo fue un día divertido.

An –Si, pero yo tengo mucho frio, iré a cambiarme de ropa.

Al –Creo que todos debemos hacerlo, nos veremos para la hora de la cena.

Cuando  todos iban subiendo, Candy detuvo un segundo a Albert para decirle.

Ca –Te veo en la biblioteca antes de ir al comedor.

Al –Esta bien.

Al poco tiempo en la biblioteca.

Toc toc.

Al –Adelante.

Ca –Espero no haberme tardado.

Al –No

Ca –Toma –dijo mientras le extendía un estuche.

Al –Y esto?

Ca –El día que fui de compras, la vi y me gusto para ti.

Albert abrió el estuche y vio la pluma con las iníciales grabadas.

Al –Es muy bonita, gracias.

Ca –Es el obsequio del que te había hablado.

Al –Yo también te tengo uno.

Ca –A mi?

Al –Si, del último viaje, fueron tantas las carreras que no pude darte lo que te había dicho.

Candy abrió un estuche con un hermoso collar con pequeñas turquesas engarzadas delicadamente y unos pendientes que hacían juego con el collar.

Ca –Albert!  Es precioso, ahora entiendo porque me pediste que me pusiera el vestido azul.

Al –Si, deseaba que lo usaras ese día del teatro, pero ya ves.

Ca –Fue una buena representación.

Al –Si, los diarios tienen razón, Terry es un gran actor.

Ca –Vamos al comedor antes de que la tía Elroy nos riña por llegar tarde.

Ya en el comedor todos se reunieron y comenzaron la cena.

SE –Patty, me entere de que hoy es tu cumpleaños, felicidades

Pa –Se lo agradezco.

SE –Y que tal el paseo, se divirtieron?

Ar –Si fue un buen día, salvo por la lluvia.

St –Pero esto es típico en todos los picnics.

SE –William cuando será la apertura en San Julián?

Al –El viernes de la próxima semana tía.

SE –Me alegra escuchar eso, pensé que sería esta semana.

Al –Porque la pregunta tía?

SE –Porque tengo que viajar a Florida, y no quería yo ausentarme de la apertura.

Al –A Florida? Piensa tomar un tiempo de descanso?

SE –No, son algunos asuntos pendientes que deseo arreglar.

Al –Desea que le acompañe alguno de nosotros?

SE –No será necesario, George ira conmigo.

Al –Correcto.

SE –William, hablaste con Archie y Stear de lo que platicamos en la mañana.

Al  -Si tía.

SE –Annie cuando regresan tus padres?

An –Este miércoles.

SE –Entonces podrán estar presentes en la apertura?

An, -Si

SE –Y tu abuela Patty, estará presente?

Pa –Aun no lo sé, ella dice que regresara cuando la propiedad de SunVille se venda, y compre algo aquí en Chicago.

SE –Esperemos que sea antes de la apertura.  En ese caso, me voy mañana, y confió en que ustedes sepan comportarse correctamente.

Todos –Si.

SE –Bueno, yo los dejo, tengo que partir mañana temprano. Buenas noches.

Todos –Buenas noches.

Al –George necesito preguntarte algo, podemos hablar en la biblioteca por favor?

Ge –Esta bien.

En la biblioteca.

Al –Sabes a que viaja la tía?

Ge –Si lo sé, pero no puedo comentarte nada, son sus instrucciones.

Al –De acuerdo, pero no dejes de avisarme si necesita algo.

Ge –Así lo hare.

Al –Y sobre el comunicado en la prensa?

Ge –Lo pondré mañana antes de salir hacia Florida. Aunque considero que sería adecuado que hablaras primero con la señora Elroy sobre ese asunto.

Al –Creo que tienes razón, iré a hablar con ella.

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