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Inicia una nueva vida Capítulo 15

CAPITULO 15

 

Estrellas y risas

 

MarthaMartha, cocinera en Lakewood
RiRichard Zokerman
AnaAnabel secretaria de Albert

 

St –Permiso. –Stear se levanto de la mesa y se retiro del comedor, Patty lo acompaño.

Pa –Permiso.

Archie y Annie iban a seguirlos, pero Albert los detuvo.

Al –Los demás permanezcamos sentados por favor y continuemos cenando.

Todos se quedaron en su lugar y terminaron la cena, que ya no fue en nada agradable. Mientras en la sala principal.

Pa –Stear, no dejes que Eliza te moleste con sus comentarios.

 St –Patty, porque me seguiste?.

Pa –No deseaba quedarme allí.

St –Esta bien, disculpa mi actitud pero…

Pa –No te disculpes, Eliza es realmente insoportable. 

St –Es que no soporto que hablen mal de la gente que murió, y mucho menos en las circunstancias en las que falleció él.

Pa –Te entiendo, pero recuerda que Eliza siempre ha sido así.

St  –Yo no sé porque Albert le permite aun estar aquí.

Pa –Vamos, olvídalo ya, mejor pensemos en lo mucho que ayudara a la recuperación de los soldados ese lugar.

St –Si, tienes razón, será un buen lugar, y también podremos ayudar a aquellos soldados que están en la misma situación que yo.

Pa –De hecho no creo que haya ni uno solo que esté en tu situación.

St –Como dices, se que varios perdieron la vista, ya sea por bombas o disparos y…

Pa –Yo no me refiero a eso

St –No te entiendo.

Patty se aproximo a Stear y acariciando su mejilla dijo. –Me refiero a que ninguno es tan querido como tú, ni tiene amigos y un hermano que lo admiren, y una familia que lo quiera, y una novia que se sienta orgulloso de él por el gran trabajo que está haciendo para los niños invidentes, así que ninguno está en tu situación.

St –Patty, te amo! Y tomando su mano dio un dulce beso en ella.

Pa –Y yo a ti!

St –Patty, quiero preguntarte algo

Pa –Dime.

St –En realidad deseas quedarte conmigo, aunque no pueda….

Pa –Quiero quedarme contigo por el gran hombre que eres, y por la fortaleza con la que aprendes a vivir tu realidad. De hecho gracias a ti, ahora me siento alguien productiva, ya tengo una razón para hacer algo con mi vida, y no solo ser una “dama de sociedad” como dice Eliza, o esconderme en un convento, como decía mi abuela.

St –Estas segura?, así te sientes?

Pa –Si Stear, Me gusta mucho todo lo que estamos haciendo juntos, o acaso tu quieres que me vaya?

St–No Patty, no, el estar contigo me da ánimos para todo esto, fue tuya la idea de la escuela, y estoy muy entusiasmado con eso, pensé que me quedaría haciendo nada con mi vida, pero ahora ya me siento útil.

Ar –Toc toc, podemos pasar?

St –Archie?, ya acabo la cena?

Ar –Si, como ya no hubo platica y todos estábamos muy incómodos, decidimos terminar rápido, Eliza y la tía ya se han ido a sus dormitorios.

St –En ese caso, Patty, acompáñame a la cocina, me quede con hambre.

Pa –Si, yo también.

St –Archie, Annie, acompáñenos, no queremos cenar solos, verdad Patty?.

Pa –Si

An Ar –Si, vamos.

Candy y Albert se dirigían al jardín cuando vieron a los cuatro encaminarse a la cocina

Al –A donde se dirigen?

St –Por algo de comer a la cocina, no me quede en el comedor para no ser descortés con Eliza.

Al –Te entiendo, quieren más compañía?

St –Si, claro.

Llegando a la cocina, entraron y el personal estaba cenando.

St –Buenas noches.

Martha –Buenas noches joven Stear, se le ofrece algo?

St –De hecho algo de cenar, me retire del comedor y Patty y yo no cenamos.

Martha –Si Joven si me permite ahora le preparo algo y que Luci se lo lleve al comedor.

Al –buenas noches, buen provecho, sigan cenando.

Martha –Buenas noches señor, también ustedes desean cenar?

Al –No Martha, no se preocupen, ustedes terminen, prepararemos algo ligero y saldremos de aquí,

Martha –Pero señor, nosotros.

Al –Vamos por favor, cenen. Candy?

Ca –Si?

Al –Tu sabes aquí donde hay lámparas y velas verdad?

Ca –Si.

Al –Archie y tu, llévenlas afuera, y un mantel también.

Ca –Afuera? Albert es de noche.

Al –Si lo sé, para eso son las lámparas.

Ca –Esta bien.

Al –Patty, Annie, Stear acompáñenme prepararemos algo ligero.

Albert y los chicos prepararon unos emparedados y sacaron algo de té y unos dulces para el final.

Candy y Archie extendieron el mantel en un espacio adecuado y pusieron las lámparas amarradas a algunas ramas de los árboles y las velas alrededor del mantel lo suficientemente lejos para no ocasionar accidentes, los demás salieron y llevaron la comida y la bebida al mantel.

Ar –Esta tan rico el clima aquí, es reconfortante.

Pa –Yo nunca había hecho un picnic de noche.

Al –En África solíamos cenar así, era tan hermoso ver las estrellas, -y diciendo eso se recostó junto a Candy.

Annie, Archie, Patty y Candy hicieron lo mismo y se quedaron mirando las estrellas, mientras Stear terminaba de cenar.

Desde una ventana todo era observado.

Ez –Que modales, estar recostadas así, no cabe duda de que Candy y las otras nunca serán unas damas, y a demás ni siquiera tuvieron la amabilidad de invitarme, yo estoy muy aburrida, aquí no hay nadie con quien pueda platicar.

Los chicos siguieron divirtiéndose y disfrutando del clima, después de un tiempo recogieron las cosas y cada quien se retiro a su habitación.

Al –Buenas noches amor

Ca –Buenas noches príncipe.

Al –No olvides seguirle el juego a Eliza mañana.

Ca –Esta bien.

El día comenzó tranquilo, el plan comenzaría a llevarse a cabo, dentro de un par de horas, casualmente Richard había llegado ya a Chicago y estaba en la oficina con Albert.

Ge –El señor Richard Zokerman, acaba de llegar.

Al –Hazlo pasar.

Ri –Buenas tardes señor William.

Al –Buenas tardes, toma asiento por favor.

Ri –Gracias, no tenía yo el gusto de conocerlo, cuando me case con Eliza ustedes se encontraban de viaje.

Al –Así es, lo que no entendí fue la prisa de esa boda.

Ri –Eliza me pidió que fuera lo antes posible y no pude decirle que no.

Al –Entiendo.

Ri –Pero dígame, de que desea que hablemos?.

Al –En realidad, sobre estos pagares firmados por usted

Ri –Como dice? –dijo abriendo los ojos muy grandes al ver los documentos que se encontraban sobre la mesa.

Al –Estas adquiriendo una deuda muy grande con base en unas propiedades que ya no tienes a tu nombre.

Ri –Me ha mandado usted a investigar?

Al –Como comprenderás te has casado con mi sobrina Eliza y eso significa que tengo que saber quien forma parte ahora de la familia.

Ri –Comprendo pero…bueno es que los negocios no han estado bien últimamente

Al –Pero no creo que sea necesario cometer fraude para mejorar las finanzas, o si?

Ri –Bueno es que he tenido muchas presiones y pues acabo de casarme y…

Al –Y se que el dinero que se te dio como regalo, también ya se ha terminado, cierto?

Ri –Este yo… yo cometí algunos errores cuando me encontré al frente de la empresa de mi padre, y no he sabido corregirlos.

Al –Pero no necesitas cometer más, sabes que por estos pagares y por el fraude que has cometido deberías de estar en la cárcel?.

Ri –Si lo sé, pero… yo le prometo que si usted me da una oportunidad trabajare duro para pagar todo ese dinero, solo necesito hacer un buen negocio y pagare todo lo que debo, se lo juro.

Al –Deseo creer en tus palabras, por eso es que tengo estos documentos en mi poder, y he evitado que estés en la cárcel, no sería nada sano para mi sobrina en este momento tener que pasar por esto.

Ri –Entiendo, pero le prometo que le pagare todo.

Al –Quiero que me contestes algo muy honestamente.

Ri –Si

Al –Por que razón te casaste con mi sobrina?

Ri –Yo no había tenido mucha oportunidad de tratar a la gente de sociedad, mis padres no eran asiduos asistentes a ese tipo de reuniones, cuando ellos se mudaron a Texas, comencé a convivir con algunos amigos que frecuentaban ese tipo de fiestas, y fue donde la conocí, me pareció una joven muy elegante y refinada, y me gusto, al principio ella era muy amable y jovial conmigo, y le pedí en un par de ocasiones que saliéramos, después de eso platicando le dije que tenía más fortuna de la que en realidad poseo y ella se intereso en mi, le hice algunos obsequios costosos y al poco tiempo acepto ser mi novia, después me comento que usted la obligaría a entrar a un convento y le propuse que se casara conmigo, ella acepto, y no pude dejar de regalarle cosas, por lo que también tuve que conseguir el dinero como fuera, no quería yo perderla, ahora entiendo que ella me utilizo, pero estamos esperando un hijo y no quiero dejarla.

Al –Entonces si la amas?

Ri –Si, aunque ahora me doy cuenta de que ella a mi no, y solo necesito un pretexto para no entrar en un convento, pero si la amo y a mi hijo también.

Al –En ese caso, te ayudare con estos problemas, pero tienes que decirle a Eliza la verdad de su situación financiera y detener esos excesos.

Ri –Pero pedirle eso sería el motivo para que ella me deje, no podría yo negarle las cosas, de seguro se ira.

Al –Tendrás que hacerlo, porque estos son los últimos pagares que rescato para ayudarte.

Ri –Lo entiendo si, y se lo agradezco solo le pido de plazo para decirle a Eliza todo, hasta que nazca mi hijo, después se lo diré y nuestra forma de vida cambiara, yo le demostrare que no necesita todo eso para ser feliz, por favor.

Al –Esta bien, faltan tres meses para que ese bebe nazca, mientras tanto George te contactara con las empresas con las que puedes hacer negocio y ayudar a pagar estas deudas, pero aun así, tendrás que detener los excesos de Eliza.

Ri –Si lo hare, y muchas gracias.

Al –Solo te pido un favor, no quiero que de ninguna manera Eliza se entere de esta conversación y de que tu y yo nos conocemos.

Ri –Así será, y pagare todo lo que le debo, se lo prometo, gracias por todo.

Al –Te pido por favor que esta tarde llegues a Lakewood para que Eliza y tu regresen a su casa el día de mañana.

Ri –Hay algún problema con Eliza?

Al –Es solo que falta poco tiempo para que nazca el bebe y considero que ella debe estar tranquila en su casa para ese momento.

Ri –Si tiene razón, me retiro entonces y nuevamente le agradezco.

——————————————————————————-

Enf. –Candy, Candy,

Ca –Si?

Enf. –Una señora te busca en la recepción principal.

Ca –Si gracias, iré en un momento –“debe ser Eliza”.

Candy se aproximo a la recepción de la entrada, preguntando a una compañera por la persona que la buscaba.

Enf –Es la señora.

Ca –Eliza?, que haces aquí, te sientes bien?

Ez –Si Candy, es que he venido a buscarte porque deseo platicar contigo.

Ca –Tu?, conmigo?, no entiendo.

Ez –Bueno, es algo privado, podríamos ir al café Hills, que está a una cuadra de aquí?, por favor?

Ca –Si, está bien, vamos.

Llegaron al café y Eliza pidió una mesa que quedara hacia la entrada, justo donde Ella pudiera ver en el momento que Albert entrara.

Ez –Pero siéntate, quieres tomar algo en especial?

Ca –“ni si quiera puede fingir bien?” –Te lo agradezco tomare una taza de té.

Ez –Tu trabajo debe de ser muy cansado no?

Ca –Si un poco, pero dime, de que querías hablarme?

Ez –Bueno en realidad últimamente he pensado, que mi forma de actuar contigo, no ha sido la correcta después de todo, eres parte de la familia, y debería yo de respetar esa decisión, pero me ha costado algo de trabajo el acostumbrarme a ello.

Ca –Y?

Ez –“Demonios le dije a esa chica que fuera puntual” –Bueno es que he visto que me encuentro muy sola, y que me gustaría poder convivir con ustedes como lo hicieron anoche en el jardín, me hubiese gustado estar allí.

Ca –Hubieras sido bienvenida si hubieras bajado.

Ez –Candy, acaso esperabas que el tío William viniera hoy por ti al hospital?

Ca –Como dices?, -tratando de voltear hacia la puerta donde Eliza fijo la mirada.

Ez –No, no voltees, es que estoy viendo al tío William entrar aquí pero con otra mujer, pensé que tu y él tenían una relación.

Ca –Y así es.

Ez –Entonces creo que no te es muy honesto que digamos, mira.

Candy volteo a la puerta y esa era la señal que Albert esperaba para aproximarse a la mesa.

Ez –Pero que descaro, vienen hacia acá.

Al –Eliza, Candy, buenas tardes, podemos sentarnos?

Ez –Pero qué?

Al –Eliza siéntate y guarda silencio, Melina, siéntate por favor. –Albert se sentó junto a Eliza y Melina se acomodo junto a Candy

Me –Candy buenas tardes, señora.

Ca –Buenas tardes Melina.

Ez –Como?

Al –Te sorprende algo Eliza?

Ez –No entiendo que sucede aquí?

Al –Claro que no entiendes, esperabas que Candy se molestara por verme entrar con otra mujer, que simularía ser qué?, mi amante, mi novia o qué?

Ez –No sé de lo que hablas?

Ca –Si lo sabes Eliza, pero cometiste el error de pedirle a alguien que nos conoce, que fuera tu cómplice en todo esto.

Al –Que deseabas lograr con esto Eliza?

Ez –Ja, pues separarlos, ustedes no deben estar juntos, Candy no tiene la suficiente clase para ser una Andrew y mucho menos ser la señora Andrew.

Al –Eso no te corresponde a ti juzgarlo, bien te lo ha dicho la tía, se necesita más que modales y nombre para ser una dama, y te empeñas en demostrar que tu estas muy lejos de serlo.

Ez –No me quedare aquí para soportar sus insultos, me voy. –Y se levanto dispuesta a marcharse.

Al –Espera Eliza. Melina.

Me –Si, aquí tiene sus cosas y su dinero, no deseo ganarme esto a costa de lastimar a los demás.

Ez –Estúpida!, dijo botando las cosas en el suelo y saliendo del restaurante donde John la esperaba en el auto.

Una mesera del lugar se apresuro a recoger las cosas y  colocarlas en el asiento vacío sin decir palabra alguna.

Al –Gracias.

Ca –Te agradezco mucho que nos avisaras de todo esto Melina.

Me –No Candy, no tienes que agradecerme nada, ustedes han sido muy buenos con toda la gente del lado norte de la ciudad, y ayudaron a mi hermano a salir de esa pandilla, yo debía corresponder a su amabilidad.

Ca –Pero sé que ese dinero te servirá de mucho, y mas con tu madre enferma.

Me –Bueno si, pero no lo quiero si hace daño a alguien.

Al –Tómalo es tuyo, Eliza lo dejo, así que puedes tomarlo.

Me –En serio?, gracias, sabes Candy, te extrañamos en la clínica, se que vas dos veces por semana, pero nos habíamos acostumbrado a verte siempre por allí, al doctor Martin, le haces mucha falta.

Al –Bueno pero supongo que otra enfermera le podría ayudar no crees?

Me –Bueno, sí pero no hay muchas que deseen trabajar allí.

Al –Y a ti te gustaría?

Me –Si, pero yo no soy enfermera

Ca –Pero podrías serlo si quisieras, porque no estudias para enfermera y después de un tiempo trabajas con el doctor Martin.

Me –Pero es que yo necesito trabajar, no tengo para pagar los estudios.

Al –Y si el hospital te diera una beca para estudiar allí y trabajar al mismo tiempo?

Me –Seria maravilloso.

Al –Pues entonces en el hospital Santa Juana, preguntaras por el doctor Leonard, el tiene instrucciones para darte esa beca.

Me –En serio?, esto es un sueño!, no sé cómo se los agradeceré

Al –Nosotros te agradecemos a ti.

Ca –Entonces festejemos y vamos a comer.

——————————————————————————-

En Lakewood:

Lu –Señora Eliza?

Ez –Que quieres?

Lu –El señor Richard la busca

Ez –Richard? Hazlo pasar no te quedes allí parada.

Lu –Si señora.

Ez –Richard que haces aquí?

Ri –Hola Eliza, te extrañe y he venido a buscarte para que regresemos a casa.

Ez –Cuando llegaste?

Ri –Hace apenas un momento.

Ez –Pues entonces vámonos ya.

Ri –Eliza por favor, deseo conocer a tu familia, se que ellos no asistieron a la boda por un viaje de negocios.

Ez –Pues no le veo el caso.

Ri –Vamos Eliza, déjame conocerlos y mañana nos iremos, está bien?

Ez –Como quieras.

——————————————————————————-

Al –Candy, tienes que regresar al hospital?

Ca –No, porque?

Al –Bueno es que yo todavía tengo que ver algunos asuntos en la oficina, pero si quieres vete con Joshua a casa y nos vemos allí.

Ca –Y soportar a Eliza?

Al –No creo que no, quieres ir a la oficina conmigo o prefieres ir de compras a algún lado?

Ca –De hecho si deseo comprar algo, tardaras mucho en la oficina?

Al –Un par de horas, porque?

Ca –Puedo llevarme a Joshua y te alcanzo luego?

Al –Si claro, toma, aquí tienes. –dijo extendiéndole algunos billetes.

Ca –Y esto para qué?

Al –Supongo que no traes mucho dinero contigo, o si?

Ca –No, tienes razón, no cargo mucho dinero conmigo, gracias.

Al –Entonces vamos.

Candy dejo a Albert en su oficina y dijo iría a un par de tiendas pero en realidad regreso al hospital a buscar a Michael.

Ca –Michael, que bueno que termino tu turno, está muy lejos de aquí ese restaurador que me comentaste?

Mi –No, pero entonces vamos por el cuadro y regresemos rápido.

Ca –Si, está bien

Michael y Candy fueron por aquel cuadro de la familia de Albert, para que un restaurador lo arreglara, quien dijo que trataría de hacer lo mejor posible con esa rasgadura en la tela y que se lo tendría listo en un par de meses.

Ca –Sera perfecto. Se lo agradezco mucho.

Michael y Candy salieron del establecimiento y.

Ca –Deseas que te llevemos a casa Michael?

Mi –Si no es mucha molestia podrías llevarme a Santa Juana, por favor

Ca –Entiendo, vas por Elizabeth?

Mi –Así es.

Ca –Salúdala de mi parte por favor, y gracias por ayudarme con esto.

Mi –No tienes que agradecerme, lo hago con gusto.

Candy y Joshua dejaron a Michael en Santa Juana y aun quedaba tiempo para regresar por Albert.

Ca –Vayamos a la dulcería Joshua, llevare unos dulces a casa.

Jh –Pero aun así tienes que comprar algo mas, recuerda que le dijiste al señor William que comprarías algo.

Ca –Es cierto, pero no se que comprar, no necesito nada.

Jh –Algo se te ocurrirá.

Candy bajo en la dulcería y decidió recorrer un par de cuadras para ver si encontraba algo que comprar, en una de las tiendas vio unas hermosas plumas a las que se les podía grabar una inicial, y decidió llevarle una a Albert.

Ca –Esa es perfecta, puede grabarle estas iníciales por favor… gracias, si envuélvala para regalo… gracias, hasta pronto.

Jh –Es un lindo detalle, pero no creo que él te crea que viniste a comprar algo para él, ahora recuerdo que Stear me comento que la próxima semana es cumpleaños de la señorita Patty.

Ca –Es cierto Patty, entonces podre comprarle algo a ella, será perfecto, vamos.

Candy regreso a una tienda en donde había visto una linda capa para Patty, escogió la capa para regalarla y de paso vio una para ella y otra para Annie, así que todo había salido perfecto, era hora de regresar por Albert.

Ca –Gracias Joshua y ya sabes lo del cuadro es un secreto.

Jh –Si Candy, vamos entonces.

——————————————————————————-

Ca –Anabel buenas tardes

Ana –Buenas tardes señorita Candy

Ca –Albert aun sigue ocupado?

Ana –Parece que sí, desea que le avise que usted está aquí?

Ca –No, no quiero molestarlo yo……

En ese momento se escucho una discusión dentro de la oficina.

Al –No, de ninguna manera lo puedo permitir, eso no debió de haber pasado!

X –Pero señor, es que era demasiado costoso

Al –Pero yo di instrucciones de que fuera así, ahora el costo es mayor!

X –Pero solo fue un accidente, eso no es tan caro, piense en lo que se ahorro…

Al –No es posible que piense de esta manera, la vida de una persona no tiene precio, definitivamente usted no es la persona que necesito para manejar esa planta, está usted despedido, váyase en este momento.

X –Esta usted cometiendo un error, piense que yo le he ahorrado mucho dinero.

Al –Que se largue! George, sácalo de aquí.

Ge –Vamos, salga de aquí.

X –Esta usted loco.

Al –Fuera!

George saco a la persona con la que Albert discutía, y cuando vio a Candy, le hizo señas para que entrara a ver a Albert.

Toc toc.

Al –Anabel no deseo ver a nadie por ahora.

Ca –Albert?

Al –Candy

Ca –Tranquilízate, ven siéntate aquí.

Al –Lo siento es que…

Ca –Shsss, no hables, siéntate, descansa y toma esto –Candy le acerco una copa de coñac a Albert.

Albert tomo un sorbo de la copa y se mantuvo en silencio, Candy se puso a sus espaldas y comenzó a darle un masaje en los hombros sin decir palabra alguna, paso un buen rato, hasta que él se tranquilizo.

Al –Gracias Candy, siéntate conmigo.

Candy se sentó sin decir nada, sabía que si él deseaba hablar lo haría sin tener ella que preguntar nada.

Al –Siento que hallas presenciado esto, pero no puedo permitir que una persona salga herida porque alguien ha tratado de ahorrarse unas monedas.

Ca –Que fue lo que paso?

Al –Sabes que tenemos una planta en donde se hacen algunas partes para los autos, pues recientemente di instrucciones para comprar equipo para la protección de los empleados, pero no lo hicieron, y antier uno de ellos resulto seriamente herido.

Ca –Que fue lo que sucedió?

Al –Una de las cortadoras de metal se zafo del soporte en el que estaba y corto el brazo de Miguel, me siento responsable por este accidente, yo debí supervisar que todo estuviera bien.

Ca –Vamos Albert, no puedes supervisar que todas las empresas que manejan los Andrew funcionen como debe ser, para eso tienes al personal que supervisa cada planta.

Al –Si pero este imbécil… lo siento, esta persona no compro los materiales de seguridad.

Ca –Pero no puedes sentirte culpable, ahora lo que hay que hacer es ver que Miguel sea atendido, y que su familia no sufra por la falta de su sueldo.

Al –Si tienes razón, mañana viajare para encargarme de eso.

Ca –Si me permites quisiera acompañarte y ver que Miguel y su familia estén bien, en lo que tu vez lo de la planta.

Al –Si, serias de gran ayuda, pero no tienes que estar en el hospital?

Ca –Recuerdas que acordamos que me quedaría como voluntaria, y que tu enviarías una mensualidad al hogar de Pony, bueno pues en ese caso ahora puedo acompañarte.

Al –Esta bien, te agradezco.

Ca –Shsss, no tienes nada que agradecerme, te sientes mejor para ir a casa?

Al –Si vamos, Candy

Ca –Si?

Al –Podríamos no comentar nada de esto en casa, por favor.

Ca –Esta bien, pero algo tendremos que decir para viajar mañana.

Al –Yo me encargare. Vámonos ya.

Ca –Si.

Albert y Candy llegaron a Lakewood, y todos estaban ya en el comedor, incluso Eliza y Richard.

Al Ca –Buenas noches.

Al –Perdón por la tardanza, tuve asuntos que arreglar en la oficina.

Ez –Parece que los malos modales no solo son de las damas de establo.

Al –Eliza…

Candy tomo la mano de Albert y la apretó, para que él se mantuviera tranquilo, Albert respiro y continúo

Al –Quien es el caballero que te acompaña?

Ez –Pues él es Richard Zokerman, es dueño de una importante empresa y es mi esposo.

Stear dijo en voz baja a Patty, -ni siquiera sabe de qué es la compañía, que no era un banco?

Al –Que tal, es un gusto conocerlo, le presento a la señorita Candy White Andrew, mi novia.

Ri –Pero si llevan el mismo apellido, como es posible?.

Ez –Es uno de los errores de la familia querido, mejor cenemos.

Al –Lo que sucede es que ella fue adoptada por los Andrew y hace poco nosotros hemos comenzado una relación.

Ez –Lo que es muy conveniente para ella, como veras.

SE –Eliza por favor, guarda tus comentarios para ti misma, los demás no deseamos escucharlos.

Ez –Pero yo solo estoy poniendo al tanto a Richard de la familia modelo que ahora tiene.

Albert se encontraba aun muy alterado y aunque trataba de controlarse, Eliza no dejaría que la cena fuera tranquila, Candy vio que Albert perdería la compostura en cualquier momento así que dijo.

Ca –Bueno, sentimos no quedarnos a cenar con ustedes pero te recuerdo Albert que todavía tienes que ver lo de tu viaje de mañana.

Al –Si, tienes razón, te pido entonces que pidas algo a Martha y me alcances en la biblioteca, por favor. Buen provecho y con permiso.

Ambos se retiraron, pero aun así Eliza no dejo de hacer sus comentarios.

Ez –Si él es el que tiene que ver lo de su viaje, ella a que tiene que ir a la biblioteca, es solo un pretexto para…

SE –Eliza!, por favor guarda silencio.

———————————————————————————

En la biblioteca.

Toc toc.

Al –Adelante.

Ca –En un momento Luci traerá la cena.

Al –Gracias amor, veo que te diste cuenta de que estaba por perder los estribos.

Ca –Con Eliza presente, eso es seguro, a demás yo no tenía ganas de soportarla hoy.

Al –Ya di instrucciones a George para que viajemos mañana temprano, solo falta avisar a Dorothy que prepare tu equipaje.

Ca –Cuando fui a la cocina se lo pedí.

Al –Entonces todo está listo.

Toc toc.

Ca –Adelante.

Lu –Les traigo su cena señor.

Al –Gracias Luci, ponla sobre la mesita por favor.

Lu –Si señor, señorita Candy, aquí está la pastilla y el vaso con agua que me pidió.

Ca –Gracias Luci.

Lu –Permiso.

Al –Pastilla? Te sientes mal?

Ca –No, de hecho es para ti, veo que te duele la cabeza.

Al –Me conoces bien, verdad?

Ca –Si, recuerda que soy tu enfermera de cabecera.

Al –La única mi amor, la única.

Jajaja.

Como sucedía últimamente la cena se termino muy rápido y poco a poco los integrantes en el comedor iban saliendo, solo quedaban la Tía Elroy, Eliza y Richard.

Ri –Todos aquí terminan de cenar muy rápido.

Ez –Lo que pasa es que no tienen modales y por eso se van.

SE –Eliza.

Ez –Lo que no entiendo tía, es que tu se los permitas, en otros tiempos tu misma los hubieras disciplinado, pero ahora.

SE –Ahora cada quien toma sus decisiones y entiendo las razones por las que se van, si me disculpan me duele la cabeza así que me retiro a mi habitación. Buenas noches.

Ri –Buenas noches.

Ez –Buenas noches tía, Richard, vamos al salón, quiero que conozcas toda la mansión.

Eliza y Richard recorrieron toda la mansión, al llegar a la biblioteca, en donde se encontraban todos los jóvenes disfrutando de una charla de sobremesa muy amena.

Toc toc.

Al –Adelante.

Ez –Veo que los modales son cada día peor, ya no respetan que Richard y yo estamos de visita en esta casa y prefieren reunirse aparte, lo vez Candy eres una mala influencia.

Al –Eli…

Ca –Si desean pueden pasar y tomar asiento con nosotros, en realidad nos reunimos aquí por los asuntos de la clínica y el hospital, los negocios y el instituto, consideramos que son algo aburridos para ti Eliza, porque no son temas en los que estés involucrada.

Ez –Ja, esos temas no son propios para una dama de mi categoría, será mejor que nos retiremos a dormir Richard.

Ri –Si Eliza, Buenas noches a todos.

Buenas noches.

Ar –Woao Candy, que manera de contestarle a Eliza.

An –Cuando mencionaste que tomara asiento, me sorprendí muchísimo

St –Pensé que tendría que dormir temprano.

Jajaja

Imitando a Eliza Candy respondió –Es que una dama de mi categoría no soporta las actitudes de mujeres como ella.

Jajajaja

St –Entonces se ausentaran poco tiempo.

Al –Si una semana a lo mucho.

Ar –George ira con ustedes?

Al –Si, porque lo preguntas?

Ar –Me quedare solo en la oficina? Aun no conozco todos los asuntos que hay que arreglar allí.

Al –Se que puedes hacerlo, por eso te dejo a cargo, pero si crees que un tema debe esperar, no hay problema será poco tiempo.

Ar –Esta bien.

Ca –Annie, tú podrías encargarte el miércoles del cuento de los chicos del pabellón infantil?

An –Si Candy

Pa –Y regresaran antes del sábado?

Al –Eso espero, porque Patty?

Pa –Porque sé que es el día en que Candy lleva dulces a la clínica del doctor Martin.

Ca –Es cierto.

St –Si quieren Patty y yo podemos llevárselos ese día.

Ca –Se los agradecería mucho.

——————————————————————————

Eran las ocho de la mañana y ya estaban en camino, la planta se encontraba a unas horas de distancia, pero Albert deseaba llegar temprano para aprovechar la mayor parte del día.

Candy bostezo –Aun no me acostumbro a levantarme tan temprano, tú me tienes muy mal acostumbrada.

Al –Ven, duérmete un rato, te despertare cuando lleguemos.

Ca –Esta bien.

Candy se acurruco junto a Albert y él la tapo con una manta que llevaban.

Tiempo después llegaron a la planta, los trabajadores ya se encontraban laborando y no se dieron cuenta cuando Albert, George y Candy llegaron a las instalaciones y entraron a la oficina del gerente que acababa de ser despedido el día de ayer.  George comenzó a revisar todos los documentos, facturas y papelería que se encontraba en los archivos.

Ge –Estas facturas son de equipos de seguridad, pero no de los que tú solicitaste.

Ca –Aquí hay otras más.

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17 comments

  1. ests muy buena tu historia pero porfis no tardes mucho en subir los siguientes capitulos no queremos olvidar loque llevamos leido gracias por tu tiempo bay.

  2. genial! a Eliza no le salio su “sucio” plan jaja que bueno se lo merecia, en verdad entre más leo esta historia mas me gusta

  3. super este capitulo estuvo buenisimo

  4. chido te felicito y x favor no tardes en escribir el siguiente capitulo

  5. es genial esta historia, esta pagina, en serio que he pasado los mejores momentos leyendo esta nueva historia

  6. Me fascina la historia pero me gustaria que de una vez por todas pusieran en su lugar a eliza con lo que mas le duele!!! Se cree una dama y no es mas que una tramposa envidiosa porfa ponla en su lugar!!! Ya que alberth los expulse de su familia!!!!

  7. Gracias por continuar esta historia. Cuando la vi por primera vez senti que estaba inconclusa. Estos capitulos que estas escribiendo me han hecho revivir lo que sentia de niña al ver esta historia. Por favor no tardes en subir el proximo capitulo. Gracias.

  8. Magnifica historia, que bien que a eliza no le haya resultado su plan, yo diria que es una muy mala dama de sociedad, detestable, jeje
    bueno sigue asi con tu trabajo, la verdad es muy bueno.

    Espero pronto se publique el siguiente capitulo

    Bye…

  9. QUE bien que a Elisa le salio
    el tiro por la culata.

    Que curiosa me dejaste.
    Esperamos pronto la conti.

  10. hola

    me gusta mucho tu historia espero que pronto subas el sisguiente capitulo

  11. que paso contigo cali ya tardaste mucho en subir el sig capitulo porfis no tardes MUCHO gracias y deves en cuando contesta nuestros comentarios bay

  12. aaaah!! te qedo genial!!! no tardes en subir mas =D

  13. en el captulo 16 dicen q se cambiaron de casa o algo asi…no se trasladaron de pagina verdad???

  14. Hola Cali!!! espero que te encuentres muy muy bien! sabes estos capitulos me han parecido muy lindos y sera que la pobre de candy sufria demasiado porque hasta me parece ya mucha felicidad, pero es increible que nos dejas ver a este Albert enamorado y es simplemente maravilloso. Albert es sin duda el principe de nuestros sueños o por lo menos de los mios. sigue adelante con tu talento pero apiadate de nosotras tus seguidoras que morimos por leer la continuacion, creo que esta vez ya nos dejaste intrigadas mas de la cuenta.
    bueno Cali estare esperando lo que siga, saludos y buena vibra desde Nayarit.
    Lupita

  15. que bueno que elisa reciba su merecido que haga lo que haga no separe a candy y albert y reciba su merecido

  16. Me encanta esta buenisisisisimo xD

  17. Q bueno q la odiosa de Eliza no se salio con la suya y la pusieron en su lugar.

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