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Fic “1918” Capítulo 51

28 March 2013 6,757 views

FIC “1918”

por Manzana9

Capítulo 51

Noviembre

 

Fuiste todo amor y toda luz cuando más indefensa me encontraba.

 

Los primeros destellos del astro rey anunciaban un día muy frío ese 1 de noviembre de 1918. Los titulares de los periódicos hablaban de un motín de marineros de la flota de guerra Alemana ocurrido en la ciudad de Kiel. Hartos de esos 4 años de guerra que había llevado a la población a la pobreza, se habían negado a sacar los barcos al Mar del Norte para emprender la última batalla contra los ingleses. En los días siguientes, sus voces de rebeldía llegarían a toda Alemania forzando la abdicación del Kaiser Guillermo II, el 9 de noviembre de 1918, lo que marcaría el inicio del fin de la llamada Gran Guerra.

El Duque de Grandchester se encontraba en casa de Eleanor Baker leyendo con interés las noticias de Europa mientras esperaba en la sala.  Aunque aparentaba serenidad, estaba intranquilo porque sabía en carne propia el desenlace fatal que podría tener la enfermera en caso de que se hubiese contagiado de influenza. Más aún, su primogénito tenía toda la intención de permanecer en el cuarto de la chica sin tomar en cuenta el enorme riesgo que implicaba esa decisión. Richard estaba decidido a sacarlo de ahí para evitar una tragedia mayor. Sin embargo, por el momento parecía imposible.  El actor no entendía razones y permanecía sumido en sus propios pensamientos, subyugado por la desesperación, impotente  al ver que cada hora que pasaba el estado de su amada prometida iba empeorando.  Alrededor de sus ojos se distinguía una sombra oscura, reflejo de la tristeza que sentía al verle sus gestos de dolor ocasionados por la intensa fiebre y la tos.

 

Estaba amaneciendo cuando el Dr. Meyer llegó a casa de la actriz. Había pasado toda la noche de guardia en el hospital y aunque estaba muy cansado no dudó ni un segundo en ir a ver a Candy quien al verlo le regaló una gran sonrisa. Mientras la auscultaba, Terry los observaba impaciente, sin moverse un centímetro de su lado.

– Es influenza – el galeno confirmó el diagnóstico cuando terminó de revisarla.

El actor no dijo nada pero contuvo el grito ahogado que emergía de lo más profundo de su interior. Agachó la cabeza y con el índice y el pulgar de una de sus manos se sostuvo el tabique de la nariz tratando de contener las lágrimas. Los ojos de Candy se humedecieron al escuchar la sentencia del doctor, no tanto por los dolores que tendría que soportar sino por el sufrimiento que le estaba ocasionando al amor de su vida.

– Terry lo siento – apenas balbuceó mientras permanecía sentada recargada entre varios almohadones.

– Tú no tienes la culpa – susurró el actor sin levantar el rostro – los dos estuvimos de acuerdo en que siguieras trabajando hasta el día de la boda.

– Perdóname – insistió – no quería estropearlo todo.

– Basta Candy – levantó el rostro humedecido  – lo único que importa ahora es que te recuperes.

– Él tiene razón – dijo el Dr. Meyer – y vas a tener que seguir todas mis indicaciones si quieres recuperarte pronto. Estás agotada y tu cuerpo está débil así que te espera una larga convalecencia. Ya te dejé preparados los medicamentos pero estaré aquí todas las noches para verte y una enfermera vendrá a revisarte por las mañanas.

– Gracias – dijo el inglés.

– Su estado no se ha agravado – continuó el doctor – ya que por fortuna la enfermedad no está evolucionando como en otros casos.

– ¿Qué significa eso? – el actor levantó el rostro tratando de encontrar alivio en la respuesta.

– Hay personas que han muerto a las veinticuatro horas del contagio – explicó – otras un par de días después pero por alguna razón, aunque Candy presenta todos los síntomas, los signos clínicos  me confirman que la evolución de la enfermedad en su cuerpo no ha sido tan rápida como en la mayoría de los enfermos. Tiene fiebre y tos, pero sus manos y sus labios todavía no muestran una coloración azul.

– ¿Esa es buena noticia? – preguntó Terry.

– Sí, pero no quiere decir que no va a contagiar a los demás ni que no corre riesgo de empeorar si no sigue mis indicaciones.

– ¿Qué tengo que hacer para recuperarme doctor? – preguntó Candy.

– Por lo pronto te olvidarás del hospital y permanecerás en reposo las próximas tres semanas.

– ¡Tres semanas es mucho tiempo! – se quejó la rubia.

– Yo me aseguraré  de que lo cumplas al pie de la letra pecosa – dijo Terry.

– Tú también deberías descansar – dijo el doctor viéndolo de reojo– sería muy irresponsable de tu parte que te enfermaras por no cuidarte. Ella te necesita sano para que continúes con los preparativos de la boda. En esta ocasión Candy fue muy afortunada y al terminar las tres semanas estará lista para ese gran día,  pero si tú caes en cama no te puedo asegurar que corras con la misma suerte.

 

El inglés se quedó observándolo mientras meditaba sus palabras.

 

– Ve a desayunar, toma un baño y duerme hasta que te recuperes del desvelo que tienes – continuó el doctor mientras guardaba el estetoscopio en el maletín –  yo cuidaré a Candy.

– Yo estoy bien doctor – dijo el actor  caminando hacia la ventana – y no voy a separarme de ella.

– No, no lo estás, sólo mírate a la cara – le debatió el galeno con firmeza – y lo que te acabo de decir no es una sugerencia sino una orden Terry.  No quiero verte aquí en las próximas 7 horas hasta que hayas descansado lo suficiente.

 

Al escucharlo el actor sintió que le empezaba a hervir la sangre. Cerró los puños para contener su rabia y se giró mirándolo a los ojos.

 

– Le recuerdo que yo no soy su paciente  y que está en casa de mi madre  – respondió enfrentándolo abiertamente – así que limítese a cuidar de Candy pero no se atreva a darme órdenes.

– Y yo te recuerdo que ella se apellida Andley y que mientras no esté casada contigo su lugar es al lado de su familia – respondió retándolo – si Elroy se entera que Candy se encuentra aquí y que te quedaste a solas con ella toda la noche, armará un escándalo y se la llevará sin que puedas evitarlo además de que pondrás en riesgo su salud. ¿Eso es lo que quieres Terry?

– ¿Me está amenazando? – preguntó levantándola voz, dando un paso al frente lanzándole una mirada de rabia mientras trataba de controlarse para no alterar a la chica.

– Tómalo como quieras – respondió mirándolo a los ojos –  pero no voy a permitir que por tu testarudez te vayas a enfermar o agraves su estado.

 

El inglés lanzó un resoplido y antes de que pudiera decir una maldición, Candy lo llamó desde la cama.

 

– Terry – balbuceó  – no quiero que te enfermes.

– No me voy a enfermar – se acercó sentándose a su lado tomándole la mano – y tú necesitas que alguien te cuide.

– Mi amor  – lo miró a los ojos – no estoy sola, están Emma y tu madre además de la mucama. Ellas también me van a cuidar para que puedas descansar.

– No quiero separarme de ti.

– Yo tampoco pero si no te vas me llevaran con la tía abuela –  susurró mientras corría una lágrima por su mejilla – por favor Terry.

– Está bien – le limpió el rostro con delicadeza – me iré a descansar pero solo porque tú me lo pides.

– Gracias.

 

El  actor  se puso de pie y mirando de reojo al doctor se arrancó el cubre bocas azotando la puerta al salir.

 

– Gracias Dr. Meyer – susurró Candy cuando se quedaron solos – no quiero que Terry se enferme por mi culpa.

– Es bastante testarudo ese muchacho – dijo el doctor sentándose a su lado.

– Pero él sabe que usted tiene razón.

– ¡Vaya manera de demostrarlo! – exclamó irónico – por un momento pensé que me retaría a un duelo.

– No lo juzgue tan mal, está preocupado.

– Y te ama demasiado, ¿o me equivoco?

– No, no se equivoca – respondió la joven sonrojándose.

– ¿Te puedo hacer una pregunta Candy?

– Sí doctor.

– ¿Eres feliz a su lado?

– Mucho

– ¿Lo amas?

– Más que a mi vida.

– ¿Cómo se conocieron?

– Fue hace varios años, por casualidad – recordó – lo vi por primera vez en el barco que me llevó a Londres después de que mi primo Anthony murió.

– Pensé que su matrimonio había sido arreglado.

– No doctor – explicó – él era el hijo rebelde de un duque inglés y yo la huérfana que había trabajado en el establo de uno de los familiares de quien me había adoptado.  Al principio nos encontrábamos por casualidad en una pequeña colina de los jardines del colegio. Él iba a fumar y yo para recordar el orfanato donde crecí.

– ¿Fue en el colegio donde se enamoraron?

– Sí.

 

El caballero sonrió al escucharla y por alguna extraña razón se sintió satisfecho con la respuesta.

 

– ¿Sabes Candy?  Siento como si ya te conociera de tiempo atrás.

– Eso mismo me pasa cuando estoy con usted – sonrió – es algo que no puedo explicar.

–  ¿Has sido feliz en tu vida? – continuó el doctor.

– Sí, tengo hermosos recuerdos del Hogar de Pony, de cuando viví en Lakewood  y de cuando estuve en Londres. Aunque he tenido momentos difíciles nunca me ha faltado el amor y el apoyo de mis amigos.

– Pero supongo que hubo algo que tal vez soñaste con tener algún día, algo que desearas más que nada.

– Sí – respondió sin dudarlo – siempre quise tener algún recuerdo al lado de mis padres, un beso de mi madre, un abrazo de mi padre.

 

La emoción que traspasó al doctor cuando escuchó sus palabras fue tan grande que sintió que los ojos se le llenaban de agua.

 

– Perdóname – habló con dificultad al notar que la enfermera lo miraba con detenimiento mientras se limpiaba el rostro con la manga de su saco  – creo que soy un pobre viejo sentimental.

– No diga eso doctor – la rubia lo tomó de la mano – usted no está viejo y es muy buen mozo.  ¿Cuántos años tiene?

– Voy a cumplir cuarenta y nueve.

– ¿Lo ve? – sonrió – es más joven de lo que supone.

 

Se acercó hacia él y con pequeños y suaves toques le limpió las marcas que las lágrimas habían dejado en su rostro.

 

– Gracias Candy.

– ¿Sabe que tiene muchas pecas?  – dijo de pronto inundándose de una felicidad inexplicable.

– Sí – sonrió el doctor – tengo pecas como tú.

 

Los dos se quedaron mudos sin poder apartar la vista de sus rostros. Candy lo observó con detenimiento tratando de recordar donde había visto esos rasgos que le parecían tan familiares.  La forma de la boca y de la nariz, las pecas y esa sonrisa  tan particular  le provocaron sensaciones nunca antes experimentadas.

 

– ¿Puedo abrazarlo? – preguntó de pronto.

– Claro que sí.

 

Alexander Meyer sintió una gran dicha cuando Candy lo rodeó con sus brazos, algo especial que nunca había sentido con nadie más – es como si abrazaras a tu propia hija – escuchó gritar a su corazón – como si por fin hubieras encontrado aquello que te robaron hace tanto tiempo.

 

Entonces se percató que la rubia lloraba en silencio sobre su pecho. Le acarició los rizos y besó con ternura su rubia cabeza.

 

– Candy,  ¿qué tienes?

– Es solo que me hubiera gustado tener un padre como usted – susurró levantando el rostro para verlo a los ojos.

– Y a mí me hubiese gustado tener una hija como tú.

 

La joven rubia se llenó de felicidad al escucharlo y volvió a recargar la cabeza sobre su pecho. Una hija, ella podría haber sido su hija y él su padre. Un padre y una madre era lo que había deseado desde pequeña para dar y recibir tanto o más amor que el que su corazón regalaba a manos llenas. El sentirse aceptada, protegida, consolada y amada por sus padres había sido su sueño más grande durante mucho tiempo. Sin embargo jamás se preguntó el porqué de su abandono ni la razón de que ningún familiar la reclamara. La Srita. Pony, la hermana María, Annie, Archie, Stear, Paty, Anthony y Albert la habían aceptado y querido como una hija, una hermana o una prima y era mucho más de lo que alguna vez soñó tener. Pero ahora algo se había movido en su interior llenándola de ideas confusas y extrañas. ¿Por qué? No lo sabía ni lo entendía pero tenía la certeza de que no era una simple coincidencia la extraña atracción que sentía por el doctor. Se quedó pensativa escuchando los rítmicos latidos de ese corazón para buscar una respuesta y por alguna razón cerró los ojos y soñó por un momento que ese hombre era su padre.

 

Unos golpecillos en la puerta del cuarto la sacaron de su ensoñación. Se recostó de nuevo sobre los almohadones mientras el doctor se ponía de pie para abrirla.

 

– Vimos salir a Terry corriendo de la casa – dijo Eleanor Baker entrando a la habitación seguida del duque de Grandchester  –  y ni siquiera se despidió, ¿pasó algo doctor?

– Lo mandé a descansar – respondió el Dr. Meyer  – pero lo hizo de muy mala gana.

– Espero que no haya sido rudo con usted – dijo Richard – Terruce suele tener muy mal carácter cuando se enoja.

– Usted disculpará los exabruptos de mi hijo – Eleanor dijo avergonzada –  cuando se aferra a una idea no escucha razones.

– No se preocupen – los tranquilizó el doctor – no es la primera vez que él y yo discutimos y considero que se controló bastante bien en esta ocasión.

– ¿Y cómo lo convenció para que se fuera a descansar? – preguntó la actriz – por más que insistí en que se durmiera un rato durante la noche no me hizo caso.

– En realidad no fui yo quien lo convenció sino Candy – sonrió – bastaron unas cuantas palabras de esta joven para que accediera sin chistar. ¿No es verdad? – preguntó dirigiéndose a la chica quien no pudo evitar sonrojarse.

– Parece que por fin encontró la horma de sus zapatos – sonrió el duque – a Terruce le hará bien casarse y moldear su carácter.

– ¿Y cómo amaneció Candy? – preguntó Eleanor – ¿tiene influenza?

– Sí – respondió el doctor – tiene todos los síntomas pero afortunadamente la enfermedad no ha sido tan agresiva en ella como en otros pacientes.

– Esa es una buena noticia – dijo el duque.

– Sin embargo – indicó –  no podemos confiarnos.  Si no se cuida podría agravarse y complicar su estado.  Por lo pronto deberá permanecer en reposo y descansar lo más posible.

– Aquí te vamos a cuidar hija – dijo la actriz  – y nada impedirá que se casen en diciembre.

– Gracias Sra. Baker – respondió la rubia.

– Te mandé preparar un desayuno delicioso – sonrió – no tardarán en subirlo.

– No es necesario que se tome tantas molestias conmigo.

– No es ninguna molestia  y quiero que te sientas como parte de la familia.

– Muchas gracias – sonrió sintiendo una gran felicidad.

 

En eso, escucharon que alguien tocaba la puerta y vieron que el ama de llaves entraba a la habitación.

 

– Señora, llegaron familiares de la Srita. Candy.  La están esperando en la sala.

– Gracias Emma, diles que bajo enseguida – respondió la actriz.

– Sra. Baker – dijo el doctor – no debe olvidar que las visitas a Candy deberán restringirse y quienes habiten en esta casa no podrán hacerle compañía sin estar debidamente protegidos.

– Sí doctor.

– Y eso incluye a Terry.

– Por supuesto.

– Dígale a la mucama que una vez al día habrá las ventanas de la habitación para que se cambie el aire – indicó, después le dio una hoja de papel – aquí escribí los alimentos que no debe comer y aquellos que la harán recuperarse más rápidamente.

– Le daré sus indicaciones a la cocinera para que sepa qué tipo de comida prepararle.

–  Ahora salgamos – dijo el duque – Candy necesita descansar.

– Gracias por todo Sra. Baker – susurró la enfermera.

– No tienes nada que agradecer hija – sonrió la mujer – sino hubiera sido por ti y el Dr. Meyer tal vez yo no estaría viva.

– Candy – dijo el galeno – voy a bajar un momento para informarles sobre tu estado,  no tardaré.

– Sí doctor.

Los tres salieron por la puerta dejando a Candy con una sensación de vacío.  ¿Qué había pasado minutos antes de que entraran Eleanor Baker y el duque?  ¿Por qué se sintió triste al tener que separarse del doctor?  ¿Por qué le tenía tanta confianza?  Recordó que solo con Albert había sentido algo similar, una llamada del corazón, un amor fraternal, un impulso por compartir sus sentimientos más profundos. Pero ahora le había hablado de sus sentimientos al doctor. ¿Quién era Alexander Meyer? ¿Cómo había llegado a su vida para ser parte de ella?  Recordó sus palabras y sonrió. No sabía las respuestas pero estaba segura que no quería que se alejara de su vida.

La Sra. Rothschild y Arthur se encontraban esperando en el recibidor de la casa cuando vieron bajar por las escaleras a la actriz, al duque y al doctor.

– Buenos días – dijo Lizzy acercándose a saludar a la dama – soy Elizabeth Rothschild, la hermana de Albert y él es mi hijo Arthur. Le pido una disculpa por venir a su casa a importunarla a estas horas de la mañana pero estábamos preocupados por Candy.

-Buenos días Sra. Rothschild, yo soy Eleanor Baker, la madre de Terry – sonrió – no tiene por qué disculparse. Los familiares de Candy siempre serán bienvenidos en mi casa.

– Muchas gracias.

– Buenos días señora, duque de Grandchester – saludó el joven.

– Buenos días Arthur.

– ¿Y cómo está ella? – preguntó la Sra. Rothschild.

– Candy tiene influenza – respondió el doctor.

– ¿Está grave papá? – preguntó el joven mostrando un gesto de preocupación – ¿hay algo que podamos hacer por ella?

– No te preocupes hijo, Candy va a estar bien.

– ¿Usted es su papá? – Richard Grandchester preguntó sin disimular su sorpresa.

 

Un tenso silencio se interpuso entre ellos. Lizzy entendió lo que pasaba y fue la primera en hablar.

 

– Duque de Grandchester por la amistad que hubo entre mi difunto marido y usted creo que le debo una explicación.

– Sra. Rothschild no es mi intención incomodarla y las explicaciones no son necesarias.

– Me sentiría más tranquila si escucha lo que tengo que decirle – dijo Lizzy – no quiero que haya ningún malentendido ahora que se unirán nuestras familias ni que se entere por terceras personas lo que me sucedió.  Lo mejor es que yo misma le diga la verdad.

– Como  guste Sra. Rothschild.

– ¿Necesitan hablar a solas? – preguntó Eleanor – pueden pasar al estudio, nosotros esperaremos en la sala.

– Creo que ambos tienen que escuchar lo que tenemos que decirles – dijo Lizzy – ustedes como padres de Terry tienen que saber la verdad sobre la familia de Candy ya que aunque ella no lleve nuestra sangre, si lleva nuestro apellido.

– Adelante.

 

Los cinco pasaron a la sala. Ralph se sentó junto a Lizzy y la tomó de la mano para apoyarla.  Elizabeth Marie Andley tomó aire e inició la narración de lo que comenzó 25 años atrás cuando conoció a Ralph Alexander Meyer.  Richard y Eleanor escucharon con atención la trágica historia de amor y se dieron cuenta de que tenían mucho en común.  La posición y el dinero los había separado como a ellos  y ahora luchaban por una nueva oportunidad para ser felices y recuperar el tiempo perdido.

 

– Espero que lo que acaban de escuchar no influya sobre su decisión de aceptar a mi sobrina en la familia – habló Lizzy al terminar el relato.

– Sra. Rothschild – dijo Eleanor conmovida – le aseguro que después de lo que nos ha confiado, se ha ganado mi admiración. Solo espero de todo corazón que algún día recupere a su hija.

– Gracias Sra. Baker.

– Por mi parte le agradezco sus palabras – dijo el duque – tal vez sentí que merecía una explicación por la amistad que tuve con el Sr. Rothschild pero le aseguro que soy el menos indicado para juzgar sus acciones. Ya que usted nos ha hablado con la verdad, ahora es mi deber decirle que yo también cometí un error el cual sigo pagando y pagaré hasta que pueda resarcir el daño que le hice a Terry y a su madre.  Le adelanto que me voy a divorciar de la duquesa y que mi familia será objeto de habladurías en Londres. Espero que aun así su familia no rechace el compromiso entre Candy y Terruce.  Tenga la certeza de que por mi parte tendrá todo el apoyo necesario para encontrar a su hija. También les reitero mi amistad y mi agradecimiento por haber cuidado de Eleanor cuando enfermó.

– Gracias duque de Grandchester – dijo el doctor complacido.

– ¿Por qué no continuamos charlando en el comedor? – los invitó Eleanor – el desayuno ya está listo.

– No queremos importunar – dijo Lizzy – además yo quisiera ver a Candy.

– No es ninguna molestia y nos encantará que nos acompañen.

– Será agradable desayunar con ustedes – dijo el duque.

– Está bien – aceptó el doctor – nos quedaremos a desayunar.

– Entonces pediré que vayan poniendo los cubiertos – sonrió Eleanor.

– Lizzy, recuerden que no deben acercarse a Candy  –  indicó el doctor, después se dirigió al duque – espero que me permita hacerle compañía mientras esperamos duque de Grandchester. Me gustaría charlar con usted sobre Candy y su hijo.

– Por supuesto y por favor  llámeme Richard, los títulos nobiliarios llegan a estorbar aquí en América.

– Emma los llevará a la habitación de Candy – dijo Eleanor señalando al ama de llaves – les avisaré en cuanto esté todo listo.

– Muchas gracias por sus atenciones, no tardaremos – Lizzy y Arthur salieron de la sala siguiendo a la mujer.

 

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Terry llevaba un par de vasos estrellados en la pared y media docena de maldiciones habían salido de su boca  desde que había llegado a su departamento. El  saco, el corbatín y los zapatos estaban regados por la sala, y un pan untado con mantequilla y mermelada  a medio morder estaba tirado a un lado de una de las patas de la mesa. Caminaba de un lado a otro como tigre enjaulado vociferando entre resoplidos y exclamaciones llenas de furia.

 

– ¡¿Pero quién se cree ese tipo?!  –  gritó con fuerza – ¡¿cómo se atrevió a amenazarme?!  ¡Llevarse a Candy con la vieja Elroy!  ¡Entonces si pondría en riesgo su vida al lado de esa bruja!  ¡Siete malditas horas!  ¿Qué piensa ese doctorcito que voy a hacer en siete malditas horas? ¿Cantar bajo la lluvia? ¡Imbécil! – se sentó en el sofá agachando la cabeza sosteniéndola entre sus manos – ¿por qué te tuviste que enfermar Candy? ¿Por qué no me escuchaste pecosa testaruda?  ¿No ves que me está matando esta espera? Prometiste que te besaría al llegar al departamento, dejaste que me alimentara con tu promesa pero sabías que no iba a ser posible – suspiró – ahora me siento como si estuviera expiando mis culpas. ¿Pero por qué así? ¿Por qué no fui yo el que se enfermó? Daría lo que fuera por ser el que estuviera en cama y no tú mi amor. Eres mi perdición pecosa y ya no sé qué hacer con tanto amor. Me duele no estar a tu lado, me duele verte enferma, me duelen las palabras del doctor. Por más que te ame, todavía eres una Andley y no tengo ningún derecho sobre ti. ¡Malditos papeles, malditas ceremonias! – exclamó desesperado lanzando un cojín a la pared –  ¡y ese doctor que no pierde la ocasión para restregármelo en la cara! – se recostó en el sillón  – ahora tendré que seguir esperando por ti mi tarzán pecosa, pero ya estamos en noviembre. Noviembre – suspiró – pasado mañana cumplimos tres meses de novios, tres meses que no cambiaría por nada del mundo. Tenía planes para esa noche. Quería invitarte a salir, quería bailar y dormir a tu lado toda la noche – se acurrucó en el sofá – pero ahora todo tendrá que esperar. Ahora quiero soñarte en medio de mis sábanas, entre mis brazos,  gritar en tu piel cómo me enloqueces,  agitarte por dentro, descubrir todas las pecas de tu cuerpo, besarlas una por una, morderte despacio desde el cuello hasta la punta del pie, oírte decir mi nombre con tanto amor que no necesite escuchar nada más  por el resto de mi vida – cerró los ojos  y poco a poco cayó en un profundo sueño.

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Esa misma mañana por fuera de la mansión Andley en Chicago, un hombre vistiendo gabardina y sombrero tocó a la puerta. Una de las mucamas abrió sorprendiéndose al verlo.

 

– Buenos días.

– Buenos días señor, ¿en qué puedo servirle?

– Quiero hablar con el Sr. William Andley. ¿Me puede anunciar por favor?

– El Sr. Andley no se encuentra en la ciudad.

– El asunto que tengo que tratar con él es de suma importancia. ¿No sabe cuándo regresará?

– No lo sé señor – indicó la mucama – al parecer está en Nueva York y no tiene fecha para su regreso.

– ¿Puedo hablar con su administrador o con el Sr. Archiebald Cornwell?

– Ninguno de ellos se encuentra en casa, al parecer están con el Sr. Andley, pero dígame su nombre para avisarle al Sr. Andley en cuanto regrese.

– Soy el detective Clark.

 

Al escuchar el nombre, la mucama abrió los ojos sin poder disimular su nerviosismo.

 

– ¿Naty quién es? – se escuchó una voz masculina desde el interior de la casa.

– Buscan al Sr. Andley – respondió la mucama. En eso el chofer de la casa apareció tras la puerta y al ver al hombre, despidió a la mucama.

– Puedes retirarte Naty – ordenó el chofer – yo atenderé al caballero.

– ¡Sí señor! – la mucama se fue corriendo, dejando solos a los dos hombres.

– Buenas días señor, soy Donald Crawford, el chofer de la familia. ¿Puedo ayudarlo en algo?

– Disculpe que haya venido tan temprano pero es importante que hable con el Sr. Andley, soy el detective Clark.

 

El chofer al escucharlo cerró la puerta e invitó al detective a caminar por los jardines para evitar que los demás sirvientes escucharan la conversación.

 

– Supongo que trae información sobre la hija de la hermana de Sr. Andley.

– Así es – dijo el detective – ¿quién se lo dijo? Se supone que la información es confidencial.

– El administrador me informó sobre el asunto y me mandó un telegrama para que estuviera alerta sobre su visita Sr. Clark – explicó el chofer – el Sr. Andley enfermó gravemente y estará indispuesto por varias semanas, por eso no se encuentra aquí.

– Entiendo.

– ¿Quiere darme los detalles?

– Aquí tengo el reporte sobre la  investigación que realicé – dijo sacando un sobre de su gabardina – pero le puedo adelantar que al parecer la niña murió.

– ¿Es lo que concluye en su informe?

– Sí.

– Pero está usted seguro?  ¿Cómo lo supo?

– Creo que conoce la historia,  ¿no es así?

– Sí – respondió el chofer –  la esposa del cochero se llevó a la niña pero no pudo hacerse cargo de ella.

– Así es, por lo que me di a la tarea de buscar a los hijos de la pareja para saber lo que pasó después y en Lakewood localicé a uno de ellos – explicó el detective –  Timothy Blumer, el más joven de los cuatro quien en ese entonces tenía 8 años. Como se negó a hablar, lo amenacé con acusar a su familia con la policía si no me decía la verdad.

– ¿Y qué fue lo que le dijo?

– Lo único que recuerda es que su madre le ordenó a sus hijos mayores, unos adolescentes quienes tenían 18 y 15 años, que regresaran a Lakewood con la niña y que buscaran entre sus amigos a una familia que quisiera hacerse cargo de ella. El día que llegaron al pueblo había nevado mucho. Se perdieron poco antes de llegar porque la nieve había borrado los caminos y como estaban cansados y tenían hambre y frío se les hizo fácil dejar arropada a la criatura bajo unos arbustos  por un lugar poco transitado para no tener que cargarla mientras buscaban alimento y refugio. Cuando horas después fueron a buscarla ya no la encontraron y asustados se regresaron al día siguiente a Chicago. No sé si ese tal Timothy Blumer me haya dicho la verdad. Tal vez inventó la historia para que lo dejara en paz o es posible que ese par de insensatos  vendieran o regalaran a la niña a los gitanos a cambio de dinero.

– ¿De verdad cree lo que me está diciendo?

– Eso sería lo mejor que le hubiera podido pasar a la criatura – dijo el detective – ya que es prácticamente imposible que una bebé indefensa sobreviviera sin  morir congelada o presa de algún animal hambriento.

– ¿Por eso concluyó que la niña está muerta?

– Sí – indicó el Sr. Clark – llevo muchos años en esta profesión y créame, los milagros no existen.

– Disculpe que insista señor pero, ¿no ha pensado en la posibilidad de que un alma caritativa recogiera a esa bebé? Además, nunca se encontró el cuerpo de la pequeña.

– ¿Cómo sabe eso? – preguntó el detective.

– Yo era caballerango de los Andley en Lakewood en esa época y conocía a todos en el pueblo. Le aseguro que cualquiera de ellos hubiera ayudado a una bebé indefensa de haberla encontrado o se habría corrido el rumor de su muerte si eso hubiera pasado.

– Si lo que me dice es cierto, aún quedan dos preguntas en el aire – meditó el Sr. Clark – ¿quién recogió a la niña y a dónde la llevo?

– No lo sé, solo le puedo decir que ninguna de las familias del pueblo se quedó con ella – indicó el chofer – hubiera sido muy conocido.

– Entonces eso refuerza mi teoría de que la niña murió – resopló el detective.

– Perdone que insista pero ¿ya preguntó en el orfelinato? – dijo de pronto el chofer – tal vez alguien la dejó ahí.

–  No sabía que hubiera orfelinatos en Lakewood.

– Hay uno a pocas millas de ahí y se llama el Hogar de Pony, cualquiera en el pueblo le indicará el camino.

– Gracias por la información – dijo el detective – le aseguro que lo visitaré.

– ¿Quiere que le entregue el sobre al Sr. Andley?

– Sí por favor, y dígale que en dos semanas le traeré otro informe. Haré una investigación en todos los orfelinatos de la zona – indicó – tal vez ahí encontremos la respuesta. Espero que  para entonces ya se encuentre restablecido.

– Yo le haré llegar la información lo más pronto posible.

– Hasta luego Sr. Crawford y gracias por su ayuda.

– Buena suerte Sr. Clark.

 

El detective dio media vuelta y se alejó caminando rápidamente. El chofer tomó el sobre y lo guardó en el bolsillo de su saco – estoy seguro que en el Hogar de Pony encontrará la respuesta Sr. Clark – susurró el chofer – si las coincidencias y los milagros existen, es posible que una pequeña que tuvo la suerte de ser recogida por un pobre caballerango hace 20 años, sea la misma niña que están buscando.  Seguramente hará felices a muchos cuando entregue ese reporte.  La verdad tarde o temprano sale a la luz, y la justicia siempre va de la mano con ella.

 

El Sr. Clark caminaba pensativo por las calles todavía desiertas en esa mañana fría cuando sintió que dos hombres lo seguían. Aceleró el paso pero pronto le dieron alcance y no tuvo más remedio que detenerse al sentir el cañón de una pistola en la espalda.

 

– ¿Qué quieren? No traigo dinero – dijo en tono sombrío.

 

En eso, un auto de color negro se les acercó. Rápidamente uno de los hombres le vendó los ojos y los tres se subieron al vehículo el cual arrancó de inmediato tras lo cual, le amarraron las manos al detective.

 

– Por tu propio bien más vale que nos digas la verdad – escuchó una voz chillona después de varios minutos de andar en el auto que se dirigía a las afueras de la ciudad.

– ¿Qué quieren saber?

– ¿Qué decía ese reporte?

– No puedo decirlo, es confidencial – en cuanto dio la respuesta sintió un golpe duro y preciso en el estómago que lo hizo lanzar una exclamación y retorcerse en el asiento por el dolor.

– No estamos jugando – dijo la voz – tenemos órdenes de sacarte toda la sopa así que te aconsejo que colabores o nos vamos a divertir contigo – al terminar, el detective sintió un puñetazo en el rostro.

 

Un hilo de sangre comenzó  a correr por sus labios. Esos tipos eran matones contratados por alguien de la familia y no estaban jugando. Por su profesión, no era la primera vez que el detective se enfrentaba a una situación así y por experiencia sabía que lo único que podía hacer era ganar tiempo y correr con un poco de suerte para poder escapar de sus captores.

 

– Está bien – dijo jadeando – les diré lo que quieren saber pero ¿por qué es tan importante esa niña?

– Voy a ser bueno contigo para que lo entiendas – escuchó que una voz grave y burlona le respondía – estamos hablando de mucho dinero, millones de dólares. Las familias dividen las fortunas y las fortunas repartidas también dividen el poder.  A nadie en la familia le conviene que esa niña aparezca.

– Cállate – le ordenó el hombre al volante – no abras el pico de más.

– ¿Por qué? – se enojó el matón – no vivirá para contarlo.

 

El Sr. Clark comenzó a sudar frío al escucharlo pero hizo un esfuerzo por permanecer tranquilo.  Su sexto sentido le indicó que era mejor no decir toda la verdad y rápidamente ideó un plan para evitar que los matones fueran tras su pista.

 

– Entonces no tienen nada que temer – dijo de pronto.

– ¿Por qué?

– Esa niña murió.

– ¿Estás seguro?

– Sí, es lo que dice el reporte.

– Entonces, ¿qué tanto hablabas con el chofer de la casa?

– Le explicaba mis conclusiones.

– ¿Y qué te dijo?

– Le dará el sobre al Sr. Andley.

 

Los tres hombres se vieron las caras haciendo un gesto de satisfacción.

 

– ¿Cómo sabemos que nos estás diciendo la verdad? – preguntó el hombre al volante.

– Me van a matar sin importar lo que les diga – respondió el detective – no veo la razón para mentirles.

– Ni tampoco para que no lo hagas – dijo la voz chillona.

– Si no me creen ese es su problema, esa niña murió y lo comprobarán si leen el informe.

 

Todos guardaron silencio mientras el auto seguía andando.  Poco después se escuchó que se apagaba el motor. El detective sintió un viento helado colarse por las ventanas así como un ligero aroma a pino. Dedujo que estaban en el bosque, el lugar perfecto para matarlo sin testigos.

 

Los tres hombres salieron del auto y se alejaron un par de metros. El detective solo alcanzó a escuchar que discutían en voz alta y que uno de ellos se imponía sobre los otros dos.  Después de un par de minutos escuchó que abrían la puerta del vehículo.

 

– Bájate y camina – ordenó el hombre de la voz grave.

 

El detective hizo lo que le ordenaban y se encaminó hacia la espesura del bosque. Llevaba más de 50 pasos cuando chocó contra un árbol y sin pensarlo dos veces restregó la cabeza contra el tronco para quitarse la venda y así salir corriendo en un intento por escapar de sus secuestradores. Era riesgoso pero no tendría otra oportunidad para salir vivo.  Sin embargo, unos cuantos pasos más adelante  se escucharon dos disparos detrás de él.

– ¡Vámonos rápido! – gritó el chofer del vehículo – ¡vienen dos autos para acá!

– ¿Le diste? – preguntó  el hombre de voz chillona mientras se subía al automóvil.

– Si – respondió el hombre de voz grave – nunca fallo un disparo desde esa distancia, además lo vi caer.

– Entonces arranca – le ordenó  al chofer –  ya no hay nada que hacer aquí y tenemos que prepararnos para otro trabajo.

– ¿En Chicago?

– No, en Nueva York.

 

Se escuchó el rugir del motor al encenderse, el chofer pisó el acelerador y dando vuelta al volante se encaminó  de regreso hacia la ciudad de los vientos.

­­­­

­­­­­­­­­­­­­________________________________________________________________________

 

Horas después Terry despertaba malhumorado y adolorido de la espalda.  Revisó su reloj y vio que eran más de las cuatro de la tarde. Lanzó una maldición. Había dormido más la cuenta. Se sentó rápidamente y echó un vistazo a su alrededor. La sala era un desastre,  además estaba hambriento y necesitaba cambiarse.  Recogió los pedazos de vidrio, el pan, la ropa, y ordenó los cojines de la sala. Cuando terminó de limpiar fue directamente a tomar un baño. El agua tibia lo ayudó a relajarse. Entonces cerró los ojos un momento y recordó lo que había pasado en la mañana. ¿Quién le aseguraba que no moriría si caía enfermo? El sólo pensarlo lo estremeció. Muy a su pesar reconoció  la razón que tenían las palabras del doctor y se juró así mismo tragarse su orgullo para evitarle más pena y dolor a su familia y a Candy. Salió del baño envuelto con una toalla alrededor de la cintura. De pronto lo asaltó una duda, ¿seguiría Candy en casa de su madre? Se vistió rápidamente sin siquiera percatarse de su incipiente barba y salió del departamento con la esperanza de que el doctor no hubiera cumplido su amenaza.

 

Eleanor Baker se encontraba en la cocina dando instrucciones para la cena cuando escuchó que Terry  entraba a la casa preguntando por ella. Al escuchar que la llamaba por segunda vez salió a su encuentro.

 

– Terry, buenas tardes.

-¡Mamá! – exclamó el actor en cuanto la vió -¿dónde está Candy?

– En su habitación ¿dónde más iba a estar?

– ¿Y el Dr. Meyer?

– Se fue después del desayuno.

– ¿Mencionó algo sobre llevársela de aquí?

– No, ¿por qué habría de hacerlo?

– No lo sé.

– ¿Pasa algo? – preguntó mirándolo con curiosidad – ¿está todo bien?

– Olvídalo mamá – se pasó la mano por el cabello – creo que estoy preocupado por Candy.

– Hijo, ella se va a recuperar – lo tomó del brazo tratando de animarlo – ha tenido tos y fiebre bastante alta pero está de buen ánimo.

– Voy a verla – dijo dando media vuelta.

– Espera Terry, tiene visitas.

– ¿Visitas? – preguntó molesto girándose para ver a su madre – ¿qué no se supone que están prohibidas?

– En la mañana vinieron la Sra. Rothschild y su hijo Arthur a nombre de Albert pero ahorita están con ella el Dr. Girard, el Dr. Karl Meyer y Noemí, su amiga enfermera.

– Ya veo – dijo entre dientes.

– Terry, tu padre está esperándome en el comedor. ¿Por qué no cenas con nosotros mientras esperas a que termine la visita?  Supongo que no has comido nada.

– ¿Tan temprano?

– ¿Ya se te olvidó que los ingleses cenan antes de las 6?

– Es verdad – sonrió levemente – ¿cómo sabes que no he comido?

– Conozco a mi hijo – sonrió.

 

Comenzaron a caminar hacia el comedor pero tres pasos más adelante, el actor se detuvo.

 

– Mamá ¿te puedo hacer una pregunta?

– Sí.

– ¿Qué hay entre el duque y tú?

 

Eleanor se tomó las manos tratando de disimular su nerviosismo. Pero era una actriz consumada así que tomó aire y respondió con la mayor tranquilidad.

 

– Nada – respondió – solo somos viejos amigos.

– A mí no me engañas – Terry susurró acercándose a ella – no soy un niño como para no darme cuenta de que no ha salido de esta casa desde ayer.

– Terry, tu padre quedó muy afectado por la muerte de Richard.

– Y seguramente tú te ofreciste para consolarlo – dijo burlón – me has decepcionado, no pensé que cederías tan fácilmente a sus juegos de seducción.

– Desde hace años dejé de justificar mis acciones frente a los demás, no tengo por qué darte explicaciones de lo  que haga o deje de hacer – lo miró molesta y comenzó a caminar alejándose de él.

– Espera – la alcanzó tomándola del brazo mirándola a la cara.

– ¿Qué quieres?

– Tienes razón, no soy nadie para pedirte explicaciones, pero me preocupa que vayas  a salir lastimada.

– Ya no soy una niña Terry.

– Pero eres mi madre Eleanor – al decir esto pasó el dorso de la mano sobre su mejilla – y no quiero verte sufrir cuando él regrese a Inglaterra.

– Hijo – lo tomó de la mano –  ayer por la noche cuando nos quedamos a solas me pidió que habláramos. Necesitaba desahogarse. Me contó lo que le pasó a tu hermano y cómo lo vio morir después de muchas horas de agonía. Nunca lo había visto llorar así  y lo invité a que se quedara en tu habitación. No pasó nada más.

– ¿No estás jugando con fuego?

– Sé muy bien lo que hago.

– ¿Y él?

– Quiere que volvamos a estar juntos.

– Pero sigue casado con la cara de cerdo.

– Va a divorciarse.

– ¿Te lo dijo?

– Así como lo oyes. Ya no soporta vivir a su lado después de que comprobó que Richard se enfermó por su culpa.

 

Terry apretó los puños y cerró los ojos frunciendo el entrecejo.  Eleanor notó su malestar y se acercó a abrazarlo. Al sentir la cercanía de su madre, suavizó la expresión de su rostro y correspondió al abrazo.

 

– Todo va a estar bien Terry.

– ¿Todavía lo amas?

– Sí.

– Espero que sean muy felices mamá.

 

Se miraron a los ojos sin decir nada más.  Después Eleanor lo besó en la mejilla y el actor le ofreció el brazo para caminar juntos hacia el comedor.

 

 

La condición de Candy se agravó esa noche.  Yacía inmóvil en la cama con la charola de la cena aún intacta en su mesita de noche. Terry acababa de ponerle toallas húmedas en la nuca y en la frente mientras la miraba con un corazón arremolinado por muchos sentimientos encontrados. La fragilidad y languidez de su delicado cuerpo lo aterraba y más cuando veía cómo se agitaba mientras soportaba otro doloroso  ataque de tos. Los tortuosos gemidos que salían de sus labios los sentía como pequeñas dagas que se le encajaban una a una en el pecho. Estaba desesperado. No sabía qué hacer para ayudarla, para disminuir un poco el sufrimiento que se reflejaba en su rostro y en esos labios  finos que tanto amaba  y que se veían más delgados por la tonalidad azulosa que mostraban. Ella no sonreía, de su boca solo salía un sordo ronquido ocasionado por la dificultad que tenía al respirar.

 

Terry se acercó sentándose a su lado en una silla. Esos ojos grandes y llenos de vida que tanto amaba ahora estaban cristalinos y apagados. Entonces notó que dos solitarias lágrimas bajaban por sus sienes y se perdían entre los rizos dorados que reposaban sobre la almohada. Sintió que el pecho se le oprimía. No soportaba verla sufrir. Era demasiado. Quería abrazarla, cobijarla, hacerle sentir su amor de alguna manera. Levantó con cuidado la parte baja de la sábana que la cubría y contempló sus pies desnudos. Eran pequeños y delicados y su palidez contrastaba con el tono más oscuro que mostraban sus dedos. Se hincó a un lado de la cama y comenzó a acariciárselos. Estaban fríos, muy fríos.  Se aferró a ellos rodeándolos con un brazo para tratar de calentarlos. Después los besó y recostó la cabeza sobre sus piernas desnudas llorando en silencio – Candy – susurró apenas abriendo los labios besándole de nuevo los pies – tienes que estar bien. Dime qué quieres que haga, qué necesitas – el silencio continuó en la habitación apenas interrumpido por el crepitar del fuego en la chimenea – ¿recuerdas la canción que bailamos cuando te regalé el gramófono? – continuó –  te prometí que cuando estuviéramos solos la cantaría para ti – su voz clara y afinada llenó entonces la habitación en un gesto desesperado por hacerla sentir bien – “amor mío, mi corazón era como un jardín donde no florecía rosa ni el más divino lirio, donde era escaso el pájaro feliz, y se escuchaban solitarios los caminos. Oscuro y triste estaba mi corazón, el amor era mío. Ahora el amor es mío, mil flores sin marchitar florecen en mi jardín, y en cada camino brillan, el verano desatendido vuela bajo un cielo azul o nublado.  Dios mantiene íntegro mi jardín, el amor es mio…”  * – cuando terminó de cantar, escurrían gruesas lágrimas de sus ojos.

 *(Love is mine, Gartner  & Clarence)

 

– Terry ¿dónde estás? – escuchó a Candy en un susurro. Tenía los ojos cerrados pero sudaba copiosamente y tenía el rostro enrojecido.

– Candy aquí estoy – la tomó de la mano.

– ¿Por qué te vas? No me dejes – gimió con dolor.

– ¡O dios! ¡Está delirando!  – exclamó Terry desesperado – ¡Aquí estoy mi amor! ¡Abre los ojos Candy! ¡Aquí estoy!

 

La joven permaneció inmóvil  apenas susurrando con voz trémula – tengo sed.

 

El inglés se puso de pie y le sirvió una taza de agua que todavía estaba tibia. Después   le colocó un almohadón por detrás para ayudarla a sentar – toma – le acercó la taza inclinándola  hacia su boca – bebe un poco – ella comenzó a dar pequeños e irregulares sorbos que dejaban escurrir gotas por la comisura de sus labios bajando por su cuello hasta mojarle el pecho. Cuando estaba por terminarse el agua, su agotado cuerpo cayó rendido sobre los almohadones. Terry tomó su pañuelo para limpiar el rastro que había dejado el agua. Después le quitó las toallas de la frente y de la nuca para humedecerlas de nuevo.  Le cubrió los pies con la sobrecama y colocó un par de leños en la chimenea. Permaneció a su lado toda la noche,  rogando para que las horas pasaran rápidamente y que al amanecer  una sonrisa volviera a iluminar su rostro.

 

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Comentarios

comentarios

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89 Comments »

  • manzana9 dice:

    Estimadas lectoras,

    mil gracias por el entusiasmo que muestran para leer “1918”.

    En ocasiones, no se tiene el tiempo ni la inspiración para escribir tan rápido como uno quisiera. A veces es necesario trabajar una idea varios días, buscando las palabras adecuadas y las frases precisas para alcanzar el objetivo deseado.

    ¿Por qué tanto sufrimiento? Se preguntarán algunas. ¿Por qué Terry tiene que sufrir de esa manera? Porque la vida también tiene esos momentos los cuales son necesarios para crecer y ser mejores personas.

    ¿Se imaginan a ese rebelde cuidando con tanta ternura y sacrificio a Candy? Eso es amor, es el más puro y delicado amor que puede haber entre dos seres que se aman. No podía faltar ese matiz de tan bello sentimiento entre ellos dos. ¿No creen?

    Empiezo a escribir de inmediato el siguiente capítulo.
    Gracias por su paciencia y nos estamos leyendo.

  • Rossy dice:

    Mil gracias!!!! Las lágrimas son resultado de tus palabras y de lo bien que llevas la historia!!
    Me imagino a Terry a siento su desesperación y angustia !!!

    Por favor no dejes que Elroy haga más daño, ya ha hecho suficiente!!!
    Estaré como siempre, ansiosa de leer la continuación !!!

    Mil gracias!!! Fabulosa !!!

  • virgy dice:

    grasias manzanita por el capitulo que como siempre es exelente en verdad y tienes mucha razon esos detalles son indiespensables en una pareja para hacer mas fuerte el lazo que los unira muchas grasias siempre me dejas con la ansia de mas…felicidades eres una exelente escritora…saludos desde acapulco :)

  • maripili dice:

    gracias manzanitas, me sigues sorprendiendo con la historia, espero pronto que todo salga a la luz y que esta hermosa historia tenga un hermoso fin y si tienes razon hay que sufrir para crecer como persona y saber valorar esas personas que siempre estan a nuestro lado como nuestro protagonistas estan viviendo, espero que pronto bajes la continuacion y le des ese hermoso final que tanto esperamos

  • deby dice:

    manzanita estupendo capitulo alguna vez as pensado en hacer un libro este capitulo me fasino espere dias para leerlo manzanita tu fic es la razon por la cual no duermo lo e leido 3 veces
    cuidate manzanita

  • ccc dice:

    manzanita gracias,gracias,gracias por este esperado capitulo la verdad manzanita con lo que voy a escribir tal ves me lleguen varios tirones de orejas pero la verdad que esta historia 1918 dejo chico a reencuentro en el vortice,tu historia lo supero con creces mis felicitaciones.

  • nina12 dice:

    Manzanitaun capítulo muy emotivo y triste, gracias por cautivarnos con esta historia.

  • vady dice:

    Gracias manzanita x tan linda historia,t luces tu trabajo es inpecable,y m comen las ancias c saber mas d la historia besos y abrasos ;)

  • vero dice:

    gracias por este capitulo y se que es dificil haer esta actividad no lucrativa pero si gratificada con comentarios sinceros y la satissfaccion de hacer algo hermoso), al lado de tus manzanitos y tu rol actual, pero en cada capitulo haces que me llene de mas emocion y de quere saber que pasa mas a delante, asi que deseo que la imaginacion y la fluides de ideas, no pase pronto para poder continuar con el siguiente capitulo en 15 dias claro que si lo pudieras poner antes pues seria mucho mejor!! gracias otra vez y please que mi Terry ya no sufra tanto!!!;)

  • Rebeca dice:

    Gracias, muchas gracias Manzanita por deleitarnos con otro capitulo mas y muy esperado ahora comprendo porque decias que Terry estaba muy enojado :) Hay Terry no cambiaras con ese caracter pero no importa a el le perdonamos todo jejeje!!!! Ojala que pronto se mejore Candy y estoy de acuerdo con las chicas de que Elroy ya reciba su merecido, la verdad no quiero que esta linda historia todavia termine alcontrario con toda esa creatividad que tienes al escribir yo se que nos daras mas de este fic…. \^-^/ Espero que pronto actualizes porque la verdad se me hizo cortito…. Cuidate y aqui estoy en el siguiente bye :) :)

  • valeria andrew granchester dice:

    q hermoso capitulo ..!!! me encanto !! mil graciss manzanita me encanto esperamos con ancias el siguiente capitulo !! felicidades por tan bella historia

  • landázuri dice:

    Manzanita por favor no tardes tanto!!! espero el proximo capitulo en 15 días. Me dejas con tanta incertidumbre. Muy bueno tu fic y excelente capitulo…

  • Mery Bella dice:

    maravilloso valio la pena la espera no nos abandones tanto y si imaginar a terry cuidando a su amada con todo el amor que le profesa es genial

  • Amy Grandchester dice:

    muy bueno este capitulo manzanita, pero se me hizo cortito jajajaja
    esperare con ansia loca el siguiente capitulo…

    y “CCC” como eres, REEV es otra onda y con ello no digo que “1918” no de el ancho hee, pero mientras Alys Avalos o Manzanita sigan escribiendo sobre Candy y Terry es genial!!

    :D

  • lanena d(-.-)b dice:

    Gracias a ti Manzana por hacer de esta historia unas de mis favoritas,y como dices del sufrimiento de Terry creo que cualquier persona enamorada como Candy y Terry los están en su lugar harían lo mismo,me encanto el capitulo no tardes porfis, ;)

  • Ana dice:

    Muy buenos este cap mil gracias manzanita y pobre Terry
    Espero pronto el siguiente capítulo gracias por esta historias deber
    da es muy bonita

  • Isabel dice:

    Madre mía, eres la mejor! Me encanta tu fic. Como te dije anteriormente podías escribir un libro con otra historia por supuesto, seguro que lo harías genial. Estoy ansiosa por leer el siguiente capítulo y tarda lo que tengas que tardar porque si el resultado es el habitual merece la pena la espera! Un beso Manzanita gracias!

  • Anonymous dice:

    manzanita me gusto,espero que mi candy se recupere pronto me da gusto que mi terry la esten cuidando ,eslla es es amor de su vida ,avisame cuand o vas a publicar el cap 52,que pasara si candy es hija del dr meyer y de lizzy

  • ccc dice:

    tanta intriga en este capitulo que va a suceder que quieren estos matones habran asesinado al detective y ahora ellos van a nueva york intentaran hacerle daño a albert o a elizabeth,sera elroy quien contrato a estos matones por que a la familia no le conviene que aparesca la niña,por fis manzanita que candy se entere ya de quienes son sus padres.

    manzanita que tengas un lindo domingo de pascua.

  • ccc dice:

    jajaja…..ya me llego un tiron de orejas de amy grandchester,¡pero no me dolio! jajaja….

  • lylu dice:

    Hola de nuevo manzanina de nuevo me kede sin palabras un excelente capitulo y sabes tienes mucha razon los personajes tienen k sufrir xk asi es la vida nada es perfecto y asi tenemos ke salir adelante y echarlemuchas ganas grasias de nuevo por otro extraudinario capitulo.

  • marcela dice:

    que sensacion mas triste !!! pobre terry y candy ojala y se recupere que mala es Elroy pobre el detective se la gano ojala y se descubra la verdad
    gracias manzanita esperare con mucha emocion el siguiente capitulo
    gracias linda por compartir tu talento

  • Olgaliz dice:

    Gracias Manzana, el capitulo estuvo estupendo, la verdad eres muy buena escribiendo te felicito.

  • Blanca dice:

    Aaahh!! Excelente capitulo Manzanita! Te felicito! y espero el siguiente capitulo con ansias!! Es hermoso pensar en Terry de esa manera!! :D

  • Leslye Tamara Lopez Vilchis dice:

    Manzanita 9 quiero agradecerte por escribir tan hermosa historia no me puedo concentrar en otra cosa mas que en 1918,me encanto espero que no tardes en seguir escribiendo 1918,entiendo que necesitas tiempo,tendre que soportar todo este tiempo porque me quede muy emocionada.Nuevamente gracias.

  • Leslye Tamara Lopez Vilchis dice:

    Me quito el sombrero.

  • KARETO dice:

    HOLA MAZANITA:
    NO PUDE SER YA NO TENGO UÑAS MARAVILLOSA HISTORIA POR FAVOR NO TARDES TANTO EN PUBLICAR EL PROXIMO CAPITULO MIL GRACIAS POR SEGUIR COMPARTIENDO TU TALENTO TU HISTORIA ES SIMPLEMENTE EXCELENTE TE APLAUDO DE PIE TE SIGO LEYENDO SALUDOS DESDE LA CIUDAD DE CANTERA Y PLATA.

  • Anna karen dice:

    Ooooo!!!
    Manzanita mil gracias y felicitaciones es una hermosa historia amo las obras que tratan de amor y tragedia una pregunta apenas me di cuenta que está historia tiene una villana dime ¿por que no está Eliza en tus bellas historias ? Se que es tarde para preguntarte pero espero tú respuesta *–* exelente historia y exelente escritora *—-*

  • fatyvilla dice:

    estimada manzanita

    wow! nunca pensé que podría encontrar un fic tan bueno eres genial adore el lado tan tierno de Terry encerio eres buenísima espero que tu trabajo llegue a más fans de candy créeme se quedarán con un gran sabor de boca felicidades un capítulo muy lindo espero que no nols tengas en ascuas

  • manzana9 dice:

    Hola Anna karen!

    La razón por la que Eliza no aparece (en este fic apenas la menciono), es porque no me agrada en lo absoluto. De los personajes de Candy Candy creo que Eliza es el más perverso, cruel y envidioso de todos. Ella es mala sin justificación alguna y mi persona instintivamente la rechaza. Por lo tanto decidí simplemente eliminarla de la vida de Candy ya que con Susana y la influenza, nuestra querida pecosa iba a tener más que suficiente.

    Además, por lo que he podido leer en las traducciones de CCFS, Eliza no volvió a fastidiar a Candy, y supongo que Albert estaba ahí para impedirlo.

    Saludos a todas y muchas gracias por leer.

  • Anna karen dice:

    Ahora entiendo *—*
    gracias manzanita por tú respuesta *–* lo mismo pienso de ella *–*
    gracias por darnos la alegría de una bella historia aproximadose un final feliz *—*

  • Anonymous dice:

    Manzanita felicidades me encanto la historia… Espero con ansias el próximo capítulo…no te tardes plis:P

  • Arita dice:

    manzanita:
    muchas gracias por este capitulo, ya estaba ansiosa por leer la continuación y a pesar de que sólo tardaste un poquito en publicar y que la verdad sea dicha el trabajo no me ha permitido leer con la frecuencia que quisiera, este capitulo me encanto ya quisiera yo tener a un novio que me ame de la misma manera en como Terry ama a Candy… Un bello capitulo… Por cierto, muchas gracias por no enfermar demasiado a Candy… No merecen sufrir más… Esperare el siguiente capitulo

  • Zuzet dice:

    Hola manzanita ahora si m hiciste llorar ber como ama Terry a Candy es hermoso y creo q si existe l amor aunq yo no tenga esa suerte pero si creo en l amor espero con ansia l próximo capítulo graciad x regalarnos estos capitulos tan bellos mil gracias

  • normis dice:

    manzanita muchas gracias en verdad me gusta mucho lo que escribes, haces que mi imaginacion vuele y viaje a esa epoca . bueno siempre que acabo de leer cada uno de tus capitulos me quedo con la intriga de que pasara asi que porfavor no me hagas sufrir y no tardes tanto en subir el siguiente capitulo yo se que es dificil pero creo que muchas de tus lectoras somos anciosas.

  • Ana dice:

    Hola Manzanita porfis no tardes en subir otro
    capítulo ya estoy impacienté no nos hagas sufrir tanto
    estamos desesperadas todas la que leemos tu
    historia cada día que pasa estoy más intrigada
    Por saber que pasara en el próximo capítulo

  • Carmen dice:

    Hola manzanita! Gracias por escribir tan linda historia… Me hace soñar y emocionarme. Espero no tardes en subir el próximo capítulo…gracias nuevamente.

  • Anonymous dice:

    POR FAVOR MANZANITA NO TARDES MAS

  • ccc dice:

    manzanita y el capitulo porfis.

  • Ana dice:

    Por favor Manzanita ya estamos desesperadas
    No seas malita ya sube le capítulo 52

  • Tina dice:

    Pues que puedo decir el fic es realmente bueno a mi en lo personal me tiene atrapada sin embargo no comparto tu opinión CCC y no por ofender a MAnzanita que realmente hace un trabajo estupendo en su redacción e investigación al compartir todo esto con nosotros pero repito “en lo personal” a mi me parece mejor reencuentro en el vortice y no creo que 1918 lo supere porque siento que Reencuentro fue más fiel a la esencia de los personajes y me gusto más la trama que manejo, no obstante este me agrada en demasía y puedo decir que este ocupa el tercer lugar de mis fics favoritos de candy y terry.

    Pd: espero no me vayan a linchar por lo que escribí jeje solo comparto mi humilde opinión.

  • CONNY dice:

    Hola.. esta historia me tiene encantada, en la última semana leí todos los capítulos y ya estoy impaciente por el siguiente….MANZANITA PLEASE PLEASE…ya no nos hagas sufrir con la continuación. Vi comentarios sobre otro FIC, Reencuentro en el Vórtice, tengo una semana de haberlas encontrado y quisiera saber cómo conseguir el FIC del que hablan, que debe estar sensacional, entré en la sección de trabajos pero no está, por favor, podrían decirme dónde lo puedo encontrar. Mil Gracias.

    MANZANITA ERES GENIAL

  • ccc dice:

    conny hay una pagina de internet dedicado a este fic con todos los capitulos y los 4 epilogos de reencuentro en el vortice no se si en esta pagina me permiten colocar la direccion ya que no soy miembro de este foro.trata de averiguar si se puede y si es asi te doy la direccion.

  • nina12 dice:

    Ambos Fan Fics son buenos la primera vez que leí Reencuentro en el Vórtice me cautivo, yo creo que ninguno de los escritos demerita la calidad del otro pero si me dieran a escoger me quedaría con 1918 . La manera en como Manzanita es capaz de transmitir el sentimiento la emoción y la esencia de cada personaje es especial, característica que en lo personal le falto a Alys Avalos, pero con esto no demerito el trabajo de ella.

  • Ana dice:

    Bueno yo ya leí Reecuentro en el vortice y es muy bueno es el primer fic que e leí
    Y estoy en cantada con este fic 1918 ambas escritoras son muy buenas en lo que escriben y ella sí pudieron darle un final feliz a candy y a terry es hermosa historia que que amamos desde nuestra niñes y el finas no fue lo que esperamos yo no avía visto el final de candy candy y cuando lo vi no podía creer que ese fuera el final de esa historia hermosa que nos robo el corazón y hace poco me encontré con estos dos hermosas historias y estoy muy feliz se puede decir que satisfecha por que las dos escritoras nos andado la historia como debió ser después de la se pareció de candy y terry
    Y deberda muchas gracias Manzanita por esta historia por tomarte tiempo de escribir y compartir con nosotra y aquí estaremos hasta el fin de tu historia

  • CONNY dice:

    Yo vi Candy hace 30 años, en ese momento me identifique mas que plenamente con ella pues yo tenía 14, la semana pasada mientras me recuperaba, mi Albert, me regalo la seríe completa para que estuviera en reposo unos días y lo único que pasó es que reviviera esta historia y al Terry de mi vida, por eso me impactó tanto la historia de MANZANITA, No he podido dejar de leer, de hecho, mucho tiempo de mi trabajo lo he dedicado a este FIC, espero con impaciencia como sigue… GRACIAS DE NUEVO MANZANITA POR TU HISTORIA …….

  • eugen salrod dice:

    Manzanita 9 Te felicito por el excelente trabajo que etas realizando. Me encanta leer lo que escribes, Muchas felicidades! estaré esperando tus próximos capítulos.

  • manzana9 dice:

    Hola niñas lindas,
    muchas gracias por todos sus comentarios. Creo que hay muchos hermosos fics en el Candy mundo para todos los gustos y es bueno que cada quien tenga sus favoritos.

    Quiero agradecerles infinitamente una vez más por sus comentarios y por sus porras a este fic. Por eso les debo una explicación porque no sé cuando voy a publicar.

    Mi mamá está hospitalizada y está grave. Han sido días muy complicados y no he tenido cabeza para nada más. Les agradezco mucho su comprensión y les prometo que en cuanto las aguas se serenen un poco terminaré el capítulo y lo subiré. Ya me falta poco.

    Un abrazo a todas.

  • Carmen dice:

    Hola manzanita. Siento mucho lo de tu mamá y deseo que pronto se recupere. Pediremos a Dios por ella y por ti.=)

  • nina12 dice:

    Hola Manzanita

    Que se mejore tu mami.

  • Micha dice:

    Querida Manzanita:

    Es la primera vez que me animo a escribir, he seguido fielmente tu historia, desde el primer párrafo tu historia me cautivo sumergiéndome en este mundo rosa donde todo es tan palpable. te felicito por la historia, ¡ es extraordinaria! además que vale la pena la espera porque con cada capitulo se siente tu entrega y dedicación. Lamento escuchar que la salud de tu mamita este afectada, espero pronto se mejore con la voluntad de Dios. Mis mejores deseos para tu familia y en especial tu mamita. con afecto, Micha.

  • vady dice:

    Espero.de.corazon k tu mami s recupere pronto,y k Dios la vendiga y l de mucha mas salud

  • eugen salrod dice:

    Manzanita 9:Espero que lo de tú mami no sea grave y se recupere pronto, Bendiciones para ti y tu mami. Saludos!

  • Rossy dice:

    Manzanita:

    Gracias por reportarte y deseo de corazón que tu Mami se recupere muy pronto!!!
    Que todo salga muy bien, estamos en contacto!!
    Saludos !!!!

  • KARETO dice:

    MANZANITA
    ME UNO A TUS ORACIONES Y A LAS DE DE LAS FANS QUE SEGUIMOS TU HERMOSA HISTORIA QUE TODO SALGA BIEN Y TU MAMI SE RECUPERE PRONTO DE CORAZON ESTOY CONTIGO BENDICIONES

  • penny dice:

    Hola Manza, siento mucho que tu mami este enfelma, espero se recupere pronto. muchas gracias por este nuevo capitulo te quedo maravilloso. Terry esta sufriemdo mucho pero desafoltunada mente asi es la vida y yo tu nos no defraudara y la historia tendra un final feliz. gracias nuevamente Dioste bemdiga ati y a toda tu familia.

  • deby dice:

    lamento lo de tu madre pero ten fe de que pronto sanara asi que te deseo lo mejor gracias por tu historia me e quedado picada adios y cuidate mucho

  • luna chiquita dice:

    MANZANITA9.

    ESPERO QUE LO DE TU MAMI NO SEA NADA GRAVE Y PRONTO SALGA DEL HOSPITAL PARA QUE LLEGUE LA PAZ A TU CORAZON,CUIDALA MUCHO Y NO TE PREOCUPES POR NOSOTR@S SABREMOS ESPERAR HASTA QUE TE ENCUENTRES BIEN BENDICIONES PARA TU MAMI Y PARA TI UN ABRAZO

  • Amy dice:

    ayy manzanita, no te preocupes primero Dios tu mamita se mejorara ok!!
    buena vibra y oracion para tí, los tuyos y todos l@s que leemos tu historia!! :P :P

  • Sunhara dice:

    Recien me entere de lo de tu mami pues no habia leido completamente este maravilloso fic hasta ahora. Espero de corazon que tu mami salga con bien de esta. Agarrate de Dios, nuestro padre calestial y llenate de toda la fe que puedas porque es la fe la que mueve montanas. Mucha oracion, fortaleza y paz para ti y tu familia. Aqui tus fans estaremos orando por tu mami. Muchas bendiciones para ti, tu mami y toda tu familia. Estoy contigo.

  • vero dice:

    Hola manzanita de todo corazon deseo que tu mami se recupere pronto y la tengas sanita en casa!!! tranquila que nosotras sabremos esperar y aunque no estamos cerca y no nos conozcamos en persona te doy un abrazo muy fuerte!!! Saludos

  • Zuzet dice:

    Manzanita siento mucho lo d tu mami e igual q todas m uno a la cadena d oracion para q pronto tu mami se recupere animo q Dios esta contigo y gracias x tomarte la molestia de avisarnos xq no subes l cap un abrazo y bendiciones

  • Anonymous dice:

    k increible historia !!! me fascino!!

  • PATTY G B dice:

    MANZANITA, LAMENTO QUE TU MAMI ESTE HOSPITALIZADA. DESEO DE TODO CORAZON QUE PRONTO SE REESTABLEZCA SU SALUD. BENDICIONES PARA TI Y LOS TUYOS QUE PRONTO TODO ESTE BIEN. GRACIAS POR TOMARTE LA MLESTIA DE ENVIAR TU MENSAJE Y HACERNOS SABER TU SITUACION. SALUDOS.

  • PAOLA dice:

    Deseo de todo corazon que tu mami ya se encuentre mejor, no te preocupes que nuestras oraciones estan contigo.

  • marizza dice:

    Ir a la mamá. Espero que pronto se convertiría así

  • doris dice:

    Hola manzanita, antes que nada deseo de todo corazón que tu mama se mejore pronto, recuerda que al mal tiempo buena cara y con el favor de dios todo saldrá bien y pronto tu mama podrá estar en casa con ustedes, solo dale ánimos y que siempre te vea con una sonrisa para ella de corazón que eso es lo que mas te ayuda, apenas tuve un accidente y tengo una rodilla fracturada, y lo que mas me da animo es las personas que me quieren y me rodean ten fe y veras que pronto todo estará mejor, cuídate mucho y échale muchas ganas y un fuerte abrazo

  • fatyvilla dice:

    querida manzanita

    espero de todo corazón que tu mami se recupere pronto

  • kay dice:

    Hola manzanita me encontré con tu historia y me pareció maravillosa he reído y hasta llorado…deseo que tu mami se encuentre en mejores condiciones muy pronto y podamos encontrarte nuevamente aquí … Hay q ser positivos !

  • Anonymous dice:

    HOLA MANZANITA, ESPERO QUE TU MAMI SE ENCUENTRE MEJOR DE SALUD… Y SEGUIMOS PIDIENDO POR ELLA Y POR TI. PARA QUE PRONTO DISFRUTEMOS DE TU HERMOSA HISTORIA… GRACIAS POR HACERNOS SOÑAR.

  • ROCIO dice:

    hola manzanita es la primera vez que escribo y por medio de estas letras quiero felicitarte por la manera en que has llevado este fic ya que como fan de candi tenia muchas dudas encuanto a fechas y edades de los personajes y tu los llevas correctamente ademas que me agrada que CANDY Y TERRI sean como en la seie valientes e inteligentes muy apegados a la serie y que se profecen tanto amor.
    espero de todo corazon que todo salga bien en cuanto a la salud de tu mami y que estes muy bien tu. ¡ANIMO!

  • Carmen dice:

    Hola manzanita! Esperó que tu mami siga mejor de salud…seguimos pidiendo a Dios que así sea… Manzanita ya extrañamos desvelarnos leyendo tu historia… Por favor no tardes más en escribir el siguiente capitulo…por favor no nos dejes como Astarerh que ya no termino la historia…gracias y que Dios te bendiga a ti y a tu familia

  • María Inés dice:

    Hola manzanita , deseo de todo corazón que la salud de tu mami se restablezca, me uno a las oraciones de mis demás compañeras porque todo salga bien y te de a ti y tu familia mucha fortaleza .
    por la forma en la que escribes puedo ver y sentir de ti que eres una persona muy especial y sensible, me encanta tu fic 1918 y agradezco haber encontrado esta página donde día a día puedo entrar en un mundo imaginario que me saca del estrés y me permite soñar.

  • PATTY GB dice:

    MANZANITA, BENDICIONES, QUE TODO ESTE BIEN Y MEJORANDO.

  • Carmen dice:

    Hola manzanita espero que tu mami siga mejor confía en Dios… Seguimos orando por ustedes… Ya te extrañamos esperó que pronto vuelvas a escribir… Ánimo :)

  • Anonymous dice:

    Es increible la forma que tienes al relatar de verdad me sorprendes y no sabes como me encantaria leer el capitulo 52 de esta historia q deveria ser el final oficial de candy por fa no tardes en subir el capitulo 52 lo esperamos con ansisas

  • rosi dice:

    Que vien. esta esta historia es muy buena

  • Carmen dice:

    Manzanita espero que estés bien y que pronto tengamos noticias tuyas.bendiciones

  • Nelly dice:

    hola manzanita quiero felicitarte por que eres una buena escritora y me encanta tu historia me gustaria leer pronto mas

  • Valeria Andry dice:

    Saludos manzanita y mejoras para tu mama en este dia y en todos los dias dios las vendiga a las dos y las llenen de ricas vendiciones del cielo para tenerte por siempre, si en algo podemos ayur aslonos saber porfavor sabes que te quiero y puedes contar con migo. Dios te guarde feliz dia de las mamitas.

  • Anonymous dice:

    que pena que esta historia tan bonita no llegue a su fin, lamentable tu situacion manzana ojala tu mama se recupere pronto y a ti te vuelva la inspiracion el tiempo y el deseo de terminarla porque ha decir de otras historias inconclusas e inclusive el anime este es mas desolador al imaginar una Candy enferma casi moribunda una bruja. abuela que casi se sale con la suya y Un Terry inmerso en la tristesa por su pecosa y no se diga de los padres de Candy a pubto de descubrir la verdad, asi mis mas sinceros deseos de recuperacion para tu Mama y mis condolencias para esta hermosa historia que pasara asi inconclusa x quiensabe cuanto tiempo

  • Lourdes Solano dice:

    Gracias Manzanita por este Fic tan bonito y que nos tiene con el alma en un hilo ya leei todos los capítulos y quede enamorada con lo que has escrito y sufre con lo que les pasa y tambien se emociona uno cuando son felices y llora uno cuando también les pasa a nuestra querida Candy y a Terry Gracias nuevamente por esta hermosa historia y por el gran trabajo que has hecho solo no nos hagas esperar mucho que mas pasa en tu bella historia

  • Lourdes Solano dice:

    Espero que tu Mami se recupere pronto Manzanita y animo como nuestra Candy lo dice que todo va estar bien animo

  • Carmen dice:

    Manzanita espero te encuentres bien y tu mami también…por lo menos entra a la página para que nos digas como te encuentras… Que Dios te bendiga

  • Elena dice:

    Hola manzanita…. espero q te encuentres bien ‘… espero que te mami se encuentre mejor.. acuérdate que todas estamos muy pendientes de ti y te hemos extrañado…. no te olvides de estas amiguitas que estamos aquí esperándote virtualmente con los brazos abiertos y con toda nuestra alegría… muchos besos y abrazos para ti para tus hijitos….. muchas bendiciones

  • Mary_OS dice:

    Manzanita bonita: Solo pasaba por aquí para desearte mis mejores deseos y espero que nos tengas buenas noticias con tu mami. Ánimo!!! Que no estas sola, te has ganado nuestro cariño de muchas de tus seguidoras.
    Te mando un fuerte abrazo y un besote

  • daysi dachita dice:

    espero que pronto se recupere tu mami orare mucho por ella porfa sigue con este fick que es muy hermoso realmente te has ganado mi respeto

  • Normis dice:

    Manzanita espero que te encuentres bien, y que tu mami ya se haya recuperado de verdad lo deceo de todo corazon.
    mmmm pero bueno no es que precione pero nos has tenido muy abandonas no sabemos de ti y que te puedo decir ANIMO recuerda que la escritura es muy buena terapia.
    p.D. espero tener noticias tuyas muy pronto cuidate mucho bye.

  • Carmen dice:

    Hola Manzanita! Por favor ya regresa… Por lo menos para que nos digas como te encuentras…recuerda que cuentas con todas tus seguidoras… Cuentas con nuestras oraciones y apoyo moral. :) ánimo

 

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