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El amor de la rosa eterna – Parte 19

CAPITULO 134
PARIS CIUDAD DEL ROMANCE

Eran más de media noche no podía dormir, así que se levanto a tomar un vaso de agua, Ane se sentía nerviosa sin razón aparente, no sabía si había hecho bien al ir a buscar a Candy, tenía tantas cosas que hablar con ella pero no había podido, no dejaba de recordar el modo en que su amiga miraba a ese chico durante toda la cena, quería entender que es lo que había pasado en estos meses, entendía a su amiga, pero creía que los lazos entre Candy y Terry eran más fuertes, pero al parecer estaban por romperse, luego se volvió a acostar pero solo para pensar en Isaac, en lo atento y amble que había sido con ella, pero tampoco dejaba de pensar en Archie, en como reacciono cuando le dijo que sería mejor terminar, “Lo tomo tan a la ligera” se decía para sus adentros “No te importo” y abrazó la almohada mientras comenzaba a llorar. El sol se filtraba por la cortinas del cuarto, ella seguía abrazada a la almohada comenzó a abrir los ojos lentamente ya que dolían a causa del llanto, luego de bañarse y arreglarse, decidió pedir el desayuno a la habitación, estaba esperando que llegara cuando llamaron a la puerta, ella abrió pero se llevo una gran sorpresa al ver que no era el desayuno lo que acababa de llegar.

Mozo – Srita Britter – le pregunto la persona que estaba detrás de un gran ramo de claveles rojos –

Ane – Si soy yo – dijo mientras recibía el ramo –

Mozo – Firme de recibido – le extendió una libreta –

Ane – Gracias, espere un momento – dejo las flores sobre la cómoda, luego firmo, finalmente saco un billete de su bolso y se lo entrego al chico junto con la libreta –

Mozo – Muchas gracias Srita – ella le sonrío, luego cerró la puerta, se puso nerviosa “y si son de Archie” se pregunto, luego se acerco dudosa a la cómoda, el ramo traía una pequeña tarjeta blanca entonces comenzó a leer, conforme siga la lectura una sonrisa se dibujo en su tierno rostro, puso las flores en un jarrón estaban muy bellas, volvía a mirar la tarjeta, enseguida tocaron su desayuno había llegado, dejo sobre el buro junto a la lámpara aquella tarjeta que tenía unas breves palabras “Por el maravilloso placer de haberla conocido, Isaac Veruck” –

Candy se apuraba a sus labores en el hospital ya que a medio día vería a Ane para pasear juntas, había venido desde tan lejos como para no pasear juntas en París, irían de compras, en eso estaba pensando cuando alguien la asusto.

Richard – Buu – dijo mientras la tocaba por la espalda –

Candy – Hay – dijo como reacción mientras Richard se comenzaba a reír – me asustaste – lo empujo –

Richard – Eres una miedosa – seguía riendo –

Candy – No le veo la gracia – frunció el seño –

Richard – Como estas Candy – dejo de burlarse no quería que ella se enojara –

Candy – Bien terminando con esto – estaba acomodando unas cajas en el estante –

Richard – Pensé que hoy era tu día libre – le cuestiono –

Candy – Si es verdad – Richard sonrío al oír esas palabras – se te ofrece algo – pregunto al verlo tan pensativo –

Richard – Candy te prometí que te llevaría de paseo – ella lo miro desconcertada – bueno quisiera invitarte a salir este día – se puso nervioso, siempre que la veía se ponía nervioso –

Candy – Gracias Richard – no sabía cómo decirle que ya tenía planes – discúlpame pero es que ya quede con Ane de que saldríamos – esperaba no lo tomara tan mal –

Richard – ¡ah! – dijo decepcionado – entonces será otro día – pues ya que, se dijo para sus adentros – Candy me voy no te entretengo más, cuando salió de ahí se quedo recargado en la puerta con el ánimo por los suelos de pronto a lo lejos escucho una voz conocida, era Isaac que iba para el consultorio, iba leyendo unos papeles así que no lo vio, otro doctor le hablo y se quedo platicando con el luego se fueron por el otro pasillo, entonces Richard volvía a sonreír – Candy – se introdujo nuevamente en el consultorio –

Candy – Pensé que te había ido – dijo al verlo nuevamente –

Richard – Sabes por qué no salimos los cuatro – le sugirió –

Candy – ¿Los cuatro? – le cuestiono confundida –

Richard – Tu, Ane, Isaac y yo – esperaba ella aceptara – creo que a tu amiga le simpatizo Isaac – quería convencerla de alguna manera –

Candy – Richard es que yo… – él la interrumpió –

Richard – Por favor Candy – le suplicaba – nos divertiremos – le sonrío para convencerla –

Candy – Esta bien – por alguna razón pensó que sería divertido – aunque no me agrada mucho salir con tu amigo – le rezongo –

Richard – Pasare por ti – se notaba feliz –

Candy – Sera mejor que nos recojan en el hotel donde esta mi amiga, es que le dijo que le vería ahí –

Richard – Como gustes Candy – sus ojos azules resplandecían de gozo – bueno ahora si te dejo trabajar – salió del lugar ahora con la preocupación de que tenía que convencer a Isaac de acompañarlos si no se vería en problemas, camino por el pasillo al dar vuelta vio que Isaac seguía platicando con el doctor, este lo miro y con un ademan le indico que lo esperara un momento, cuando termino se despidió del otro médico y se acerco a él –

Isaac – Que estás haciendo aquí – Richard lo miro mientras levantaba una ceja – creo que esa no era la pregunta, me imagino que haces aquí, ya la viste no – le pregunto –

Richard – Si, que tienes que hacer esta tarde – le cuestiono –

Isaac – Nada estoy por irme quiero descansar un poco he tenido días muy agitados, tu deberías hacerlo mismo – le sugirió – sabes Richard no puedo creer que estemos por terminar la escuela, me imagino que iras con ella al baile – se refería a Candy –

Richard – Todavía no se lo pido – Isaac torció el gesto – Isaac quiero pedirte algo – le dijo desesperado –

Isaac – Gracias pero creo que no nos veríamos bien llegando juntos al baile – se río –

Richard – Muy gracioso – puso los ojos en blanco – es otra cosa – Isaac se quedo esperando que hablara su amigo – ven te invito a desayunar – y ambos se fueron platicando mientras Richard esperaba que su amigo aceptará acompañarlo –

Ane aguardaba a las afueras del hotel en espera de Candy, se había retrasado un poco pero la entendía, “hoy te diré lo de Terry Candy” se decía para sí, en eso pensaba cuando vio que un auto se estacionaba, de el bajo Candy que tenía puesto un vestido color blanco con detalles en rojo, su peinado era diferente, sujetaba sus risos en un coleta con un listón rojo, Ane admiro lo bella que se veía su amiga, siempre sonriente, coqueta por naturaleza se entristeció cuando pensó que todo eso le gustaba a Archie, no una chica aburrida, simple, tímida y cobarde como ella.

Candy – Hola Ane – dijo al llegar a ella – sucede algo – de inmediato noto la tristeza de su amiga –

Ane – No Candy – pero sabía que a ella no la engañaba así que evito mirarla –

Candy – No sabes mentir Ane – Candy busco los ojos de Ane – te conozco lo suficiente como para no darme cuenta de que sigues triste –

Ane – Lo siento Candy – se disculpo –

Candy – Te entiendo Ane – su voz sonó nostálgica –

Ane – No vamos – le sugirió, pero noto que Candy se puso nerviosa, como si quisiese decirle algo – que pasa Candy – le pregunto –

Candy – Ane bueno es que… – titubeo – yo te quería decir… – se quedo callada – Ane la miro confundida – lo que sucede es que Richard me invito a salir –

Ane – Así que no pasearemos juntas – dijo tristemente –

Candy – Si – le afirmo – pero no iremos solas – esperaba Ane no se molestara –

Ane – Como dices – si imagino que Richard las acompañaría – Candy no quiero hacer mal tercio –

Candy –Ane es que también su amigo Isaac vendrá – Candy pensó que eso le molestaría a Ane, pero la reacción de ella fue
muy diferente ya que al oír el nombre de Isaac sonrío –

Ane – Cita de cuatro – miro con complicidad a Candy –

Candy – No te molesta – le cuestiono al verla sonriente, Ane movió la cabeza en señal de negativa mientras se ruborizaba, ambas se quedaron paradas ahí platicando mientras esperaban a los dos jóvenes que iban en el auto de Isaac discutiendo –

Richard – Ya deja de quejarte – llevaba una mano recargada en la ventanilla –

Isaac – Es que no sé cómo me deje convencer – se reprochaba a sí mismo – yo no tengo nada que hacer ahí, solo te dejo y me iré a mi casa – le dijo mientras Richard ahora era el que se quejaba –

Richard – No puedes hacerme esto, le prometí a Candy que tú acompañarías a su amiga – le explicaba –

Isaac – No deberías hacer promesas por los demás – Richard lo miraba sabía que a pesar de quejarse estaba ansioso de ir, recordó entonces cuando lo invito a desayunar en la mañana, la cara que puso cuando le dijo que si podía acompañarlos, no
quería pero cuando supo que la Srita Britter estaba involucrada intentando fingir que no le importaba acepto supuestamente por él que era su amigo, pero Richard sabía que Isaac no dejaría escapar la oportunidad de volver a ver a la chica – llegamos espero que te pases un día maravilloso –

Richard – No pensaras dejar plantada a la Srita Britter, mira ya nos esperan – entonces Isaac volteo a ver a la chicas que aguardaban, miro a Candy se veía linda en con ese vestido pero cuando miro a Ane el gris de sus ojos fue atrapado, ella traía puesto un vestido color azul, que combinaba con sus ojos, era discreto, un listón azul resaltaba de entre su negra y sedosa cabellera, mientras veía como el sutil rostro de ella dibujaba una suave sonrisa – entonces vendrás – ya lo hacia un hecho –

Isaac – Solo por qué eres mi amigo – le remarco –

Richard – Si claro – se burlo –

Isaac – Puedes manejar tu – le pidió, Richard se sorprendió de que Isaac se lo pidiera ya que era muy receloso con sus cosas más con su auto –

Richard – claro – dijo sin dudarlo y salieron del auto para dirigirse a donde los esperaban las chicas– hola Candy – ella volteo de inmediato –

Candy – Hola Richard pensé que no vendrían – sonó como a reclamo – hola doctor – se dirigió a Isaac –

Isaac – Hola Srita Andley – la miro de reojo – Buenas tardes Srita Britter – se dirigió más amable con Ane que le respondió con una sonrisa, mientras Richard y Candy los miraban desconcertados –

Ane – Nos vamos – sugirió, Richard le dio el brazo a Candy mientras que Isaac hacia lo mismo con Ane, quien se ruborizo cuando tomo el brazo del chico, muy caballerosos los dos les abrieron la puerta del auto Richard a Candy e Isaac hizo lo mismo
con Ane, para luego sentarse junto a ella –

Candy – Adonde iremos – pregunto ansiosa –

Richard – Les mostraremos el palacio y jardín de Luxemburgo – le explico –

Candy – Pues vayamos – se veía contenta, Richard y Candy no dejaban de platicar mientras que Isaac en breves momentos intercambiaba unas cuantas palabras con Ane, aunque Isaac no se explicaba por qué se sentía tan nervioso al estar tan cerca de ella, solo una vez había tenido esa extraña sensación, pero hacia tanto que dejo de sentirla, después de un rato llegaron al jardín, había mucha gente, cuando salieron del auto Candy se quedo maravillada, ella se sentía muy contenta tanto que tomo de la mano a Richard y corrió para mirar el palacio, hecho que Ane no paso desapercibido –

Isaac – Parece una niña – dijo entre dientes parecía molesto –

Ane – Ella es así – Isaac se sorprendió de que lo hubiera escuchado – desde que éramos niñas Candy siempre fue muy alegre – Isaac le dio el brazo, ella lo sujeto mientras caminaban lentamente hasta el palacio –

Isaac – Así que ustedes se conocen desde niñas – le pregunto sentía curiosidad por saber más de ella – Me pregunto cómo es que una chica de tan buena familia termino como enfermera –

Ane – Nos podemos sentar – le señalo una banca que estaba cerca –

Isaac – Como guste Srita Britter – el obedeció de inmediato –

Ane – Llámame Ane – dijo cuando se sentaron, Isaac la miro tiernamente –

Isaac – Puedes decirme Isaac – habían roto las formalidades – y a que se debe que hayas hecho un viaje tan largo – pregunto curioso –

Ane – Tenía ganas de ver a Candy – le explico, aunque él se quedo sorprendido de saber que ella hiciera un viaje tan largo solo para ver a Candy – es mi mejor amiga, nos conocemos desde que era niña – la miraba a lo lejos – siempre estuvo cuando más la necesitaba – los ojos de Ane parecían cristalizados, suspiro antes de que las lagrimas salieran de ellos –

Isaac – Sucede algo Ane – le pregunto –

Ane – No, sabes te quería dar las gracias – él la miro curioso – por las flores están hermosas – se sonrojo –

Isaac – No tan bellas como tú – el sonrojo de Ane se volvió más intenso mientras Isaac no entendía por qué había dicho eso – quieres caminar – le propuso y ella le dijo que si con un movimiento afirmativo, luego se pusieron de pie y comenzaron a pasear, mientras Candy y Richard hacían lo mismo, pero de un modo más alegre e informal – no entiendo cómo es que siendo tan distintas son amigas – pregunto curioso –

Ane – Sera por que nos criamos juntas – le explico mientras Isaac enarcaba una ceja interrogante – acaso no lo sabes – le dijo al ver la expresión de él – Candy es hija adoptiva de los Andley – Isaac se quedo quieto cuando escucho eso –
Isaac – Quieres decir que es adoptada – Ane movió la cabeza en señal afirmativa – pero entonces como es que la conociste – seguía preguntando –

Ane – A ambas nos abandonaron cuando éramos solo bebes – agacho la mirada – después fuimos adoptadas – Isaac estaba boquiabierto ante lo que dijo Ane –

Isaac – Je ne peux pas le croire(no puedo creerlo) – dijo en francés pero lo que no sabía es que Ane también lo hablaba –

Ane – Trop mauvais, il est orphelin (tan malo es ser adoptadas) – Isaac se disculpo al darse cuenta de que Ane entendió lo que dijo –

Isaac – Discúlpame Ane no fue mi intención – repentinamente llegaron hasta ellos Candy y Richard que estaban agitados, por haber corrido ambas parejas siguieron su camino por aquello hermosos jardines mientras Isaac seguía confundido, Richard nunca le dijo que Candy era adoptada, siempre pensó que solo era una chica caprichosa jugando a la enfermera pero entre más sabia de ella, mas curiosidad sentía – donde aprendiste hablar francés – le pregunto mientras miraba el lago que estaba junto al palacio –

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