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El amor de la rosa eterna – Parte 16

FLORES PARA UNA ENFERMERA

Isaac miraba por la ventana a aquella joven chica, era linda pero realmente le molestaba su presencia, mas ahora tenía que verla en el hospital, ya que él era pasante de medicina, no era muy sociable su mundo giraba entre la escuela, el hospital y Nicole. Richard le había pedido que por favor le dijera a Candy que era urgente que hablaran pero él ignoro la suplica de su amigo se alejo de la ventana y siguió leyendo su libro. Luego de un rato Candy se dirigió a la sala donde se reunían las enfermeras, ya estaba acostumbrada al olor a medicina y alcohol, cuando entro las otras chicas la miraban curiosas.

Candy – Hace mucho calor – dijo mientras se limpiaba la frente con un pañuelo –

Eugénie – Candy debería tomar un vaso de agua – le sugirió, Candy creyó era una buena idea así que se acerco a la mesa que estaba junto al estante, se sorprendió de al ver lo había junto a la jarra de agua –

Candy – ¿Qué significa esto? – dijo cuando miro un bello ramo de claveles rojos, tenía una tarjeta con su nombre –

Inés – A caso no es obvio son para ti, desde hace una semana no dejan de llegarte flores – dijo sonriente –

Candy – Son muy bonitas – las olisqueo, luego tomo la tarjeta para saber quien las mandaba pero no decía quien las enviaba – me imagino que son de él – se refería a Richard –

Eugénie – Sabes Candy deberías de hablar con él tiene más de una semana que ha estado viniendo todos los días – le comento –

Candy – No, la verdad estoy muy molesta con él – le explicaba –

Eugénie – Candy si que tienes suerte con los chicos, es muy apuesto y se nota que esta… –

Candy – Por favor Eugénie no lo digas – su rostro cambio repentinamente, la nostalgia se apodero de ella – voy a ver a los
pacientes – solo dijo eso y salió de ahí, Candy camino por el pasillo pensativa en todo lo sucedido desde que llego a París, pero no dejaba de pensar en Isaac, quería entender su actitud pero no podía, en eso estaba cuando al dar vuelta para bajar las escaleras tropezó con alguien – ¡Hay! – Exclamo cuando choco su cuerpo con él de Isaac – lo siento – se disculpo pero él no respondió – Candy lo miro desconcertada con sus bellos y almendrados ojos verdes, tan dulces llenos de ternura, él interior de Isaac tembló ante aquella mirada, como una ráfaga paso por su mente un recuerdo – se siente bien – dijo cuando este se llevo su mano a la cabeza, pero no contesto y siguió caminando evitando mirarla – ¿Qué le pasa?-  se cuestionaba Candy –

    Cuando llego a las habitaciones de los pacientes ella les sonrío sabía que no hay nada mejor que una sonrisa, luego comenzó a tomar los expedientes de cada uno necesitaba ver cada cuando había que darles medicamentos, pero algo paso, todas las indicaciones se encontraban el francés, obviamente era algo que ella no entendía, quiso comprender lo que estaba pasando, tuvo que llamar a Eugénie para entender todo lo que había ahí escrito.

Eugénie – ¿Quién hizo esto? – dijo cuando miro los papeles –

Candy – Pues probablemente el doctor en turno – le explico – haber déjame ver quien es – vieron quien firmo –

Eugénie – No puede ser cierto – le dijo cuando vio la firma – debe ser un error –

Candy – Lo hizo para molestarme – se dijo a sí misma –

Eugénie – El doctor Veruck nunca haría algo así, el sabe que muchas de las enfermeras no saben francés –

Candy – Pues al parecer se le olvido – dijo molesta, ¿Por qué hace esto?, se cuestionaba –

   Mientras al parecer Isaac trataría de fastidiar a Candy, Nicole aprovechaba para estar con Richard todo el tiempo que fuera posible, él esperaba que Isaac le hubiera dado su recado a Candy, se sentía desesperado por no poder verla, la extrañaba tanto, los últimos días había estado tocando su piano intentando terminar una pieza que comenzó a escribir en Nueva York pero ahora sentía no tener inspiración alguna.

Nicole – Richard no te presiones – se acerco al piano –

Richard – Nicole no tienes cosas que hacer – dijo cortantemente –

Nicole – Hace mucho que no salimos a pasear – el puso cara de molestia – es un lindo día –

Richard – No tengo ganas de salir – claro que tenía ganas  pero no era ella con quien deseaba pasear –

Nicole – Richard tu sabes lo que siento por ti – se recargo en el piano –

Richard – Nicole cuantas veces te he pedido que no lo menciones – evito mirarla –

Nicole – Eres tan injusto conmigo – dijo tristemente –

Richard – Por qué no sales con Isaac – le sugirió – a él le encantaría –

Nicole – Está de guardia – le recordó –

Richard – Lo olvide – se paro del banco y guardo sus partituras – sabes Nicole creo lo visitare – había encontrado la excusa perfecta para buscar a Candy en el hospital, tal vez Isaac ya le había dado su recado, entro a la biblioteca y dejo sus papeles sobre un escritorio –

Nicole – Tú no vas a ver a Isaac – le reclamo mientras lo seguía –

Richard – Nicole te quedas en tu casa – le dijo y salió de ahí dejándola, molesta, triste y sola –

Nicole – ¿Qué tiene ella? – dijo mientras bajaba la cabeza –

   La reja de la gran mansión era lo único que impedía que entrara, estaba nervioso pero no había marcha atrás, no había hecho un viaje tan largo así que volvió a llamar una empleada le abrió, se quedo sin habla al ver quién era, inmediatamente lo hizo pasar al vestíbulo de la casa, se dirigió hasta la biblioteca de la casa para llamar al joven Archie.

Archie – Ane por qué siempre tenemos que discutir por lo mismo – le decía molesto –

Ane – No me gusta que te preocupes tanto por Candy de esa manera –

Archie –Ane tu sabes que yo te quiero a ti – le decía mientras se aproximaba a ella tiernamente –

Ane – Cuando Albert te dijo del viaje te pusiste furioso – se alejo de él – no querías que ella fuera –

Archie – ¿Y tú sí? Acaso no te preocupa su bienestar, Ane se supone que eres su amiga – le  recordó –

Ane – Es que no me gusta la forma en que la proteges – dijo cabizbaja –

Archie – Ven acá Ane – la tomo suavemente de un brazo, la llevo contra sí y la abrazo – mejor regálame un beso – le dijo
acercando su rostro a el de ella –

Ane – Archie que cosas dices – dijo tímidamente mientras se sonrojaba, estaba a punto de besarla cuando los interrumpieron –

Empleada – joven Archie – Ane se separo de Archie y este puso cara de molestia –

Archie – Cuantas veces se les ha pedido que toquen la puerta antes de entrar –

Empleada – Perdón pero es que lo buscan, lo esperan en el vestíbulo parecía ser urgente –

Ane – Esperas a alguien – pregunto –

Archie – No a nadie –puso cara de duda – vayamos a ver quién es – cuando la empleada salió del lugar, Archie tomo nuevamente a Ane en sus brazos y la beso, luego de eso se dirigieron al vestíbulo, iban platicando pero se quedaron mudos cuando vieron quien estaba ahí – ¿Qué haces aquí? – dijo sorprendido –

Ane – Archie que haremos – susurro mientras lo tomaba de la mano –

Archie – Cálmate – también susurro – es un gusto verte nuevamente – dijo mientras se acercaba a donde estaba su visita –

Terry – Archie necesito hablar contigo – dijo sin saludar –

Archie – Al menos deberías saludar – le reprocho – se supone que eres un caballero –

Terry – Archie necesito saber donde esta Candy – haciendo caso omiso a la petición de Archie –

Archie – Terry yo… – titubeo – no lo sé Terry –Ane lo miro confundida –

Terry – Mientes – le reclamo – tu sabes donde esta, Ane si en verdad eres su amiga dime donde esta – se dirigió a ella que se quedo boquiabierta mirando a Archie –

Archie – Ane no sabe más que yo – le contesto algo cortante –

Terry – Acaso necesitas hablar por ella – se notaba agresivo con sus contestaciones –

Ane – Terry Archie tiene razón no sabemos donde esta – dijo tristemente – solo supimos que se fue a la guerra – Terry recordó aquel doloroso día –

Terry – Esto no puede ser posible – dijo con desesperación, en ese momento entro la empleada traía unos sobres en sus manos –

Empleada – Llego la correspondencia Sr Archie – le entrego los papeles y se retiro –

Archie – Albert nos informara si la encuentran – comenzó a ver la correspondencia, se puso nervioso cuando vio una carta –

Ane – Archie sucede algo – le cuestiono –

Archie – No solo cosas de negocios – guardo el sobre en el bolso interior de su saco – Terry lamento no poder ayudarte, créeme nosotros estamos en la misma situación, Ane se hace tarde será mejor que te lleve a tu casa –

Terry – Gracias por nada Archie – le dijo groseramente – yo esperaba que tú me ayudaras a encontrar a Candy pero veo que no te importa tanto como pensé – Archie lo miro receloso –

Archie – ¿Qué es lo que dices? – le grito – claro que me importa, todo esto debe de ser culpa tuya siempre que apareces en la vida de Candy le causas problemas – Ane lo miro desconcertada se veía furioso –

Terry – Lo que veo es que tú me envidias por qué no fue a ti a quien Candy prefirió – le restregó en la cara, mientras Ane veía a la reacción de Archie –

Archie – Eres un idiota – le dijo casi al tiempo que se le iba encima, pero Ane lo detuvo –

Ane – Basta ya Archie por favor – dijo entre lagrimas, lo que había dicho Terry le dolió –

Terry – Adiós – dijo a secas y se dirigió a la puerta sin volverlos a mirar, cuando por fin se quedaron solos Ane dejo escapar su llanto –

Archie – Ane no llores – le dijo tiernamente –

Ane – Hasta Terry se da cuenta de  tú interés por ella – dijo mientras ponía las manos en el respaldo del sillón –

Archie – No hagas caso a comentarios absurdos – quiso poner sus manos en los hombros de ella –

Ane – ¿Por qué no le dijiste que Candy está en París? – le reclamo y el no respondió – ella nunca te corresponderá Archie –
evito que la tocara y salió corriendo de ahí –

Archie – Ane espera – pero ella ya había abandonado la casa, el se quedo ahí parado, pensativo, acaso era muy obvio que todavía le interesaba Candy después de tanto tiempo, aun sabiendo que jamás sería posible, saco la carta que había guardado, la carta venia de Paris y la había mandado Candy – Candy que es lo que está pasando – dijo para sí dirigiéndose nuevamente a la biblioteca para leer el contenido de ese sobre. Durante el trayecto a su casa Ane no dejaba de llorar en el interior del auto, no podía soportar el dolor de las palabras de Terry, pero aun el saber que probablemente eran ciertas, para cuando llego a su casa estaba más tranquila no quería que su madre la viera en esas condiciones, bajo del auto y al mirar hacia el umbral de su casa miro quien estaba ahí parado, esperándola, se puso nerviosa no sabía qué hacer o decir, tendría el valor para no decirle  donde estaba Candy –

Terry – Lamento lo que dije en casa de los Andley Ane – se disculpo –

Ane – Ya es tarde no lo crees – dijo sin mirarlo –

Terry – Ane necesito que me digas donde esta Candy – le suplico –

Ane – Terry yo no sé nada – quiso pasar de largo pero él la detuvo –

Terry – Ane necesito una razón – los ojos de Terry parecían estar llenos de Tristeza –

Ane – Pasa – dijo al abrir la puerta – preparare Té – ambos entraban a la casa, Terry tenía la ilusión de que Ane pudiera darle una esperanza, mientras Ane, tendría que elegir entre decirle a Terry donde estaba Candy, tal vez así a Archie abriría los ojos y dejaría de pensar en ella o tal vez estaba por perder a ambos, traicionando la confianza que le abrían brindado –

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