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El amor de la rosa eterna Capítulo 177

CAPITULO 177

SENTIMIENTOS DE CULPA

   Terry abrió la puerta lentamente, conociendo Candy tal vez ella lo estaría esperando para reclamarle su ausencia, “pero como iba yo a saberlo”, se dijo a sí mismo la oscuridad era lo único que se apreciaba, Terry miro la cama, el cuerpo de su esposa ya descansaba en el lugar de siempre, cerró la puerta cuidadosamente para no despertarla, se acerco un poco a ella, sus ojos estaban cerrados parecía que estaba en un profundo sueño, Terry suspiro un poco aliviado, se incorporo y se dirigió al diván, se sentó, puso la mano en el fue entonces que sintió una suave tela, la sujeto con ambas manos, miro a detalle, era un camisón de seda con encaje, Terry se sintió peor de lo que ya sentía, se quito la ropa, se puso la pijama y se acostó, como quería despertar a Candy para pedirle que lo disculpara pero ella estaba dormido y lo más probable es que estuviera molesta, Terry miro su hermoso cabello rubio, sintió  unas inmensas ganas de abrazarla, pero se contuvo pesando en que no era el momento, Terry le dio la espalda a Candy, puso la cabeza en la almohada y se decidió a dormir con un gran sentimiento de culpa, sin imaginar que Candy estaba despierta esperanzada de que Terry al menos le diera una explicación, tal vez si le hubiera reprochado al principio pero aun era tiempo de arreglar las cosas, podían haber terminado haciendo el amor o al menos abrazados para calamar las emociones de una discusión, pero su última esperanza se desvaneció, Candy sintió como si le apretaran el corazón cerró los ojos mientras las lágrimas silenciosas mojaban su almohada.

   Terry abrió los ojos poco a poco aun adormilado busco a su esposa junto a él, pero se llevo una gran sorpresa al verse solo en la habitación, la pijama de ella y la bata de baño estaban en el diván, el camisón ya no estaba ahí, Terry miro el rejos eran casi las diez de la mañana, se puso de pie, salió de la habitación, bajo las escaleras se dirigió al comedor ahí estaba Lucia terminando de levantar la vajilla y los cubiertos.

Terry – Buenos días – le dijo a la chica mientras la observaba –
Lucia – Buenos días Sr. – dijo seriamente – le sirvo el desayuno – pregunto –
Terry – Solo quiero un vaso de jugo – sentía la garganta amarga –
Lucia – En seguida se lo traigo – se retiro, Terry se sentó miro alrededor al parecer su esposa no estaba en casa – aquí tiene – regreso con el jugo – desea algo más el Sr. – le dijo –
Terry – Mi esposa donde esta – pregunto –
Lucia – La Sra. Candy salió muy temprano – se dio la vuelta –
Terry – No dijo a donde iba – pregunto –
Lucia – No Sr. – le respondió, en ese momento se escucho que abrían la puerta de daba a la calle – creo que ya llego – se dirigió a la estancia –
Terry – Puede decirle que quiero hablar con ella – al fin se armo de valor –
Candy – Ya vine – dijo desde la entrada del comedor, no pudo evitar mirar a Terry –
Lucia – Le sirvo el desayuno – le pregunto –
Candy – Si por favor, pero llévamelo a  mi habitación – se dio la vuelta –
Terry – Candy necesito hablar contigo – al fin se animo a hablar –
Candy – Me voy a recostar un rato Lucia – no lo tomo en cuenta –
Terry – Puede retirarse – se escuchaba molesto –
Lucia – Con su permiso –  bajo la mirada y se fue, Candy estaba por hacer lo mismo –
Terry – Candy no me ignores – parecía suplicar, ella detuvo su andar –
Candy – ¿Qué quieres? – al fin sus miradas se cruzaron –
Terry – Candy yo… – no podía con esa mirada recriminatoria de ella – necesito hablar contigo de algo muy importante –
Candy – En verdad – dijo con ironía – sabes yo también necesito decirte algo muy importante – dijo seriamente –
Terry – Puedo preguntarte algo – intento ocultar su nerviosismo –
Candy – ¿Qué? – dijo cortantemente –
Terry – De dónde vienes – cuestiono –
Candy – De eso es de lo que quería hablarte – se sentó – pero que es lo que tenías que decirme – puso las manos sobre la mesa –
Terry – Habla tu primero – Terry pensó que tal vez no estaría tan molesta pues se notaba tranquila, a como la conocía –
Candy – Vengo del hospital – Terry la miro sorprendido –
Terry – En verdad – su rostro por un momento se ilumino –
Candy – Si, estuve con Isaac – miraba a Terry con detalle –
Terry – Te has sentido mal – pregunto, tal le habían confirmado lo que el tanto deseaba –
Candy – Después de lo de anoche no se sí haya algo que me haga sentir mal – golpe bajo para él –
Terry – Y que paso – a él ya no le importaba si ella le reclamaba, su estomago parecía estar lleno de mariposas – que te dijeron – se notaba ansioso –
Candy – Terry fui a firmar un contrato – Terry pareció no entender –
Terry – ¿Qué? – sacudió la cabeza para organizar sus ideas – contrato de que – pregunto –
Candy – Necesitaban una enfermera en el hospital donde trabaja Isaac así que… – le explico el rostro de Terry se endureció –
Terry – Así que vas a trabajar – puso los puños sobre la mesa –
Candy – Creo que es una buena oportunidad – intento sonar tranquila y esperaba que Terry entendiera las cosas –
Terry – Oportunidad de que – pregunto casi en un grito – tú no tienes ninguna necesidad de trabajar – le recordó –
Candy – No me gusta estar sola – también subió el tono de voz –
Terry – El idiota de tu hermano te convenció verdad – Candy lo miro con molestia –
Candy – El solo piensa en mí – le aseguro – casi todo el tiempo me la paso sola – se puso de pie –
Terry – Es por lo de anoche – ella lo miro – Candy pero yo no sabía que… – quiso explicarle para ver si la hacía cambiar de opinión –
Candy – Claro que no sabías ya que se suponía era una sorpresa – sus ojos se llenaron de lágrimas – Terry era la primera vez que pasaríamos tu cumpleaños juntos y lo arruinaste – al fin dejo salir su rabia – me esmere en prepararte la cena, el pastel, tenía tanta ilusión de pasar este día juntos y tu preferiste irte con no sé quien a beber – sus ojos se llenaron de lágrimas –
Terry – Pues no iras al hospital – su respiración se notaba agitada –
Candy – No te estoy pidiendo permiso – no cambiaria de decisión –
Terry – Candy Robert nos dijo que saldremos de gira un mes – ella lo miro – vas a ir conmigo – parecía ordenar –
Candy – Pues no lo creo ya que firme un contrato – Terry le lanzo una mirada fulminante – aun que me mires de esa forma no pienso cambiar de opinión –
Terry – Me dejaras ir solo – su rostro se endureció –
Candy – Y si voy habrá alguna diferencia – Terry la miro desconcertado por lo que dijo – te la pasaras todo el tiempo en el teatro o durmiendo en los hoteles y cuando regresemos aquí seguirá siendo igual – miraba las flores de la mesa –
Terry – Pues no pienso rogarte para que me acompañes – se puso de pie y se fue al despacho, Candy se quedo ahí pensativa, tal vez había sido muy dura pero tenía tanto coraje, parecía como si a Terry no le importara en absoluto lo que ella sentía, el vacio tan inmenso del cual era presa, pero las cosas ya estaban hechas y no había marcha atrás, ella se fue a la habitación, se recostó un rato y se durmió ni siquiera probo el desayuno que Lucia le había preparado, se despertó cuando escucho abrir unos cajones –
Candy – Que haces – le pregunto a Lucia –
Lucia – Lo siento Sra. No la quería despertar – tenía unas camisas de Terry –
Candy – A donde llevas eso – dijo al ver las prendas –
Lucia – El Sr. Me pidió que hiciera su maleta – Candy busco a Terry con la mirada y Lucia se dio cuenta – el Sr. Está en la recamara de invitados – Candy entristeció Terry no la quería ni ver, ella volteo a la ventana miro el diván había un paquete sobre él –
Candy – Eso que es – se incorporo –
Lucia – Lo mando su hermano dice que es el uniforme del hospital – estaba por salir –
Candy – Que hora es – se tallo los ojos –
Lucia – Casi las cinco de la tarde – dijo y abrió la puerta –
Candy – Es tardísimo – se puso de pie rápidamente – tengo que estar en el hospital a las siete –
Lucia – El baño está listo – miro a Candy… – Sra… – Candy se detuvo en la puerta del baño –
Candy – Que pasa – miro a la chica –
Lucia – Quiere que le prepare algo de cenar – no se animo a decirle lo que quería –
Candy – No gracias cenare en el hospital – se metió al baño, Lucia salió de la habitación, metió la mano en su mandil, apretó con la mano un papel –
Lucia – Todos los hombres son  iguales – saco el papel – mira que andar de coscolino con una mujer – abrió el papel y miro lo que decía – Felicia Shepard quien será es tipa – guardo el papel, Lucia había encontrado la hoja en el cesto de basura y la había guardado para cuando se ofreciera, ella fue a la habitación donde Terry y toco – se puede – pregunto –
Terry – Adelante – ella entro –
Lucia – Aquí esta lo que me pidió – se dio la vuelta Terry se acomodaba su chaqueta ya que estaba por marcharse al teatro –
Terry – Que estaba haciendo Candy – le pregunto –
Lucia – Se está bañando – dijo tranquilamente –
Terry – Que hizo cuando vio el uniforme – sentía una gran curiosidad –
Lucia – Se puso muy contenta – fingió un sonrisa – sus ojos se llenaron de un brillo muy especial – mintió –
Terry – ¡Ah! – ya no supo que decir, Lucia dijo eso para hacerlo sentir mal –
Lucia – Se le ofrece algo más – Terry negó con la cabeza y la chica se fue dejándolo solo, Terry no se había atrevido a verla, había sido muy duro y egoísta con ella pero no sabía cómo remediar las cosas, tenía miedo de que ella lo rechazara, pero como pedirle perdón por toda la sarta de estupideces que había cometido, Terry se dejo caer en la cama en lo que daba la hora para ir al teatro, mientras Candy se bañaba sus ojos se llenaron de lágrimas, sentía que había sido muy dura con Terry, debía comprenderlo pero es que le dolió tanto que la dejara con todo listo para una velada romántica, la verdad era que si había tomado la decisión de trabajar era por el enojo de lo que había hecho Terry, pero no dejo de sentirse culpable ya que si hubiese sabido antes lo de la gira ella no se habría negado, Candy termino de arreglarse entre preguntas a sí misma, miro el reloj Isaac ya no tardaría en pasar por ella, ella salió de su habitación en el mismo instante Terry salía de la suya, ambos se miraron, Terry se había tomado el atrevimiento de usar la chaqueta que Candy compro, ella lo observo se miraba tan varonil y atractivo mientras el miraba lo bella que se veía con su uniforme, aun que era algo sobrio pero aun así lucía bien –
Terry – Te vas – no sabía que decir –
Candy – Si – bajo la mirada – tú también – afirmo – su voz se escuchaba llena de nostalgia –
Terry – ¿Quieres que te lleve? – pregunto, en ese momento tocaron la puerta –
Candy – Gracias pero Isaac vino por mi – siguió su camino –
Terry – Suerte – le deseo –
Candy – Igualmente – bajo la mirada, ambos caminaron por el pasillo en la estancia ya estaba Isaac ellos bajaron la escalera – hola – dijo en cuanto llego a él –
Isaac – Hola – la saludo y abrazo – te vez muy bien – sonrío ignorando a Terry –
Candy – Gracias – sonrío alegremente aun que fingía, Terry noto lo feliz –
Terry – Buenas tardes – saludo mientras apretaba los labios –
Isaac – Hola – dijo secamente y torció los labios –
Candy – Nos vamos – le dijo a su hermano y salió de la casa –
Isaac – Claro – se acerco a Terry – no sé qué fue lo que paso – Terry se puso tenso – pero hoy por la mañana note que estuvo llorando – miro desafiante a Terry –
Terry –No te entrometas –dijo secamente mientras Isaac sonrío burlonamente –
Isaac – Que tengas una linda noche – se fue a donde Candy –
Terry – Idiota – dijo entre dientes, Terry espero a que se fueran, Candy sonreía, era más que obvio que ella deseaba regresar al trabajo –
Isaac – Me dirás lo que pasa – le dijo a su hermana al ver que su sonrisa se desvanecía –
Candy – Terry se va de gira – dijo tristemente – él quería que fuera pero… – se quedo callada –
Isaac – Pero ya habías firmado el contrato – Candy lo miro – ¿Qué fue lo que hizo para que tomaras esa decisión? – pregunto –
Candy – Tuve una discusión hoy por la mañana – evito mirarlo a los ojos –
Isaac – Aceptaste el trabajo solo para molestarlo – lo dijo como para afirmarlo –
Candy – Me gusta mi trabajo y la verdad es que muchas veces me siento sola – suspiro –
Isaac – Ves como yo tenía razón – puso su mano en la de Candy mientras sujetaba el volante con la otra –
Candy – La decisión ya está tomada – intento sonar segura –
Isaac – Se molesto por qué fueras a trabajar al hospital – aseguro –
Candy – Si un poco pero eso no me importa – dijo con coraje de solo acordarse de lo que paso la noche anterior –
Isaac – Veras que pronto se le pasara el berrinche – dijo burlonamente, Terry manejaba al teatro, sentía tanto coraje consigo mismo, si no hubiese aceptado ir con sus compañeros nada de esto habría pasado, Candy estaría preparando sus maletas para hacer un viaje felizmente y que tenía a cambio, su empleada preparándole las maletas, su esposa yéndose a trabajar al hospital y estarían separados un mes si es que la gira no se alargaba, esa noche Terry dio dos funciones, luego de eso se fue a su casa, miro su cama vacía como cuando era soltero, solo que esta vez era diferente él tenía una esposa la cual se encontraba haciendo guardia en un hospital, atendiendo pacientes, Terry se dejo caer en la cama, la ausencia de ella era más que insoportable, Terry abrazo la  almohada de Candy esperando que al menos el aroma a su perfume lo acompañase en esta noche fría y solitaria, Candy creyó que con el trabajo su mente se mantendría ocupada, pero se equivoco ya que la noche era tranquila, sin ninguna urgencia, se metió a la sala de enfermeras después de dar una ronda, le habían presentado a algunas de sus compañeras, Isaac estaba en su consultorio y ella no quería ir a molestarlo, Candy miro la habitación, se sentó en un pequeño sillón y comenzó a llorar amargamente, pensaba que Terry estaría en casa ya durmiendo después de un día de trabajo, además de que la noche anterior se había ido a beber, nunca imagino que las palabras de Elisa se convirtieran en verdad, mucho menos que sus malos deseos llegaran demasiado rápido, una de las enfermeras entro y encendió la luz, Candy volteo el rostro para que ella no la viera llorando, como pudo limpio sus lágrimas, se puso de pie y salió del lugar, la otra enfermera se quedo sorprendida con su reacción, Candy camino hasta el consultorio de Isaac prefirió buscar una compañía a seguir sola, estaba por tocar la puerta cuando se escucharon voces –
Richard – En verdad – dijo sorprendido, Candy se quedo atónita de saber que estaba ahí –
Isaac – Pues así es – Candy se asomo por la cerradura –
Richard – Pues lo mejor será que me vaya – su rostro entristeció –
Isaac – Aun la amas – lo afirmo –
Richard – Como un idiota – suspiro, Candy sintió como si la recorriera un escalofrío –
Isaac – Que te puede decir – miro nostálgico a Richard –
Richard – No sé cómo me he podido controlar – apretó los puños de sus manos – desde que vivo aquí he querido buscarla – Candy abrió los ojos tan grandes cuando escucho eso – he tenido que luchar conmigo mismo – cerró los ojos – ayer la vi en la calle – una dulce sonrisa se dibujo en sus labios – se veía tan hermosa – suspiro de solo recordarlo –
Isaac – Se que es doloroso para ti guardar todo lo que sientes por ella – se puso de pie, se acerco a su amigo y le dio una palmada en la espalda –
Richard – Isaac  me tengo que ir no quiero que me vea, bien sabes que hice la promesa de alejarme de ella para no ocasionarle problemas con su esposo – dijo con coraje la última frase –
Isaac – Sabes tengo contarte algo – Richard lo miro, Candy se puso tensa tal vez Isaac quería contarle que Terry y ella tenían problemas –
Richard – Si es de Candy mejor no – ya no quería sufrir más por ella, Isaac enarco una ceja, Candy sintió coraje, como se atrevía Isaac a siquiera pensar en hablar sobre su matrimonio con otros, en ese momento una enfermera le hablo –
Enfermera – Candy – la chica se sobresalto – ¿Qué haces? – le pregunto –
Candy – Es que no sabía si mi hermano estaba aquí – dijo entre murmullos y silenciosamente –
Enfermera – Solo tienes que tocar la puerta – levanto la mano para golpear la puerta –
Candy – No, no, no – la detuvo – es que creo que está ocupado, regreso después y no digas que estuve aquí – se dio la vuelta y se fue la chica se le quedo mirando con asombro, Candy dio la vuelta, en ese momento la puerta se abrió –
Isaac – Se le ofrece algo – le pregunto al ver a la enfermera para ahí –
Enfermera – Lo está buscando su hermana – Richard puso cara de sorpresa –
Isaac – Ella estuvo aquí – dijo casi en un grito y miro a Richard –
Enfermera -¡Eh! – dijo nerviosamente – no la encontré en un pasillo – sonrió –
Richard – Me tengo que ir – se despidió de Isaac y camino hacia donde antes Candy había ido, salió del edificio, cubrió su cuello con la bufanda ya que hacía frío, Richard visitaba a Isaac algunas noches ya que el trabajo lo absorbía nunca pensó que para trabajar para dos clientes fuera tan pesado, había dejado estacionado su auto en la entrada de personal así que fue a la parte trasera del hospital, una puerta de madera algo desgastada lo esperaba, a unos metros había un enorme árbol, solo las ramas secas se veían en el azul de la noche, miro con atención una fina silueta se dibujaba junto al árbol, luego un frágil sollozo que llamo su atención, Richard se acerco lentamente pues creyó que tal vez era un familiar de algún paciente, estaba por hablar cuando se escucho una voz, “cómo pudiste Terry”, Richard ya no avanzó más de inmediato supo de quien se trataba, sin hacer ningún ruido se alejo del lugar, no quería encontrarse de frente con Candy ya que  él tenía un punto débil y ese punto era ella –

   Terry no había dormido bien, las ojeras en su rostro lo delataban esperaba al menos que Candy llegara para poder disculparse, pero nada, faltaba media hora para que Terry saliera de casa hacia la estación del tren, miro su reloj, luego fue a la ventana para abrirla ya que sentía que se sofocaba, suspiro, se sentó frente a la mesita de madera que estaba cerca de la ventana, saco una hoja de papel, tinta, una pluma y comenzó a escribir, rompió un par de hojas antes de que encontrar las palabras correctas para llenar la hoja, al terminar la doblo y la dejo en la mesita , se miro en el espejo y suspiro, tomo su maleta, antes de cerrar la puerta dio un vistazo más al solitario lugar, bajo las escaleras, Daniel había vuelto de vacaciones esa mañana, se alisto para llevar a su patrón a la estación del tren.

Lucia – No piensa desayunar – le dijo al verlo con la maleta –
Terry – No tengo hambre – dijo indiferente –
Lucia – Espero tenga un buen viaje – Terry volteaba hacia la puerta de la entrada –
Terry – Daniel donde esta – pregunto su rostro reflejaba molestia –
Lucia – Se está terminando de cambiar – dijo mientras observaba a Terry –
Terry – La Sra. No hablo – pregunto queriendo demostrar indiferencia –
Lucia – No Sr. – le afirmo –
Terry – Se suponía que ya debería estar aquí – comenzó a golpear el pie en el piso –
Lucia – Quiere que le de algún recado – le pregunto –
Terry – No gracias – se notaba irritado –
Lucia – Si no se le ofrece algo más me puedo retirar – ya no lo soportaba –
Terry – Lucia hasta cuando creyó que me engañaría – la chica lo miro desconcertada – debo de confesar que al principio lo hizo – enarco una ceja –
Lucia – No sé de qué habla – dijo nerviosamente –
Terry – Me pregunto cómo es que se gano la confianza de Candy – la miro de arriba abajo – sabe una cosa si no la he corrido es por qué mi esposa parece apreciarla – Lucia comenzó a temblar, Terry se acerco a ella – ya no necesita fingir – se puso frente a ella y le quito los lentes – sé que es usted – ella bajo la mirada – aun que se haya teñido el pelo e intente disimular sé que es usted – Ella estaba que se moría de los nervios – hay cosas que la delatan – le dijo, ella al fin se animo a mirarlo – solo le advierto una cosa si se entromete en mi matrimonio le pesara y la meteré a la cárcel – dijo con voz dura ya que lo único que deseaba era sacar su coraje – dígale a Daniel que lo espero en el auto y que lleve mi equipaje – se dio la vuelta y se fue, Lucia apretó la falda de su vestido con coraje –
Daniel – Te dije que te descubriría – estaba parado detrás de ella –
Lucia – Por qué mejor no te largas – se dio la vuelta y se fue a la cocina, Daniel salió con el equipaje de Terry – no sé como lo soporta – refunfuñaba en la cocina –
Daniel – Ya deja de quejarte – le dijo, la chica se sobresalto al escucharlo –
Lucia – pensé que ya te habías ido – respondió de mala manera –
Daniel – Me dijo el “patrón” – hizo énfasis en esa palabra – que cierres las ventanas de la habitación ya que la dejo abierta y no quiere que se metan los moquitos –
Lucia – Ahora voy – siguió con lo suyo, Daniel se fue, Terry miraba la ventana de su alcoba, esperaba que Candy viera la carta que le escribió y que había dejado sobre mesita que estaba cerca de la venta, Daniel arranco el auto, en ese instante un frío viento se dejo venir, las cortinas de la habitación se sacudieron, el aire entro a la habitación llevándose consigo la hoja que Terry dejo sobre la mesa y haciéndola caer en el suelo, luego el aire volvió a entrar, la hoja voló junto a la cama, en ese momento Lucia entro a la habitación, una nueva ola de viento se adentro – que frío – se quejo y cerró la ventana, la hoja de papel apenas y se asomaba debajo del edredón – Tendré que volver a acomodar –refunfuño al notar que el edredón estaba desacomodado, la falda de su vestido empujo la hoja debajo de la cama – listo – dijo al terminar de acomodar, se escucho que azotaron la puerta – debe ser la Sra. – salió de la habitación y bajo –
Candy – Buenos días – le dijo al verla bajar las escaleras –
Lucia – Buenos días – sonrió –   
Candy – Mi esposo está en la recamara – pregunto al ver todo silencioso –
Lucia – No Sra. El se fue hace unos minutos – el rostro de Candy pareció envejecer –
Candy – No me dejo ningún recado – pregunto esperanzada –
Lucia – No – le afirmo – solo dijo que ya había tardado – Candy la miro –
Candy – Es que tuvimos una cirugía de última hora – le explico, ahora parecía molesta pues pensó que Terry le estaba contando el tiempo –
Lucia – Le sirvo el desayuno – le cuestiono –
Candy – Si – se dirigió a las escaleras –
Lucia – Ahora se lo llevo a su habitación – estaba por retirarse –
Candy – Por favor llévelo a la habitación de invitados – le dijo, la chica se sorprendió –
Lucia – Donde estuvo su esposo – pregunto –
Candy – No a la otra y por favor lleve algunas de mis cosas también a esa habitación – Lucia se quedo boquiabierta – algunos de mis vestidos, mis perfumes, zapatos, ropa interior – suspiro –
Lucia – Si Sra. – dijo sorprendida y se fue, Candy miro la puerta de su alcoba, no quería estar sola ahí ya que le dolería la ausencia de Terry, camino a la otra recamara y se adentro, si iba estar sola por un mes sería mejor hacerlo en una habitación donde no le vinieran a la mente los recuerdos de las noches de amor que tenía con él, donde no estuviera impregnado su aroma, ya que no soportaría saberlo lejos de ella, al menos esperaba que estando en otra habitación él tiempo pasara más rápido, le hubiera gustado llegar antes para poder despedirlo, para decirle lo mucho que lo amaba y que le perdonaba lo que paso el día de su cumpleaños, tenía la esperanza de que Terry al menos le hubiera dejado un recado, Candy se hecho llorar a la cama, una solitaria hoja de papel debajo de la cama guardaba las disculpas de Terry para Candy esperando ser encontrada –

CONTINUARA….

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  1. que exelente escritora amor pasion intrigas y maldad esta divino de verdad. solo me da penita como los presonajes principales han canbiado tanto eran mis heroes. terry arrogante pretencioso y hasta mal educado pero con un corazon de oro.la fama lo ha cambiado candy la heroina que hizo frente a tanstos sufrimientos y humillaciones dos separaciones traumantes nunca contaba sus problemas los resolvia sola con valentia.aqui la vemos inutil en su profecion y correr a los brazos de su ex novio buscando consuelo. que desiluscion,tanto cambio mi heroina. querida escritora mas que nunca comprendo el final que dio la autora original del animado y me conformo despues de tantos anos.candy no era para terry el solo la hubiera hecho muy infeliz. debido a su carrera y la mujer perfecta para el era susana como lo dejo claro la autora original, y para candy un hombre bueno que la haria muy feliz como ella se merecia.me despido y mucha suerte magnifico talento chao y gracias

  2. Es la tercera vez k releo esto .y por favor te ruego Astareth k publiques pronto los demas capitulos, y k Candy encuentre la carta.
    Tu historia esta super uf,pero creo k se te paso la mano con la carta, ya k estaban peleados y el se habia ido por lo menos deviste dejar k Candy encontrase la carta ,pero como ya esta escrito asi te pido k ya solucionen sus problemas.

    Felicidades muy linda tu historia y recuerda lo k te dije.
    Bye.

  3. me encanta como escribes , es emocionante por fa publica los capitulos siguientes estoy con ansias

  4. k t puedo desir k es exelente tu trabajo y k no me canso d releer esta historia me tiene muy emosionada sobretodo como la detallas paso a paso t tranaporta a algo tan real porfis ya reconsilialos los dos se aman sin limites no es justo k esten resien casados y ya con tantos enredos no es justo ewspero muy pronto los siguientes capi. y k onda con albert tambien merese ser feliz siendo uno d los prinsipales tanbien tiene su corazonsito ya k le pare un poco alos negosios buscale una buena chica si k no acabe tan solito hhhee bueno es mi sugerensia bay.

  5. Woo q lindo escribes !!! felicidades me mega encanta !!pero no.seas tan dura con Richard estaria genial q consiguiera paaje merece ser feliz y candy y terry psz q arreglen sus problemas …NERECEN SER FELICES SIN PROBLEMAS …TIENEN QUE ESTAR JUNTOS !!! ojala tomes en cuenta mis opiniones ….GRACIAS POR CAMBIAR EL TRISTE E INJUSTO FINAL ORIGINAL ESTA ESTA MUCHO MEJOR !!^.^

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