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El Amor de la Rosa Eterna capítulo 173

CAPITULO 173

OTELO

   Richard miraba desde la ventana de su departamento el pasar de la gente, desde ahí se miraban la marquesinas de los teatros, la ciudad estaba alborotada ya que esa noche reaparecería en los escenarios la revelación del momento Terry Grandchester en su interpretación como Otelo, Richard cerro las cortinas, había encontrado ese departamento ya ni siquiera se fue de Nueva York, habían transcurrido dos semanas desde la boda de Candy pero para él era como si la boda hubiese sido ayer, se sentó en un silla y comenzó a recordar lo hermosa que ella lucia ese día tal como siempre la imagino, claro que siempre pensó que el seria el novio feliz que la esperaría en el altar,  se imaginaba la gran fiesta, los rostros felices de ambos, todo lo soñó desde el día que la conoció pero esos sueños se derrumbaron cuando supo que a quién ella amaba era a Terry, recordó la noche en que fue a la boda a darle su regalo de bodas, hubiera sido mejor no ir, se decía para sus adentros, recordó que después de salir del salón de fiestas se puso a deambular por las calles, no supo cómo pero llego a la catedral donde se casaron, aun se veía en el suelo los rastros de la ceremonia, miro que la puerta estaba abierta, se metió, un solitario hombre recogía todas las flores,  el hombre le dijo que ya iban a cerrar, Richard contesto que no se tardaría, un hombre con una sotana le dijo que la casa de dios no tenía hora para recibir a sus fieles, Richard agradeció al padre, se sentó en un banca, luego el sacerdote se acerco y comenzó a platicar con él, luego de un rato Richard salió de la iglesia y siguió su camino, comenzaba a nevar, se metió a un bar que encontró en el trayecto, no deseaba llegar a su hotel, no quería estar solo eran casi la dos de la mañana cuando decidió irse, los ojos le ardían por haber llorado tanto, comenzó a caminar con la mirada al piso, choco con el poste de un farol fue cuando reacciono y levanto la vista, miro la fachada de una casa, entonces se dio cuenta de donde estaba, sabía que no había nadie en esa casa, al menos eso suponía, levanto la vista y miro una tenue luz y una silueta junto a la ventana, fue cuando la cortina se movió alguien se asomo, sus ojos se cruzaron con los de Terry, este cerro la cortina, solo tenía unos segundos para reaccionar, conocía a Terry y sabía bajaría a buscarlo, entonces miro que del otro lado de la acera había un callejón, corrió para ocultarse, ya no quería darle más problemas a Candy, pero todo le había salido mal.

Richard – Soy un idiota – se dijo a sí mismo – por qué te conocí Candy – suspiro, en ese momento sonó el timbre del teléfono, se puso de pie y fue a contestar – hola – dijo amablemente – como estas – se dibujo una leve sonrisa en sus labios – si estoy bien gracias – se notaba tranquilo – que paso – cuestiono y se quedo escuchando – mañana – dijo sorprendido – la verdad es que no lo recordaba – apretó los labios – lo sé pero también compréndeme – ahora parecía suplicar – no estoy seguro de eso – se llevo una mano al cabello – no te prometo nada – parecía que discutía –  claro te veo después – dijo finalmente y colgó el teléfono – miro su reloj noto que se hacía tarde, tomo su saco de la cama y se fue a seguir con los negocios de Elisa Legan –
   
   Candy y Terry desayunaban tranquilamente, Terry no dejaba de mirar a la nueva empleada, se le hacía conocida pero de donde se preguntaba, Candy le había dicho que era una chica de Chicago, que trabajaba para ayudar a su madre enferma y que su nombre era Lucia, Terry se sorprendió de saberlo pero no tomo le dio importancia ya que la Lucia que él conocía era muy distinta a esta, Terry tomo la taza de té que le sirvió la empleada, no se podía quejar hasta el momento se había portado bien, era muy respetuosa y se notaba que a su esposa le agradaba mucho, así que decidió no hacer alboroto por algo sin importancia.

Terry – Te ves hermosa – le dijo mientras la miraba –
Candy – Gracias – sonrío –
Terry – Lamento tanto dejarte sola – le dijo ya que su luna de miel solo duro dos días y desde entonces él no había parado de ensayar  –
Candy – No te preocupes – le dijo y tomo su mano – solo han sido dos semanas – Terry acaricio el rostro de ella tiernamente – no estás nervioso – le pregunto –
Terry – No amor – dijo tranquilo – no es la primera vez que tengo un protagónico –
Candy – Si pero este personaje es muy diferente a Romeo – parecía no agradarle tanto –
Terry – Ja, Ja, Ja, – se rio – Candy como seria el mundo si todos fuéramos iguales – Candy lo miro – imagínate que hubiera muchos Tarzan con Pecas – se seguía riendo –
Candy – Eso no me parece gracioso – frunció el ceño –
Terry – No te enojes cariño – le sonrío, en ese momento sonó el teléfono, la chica de servicio contesto –
Lucia –  Sr. Le llaman – le dijo  en un sumiso tono a Terry desde la entrada al comedor – es el Sr. Hathaway –
Terry – Gracias – le dijo y la miro fijamente ya que estaba seguro la había visto en algún lado –
Candy – Recoge por favor –le dijo mientras se limpiaba con la servilleta los labios, Terry regreso rápidamente –
Terry – Me tengo que apresurar – le dijo a su esposa – Robert nos quiere ya en el teatro – Candy lo miro –
Candy – No te preocupes por mi cariño – le dijo – comprendo tu trabajo – sonrío –
Lucia – El baño ya está listo – le dijo a Terry –
Terry – Gracias – se dio la vuelta y se fue a su habitación –
Candy – Voy a preparar su ropa – se puso de pie –
Lucia – Lo quiere mucho verdad – le dijo para hacer platica –
Candy – ¿Cómo dices? – se detuvo y la miro –
Lucia – A su esposo – Candy quiso comprender lo que la chica le dijo – perdone que me meta en esto Sra.  Pero creo que su esposo se ausenta mucho de casa  – Candy la miro molesta –
Candy – Lucia te agradeceré que no vuelvas a decir ese tipo de comentarios – le recrimino –
Lucia – Lo siento Sra. – bajo la cabeza – pero es que la quiero tanto y me duele oírla llorar – Candy la miro – no piense que la espió pero la otra noche la escuche llorar en el despacho, vi las luces encendidas y vine a apagarlas, por eso me di cuenta que lloraba – seguía mirando al piso –
Candy – Te agradezco tu preocupación pero no lloraba por qué me sintiera sola – le confesó – espero no se vuelva a repetir – se dio la vuelta para alcanzar a su esposo en su habitación, Terry se había puesto una bata, estaba por meterse a bañar – te preparare tu ropa – le dijo en cuanto entro a la habitación –
Terry – Gracias – le gustaba verla como su esposa, tan cariñosa, siempre al pendiente de él –
Candy – Que corbata quieres – le dijo mientras se agachaba a buscar en un cajón –
Terry – La que elijas será perfecta – se acerco a donde su esposa –
Candy – Te gusta esta – se puso de pie, Terry ya la esperaba para acecharla – pasa algo – le dijo al verlo tan cerca –
Terry – Si – la miro fijamente – y luego le dio beso apasionado – pasa que te deseo tanto – beso su cuello –
Candy – Terry por favor – dijo nerviosa – hay empleados en casa – le recordó –
Terry – Y acaso no es esta mi casa y tu mi esposa – Candy lo miro – ellos no tienen por qué decir nada – dijo molesto y la soltó – me voy a bañar – se dio la vuelta –
Candy – Terry tu sabes que te amo – sus manos rodearon el cuerpo de él – y quiero que me ames siempre – ella lo soltó, Terry se dio la vuelta y la comenzó a besar, ella no se opuso, Terry desato la cinta del vestido de ella, la llevo a la cama y así medio desnudos se amaron sin importarles que a él lo estuvieran esperando en el teatro. Terry se había terminado de arreglar, Candy lo miraba desde la cama, su cuerpo estaba cubierto con las sabanas, se notaba sonriente –
Terry – Ahora si me voy – se acerco a la cama – si no Robert me matara – le dio un beso a Candy, ella se aferro a sus labios,  hundió su mano  en el cabello de él, aun estaba humedecido, olía a madera fina a causa del perfume – te veré por la noche –ella lo volvía a besar – si sigues así nunca llegare al teatro – dijo dulcemente –
Candy – Es que te amo tanto – lo miro tiernamente –
Terry – Yo también te amo – ella lo soltó – iras con tu madre – le pregunto –
Candy – Si, quiere que le ayude con los preparativos para la fiesta de mañana – le explico –
Terry – Esta bien cariño le diré a Daniel que me lleve y luego estará a tu disposición – se acomodo la corbata y se dirigió a la puerta –
Candy – Terry lo harás increíble – le sonrío  y le mando un beso con la mano, él le respondió regalándole una sonrisa y se fue dejando a su esposa, Candy se quedo pensativa, feliz  ya que desde hacía casi dos semanas no había podido estar en la intimidad con su esposo ya que el llegaba demasiado tarde de los ensayos y aun que ella lo esperaba ansiosa siempre terminaba venciéndola el sueño, recordó la noche en que miro el reloj eran más de la una de la mañana y Terry no regresaba, bajo a tomar un poco de agua, encendió la luz y miro lo vacía que se veía la casa, tan grande pero tan sola, por un momento su corazón no soporto más tenía casi dos días de no ver a Terry, se pregunto que como era eso posible, si vivía con él pero cuando el llegaba ella estaba dormida y él se levantaba tarde y lo único que hacía era desayunar e irse nuevamente al teatro, pero comprendió que así era su vida, ella abrió los ojos en ese instante recordó lo que un día escucho en labios de la misma Lucia “El joven siempre llega a deshoras y con compañía femenina” – eso no es verdad – sacudió su cabeza para sacar esos pensamientos, se puso de pie y se cubrió con una bata y se metió a bañar para despejar su mente –

   Laureen acomodaba un retrato que estaba sobre la chimenea, algunos hombres acomodaban los muebles nuevos que acababa de comprar, ya ni siquiera se había tomado la molestia de ir a Chicago por sus cosas, Emily se encargo de empacar todas sus cosas, Isaac bajo las escaleras aun estaba reconociendo la casa que habían comprado, era grande y espaciosa, con un amplio jardín para cuando tuviera hijos con Ane.

Laureen – Hola cariño – le dijo y se acerco a él –
Isaac – Aun no terminan de traer los muebles – dijo preocupado –
Laureen – No, pero no tienes nada de qué preocuparte – le sonrío – todo estará listo para la cena de mañana – acomodo la corbata –
Isaac – Si espero que todo salga bien – se quedo pensativo –
Laureen – ¿Qué pasa? – le pregunto al ver el semblante de su hijo – que hiciste – le cuestiono, Isaac la miro y Laureen adivino – te dije que no lo hicieras – parecía como reclamo –
Isaac – Lo sé madre pero tienes que entender – le explicaba en ese momento tocaron la puerta –
Laureen – Es pero no se te salga de las manos – le dijo mientras iba a abrir – hola hija – le dijo con cariño – pasa –
Ane – Gracias Sra. – la saludo de beso, los ojos de Isaac brillaron al ver a la chica –
Isaac – Hola Ane – sonrío –
Ane – Hola – no podía evitar sonrojarse al verlo –
Laureen – Candy aun no llega, pero ven vamos al comedor – Isaac le dio el brazo a su novia –
Isaac – Te ves hermosa – le dijo discretamente –
Ane – Gracias – se puso nerviosa –
Laureen – Lista para mañana – le pregunto a su futura nuera –
Ane – Si – contesto dulcemente –
Isaac – No estás nerviosa – le pregunto curioso –
Laureen – Por que tardan tanto tu hermana – miro el reloj-
Isaac – Debe ser por qué hoy es el estreno de la obra – le recordó –
Laureen – Es verdad – se quedo pensando – no lo recordaba, en ese momento tocaron nuevamente la puerta – debe ser ella – fue a abrir – hija que bueno que llegaste – la saludo, Candy se metió a la casa –
Candy – Lo siento mamá – se disculpo – hola Ane – le dijo sonriente –
Ane – Hola Candy – no soltó a Isaac –
Isaac – Como estas pecas – le regalo una sonrisa –
Candy – Contenta de que hayas decido – Isaac enarco una ceja –
Laureen – Y tu esposo como esta – dijo mientras se dirigían al comedor –
Candy – Muy bien mamá – se notaba contenta –
Isaac – No decías lo mismo hace unos días – le recordó –
Candy – Isaac hoy no quiero pelear contigo – intento no molestarse –
Laureen – Tu hermana ya comprendió que así es el trabajo de su esposo – parecía recriminarle a Isaac, Ane solo se limitaba a escuchar pero bien sabía por la misma Candy que los últimos días para ella habían sido difíciles por la ausencia de Terry, Isaac se fue al trabajo, las damas se quedaron ultimando detalles de la cena de compromiso de Ane, al menos Candy había logrado entretenerse en eso, eran como las cuatro de la tarde cuando Candy se fue a casa para arreglase, sabía que debía lucir hermosa tan digna de ser la esposa de Terry Grandchester el más exitoso actor de Broadway, Lucia le ayudo a cambiarse y a peinarse mientras lo hacia Candy se cuestionaba sobre que había pasado con ella y Terry por qué la chica no deseaba que su esposo supiera quién era en verdad, no le gustaba mentirle pero conocía bien a su esposo no es que estuviera primero Lucia que él pero no podía permitir que ella perdiera el trabajo ya que le había dicho que su madre estaba enferma y que ella el único sustento para poder ayudarla –
Lucia – Sucede algo Sra. – le cuestiono al observar como la miraba –
Candy – No nada – le sonrío –
Lucia – Esta lista – la última oquilla es su cabello –
Candy – Gracias – se miro al espejo –
Lucia – Daniel ya la espera – dijo antes de salir –
Candy – Ahora voy – la chica salió, los nervios de Candy se hicieron presentes, recordó lo amargo que fue la noche en que Terry hizo su primer protagónico, lo difícil que fue tomar esa noche aquella decisión, lo que sobrevino después de eso, pero ahora ya era su esposa y estaba segura de que nadie arruinaría esa noche –

   Cuando Candy llego al teatro estaba lleno, la gente no dejaba de observarla sentía un gran peso en sus hombros por ser quien era, pero ahora no estaba sola, su madre y hermano la esperaban en el vestíbulo del teatro, algunos hombres llegaron a interrogarla sobre lo que opinaba de que su esposo interpretara el polémico Otelo, hubo uno quien le cuestiono que si Terry era parecido a su personaje en la vida real cosa que ella negó, un hombre llego a donde Candy, era uno de los asistentes del teatro, el hombre la condujo hasta los camerinos, la guio hasta el de su esposo.
   
Candy – Gracias – le dijo antes de que el hombre se fuera, ella toco la puerta –
Terry – Adelante – se estaba maquillando –
Candy – Hola amor – le dijo al entrar –
Terry – Hola Candy – le sonrió la chica lo miro extrañada – pasa algo – le pregunto al ver la reacción de ella –
Candy – Te ves tan raro así – dijo aun sorprendida –
Terry – Es por el maquillaje – se miro en el espejo – Otelo era un hombre de color – le hizo saber –
Candy – Si ya me habías dicho – Terry estaba desnudo de la parte superior del cuerpo, Candy no pudo evitar apreciar el cuerpo de su esposo –
Terry – Solo me falta el pelo – tomo un cepillo y se lo sujeto en un coleta, luego puso una especie de red en él, luego de unos minutos termino – listo – le dijo a la chica –
Candy – Y la pintura no se caerá – le dijo al ver que se ponía una túnica –
Terry – Es una pintura especial – le dijo, Candy se rio – que es tan gracioso –
Candy – Nada – no podía parar de reír –
Terry – Yo no le encuentro gracias – se miro al espejo –
Candy – Te había imaginado con el cabello canoso pero nunca calvo – se volvió a reír –
Terry – Ja, ja, ja, – dijo molesto –
Candy – No te enojes cariño – se acerco a él –
Terry – Se que el personaje lo requiere –ella se acerco a acariciar su rostro cuando él se hizo para atrás, Candy se sorprendió de la reacción de Terry – no quiero mancharte – le hizo saber –
Candy – Claro comprendo – sonrío, tocaron la puerta y alguien dijo “primera llamada” –
Terry – Creo que es hora de que despedirnos – la miro dulcemente –
Candy – Te amo – le dijo a la distancia – se que lo harás muy bien –
Terry – Todo esto es por ti – Candy le sonrío –
Candy – Suerte – le dijo y se dirigió a la puerta, antes de salir Candy volteo a ver a Terry que se seguía acomodando la ropa, ella salió de ahí, por los pasillos todo era un alboroto se dio la vuelta y choco con alguien – lo siento – se disculpo –
Karen – Hola Candy – la saludo –
Candy – Mucha suerte – le deseo a la chica ya que ella Desdémona –
Karen – Gracias Candy – la miro de arriba abajo – luces espectacular – la alago – digna de ser la esposa de Terry –
Candy – Muchas gracias – se sonrojo –
Karen – Sabes Candy al principio estaba molesta contigo – le dijo, Candy la miro desconcertada –
Candy – Y por qué – cuestiono –
Karen – Por Richard – Candy se quedo boquiabierta – acaso nunca supiste que él y yo fuimos novios – Candy palideció –
Candy – No lo sabía – intento digerir la noticia –
Karen – Ahora lo sabes – dijo envidiosamente – me alegro que él lo haya superado, tengo la ilusión de que ahora que vive en aquí en Nueva York podamos reanudar la relación – Candy sintió que un inmenso frio recorrió sus espalda, un hombre pasaba por ahí – por favor lleve a la Sra. A su lugar – le dijo – te veré en la fiesta – se despidió y se fue, Candy siguió al hombre no podía creer lo que Karen le acaba de decir, que hacía Richard en Nueva York, que pasaría si Terry y él se encontraban en la fiesta, por qué si lo que Karen había dicho era verdad tal vez Richard fuera a la fiesta, es mas tal vez en este momento se encontraría en el teatro, Candy intento calmarse cuando llego hasta donde la esperaba su madre e Isaac, Terry había reservado el mejor lugar para ella, fue entonces que las luces se apagaron, el telón se levanto, los asistentes estaban atentos al observar a Terry como Otelo, su interpretación era maravillosa como solo él podía hacerlo, Candy lo miraba atentamente aunque por momentos su miraba se dirigía a otro lado como buscando a alguien, luego su verde mirar regresaba a donde su esposo, la trama era tan dramática, como es que Yago era tan intrigante, cuál era el propósito de todas sus intrigas contra Desdémona y Casi, si el que verdaderamente estaba enamorado de ella era Rodrigo y por qué Otelo no confiaba en sus esposa, vino el intermedio en uno de los momentos más culminantes –
Ane – Que bien actúa Terry – le dijo a Isaac –
Isaac – No es gran cosa – se encogió de hombros – he visto mejores –
Laureen – No digas eso – le reprocho – sabes que lo hace muy bien – dijo seriamente –
Isaac – Tu qué opinas –  le pregunto a su hermana, pero Candy parecía como ausente – te sientes bien – le cuestiono –
Candy – Si – dijo suavemente –
Ane – No te miras muy bien – le dijo a su amiga –
Candy – Ane me acompañas al tocador – le dijo a su amiga –
Ane – Claro – se fueron ante la mirada interrogante de Laureen e Isaac –
Isaac – Que le pasa – le dijo a su madre –
Laureen – Creo que ha sentido la ausencia de su esposo – no le gustaba ver a su hija así –
Isaac – Era de suponerse – Laureen lo miro – la vida de un actor no es como la de cualquiera de nosotros – decía mientras las miraba alejarse – su vida social incluso es diferente, siempre rodeado de excesos – parecía no gustarle –
Laureen – Yo creo que Terry es diferente – le dijo convencida –
Isaac – Madre que hombre deja a su recién esposa casi abandonada – le cuestiono y la miro, Laureen no respondió sabía que Isaac tenía algo de razón –
Ane – Que pasa Candy – le dijo al entrar al tocador –
Candy – Ane estoy tan confundida – se llevo las manos a la cabeza –
Ane – Por qué – aun no comprendía –
Candy – Ane Richard está viviendo aquí – Ane se puso nerviosa, Candy la miro la miro – por qué no te sorprende – le dijo al ver la reacción de su amiga – lo sabías – lo afirmo –
Ane – Candy lo siento – ni siquiera hizo el intento de negarlo –
Candy – Por qué no me lo dijiste – le reclamo –
Ane – Por qué… – Candy la interrumpió –
Candy – Isaac te lo prohibió – estaba convencida de ello –
Ane – No Candy – bajo la mirada – no fue Isaac quien me lo pidió – Candy se sorprendió –
Candy – Entonces – le cuestiono mientras la sujetaba de los brazos –
Ane – Fue el mismo Richard que nos lo pidió –  Candy la soltó – yo llegue a casa de tu madre y el estaba ahí, me sorprendí mucho de verlo – cerro los ojos para recordar –incluso le reclame lo que hizo el día de tu boda – Candy estaba boquiabierta – el me pidió que no te dijera que estaba aquí, me dijo que ya no quería ocasionarte más problemas de los que ya te había dado, que deseaba que fueras feliz con Terry, que si no fuese por sus estupideces el no estaría ahora aquí – dijo finalmente –
Candy – Y por qué no me lo dijiste, se supone que somos amigas – le reclamo –
Ane – Perdóname – su voz sonó entrecortadamente – pero estoy segura de que él no quiere hacerte daño – le aseguro, en ese momento Laureen la llamo –
Laureen – Hija está por comenzar – le dijo desde afuera –
Candy – Ya vamos – le respondió – hablaremos después – intento serenarse –
Ane – Lo siento Candy – se disculpo nuevamente –
Candy – No tienes por qué disculparte – sonrío, Candy y Ane se dirigieron al vestíbulo, aun había gente ahí, Laureen había regresado con Isaac, fue entonces que Candy miro a las escaleras que había del lado izquierdo, su corazón palideció cuando vio que un atractivo hombre de cabello rubio y ojos azul cielo subía las escaleras, el estaba de perfil, Candy intento ocultarse entre la gente, Richard miro de reojo hacia abajo, vio como una hermosa mujer bajaba la mirada y caminaba entre la gente, era inevitable no verla y que su corazón no latiera frenéticamente, aunque se había prometido a sí mismo sacarla de sus pensamientos. Terry salió nuevamente a escena, las emociones de la obra se sentían en el aire, el drama estaba por terminar, los celos de Otelo habían despertado y Desdémona era la victima que caería entre sus manos al igual que Rodrigo y Casio, casi al culminar la última escena Candy comenzó a buscar con la mirada en los palcos ya que se sentía observada, fue entonces que sus verdes ojos se encontraron con los de Richard que no dejaban de admirarla, Desdémona cayó muerta en manos de un Otelo lleno de celos, Terry dirigió la mirada a su esposa, ella miraba a otro lado busco lo que ella observaba, Terry apretó la daga de utilería con fuerza al percatarse de a quien ella observaba no era otra persona más que Richard Brower, un sentimiento de amargura lo invadió y por un momento hubiera deseado que esa daga fuese de verdad y que Rodrigo fuese Richard Brower –

CONTINUARA…

Terry está molesto pero no le dice nada a Candy pues sabe que ella lo ama pero esta por estallar, mientras alguien busca DOS RAZONES PARA AMARTE.

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8 comments

  1. esta intenso, que barbara, genial, felicidades

  2. como hace volar la imaginacion!!!! increible.. d pura casualidad llegue a este site y no he parado d leer en 2 dias. sigue asi!! y pon mas capitulos lo mas pronto, por favor.!!

  3. que lindo fic este me encantaaa

  4. esta super genial felicidades
    me encanto sigue asi y por
    favor por lo que mas quieras
    no te tardes tanto en subir el
    siguiente 🙂

  5. oooooooohhh por dios no lo puedo creer!!!!!!! esta poniendose buena jojojo aunque no me gusta mucho la idea de que candy siga pensando en richard buuuu pero en fin asi la historia se ponne interesante =D jojojo

  6. Hola a todas y a todos.
    Me parece que el desarrollo es muy bueno, felicidades por la creatividad de la escritora. Me parece que a Terry através de los capitulos lo marca mucho muy celoso,obsesivo… ojala y puedas suavisar su actitud… por que casi siempre ve como un irracional y patán. Hazlo ver más color de rosa……. 😀

  7. aaaaaa
    terry la deja dos semanas despues de su noche de bodas no es justo no lo es….

  8. Definitivamente es el mejor fic

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