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El Amor de la Rosa Eterna capítulo 171

CAPITULO 171

AMARGO DESPERTAR
   
   Ambos se miraron a los ojos después de haber experimentado el sentimiento más hermoso y puro, el cuerpo húmedo de ambos temblaba, Candy se aferraba a su esposo como no queriendo separarse más de él, Terry recargo su rostro cansado sobre el pecho de su esposa, ella acariciaba su larga cabellera, enredándola en sus finos dedos mientras que con la otra mano acariciaba la espalda de él subiendo y bajando una y otra vez.

Terry – Te amo Candy – le dijo mientras disfrutaba el momento –
Candy – Yo también – le dijo mientras sentía aquel cálido cuerpo sobre el suyo, una de sus piernas se dejaba entre las sabanas –
Terry – Soñé tanto con este momento – le dijo al oído, entonces un pequeño sollozo se escucho – que pasa Candy – la miro, sus ojos estaban cerrados unas lágrimas resbalaban de ellos – porque lloras pecas – se sintió confundido –
Candy – Me has hecho la mujer más feliz del mundo – abrió los ojos – pensé que nunca estaríamos juntos – acaricio el rostro de él –
Terry – Pero nuestro sueño se cumplió – se quito de encima de ella y se acostó aún lado – no tienes porque llorar ahora seremos felices – la abrazo, Candy bostezo – duerme cariño que yo cuidare de tus sueños – le dio un beso en la frente, Candy comenzó a cerrar los ojos para caer en un profundo sueño, Terry intento dormir por largo rato pero no lo logro, eran más de las dos de la mañana cuando el frio comenzó a arreciar, Candy dormía profundamente mientras Terry recorría cada parte de su cuerpo, acaricio su cabello, luego su espalda hasta llegar a sus caderas, su mano subía y bajaba, por su mente pasaron miles de recuerdos dolorosos y gratos, Candy se estremeció, Terry sonrío al verla dormir, se puso de pie fue a buscar en edredón para cubrirla ya que él frio se sentía cada vez más, apago lo poco que quedaba de las velas para dejar el cuarto a oscuras, cubrió el cuerpo de su amada, un extraño presentimiento recorrió su cuerpo, miro la ventana, se dirigió a ella, abrió lentamente la cortina, sus hermosos ojos se quedaron pasmados al ver hacia afuera, una silueta se dibujaba debajo del farol que había frente a su casa, sus ojos se llenaron de enojo y molestia al encontrarse con unos ojos azul cielo, Terry cerró la cortina, miro a su esposa dormida, se puso su bata, salió de la habitación y bajo casi corriendo las escaleras, se dirigió a la puerta que llevaba a la calle, la abrió, el frío viento golpeo su rostro, la nieve caía estrepitosamente, se llevo una mano al rostro y miro a donde el farol, nada ni nadie estaba ahí, su corazón latía rápidamente, se quedo observando la calle pero parecía vacía acaso solo era un espejismo, “pero si era tan real”, pensaba para sí, Terry se dio la vuelta y se metió a la casa, se cerró la puerta, sacudió la nieve que había en sus hombros, alguien le hablo –
Candy – Pasa algo – le dijo desde arriba –
Terry – Pensé que dormías – le dijo sorprendido al verla –
Candy – Que hacías en la calle – le cuestiono mientras bajaba las escaleras –
Terry – ¡Eh! – Se quedo pensativo, no le diría que vio a Richard parado afuera de su casa – baje a tomar un vaso de agua y se escucho que  golpearon la puerta – le dijo para escudarse –
Candy – Ven a dormir – le dijo algo adormilada, Terry se dirigió a donde ella –
Terry – En verdad quieres dormir – le dijo mientras rodeaba su cintura con sus brazos –
Candy – Acaso no estás cansado – se rio mientras él la sujetaba con dulzura –
Terry – Para amarte jamás – comenzó a besarla tiernamente –
Candy – Terry por favor – dijo entrecortadamente, Terry la guio nuevamente a la recamara entre besos apasionados llegaron a la alcoba, ni siquiera se molestaron en cerrar la puerta ya que se sabían solos, así que comenzaron a amarse nuevamente –

   Eran más de las diez de la mañana cuando Terry comenzó a abrir los ojos, su rostro estaba lleno de satisfacción, irremediablemente comenzó a buscar a su lado aquel suave y cuerpo perfecto, se sobresalto cuando sintió su cama vacía sus ojos comenzaron a buscar a su alrededor, al mirar en el diván un vestido de novia estaba ahí acomodado junto a su frac, supo que no había soñado, era una realidad ella era su esposa, aventó el edredón que lo cubría, el rastro de un virginal cuerpo había quedado impregnado en ellas, el se quedo pensativo, sonrío, se puso su pantalón de la pijama, sus pantuflas y su camisa, salió del cuarto y bajo las escaleras, buscaba a su esposa, miro el comedor la mesa estaba puesta, se dirigió a la cocina, ahí parada con un vestido azul cielo estaba su esposa, preparando el desayuno.
Terry – Porque no me despertaste – la sujeto de la cintura, ella se sorprendió al sentir los brazos de él –
Candy – Te veías tan cansado – le dijo mientras sonreía –
Terry – Huele bien – le dijo al ver la comida –
Candy – Gracias – siguió  en lo suyo –
Terry – Me gustaría que despertaras a mi lado siempre – le dijo al oído – por qué me dejaste solo en la cama – le recrimino –
Candy – Porque alguien tenía que hacer el desayuno – le dijo, Terry se quedo callado –
Terry – Me estas culpando – la miro –
Candy – Fuiste tú quien no quiso gente del servicio – le guiño el ojo –
Terry – Me reprochas – enarco una ceja algo molesto  –
Candy – Claro que no – le dio un tierno beso – de hecho te lo agradezco – Terry la miro – me regalaste la noche más bella de mi vida – lávate las manos y siéntate ya está listo – le dijo mientras terminaba de cortar el pan, Terry la miro maravillado,  no podía creer tanta felicidad, tanto amor, que por fin todos su anhelos se vieran realizados, pero había algo que lo inquietaba y una sola pregunta pasaba por su mente ¿Qué demonios hacia Richard afuera de su casa? –

   Richard llego al hotel donde se encontraba Elisa, no deseaba ir pero no tuvo más remedio que ir, pero esta ocasión no se dejaría llevar por esa chica que tan mal le caía, Elisa ya lo esperaba en la estancia del hotel, lo miro coquetamente sintiéndose triunfadora, llevaba un sobre en las manos.

Richard – Buenos días – la saludo amablemente –
Elisa – Buenos días – sonrío –
Richard – De que quiere hablar – fue directo al punto –
Elisa – No cree que debería ser más educado – le reprocho –
Richard – Acaso esto es una cita – le cuestiono –
Elisa – Digamos que si – Richard la miro desconcertado – pero no se asuste es una cita solo de negocios – le aclaro –
Richard – No veo que negocio podamos hacer usted y yo – no le gustaba la actitud de ella –
Elisa – Por qué no damos un paseo – le sugirió, Richard apretó los labios –
Richard – Si, claro – dijo sin mucho ánimo – Elisa lo tomo del brazo y salieron juntos del hotel, ese día Richard lucia menos formal, con una camisa color gris y un pantalón negro, su peinado era diferente, mientras caminaban muchas chicas voltearon a verlo, algo que al orgullo de Elisa le gustaba –
Elisa – Es usted muy atractivo – le dijo, Richard la miro –
Richard – Gracias – no supo que más contestar, Elisa era una chica atractiva pero su actitud lo echaba todo a perder –
Elisa – Nos sentamos – le dijo mientras señalaba una banca –
Richard – Si – dijo a secas, habían llegado a Central Park – bien ahora dígame de que quiere hablar conmigo – se sentó junto a ella –
Elisa – Veo que tiene prisa por irse – lo miro molesta –
Richard – Mi tren sale en unas horas – le explico –
Elisa – Siendo así – enarco una ceja – se que usted es un hombre de negocios – Richard puso un brazo en el respaldo de la banca y cruzo la pierna – es por eso que me gustaría que trabajara para nosotros – Richard la miro –
Richard – Ya trabajo para la familia – le recordó –
Elisa – Si, para la familia Andley pero yo quiero que trabaje con mi familia, en especial con mi padre – Richard no podía creer lo que escuchaba –
Richard – Tengo entendido que su hermano es quien se encarga de eso – estaba bien enterado –
Elisa – Nial es… – se detuvo – como decirlo idiota – Richard la miro sorprendido de oírla expresar de ese modo de su hermano – no me mire así – le dijo al ver la mirada de Richard – solo digo la verdad – Nial no sabe manejar negocios y se bien que desde que usted lleva los negocios del tío abuelo su fortuna a aumentado – Richard entendió a donde se dirigía la chica –
Richard – Le agradezco que me tome en cuenta pero tengo un contrato con el Sr. Andley – le dijo en señal de negativa – así que lo siento mucho pero creo que tendrá que buscar a otra persona – se puso de pie – los ojos de Elisa se llenaron de furia –
Elisa – Si yo fuera usted al menos lo consideraría – Richard la volteo a ver –
Richard – Así y porqué – dijo molesto, mientras acercaba su rostro a el de Elisa –
Elisa – Por qué lo tengo en mis manos – acaricio el mentón del chico, Richard se hizo para atrás –
Richard – Que está diciendo – el tono de su voz había cambiado –
Elisa – Acaso se le olvida que yo se que fue usted quien compuso esa canción para Candy – le recordó – y no solo se eso, también se que fue en París donde la toco por primera vez – Richard se quedo sorprendido como se había enterado ella de eso – ya le dije que yo sé muchas cosas, como por ejemplo que fue en un barco donde la conoció, lo mucho que usted la protegió durante su estancia en París – Richard se quedo mudo, Elisa se acero a él y puso su mano sobre el pecho del chico – también se que casi muere por su culpa – Richard la miro desconcertado –
Richard – Como sabe eso – no podía creer lo que escuchaba –
Elisa – Como vera le conviene estar de mi lado – sonrío maliciosamente –
Richard – Me está chantajeando – le pregunto directamente –
Elisa – No lo diga de eso modo que se escucha grotesco – le dijo descaradamente – digamos que es un intercambio – Richard sintió un golpe en el estomago –
Richard – Intercambio – repitió la frase –
Elisa – Yo me guardo lo que se y usted hace creer la fortuna de mi padre – lo miro intentando seducirlo –
Richard – Yo no puedo dejar al Sr. Andley – le dijo – tengo un contrato con él y si no lo cumplo se quedaría sin abogado usted – intento evadirla con eso –
Elisa – Sabía que me diría eso – movió la cabeza en señal negativa – puede trabajar para ambas partes – parecía que todo lo había planeado bien – sé que mi tío tiene negocios aquí y como los negocios de mi padre serán en esta ciudad no veo cual es el problema – Richard apretó los puños de sus manos –
Richard – Y que gano yo – le cuestiono al ver que no tendría otra salida –
Elisa – Mi silencio y claro una fuerte cantidad si los negocios salen bien – seguía coqueteándole –
Richard – ¿Su silencio? – Haría un último intento para evitar caer en su juego – creo que Terry sabe mucho mejor que usted y yo la historia ya que me imagino que Candy le habrá contado lo que paso en París – dijo muy seguro –
Elisa – Se equivoca usted – Richard palideció – Candy ha sabido conservar muy bien su “secreto” – remarco la palabra – me pregunto qué dirá Terry cuando se entere de que la canción de bodas no fue ninguna sorpresa para Candy – dijo sínicamente y burlándose –
Richard – No sería capaz… – ya no sabía que responder –
Elisa – Averígüelo – su mirada estaba llena de amargura y molestia, tanto que Richard se sintió intimidado – estas cartas que tengo en este sobre las conservaba Candy – Richard se quedo pensativo – veo que usted no está enterado de esto – le dijo al ver la interrogante en su rostro – son las cartas que usted le mando a Terry diciéndole lo enamorado que estaba de una gran chica – dijo con ironía –  no sé bien cómo pero estas cartas llegaron a manos de Candy – Richard palideció al escuchar eso – es una prueba de que usted le interesa no lo cree – puso la duda sobre el chico – sabe creo que usted fue un tonto en dejarla ir – Richard se quedo mudo – creo que a usted le correspondía más el lugar que ocupa Terry, tenía derecho, usted le salvo la vida – la respiración del chico se acelero – pero aun puede conquistarla – Richard la miro – anoche ella fue a buscarlo, se veía desesperada, incluso llegue a dudar del amor que juro por Terry, piénselo lo bien le convendrá – se acerco a él , puso un dedo un su barbilla – piénselo pero no lo piense mucho – le dijo un beso en la mejilla – Richard se quedo perplejo no sabía cómo reaccionar, antes de irse Elisa le dijo una última cosa – se me olvida, si acepta tendría que venir a vivir a Nueva York – se dio la vuelta y se fue sintiéndose triunfadora, Richard se sentó en la banca ya que sentía que caería al suelo, se llevo las manos a la cabeza, se sentía acorralado, estaba en las manos de esa chica y lo que más le molestaba es que él era el causante de eso –

Candy bajo las escaleras, Terry la esperaba en la sala ya que habían planeado salir a dar un paseo, él leía el diario, de lo único que se hablaba era de su boda con Candy, se sentía tranquilo ya que sabía que nada ni nadie los separaría, ella era ahora su esposa y esperaba que pronto  su familia comenzara a crecer, sonrió tiernamente de imaginar a Candy.

Candy – Quien ríe solo de sus travesuras se acuerda – le dijo mientras lo miraba desde las escaleras –
Terry – Yo solo imaginaba – le dijo y se puso de pie – que hermosa te vez – le dio un tierno beso – y si mejor nos quedamos en casa – le susurro al oído seductoramente –
Candy – Terry por favor – dijo entre risas –
Terry – A donde quieres ir – le pregunto –
Candy – Dijiste que iríamos a patinar – le recordó  –
Terry – Es verdad – movió la cabeza – nos vamos Sra. Grandchester – le dio el brazo ella sonrío, estaban por salir cuando sonó el timbre del teléfono – maldición – refunfuño –
Candy – No te enojes – le dijo mientras se dirigía al teléfono – bueno – contesto – hola Ane – Terry torció el gesto, Candy lo miro – cálmate Ane – decía mientras su rostro se llenaba de  preocupación – no te preocupes te espero – fue lo último que dijo y colgó –
Terry – ¿Qué pasa? – le cuestiono –
Candy – Era Ane – le dijo desconcertada –
Terry – Si me di cuenta – puso cara de fastidio – ¿Qué quería? – le pregunto, mientras la tomaba de la mano, la jalo para la puerta pero ella se quedo inmóvil –
Candy – Estaba llorando – Terry la miro sorprendido de su reacción – quiere que la vea – Terry apretó los labios –
Terry – ¿Vendrá ahora? – no podía creer que no la dejaran en paz – acaso no puede solucionar sus problemas sola – dijo molesto ya que imaginaba que tendrían que posponer la salida –
Candy – Lo siento Terry – se disculpo –
Terry – Por qué nunca puedes negarte – le reclamo –
Candy – Terry si la hubieras escuchado… – en ese momento volvía a sonar el teléfono – bueno contesto ella –
Terry – Otra vez Ane – dijo molesto –
Candy – Si claro aquí está contesta – le extendió la bocina – es el Sr. Hathaway – Terry se apresuro a contestar –
Terry – Hola Robert como estas – lo saludo – bien gracias – contesto – estaba por salir con mi esposa – contesto – ahora no puede ser mañana – su semblante cambio ahora se notaba más molesto – Robert ayer me case y quiero pasar unos días con mi esposa – le explico – si entiendo pero no puede ser mañana – ahora parecía suplicar – está bien – colgó el teléfono –
Candy – Algún problema – se recargo en el barandal de la escalera –
Terry – Robert quiere que vaya al ensayo – le explico – parece que los inversionistas quieres que se  estrene pronto la obra – se notaba la molestia en su mirar –
Candy – Por qué no te negaste – ahora le reclamaba a él –
Terry – Esto es diferente Candy – le aclaro –
Candy – Terry por mí no te preocupes ve a tu ensayo – se acerco a él – ya iremos a patinar – le acaricio el rostro –
Terry – Lo siento Candy – se disculpo –
Candy – No te preocupes cariño – Terry la abrazo –
Terry – Me alcanzas en el teatro – le sugirió –
Candy – Claro que si amor – rodeo el cuello de Terry son sus finos brazos y le dio un apasionado beso –
Terry – Le diere a Daniel que te lleve – le dijo –
Candy – Terry se andar sola – no le gustaba que la cuidaran –
Terry – Eres tan despistada que te perderás – se río –
Candy – Abrígate bien no te vayas a enfermar – le acomodo la bufanda –
Terry – Tengo mi enfermera de cabecera – dijo seductoramente –
Candy – Que cosas dices – se sonrojo – anda ve que están esperando –
Terry – Salúdame a Ane y dile que no sea inoportuna – decía mientras se dirigía a la puerta –
Candy – Que malo eres – le saco la lengua, Terry se rio, tomo la perilla de la puerta y abrió, se sorprendió de ver a Ane para ahí estaba a punto de tocar la puerta, se quedo mirándola en verdad Ane se veía mal –
Terry – Hola Ane – la saludo –
Ane – Hola Terry – miraba al piso – lamento tanto interrumpirlos – sus ojos estaban llenos de lágrimas –
Terry – Pasa Candy te espera – Ane pasó, Terry cerró la puerta –
Candy – Ane que tienes – le dijo al ver como se quebraba su amiga –
Ane – Candy – se echo a llorar a los brazos de su amiga –
Candy – Que te hizo el tonto de mi hermano – se imaginaba que se trataba de él, Candy llevo a Ane hasta la sala – Ane cuéntame – le dio un pañuelo para  que se secara las lágrimas –
Ane – Después de que te fuiste Isaac estuvo platicando con un hombre – sollozaba – hablaron por largo rato, aquel hombre parecía feliz, quise preguntarle de que habían hablado pero no me atreví – su voz se comenzaba a quebrar nuevamente – hoy por la mañana durante el desayuno me dijo lo que había hablado con aquel hombre – apretó la falda de su vestido con sus manos –
Candy -¿Qué te dijo? – noto la desesperación de su amiga –
Ane – Me dijo que aquel hombre le propuso trabajar con él – las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas –
Candy – no creo que eso sea tan malo – le dijo para calmarla –
Ane – Isaac acepto el trabajo – miro a su amiga – Candy no lo entiende Isaac ya no regresara a Chicago – le costó decir esa palabras –
Candy – Entonces – dijo sorprendida –
Ane – Isaac  trabajara aquí en Nueva York – le dolía tanto separarse de él –
Candy -¿Qué? – casi grito no podía creer lo que escuchaba, no sabía si sentirse feliz o triste, los sentimientos se encontraron –
Ane – Candy que voy hacer ya no voy a poder estar con él – se llevo las manos al rostro –
Candy – Para eso existe la correspondencia – pensaba que Ane hacia una tormenta en un vaso de agua –
Ane – Candy tu lo dices por qué ya estas con Terry, tu eres fuerte y soportaste la separación – suspiraba –
Candy – Por qué no vienes a vivir a Nueva York – le propuso –
Ane – Candy tu sabes que mi madre no lo permitiría – miro a su amiga –
Candy – Ane no te atormentes antes de tiempo – dijo para calmarla –
Ane – Sabes por qué Isaac quiere vivir aquí – Candy la miro confundida – por qué teme que Terry te haga daño – Candy abrió los ojos ante lo escuchado –
Candy – Me estás diciendo que Isaac se viene a vivir aquí para cuidarme – se puso de pie y se veía molesta –
Ane – No me dijo eso, pero me imagino que ese es el motivo – se recargo en el respaldo del sillón –
Candy – Ahora mismo me va escuchar – frunció el seño –
Ane – Isaac no está en el hotel – Candy la miro –
Candy – Y se puede saber a donde fue el muy sinvergüenza – exhalo con fuerza –
Ane – El fue a… – se quedo callada –
Candy – A donde – le pregunto mientras se cruzaba de brazos –
Ane – No lo sé después de lo que me dijo ya no quise hablar con él – Ane mentía a Candy ya que sabía a donde había ido Isaac –

   Richard pido la llave de su habitación, se notaba molesto subió las escaleras casi corriendo, desesperado de no saber qué hacer, de cómo salir de esta situación en la que él mismo se había metido, nunca imagino que esa chica odiara tanto a Candy, que pretendía con todo esto,  acaso torturarlo, si se negaba la felicidad de Candy estaría en juego, pero si lo aceptaba su dolor se prolongaría aun más ya que una de las condiciones era vivir en Nueva York, Richard abrió la puerta de su habitación, necesitaba desahogar su coraje, se adentro a la habitación, cerró la puerta, se sorprendió se ver que alguien lo esperaba –

Richard – ¿Qué haces aquí? – dijo molesto al ver a Isaac sentado en un la silla, fumando un cigarrillo –
Isaac – Te he estado esperando por largo rato – saco el humo del cigarro de sus pulmones –
Richard – ¿Cómo entraste? – no salía de la sorpresa –
Isaac – El dinero hace muchas cosas – le explico, mientras dejaba el cigarro en el cenicero –
Richard – Isaac no estoy de humor así que será mejor que te vayas – apretó los labios –
Isaac – Pero si estuviste de humor para ir a la boda y hacer lo que hiciste – le reclamo, Richard lo miro –
Richard – Desde cuando eres el hermano protector – lo miro retadoramente –
Isaac – Desde que se que mi hermana está viva – le recordó –
Richard – Te recuerdo que tú la detestabas – estaba que reventaba de coraje –
Isaac – Por qué lo hiciste – le pregunto –
Richard – Por qué la Amo – le remarco –
Isaac – No tenías derecho – se puso de pie, Richard recordó esa palabra “tenía derecho” le había dicho Elisa –
Richard – Derecho, hablas de derechos – le grito – claro que tenía derecho, acaso no fui yo quien casi pierde la vida por ella – estaba furioso – no fui yo quien la protegió de ti y Nicole cuando llego a parís, no fui yo quien la hizo olvidarse por un momento de Grandchester – Isaac se quedo sorprendido de la reacción de su amigo – acaso no fui yo quien tuvo que sacrificar su amor para que otro desgraciado fuera feliz con ella – sentía unas inmensas ganas de llorar así que desvió la mirada–
Isaac – Que te pasa – le cuestiono, Richard lo volteo a ver – tú no piensas así – conocía bien a su amigo – alguien te metió esas ideas en la cabeza – parecía afirmarlo –
Richard – Solo abrió los ojos – le explico, no le diría que había estado  con Elisa Legan –
Isaac – Richard yo no vine a pelear – intento acercarse a él –
Richard – Entonces será mejor que te vayas – le dijo, Isaac se quedo boquiabierto, Richard se dio la vuelta y se encamino a la puerta, la abrió – gracias por la visita pero “quiero estar solo” – Isaac no dijo más, tomo su abrigo y sin decir palabra alguna salió de la habitación, un fuerte golpe se escucho cuando Richard dio el portazo, Isaac sabía que había algo más que tenía así a Richard, se fue pensativo, mientras en el interior de la habitación, Richard se dejaba caer en la cama, se llevo un brazo al rostro, sus ojos comenzaron a llorar, tenía un amargo sabor de boca, por su mente pasaron los rostros de Elisa, Isaac, Albert, Terry, pero el que más lo atormentaba era el hermoso rostro de Candy, se imagina que para ella había sido un dulce amanecer, pero para él era un amargo despertar ya que sabía era el inicio de una terrible agonía –

CONTINUARA…

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11 comments

  1. es una linda historia, me gusto mucho, pero me parece que la escritora esta aferrada a la idea de que candy regrese con su amor de la niñez (claro ahora encarnado en Richard) , creo que en esta historia ha habido mas capitulos romanticos estre candy y richard, que entre candy y terry su verdadero amor. Me parece que hace dudar mucho a candy cuando en toda la serie lo unico cierto ha sido el amor entre Candy y Terry, a pesar de todo. Espero que les des el final que ellos merecen y no vayas a salir con una ridiculez como de que candy se queda con richard

  2. wooowwww!!! que lindo capitulo pero lo mejor
    seria que richard se resigne a dejar en paz
    a candy ella es feliz al lado de terry si
    tanto la quiere que la deje en paz pero en fin
    felicitaciones a la escritora:)

  3. Es.muy.cierto.lo.k.dicen
    Norma.y.Marisol.estoy.de.acuer2.

  4. Muchas felicidades! Sinceramente creo que no importa el final que le des has sabido llevar un relato entretenido y eso es lo que importa. Pero también es cierto que si estamos leyendo esto es porque no nos gustó el final del anime. Asi que espero que puedas hacernos feliz con el final que tanto esperamos: Candy y Terruce juntos ♥

  5. Astareth tu historia es bonita pero ya basta con Richard,no me gusta ese empeño tuyo de unir a Candy con el, es evidente que este chico es Anthony pero encardo en otro nombre. Le quistas belleza a tu historia al darle tanta importancia a este personaje. Le resto es bastante buena.

  6. Chiccas q mas amor quieren en este capitulo no se dan cuenta lo q acabo de suceder entre candy y terry ?? pobre richard se hace ideas tontas =)

  7. A retomar la historia que me hizo ser fan de los fics y he de decir la historia mas hermosa que he leído bueno la única continuación que reconozco como original jijijijijiji mil grax por continuar master astared

  8. te puedo preguntar algo que paso con el perro de terry

  9. muchas felicidades.y gracias por darnos está hermosa historia

  10. la historia es buena solo q ya basta co richard si la dejo libre para q fue a la boda de candy y terry q no se supone q el verla feliz a el lo hace feliz ya q salga alguien a su rescate y q deje a candy en paz y que paso con chocolate lo tendran amrrado en el patio trasero x eso no ha entrado a elisa x favor mandenla lejos un tiempo jejejeje a la guerra sies posible jajajaja felicitaciones x esta historia la verdad es q me quito el sombreo con tanta descripcion m has hecho llorar un par de veces la boda estuvo genial ya quisiera una asi yo jejeje felicidades

  11. kallessi de granchester

    Muy bonita historia de hecho emocionante lo que ya me esta fastidiante es que se supone que ya candy deberia de ser feliz… pero la sombra de richard no la deja eso de que candy aun siga entre terry y richard apesar de que ya esta casada como que no me agrado entonces para que renuncio a ella si sele va aparecer hasta en la sopa aaaa y eso de que candy se ahorita se besa con terry y despues con richard como que no, se supone que candy espura es tierna y se da a desear en algunos capitulo se ve hasta rogona… pero bueno la verdad de despues de todola histofia me gusta casi lo queria leer en 1 dia
    .
    .
    que bonito escribes lo que mas me gusto fue lo romantico de la noche de bodas… la verdas que imaginacion tienes para escribir 😉

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