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Dos almas, un corazón – Capítulo 41

CAPITULO 41

UN MOMENTO ESPECIAL

“Tus manos me comprenden, me hablan, me tocan, me llevan, me hacen tierna… no dejes de abrazarme cada segundo. Anónimo”

Varios días han pasado ya, el fin de un año lleno de alegrías y dicha estaba por finalizar, el cual estuvo lleno de sorpresas y promesas cumplidas, lleno de sueños y deseos de amor como nunca fueron imaginados.

Escocia

Stear – que haces aquí –dijo ingresando al lugar.

Bobby – nada, solo observaba –dijo alejándose de la ventana.

Stear – ya veo –dijo levantando la cortina mirando hacia afuera- ayy amigo como permites que eso suceda.

Bobby – son solo amigos –dijo sentándose frente al piano.

Stear – amigos jumm no lo parece –dijo frunciendo el ceño para luego alejarse de ahí- a caso no piensas hacer algo.

Bobby – no puedo obligarla a que regrese conmigo –dijo acomodándose empezando a entonar una melodía- cada vez que tratamos de hablar termina mencionándome a Candy.

Stear – es porque está celosa, es bueno no crees –dijo apoyándose en el piano- hermosa melodía.

Bobby – gracias –dijo siguiendo con la música.

Stear – talvez ahora que regresemos a casa podrán arreglarse las cosas.

Bobby – puede ser –dijo suspirando.

Chicago

Karen – ya está listo –dijo poniendo las manos en su cintura.

Beth – te quedo divino –dijo sonriendo- a tu bebé le encantará estar en su habitación.

Karen – lo se –dijo sonriendo- ahora solo faltan los muebles y que William lo vea terminado.

Albert – me hablabas –dijo ingresando al lugar.

Karen – mi amor –dijo caminando hacia el para luego abrazarlo.

Albert – princesa –dijo dándole un beso en la cabeza.

Karen – y bien que te parece –dijo señalando el lugar.

Albert – me gusta –dijo mirando alrededor.

Beth – bueno iré a ver si está lista la cena, con permiso –dijo saliendo del lugar.

Albert – has hecho un excelente trabajo…y en muy poco tiempo, hubiera querido que me dejarás contratar a alguien para que lo hiciera.

Karen – quise hacerlo por mi misma.

Albert – lo se…pero no quería que te cansaras.

Karen – no lo estoy –dijo deshaciendo el abrazo- mira –dijo abriendo sus brazos.

Albert – te creo –dijo sonriendo- recibi telegrama de Stear, en unos días estarán de vuelta.

Karen – tan pronto.

Albert – asi es, la tía vendrá con ellos…según Stear no quiere perderse el nacimiento de nuestro bebé –dijo acariciando el vientre de su esposa.

Karen – ya lo creo…falta muy poco –dijo poniendo su mano sobre la de su esposo- pero recuerda que le prometimos a Candy estar con ella.

Albert – si lo se, pero tu ya estas a poco tiempo de que nazca el bebé no quisiera que te arriesgaras iendo a New York, recuerda que es un camino muy largo.

Karen – lo se, pero quiero ir –dijo abrazandolo- se los prometí, además no iremos solos están Annie y Archie recuerdas…por un tiempo no podremos ir a New York.

Albert – está bien…me convenciste iremos –dijo sonriendo- pero que quede claro que es el ultimo viaje que harás antes de que nazca el bebé.

Karen – te lo prometo.

Albert – bueno vamos a cenar.

Karen – si.

New york

Candy – ya falta poco mi amor –dijo mirándose en el espejo- cada dia que me veo te amo más y aun no lo puedo creer –dijo acariciando su vientre- ya resto los días a calendario esperando ansiosa tu llegada, sentirte dentro de mi jamás pudo hacerme tan feliz –dijo sonriendo- cuando me siento en aquella mecedora que tanto te gusta siento tus pataditas y tan solo me dedico a acariciarte y a demostrarte lo mucho que te amo…muero por sentirte, tenerte cerca de mi, sentir tus manitas tomando las mias, tocar tu cabello, escuchar el timbre de tu voy y ver el color de tu mirada; siempre me pregunto a quien te parecerás y cómo serás.

Terry – será tan guapo como su padre –dijo ingresando al lugar, para luego abrazarla por detrás.

Candy – cuando dejarás de ser un engreído –dijo sonriendo, mientras se veian por el espejo.

Terry – mmm déjame decirte…creo que nunca.

Candy – sabia que dirías eso –dijo sintiendo las manos de su esposo acariciar su vientre.

Terry – que manera más hermosa la que tienes de hablar con nuestro hijo.

Candy – me escuchaste –dijo levantando la ceja.

Terry – claro que si –dijo dándole un beso en la mejilla.

Candy – solo digo lo que me hace sentir.

Terry – cuando me dirás algo asi –dijo haciendo pucheros.

Candy – eres un niño consentido –dijo sonriendo mirando la cara de su esposo.

Terry – anda dime –dijo poniendo su cabeza en el hombro de ella.

Candy – déjame pensarlo –dijo sonriendo coquetamente.

Terry – pecosa traviesa.

Señora Katherine – señor sus padres ya están aquí –dijo asomándose por la puerta.

Candy – gracias.

Terry – en seguida bajamos –dijo tomando la mano de su esposa.

Escocia

Nickolas – entonces creo que pronto podre –dijo quedándose en silencio un momento- estas bien…pasa algo –dijo mirándola fijamente sin obtener respuesta, viendo el semblante de ella- Eliza…Eliza me escuchas –dijo tomándola de la mano.

Eliza – eehh –dijo volteando su mirada hacia el.

Nickolas – estas bien –dijo repitiendo nuevamente.

Eliza – si disculpa es solo que –dijo levantando la mirada, fijándola en la ventana donde era observada.

Nickolas – en que pensabas.

Eliza – lo siento –dijo deteniendo su paso- te pedi que vinieras porque necesitamos hablar.

Nickolas – lo imaginaba –dijo frunciendo el ceño.

Eliza – es mejor no vernos más.

Nickolas – que dices…pero porque –dijo furiosamente.

Eliza – no puedo aceptar tu propuesta.

Nickolas – como dices.

Eliza – eres muy buena persona pero.

Nickolas – pero.

Eliza – no te quiero como tu esperas, solo siento atracción por ti.

Nickolas – te decides por el –dijo frunciendo el ceño.

Eliza – si –dijo sin titubear- lo amo con toda mi alma.

Nickolas – lo amas después de lo que te hizo, como es posible –dijo furiosamente apretando sus puños.

Eliza – lo siento –dijo cabizbaja.

Nickolas – si el no hubiera venido a llenarte la cabeza de cosas entonces yo.

Eliza – el no lo hizo –dijo mirándolo fijamente- que no entiendes que lo amo.

Bobby – Eliza –dijo mirándola fijamente.

Eliza – Robert –dijo volteando su mirada.

Nickolas – creo que estas equivocada…cometes un gran error, solo espero que cuando el vuelva a dejarte no vengas a buscarme –dijo alzando la voz.

Bobby – no tienes porque hablarle de esa manera –dijo acercándose a el, enfrentándolo- además nunca la volveré a dejar jamas en mi vida…asi que deja de decir tantas tonterías.

Eliza – Robert por favor –dijo abrazandolo- no discutan.

Nickolas – no vale la pena que discuta con el, ya me di cuenta que solo me hiciste perder mi tiempo…tenia las mejores intenciones contigo Eliza que no entiendes.

Eliza – te ruego me disculpes pero.

Nickolas – está bien –dijo interrumpiéndola- en verdad deseo que seas feliz –dijo acercándose a ella- espero que cuando vuelvas a Escocia vayas a visitarme.

Eliza – ten por seguro que lo haré –dijo sonriendo de lado.

Nickolas – adiós –dijo agachándose dándole un beso en la mejilla, para luego salir del lugar.

Eliza – adiós –dijo agitando la mano en forma de despedida.

Bobby – estas segura de lo que estas haciendo.

Eliza – si –dijo abrazandolo- completamente…porque a quien quiero es a ti –dijo subiendo su rostro, fijando su mirada en esos hermosos ojos azules como el mar.

Bobby – querida…querida Eliza –dijo acariciando su rostro, acercándose a ella para darle un beso- ahora si estoy decidido a olvidarme de ti –dijo asi mismo mientras disfrutaba de la compañía de Eliza.

New York

Edward – buenas tardes.

Señora Katherine – adelante por favor.

Edward – gracias…vengo con la señora.

Señora Katherine – está en la biblioteca ahora lo anuncio.

Terry – no se preocupe yo lo hago –dijo acercándose a el.

Edward – que tal Terry –dijo dándole la mano.

Terry – gracias por venir y preocuparte por mi esposa.

Edward – es mi trabajo…y porque la quiero mucho es mi amiga –dijo sonriendo.

Terry – si lo se –dijo seriamente.

Candy – Edward –dijo sonriendo acercándose a ellos.

Edward – hola Candy…como has estado –dijo dándole un beso en la mejilla.

Candy – muy bien no me puedo quejar.

Terry – ha estado muy consentida –dijo sonriendo de lado.

Candy – si siguen así me acostumbraré –dijo abranzadolo.

Edward – ya lo creo, bien…donde podré hacerte el chequeo.

Candy – en mi habitación.

Edward – está bien…vamos entonces –dijo ofreciéndole el brazo.

Candy – si, te veo luego mi amor –dijo dándole un beso.

Terry – si…oye Edward.

Edward – dime Terry.

Terry – sabes mi madre está aquí, quería saber si puedes examinarla.

Edward – claro que si, será un placer…lo haré luego de terminar con Candy.

Terry – gracias, se lo diré.

Candy – vamos entonces –dijo tomándolo del brazo.

Edward – si –dijo mientras subían hacia la habitación- como te has sentido.

Candy – bien…algunas veces cansada y agitada.

Edward – es normal no te preocupes, ya falta poco.

Candy – si muy poco –dijo sonriendo acariciando su vientre.

Edward – veo a Terry muy contento.

Candy – lo está –dijo sonriendo.

Edward – creo que no le has dicho lo que paso contigo y.

Candy – no…aun no.

Edward – piensas decírselo.

Candy – no lo se, ahora estamos tan bien que no me gustaría tener ninguna discusión con el…estos días ha sido muy atento conmigo complaciéndome en todos mis caprichos.

Edward – tienes razón, además que no estas para que te preocupes por eso.

Candy – si, lo se…sabes es contradictorio porque a veces pienso que debo decírselo porque no quiero que alguien mal intencionado lo haga.

Edward – no lo había pensado –dijo frunciendo el ceño- pero creo que tienes razón.

Candy – entonces tu crees que debería decírselo.

Terry – decirme que –dijo tras ellos.

Chicago

Albert – entonces ya está lista la casa de tus padres.

Archie – si, fueron muy pocas las reparaciones que se hicieron…asi que cuando ellos regresen pueden ocuparla inmediatamente.

Albert – como te sientes de tenerlos de vuelta.

Archie – la verdad muy bien…de nuevo la familia reunida, como debio ser desde un principio.

Albert – me alegra saber que estes contento.

Archie – si mucho…creo que no puedo pedirle más a la vida –dijo sonriendo- entonces iremos a New York.

Albert – si, al final Karen me convencio…no quisiera que hiciera un viaje tan largo pero ella insiste que debe estar ahí.

Archie – si…como todos, quiere mucho a Candy y no se diga a Grandchester que es su amigo.

Albert – si lo se…pero.

Dorothy – disculpe que lo interrumpa señor William –dijo ingresando al lugar.

Albert – dime Dorothy.

Dorothy – llegaron estos documentos para usted –dijo entregándole un pequeño portafolio.

Albert – está bien gracias –dijo recibiéndolo.

Dorothy – la persona que los trajo dijo que eran muy importantes.

Archie – importantes –dijo frunciendo el ceño.

Dorothy – con permiso –dijo saliendo del lugar.

Albert – muy bien gracias.

Archie – de que se trata, según tengo entendido no tenemos ningún pendiente por ahora.

Albert – no lo se…veamos –dijo abriendo el sobre que contenia los documentos- pero si son de Escocia.

Archie – Escocia, te los envía la tía Elroy.

Albert – no –dijo frunciendo el ceño- los envía el consejo.

Archie – no entiendo.

Albert – creo saber de que se trata.

Escocia

Lisbeth – estas segura tía que quieres ir con nosotros.

Señora Elroy – si, recuerda que dentro de poco tiempo nacerá el hijo de Candice y William: es mi deber estar ahí.

Lisbeth – está bien tia como diga.

Patty – después que no la quería ahora se preocupa mucho por ella.

Eliza – tienes razón, pero las personas pueden cambiar para bien.

Patty – lo se –dijo sonriendo- lo comprobé contigo.

Bobby – sshh silencio.

Stear – y ahora que va a decir mamá.

Lisbeth – niños en dos días partimos de regreso a América y la tia Elroy nos acompañará.

Stear – perfecto.

Patty – Stear!!!

Stear – lo siento solo pensaba en voz alta.

Lisbeth – pasa algo cariño.

Stear – nada mamá.

Bobby – creo que te escucho –dijo susurrando.

Eliza – si –dijo sonriendo en silencio.

Stear – cual es el plan.

Lisbeth – iremos a New York, sera nuestra primera parada…pasaremos unos días con Candy y su esposo; todos se reunirán haya, luego que nazca su hijo regresaremos a Chicago.

Señora Elroy – alguna duda.

Todos – ninguna tía.

Señora Elroy – bien…Sean podrías mandarle un telegrama a William y a Candice.

Sean – con gusto señora Elroy.

Lisbeth – bien, no hay nada más que decir…asi que deben arreglar su equipaje.

Eliza – tendré que avisarle a mis padres –dijo levantándose de su lugar.

Bobby – te acompaño.

Eliza – si.

Patty – y yo debo avisarle a la abuela Marta.

Stear – bien, entonces porque no vamos todos al pueblo.

Bobby – buena idea, podemos hacer una ultima visita que les parece.

New York

Edward – bien estas en perfectas condiciones –dijo sonriendo- ahora solo queda esperar el momento.

Candy – ya estoy lista –dijo acariciando su vientre.

Terry – supongo que debe seguir en reposo.

Edward – si, pero deberá también caminar.

Candy – podre salir –dijo emocionada.

Edward – no lo siento, deberás hacerlo en casa.

Candy – no puedo creerlo –dijo cruzando sus brazos.

Edward – solo será poco tiempo.

Terry – no te preocupes yo me encargaré que no salga de aquí –dijo sonriendo de lado.

Candy – tendrás que llevarme mucho de paseo para poder olvidar este encierro.

Terry – está bien te lo prometo.

Edward – quería enseñarte esto –dijo abriendo su maletín, al mismo tiempo que sacaba un pequeño muñeco de trapo.

Candy – vaya que hermoso –dijo tomándolo en sus manos.

Edward – quería traértelo antes pero.

Candy – no importa –dijo sonriendo.

Terry – que es esto.

Edward – es un muñeco de trapo que mi madre me regalo cuando aun era pequeño.

Candy – se nota que lo hizo con mucho amor.

Edward – si eso creo –dijo sonriendo.

Candy – en verdad se parece mucho a la mía –dijo mirando fijamente el delicado muñeco.

Terry – creo que si, no me había dado cuenta –dijo tomándolo en sus manos.

Candy – amor puedes traer la mia.

Terry – claro.

Edward – sabes, me gustaría que lo conservaras.

Candy – como dices.

Edward – se que contigo estará bien.

Candy – no puedo aceptarlo, es obsequio de tu madre.

Edward – lo se, pero –dijo quedándose en silencio un momento.

Terry – creo que no es.

Edward – estoy seguro que a ella le encantaría que alguien como tu lo conservara –dijo interrumpiéndolo.

Candy – pero Edward.

Edward – Candy…Terry por favor acéptenlo para el bebé.

Terry – será lo que diga ella.

Candy – Terry –dijo mirándolo- está bien –dijo abrazando el pequeño muñeco- te prometo que lo cuidaré muy bien.

Edward – no lo dudo –dijo sonriendo- bien ahora iré a ver a tu madre –dijo levantándose.

Terry – esperen…a caso no olvidan decirme algo.

Candy – como –dijo nerviosamente- pensé que lo había olvidado –dijo asi misma.

Edward – bueno yo no tengo nada que decirte –dijo mirando a su amiga.

Terry – estas seguro…no me están ocultando algo –dijo mirando a ambos.

Edward – claro que no, ella y el bebé están en perfectas condiciones.

Candy – Terry yo –dijo cabizbaja.

Terry – que te pasa mi amor –dijo poniendo su mano sobre la de ella.

Candy – yo…yo –dijo titubeando para luego subir la mirada y ver a su amigo que con tan solo un gesto le dijo que era hora de que le contará a su esposo lo sucedido en Chicago.

Edward – bueno los dejo solos –dijo caminando hacia la salida- recuerden que no debe de alterarse.

Terry – si –dijo al ver salir a Edward- te pasa algo estas temblando.

Candy – no estoy bien –dijo tratando de sonreir, sentía que el aire le faltaba asi que respiro profundo para poder hablar- tengo que contarte algo que paso en Chicago.

Terry – de que se trata.

Candy – bueno es que yo…fuimos al hogar de pony.

Terry – recuerdo que me lo contaste pero que tiene que ver –dijo colocandole un mechon de su cabello tras su oreja.

Candy – pues que fuimos todos.

Terry – espera quienes todos –dijo frunciendo el ceño.

Candy – bueno…todos me entiendes.

Terry – quieres decir que tu amigo también fue con ustedes –dijo frunciendo el ceño.

Candy – si –dijo sientiendo nublársele la vista por las lágrimas que empezaban a aparecer.

Terry – que fue lo que paso…dimelo –dijo acariciando su rostro.

Candy – te juro que no quise hacerlo, yo me sentía muy sola y triste sin ti…luego me puse a recordar y.

Terry – espera, que hiciste…te pusiste mal –dijo alertado.

Candy – no…prométeme que no vas a enojarte con el ni conmigo –dijo tomándolo de las manos- no fue su culpa.

Terry – que quieres decir con eso –dijo seriamente- ahora si te exijo una explicación.

Candy – por favor Terry.

Terry – no puedo prometerte nada hasta que me expliques que fue lo que paso.

Candy – es que bese a Bobby –dijo sin titubear para luego tapar su boca con sus manos.

Terry – no es posible –dijo levantándose de su lugar- a caso escuche bien.

Candy – Terry –dijo llorando.

Terry – no puede ser…que tu –dijo pasando su mano por su cabello.

Candy – déjame explicarte.

Terry – no quiero escucharte –dijo retrocediendo unos pasos alejándose de ella- como pudiste hacerlo –dijo dándole la espalda para luego golpear la pared haciendo que sangraran sus puños- pero que…no entiendo –dijo mientras volteaba su mirada hacia ella, notándose unas lagrimas recorrer sus mejillas.

Candy – Terry –dijo sin dejar de llorar- perdóname es mi culpa…yo fui quien lo hizo, estaba muy triste y.

Terry – y el se aprovecho de la situación –dijo furiosamente- me las va a pagar…pero porque estabas triste no tenias razón porque estarlo o me equivoco –dijo mirándola fríamente.

Candy – te extrañaba tanto, recordaba todo lo que había sido mi vida antes de ti; recordaba a Anthony.

Terry – otra vez Anthony…hasta cuando Candice, hasta cuando.

Candy – yo te amo a ti.

Terry – pues no se nota –dijo caminando hacia la puerta.

Candy – no te vayas no me dejes sola.

Terry – ahora no quiero escucharte, recuerda que tienes que descansar –dijo dándole la espalda abriendo la puerta.

Candy – Terry por favor –dijo estirando su mano, pero luego solo escuchar cerrarse la puerta.

Chicago

Archie – tenia que ser justo ahora –dijo caminando de un lado hacia otro- a caso no pueden esperar.

Albert – tranquilo, recuerda que aceptaste.

Archie – si pero no esperaba que fuera tan pronto…que voy a decirle a Annie, puedes ayudarme.

Albert – no lo creo, el consejo es superior a mis decisiones.

Archie – entonces no tendré de otra que ir.

Albert – creo que no tengo ninguna solución para ti.

Archie – no puede ser –dijo sentándose en el sillón, poniendo sus codos sobre sus rodillas apoyando su cabeza en sus manos.

Albert – no te preocupes no es tan malo.

Archie – lo dices porque tendrás que quedarte aquí.

Albert – no creas que es un trabajo fácil ser cabeza de la familia.

Karen – mi amor me extrañaste –dijo ingresando al lugar.

Albert – claro –dijo caminando hacia ella.

Annie – sabes Karen me enseño el cuarto del bebé, está hermoso –dijo tras ellos.

Albert – si mucho.

Annie – amor te sientes bien –dijo sentándose al lado de su esposo.

Archie – si –dijo abrazándola.

Annie – sabes Karen me dijo que me ayudaría a decorar el cuarto del bebe –dijo deshaciendo el abrazo- que opinas.

Archie – me parece bien –dijo seriamente.

Annie – que te pasa –dijo viendo el semblante de su esposo.

Karen – pasa algo William…Archie está como que.

Albert – ven vamos con ellos –dijo tomándola de la mano- ahora lo sabrás.

Annie – Archie…Archie.

Archie – eehh disculpa, es solo que me duele un poco la cabeza.

Albert – creo que deberías decírselo –dijo sentándose frente a ellos.

Annie – decirme que –dijo mirando a su esposo.

Albert – recibimos correspondencia de Escocia.

Archie – me piden que en unos meses me integre al consejo.

Annie – como dices.

Karen – que –dijo mirando a su esposo.

Albert – el acepto hacerlo, y no se puede dar marcha atrás.

Karen – no puedes ayudarlo.

Albert – creo que esta vez no.

Annie – eso quiere decir que.

Archie – tendremos que irnos a Escocia.

New York

Eleanor – gracias por haber venido –dijo mientras bajaban las escaleras.

Edward – no fue nada, es mi trabajo.

Richard – quisiera hablar contigo antes de que te vayas.

Edward – está bien –dijo sonriendo de lado.

Eleanor – que es ese ruido.

Richard – creo que proviene del despacho –dijo bajando rápidamente.

Edward – Candy –dijo a si mismo.

Terry – maldito –dijo golpeando con su puño la mesa- me las vas a pagar…juro que me las vas a pagar.

Richard – pero que pasa aquí –dijo abriendo la puerta de la biblioteca al mismo tiempo que ingresaba al lugar.

Eleanor – oohh por Dios –dijo poniendo sus manos en la boca, al observar que todo en el lugar estaba tirado, libros, cuadros, las cortinas rotas; todo era un verdadero desastre- cariño que pasa.

Terry – déjenme solo –dijo furiosamente.

Edward – no es posible –dijo observando el lugar- tengo que ir a ver que sucede con Candy –dijo dando la vuelta subiendo rápidamente a la habitación de ella.

Richard – porque hiciste eso.

Terry – estoy en mi casa, puedo hacer lo que quiera –dijo furiosamente.

Eleanor – cariño –dijo acercándose a el.

Terry – dije que me dejen solo –dijo apretando fuertemente el vaso haciéndolo pedazos.

Eleanor – pero –dijo sollozando- estas sangrando…no puedo dejarte asi.

Terry – salgan…no quiero ver a nadie –dijo dándole la espalda.

Eleanor – hijo.

Richard – vamos –dijo tomando de la mano a su amada- creo que es mejor que lo dejemos solo.

Eleanor – pero puede pasarle algo.

Richard – no lo creo –dijo cerrando la puerta tras de si.

Eleanor – habrá discutido con Candy.

Richard – puede ser, pero no es de nuestra incumbencia…ellos deben de arreglar las cosas.

Señora Katherine – que paso.

Richard – nada, por favor que nadie entre a la biblioteca ahora.

Señora Katherine – como ordene.

Richard – por favor prepare un te para Eleanor y Candy.

Señora Katherine – enseguida –dijo caminando hacia la coina.

Richard – vamos querida.

Eleanor – me pregunto como estará Candy –dijo mirando hacia arriba.

Chicago

Archie – como dices –dijo sorprendido.

Annie – yo no tengo ningún inconveniente en irme a Escocia contigo.

Archie – pero pensé que tu.

Annie – yo iré a donde tengas que ir –dijo sonriendo- no me importa donde sea solo que estemos juntos los tres –dijo abrazándolo.

Karen – vaya que sorpresa, pensé que se pondría muy triste.

Albert – ya no es la misma chica que conocimos hace unos años.

Karen – eso quiere decir que nos quedaremos solos.

Albert – nunca vamos a estar solos –dijo abrazando a su esposa.

Archie – entonces estas dispuesta a dejar todo.

Annie – si, además podremos venir cada vez que querramos cierto.

Archie – las veces que tu quieras –dijo sonriendo de lado.

Albert – entonces está decidido.

Archie – supongo que si, pero en cuanto tiempo tendré que estar allá.

Albert – no lo se, pero creo que será mejor enviar una carta al consejo.

Archie – tendré que decirle a mis padres, a Stear y la tía.

Annie – yo le avisaré a mis padres.

Albert – aun hay tiempo asi que no se precipiten, esperemos a que estén todos juntos para hacer el anuncio.

Escocia

Stear – que tu y Candy que –dijo sorprendido.

Bobby – sshhh cállate no hables en voz alta.

Stear – pero…ella esta casada y esperando un hijo.

Bobby – lo se, pero te juro que no quise faltarle el respeto.

Stear – supongo que se lo contarás a Eliza.

Bobby – debería.

Stear – claro que si, además entre Candy y tu no hay nada…arreglaron las cosas.

Bobby – si pero.

Stear – tienes miedo.

Bobby – no es que tenga miedo pero quisiera saber si ella le dijo a Terry.

Stear – supongo que lo hizo es su esposo no.

Bobby – si pero…tendré que enfrentar lo que hice, se que no fue lo correcto.

Eliza – de que hablas –dijo tomándolo del brazo.

Patty – que pasa…porque de pronto se han quedado callados.

Stear – ven conmigo.

Patty – a donde me llevas.

Stear – quiero llevarle un obsequio a Candy –dijo caminando con ella, alejándose de su amigo.

Eliza – que pasa.

Bobby – tengo que contarte algo.

Eliza – te escucho.

New York

Edward – Candy –dijo abriendo abruptamente la puerta, para luego correr hacia donde estaba ella.

Candy – Edward –dijo llorando- Edward…yo, yo –dijo titubeando.

Edward – no llores por favor –dijo abrazándola.

Candy – no debi decírselo…no debi –dijo moviendo la cabeza a los lados- ahora el.

Edward – era mejor que lo supiera por ti y no por alguien más.

Candy – me duele –dijo sollozando.

Edward – que dices –dijo deshaciendo el abrazo, para luego acariciar el vientre de su amiga.

Candy – me duele mucho el pecho –dijo poniendo su mano en el pecho- siento que no puedo respirar –dijo con dificultad.

Edward – tranquilízate…respira, vamos respira estas muy nerviosa –dijo acariciando su rostro- voy a traerte un poco de agua; no debias alterarte.

Candy – lo se es solo que no pude evitarlo; donde esta…donde está Terry –dijo sollozando.

Edward – abajo con sus padres.

Candy – ve a hablar con el…por favor, explicale.

Edward – pero Candy.

Candy – por favor…hazlo por mi, a ti es al único que te creerá –dijo tomando su mano.

Edward – está bien lo haré, pero primero debes tranquilizarte.

Señora Katherine – señora –dijo ingresando al lugar- se encuentra bien.

Edward – por favor puede traer un poco de agua.

Señora Katherine – enseguida –dijo saliendo del lugar.

Mark – Candy –dijo parándose en la puerta de la habitación.

Candy – Mark –dijo levantando la mirada- Edward puedes ir por favor.

Edward – estas muy agitada no puedo dejarte sola.

Mark – yo puedo cuidarla –dijo ingresando al lugar.

Candy – lo ves, Mark me cuidará.

Edward – pero –dijo mirándolo.

Candy – por favor ve a ver como está Terry –dijo sollozando.

Edward – está bien, ire a verlo –dijo limpiándole las lágrimas.

Candy – gracias.

Edward – te la encargo mucho eehh –dijo dándole un beso en la frente a su amiga.

Mark – si no se preocupe doctor.

Candy – Mark –dijo sollozando, estirando su mano.

Mark – que pasa Candy; mi madre me dijo que habían dado ordenes de no interrumpir a Terry.

Candy – lo viste.

Mark – no, pero se escuchan muchos ruidos adentro del despacho…dime que paso, a caso se pelearon.

Candy – es mi culpa –dijo sollozando- después de lo que paso es seguro que me deje.

Mark – como dices.

Candy – no debi…no debi –dijo repitiéndose varias veces asi misma- yo le fallé…creo que no soy la esposa que el se merece.

Mark – claro que lo eres…el te ama mucho.

Candy – creo que ya no.

Mark – desde que te conoció te ama, me pude dar cuenta desde la primera vez que me hablo de ti.

Candy – como dices.

Mark – me hablo de ti como nunca me había hablado de una chica, con mucha ilusión y con una gran sonrisa en el rostro…hasta suspiraba por ti, por eso moria por conocerte; el saber de quien era la chica que había cautivado al hijo del duque, al rebelde y capichoso Terrence Grandchester.

Candy – como dices, cautivado por mi.

Mark – asi es, me conto todo a cerca de ti, cuando te conocio hasta que se reencontró contigo; por ti es quien es ahora tu le has devuelto la luz a su vida…después de mucho tiempo es feliz y tiene a su familia como siempre lo soño.

Candy – pero yo…yo lo he desilusionado –dijo sollozando.

Mark – claro que no.

Señora Katherine – tómese esto –dijo ingresando al lugar, dándole un té.

Candy – gracias –dijo recibiéndolo- pueden quedarse conmigo.

Señora Katherine – claro que si señora.

Mientras que en otro lugar de la mansión Grandchester.

Edward – Terry –dijo ingresando al lugar, observando que todo se encontraba tirado.

Terry – pedi que me dejaran solo…que no me entienden –dijo furiosamente.

Edward – lo siento pero no lo haré –dijo cerrando la puerta tras de si.

Terry – a que has venido.

Edward – a hablar contigo.

Terry – supongo que ella te lo contó.

Edward – asi es…como te dije la quiero como a una hermana.

Terry – como se atrevio –dijo golpeando con su puño la pared- cree que por su gran parecido con el; puede hacerlo.

Edward – no malinterpretes la situación.

Terry – claro como es tu amigo lo defiendes.

Edward – claro que no lo defiendo…pero la situación no fue como piensas, se que no estuvo bien lo que paso pero tampoco creo que ella se atreviera a engañarte…ella te ama.

Terry – me ama –dijo sonriendo de lado- esa es su forma de demostrármelo.

Edward – claro que te ama…no me digas que lo dudas.

Terry – la verdad no se que creer –dijo dejándose caer en el sillón- no sabes cuanto todo lo que pase y el tiempo que espere para poder hacerla mi esposa…y ahora –dijo suspirando.

Edward – no me digas que te arrepientes de haberte casado con ella –dijo sentándose frente a el.

Terry – claro que no, desde que la vi por primera vez en ese barco, con sus hermosos ojos verdes mirándome fijamente pensé que algún día sería mía…solamente mía.

Edward – y lo es no.

Terry – y lo fue…logre tenerla para siempre conmigo; sabes no se porque ha actuado así últimamente.

Edward – a que te refieres.

Terry – siempre ha sido tan vivaz, libre, hace lo que quiere pero ahora no entiendo porque se pone así…la he notado triste hasta un poco distante a pesar de que sonríe; no quiero pensar que he sido el culpable de que actue así.

Edward – veré que puedo hacer…pero por lo pronto creo que deberías dejar que te explique, que te diga que es lo que siente o le pasa.

Terry – aún vive atada a muchos recuerdos, de lo que hizo en el pasado…pero tienes razón no he dejado que me diga que es lo que piensa o siente, hablaré con ella –dijo parándose de su lugar.

Edward – es lo mejor que puedes hacer.

Mark – Terryyy –dijo abriendo la puerta abruptamente.

Terry – que pasa.

Mark – es Candy.

Edward – que pasa.

Terry – Candyyyy –dijo saliendo del lugar a toda prisa.

Escocia

Eliza – como que besaste a Candy – dijo frunciendo el ceño- es una broma cierto.

Bobby – no fue planeado solo paso…no significo nada simplemente.

Eliza – no puedo creerlo –dijo sentándose en una banca- tu y Candy –dijo mirándolo fijamente.

Bobby – no lo pienses en esa forma, simplemente me confundio con Anthony…estaba muy triste y.

Eliza – tu estabas ahí en ese preciso momento.

Bobby – Eliza yo…perdóname.

Eliza – sinceramente dime que sientes por ella.

Bobby – solo un gran cariño, nada más es mi jefe y la respeto como tal…somos amigos.

Eliza – yo donde quedo entre todo esto, a caso me pediste volver contigo porque Nickolas.

Bobby – claro que no –dijo tomándola de la mano- no digas eso tu eres importante para mi.

Eliza – porque.

Bobby – porque me di cuenta que no puedo estar sin ti.

Eliza – lo dices en serio o porque no pudiste hacerlo con Candy.

Bobby – lo digo en serio, me gustas mucho…eres una mujer excepcional.

Eliza – Bobby.

Bobby – créeme –dijo acariciando su rostro- a quien quiero es a ti.

Eliza – yo también te quiero –dijo abranzadolo.

Bobby – cuando regresemos a Chicago hablaré con tus padres sobre nosotros.

Eliza – en serio.

Bobby – totalmente –dijo deshaciendo el abrazo- que pasa –dijo mirando el semblante de su novia.

Eliza – solo pensaba en que pasará cuando Terry lo sepa.

Bobby – bueno yo.

Eliza – no lo conoces, es muy violento y con lo que sucedió no se quedará tranquilo.

Bobby – lo se, pero tendré que afrontarlo y pedirle disculpas.

Patty – hola chicos –dijo caminando hacia donde estaban ellos.

Stear – es hora de regresar a casa, recuerden que mañana vamos de regreso.

Eliza – si –dijo levantándose de su lugar- nos vamos querido –dijo dándole la mano a su novio.

Bobby – si, vamos.

Chicago

Karen – sabes estoy muy emocionada –dijo sonriendo al mismo tiempo que preparaba el equipaje.

Beth – ya lo creo, pero será conveniente que hagas ese viaje…recuerda que estas a muy poco de dar a luz.

Karen – aún falta un mes no pasará nada, además no puedo abandonar a mi mejor amigo y mi hija política en este momento tan importante para su vida.

Beth – bueno si tu lo dices.

Karen – igual no estaré sola, iran Archie y Annie también.

Beth – solo ten cuidado por favor.

Karen – si…aauucchhh –dijo quejándose.

Beth – que te pasa hija –dijo acercándose a ella.

Karen – es que sentí una punzada en la espalda…pero ya paso –dijo acariciando su vientre.

Beth – quieres que te traiga algo.

Karen – no estoy bien gracias.

Beth – creo que deberías ver al médico antes de irte.

Karen – no es nada, ya se me pasará…cuando lleguemos a New York pediré a Edward que me revise.

Beth – estas segura.

Karen – claro, sígueme ayudando con la ropa de William si.

Beth – está bien.

New York

Eleanor – cálmate hijo.

Terry – cómo quieres que me calme –dijo caminando de un lado hacia otro.

Eleanor – Richard –dijo abrazando a su amado.

Richard – tranquila no pasará nada…verás que todo estará bien.

Terry – que pasa con Edward que no sale –dijo golpeando la pared con su puño.

Edward – Terry –dijo corriendo hacia donde el estaba.

Terry – como está…que le pasa a mi esposa.

Edward – ya entró en labor de parto.

Terry – como tan pronto –dijo sorprendido- pero porque.

Edward – al parecer se alteró mucho y eso provoco que pasara.

Terry – dime como está.

Edward – esta bien, un poco agitada por el dolor pero es normal…me pidió venir por ti, quiere verte.

Terry – llévame a donde está.

Eleanor – hijo.

Terry – quédense aquí, en un momento volveré.

Edward – no se preocupen todo está bien.

Richard – tranquilízate mi amor.

Eleanor – solo espero que no le pase nada.

Terry – puedo pedirte un favor –dijo mientras caminaban rápidamente.

Edward – dime.

Terry – puedes avisarle a Albert.

Edward – claro…bueno ya estamos aquí.

Pamela – tienes que ponerte esto –dijo tras el, al mismo tiempo que le daba una bata.

Terry – si –dijo colocándosela.

Edward – solo una cosa más.

Terry – que pasa.

Edward – recuerda que no debe alterarse, piensa en lo que hablamos.

Terry – si…te lo prometo, muchas gracias –dijo sonriendo de lado, para luego entrar a la habitación.

Edward – Pamela quiero pedirte un favor.

Pamela – el que tu quieras.

Edward – llama al señor Andrey de parte de Terry y avisale que estamos en el hospital, que Candy ya entro en labor de parto…que en unas horas nacerá el bebé.

Pamela – en seguida –dijo corriendo saliendo del lugar.

Terry – mi amor –dijo entrando silenciosamente a la habitación- pecosa –dijo llamándola de nuevo.

Candy – Terry –dijo abriendo los ojos lentamente, para luego estirar su brazo.

Terry – mi amor…mi pecosa –dijo tomando su mano para luego darle un beso- como te sientes.

Candy – Terry yo –dijo con lágrimas en los ojos.

Terry – sshh no digas nada –dijo sentándose a su lado.

Candy – perdóname.

Terry – no llores –dijo interrumpiéndola- sabes que no me gusta verte así –dijo acariciando su rostro.

Candy – te amo –dijo fijando su mirada en el.

Terry – y yo a ti –dijo recostándose a su lado.

Candy – tenemos que hablar.

Terry – olvidémonos del pasado quieres –dijo mirándola fijamente- ahora debemos concentrarnos en este pequeño travieso que ya quiere venir al mundo –dijo sonriendo de lado, al mismo tiempo que acariciaba su vientre.

Candy – será como tu.

Terry – preferiría que fuera como tu –dijo sonriendo.

Candy – ayy –dijo quejándose, cerrando los ojos al mismo tiempo que apretaba la mano de Terry.

Terry – respira…tranquila, tranquila ya pasará –dijo mientras veía las máquinas que se encontraban a su alrededor.

Candy – ya va pasando –dijo agitadamente.

Terry – falta poco.

Candy – si lo se –dijo respirando con dificultad, para luego abrir los ojos nuevamente- me alegra que estes aquí a mi lado.

Terry – no me voy a apartar de ti.

Candy – me lo prometes.

Terry – te lo prometo pecosa –dijo dándole un beso en los labios, para luego ambos quedarse dormidos abrazados entrelazando sus manos.

Chicago

Karen – bueno creo que ya esta todo listo –dijo poniendo sus manos en su vientre.

Beth – hija te llaman por teléfono –dijo ingresando al lugar- me dijeron que es urgente…preguntaron por el señor pero les dije que no estaba, pero me pidieron hablar contigo.

Karen – urgente quien podrá ser –dijo frunciendo el ceño.

Beth – es de Nueva York.

Karen – Terry –dijo sorprendida, al mismo tiempo que salía rápidamente de la habitación.

Beth – ten cuidado –dijo tras ella.

Karen – estoy bien –dijo bajando las escaleras, con la ayuda de su nana.

Beth – pasa algo malo.

Karen – espero que no –dijo ingresando al lugar, para luego tomar el auricular- bueno si soy yo quien habla, hola Pamela como estas bien…yo muy bien gracias, dime que pasa que es tan urgente, como dices –dijo abriendo los ojos como plato- desde cuando, aja comprendo nosotros pensábamos salir mañana está bien gracias, yo se lo diré…hasta pronto –dijo colgando el teléfono.

Beth – que pasa hija.

Karen – es Candy, está en el hospital…ya va a nacer su bebé.

Beth – que alegría.

Karen – si pero.

Beth – a caso no te alegra la noticia…te veo preocupada.

Karen – si lo estoy –dijo suspirando- según me dijo Pamela esta un poco delicada; tengo que llamar inmediatamente a William –dijo tomando el auricular de nuevo.

Londres

Ricky – bueno es hora de irme –dijo sonriendo de lado.

Isabella – te deseo que tengas un buen viaje.

Ricky – gracias –dijo tomando su barbilla- vas a extrañarme.

Isabella – creo que si –dijo fijando su mirada en la de ella.

Ricky – aunque tu digas que no lo se –dijo sonriendo de lado- yo también voy a extrañarte –dijo dándole un beso.

Isabella – no lo hagas aquí –dijo mirando a todos lados.

Ricky – porque…te da pena que te vean conmigo.

Isabella – claro que no, es solo que tu eres muy joven además que todos te conocen; y no me gustaría que pensarán que yo.

Ricky – no te preocupes por lo que digan los demás, sabes que no me importa la edad ya te lo he dicho.

Isabella – pero tu madre no esta de acuerdo.

Ricky – la verdad no me importa, creo que soy lo suficiente mayor para tomar mis propias decisiones.

Isabella – pero recuerda que te dijo que te desheredaría si tu y yo.

Ricky – no le hagas caso –dijo sonriendo- lo que importa es que me quieras tanto como yo…me quieres –dijo galantemente.

Isabella – tu sabes que si –dijo mirándolo con devoción.

Ricky – cuídate por favor, te veré pronto –dijo dándole otro beso.

Isabella – estaré esperándote –dijo soltando su mano- dale mis saludos a Terry y a su esposa.

Ricky – lo haré –dijo agitando su mano en forma de despedida al mismo tiempo que sonreía, para luego mandarle un beso volador haciendo que ella se sonrojara de tal acto.

Isabella – hasta pronto –dijo caminando de regreso, perdiéndose entre la multitud; sin saber que era observada por alguien.

Margareth – como es posible que ella este aquí –dijo furiosamente- le advertí que no se acercara a mi hijo, ya vera quien soy –dijo levantando la ceja.

Chicago

Albert – princesa –dijo entrando a su habitación- princesa estas aquí –dijo llamando de nuevo, sin obtener respuesta.

Karen – que es esto –dijo poniendo su mano en la cintura- aun no…aun no –dijo agitadamente, para luego escuchar la voz de su esposo llamándola con insistencia.

Albert – Karen.

Karen – estoy aquí –dijo saliendo del baño.

Albert – que te pasa –dijo viendo el semblante de su esposa, al mismo tiempo que le daba un beso para luego acariciar su rostro.

Karen – nada, solo tengo un poco de calor.

Albert – segura –dijo fijando su mirada en ella.

Karen – segura –dijo sonriendo.

Albert – vine lo más pronto posible, que te dijeron.

Karen – solo lo que te dije por teléfono –dijo sentándose en la cama.

Albert – entonces tendremos que partir a primera hora.

Karen – cómo? no conseguiste cambiar los boletos.

Albert – no, tendremos que esperar unas horas más…Archie pasará temprano por nosotros.

Karen – está bien, ya tengo todo listo –dijo señalando al rincón de la habitación.

Albert – ya lo creo –dijo sonriendo de lado.

Karen – quieres comer algo.

Albert – no, estoy bien.

Karen – bueno entonces que dices si vamos a descansar.

Albert – es una buena idea, asi no será difícil levantarnos temprano.

Mientras que en otro lugar de la ciudad.

Annie – como dices –dijo sorprendida- cuando.

Archie – no lo se, fue lo único que le dijeron a Karen.

Annie – porque no llamamos a su casa…talvez puedan decirnos algo.

Archie – puede ser.

Annie – cuando regresan los demás.

Archie – pronto, pero antes de venir Albert y yo fuimos a poner un telegrama solo espero que puedan recibirlo a tiempo.

Annie – pero –dijo tocándose la frente.

Archie – que te pasa –dijo acercándose a ella rápidamente.

Annie – nada es solo que me duele un poco la cabeza.

Archie – puede ser la impresión, mejor siéntate te traeré algo.

Annie – pero.

Archie – no te preocupes, veras que Candy estará bien…en pocas horas estaremos en camino a New York.

Annie – si lo se.

Archie – bueno ahora regreso –dijo saliendo de la habitación.

Annie – Candy…mi hermana querida, espero que estes bien; pronto estaremos a tu lado.

Continuará…

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