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Dos almas, un corazón – Capítulo 38

Solo me queda recordarles el anime Candy Candy y sus personajes son creaciones de ©Mizuki e Igarashi, este trabajo o fanfic fue creado con fines de entretenimiento y no de lucro; pero la historia es de mi total inspiración incluyendo a los personajes que no son parte del anime original. Los nombres de Edward, Carlisle y Esme Cullen los tome de las historias de Twilight estos personajes pertenecen a Stephenie Meyer los cuales están siendo utilizados con fines de entretenimiento y no de lucro.

Dejando atrás el pasado
Chicago

Albert – sabía que te encontraría aquí.

Emily – hola -dijo sentada en el suelo, con sus piernas encogidas abrazada a ellas, y su rostro apoyado en sus rodillas.

Albert – desde cuando estás aquí -dijo sentándose a su lado.

Emily – no hace mucho -dijo tristemente- que haces tu aquí.

Albert – vine a buscarte que no lo ves.

Emily – a mi…porque -dijo volteando su mirada.

Albert – todos están preocupados por ti.

Emily – y tu también –dijo sin dejar de verlo.

Albert – si tambien -dijo sonriendo de lado- que hermosa se ve esta noche la luna no crees -dijo levantando su mirada.

Emily – no me habia dado cuenta -dijo admirando el hermoso astro.

Albert – porque veniste hasta aquí.

Emily – me creeras si te digo que no lo se -dijo mirandolo fijamente.

Albert – te creo.

Emily – como dices –dijo sorprendida.

Albert – siento mucho lo de tu padre –dijo mirándola de frente.

Emily – yo tambien -dijo suspirando- fue mi culpa -dijo sollozando.

Albert – claro que no, a veces solo suceden las cosas sin que podamos hacer nada…es la ley de la vida; nacer, crecer y morir.

Emily – no pude decirle que lo amaba -dijo llorando- que ya lo habia perdonado.

Albert – el lo sabe -dijo abrazandola- siempre supo que lo amabas.

Emily – tu crees -dijo sollozando.

Albert – claro que si, todos te aman.

Emily – no todos.

Albert – claro que si, no digas que no.

Emily – tu no -dijo deshaciendo el abrazo.

Albert – yo te quiero como una buena amiga -dijo deshaciendo el abrazo- tu lo sabes, eres muy especial para mi…en el colegio tu fuiste la única chica que se acerco a mi por ser como soy y no por lo que tenía.

Emily – si lo recuerdo -dijo sonriendo de lado- te veias tan lindo con el uniforme.

Albert – y tu con tus rizos que parecian volar -dijo sonriendo.

Emily – era distinta cuando te conoci, era tímida tu me enseñaste como salir de ese caparazon…me enseñaste a ver la vida de otro modo -dijo sonriendo de lado- son recuerdos tan hermosos -dijo suspirando- y siempre seguiran siendo solo recuerdos.

Albert – fue una buena época -dijo recordando.

Emily – hasta que yo -dijo titubeando- cometi el error más grande de mi vida; no sabes como me arrepiento de lo que hice, me siento muy mal no he podido estar tranquila ni en paz conmigo misma…mucho menos contigo y con ese angélito al que le quite las alas -dijo alzando la mirada al cielo al mismo tiempo que una lágrima caía lentamente por su rostro.

Albert – no tienes porque lamentarte ya, es hora de que lo dejes en el pasado…debes vivir el presente de nada te sirve sentirte asi, yo tambien fui culpable -dijo subiendo su mirada- si te hubiera puesto más atención, si nunca nos hubieramos perdido aquella noche en el bosque talvez nada de esto hubiera pasado.

Emily – te arrepientes por haber estado conmigo.

Albert- nunca -dijo mirandola fijamente- solo que creo que no fuimos lo suficiente maduros para enfrentar las consecuencias de nuestros actos.

Emily – me perdonaras algún día -dijo mirandolo fijamente.

Albert – ya lo he hecho…ahora solo debes perdonarte asi misma, si quieres cambiar debes empezar por hacerlo tu.

Emily – tienes razón –dijo suspirando.

Albert – promete que lo harás.

Emily – lo prometo.

Albert – bien me alegro escucharlo -dijo levantandose de su lugar- ven es hora de que regreses a casa -dijo dandole la mano- ya estas lista.

Emily – creo que si -dijo aceptando su mano levantandose del lugar, notando un brillo singular en la mano de el, para luego suspirar- ella tiene mucha suerte en tenerte.

Albert – y Frederick se llevo a una buena chica -dijo sonriendo de lado.

Emily – oohh Albert -dijo abrazandolo.

Albert – Em -dijo recibiendola en sus brazos, sintiendo un nudo en su garganta al verla asi.

Emily – lo siento tanto -dijo llorando- lo siento…perdoname por el daño que te hice.

Albert – no llores más -dijo tomando el rostro de ella en sus manos, fijando su mirada en esos ojos cafés que alguna vez amo- se feliz mereces serlo ya no pienses más en el pasado…ya lo habíamos hablado.

Emily – no se si estaré bien sin ti.

Albert – verás que si, Frederick es un buen hombre y te quiere, esta desesperado por verte por saber de ti…vino desde lejos a buscarte.

Emily – como? El está aqui -dijo deshaciendo el abrazo.

Albert – si, vino por ti.

Emily – como supo donde estaba.

Albert – creo que te conoce más de lo que tu crees.

Emily – puede ser -dijo quedandose en silencio un momento- sabes estoy embarazada.

Albert – me alegro mucho por ti -dijo sonriendo.

Emily – no es seguro, solo espero no decepcionarlo.

Albert – no lo harás ya verás…tendrás que decirselo.

Emily – tienes razón, pero donde está en tu casa.

Albert – no, ahí está -dijo señalandolo, el se encontraba parado a la orilla del lago solo su silueta se dibujaba a la distancia- ve te esta esperando.

Emily – si -dijo sonriendo- gracias por todo Albert nunca voy a olvidarte, en verdad te deseo que seas muy feliz, dale mis disculpas a tu esposa por mi comportamiento…te prometo que no volverá a pasar y no sabras nada más de mi; volveré a casa y me dedicare a atender a mi esposo.

Albert – te deseo que seas muy feliz.

Emily – adiós Albert -dijo caminando sin dejar de mirarlo.

Albert – adiós Em -dijo suspirando, pronto vio como se alejaba quien habia sido su amor de adolecencia; momentos despues vio como era la reconciliación de ella con su esposo.

Federick – Emily -dijo volteandose quedando frente a ella.

Emily – siento mucho que te preocuparas por mi -dijo dandole un abrazo.

Frederick – oohhh Emily -dijo recibiendola gustosamente- no sabes cuanto te extrañe -dijo dandole un beso en la cabeza- temia que algo pudiera pasarte.

Emily – disculpame no volverá a suceder -dijo separandose de el un momento- quiero que me lleves de regreso a casa.

Frederick – así será -dijo fijando su mirada en ella, acercando su rostro a ella.

Emily – Frederick -dijo fijando su mirada en el.

Frederick – dime mi amor.

Emily – estoy esperando un hijo tuyo -dijo sonriendo de lado.

Frederick – que alegria -dijo tomandola de la cintura haciendola volar, para luego bajarla- es la mejor noticia que he tenido en años -dijo abrazandola- no sabes cuanto te amo.

Emily – gracias por hacerme tan feliz…te quiero -dijo dandole un beso sellando asi un nuevo comienzo en su vida, mientras que a la distancia alguien miraba la escena.

Frederick – me gustaria hablar con William, donde lo dejaste.

Emily – allá -dijo señalando, para luego notar que no se encontraba ahí.

Frederick – que lastima…de seguro ya se fue queria agradecerle, es un buen amigo.

Emily – si lo es -dijo mirando el lugar donde hace tan solo unos instantes habian conversado, al fin habia dejado ir al que fue el amor de su vida, para ahora vivir su cuento de hadas como siempre soño- adiós…adiós -dijo en forma de susurro, despidiendose asi para siempre de quien había sido su gran amor.

New York

Candy – ahora eres tu el que esta triste -dijo abrazandolo por detrás.

Terry – yo triste para nada jajaja -dijo sonriendo- solo admiraba la luna.

Candy – estas igual que aquella noche cuando te vi en el barco -dijo apoyando su cabeza en la espalda de el.

Terry – claro que no.

Candy – desde que regresaste te he notado muy cambiado, a caso no quieres contarme que ha pasado.

Terry – ya te conte todo.

Candy – no puedes mentirme Terry -dijo separandose de el- cuando me diras que es lo que pasa, para que hayas decidido dejar el teatro.

Terry – a que te refieres.

Candy – tuviste que tener una razón muy grande como para hacerlo, amas el teatro es tu vida tu pasión…y que hayas decidido hacerlo de la noche a la mañana me parece muy extraño.

Terry – ayy pecosa…me conoces demasiado bien cierto -dijo sonriendo de lado.

Candy – creo que si, eres mi esposo he aprendido a hacerlo -dijo tomandolo de la mano- dime Terry que es lo que te preocupa.

Terry – es que hice algo que no debí.

Candy – a que te refieres…no me digas que tuviste una aventura con esa enfermera -dijo frunciendo el ceño.

Terry – claro que no -dijo mirandola seriamente- no es mi tipo además es la novia de mi hermano.

Candy – entonces me dirás que fue lo que hiciste.

Terry – está bien, firme los documentos para tomar el ducado -dijo sin titubear.

Candy – lo imaginaba -dijo mirandolo fijamente- y eso es lo que te preocupa.

Terry – como dices -dijo sorprendido- a caso ya lo sabias.

Candy – no pero imaginaba que lo harías, recuerdas que te pedi que lo pensaras…y que aceptaría la decisión que tomaras.

Terry – si, lo se -dijo abrazandola- pero no queria decirtelo aun porque Richard.

Candy – Terry!!! -dijo en forma retadora.

Terry – digo papa pidio la anulación de lo que firme, entonces tengo esperanzas que así sea…de lo contrario tendríamos que mudarnos a Londres definitivamente.

Candy – yo estoy contigo donde quiera que vayas, pase lo que pase -dijo sonriendo.

Terry – te amo -dijo dandole un beso en la cabeza- estarías dispuesta a dejar tu país, tu familia, amigos…crees estár lista para eso.

Candy – creo que si, ademas podré venir a américa cuantas veces quiera y ellos podrán visitarnos.

Terry – claro que si, siempre serán bienvenidos a nuestra casa…ahora dime tu que tienes.

Candy – que quieres decir –dijo nerviosamente.

Terry – desde que regresaste te he notado algo nerviosa, hay algo que deba saber.

Candy – bueno yo –dijo quedándose en silencio un momento, para luego sentir que el bebe pateaba- aucchh –dijo fuertemente.

Terry – estas bien –dijo seriamente.

Candy – si es solo que el bebe está ansioso –dijo acariciando su vientre.

Terry – creo que será mejor que vayamos a la cama, talvez quiere dormir.

Candy – puede ser –dijo sonriendo.

Mientras que en otro lugar de la ciudad.

Pamela – con permiso -dijo ingresando al lugar- te manda estos resultados el doctor Brenan.

Edward – gracias -dijo recibiendolos.

Pamela – permiso -dijo caminando hacia la puerta.

Edward – espera -dijo levantandose de su lugar.

Pamela – que se te ofrece -dijo deteniendo su paso dandole la espalda.

Edward – quiero pedirte disculpas -dijo acercandose a ella- no tuve porque hablarte así.

Pamela – está bien, comprendo que estabas muy nervioso -dijo volteando a verlo.

Edward – te prometo que no volverá a suceder -dijo tocando su rostro.

Pamela – está bien, pero también fue mi culpa yo no sabía que.

Edward – lo se, mi padre me lo dijo…es que no sabes como me siento; no quiero perderla -dijo dandole un abrazo- y no puedo hacer nada para curarla.

Pamela – si puedes hacer algo.

Edward – como dices -dijo separandose de ella.

Pamela – hazla feliz -dijo sonriendo- creo que será la mejor medicina.

Edward – tienes razón, haré todo lo que este a mi alcance para hacerlo y agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros.

Pamela – ves que nada es malo -dijo acariciandole el rostro.

Edward – si, gracias por recordarmelo -dijo dandole un beso.

Chicago

George – como te fue.

Albert – bien, quien te lo dijo -dijo recostandose en el sillón.

George – Karen me lo conto.

Albert – como la viste.

George – un poco intranquila, pero le dije que tu la amas.

Albert – asi es -dijo sonriendo- con toda mi alma…bueno creo que es hora de ir a la cama -dijo levantandose de su lugar- te veo mañana George.

George – hasta mañana.

Albert – y gracias.

George – porque.

Albert – por estar siempre ahí, cuando más te necesito.

George – es mi trabajo.

Albert – es más que eso para mi -dijo saliendo del lugar- te veo mañana…ahora a descansar a sido un día muy largo -dijo caminando hacia su habitación- creo que me tomaré el día libre -dijo abriendo la puerta de su habitación- princesa -dijo suavemente al notar que la habitación se encontraba en obscuras, para luego notar una pequeña luz salir por la hendidura de la puerta de al lado, se acerco abriendola lentamente al hacerlo pudo ver a su esposa dentro de la habitación pintando al mismo tiempo que sonreia- pense que dormias -dijo ingresando al lugar.

Karen – aun no tengo sueño -dijo secando su frente.

Albert – te sientes bien.

Karen – si es solo que hace mucho calor.

Albert – se ve hermoso -dijo parandose al lado de ella, fijando su mirada en la pared donde ya empezaba a notarse el dibujo.

Karen – espera a que este listo y verás -dijo sonriendo.

Albert – ya lo creo, porque no dejas eso a un lado y vamos a descansar es muy tarde.

Karen – está bien, creo que fue suficiente por hoy -dijo dejando a un lado el pincel, para luego quitarse la bata.

Albert – princesa yo.

Karen – sshh no digas nada -dijo poniendo el dedo en su boca- hiciste lo que debias hacer y eso me hace feliz porque eres muy bueno -dijo abrazandolo- a veces pienso que no te merezco.

Albert – no digas eso, somos el complemento perfecto para cada uno -dijo sonriendo.

Karen – te admiro por lo que haces, por como eres; me haces sentir algo tan indescriptible…pero que necesito para vivir, no sabes cuanto te amo William -dijo refujiandose en los brazos de su esposo.

Albert – y yo a tí…no pense encontrar a alguien como tu -dijo aspirando el aroma del cabello de su esposa- tan igual a mi en muchas cosas…aunque un poco engreída pero eso es lo de menos -dijo sonriendo.

Karen – oye -dijo separandose de el- aun si te gusto y amas a esta engreída -dijo seductoramente.

Albert – no pude resistirme a esos encantos -dijo quitando un mechon de cabello de su rostro, poniendolo detrás de la oreja.

Karen – creo que me prefieres así -dijo quitandose el prendedor dejando caer su cabello sobre su espalda, para luego mover la cabeza a los lados.

Albert – te prefiero de cualquier forma -dijo cargandola en sus brazos, para llevarla a la cama al mismo tiempo que la veia a los ojos.

Karen – te amo William -dijo dandole un beso, iniciando así el romance.

Varios días han pasado, el nacimiento de un nuevo día habia llegado pintando de azul el cielo a pesar del frio invierno, las nubes vuelan por doquier y miles de hermosos copos caen por toda la ciudad formando bellas alfombras. Diciembre ha llegado el ambiente ha cambiado, muchas luces de colores adornan ya las vitrinas de los almacenes, el olor a pino inunda los sentidos de la gente que sonrie alegremente porque la época más feliz del año ya esta en puerta.

New York

Edward – bien -dijo sonriendo al mismo tiempo que se quitaba el estetoscopio- estas muy bien Candy pero siempre debes de descansar, ya esta llegando el momento de la verdad -dijo sonriendo.

Candy – ya lo creo -dijo acariciando su vientre.

Terry – crees que se adelante.

Edward – puede ser, suele suceder en las madres primerizas; no te puedo asegurar que pase porque no tengo el historial familiar para saberlo.

Terry – entiendo.

Edward – pero estaré al pendiente.

Terry – no sabes cuanto te lo agradeceré.

Edward – es mi trabajo…además porque le tengo mucho cariño a Candy -dijo sonriendo.

Candy – y yo a ti -dijo tocando su mano.

Carlisle – hola hijo venia a -dijo ingresando abruptamente al lugar- lo siento no sabia que estabas ocupado.

Edward – no te preocupes, pasa -dijo haciendole una seña con la mano- recuerdas a Candy.

Carlisle – como no voy a recordarla si se parece tanto a tu madre -dijo para si mismo- buenas tardes señora.

Candy – buenas tardes.

Edward – el es Terrence el esposo de Candy, el es mi padre Carlisle.

Carlisle – mucho gusto señor -dijo dandole la mano.

Terry – gracias igualmente.

Carlisle – si quieres regreso más tarde.

Candy – no se preocupe, ya nos ibamos.

Terry – bueno necesito hablar con Edward un momento a solas -dijo mirando a su esposa.

Candy – que pasa.

Terry – no te preocupes, luego te cuento -dijo acariciando su rostro.

Candy – bueno está bien, te esperare en la cafetería -dijo levantandose de su lugar.

Terry – está bien, cuidate por favor.

Carlisle – la compaño -dijo ofrenciendole el brazo.

Candy – gracias -dijo sonriendo.

Carlisle – te veo luego -dijo saliendo del lugar.

Edward – está bien, te la encargo mucho por favor.

Carlisle – claro, recuerda que yo fui quien te enseño lo que sabes -dijo guiñandole el ojo.

Terry – es muy simpatico tu padre.

Edward – ya lo creo -dijo sonriendo de lado- y bien que quieres hablar conmigo.

Terry – quiero hacerte una propuesta…bueno pensaba que -dijo iniciando su narración.

Mientras que en un lugar cercano.

Carlisle – le traje un café.

Candy – muchas gracias -dijo recibiendolo- siempre viene a visitar a Edward.

Carlisle – no tan seguido, desde que se mudo acá solo hemos venido un par de veces.

Candy – oohh entiendo.

Carlisle – hace mucho que se conocen.

Candy – no mucho -dijo tomando un sorbo de su café- lo conocí cuando vine a pedir trabajo…bueno Bobby me recomendo hablar con el.

Carlisle – si lo recuerdo, Edward lo menciono; es enfermera verdad.

Candy – asi es, y usted es doctor tambien.

Carlisle – si, ahora estoy de vacaciones…pero pronto vamos a regresar a casa con mi esposa.

Candy – comprendo, es muy agradable su esposa.

Carlisle – gracias.

Candy – Edward me conto todo -dijo sin titubear.

Carlisle – como dice?

Candy – lo note un poco triste y le pregunte que le pasaba, y me conto todo; espero no le moleste.

Carlisle – claro que no, es solo que el no habla mucho de eso.

Candy – lo se, tambien me lo dijo.

Carlisle – debe apreciarla mucho para contarle lo sucedido.

Candy – parece que si -dijo sonriendo de lado- yo lo quiero como un hermano cuando estoy con el siento una conexión, algo que me protege y me cuida.

Carlisle – desde que estamos aquí no ha hecho otra cosa más que hablar de ti.

Candy – en serio no lo sabia -dijo sonriendo.

Carlisle – de que ciudad eres.

Candy – de Chicago, pero bueno realmente no lo sé.

Carlisle – como que no sabe.

Candy – es que fui abandonada cuando era bebé, nunca supe quienes eran mis padres y de donde era.

Carlisle – lo siento no lo sabia…siento mucho haber sido imprudente.

Candy – no se preocupe -dijo sonriendo- fui adoptada por una familia amorosa que me acogió como parte de la familia…y ahora me siento la mujer más dichosa del mundo -dijo sonriendo.

Carlisle – admiro tu fortaleza -dijo sonriendo de lado- eso me recuerda mucho a mi esposa Rosalie.

Candy – lindo nombre.

Carlisle – si mucho -dijo sonriendo- cuando la conocí quede inmediatamente encantado con ella, su cabello castaño, sus hermosos ojos verde esmeralda…sabes cuando la vi en la estación imagine verla a ella -dijo sonriendo de lado- le encontré un parecido muy grande con ella.

Candy – en serio.

Carlisle – pero pensándolo bien, creo que mi hija sería como usted…ella tenia cabello rubio como el mio -dijo tocandolo- con sus pequeños rizos revoltosos -dijo sonriendo- y grandes ojos verdes como los de mi esposa -dijo recordando- tendría más o menos su edad…nació un 17 de mayo, aun lo recuerdo como si hubiera sido ayer.

Candy – que casualidad…en serio, es la misma fecha de mi cumpleaños.

Carlisle – vaya si hay mucha coincidencia -dijo sonriendo, para luego seguir platicando, ambos sentian una confianza al hablar que no los detenia para nada.

Chicago

Archie – entonces aún no te ha dicho Karen.

Albert – no.

Archie – Annie ya me dijo cuales son sus planes para la fiesta del hogar de pony…y creo que no te van a gustar -dijo sonriendo.

Albert – ya lo creo -dijo sonriendo- creo que ellas juntas son dinamita.

Archie – y donde está Bobby.

Albert – salio un momento pero regresará pronto…si necesitas algo puedes contar con George.

Archie – no puedo esperarlo, pero ultimamente ha estado muy ocupado.

Albert – Candy le ha pedido algunas cosas.

Archie – ella es más su jefe que yo.

Bobby – no seas celoso amigo -dijo ingresando al lugar.

Archie – claro que no lo soy.

Albert – seguro.

Bobby – estoy de regreso -dijo sentandose en el sillón poniendo unos documentos sobre el escritorio.

Archie – que hacias.

Bobby – buscando un obsequio de navidad.

Archie – tan pronto…para quien.

Bobby – para Candy.

Albert – y lograste averiguar lo que quiere.

Bobby – si, pero tendré que ir a Winsconsi para verlas personalmente, además tengo que enseñarle a Candy algunas de las fotografías para ver cual le gusta.

Albert – creo que ella te pondrá a escoger a ti.

Archie – de que hablan.

Bobby – es que Candy quiere regalarle esto a Terry -dijo sacando unas fotografías.

Archie – esto -dijo señalando- vaya que regalo…que suerte tiene Grandchester.

Bobby – ya lo creo, quiero perdirte permiso para viajar mañana.

Albert – claro que puedes hacerlo.

Archie – solo recuerda que debes estar de regreso para la fiesta en el hogar.

Bobby – lo haré, esto solo me tomará unos días, porque iré de una vez a New York a dejarla…pero espero que esta vez no pidan que cante de nuevo -dijo sonriendo.

Archie – no es mala idea.

Albert – pero por lo menos no me disfrace de papa noel -dijo sonriendo.

Archie – muy gracioso.

Bobby – voy a llamar a Candy para contarle lo que encontre.

Londres

Eleanor – me gustaría ir a Escocia para navidad.

Meredith – pense que iba a regresar a América.

Eleanor – si, tengo que hacerlo; se lo prometi a Terry…pronto va a nacer mi nieto -dijo sonriendo.

Meredith – y dentro de unos meses será su turno.

Eleanor – si -dijo poniendo su mano en su vientre.

Meredith – mi lord está muy feliz.

Eleanor – lo se -dijo suspirando- aun no creo todo lo que está pasando.

Richard – buenas tardes -dijo acercandose a ella, para luego darle un beso.

Eleanor – querido no te esperaba tan temprano.

Richard – lo se, pero necesitaba hablar contigo.

Eleanor – pasa algo.

Richard – si…vamos al estudio -dijo tomandola de la mano.

Eleanor – que pasa me asustas.

Richard – ya tengo los documentos de la anulación que pedi y del divorcio.

Eleanor – y que paso -dijo ingresando a la biblioteca- buenas noticias.

Richard – creo que no serán buenas para nadie -dijo señalandole el lugar para que se sentara.

Eleanor – que quieres decir.

Richard – Margareth no quiere firmar el divorcio, alega que lo que reporte de mis bienes es incorrecto y quiere a toda costa parte de la herencia que le he asignado a Terry -dijo sentándose frente a ella.

Eleanor – como sabe que Terry es tu heredero.

Richard – investigo supongo, pero por eso no hay problema…Margareth no puede pedir más de lo que tengo, así que por eso no hay porque preocuparse todo es legal.

Eleanor – bueno entonces que va a pasar.

Richard – creo que va a tomar un tiempo que firme el divorcio…pero ademas de eso -dijo tocandose la sien.

Eleanor – es sobre Terry.

Richard – si, han rechazado la solucitud de anulación que pedi -dijo sin titubear.

Eleanor – o sea que -dijo abriendo los ojos como platos.

Richard – tiene que cumplir con lo que firmó, en unos meses será el nombramiento como duque.

Eleanor – pero pense que.

Richard – no se puede hacer nada más, la reina dio la orden ya no está en mis manos decir o hacer nada.

Eleanor – el tenia muchas esperanzas en poder arreglarlo.

Richard – lo se, pero hice el intento…tendre que decirselo inmediatamente.

Eleanor – como lo harás.

Richard – empaca tus cosas, partimos mañana hacia América.

Mientras que en otro lugar de la ciudad.

Margareth – ya le entrego los documentos a Richard.

Abogado – si, su abogado se los haría llegar hoy mismo.

Margareth – perfecto, cree que va a ganarme pues se equivoca, no sabe con quien se esta metiendo…eso lo obligará a darme lo que quiero.

Abogado – lo siento madam pero no podra ser así.

Margareth – que quiere decir.

Abogado – de cualquier forma no podrá conseguir lo que quiere.

Margareth – pero porque?

Abogado – porque el heredero universal, el señor Terrence pronto va a recibir el título de duque.

Margareth – que -dijo sorprendida- pero no es posible, pense que habian pedido la anulación; eso fue lo que usted me dijo.

Abogado – asi fue, pero no fue aprobado por el parlamento, directamente la reina dio la orden.

Margareth – debi matarlo cuando pude -dijo furiosamente- lo tuve en mis manos y se me escapo.

Abogado – le recuerdo madam que tiene una demanda activa y cualquier cosa que le pase a el usted será la culpable.

Margareth – lo se, no se preocupe no le haré nada…que pasa si no firmo el divorcio.

Abogado – nada, solo atrasará el trámite porque los bienes son los mismos.

Margareth – está bien creo que lo pensare mejor, tendra que rogarme para que lo haga…y ya sabe Richard lo que paso con Terry.

Abogado – no lo se madam.

Margareth – me gustaría estar ahí para verle la cara a Terry cuando sepa que lo que más odiaba ser en la vida tendra que hacerlo -dijo sonriendo en tono de burla.

New York

Terry – que tanto hablabas con el padre de Edward.

Candy – solo platicabamos, mejor dime que era tan importante para hablarás a solas con Edward.

Terry – le propuse un negocio.

Candy – negocio.

Terry – si, hay disponible una plaza de director en el mejor hospital de Londres; si acepta será una gran oportunidad para el.

Candy – si puede ser, pero porque en Londres.

Terry – porque vamos a invertir para crear más hospitales y clínicas.

Candy – en serio.

Terry – si, mi padre fue quien lo pidió.

Candy – es una idea estupenda.

Terry – claro que lo es.

Candy – nos han invitado a cenar.

Terry – quienes y adonde.

Candy – los padres de Edward, esta noche en su casa.

Terry – y para que.

Candy – ayy Terry por favor…solo quieren conocernos.

Terry – no veo porque.

Candy – estas insoportable -dijo dandole la espalda.

Terry – no me gusta mucho que estes socializando con la gente.

Candy – son solo los padres de Edward, si tu no quieres ir no lo hagas; pero yo si iré.

Terry – está bien, será como tu digas.

Mientas que en otro lugar de la ciudad.

Carlisle – decidi invitarlos espero no te moleste.

Esme – claro que no, por mi encantada…solo déjame pensar que podremos preparar.

Carlisle – gracias.

Esme – solo que ellos son mis distinguidos.

Edward – no lo son, bueno no quiero decirlo de esa manera…Candy es muy normal a ella no le importan ese tipo de cosas y creo que a Terry tampoco.

Esme – lo dices en serio.

Edward – si, invité a Pamela a venir también.

Carlisle – será una linda velada.

Edward – ya lo creo.

Esme – bueno iré a la cocina a preparar la cena.

Edward – en un momento voy contigo.

Carlisle – sabes me cae muy bien Candy tiene algo no se como explicarlo…cuando la vi senti como si tu madre era la que me hablaba, el mismo tono de voz, sus ojos y su sonrisa.

Edward – pues no me habia puesto a pensar en eso…pero es posible que hayan personas que se parezcan.

Carlisle – si puede ser.

Edward – me conto lo que ha sido su vida y si te la contara no me creerías.

Carlisle – me imagino, algo me comento de que fue abandonada cuando era una bebe y que la familia que la adopto es muy reconocida…y tambien me dijo que le contaste lo que paso años atrás.

Edward – si le conté, porque ella me inspira mucha confianza y cariño…ademas siento una conexión especial cuando estoy a su lado.

Carlisle – igual yo -dijo pensativamente.

Chicago

Archie – bueno creo que es hora de irnos a casa -dijo levantandose de su lugar- Bobby me escuchas…Bobby -dijo repetidas veces.

Bobby -disculpame Archie que decias.

Archie – te sientes bien.

Bobby – si es solo que pensaba -dijo mientras jugaba con una pluma en sus manos.

Archie – linda pluma -dijo señalandola.

Bobby – si mucho -dijo fijando su mirada en aquel fino objeto- es un regalo de Eliza.

Archie – vaya que tiene buen gusto…has sabido algo de ella.

Bobby – no.

Archie – a caso no te ha enviado un telegrama.

Bobby – nada, al parecer está decidida a olvidar.

Archie – y tu lo estas tambien -dijo seriamente.

Bobby – no lo se -dijo acomodandose en el sillón.

Archie – tu la dejaste ir.

Bobby – solo le pedi tiempo, además no creí que se iría del país…sabes me siento tan mal -dijo cabizbajo- ahora entiendo como haber sentido cuando se lo dije -dijo mirando unas fotografías que tenia sobre el escritorio.

Archie – lo dices por Candy.

Bobby – si, muchas veces me he dado cuenta que lo ama sinceramente y que haría cualquier cosa por el, ese es un gran amor -dijo suspirando- el que deseo tener algun día.

Archie – a caso no llegaste a sentir eso por Eliza.

Bobby – no te puedo negar que me gusta, y que me atrajo su cambio porque ahora es una buena persona…pero creo que perdí la oportunidad con ella.

Archie – creo que deberías escribirle, le alegrará mucho saber que piensas en ella.

Bobby – tienes razón…pero voy a hacer algo mejor -dijo levantandose de su lugar.

Escocia

Nickolas – y esa es toda mi historia.

Eliza – así que por eso es que conoces al tío William.

Nickolas – así es, mi hermano y el fueron muy buenos amigos en el colegio; pero cuando William se fue ya no supimos más de el.

Eliza – a caso el abandono el colegio.

Nickolas – creo que si, muchos decian que lo habían transferido pero no fue así…todos sabemos que fue por el problema que tuvo con Emily.

Eliza – problema no entiendo.

Nickolas – verás el fue novio de la esposa de mi hermano.

Eliza – que? Pero cuando, como.

Nickolas – cuando aún eran adolescentes.

Eliza – ahora que recuerdo -dijo pensativamente- ella se presento varias veces con el…antes que el tio se casara con Karen.

Nickolas – parece que si, porque aun seguian comprometidos.

Eliza – vaya no lo sabia.

Mucama – señorita Eliza -dijo acercandose a ella.

Eliza – que pasa.

Mucama – tiene una llamada -dijo sonriendo.

Eliza – quien es.

Mucama – de su novio el señor Robert Brower.

Eliza – que Bobby!!! -dijo levantandose de su lugar abruptamente al mismo tiempo que en su rostro se dibujaba una sonrisa, acto que no paso desapercibido para su acompañante- espera un momento enseguida vuelvo.

Nickolas – si -dijo seriamente.

Mucama – con permiso.

Nickolas – puedo hacerle una pregunta.

Mucama – si señor.

Nickolas – ese joven Brower es el novio de Eliza.

Mucama – asi es.

Nickolas – desde cuando.

Mucama – hace mucho señor, creo que pronto van a casarse -dijo sonriendo.

Nickolas – mmm bueno, puede retirarse.

Mucama – si señor.

Nickolas – pero ella no menciono que tenia novio, bueno era de esperarse es una chica muy linda –dijo asi mismo.

Eliza – tranquilizate…respira, no le demuestres que lo extrañas, creo que por un momento volveré a hacer la de antes -dijo tomando el auricular.

Bobby – hola Eliza como estas.

Eliza – bien gracias por preguntar -dijo con tono serio pero en su rostro aun tenia una gran sonrisa- a que debo el honor de tu llamada.

Bobby – solo queria saber como estas, como te la estas pasando.

Eliza – ya te dije que bien y con muy buena compañía.

Bobby -así…ya llegaron los demás.

Eliza – no aun no.

Bobby – entonces.

Eliza – estoy con un amigo.

Bobby – amigo…de quien hablas -dijo frunciendo el ceño.

Eliza – disculpame pero no tengo porque darte explicaciones, ahora si me permites tengo que atender a mi invitado…gracias por haber llamado.

Bobby – espera.

Eliza – que pasa.

Bobby – te extraño -dijo sin titubear- espero que tu tambien me extrañes.

Eliza – bueno yo -dijo quedandose en silencio un momento, sintiendo que el corazón se le salia del pecho- yo tambien te extraño -dijo sollozando.

Bobby – creo que no debi haber dejado que te fueras así, porque lo hiciste.

Eliza – me sentia muy triste por lo que me dijiste y por eso decidi venir a Escocia con la tía.

Bobby – lo siento mucho, en verdad lo siento…solo espero puedas perdonarme.

Eliza – yo tambien lo siento…bueno tengo que regresar con Nickolas gracias por llamar, que estes muy bien, hasta luego -dijo colgando el auricular.

Bobby – espera…Eliza.

Eliza – como pude decirle eso, tu bien sabes que lo extraño -dijo mientras ponia el auricular en su lugar- quiero olvidarte y no puedo -dijo para si misma, para luego dirigirse donde estaba su amigo- siento mucho la tardanza -dijo sentadose frente a el.

Nickolas – no hay problema…te pasa algo -dijo mirandola fijamente notando el semblante de ella.

Eliza – no nada estoy bien -dijo sonriendo al mismo tiempo que limpiaba su rostro.

Nickolas – porque no me habias dicho que tenias novio.

Eliza – porque no es cierto, Robert y yo…nos separamos antes de que yo viniera -dijo suspirando.

Nickolas – pero no entiendo.

Eliza – olvidalo, mejor sigamos platicando de otra cosa…que te parece si te cuento de América.

Nickolas – me encantaría nunca he ido.

Eliza – bien, pues yo vivo en Chicago en un lugar llamado Sunville y -dijo iniciando su narración.

Chicago

Bobby – espera Eliza.

Archie – que paso -dijo viendo el semblante de su amigo.

Bobby – me colgo el teléfono.

Archie – no lo creo.

Bobby – me dijo que tenia que atender a un amigo.

Archie – amigo, pero si ella no tiene amigos…mucho menos en Escocia, a menos que sea alguien que haya conocido por medio de Neal.

Bobby – no lo se, pero creo que no fue buena idea haberla llamado.

Archie – no te enojes, mejor te invito a cenar a casa…recuerda que mañana sales de viaje.

Bobby – está bien gracias.

New York

Edward – bienvenidos -dijo abriendo la puerta.

Candy – gracias.

Terry – buenas noches.

Edward – me alegra que hayas podido venir -dijo dandole la mano.

Terry – gracias por la invitación.

Candy – se amable -dijo codeandolo.

Terry – si querida –dijo entre dientes.

Pamela – hola Candy -dijo dandole un corto abrazo- hola Terry.

Candy – ya hace algunos días que no te veia.

Terry – que tal.

Pamela – y yo a ti…como se ha comportado este angelito -dijo tocando el vientre de su amiga.

Candy – muy bien -dijo sonriendo.

Pamela – woooww vaya que patea duro.

Terry – creo que no será un angelito -dijo sonriendo.

Pamela – ya lo creo –dijo sonriendo.

Edward – pasen por favor.

Terry – gracias…supongo que este es tu apartamento.

Edward – si, asi es…porque lo dices.

Terry – se nota que es de un soltero -dijo sonriendo- pero esta mas limpio y ordenado que el que yo tenia cuando vine a América.

Edward – asi, no sabia que tu habias vivido en un lugar así.

Terry – no todo fue lujos desde el principio -dijo recordando sus inicios, cuando llego a tocar la puerta de la compañia Stratford buscando un papel en la próxima obra, luego fue que consiguio un pequeño pero modesto apartamento donde paso los mejores momentos de su vida.

Carlisle – buenas noches bienvenidos.

Candy – como esta.

Carlisle – muy bien gracias -dijo sonriendo- recuerda a mi esposa.

Candy – claro, me da gusto verla de nuevo.

Esme – a mi también, pero por favor siéntense.

Candy – el es mi esposo Terrence.

Terry – mucho gusto madam -dijo haciendo una reverencia.

Esme – el placer es mio, soy Esme.

Terry – tanto honor.

Edward – quieres algo de tomar.

Terry – si gracias, un whisky no caería mal.

Carlisle – bien, yo voy por las bebidas -dijo alejandose del lugar.

Esme – permiteme ayudarte -dijo tomando su abrigo.

Candy – gracias -dijo quitandoselo al mismo tiempo que fijaba su mirada en las fotografías que se encontraban sobre la chimenea- puedo verlas.

Esme – claro.

Pamela – tienes que ver la de Edward -dijo caminando hacia el lugar- esta es mi favorita -dijo señalandola.

Candy – que lindo -dijo sonriendo.

Esme – esa fotografía se la tomaron el primer dia de clases…y en esta fue cuando se graduó de la universidad.

Candy – se ve idéntico, no ha cambiado nada.

Pamela – tienes razón -dijo tomando la fotografía en sus manos para verla detenidamente, dejando al descubierto una importante imagen.

Esme – siempre fue buen mozo -dijo sonriendo- como su padre.

Candy – y esta -dijo tomando una fotografía en sus manos.

Esme – esta es una foto de la familia completa -dijo cabizbaja.

Candy – ella es la madre de Edward cierto -dijo fijando su mirada en la mujer que sonreia.

Pamela – así es.

Candy – es muy hermosa -dijo sonriendo- esa bebe supongo que es su hermana.

Esme – así es, la perdimos cuando aun era muy pequeña.

Candy – si me lo conto -dijo sin dejar de mirar la fotografía- era muy linda se parece mucho a su padre.

Esme – asi es, Rosalie tenia los ojos verdes como su madre y cabello rubio como Carlisle; Edward saco el cabello castaño de su madre y ojos miel como Carlisle.

Pamela – vaya que combinación.

Esme – si.

Candy – ya lo creo -dijo sin dejar de mirar la fotografía, sintiendo un calor recorrer su cuerpo.

Edward – y bien ya estan listas -dijo interrumpiendolas.

Esme – si.

Pamela – solo mirabamos tus fotografías.

Edward – imagine que ibas a enseñarselas -dijo sonriendo.

Candy – eras un lindo niño.

Edward – como que era…aun sigo siendolo -dijo sonriendo al mismo tiempo que guiñaba el ojo.

Esme – claro que si cariño, bueno creo que es hora de ir a comer.

Chicago

Bobby – bueno tengo todo listo para mañana -dijo metiendo algunos documentos en su portafolio.

Archie – cuantos días te irás.

Bobby – espero que no sean muchos, quiero regresar lo antes posible.

Archie – que te pasa -dijo notando el semblante de su amigo- estas muy serio…creo que esa llamada no te dejo tranquilo.

Bobby – no es nada, es solo que me sorprendió que Eliza tuviera un amigo muy cercano -dijo frunciendo el ceño, mientras seguia metiendo sus documentos a su portafolio.

Archie – no le veo nada de raro, tu la dejaste…además no es fea pero no es de mi gusto -dijo sonriendo.

Bobby – muy gracioso, pero si es muy linda.

Archie – pero no me digas que estas celoso.

Bobby – claro que no -dijo seriamente- bueno me voy a casa, tengo que estar temprano en la estación; te veo luego -dijo cerrando su portafolio, al mismo tiempo que caminaba hacia la salida.

Albert – nos vamos -dijo entrando a la oficina.

Archie – ya ibamos para afuera.

Albert – bueno entonces que les parece si los invito a cenar a casa, podemos pasar por Annie.

Archie – me parece bien, la llamaré.

Bobby – lo siento pero no podre acompañarlos.

Albert – pero porque.

Bobby – tengo que salir muy temprano mañana, y quiero descansar en casa.

Albert – bueno está bien si tu lo dices…que tengas buen viaje -dijo golpeando su hombre.

Bobby – gracias…saluda a Karen de mi parte -dijo sonriendo de lado- hasta pronto -dijo saliendo del lugar.

Albert – porque lleva tanta prisa…además lo note un poco irritado.

Archie – no lo se, talvez puede ser porque Eliza tiene un nuevo pretendiente y como que no le agrado la noticia.

Albert – pretendiente, pero si ella no conoce a nadie en Escocia…la verdad no entiendo.

Archie – te contaré -dijo iniciando su narración.

New York

Terry – gracias por sus atenciones -dijo dandole la mano.

Carlisle – no hay porque, a ustedes muchas gracias por venir.

Esme – espero que vuelva a repetirse.

Candy – la comida estuvo deliciosa -dijo sonriendo.

Esme – muchas gracias.

Terry – bueno nos tenemos que ir ya se nos hizo tarde.

Edward – tienes razón, te voy a dejar a tu casa querida -dijo tomando la mano de su novia.

Pamela – está bien.

Candy – nos vemos, feliz noche y gracias por todo.

Terry – hasta pronto -dijo saliendo del lugar.

Pamela – feliz noche nos vemos.

Esme – hasta pronto.

Carlisle – ten cuidado hijo.

Edward – no te preocupes, regresaré pronto.

Candy – como la pasaste.

Terry – creo que bien -dijo mientras abria la puerta del automovil.

Candy – te dije que eran buenas personas.

Terry – creo que si.

Candy – bueno vamos a casa, quiero descansar.

Terry – como diga señora -dijo haciendo una reverencia.

Escocia

Mucama – buenos día señorita, puede bajar a tomar el desayuno la señora Elroy la espera.

Eliza – esta bien, en un momento bajo –dijo fijando su mirada a la distancia.

Mucama – como usted diga, con permiso.

Eliza – que puedo hacer…deberé regresar a Chicago –dijo suspirando- o deberé aceptar los halagos de Nickolas…creo que a mamá le gustaría que tuviera un pretendiente como el.

Mucama – señorita viene un automóvil –dijo entrando a la habitación.

Eliza – automóvil, quien podrá ser –dijo fijando su mirada en el automóvil que se acercaba velozmente a la propiedad.

Mucama – espera usted a alguien.

Eliza – no…pero si es George –dijo abriendo los ojos como plato, para luego salir de ahí corriendo rápidamente.

Señora Elroy – que pasa porque tanto alboroto.

Eliza – alguien viene.

George – buenos días señora Elroy –dijo haciendo una reverencia.

Señora Elroy – bienvenido.

George – gracias señora.

Eliza – buen día George.

George – señorita Eliza.

Lisbeth – tia me da mucho gusto verla de nuevo –dijo abrazándola.

Señora Elroy – hija querida –dijo recibiéndola gustosa- hace mucho que no te veía.

Lisbeth – lo se tía –dijo deshaciendo el abrazo- pero le prometo que ahora en adelante voy a estar más al pendiente de usted.

Señora Elroy – me encantará poder conversar contigo como antes.

Sean – madam Elroy – dijo haciendo una reverencia- es un placer verla de nuevo.

Señora Elroy – el placer es mio, vaya sorpresa no esperaba verlos y mucho menos aquí en Escocia.

George – pensamos que el señor William le había escrito.

Señora Elroy – oohh si lo hizo, ya lo había olvidado…pasen por favor.

Lisbeth – y esta señorita tan hermosa quien es.

Eliza – buenos días –dijo haciendo una reverencia- soy Eliza Legan.

Señora Elroy – es la hija de Sarah.

Lisbeth – vaya que ha pasado el tiempo, recuerdo que la ultima vez que la vi recuerdo que era muy pequeña.

Sean – mucho gusto Eliza.

Lisbeth – lo siento que modales los mios –dijo sonriendo- soy tu tia Lisbeth, el es tu tio Sean.

Eliza – tia Lisbeth, tio Sean – dijo frunciendo el ceño.

Señora Elroy – ellos son los padres de Stear y Archie.

Eliza – oohh lo siento no lo sabia, mucho gusto…es que no recuerdo el haberlos visto antes.

Sean – puede ser, nos manteníamos siempre de viaje.

Eliza – oohh entiendo.

Señora Elroy – se mantenían.

Lisbeth – si tia, tengo que contarte.

Señora Elroy – por favor pasemos a la sala.

Sean – querida no se te olvida algo.

Lisbeth – oohh si, George puedo pedirte un favor.

George – el que guste señora.

Lisbeth – puedes ir por ellos.

George – si señora.

Señora Elroy – ellos.

Lisbeth – si –dijo tomándola del brazo- vamos a la sala te contaré.

Señora Elroy – que cosa.

Lisbeth – ya verás.

Sean – con permiso Eliza.

Eliza – si adelante por favor –dijo señalando el lugar.

George – en un momento regreso.

Eliza – que pasa George.

George – pronto lo sabrá, solo le pido por favor ordene que preparen té para todos.

Eliza – pero porque.

George – hay algo importante que decirle a la señora Elroy.

Eliza – está bien, ire a decirles que lo preparen –dijo ingresando a la cocina.

George – pueden bajar, es hora de entrar –dijo acercándose al automóvil.

Patty – está bien, vamos Stear.

Stear – si –dijo bajando del automóvil- que lugar tan hermoso –dijo mirando alrededor, ayudando a su novia.

Patty – si mucho, hace unos meses estuvimos aquí…es del lugar del que tanto te ha hablado Candy; recuerdas nuestras vacaciones de verano es Escocia.

Stear – si creo que si recuerdo –dijo cerrando los ojos por un momento- recuerdo que no se veía asi, los paseos en bote y la fiesta blanca que organizo Eliza y que Terry nunca vino jaja.

Patty – lo recordaste –dijo abranzandolo.

George – felicitaciones Stear creo que has mejorado mucho.

Stear – creo que si, gracias a la ayuda de todos –dijo sonriendo.

Eliza – George la tia Elroy –dijo quedándose en sorprendida al ver quien se encontraba ahí- Patty no imaginaba verte aquí.

Patty – hola Eliza –dijo sonriendo- quiero presentarte a alguien –dijo tomando la mano de su novio- ella es.

Stear – se quien es –dijo dando un paso frente a ella.

Eliza – no puede ser –dijo poniendo su manos en la boca.

Stear – que tal Eliza –dijo extiendole la mano- supongo que sabes quien soy.

Eliza – eres…eres –dijo titubeando- Stear –dijo fijando su mirada en el- pero tu estas…estas –dijo sin poder soportar más la sorpresa desvaneciéndose, mientras que George hábilmente la tomaba en sus brazos.

Patty – Eliza –dijo alertada.

Stear – estará bien.

George – si, solo se desmayo; vamos a llevarla adentro.

Nickolas – Eliza –dijo corriendo hacia donde se encontraban ellos- que le paso.

George – solo se desmayo…va a estar bien; y usted es.

Nickolas – soy su amigo, Nickolas Blanchard.

George – mucho gusto.

Stear – creo que dejaremos las presentaciones para luego, ahora debemos llevarla adentro.

Nickolas – si, déjeme a mi –dijo cargándola en sus brazos; para luego ingresar a la villa.

Londres

Eleanor – ya todo está listo querido –dijo ingresando al lugar- lo siento no sabia que estabas ocupado.

Richard – adelante.

Señor Evans – madam –dijo haciendo una reverencia- es un placer verla de nuevo.

Eleanor – gracias –dijo sonriendo de lado- bueno te espero afuera.

Richard – solo termino de firmar unos papeles y nos vamos.

Eleanor – como digas…con permiso –dijo saliendo del lugar.

Richard – listo, es todo –dijo entregándole unos documentos.

Señor Evans – está seguro de lo que quiere hacer.

Richard – si, solo así podré presionarla a que firme el divorcio…en cuanto a mis hijos quiero la custodia completa de ellos…ofrézcale dinero mis propiedades lo que sea.

Señor Evans – si mi lord vamos a trabajar en esto, cuando volverá.

Richard – creo que varios días, pronto va a nacer mi nieto y me gustaría estar con Terrence y su esposa cuando eso suceda.

Señor Evans – entiendo mi lord.

Richard – pero estaré en contacto con ustedes.

Señor Evans – que tengan buen viaje.

Richard – gracias…una cosa más.

Señor Evans – si mi lord.

Richard – le encargo mucho a Richard…no me gustaría saber que Margareth intente algo en su contra.

Señor Evans – no se preocupe, desde hoy estarán vigilándolo y cuidándolo.

Richard – perfecto, solo le pido que sean muy discretos no quiero que se de cuenta, déjelo que haga lo que quiera; cualquier cosa que crea conveniente decirme o que piense que es un problema para el por favor hágamelo saber, estaré disponible en esta dirección y en este teléfono –dijo dándole un pequeño trozo de papel.

Señor Evans – como ordene mi lord.

Richard – gracias…bueno ahora tengo que irme –dijo levantándose de su escrito- olvidaba algo.

Señor Evans – si mi lord.

Richard – que mis hijos no se enteren de.

Señor Evans – no se preocupes, este asunto se manejara con toda la discreción posible.

Richard – bien, sin nada más que agregar nos mantendremos en contacto –dijo levantando la ceja- no solo tu tienes cartas bajo las mangas Margareth, ahora sabras quien soy yo.

Continuará…

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