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Dolorosa verdad

CAPITULO 146
DOLOROSA VERDAD

Susana se moría de ganas de preguntarle a Richard si era verdad que su novia era Candy, pero seguramente él no sabía nada aun ya que no hablaba de haber tenido una pelea con Terry y de ser así Lucia le habría informado de inmediato, estaban sentados en la sala de la pequeña casa, esperando a su madre apenas y se miraban, la distancia entre ellos se hizo más grande desde la última visita de él y de eso hacía casi un año, un año en que las cosas para Richard cambiaron, pero Susana seguía viviendo las mismas circunstancias.
Susana – Y cuando te casaras – intento romper el hielo –
Richard – No lo hemos platicado aún – dio un sorbo a la taza de té –
Susana – Como es ella – no pudo evitar hacer esa pregunta –
Richard – Hermosa – dejo la taza en la mesa de centro –
Susana – Cuando la conoceremos – parecía muy interesada –
Richard – Susana no me tomes a mal lo que te diré – la chica lo miro con desconcierto – ella no sabe nada de ustedes – tomo un poco de aire –
Susana – ¿Cómo? – la tomo por sorpresa –
Richard – Ella pertenece a una buena familia – se notaba tranquilo –
Susana – Estas diciendo que no estamos a su altura como para que sepa de nosotras – le reclamo, su mirada reflejaba la tristeza –
Richard – Susana entiende por favor – pensó que hubiese sido mejor no decirle nada – las cosas no son como las piensas –
Susana – Entonces como son – le reclamo – acaso es tan importante como para que escondas nuestra existencia – apretaba la falda de su vestido –
Richard – Ella no conoce mi pasado – quiso explicarle – entiende que la amo – Susana apretó los labios de coraje –
Susana – Y ella te ama – quería decirle quien era en realidad Candy –
Richard – Estoy seguro de que me quiere – Susana puso cara de decepción parecía que eso no era lo que ella deseaba oír –
Susana – Cásate con ella pronto – le sugirió, Richard puso cara de confusión – que pasaría si descubres que ella ama a otra persona – los ojos del chico se llenaron de miedo –
Richard – Si eso llegase a pasar – se detuvo mientras se ponía de pie – yo la dejaría libre – la chica lo miro con asombro –
Susana – Serías capaz – puso cara de preocupación – de renunciar a ella – la idea no le gusto –
Richard – Si – lo dijo muy seguro –
Susana – Pero ¿Por qué? – se angustio solo de saber que Candy podría quedar libre –
Richard – Porque no soy como tu – le remarco, ella lo miro aturdida – disculpa Susana pero no yo no puedo ser egoísta, no puedo retener a mi lado a una persona que no me ama como tú lo has hecho con Terry – sonaba como a reclamo –
Susana – Calla no sigas más por favor – se llevo las manos para taparse los oídos y comenzó a llorar –
Richard – Quisiera entender los motivos por los cuales sigues reteniendo a un hombre que no te ama – esa palabras parecían dolerle a Susana –
Susana – Vete Richard antes de que… – se quedo callada –
Richard – Pronto me iré a Chicago – le hizo saber – no si volveré algún día pero lo que quiero que sepas es que a pesar del tiempo y la distancia yo te quiero, sé que nuestra relación no ha sido buena pero a pesar de eso eres mi hermana y no quiero verte infeliz con un hombre que no nunca llegara amarte – una lagrima se derramo sobre la mejilla de Susana – déjalo ser feliz y se lo tu también – con su mano seco la lagrima – no cargues en tu conciencia la infelicidad del hombre que tanto dice que amas – esas palabras resonaron como ecos en la cabeza de Susana – me voy dile a mamá que la estuve esperando – tomo su saco y salió dejando pensativa a la chica –
Terry estaba parado en el marco de la puerta, observando lo que el dolor había dejado a su paso, no podía creer que él hiciera todo eso, se adentro al despacho, unos pedazos de vidrio crujieron cuando los piso, miro hacia abajo, junto a ellos estaba una pieza de teatro, “Romeo y Julieta” decía en la portada, su mirada dejaba ver la tristeza que llevaba su alma, su dolor, su soledad que era su único y verdadera compañera que nunca lo abandonaría.
Sra. Rose – Joven usted debería estar en cama – le dijo cuando se asomo al despacho –
Terry – Me siento mejor – estaba como ido –
Sra. Rose – Su madre se molestara conmigo – le hizo saber al chico, en ese momento tocaron la puerta –
Terry – Deje que abra Lucia – dijo cuando vio que la Sra. Rose se volteo para ir abrir –
Sra. Rose – Ella no esta fue a traer las cosas para la comida – le explico, Terry se quedo solo observando aquel desastre – joven lo buscan – le dijo desde el marco de la puerta del despacho –
Terry – No estoy para nadie – tenía ganas de destrozar todo nuevamente –
Sra. Rose – Dice que es la portera donde antes vivía usted – Terry se llevo una mano a la cabeza –
Terry – Ahora voy – tomo aire y salió del despacho, la Sra. Rose cerró la puerta – buenos días – la saludo –
Portera – Joven me alegro que este mejor – llevaba una bolsa – los periódicos dicen muchas cosas – le explico –
Terry – En que puedo servirle – se veía algo tenso –
Portera – Solo vine a traerle estas frutas – puso la bolsa en una mesa – espero no haber sido inoportuna – Terry no se miraba muy bien –
Terry – Gracias – apenas y sonrió –
Portera – Joven Terry – se acerco y tomo una de las manos del chico – sea lo que sea que tenga usted todo saldrá bien – casi lo aseguro –
Terry – Le agradezco su preocupación – cerró los ojos –
Portera – Usted es un gran actor, tiene mucho futuro, su fama ha llegado hasta Europa – le sonrío –
Terry – Exagera – movió la cabeza negativamente –
Portera – Si hasta le llegan cartas de parís – Terry se sorprendió por lo dicho de la portera –
Terry – ¿Cómo? – dijo sorprendido –
Portera – Claro que si yo misma traje una vez alguna – Terry la miro confundido –
Terry – Quien las recibió – le cuestiono angustiado, en eso sonó el teléfono, la Sra. Rose se apresuro a contestar –
Portera – Pues fue… – la Sra. Rose los interrumpía –
Sra. Rose – Joven es para usted – se acerco a donde Terry –
Terry – ¿Quién es? – se noto molesto –
Sra. Rose – El Sr Hathaway – Terry se noto irritado por la interrupción –
Terry – Dígale que luego le llamo – le dijo –
Sra. Rose – Dice que es urgente – le explico –
Portera – Me voy joven espero no haber sido inoportuna – le dio mido la forma en que reacciono Terry –
Terry – Acompáñela a la puerta – le dijo a Rose – bueno – contesto – mejor gracias – algo le dijeron – no me siento con ánimos – volvía a contestar – pues que lo haga Harry – dijo molesto – acaso no siempre te lo está pidiendo – casi grito – no me siento bien – intento calmarse – necesito estar solo – su voz casi rompía en llanto, luego todo silencio y colgó el teléfono –

Candy miraba por la ventana, seguía triste por toda la situación, Laureen no había dicho nada de lo que le conto sobre Terry, quería entender porque su madre reacciono de esa manera en cuanto escucho su nombre, Richard le había preguntado sobre su aptitud, pero ella solo respondía que se sentía mal, deseaba que pronto partieran a Chicago para olvidar que él existía, suspiro profundamente cuando alguien llamo a la puerta.
Candy – Adelante esta abierto – seguía mirando por la ventana –
Eleonor – Buenos días – saludo amablemente y cerró la puerta, Candy volteo de inmediato cuando vio de quien se trataba – te sorprende verme – miro la charola de comida que estaba en la mesa –
Candy – Nunca pensé en volver a verla – bajo la mirada – siéntese – le dijo señalando una silla –
Eleonor – Gracias – se quedo de pie – pero no creo demorarme tanto, Candy la miro –
Candy – Supongo que ya está enterada – se sentía incomoda –
Eleonor – Así es Candy ese es el motivo de mi visita – no dejaba de mirar a la chica –
Candy – Sra. no sé qué decir – nunca imagino que la madre de Terry fuera hablar con ella, tal vez quiere convencerme de regresar con Terry, pensó la chica y sintió un poco de esperanza –
Eleonor – Yo no soy quien para juzgarte – buscaba la mirada de la chica –
Candy – ¿Cómo esta Terry? – no pudo evitar preguntar –
Eleonor – En verdad te interesa Candy – enarco una ceja interrogante – porque hasta donde se tu ya tienes novio – Candy sintió culpa –
Candy – Por favor no siga – su voz se quebraba –
Eleonor – Mi hijo está sufriendo mucho – su palabras estaban llenas de amargura – Candy no me gusta verlo de esa manera – le reclamo –
Candy – Le juro que no fue mi intención – le comenzó a explicar – yo nunca me imagine que Richard y él fuesen amigos – se llevo una mano a la frente mientras sollozaba –
Eleonor – Acaso no lo entiendes Candy – la chica la miro confundida – no es porque Richard sea su amigo – le dijo mientras se acercaba, fue entonces que Candy se dio cuenta de que Eleonor llevaba un sobre en sus manos –
Candy – ¿Cómo? – sentía que no aguantaría más –
Eleonor – Candy, no se trata de por quién lo cambiaste – la chica seguía confundida – sino porque lo hiciste – parecía como una pregunta – Candy todo este tiempo Terry ha sufrido mucho por tu ausencia pero él tenía una esperanza ahora ya no le queda nada – Candy sintió un gran dolor en su pecho –
Candy – Déjeme explicarle – Eleonor la detuvo –
Eleonor – Las explicaciones salen sobrando Candy – dijo firmemente haciéndole ver que no la escucharía – creo que deberías leer esto así comprenderás un poco de lo que te hablo – le extendió el sobre, Candy temerosa lo tomo entre sus manos, seguía sin decir nada – Candy solo quiero decirte una cosa, te agradezco tanto lo que hiciste por mí con Terry en Escocia, pero quiero que entiendas algo, si he venido aquí ha sido como madre, así que te suplico que por favor ya no molestes más a Terry – se dirigió a la puerta – no quiero que pienses que tengo algo contra ti pero lo hago por el bien de mi hijo – y salió del lugar dejándola sola, la chica tenía miedo de abrir ese sobre, pero se armo de valor, saco unas hoja y las comenzó a leer –

Richard llegaba al hotel, estaba saliendo del automóvil cuando vio que alguien conocida subía a otro automóvil, el se sorprendió mucho al ver de quien se trataba, espero a que el auto arrancara, luego se adentro al hotel, tenía mucha curiosidad de saber que estaba haciendo precisamente ahí.

Richard – Disculpe – se dirigió al recepcionista –
Recepcionista – Diga usted – lo trataba con mucho respeto –
Richard – Acabo de ver salir a una persona – el recepcionista puso cara de confusión –
Recepcionista – A quién – cuestiono al chico –
Richard – Acaso era la actriz Eleonor Becker – se notaba intrigado –
Recepcionista – Si la misma – puso cara de tonto –
Richard – A quien vino a ver – no se quedaría con la duda tal vez lo había buscado él –
Recepcionista – Vino a ver a la Srita. Andley – Richard quedo boquiabierto al saber eso, no podía creer lo que estaba escuchando –

Continuación del capítulo

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