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Continuación Mala Decision

Archie – Eso ya lo sabemos yo quiero conocer a mi sobrina – se acerco a Ane, Isaac no le quitaba la vista de encima –
Candy – No me refiero a la niña – bajo la mirada y suspiro –
Archie – Entonces a que te refieres Candy – ignoro a Isaac, en ese momento la puerta se abrió lentamente, los ojos de Ane, Albert y Archie se quedaron fríos ante lo que miraban – no puede ser – se notaba conmocionado –
Ane – Por dios – se llevo las manos al rostro –
Albert – Stear pero como… – Stear se quedo parado cerca de la puerta en brazos llevaba la bebe, Paty estaba a su lado, Archie no pudo evitar llorar, Laureen le susurro algo al oído a Isaac –
Isaac – No retiramos a nuestras habitaciones – dijo amablemente sabían que ese era un encuentro familiar y sentía que salían sobrando en ese momento, Candy asintió con la cabeza, entonces cuando por fin la puerta se cerró Archie se encamino a donde Stear –
Archie – Hermano – su voz se quebraba, durante este tiempo había padecido la supuesta pérdida de Stear, siempre fueron tan unidos que le era muy difícil sobrellevar ese dolor, Stear le dio la niña a Paty entonces se aferro a los brazos de Archie –
Stear – Perdón – dijo entre el llanto –
Albert – No hay nada que perdonar – puso una mano sobre el hombro del chico – Candy por que no dijiste nada –
Candy – Quería que fuera una sorpresa – también quería llorar, por fin los hermanos se reunían después de una dolorosa separación, el viaje a Francia había cambiado la vida de todos, Candy encontraba a su familia, a Stear y regresaba siendo novia de un chico que se estaba muy enamorado –
Terry bajo las escaleras le dolía un poco la cabeza, no había tenido noches muy buenas, se sentía fastidiado del trabajo, de su vida y de Susana, no había podido arreglar que se retractaran de la noticia dada y la Sra. Marlowe no dejaba de presionarlo con lo del compromiso.
Lucia – Lo esperan en el despacho – dijo en cuanto lo vio bajar –
Terry – Dije que no quería visitas – tenía una mano puesta en su cabeza –
Richard – Ni siquiera a un viejo amigo – estaba recargado en el marco de la puerta –
Terry – Richard – dijo con sorpresa, el chico se acerco a donde él –
Richard – Te ves mal – le dijo en cuanto lo miro –
Terry – No he dormido bien – miro a Lucia que seguía parada ahí – algo de que enterarse – le reprocho molesto a la chica –
Lucia – Lo siento joven – se retiro del lugar –
Terry – Pasemos al despacho – se encaminaron al lugar luego Terry cerró la puerta – siéntate – señalo con la mano un sillón rojo –
Richard – Gracias – el chico lucia radiante y feliz –
Terry – Te ofrezco algo – se dirijo a la mesa donde estaban las licoreras –
Richard – No gracias – Terry noto el semblante del chico –
Terry – Y entonces – dijo, Richard lo miro confundido – cuéntame sobre ella –
Richard – En otro momento – Terry lo miro confundido –
Terry – Por favor se nota que quieres hablar sobre ella – enarco una ceja –
Richard – Terry soy el hombre más afortunado – casi lo grito – es la mujer más bella que puedes imaginar, sus ojos, su voz, todo de ella es hermoso – irradiaba amor por doquier –
Terry – Si que estas enamorado – apretó los labios –
Richard – Lo siento Terry no fue mi intención – noto el cambio de ánimo del chico –
Terry – Tienes suerte mucha suerte – se sentó, el modo en que Richard hablo de la chica lo hizo recordar a Candy – te quedas a comer – hacia mucho que no tenia compañía –
Richard – Que te parece si te invito yo a comer – sugirió – te haría muy bien salir a distraerte un rato –
Terry – Claro que si me hará bien salir un rato – Richard saco una pluma del boso de su saco y un pedazo de papel, luego comenzó a escribir –
Richard – Te espero en esta dirección – le entrego el papel –
Terry – A las dos te parece bien – miro la dirección del lugar y torció el gesto –
Richard – Algún problema – le cuestiono al ver la reacción del chico –
Terry – Comida francesa – parecía una pregunta –
Richard – Crees que es mala elección – también cuestiono –
Terry – Por mí no hay problema – guardo la dirección –
Richard – Entonces te veré a las dos – se puso de pie –
Terry – Te vas tan pronto – sentía la necesidad de hablar con él –
Richard – Tengo que ir al hotel, necesito darme una ducha – le explico –
Terry – Tienes mucho que contarme sobre tu novia – dijo cuando Richard le dio la mano para despedirse –
Richard – Por supuesto – le sonrío, luego se dirigió a la puerta y salió del ahí dejando a Terry algo desconcertado, Richard se notaba feliz por su nueva relación, “que suerte tiene” pensaba Terry, mientras por sus memorias pasaba fugazmente el recuerdo de la mujer que amaba y que no sabía dónde podría estar –
El recuentro entre los Cornwall había sido muy conmovedor, pero Candy ahora tenía que partirse en dos, le habría encantado comer con sus amigos pero Richard había hecho reservaciones en un restaurante francés y no podía negarse ante la invitación de su “novio”, Albert le dijo que no habría problema, Candy invito a Ane pero se negó ya que no deseaba un enfrentamiento entre Isaac y Archie por que fue evidente que no se cayeron bien por el modo en que intercambiaban miradas.
Isaac – ¿Por qué Richard no quiso esperarnos? – le cuestiono a Laureen mientras el auto avanzaba –
Laureen –Porque quiso adelantarse con tu hermana – le explicaba –
Isaac – Me alegra que Candy haya elegido a Richard – el auto se estaciono –
Chofer – llegamos – salió del auto para abrirles la puerta –
Laureen – Muchas gracias – miro el lugar, las paredes eran de ladrillo rojo, tenía una puerta de madera blanca y una gran ventana pero el interior no se miraba ya que la persiana la cubría –
Isaac – Muchas gracias – dio unos billetes al chofer –
Laureen – Richard se preocupa porque no extrañemos nuestro hogar – dijo mientras miraba el lugar – un auto se estacionaba –
Isaac – Es algo que le agradezco – suspiro melancólico, una voz le hablo, aunque hacía mucho tiempo que no lo veía pudo reconocer la voz que para él era irritante –
Terry – Vaya, Vaya, a quien tenemos aquí – Isaac volteó a mirarlo – un francés en Nueva York – su risa era burlona –
Isaac – Algún problema – dijo apretando los labios, Laureen se puso nerviosa sabia del pleito comprado que tenían esos dos chicos desde hace años –
Terry – Encantado de volver a verla Sra. – estaba por tomar la mano de la madre de Isaac, cuando este lo detuvo –
Isaac – Cuidado, donde se te ocurra tocar a mi madre – lo amenazo –
Terry – Veo que te ha cambiado el carácter – lo miro enarco una ceja desafiante – y también que creciste – Isaac incluso era unos centímetros más alto que Terry –
Isaac – Y me doy cuenta que tu ya no – dijo con sarcasmo –
Terry – Aprendiste a ser sarcástico – se burlo –
Isaac – Tuve buena escuela – le recordó –
Terry – Me alegro de haber sido tu maestro – Isaac apretó los puños con rudeza –
Isaac – Las cosas han cambiado Grandchester – le hizo saber –
Laureen – Isaac por favor no es el momento – se puso entre los chicos –
Isaac – Madre ve con mi hermana, enseguida me reúno con ustedes – la quito de en medio, Laureen como no queriendo se metió al restaurante –
Terry – Una hermana – dijo a modo de pregunta – que escondido lo tenias –
Isaac – Si pero es algo que no te importa – se miraron desafiantes –
Terry – Si es tan hermosa como tu madre, espero algún día tener el placer de conocerla – Isaac saco fuerzas para no írsele encima –
Isaac – Me alegro que ella ya este comprometida – Terry se acomodo un mechón de su pelo de tras de la oreja –
Terry – Daniel vámonos – se encamino a su auto – se me quito el apetito – subió al coche y arranco, solo unos cuantos metros había avanzado el auto cuando Candy salió por la puerta blanca –
Candy – Que pasa Isaac – miro lo tenso que se veía su hermano –
Isaac – Un idiota – estaba que echaba fuego –
Candy – Mamá esta angustiada, será mejor que entremos – lo tomo del brazo, Candy entro primero y luego él, Terry abrió los ojos y miro por él espejo retrovisor como Isaac se perdía al entrar al restaurante, Isaac tardo en calmarse, el volver a ver a Terry lo había irritado mucho, no lo soportaba, si no hubiese sido por su madre se le habría ido a los golpes, pero Isaac era prudente y sabía que tendría la oportunidad de desquitarse de Terry de todo lo que le había hecho en el colegio, Richard no dejaba de mirar la puerta y Candy se dio cuenta de ello –
Candy – Sucede algo – cuestiono al verlo tan nervioso –
Richard – Es que invite a un amigo a comer pero no llego – le dijo al oído –
Candy – Un amigo – dijo asombrada –
Richard – Una larga historia, quería que lo conocieras pero me imagino que debió surgirle algo más importante, en otra ocasión será – le explicaba, mientras Candy se preguntaba quién era ese amigo tan misterioso que tenía Richard, ella volteo a mirar a Isaac, seguía molesto y también se preguntaba quién era ese hombre que lo había sacado de quicio, irremediablemente también pensó en Terry, en lo cerca que estaba de él, pero en el inmenso abismo que ahora los separaba.

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