Home / Fan trabajos / Capitulo 169

Capitulo 169

CAPITULO 169

REGALO DE BODAS

Candy miraba desde el barandal de la escalera como los empleados se apresuraban, flores iban y venían en manos de la servidumbre, Eleonor apresuraba al chofer para que fuese a recoger a Cédric al hotel para que ayudara a la novia con Vestido, Emily le hablo a Candy, está volteo algo asustada.

Emily – Pasa algo – le dijo al ver la reacción de Candy –
Candy – Nada – sonrío –
Emily – Su baño ya está listo – Candy echo un último vistazo a la servidumbre –
Candy – Vamos – tomo aire y se dirigió a la habitación que los últimos meses había sido su hogar, al entrar se dirigió a la cama y se dejo caer en ella, Emily cerró la puerta –
Emily – Esta nerviosa – le dijo al ver como Candy se llevaba las manos al rostro –
Candy – Nunca me imagine que una boda fuera tan compleja – le dijo su voz temblaba –
Emily – Este día es único en su vida – Candy se sentó y la miro –
Candy – Tu nunca te has enamorado – le dijo a la chica –
Emily – Srita. Qué cosas pregunta – dijo nerviosa –
Candy – Estas sonrojada eso quiere decir que si – Emily se puso nerviosa – dime lo conozco – se veía ansiosa de saber –
Emily – Si no se apresura el baño se enfriara –cambio el tema –
Candy – Lo conozco – Parecía una afirmación, Emily no contesto tomo la bata de Candy y se fue al baño – veo que no me lo dirás – se paro en el marco de la puerta –
Emily – Le ayudare a desvestirse – de un suave empujoncito quito a Candy de la puerta y la cerró, luego le ayudo a quitarse la ropa, Candy se metió a la tina, Emily comenzó a mojar los risos de ella y luego los enjabono y dio un masaje a la cabeza de la chica, enjuago y repitió – se verá hermosa – comenzó a platicar –
Candy – Eso espero – se río –
Emily – Usted está muy enamora verdad – parecía una afirmación –
Candy – Desde que lo vi la primera vez – se ruborizo –
Emily – Es un hombre muy apuesto – le dijo esperando que no se molestara –
Candy – Si – dijo suavemente mientras Emily tallaba su espalda –
Emily – Srita. Candy – ella le puso atención – sobre de que si estoy enamorada – titubeo y Candy puso atención – si lo estoy – Candy la volteo a ver –
Candy – Y quien es el afortunado –
Emily – Srita. Solo quiero pedirle discreción – su rostro reflejaba preocupación –
Candy – El no te corresponde – los ojos de Emily se llenaron de lágrimas –
Emily – Si pero sé que su familia no lo aceptara – se llevo las manos al pecho –
Candy – ¿Quién es él? – cuestiono curiosa –
Emily – Pues es… – se notaba dudosa de decirlo – es Nial Legan – al fin lo dejo salir –
Candy -¿Qué? – Grito sorprendida – ¿Pero Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde? – hizo todas preguntas al mismo tiempo –
Emily – Desde que lo conocí el me gusto – le explico mientras seguía bañando a Candy – al principio el mostraba indiferencia pero cuando regresamos de Europa todo cambio – en verdad sonaba enamorada –
Candy –En verdad que Nial tiene suerte – aun no salía del asombro –
Emily – La única que sabe es usted – le recordó para que le guardara el secreto –
Candy – Y ya tienes tu vestido para esta noche – le pregunto –
Emily – La servidumbre no va esos eventos – le recordó –
Candy – Pues tu si iras – le afirmo, Emily la miro desconcertada –
Emily – Yo no encajo ahí – ahora secaba el cabello de Candy –
Candy – Te puedo asegurar que te comportas mucho mejor que otras personas – no pudo evitar imaginar la cara y de Elisa –
Emily – Listo – la chica ayudo a Candy a secarse y luego le coloco la bata –
Candy – Cédric aun no llega – le cuestiono –
Emily – No debe de tardar – salieron del baño – su cabello debe estar seco para cuando llegue quien la peinara –
Candy – Que nerviosa estoy – se apretaba los dedos de las manos –
Emily – En seguida vuelvo – le dijo y se retiro Candy se sentó en el borde de la cama –
Candy – Nial espero que no la hagas sufrir – dijo en voz baja mientras Emily se marchaba, desde donde estaba miro el vestido de novia que aguardaba a ser usado, Candy suspiro –
Emily – Srita. Candy trajeron esto para usted – entro a la habitación con un gran arreglo de rosas blancas –
Candy – De quien es – se acerco y tomo la tarjeta –
Emily –Supongo que de su novio – sonrío –
Candy – Para el amor de mi vida – Candy leyó la tarjeta en voz alta –
Emily – El Sr Cédric ya llego – le hizo saber a Candy –
Cédric – Comme la future Mme Grandchester (como está la futura Sra. Grandchester) – entro de golpe a la habitación –
Candy – Muy bien gracias Cédric – sonrío –
Cédric – Lista para el gran acontecimiento – pregunto – veo que ya empezaron a llegar los obsequios – dijo al ver la rosas –
Candy – Si – dijo nerviosa – son de mi novio – se llevo la tarjeta al pecho –
Cédric – Que romántico – Candy dejo la tarjeta junto al arreglo, Cédric no pudo evitar la curiosidad y miro – pero no dice quien las envía – dijo dudoso –
Candy – Seguramente se le olvido – lo excuso –
Cédric – No tendrás algún admirador secreto verdad – dijo en broma, Candy se quedo pensativo – pasa algo – noto el cambio de actitud de la chica –
Candy – No nada – fingió una sonrisa, aun que por su mente por un instante pasó la idea de que las flores fueran de otra persona –
Cédric – Querida la maquillista esta aquí – entro una joven mujer de ojos azules – ven aquí mi niña hermosa – En este tiempo Cédric le había tomado mucho aprecio a Candy, no podía evitar ponerse nostálgico, Candy se sentó en la silla que estaba frente a la cómoda y comenzaron a arreglarla, mientras esto pasaba Candy no dejaba de sentirse nerviosa, su corazón latía frenéticamente, sus ojos se postraron en la pulsera azul cielo que Ane le había regalado al verla inevitablemente recordó los ojos azul cielo de Richard y sintió una gran tristeza. Una solitaria lágrima emergió de los ojos de Richard, la sabía perdida pero aun así no dejaba de doler en el pecho, una última y suave nota salió del piano –
Isaac – No entiendo tus ganas de martirizarte – le dijo mientras se recargaba en el piano –
Richard – No te dolería si fuese Ane la que se casara – Isaac puso cara de descontento –
Isaac – Bueno si… pero… – ya no supo que contestar –
Richard – Me odio por esto – las teclas hicieron un terrible sonido cuando recargo sus codos en ellas llevando la cabeza a las manos –
Isaac – No pienses de esa manera – se acerco – quieres un trago – se dirigió a la mesa donde las licoreras –
Richard – No quiero nada – se puso de pie y se recargo en la pared que estaba junto a la ventana, se dejo caer lentamente derrotado –
Isaac – Nunca me imagine que te vería de esta manera – se sentó junto a él ya llevaba dos copas de vino tinto –
Richard – Tú crees que me gusta esto – lo miro, Isaac extendió la copa y Richard la tomo –
Isaac – Yo sé que no – Isaac dejo la copa en el piso y saco de la bolsa de su pantalón una caja de cigarrillos – quieres uno – le ofreció a su amigo –
Richard – Ni hablar – sonrío tristemente y tomo el cigarrillo, se lo llevo a la boca Isaac le ofreció fuego – gracias – jalo el humo del cigarro haciendo que sus pulmones se llenaran de este luego lo dejo salir –
Isaac – Amigo como quisiera que no sufrieras – también encendió su cigarrillo –
Richard – Me pregunto si este es precio por enamorarme de ella – comenzó a llorar – se que nunca será para mí – su voz sonaba entrecortada – como quisiera que dejara de doler – suspiro –
Isaac – Cálmate – no pudo evitar sentir tristeza no encontraba el modo de consolarlo – Richard me tengo que ir – no deseaba dejarlo solo –
Richard – Si claro, no te preocupes por mi – intento sonar tranquilo –
Isaac – Cuídate – se puso de pie, Richard miraba al piso –
Richard – Diviértete mucho – sonrío nostálgicamente, Isaac se marcho dejando con el alma herida a su amigo, Richard miro por la ventana como comenzaba a nevar, sujeto con fuerza la botella de vino y la aventó, esta se estrello con la pared, el vino se derramo dejando un rastro rojo como si fuese sangre de un corazón lastimado. En casa de Eleonor Cédric había terminado de arreglar a Candy, ahora se encontraba con su madre y suegra, Emily bajo por un poco de agua para Candy cuando alguien llamo a la puerta –
Emily – Quien podrá ser – dejo la charola en una mesa y fue a abrir – ¿Qué haces aquí? – dijo en cuanto vio quien era –
Lucia – Me urge hablar con la Srita. Candy – casi le exigió –
Emily – No ves que están muy ocupados – dijo ante la imprudencia de la chica – ella no puede recibir a nadie ahora – dijo firmemente –
Lucia – Es urgente – insistió –
Emily – Lo siento será mejor que te vayas – estaba por cerrar la puerta –
Lucia – Como quieras, pero la más perjudicada serás tú – Emily se quedo sorprendida –
Emily – Por qué – cuestiono algo asustada –
Lucia – Sabes que la Sra. Rose se retirara de sus labores después de la boda – Emily recordó a la mujer que trabajaba con Terry – pues mandaran a alguien para suplirla – le informo –
Emily – Y que tengo que ver con eso – le cuestiono –
Lucia – Pues que las candidatas somos tú o yo – Emily puso cara de susto – tu sabes que yo trabaje con el Sr. Terry y que no salí en las mejores condiciones, si no hablo con la Srita. Candy lo más seguro es tu tengas que dejar chicago – Emily sintió que su corazón se hizo pequeño – se que no deseas separarte de Nial Legan – Emily la miro sorprendida – yo no diré nada, solo necesito hablar con la Srita. Para que me ayude tu saldrás beneficiada – Emily se quedo pensando –
Emily – Esta bien pero no tardes – la dejo entrar –
Lucia – La madre del joven no está por aquí – dijo preocupada –
Emily – No la están arreglando – Emily le mostro el camino a la habitación de Candy –
Lucia – Dame eso – le quito la charola con la jarra de agua, Emily se retiro Lucia suspiro y entro a la habitación –
Candy – Deja eso en la mesa y ayúdame con los pendientes – se notaba nerviosa, volteo a ver a donde la chica, se percato de quien se trataba – que haces aquí – cuestiono desconcertada, la chica puso cara de martirio, dejo la charola y se echo a correr al regazo de Candy que estaba sentada frente a la cómoda – pero que tienes – nunca la había visto así –

Capítulo 170
Todos los capítulos

Comentarios

comentarios

Check Also

LA PROMESA DEL OCÉANO… CAPITULO 3

CAPITULO 3 Voces lejos, muy lejos apenas perceptibles gritando con desesperación, unos brazos fuertes que …