Home / Fan trabajos / Capitulo 168

Capitulo 168

CAPITULO 168

ALGO AZUL, ALGO VIEJO, ALGO NUEVO Y ALGO PRESTADO.

Solo dos días faltaban para la ceremonia religiosa y parecía que nunca acabarían con los preparativos, Laureen sentía algo de tensión por eso al igual que la madre de Terry, como siempre su amigo Cédric había sido puntual con su trabajo el vestido de novia ya estaba en la recamara de Candy esperando a que llegara el día para lucirlo, las damas que serían en esta ocasión Ane, Paty y Eugénie ya habían adquirido sus costosos vestidos, los nervios estaban a flor de piel para todos, bueno casi para todos ya que él único que durante todo esta espera había parecido estar ausente era Terry.
D. Grandchester – Te noto ausente hijo pasa algo – le dijo y se sentó frente al sillón donde el estaba, pero Terry no contesto – que es lo que te molesta – le pregunto –
Terry – Nada – evito mirarlo a los ojos –
D. Grandchester – Eso ni tu lo crees – esperaba que al menos una vez Terry tuviera un poco de confianza en él – Tienes problemas con Candy – Terry lo miro – debí imaginarlo – enarco una ceja, tomo el periódico y lo comenzó a leer –
Terry – Dime una cosa papá – el duque le prestó atención –
D. Grandchester –Estoy esperando – le dijo al ver que su hijo se quedo callado –
Terry – Papá estoy tan confundido – se llevo las manos al rostro –
D. Grandchester – No me digas que ya no quieres casarte – dijo asustado –
Terry – No es eso, solo que… – no termino la frase –
D. Grandchester – Dime que pasa – se sentó junto a él –
Terry – Papá creo que Candy no ha sido sincera conmigo – el duque lo observo –
D. Grandchester – Terry aun tienes que aprender más de una mujer – Terry lo miro interrogante – el corazón de una mujer está lleno de misterios – le explico –
Terry – Crees que debo de pasar por alto las cosas – le cuestiono –
D. Grandchester – Terry no creo que debas tomar a pecho algo que Candy no te haya dicho y que por tal motivo estés distanciado con ella – Terry quería entender a su padre –
Terry – Aun que se por una tercera persona – el duque lo miro desconcertado –
D. Grandchester – Terry ella es tu esposa, además te recuerdo que al igual que tu yo cometí el error de echar a perder mi relación con tu madre todo por la intrigas de tu abuelo, si en verdad amas a Candy no dudes de ella y si dudas pues no te cases – Terry lo miro temeroso ya que de solo pensar en no casarse con ella le daba miedo – piénsalo hijo – se puso de pie –
Terry – Te vas – no supo que más decir –
D. Grandchester – Invite a comer a tu madre – sonrío –
Terry – Me alegro tanto que las cosas entre ustedes vayan bien – por esa parte se sentía aliviado –
D. Grandchester – Tu deberías de arreglar las cosas con Candy antes de la boda – Terry asintió con la cabeza mientras veía a su padre alejarse, se quedo pensativo y suspiro, se puso de pie tomo su chaqueta ya que el frío comenzaba a sentirse, tomo sus llaves y salió de su casa, Candy estaba con Ane y Paty estaban por ir a tomar un café ya que Terry le había dicho que no podría visitarla –
Ane – Candy date prisa se hará tarde – la apresuro –
Paty – Ane no la presiones – Stear estaba con ellas –
Stear – Mira Paty – le dijo a su esposa, Ane también volteo, ambas se quedaron maravilladas de ver a la pequeña Stephania de ver que daba sus primero pasos –
Paty – No puedo creerlo – se llevo las manos al pecho –
Ane – Que linda – se rio tiernamente –
Stear – Cuidado pequeña – le dijo al ver que se tambaleo, como todo padre amoroso y protector –
Candy – Stephania – casi grito la niña en ese momento cayó sentada al piso –
Ane – La asustaste – le recrimino al ver que la niña estaba haciendo pucheros –
Stear – No pasa nada – la levanto y la consoló –
Paty – Seguro que estarán bien – le cuestiono a Stear –
Stear – Paty ve tranquila yo daré un paseo con mi hija – la niña comenzaba a sonreír –
Candy – Lo siento – se disculpo –
Ane – Vamos chicas – la apresuro nuevamente –
Paty – Porque tanta prisa – pregunto –
Candy – No lo sé – se encogió de hombros –
Ane – Paty tenemos que irnos – le dijo mientras la mira con complicidad –
Candy – Que les pasa a ustedes – les pregunto –
Stear – Nada Candy solo ve con ellas – se acerco a Candy –
Paty – Por favor Stear dile a la tía abuela que cuide bien de Stephania –
Candy – Acaso dejaran la niña con ella – les cuestiono, Ane y Stear la miraron con reproche –
Stear – Creo que se les hace tarde – Ane tomo del brazo a Candy y se dirigieron a la puerta –
Candy – Porque se comportan tan extraños – le cuestiono –
Ane – Por nada Candy – en ese momento Ane abrió la puerta sus ojos se quedaron inmóviles al ver que afuera estaba Terry a punto de tocar la puerta –
Candy – ¡Terry! – dijo emocionada y se le fue a los brazos –
Terry – Hola Candy – sujeto su diminuta cintura, Ane y Paty los miraron – hola chicas – las saludo algo confundido –
Candy – Estábamos por salir – le explico –
Terry – Entonces soy inoportuno – dijo algo molesto –
Ane – Claro que no – le dijo al chico y miro a su amiga – de hecho solo íbamos a tomar un café – sonrío –
Paty – Por qué no van juntos – sugirió –
Terry – En serio chicas por mí no hay problema –
Ane – Si es una buena idea vayan y no regresen temprano – sonrío –
Candy – Ane que cosas dices – puso cara de asombro –
Paty – Disfruten sus últimos momentos de soltería ya que en dos días las vida les cambiara – también sonrío – se divierten – les dijeron y cerraron la puerta –
Terry – A donde quieres ir – le dijo a la chica aun la sujetaba –
Candy – No me importa el lugar mientras sea contigo – ella deseaba que la besara –
Terry – Ven vamos a caminar – la soltó de la cintura y sujeto su mano dejándola con ganas del beso –
Candy – Terry te noto extraño – le dijo mientras caminaban –
Terry – Candy hay algo que quiero preguntarte – detuvo su andar, Candy lo miro algo desconcertada –
Candy – ¿Qué cosa? – pregunto –
Terry – Vayamos a otro lado – la tomo de la mano –
Candy – Me pregunto porque aun no nieva – miro el cielo –
Terry – Te importa mucho que pase eso – le cuestiono –
Candy – Me gusta cuando pasa – dijo melancólica, Terry la miro tiernamente y la abrazo con todas sus fuerzas –
Terry – Te amo Candy – y la beso tiernamente, Candy respondió de la misma manera, luego de romper el beso, Terry camino junto a Candy hasta llegar aún parque ahí se sentaron en la banca que estaba bajo un árbol ya con las ramas secas, alguno niños jugaban, Terry se les quedo mirando fijamente como imaginado –
Candy –Son lindo no – Terry la miro –
Terry – Candy quiero preguntarte algo – al fin dijo –
Candy – Claro que si – tomo el brazo del chico y se recargo en el –
Terry – ¿Por qué llegaste tarde el día de nuestra boda? – Candy se quedo pasmada ante la pregunta no supo que responder – no piensas contestarme – Candy lo soltó –
Candy – A que viene eso ahora – decidió mirar al piso –
Terry – No respondas con una pregunta – dijo molesto – Candy quisiera saber la verdad de tus labios y no de terceras personas – Candy lo miro por la forma en que Terry le decía las cosas y sobre todo por la pregunta que le hizo supuso que ya sabía o al menos se imaginaba que ese día estuvo con Richard – no respondas si no quieres – se recargo en la banca desenfadadamente –
Candy – Terry yo… – titubeo de solo pensar cómo reaccionaría Terry, él la miro de reojo, ella seguía con su mirada clavada al piso – Terry ese día llegue tarde por qué Isaac me llevo con Richard – estaba nerviosa, su respiración se notaba agitada, Terry apretó los labios y cerró los ojos –
Terry – Y que quería –su voz sonó rasposa –
Candy – Solo quería desearme felicidad – estaba esperando a que Terry empezara a reclamarle –
Terry – Y por qué no me dijiste nada – intento que no sonara a reclamo –
Candy – Terry lo siento pero creí que tu reacción no sería la mejor – lo miro –
Terry – Candy no soy un hombre que se ponga como loco – Candy enarco una ceja interrogante – bueno algunas veces pierdo el control – lo acepto – hasta cuando – dijo en tono de molestia –
Candy – Hasta cuándo ¿Qué? – al fin se miraron a los ojos –
Terry – Hasta cuando te dejara en paz – se puso de pie –
Candy – El solo quería despedirse – le explico –
Terry – Si claro, seguramente él y el idiota de tu hermano esperaban que al último momento te arrepintieras – comenzó a caminar de un lado a otro –
Candy – Terry no ofendas a Isaac – dijo molesta –
Terry – Lo justificas – se quedo parado junto a ella –
Candy – Es mi hermano y no hizo nada malo – le replico –
Terry – Nada malo – dijo asombrado – que hubiese pasado si en ese momento te hubieras arrepentido de casarte conmigo – el solo hecho de pensarlo le dolía –
Candy – Pero no fue así – se puso de pie – yo me case contigo porque te amo – Terry la miro – acaso no es eso lo que importa – dijo dulcemente – quiero estar siempre a tu lado – Candy lo que menos deseaba era pelear –
Terry – Candy perdóname pero tengo tanto miedo de perderte – la abrazo de golpe –
Candy – Terry eso no pasara, perdóname tu por no haberte contado nada – respondió el abrazo rodeando el cuello de él –
Terry – No veo llegar la hora de la boda – dijo al oler su cabello –
Candy – Terry está nevando – dijo al mirar el cielo –
Terry – Es lo que deseabas – le susurro al oído –
Candy – Sabes yo también deseo que llegue nuestra boda – sus mejillas se sonrojaron –
Terry – Pronto Candy nadie te separa de mi – le dio un suave beso cerca de los labios, se abrazaron cariñosamente mientras la nieve comenzaba a cubrir el pasto seco de aquel lugar, dos jóvenes enamorados se besaban mientras una suave briza alborotaba su cabello, Candy pensó que la reacción de Terry al contarle lo de Richard sería fatal, sin embargo el reacciono de la mejor manera posible aunque por dentro él sintiera explotar y para tranquilizarse recordó las palabras de su padre, Terry dejo a Candy en casa de su madre ya que Albert le había dicho que necesitaba hablar con él urgentemente, quien sabe para qué, Candy se quedo parada en la entrada de la casa mirando como Terry se marchaba bajo la suave nevada, ella toco la puerta la empleada de servicio le abrió, aun sintiendo que flotaba en la nubes entro a la casa, cuando paso cerca del vestíbulo varias personas aguardaban su llegada –

Ane – Candy – le hablo a la chica, ella volteo, sus verdes ojos se sorprendieron –

Candy – ¿Qué es lo que está pasando? – dijo al ver reunidas a varias mujer ahí, entre ellas sus amigas, Ane y Paty, su madre y la madre de Terry, Eugénie, la Srita Pony y la hermana María y varias más que no reconocía –
Laureen – Candy es una despedida a tu soltería – Candy la miro confundida –
Eleonor – Pero no te quedes ahí parada – le dijo a su nuera –
Candy – ¿Por qué solo hay mujeres? – le cuestiono a Paty –
Paty – Por qué ellos despedirán la soltería de Terry – le explico –
Ane – Era una sorpresa que teníamos preparada – le guiño el ojo –
Srita. Pony – Candy que gusto me da verte – la chica sonrío –
Hermana María – Candy mi niña – se le llenaron los ojos de lágrimas – dios nos dio la dicha de ver tu boda – Candy la abrazo –
Eleonor – Vayamos con las demás invitadas – les sugirió –
Laureen – La futura novia llego –les dijo a las damas que le sonrieron, algunas de ellas se acercaron a felicitarla, Candy miro que había dos mesas una estaba llena de regalos y la otra llena de bocadillos y bebidas –
Candy – Gracias por venir – se notaba contenta, de pronto sintió como si alguien la observara con rencor, en un apartado lugar se encontraba Elisa con cara de pocos amigos – quien la invito – le susurro a Ane al odio –
Laureen – Yo y espero seas cortes – también le susurro –
Candy – Pues ya que – torció el gesto –
Paty – Tu disfruta de la fiesta – sonrío –
Candy – Entonces los chicos también le harán una despedida a Terry – les cuestiono a sus amigas mientras se dirigían a la mesa de bocadillos –
Elisa – Seguramente irán a divertirse con alguna mujeres – les dijo mientras tomaba una copa de vino –
Ane – A ti nadie te hablo – le dijo molesta –
Elisa – A caso crees que nuevo novio es un santo – se río burlonamente –
Ane – Eres una arpía – dijo molesta entre dientes, a la distancia las chicas parecían solo platicar –
Paty – No le hagas caso solo quiere molestar – intento calmar a Ane –
Elisa – Acaso crees que por qué ya estas casada con Stear el no hará lo mismo – Paty la volteo a ver recriminatoriamente –
Paty – Si no fuera por qué yo si tengo educación te… – no permitiría que hablara así de su esposo –
Elisa – Y de Terry que podemos decir esta por demás hablar de eso – se llevo la copa a la boca, Ane y Paty esperaban a que Candy se le fuera encima a Elisa, pero la reacción de ella fue otra –
Candy – Me supongo Elisa que tú conoces muy bien la clase de mujeres que según tu ellos buscaran, me imagino que tu hermano te ha hablado mucho de ellas – Elisa dejo de beber y la miro con odio – que disfrutes la fiesta – le dijo y se marcho con sus amigas, Elisa dejo de golpe la copa sobre la mesa –
Elisa – Maldita – dijo entre dientes no pudo hacer otra cosa más que tragarse su coraje, Candy y sus amigas se fueron para disfrutar la fiesta, mientras en un bar cerca de Broadway Terry llegaba preguntándose de que quería hablar con él, entro con pocas ganas la verdad es que la plática con Candy lo tenía algo desconcertado, se preguntaba si estaba bien saber lo que paso con Candy y Richard el día de su boda –
Albert – Terry – lo llamo, Terry lo miro algo confundido, enarco una ceja interrogante al ver que Albert no estaba solo –
Terry – ¿Qué es todo esto? – le cuestiono –
Albert – La despedida a tu soltería – le guiño el ojo –
Stear – Siéntate – le señalo una silla junto a Isaac –
Isaac – Hola Terry – sonrío –
Terry – Hola – dijo secamente y se sentó junto a Archie, Isaac puso cara de confusión, conocía a Terry lo suficiente y sabía que estaba molesto –
Archie – Quien lo diría el soltero más cotizado de Nueva York está por ser atrapado –
Terry – Atrapado estoy desde que la conocí – dijo fríamente, Archie torció el gesto –
Albert – Terry acaso estas molesto – le cuestiono al ver el semblante del chico – por favor dejemos las caras largas para otro rato – un mesero se acerco – una botella de Whisky le ordeno –
Stear – Esta noche será larga – se río –
Archie – Nada de bebida para ti – Stear lo miro – tienes que llegar a cuidar a tu hija – se burlo –
Stear – De eso se está encargando la tía abuela – dijo desenfada mente –
Terry – Isaac puedo hablar contigo un momento – se puso de pie, no aguantaba las ganas de reclamarle su actitud –
Isaac – Claro que si – se puso de pie y se dirigieron a la barra del bar – dime que se te ofrece – se recargo en la barra –
Terry – Isaac no sabes las ganas que tengo de romperte la cara – también se recargo, Isaac lo miro desconcertado –
Isaac – Puedo saber por qué – puso los ojos en blanco –
Terry – Se que llevaste a Candy con Richard el día de nuestra boda – apretó los puños de sus manos –
Isaac – Es por eso – dijo como si no le importara –
Terry – Que pretendías, que ella se fuera con él en el último momento – su voz sonaba con dureza –
Isaac – Si es lo que quieres pensar – no arrogante –
Terry – Espero que dejes de cometer estupideces – le ordeno –
Isaac – Terry el que tu y yo hayamos hecho una tregua no significa que yo te deba lealtad – Terry lo miro – es más la lealtad se la debo a Richard ya que sin él nunca habría encontrado a Candy –
Terry – Te lo advierto Isaac – lo sujeto del brazo –
Isaac – Acaso tienes miedo – se burlo, Terry se quedo callado – por qué no dejas los reclamos para otro momento y disfrutas de esta reunión que te organizo tu amigo – no pensaba discutir mas con Terry no se desgastaría con reclamos, Isaac se fue a sentar con los demás, Terry se quedo parado, pensativo, suspiro, sacudió su cabeza para acomodar sus pensamientos, se sentó en la mesa, los caballeros comenzaron a platicar mientras el mesero les servía sus bebidas, Terry intento olvidar las cosas, ya que no le arruinaría la reunión a su gran amigo, en casa de Eleonor las invitadas comenzaban a dar sus presentes a Candy, ella estaba contenta y muy emocionada –

Laureen – Hija es momento de entregarte algo muy importante – miro a la Srita. Pony y Hermana María, estas se pusieron de pie –
Srita. Pony – Candy – la chica se puso de pie –
Hermana María- Candy nostras te queremos entregar esto – saco una cajita y se la entrego a la Srita. Pony –
Srita. Pony – Candy nosotras te entregamos algo viejo – saco un rosario de la cajita –
Candy – Algo viejo – sujeto el rosario –
Hermana María – Si, como símbolo de tu conexión con tu pasado – dijo en una sonrisa –
Candy – Que hermoso – se llevo las manos al pecho –
Laureen – Hija – Candy la miro – yo te doy algo nuevo como símbolo de que tengas una vida feliz – Candy abrió la cajita y saco unos pendientes de diamante –
Candy – Gracias mama – sus ojos se llenaron de lágrimas –
Paty – Candy yo te presto este pañuelo como símbolo de nuestra amistad – le entrego el pañuelo blanco de seda –
Candy – Gracias amiga – Paty la abrazo – te prometo que lo regresare – Paty sonrío –
Ane – Candy – se puso de pie y se acerco a su amiga – yo te doy esta pulsera – mostro su regalo, era una pulsera de piedras azul cielo – como símbolo de fidelidad – Candy miro a Ane algo desconcertada –
Eleonor – Candy quita esa cara, mira una novia siempre debe de levar algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul, decidimos que te esos obsequios te los darían las personas que más te quieren –
Candy – Gracias a todas –cerró los ojos y comenzó a sollozar –
Laureen – Sin lágrimas hija – la abrazo –
Candy – Sigamos con la fiesta –sonrío – mamá voy a guardar los obsequios – le susurro –
Laureen – Claro hija yo atenderá a las invitadas – Candy se dirigió a las escaleras –
Ane – Te puedo acompañar – le dijo a su amiga –
Candy – Si claro – subieron a su habitación –
Ane – Pasa algo Candy – le cuestiono en cuanto entraron a la habitación – no te gusto mi regalo – le dijo ya que Candy no dejaba de mirar la pulsera –
Candy – Es muy hermosa – no miraba a su amiga – solo que su significado me sorprendió un poco – le dijo, Candy sabía el motivo por el cual Ane le entrego ese regalo, no hicieron falta explicaciones puesto que la misma Candy le había dicho Ane todo lo sucedido con Richard y ella era la única testigo del remolino de sentimientos del cual era presa –
Capítulo 168 continua
Todos los capítulos

Comentarios

comentarios

Check Also

LA PROMESA DEL OCÉANO… CAPITULO 3

CAPITULO 3 Voces lejos, muy lejos apenas perceptibles gritando con desesperación, unos brazos fuertes que …