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Capitulo 168 continua

Lucia – Necesito que me ayude – dijo llorando –
Candy – Que te paso – la chica levanto la vista –
Lucia – Srita. Candy hay algo que tengo que confesarle – sollozaba –
Candy -¿Qué cosa? – desea entender lo que estaba pasando –
Lucia – Yo nunca quise que lo supiera – le daba vueltas al asunto, vio en el rostro de Candy la desesperación – yo trabaje con el joven Terry antes de ir a Chicago – Candy abrió los ojos enormemente, no era algo extraño ya que lo sabía pero no dejaba de sorprenderle – yo tuve que abandonar su casa por culpa de la Srita. Marlowe – se limpio algunas lágrimas – ahora quieren mandarme con usted para servirle pero su esposo no lo aprobara, yo tengo a que mandarle dinero a mi madre y si me despiden que será de ella – se llevo las manos al rostro –
Candy – Tal vez Emily pueda venir con nosotros no veo cual sea el problema – Lucia apretó los labios –
Lucia – Srita. Pero ella tiene una relación con alguien en chicago y yo le prometí que no permitiría que los separaran – intento convencerla, Candy recordó lo hablado con Emily –
Candy – Es verdad – se quedo pensativa – no te preocupes yo arreglare las cosas – la ayudo a ponerse de pie, en ese momento entro Emily – el Sr. Cédric termino con las Sras. – parecía estar avisándole a Lucia –
Lucia – Gracias Srita. –Beso la mano de Candy, se puso de pie y salió del lugar –
Emily – Se arreglaron las cosas – le cuestiono mientras bajaban rápidamente las escaleras –
Lucias – Si, todo bien – se fue de la casa con una sonrisa burlona se sentía triunfadora –
Cédric – Niña apúrate que se hace tarde ya hay que ponerle el vestido – le dijo desde la escalera a Emily, esta cerró la puerta y se dirigió a la habitación de Candy, el momento anhelado casi llegaba, Laureen ayudo a vestir a su hija, solo dos prendas interiores, una nueva moda había llegado dejando atrás los corsés, un sujetador de encaje que sostenía el busto de la chica y una pantaletas que hacían juego con el sujetador, unas medias blancas con encaje que se ajusto a su piernas, sobre eso un porta ligas que sostenía las medias, luego su madre coloco una liga de fino encaje francés, cuidadosamente le pusieron el vestido, en seguida los zapatos, Cédric le acomodo el velo, Emily saco los objetos que le habían entregado en su despedida, la pulsera la colocaron en su mano izquierda, el rosario se lo darían en la iglesia, el pañuelo lo sostenía en la mano y Lauree ponía los pendientes, mientras el corazón de Candy parecía volar, todos los ahí presentes quedaron maravillados al ver a la novia, el vestido se ceñía a su cuerpo enmarcando su diminuta cintura, estaba bordado con Cristales e hilo de plata, sus hombros y brazos quedaban descubiertos, una orquídea adornaba el hombro izquierdo, un cinta de seda formaba un moño en la parta de atrás y la caída del vestido asemejaba la luz del sol filtrándose entre blancas nueves en un cielo azulado –
Laureen – Hija que dios te bendiga – le dijo y la abrazo –
Candy – Gracias mamá – le dieron ganas de llorar pero se contuvo –
Cédric – Acomodemos el velo, no puedes entrar a la iglesia así – le acomodo el velo cubriendo su rostro –
Emily – Muchas felicidades – le dijo emocionada –
Candy – Cédric te puedes encargar de que luzca hermosa – Emily la miro –
Cédric – Ese no es problema para mí – le guiño el ojo –
Candy – Yo creo que le quedara algunos de los vestidos que mi mamá compro – sonrío –
Laureen –Es hora de irnos – le dijo a su hija – gracias Cédric hiciste un trabajo excelente – Cédric sonrío – te esperare en la iglesia – y se fue junto con su hija, algunas de las empleadas de Eleonor ayudaron a bajar a Candy las escaleras, Laureen llevaba el ramo hecho de pasta francesa, las flores parecían ser naturales, eran orquídeas, un auto ya las esperaba a las afueras, un tumulto de gente se arremolino a ver a la novia del afamado actor Terry Grandchester ya que era el evento del año, unos ojos azul cielo se enamoraban más al mirarla a la distancia. En la catedral los invitados ya esperaban a la llegada de la novia, Terry se notaba impaciente, nervioso, el duque aguardaba junto a él, Isaac ya esperaba en la entrada junto con Albert, él seria quien entregaría a Candy a Terry, era el acuerdo que habían hecho con Isaac ya que él la llevo del brazo en la boda civil –
Ane – Por qué no llega – dijo nerviosa, Isaac no podía dejar de admirar lo hermosa que lucía con ese vestido color turquesa –
Isaac – No debe tardar – miro su reloj, Ane aprecio los buen mozo que se veía Isaac con ese esmoquin negro – pasa algo – le pregunto ante su mirada –
Ane – No nada – se sonrojo –
Stear – Terry esta que se muere de nervios – dijo entre risas –
Paty – Es normal ¿no?, acaso a ti no te paso lo mismo –
Stear – Si aunque yo lo disimule muy bien – cambio de actitud –
Archie – Ja,ja,ja, si casi sufres un desmayo – le recordó, Stear se sintió avergonzado con el comentario de Archie –
Eurídice – Cuanta gente – dijo al ver a su alrededor –
Archie – Es que Terry y Candy son muy importantes –
Ane – Creo que a Candy le hubiese gustado algo más sencillo – todos se le quedaron viendo –
Isaac – Coincido contigo – sabía que Ane tenía razón –
Eugénie – Buenas noches – se acerco a saludar –
Albert – Luces hermosa – le dijo al verla, su vestido también era color turquesa ya que ella era también una dama –
Tía Abuela – Paty aquí esta Stephania – la llevaba en brazos, con un vestido color marfil –
Paty – Ven cariño – le extendió los brazos –
Stephania – Papá – dijo con dificultad y le extendió los brazos a Stear –
Stear – Me llamo papá – dijo emocionado ya que era la primera palabra de la nena –
Paty – Que hermosa – sintió como su corazón se aceleraba de la emoción –
Isaac – Tomemos nuestros lugares – les dijo al ver que la hora se acercaba –
D. Grandchester – Deja de moverte tanto – le dijo a su hijo –
Terry – No puedo – apretaba los dedos de sus manos, las chicas no dejaban de mirar lo atractivo que lucía con su frac –
D. Grandchester – Tu madre ya llego – le dijo al verla entrar a la iglesia –
Eleonor – Lamento la demora – se disculpo, el duque admiro la belleza de su mujer con ese vestido color palo de rosa –
Stear – La novia ya llego – todos voltearon a la entrada, Albert aguardo en la entrada, el sacerdote se dirigió con los monaguillos, para recibir a la novia, un chico llevaba en un objeto que pendía incienso llenando de ese aroma el lugar, otro una cruz y otro una vela, Candy salió del auto junto con su madre, Albert sintió como un sentimiento de felicidad lo embargaba al ver a Candy luciendo tan hermosa, Candy lo sujeto del brazo, la marcha nupcial se escucho, Terry entro del brazo de su madre y se dirigió hacia el altar para esperar a su novia, el padre hico la señal de la cruz dio la vuelta y se adentro a la iglesia, Albert y Laureen caminaron junto a Candy, ella lo sujetaba del brazo derecho el padre llego hasta el altar hizo una reverencia Terry por fin pudo apreciar a Candy, sus ojos quedaron maravillados de verla vestida de novia, el sacerdote hizo la primera pregunta –
Sacerdote – ¿Quién entrega a esta mujer? – Albert dio un paso al frente junto con la novia –
Albert – Yo, William Albert Andley – le entrego la mano de Candy – Terry te entrego a Candy esperando sepas cuidar de ella – Terry tomo de la mano a Candy, ella lo miro a través del velo y sonrío, ella se sentó al lado izquierdo de Terry su lo confío a Ane, el sacerdote dio un cordial saludo a los novios e invitados, dando paso al desarrollo del servicio religioso, comenzando con las lecturas la primera fue leía por la Srita. Pony, –
Srita. Pony – Primera Lectura del libro el Cantar de los Cantare, “El amor es más fuerte que la muerte – comenzó a leer, al terminar la Hermana María dio el salmo, luego la Eleonor prosiguió con la Segunda Lectura –
Eleonor – Segunda Lectura, “Presentar vuestros cuerpos como hostia viva, agradable a Dios” – y siguió leyendo, luego de eso el sacerdote prosiguió con el Evangelio –
Sacerdote – Lo que dios a unido que no lo separe el hombre Mt 19 – y prosiguió su lectura para luego dar paso al sermón, en el hablo sobre los deberes del hombre y la mujer como esposos, haciéndoles ver a los presentes la importancia del matrimonio, al terminar comenzó con el rito matrimonial no sin antes hacer la otra pregunta – si alguien conoce algún impedimento para que esta unión sea efectuada que hable ahora o calle para siempre – Candy temblaba de los nervios de solo imaginar que alguien pudiera hablar pero todos enmudecieron, el padre prosiguió, primero la madrina de lazo lo coloco alrededor de los novios, acto seguido el padre mostro un libro para que los novios leyeran sus votos matrimoniales, ambos se tomaron de las manos –
Terry – Yo Teruce Grandcheste Becker, te quiero a ti Candy Andley Veruck como esposa y me entrego a ti y prometo serte fiel, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida – dijo nervioso, sus manos temblaban y su corazón se aceleraba –
Candy – Yo Candy Andley Veruck, te quiero a ti Teruce Grandchester Becker como esposo y me entrego a ti y prometo serte fiel, en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad todos los días de mi vida – sentía ganas de llorar –
Sacerdote – Lo que dios a unió que no lo separe el hombre – dijo como acto seguido, los padrinos de argollas que eran Stear y Paty se acercaron para que la bendijera, luego Terry tomo la argolla –
Terry – Candy Andley Veruck te entrego esta argolla como símbolo de nuestra alianza eterna – coloco el anillo en el dedo corazón de la mano izquierda de ella –
Candy – Terry Grandchester Becker te entrego esta argolla como símbolo de nuestra alianza eterna – coloco el anillo en la mano de Terry, ambos sentían que sus corazón volaban hacia un lugar nunca conocido, luego Isaac y Ane entregaron las arras el padre las bendijo y se las dio a Terry este las tomo entre sus manos –
Terry – Candy Andley Veruck te entrego estas arras como símbolo de que prosperidad y compromiso para fructificar los bienes venideros – le entrego en las manos las arras –
Candy – Terry Grandchester Becker yo recibo estas arras como símbolo de que cuidare los bienes venideros después de eso la ceremonia prosiguió con los siguientes oraciones como los son las peticiones, el ofertorio y la consagración, Candy se levanto un poco el velo para poder comulgar, al recibir los novios la comunión ambos se hincaron, cerraron los ojos y comenzaron a rezar, pero un extraño sentimiento invadió a Candy, como si se sintiera observada, abrió los ojos y dirigió la mirada a donde la sacristía, ahí parado detrás de una gran columna estaba Richard con la mirada entristecida, Terry se movió y Candy dejo de observar, ambos se levantaron y volvieron a sentar, para finalizar con la bendición de Sacerdote –
Sacerdote – Por el poder que me otorga la iglesia los declaro marido y mujer – Terry tomo de la mano a Candy – puede besar a la novia – le dijo a Terry, todos los presentes estaban emocionados, pero Terry sentía que flotaba, Terry tomo el velo que cubría el rostro de Candy, lentamente lo fue levantando como si quisiera resguardar cada instante vivido, al fin descubrió el rostro, sus ojos azul – verdoso quedaron impresionados de ver los hermosa que ella se veía, sus labios estaban bañados en un suave color avellana, Terry tomo el rostro de Candy, fue acercando el suyo lentamente hasta juntar sus labios en un beso lleno de amor –
Terry separo sus labios de los de su esposa, ambos sonrieron mientras se miraban a los ojos, Candy regreso su mirada a donde había visto a Richard pero ya no había nadie, aun que su corazón explotaba de alegría, un atisbo de tristeza se apodero de ella, pero las cosas eran así, ella amaba a Terry y eso era inevitable ya que su amor lo llevaba hasta en las venas.

Terry – Nos vamos Candy – le dijo mientras miraba a donde ella observaba –
Candy – ¡Ah! – reacciono asustada –
Terry – Pasa algo – le dijo al ver su reacción –
Candy – Nada – Sonrío, Ane se acerco a entregarle su ramo y a felicitarla –
Ane – Amiga que seas muy feliz – la abrazo –
Candy – Gracias – sentía ganas de llorar –
Isaac – Espero sepas cuidar de mi hermana – le dijo a Terry –
Terry – No lo dudes – Isaac lo felicito –
Laureen – Vámonos – les dijo desde una banca –
Terry – Ven Candy – ella tomo el brazo de su esposo y caminaron por el pasillo hasta llegar a la salida, al salir los invitados aventaron arroz a los novios, que no dejaban de sonreír, la pequeña Stephania le quito un puñito de arroz a su mamá y lo aventó a la novia, luego de algunas fotos los invitados más de cuatrocientos invitados se retiraron a lugar donde seria la recepción –
Candy – Isaac debo hablar contigo – le dijo al oído, se encaminaron a un lugar donde Terry no los escuchara –
Isaac – ¿Qué pasa? – le cuestiono al verla tan nerviosa –
Candy – Richard estuvo aquí – Isaac puso cara de desconcierto – lo vi parado detrás de una columna – le explico –
Isaac – Candy creo que estas confundida o demasiado nerviosa – se río, ella lo observaba desconcertada – eso no es posible ya que su tren salió hace media hora hacía Boston – Candy se quedo boquiabierta –
Terry – Pasa algo – se acerco a ellos –
Isaac – Nada –dio a secas – los veré en la recepción – se fue con Ane –
Candy – Y ahora que sigue – le pregunto a Terry –
Terry – Iremos a nuestra casa a tomarnos unas fotos y luego a la recepción – sentía unas ganas de besarla y no parar – te ves hermosa –
Candy – Gracias – se sonrojo ante la mirada seductora de Terry – nos vamos – tomo el brazo de su esposo, subieron al auto y se marcharon a la casa de Terry y la que de ahora en adelante sería su hogar –
Ane – Que es lo que pasa – le pregunto a Isaac al verlo tan pensativo –
Isaac – Nada cariño, la abrazo mientras el auto avanzaba –
Ane – La boda fue tan emotiva – suspiro –
Isaac – Pronto Ane, muy pronto – le dijo cariñosamente, la casa de Terry no estaba muy lejos de la iglesia, un pequeño grupo de gente se aglomeraba en la entrada de su casa, primero bajo él y luego ayudo a su esposa, Daniel hacia la gente a un lado para que los dejaran pasar, Terry se adentro junto con Candy, un fotógrafo ya los esperaba en la sala, habían acomodado un sillón junto a la chimenea, el hombre les indico varias poses en las cuales les tomo fotografías luego de la sesión el fotógrafo se marcho, Candy observaba el lugar con detalle, no había flores ni ningún detalle femenino, Candy sintió un poco de nostalgia al ver tan gris el lugar –
Terry – Sucede algo amor – se acerco a ella –
Candy – Es una linda casa – acaricio la madera de una mesa –
Terry – Ya te encargaras de decorarla a tu gusto – rodeo su diminuta cintura –
Candy – Te amo Terry – acaricio su rostro con ternura –
Terry – Y si no vamos a la fiesta – acerco su rostro a el de ella –
Candy – Que cosas dices – no podía resistirse a esa seductora mirada –
Terry – quieres conocer nuestra alcoba – dijo mientras su labios dibujaban una sonrisa picara –
Candy – Terry por favor – bajo la mirada mientras se sonrojaba –
Terry – Eres mi esposa no – Candy lo miro, Terry beso a su esposa y ella no se resistió –
Candy – Terry se hace tarde – le dijo mientras rompía el beso –
Terry – Como quieras, vayamos a la fiesta – se encaminaron hacia la salida, Daniel ya los esperaba en la puerta ya había ahuyentado a los curiosos, Candy subió cuidadosamente para no maltratar su vestido, Terry le ayudo, luego se metió el sentándose junto a ella – Daniel a la fiesta por favor – le dijo a su chofer, Daniel arranco el auto ambos se miraron enamorados, como queriendo adivinar los pensamientos el uno del otro, no tardaron mucho en llegar a un gran salón donde de igual manera un mayor número de gente los esperaba, algunos hombres de uniforme formaron una baya para que los novios pudieran pasar, Candy se preocupo de ver esa multitud sobre todo de ver tantas chicas juntas, cuando Terry bajo del auto las damas comenzaron a gritar, el ayudo a su esposa, las chicas enmudecieron por unos instantes al ver a la radiante novia, luego las palabras de declaración por parte de la fans hacia Terry se comenzaron a escuchar, Candy no pudo evitar sentirse incomoda ante tales declaraciones, Terry la sujeto del brazo y camino por las escaleras que lo llevarían a la entrada del lugar, un hombre los esperaba en la puerta, al verlos los condujo hacia un pequeño vestíbulo, esperarían a que todos los invitados estuviesen en el salón para dar paso a la entrada de la pareja, el hombre los dejos solos por un momento –
Terry – Te noto demasiado nerviosa – se recargo en una mesa mientras Candy se sentaba en un sillón –
Candy – Claro que lo estoy – su voz sonaba a molestia –
Terry – Que pasa Candy – se acerco a ella –
Candy – Eres muy asediado por la chicas – son como a reproche –
Terry – Estas celosa – se agacho para que sus rostros quedaran a la misma altura – sabes que a la única que amo es a ti – estaba por besarla cuando el hombre entro de golpe –
M. Ceremonia – Listo los invitados los esperan – Terry y Candy se miraron, él le dio el brazo a ella para dirigirse al gran salón, Candy se sujeto bien de Terry ya que las piernas le temblaban, los nervios estaban a flor de piel, cuando entraron la gente comenzó a aplaudir emotivamente al ver entrar a la nueva pareja, algunos se pusieron de pie, Terry sonreía al igual que Candy, la orquesta comenzó a sonar cuando ingresaron los esposos, el lugar era increíblemente grande, las mesas estaban cubiertas con manteles blancos, los centros de mesa eran hermosos con flores naturales y velas en medio, Candy miraba todo su entorno maravillada nunca imagino que el día de su boda sería tan espectacular, con tanta gente, claro mucha de ella que no conocía, ambos llegaron a la mesa de honor, donde estaban sentados sus padres –
Laureen – Felicidades – les dijo a ambos –
D. Grandchester – Se que lo harás muy feliz – se dirigió a su nuera – y tu cuida mucho de ella – parecía una orden –
Terry – No lo dudes – miro a su esposa, en ese momento algunos de los invitados comenzaron a levantarse para darles sus felicitaciones a la pareja, ambos recibieron los buenos deseos y regalos de los invitados, Terry y Candy se miraban al ver que los abrazos no paraban, casi después de una hora se pudieron sentar – te ves cansada – le susurro al oído –
Candy – Si un poco – sonrío –
Terry – Si tu quisieras nos podemos retirar – le susurro al oído –
Candy – Y dejar a los invitados – le parecía una locura –
Terry – No nos perderíamos de mucho – le aseguro, el maestro de ceremonias se acerco a ellos –
M. Ceremonias – Es hora de abrir el baile – le dijo, Candy y Terry se miraron –
Terry – Ven amor – le dio la mano a la chica y la ayudo a levantarse, ella sujeto su vestido de un lado para levantarlo y no pisarlo –
M. Ceremonias – Un momento por favor – se coloco al centro del salón – hoy es un día especial para esta hermosa pareja – Candy y Terry se acercaron a donde él, este dejo que Terry hablara –
Terry – Hoy es un día muy importante en mi vida ya que me unido ante dios con la mujer más hermosa y a la cual amo con todo mi ser – Candy se sonrojo ante las palabras de Terry – como es un día especial yo quise hacerte un regalo especial – miro a su esposa – una melodía hecha por uno de los mejores compositores – señalo un balcón en un costado del salón – el maestro Arthur Corbusier – Candy miro el balcón, un hombre maduro de cabello rubio y otros más estaban parados en el balcón, uno más se encontraba detrás de ellos, todos de cabello rubio –
Arthur – Es un placer estar aquí dándole este regalo de bodas madame – se le notaba el acento francés –
Isaac – Ane él era mi maestro de música en La Sorbona – no podía creer que estuviera ahí, las luces comenzaron a bajar de intensidad hasta llegar a una oscuridad casi total, solo la luz de un reflector iluminaba a la pareja y otro al maestro Corbusier –
Arthur – Notre Secret (nuestro secreto) –presento el nombre de la melodía, Terry sujeto a Candy para bailar con ella –
Terry – Es mi regalo de bodas – le susurro al odio a la chica que sonrío tímidamente, los músicos ya se habían acomodado en su lugar, el suave sonido de un piano comenzó a escucharse en el lugar, la introducción era nostálgica, Candy sentía que flotaba era un regalo maravilloso por parte de Terry y lo estaba disfrutando, luego entro maestro Corbusier con su violín, en ese momento la sangre se le helo a Candy ya que esa melodía la conocía, solo una vez la escucho pero se le quedo guardada en el corazón, una arpa comenzó a sonar junto con un contrabajo, Candy puso atención a la melodía esperaba equivocarse, pero no, una flauta se unió a los demás instrumentos, para hacer sonar más hermosa la melodía, Candy se sujeto a Terry con fuerza, intento disimular su preocupación – Espero te guste amor, fue compuesta especialmente para ti – le susurro al oído, disimuladamente Candy miro aquel balcón, como queriendo encontrar algo, su verde mirada se quedo clavada en el pianista, a pesar de la oscuridad sabia de quien se trataba, su corazón palideció, no podía creer que esto estuviera pasando, si Terry se enterara de que esa melodía había sido un regalo que Richard le dio en Paris, lo que Candy no se imaginaba era que alguien noto su nerviosismo y su insistencia de ver el balcón donde estaba la orquesta así que sin dudar esa persona se dirigió al lugar, al final el piano fue el único que se escucho con una última nota de tristeza, los presente comenzaron a aplaudir maravillados por la hermosa melodía, Terry miro a Candy, estaba completamente enamorado, no dudo en besar los labios de su bella esposa, mientras un corazón adolorido y atormentado no dejaba de llorar, Richard se puso de pie y salió rápidamente de ese lugar, los demás músicos lo miraron desconcertados, él deseaba que Candy fuera feliz, pero no dejaba de doler, nunca antes se había enamorado y estaba seguro de que nunca más lo haría, tomo aire mientras se recargaba en la pared del pasillo, una lágrima se derramos de sus hermosos ojos azules, estaba por irse ya que no quería ser descubierto por Terry, pero alguien lo había descubierto –
Richard – ¿Qué hace usted aquí? – le cuestiono angustiado –
Elisa – Solo quería confirmar mis sospechas – se dibujo una sonrisa burlona en su rostro –
Richard – Con permiso – bajo la mirada –
Elisa – Me pregunto cuál será el secreto – le dijo intrigante – también me pregunto qué dirá Terry si se llega a enterar – Richard se detuvo –
Richard – Usted no sería capaz – dijo con temor –
Elisa – No me conoce – dijo altanera –
Richard – No le arruinaría este momento Candy – le dijo interrogante –
Elisa – No – dijo mientras se acercaba a él – de eso ya se encargo usted – le susurro al oído, Richard se quedo pensativo –
Richard – Déjeme en paz – la ignoro y camino –
Elisa – Ahí hay alguien esperando – Richard la volteo a ver – si sale usted antes que yo le avisaran a Terry que usted está aquí – Richard se quedo paralizado – se imagina el escándalo que se haría – enarco una ceja –
Richard – No me amenace – no se dejaría intimidar –
Elisa – Lindas rosas las que le mando a Candy hoy por la mañana – le dijo él puso cara de confusión ante lo dicho –
Richard – No sé de qué me habla – le dijo aun confundido –
Elisa – A Candy le llegaron unas rosas con una tarjeta, no decía quien se la envío – se acerco y acaricio el hombro de él coquetamente –
Richard – Seguramente su esposo – dijo aun que le dolió –
Elisa – Esas rosas las mando usted – sonrío con malicia –
Richard – Eso no es verdad – le dijo seguro –
Elisa – Así es, pero eso nadie lo sabe – acaricio el rostro de él con el dedo índice – esas rosas la mande yo para confundirla – le explico –y usted ayudo de mucho yendo a la boda y luego viniendo aquí –
Richard – Que pretende – la sujeto del brazo –
Elisa – Le propongo un trato – le dijo mientras acercaba su rostro a el de él – si usted no acepta Candy seguirá recibiendo flores todos los días y le aseguro que Terry no lo tolerara – Richard la miro confundido –
Richard – ¿Qué es lo que quiere? – se dio por vencido –
Elisa – Lo espero mañana en mi hotel ahí hablaremos – le dijo donde se hospedaba – hasta mañana – lo sorprendió dándole un beso en la mejilla, luego salió del lugar, Richard se fue casi de inmediato sintiéndose peor de lo que ya se sentía nunca imagino que las ganas de volver a tocar la canción que le compuso a Candy la perjudicaría y que Elisa Legan se quisiera beneficiar de ello, el bajaba por las escaleras para abandonar el salón, fue entonces que vio como un vestido blanco subía hacia donde había estado, nervioso busco donde ocultarse, no más problemas por esta noche, se decía a sí mismo, miro las cortinas de una ventana y rápidamente se resguardo ahí como si fuese un polizonte, no pudo evitar mirar a Candy mientras subía apresuradamente, con aquel hermoso vestido blanco, ella se dirigió a donde los músicos el aprovecho para irse ese instante, Ane subió detrás de Candy así que se encontró con Richard, ella no dijo nada y él se fue sin mirarla, salió de ahí mudo y solo, camino bajo la nieve esperando que el frío invierno congelara su corazón.

Capítulo 169
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