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Capítulo 165

CAPITULO 165

OCTUBRE… LA ROSA DEL PERDON

El viento no dejaba de soplar esa tarde mientras Candy caminaba por la calle como queriendo recordar cada parte de esa ciudad que se había convertido en su hogar los últimos meses, parecía como si solo hubiesen pasado algunas horas desde que Terry pidió su mano y ahora estaba por partir a Nueva York para seguir con los preparativos de su boda, había pasado poco más de un mes paso desde la visita a la casa de los Andley, Terry había regresado con ella mucho más enamorado y lo mejor había hecho las paces con Isaac, Candy recordó el rostro de Terry al marcharse se notaba la nostalgia y a la vez la felicidad en su mirada, “el tiempo pasara rápidamente”, le dijo Terry antes de marcharse y como toda una profecía así parecía ser.

Isaac – Te sientes bien – le cuestiono a su hermana –
Candy – Si solo recordaba – sonrió –
Isaac – Te entristece haber dejado el trabajo – pregunta curioso –
Candy – Si un poco – entristece – pensaran que solo estoy jugando – se dibuja una leve sonrisa en su rostro –
Isaac – ¿Por qué piensas eso? – se queda parado –
Candy – Porqué he dejado el hospital muchas veces – le explica y sigue caminando –
Isaac – Pero esta vez será la definitiva – lo afirma –
Candy – Creo que si – se sonroja –
Isaac – No puedo creer que ya mañana te vayas a Nueva York con mamá – no le agrada la idea de quedarse solo –
Candy – Si verdad como vuela el tiempo – lo miro intrigada –
Isaac – ¿Qué pasa? – le cuestiono al ver la forma en que lo veía –
Candy – Espero que pronto le propongas matrimonio a Ane – fue directa Isaac puso cara de asustado –
Isaac – No te parece que eso es algo que debo de platicar con ella – dijo con indiferencia –
Candy – Si claro solo que no tardes tanto –se burlo de él –
Isaac – Ven acá pecas – la jalo y la abrazo – no puedo creer que te perdamos tan rápido – le susurro al oído – apenas hace unos meses sabes de ti y pronto te ira a vivir con el arrogante de Terry – parecía que esa idea nunca la asimilaría –
Candy – Pero han sido los meses más felices de mi vida – se soltaron – dime Isaac porque no quisiste que llegamos a pie a casa – dijo mientras se detenía en la puerta de la casa –
Isaac – Es que no debíamos llegar temprano hoy – saco unas llaves y abrió la puerta –
Candy –Así y como que por qué – puso cara de enfado y se adentro a la casa –
Isaac – Por esta razón – “sorpresa” le gritaron todos cuando ella entro –
Candy – Pero que esto todo esto – dijo al ver a tanta gente ahí en su casa –
Isaac – Es una despedida – le susurro –
Candy – Una despedida – no quitaba la cara de sorpresa –
Laureen – Hija no te quedes ahí – se acerco a ella – los invitados esperan – Candy la miro –
Ane – Esperamos te guste – se notaba que ella había estado involucrada –
Candy – Si todo está lindo – sonrío pero casi de inmediato se le fue la sonrisa al ver que también estaban ahí Elisa y Nial –
Paty – Tuvimos que invitarlos – le explico al ver la cara de su amiga –
Stear – Al igual que a la tía abuela – le señalo con la mirada –
Candy – Gracias a todos – suspiro, sabía que la presencia de la tía abuela no era por algo bueno –
Archie- Hola Candy – se acerco iba acompañado de una hermosa chica, Candy sabía de quien se trataba – mira te presento a Eurídice – dijo con emoción –
Candy – Hola – No puedo evitar sentirse incomoda al recordar la escena que vio de ella con Richard –
Eurídice – Mucho gusto Archie me ha hablado mucho de usted – dijo amablemente –
Candy – Espero que hayan sido cosas buenas – se río todos la voltearon a ver –
Albert – No cambias Candy – la saludo con una gran sonrisa –
Laureen – Sigamos con la fiesta – dijo a sus invitados –
Nial – No puedo creerlo – se notaba molesto –
Elisa – No sé a que venimos – se cruzo de brazos –
Candy – Hola Elisa – dijo en cuanto se acerco a ella –
Elisa – Ya estarás feliz – le recrimino –
Candy – Si la verdad que si lo estoy, no puedo creer que mañana me vaya a Nueva York a preparar mi boda – Elisa torció el gesto –
Elisa – Ríe todo lo que quieras – se alejo de ella – te aseguro que Terry le hará sufrir – se fue –
Ane – No cambia – se acerco a la chica –
Candy – Por qué no me dijiste nada de la fiesta – le reprocho –
Ane – Porque de haberte dicho ya no hubiera sido sorpresa – se rio –
Candy – No puedo creerlo – tomo un bocadillo de la mesa –
Ane – ¿Qué cosa? – le cuestiono al ver el rostro de preocupación de su amiga –
Candy – Que pronto será mi boda – se llevo el bocadillo a la boca –
Ane – Acaso no es lo que deseabas – pregunto al ver la nostalgia de su amiga –
Candy – Si pero no me veo como una mujer casada – se río – es un extraño sentimiento Ane, y si no soy una buena esposa – su rostro se lleno de preocupación –
Ane – Candy no debes preocuparte por eso – animo a su amiga – creo que hay cosas en la que si deberías preocuparte – Candy la miro Ane se sonrojo –
Candy – Así y como cuales según tu – Ane la tomo de la mano y la llevo a un lugar alejado de la gente – Ane porque nos alejamos – le pregunto al llegar a las escaleras –
Ane – Candy no estás nerviosa – le cuestiono y Candy puso cara de confusión –
Candy – Es lo que te acabo de decir – seguía confundida –
Ane – Yo me refiero a Terry – no sabía cómo hablar de esto con ella –
Candy – Que tiene que ver Terry – enarco una ceja interrogante –
Ane – Candy ya pensaste en tu noche de bodas –al fin pudo decirlo, Candy la miro con desconcierto – no te pone nerviosa la idea de que Terry y tú… – se quedo callada, Candy al fin pareció entender y no pudo responder ya que las palabras no salieron de sus labios – acaso no habías pensado en eso – le pregunto al ver la reacción de su amiga –
Candy – Pues no… – dijo titubeante –
Ane – Creo que Paty debería estar aquí ella es una mujer casada – Candy asintió con la cabeza, Paty volteo en ese instante Ane la llamo con la mirada, Paty dejo a Stear y se acerco a donde sus amigas –
Paty – Que pasa – les cuestiono al ver la cara de ambas –
Ane – Bueno es que te queríamos preguntar algo – no dejaba de sonrojarse –
Paty – Claro de que se trata – dijo amablemente, Ane y Candy se miraron –
Ane – Pues comentábamos sobre la noche de bodas de Candy – se sonrojo Paty puso cara de asustada –
Paty – Eso no se habla – se sonrojo y bajo la cabeza –
Candy – Ane que es una curiosa – Ane se sonrojo y puso sus manos en el rostro –
Isaac – Pasa algo – las chicas bajaron la cabeza al verlo y se sonrojaron –
Ane – Nada – no quería ni mirarlo –
Isaac – Candy tu tía abuela quiere hablar contigo – torció el gesto –
Candy – Que querrá – se quedo pensativa –
Isaac – Dijo que te espera en la biblioteca – Candy se encamino a la biblioteca, no sin antes recordarle algo a Ane –
Candy – Ane aun no terminamos de hablar – Ane ya no quería ni tocar el tema, Candy entro a donde la esperaba la tía abuela – buenas noches – la saludo –
Tía Abuela – Ven Candy – le dijo al verla parada junto a la puerta y la cerró –
Candy – Quería usted hablar conmigo – se sentó en una cilla junto a la tía abuela –
Tía Abuela – Candy pronto te convertirás en una Sra. – Candy la miro confusa – quiero hablar contigo sobre las buenas costumbres de una mujer casada – Candy ahora sí que no entendía, no pudo evitar sentirse nerviosa ante el tema mucho más siendo la tía abuela la que hablara de eso – Candy – dijo con voz dura tanto que Candy se sobresalto – sabes lo que pasara en tu noche de bodas – Candy comenzó a jugar con los dedos de sus manos – te quedaste muda – le dijo al ver que no respondía – Candy el día que tu esposo reclame sus derechos como tal tú te tienes que limitar a no sentir – Candy la miro desconcertada – además tienes que pedir perdón a dios por lo que vas hacer – Candy se puso tensa – no me mires así Candy una mujer decente no sé puede dejar llevar por mucho que ame al hombre que será su esposo – Candy sintió que el corazón se le paralizaba – mira esto – le mostro un libro que tenía una ilustración de una mujer orando a los pies de la cama, con la cabeza agachada y pidiendo perdón por lo que va hacer, en el fondo un hombre esperando a que la mujer termine de orar, la mirada de él estaba llena de lujuria – vez lo que dice – Candy miro debajo de la imagen una frase que dictaba “No es por vicio, ni por fornicio, sino para dar un hijo a tu servicio” – eso es lo que tienes que decir cuando pidas perdón a dios –
Candy – ¿Cómo? – no podía creer lo que había escuchado –
Tía Abuela – No tienes que moverte, ni hace ningún tipo de ruido, mucho menos sonreír ya que tu esposo puede pensar que estas complacida y eso sería terrible ya que puedo hacer que vuelva a tus habitaciones a repetir ese asqueroso acto –
Candy – Como que a mi habitación – se puso de pie ya que tenía la idea de que compartiría el lecho nupcial con Terry –
Tía Abuela – Veo que te falta mucha instrucción sobre cómo debes actuar en el matrimonio – enarco una ceja – Creo que tendré que hablar con tu madre – se puso de pie – regresemos a la fiesta – le dijo a la chica –
Candy – Iré en un momento – dijo en voz baja, la tía abuela salió y Candy se quedo mirando aquella imagen de la sufrida mujer – en verdad tiene que ser así – se cuestiono mientras cerraba el libro –
Ane – Que pasa Candy – le dijo en cuanto entro –
Candy – Nada Ane – dijo tristemente –
Ane – Todos preguntan por ti – Candy la miro nostálgica –
Candy – No los hagamos esperar – se encogió de hombros –
Ane – Candy ya pensaste que vas hacer en Nueva York – Candy la miro interrogante –
Candy – A que te refieres con eso – no entendió la pregunta –
Ane – Es Nueva York esta Terry pero también esta Susana – le recordó –
Candy – No había pensado en eso – se llevo las manos a la cabeza – Ane no quiero pensar en eso – suspiro y salió del lugar ya había sido mucho con la plática de la tía abuela como para preocuparse de Susana –

Candy subió al tren Isaac se despedía de su madre Candy miro el cuadro entre ellos y sintió mucha nostalgia de dejar a su hermano solo, pero sabía que mientras estuviera Ane junto a él no se sentiría solo, Candy miro la estación mientras los recuerdos pasaron rápidamente por su mente, ahora si era definitivo se marchaba para ser feliz con el hombre que ella amaba, aunque había algo que le preocupaba, Susana Marlowe.

Isaac – Te veré en un mes – le dijo a la chica –
Candy – Cuídate mucho –le sonrío el tren silbo –
Laureen – Isaac no dejes de escribir – le dijo antes de partir –
Isaac – Madre solo serán unas semanas – sonrió –
Laureen – Te quiero hijo – subió junto a Candy –
Candy – Isaac – la volteo a ver, se bajo del tren y corrió a abrazarlo, el chico se quedo sorprendido – estoy feliz de tenerte como hermano, Isaac la miro con ternura –
Isaac – Y yo de haberte encontrado – se abrazaron fuertemente – el tren se va pecosa –
Candy – Te veré pronto – se subió rápido, el tren comenzó su marcha para llevar a una chica llena de muchas ilusiones una chica que sabía ya no regresaría a este lugar –
Laureen – Te ves triste – le dijo en cuanto se sentaron –
Candy – Es que todo esto es tan extraño – miraba por la ventana –
Laureen – Hay algo que te preocupa – se dio cuenta de ello como toda madre, Candy movió la cabeza en señal de negativa, Laureen saco un libro al ver que Candy no respondería tal vez después le contaría lo que le pasaba pero suponía que era algo que le había dicho la tía abuela y si era algo que le preocupaba a la chica pero lo que más le angustiaba era saber cómo reaccionaría si tuviera enfrente a Susana – Candy apretó la falda de su vestido con los puños, Laureen no pudo omitir esa acción – Candy porqué estas tan tensa – dejo su libro y tomo las manos de la chica –
Candy – Mamá – Laureen la miro a los ojos – la Srita Pony y la hermana María me enseñaron que vivir con resentimiento no es bueno – Laureen la miro confundida – mucha gente me ha hecho daño a lo largo de mi vida – sus ojos se cristalizaron y recordó el daño que le hizo Elisa y Nial – me enseñaron a perdonar pero esta ocasión no sé si podre – se veía muy angustia – ella nos hizo mucho daño, manipulo la situación para que yo me separa de Terry –
Laureen – Te refieres a Susana Marlowe – Laureen ya conocía la historia –
Candy – Si – dijo en voz baja – no me había preocupado eso pero ahora que estamos en camino se que tal vez la vuelva a ver – Candy se aferro a las manos de su madre –
Laureen – Candy si eso llegara a suceder solo haz lo que dicte tu corazón – miro dulcemente a su hija – Candy hija si en verdad quieres ser feliz con Terry ambos deben olvidar todo lo pasado por que el pasado hija solo lastima – Candy sonrió – ahora tranquilízate ya que pronto estarás con Terry – Candy asintió con la cabeza, Candy regreso su vista a la ventana se sentía mucho más tranquila sobre todo que su madre estuviera a su lado, Candy no supo en qué momento se quedo dormida mientras soñaba en el futuro con su amado Terry, el tren silbo para anunciar la llegada, Candy despertó de golpe – hija ya llegamos – se puso de pie –

Capítulo 165 continúa

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