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El amor de la rosa eterna – cap 157

CAPITULO 157

HAZLA FELIZ

Candy llego a su casa con el corazón destrozado, antes de entrar lanzo un suspiro para reponerse del dolor que estaba sintiendo, saco sus llaves, aun nerviosa las metió en la cerradura y abrió la puerta, al entrar sus verdes ojos se abrieron al ver que ya la esperaban en la sala, Laureen la miraba interrogante al Igual que Isaac pero alguien la miraba con infinita ternura.

Richard – Hola Candy – le sonrío –
Candy – Hola – su voz sonaba nerviosa –
Laureen – Richard tiene rato esperando – le dijo a Candy –
Isaac – Llamamos a casa de Ane – sonrío – nos dijeron que salieron a tomar un café – le hizo saber, Candy sintió alivio al saber que Ane la había escudado –
Candy – Si me invito y se no hizo tarde – se mordía los labios –
Laureen – Hija te noto rara – le dijo al ver lo pensativa que estaba –
Richard – Me imagino que es por lo de la boda de su amiga – se acerco a ella –
Candy – Un poco – miraba al piso, no podía ver a Richard a los ojos –
Richard – Te prometí que llegaría a la boda – le guiño el ojo –
Candy – Siempre cumples tus promesas – le hizo saber –
Richard – Y te prometo que mañana todo cambiara, nuestras vidas cambiaran – tomo la mano de ella y miro su dedo corazón –
Isaac – Ejem –tocio para hacerles saber que estaban ahí –
Richard – Lo siento – se disculpo como todo un caballero –
Laureen – Querrán estar solos – le dijo a Isaac, Candy la miro como suplicando que no se fueran –
Isaac – Nos vemos mañana –le dijo a Isaac y subió las escaleras –
Laureen – Estaré en el cuarto de costura – le dijo a su hija y a su novio –
Candy – Si mamá – dijo sin ánimo –
Richard – Tu madre siempre tan linda – le dijo en cuento se quedaron solos –
Candy – Se preocupa por nosotros – estaba por sentarse cuando Richard tomo su mano y la detuvo – que pasa – le dijo al ver la seriedad de Richard –
Richard – Solo quiero que sepas cuanto te amo – le dijo y la abrazo tiernamente –
Candy – Lo sé – le dijo como si le doliera saberlo –
Richard – No me cansare de repetirlo – acaricio su mano, toco un pequeño objeto en ella – tienes puesta la pulsera que te regale – le dijo al oído –
Candy – Si me la pondré mañana con el vestido para la boda – entrelazo sus dedos con los de él –
Richard – Candy tengo algo muy importante que decirte mañana – le dijo mientras acariciaba su cabello –
Candy – No puedes decirlo ahora – no quería prolongar más su dolor ya que estaba segura de lo que él le pediría –
Richard – No pequeña pecosa – acaricio su nariz con la de ella –
Candy – Tiene mucho que llegaste –le cuestiono –
Richard – Un rato, pero valió la pena la espera – la miro dulcemente – creo que será mejor que me vaya – acaricio el rostro de ella –
Candy – Debes estar cansado – le dijo, el sonrío –
Richard – Si un poco, creo que lo mejor será descansar, tú deberías hacer lo mismo – Candy lo miro – que pasa – le pregunto al ver la forma en la que lo miraba –
Candy – Eres tan bueno conmigo – lo abrazo fuertemente –
Richard –Como no serlo con la mujer más maravillosa que he conocido – su corazón comenzó a latir –
Candy – Creo que no te merezco – sentía ganas de llorar –
Richard – Que cosas dices Candy – deshizo el abrazo – nos vemos mañana en la boda – le dijo, la miro, acerco su rostro a él de ella, parecía que estaba por besarla – te quiero –le dijo antes de darle un beso en la mejilla – que descanses – se aparto de ella y se dirigió a la puerta –
Candy – Igualmente – se quedo pensativa, ya que creía que Richard la besaría en la boca, Richard salió de la casa para dirigirse a su auto, se detuvo para mirar la alcoba de Candy seguía a oscuras, saco del bolso de su saco una cajita en color rojo, la abrió para observar el hermoso solitario que le había comprado a Candy, sonrío, cerro la caja y la guardo nuevamente, mientras que aquella habitación una chica se encerraba para llorar su amarga decisión, le había destrozado el corazón a Terry aun que el intento mostrar fortaleza, como si no pasara nada, sintió como las lágrimas se derramaban de aquello hermosos ojos que tanto le gustaban, mañana sería un día lleno de dicha para algunos, pero para ella era como si hubiera construido su propia prisión –

Los rayo de luz apenas se filtraban en la oscura habitación, apenas por debajo de las cortinas se podían ver, Terry aventó las sabanas hacia el suelo, tocio un poco, se puso de pie, tropezó con algo cuando se encamino hacía las ventanas, abrió las cortinas era más de medio día, se tallo los ojos, la luz le lastimo, se volteo para mirar cómo había quedado el cuarto, después de que paso a dejar a Candy a casa de Ane, fue a comprar unas cuantas botellas de alcohol y cigarrillos, cuando llego al hotel tuvo problemas por llegar con unas bolsas pero no le importo pelear un poco con los encargados, sin importar que decían los dejo hablando solos y se dirigió a su cuarto, se encerró, encendió un cigarrillo, ya ni siquiera utilizo el vaso para beber, se empino la botella y se decido a llorar en la soledad de aquella habitación su pena, su dolor hasta perderse, hasta que dejara de doler.

Terry – Soy patético – se dijo en cuanto vio la botellas en el suelo, en eso llamaron a la puerta – dejen de molestar – contesto groseramente –
Albert – Los amigos te molestan – Terry se dispuso a abrir –
Terry – No pensé que fueras tu – le dijo en cuanto abrió –
Albert – A ti que te pasa – le cuestiono, pero en cuanto miro la habitación supo que Terry no había pasado muy buena noche –
Terry – No estoy para reclamos – se llevo las manos a la cabeza –
Albert – Terry que pasa – le pregunto, Terry lo miro – no me digas es por Candy – lo adivino al ver el semblante del chico –
Terry – Ella ya decidió – se recargo en un mueble –
Albert – Como les gusta martirizarse – le dio una palmada en la espalda – Terry tienes que apresurarte – le hizo saber –
Terry – No tengo ánimos de ir – se dirigió a la cama –
Albert – Tú les darás los anillo –le recordó –
Terry – Es que no se si pueda verla – se tiro en la cama – ella estará con tu “abogado” – le remarco la última palabra – no creo soportar ver como ella acepta ser su esposa – hizo un gesto de dolor – Albert por favor déjame solo –
Albert – Recuerda que la boda es a las cinco de la tarde – le recordó, se dirigió a la puerta y la cerró –
Terry – No me importa – apenas se alcanzó a escuchar –

Los presentes estaban en la iglesia esperando a que la novia llegara, el pasillo por donde pasaría estaba lleno de hermosas flores blancas, con listones del mismo color, Isaac no podía evitar mirar a Ane, se veía hermosa en ese vestido lila al igual que su hermana, toda las mirabas se postraban en ellas, Elisa se moría de la envidia, no solo por los vestidos que ellas portaban, sino por qué también estaban con los dos chicos más atractivos de la ahí, Nial no quitaba la cara de fastidio que tenía al igual que su hermana, Richard tampoco podía dejar de admirar lo hermosa que lucia Candy, ese día era especial para él, metió la mano en el bolso de su saco, aprisionó la cajita que llevaba.

Isaac – Lo trajiste – le pregunto al oído –
Richard – Si – bajo la mirada –
Isaac – Se ven hermosas – le dijo mientras señalaba con la mirada a donde ellas –
Richard – Es verdad – miraba a Candy como si quisiera recordarla por siempre en sus memorias –
Isaac – No puede ser – frunció el seño – tenía que arruinar el momento – Richard lo miro, Isaac le señalo a donde Terry –
Richard – Es el padrino de anillos – le explico – por eso está aquí – suspiro –
Isaac – Lo que me consuela es que no podrá acercarse a Candy ya que tú estás aquí – le dijo con tranquilidad –
Albert – Pensé que no vendrías – le dijo en cuanto se acerco a él –
Terry – Estoy por compromiso – dijo mientras apretaba los labios –
Albert – Las cosas siempre pasan por algo – le dijo, Terry dejo de ponerle atención en cuanto miro a la distancia a una hermosa mujer rubia quedando boquiabierto, Albert se dio cuenta de ello – Terry al menos cierra la boca – le dijo entre dientes mientras pasaba por ahí un invitado –
Terry – Que hermosa se ve – su corazón salto de golpe –
Isaac – Vamos con ellas –le dijo a Richard al ver como Terry veía a Candy –
Richard – Si claro – al pasar frente a Terry las miradas de los tres se cruzaron, Isaac lo veía con reprobación y era correspondido, mientras que Richard lo miro de diferente manera, luego bajo la mirada –
Albert – No te metas en problemas –le dijo al ver las miradas entre ellos – es un día especial para Stear y Paty – le recordó –
Terry – Después de entregar los anillos me iré – dijo determinante –
Stear – Hola Terry – se acerco a él muy gustoso –
Terry – Hola – le dio un abrazo – felicidades – intento sonreír –
Stear – Que nervios – se froto las manos –
Terry – En verdad estas nervioso – le pregunto –
Stear – No te casas todos los días – se río – lo comprenderás cuando te cases – Albert miro con reproche a Stear – lo siento –
Terry – Creo que mantendré mi soltería – se río de lo que dijo – y tu hija – le pregunto –
Stear – Ella legara con su mamá – en eso la gente se arremolino en la entrada de la iglesia –
Ane – Llego la novia – le dijo a Isaac –
Stear – Creo que llego el momento – le dio una palmada en el brazo a Terry – te veré en la fiesta – le dijo y se fue a su lugar –
Albert – No le puedes fallar a Stear – le dijo para que Terry fuera a la fiesta –
Terry – A caso crees que soy masoquista – dijo con enfado –
Albert – Has los problemas a un lado – le dijo y se dirigió a su lugar, Terry se quedo pensativo, luego se encamino hacia el lugar que le correspondía, quedando casi frente a ella, la gente callo para cuando se escucho la marcha nupcial, todos voltearon a ver a la novia, que lucía radiante, con una gran sonrisa, Stear ya la esperaba no podía dejar de ver lo bella que lucía con su vestido en color marfil, la abuela Martha traía en brazos a su pequeña bisnieta que no dejaba de jugar con el adorno prendedor de ella, Candy volteo de reojo a ver a Terry esperando no ser descubierta, Terry vestía un traje en azul marino, se veía increíblemente atractivo, el sintió que era observado, volteo a ver a Candy, ella de inmediato volteo la mirada para no ser descubierta pero fue tarde, Terry sonrío tiernamente, el Sr. O´Brien entrego a su hija al futuro esposo, luego el sacerdote comenzó a oficiar la misa, Isaac tomo de la mano a Ane, Archie no podía dejar de sentirse incomodo con la situación, por su parte Candy sujetaba a Richard del brazo, se sentía nerviosa, en momentos sentía como si los ojos de Terry se clavaran en ella, quiso poner atención a lo que decía el sacerdote pero en su mente solo existía una persona y en su corazón el dolor de saber que nunca podrían estar juntos, llego el momento en que Ane y Candy tuvieron que poner el lazo a los novios, las miradas nuevamente se centraban en ellas ya que lucían hermosas con esos vestidos, casi de pues Terry llego al altar para darle las argollas, las damas no pudieron evitar mirar el porte de aquel joven, lo varonil que se veía y claro Elisa no dejo de susurrar que ella lo conocía, cuando estaban a punto de dar la comunión todos se hincaron, entonces Candy aprovecho nuevamente para observar a Terry y el hizo lo mismo, Candy pudo leer de los labios de él la palabra TE AMO, bajo la mirada sintiendo que su corazón se quebraba, por fin el sacerdote dio la bendición y le dijo al novio que podía besar a su ahora esposa, los invitados poco a poco fueron saliendo de la iglesia, las damas de honor se apresuraron a llevar los cestos con arroz para lanzarlos a los novios, cuando por fin salieron los invitados arrojaron el arroz como símbolo de buenos deseos.
Candy – Felicidades Paty – le dijo en cuanto se acerco a ella y la abrazo –
Paty – Gracias Candy – sus ojos se llenaron de lágrimas –
Candy – No llores es momento de estar feliz – sonrío –
Paty – Es el momento más bello de mi vida – se limpio los ojos –
Stear – A mi no me felicitas – le dijo a su amiga –
Candy – Claro que si – le dio un fuerte abrazo –
Stear – Gracias Candy – respondió del mismo modo –
Fotógrafo – Pueden colocarse – les dijo a los tres –
Candy – Si claro – se puso a un lado de Paty –
Fotógrafo – Usted también – le dijo a un chico que estaba parado detrás de ellos, Candy miro a ver quién era –
Stear – Anda Terry ven a tomarte una foto –
Terry – Claro –se coloco a donde Stear, Candy y Terry se miraron, el fotógrafo capto ese momento pudo observar el dolor que había en esos dos corazones – voy con Albert le dijo a Stear y se fue –
Candy – Tengo que ir con Richard – lo señalo a la distancia, Paty cargo a su hija y también le tomaron una foto junto con su ahora esposo, luego de un par de fotos más los invitados se dirigieron a casa de los Andley, en el gran vestíbulo estaban una mesas, los manteles eran en color blanco con bordados en beige, los centros de mesa estaban hechos con alcatraces y en el centro de ellos sobre salían unas delgadas velas, poco a poco el lugar se fue llenando de gente, hasta el final aparecieron los novios mientras los músicos tocaban una hermosa melodía, la gente aplaudía con entusiasmo, Candy se sentón junto con los Britter, la madre de Ane se sentía alagada de que su hija fuera la hija de una duquesa de francesa, por eso veía con buenos ojos la relación entre ella e Isaac, Richard no dejaba de mirar la mesa de enfrente, en la cual estaba sentado el Sr. William con Archie y con Terry –

Continuación de este capítulo

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