Home / Fan trabajos / Aun en el tiempo y la distancia…, al final habremos de encontrarnos Capítulo 10

Aun en el tiempo y la distancia…, al final habremos de encontrarnos Capítulo 10

Capítulo 10  No será fácil reconocer que a tu pasado pertenezco

“Sé que después de tanto puede sonar ilógico, pero en el fondo no olvido tu perfume mágico, y en nuestro breve y furtivo encuentro le recordaste a mi alma que sigo loca por ti.”

Ella iba cabalgando, la noche estaba a punto de caer por completo, sabía que al llegar a la villa, le esperaba un buen regaño de parte de la tía Elroy, pero no le importaba…, ella se sentía feliz, acababa de vivir un día tan bello al lado de Terry, habían reído como hacía años no lo hacían, pensaba en que esos días cuando eran grandes amigos podrían regresar, y eso le dejaba una profunda alegría, no podía ocultar su enorme sonrisa. Al llegar a la villa se encontró con Archie y Annie que paseaban por el jardín.

–Hola, chicos gritó desde su llegada… – acercándose para con ellos y alzando su mano en forma de saludo –

– ¿Dónde has estado? – preguntó Archie preocupado –

–Cabalgando… hacía mucho tiempo que no lo hacía y no sé, se me fue el tiempo sin sentirlo –- continuo sin poder ocultar la enorme sonrisa en su rostro –-

– La tía abuela está muy molesta porque otra vez saliste sin avisar, Candy.

– Lo sé Annie, ya me esperaba ese regaño, pero no importa, creo que me lo merezco – terminó encogiéndose de hombros y con una enorme sonrisa mostrando su resignación para el regaño –

– Candy… Nunca cambiarás ¿verdad? – gritó el joven al ver como la chica se alejaba por el sendero del jardín brincando como cuando niña –

Hacía mucho que no la veía tan contenta – decía Annie a su esposo al haber sido testigo de la peculiar alegría que esa noche irradiaba su amiga – 

– Si siempre saca su mejor sonrisa para todo pero peculiarmente hoy se le nota más contenta verdad. 

– Si, ¿Qué le habrá pasado en el bosque? – Comentó Annie al intuir que ella estaba tan contenta porque seguramente habría ido a buscar a Terry, más aguardó comentar su intuición ante el hecho y siguió paseando al lado de su esposo –

Al entrar a la mansión Candy seguía brincando no podía ocultar la alegría que esa noche la inundaba, al subir las escaleras escucho una voz grave… 

– Ese no es el comportamiento que una dama debe tener, – replicaba con su peculiar y severo tono la tía abuela al descubrirla en una situación tan poco debida en una dama – ¿dónde has estado? – continuó insistentemente

– Lo siento tía, salí a cabalgar y el tiempo paso volando, contestó Candy apenada ante el regaño –

– ¡Candy! quiero que estés conciente de que ya no eres una niña y pronto te desposarás con William y tu comportamiento no es digno de la dama que en menos de un mes se convertirá en la señora Andley, ¡así que te exijo dejes tus niñerías atrás y te concentres en ser una dama de sociedad digna del orgullo y renombre que tu apellido lleva!

– Si tía, lo siento – dijo apenada por causar tantos disgustos a la anciana –

– Puedes retirarte 

– Si, con su permiso tía – terminó Candy y continuó subiendo los escalones para dirigirse a su habitación, caminando, y ocultando su emoción para evitar ser regañada de nueva cuenta por la señora Elroy. –

Sin embargo al entrar a esta no pudo evitar correr a su balcón y aspirar profundamente la suave brisa que golpeaba su rostro, miró hacia el cielo y pensó en el encuentro vivido hacia pocos momentos, la tranquilidad volvió a su alma, al ver que la situación no era tan mala como ella había imaginado que sería, Terry estaba enterado de su compromiso y al parecer no había sentimiento alguno hacia este, por lo que podrían ser nuevamente los buenos amigos que cuando niños, recordó que pronto llegaría Albert a Escocia y tal vez, con él presente, podrían vivir nuevamente largas charlas, como las que los tres habían sostenido en el zoológico en Inglaterra, sus ojos brillaban llenos de alegría, pues sería inmensamente feliz desposada con Albert y con la maravillosa amistad de Terry cerca. 

Apreciando la estupenda vista que desde su balcón obtenía, observo la villa de Terry y el lago en su esplendor, y al bajar un poco más la vista, pudo observar a Archie y Annie pasear por los jardines a la luz de la luna, se veían inmensamente felices tomados del brazo, paseando, Archie ayudando a caminar y llevando a Annie del brazo, y esta con su vientre abultado, parecía incluso como si un resplandor se emanara de ellos dejando a la vista de cualquiera la felicidad que vivían con la espera de su hijo,  no pudo evitar pensar si acaso así sería su vida al lado de Albert, si pasearían así, juntos, y en sus ojos apareció un brillo especial al pensar en que talvez, algún día podría ser mamá, sus ojos se llenaron de lágrimas al pensar que si, así sería, ella amaría con todo su ser a su hijo fruto del amor que le profesaba a…. ¡Terry! Los recuerdos de ese dulce sueño que había tenido después de su ruptura con el, en el que se veía a su lado con un bebé en brazos habiendo formado una familia se colaban sin quererlo en su mente. Por un momento, su corazón se heló al saber que no debía pensar así, sacudió su cabeza y pensó que eran tonterías, que estaba cansada y que era inmensamente feliz al lado de Albert y que nada cambiaría eso, y ahí paso largo rato pensando en medio de la brisa en lo feliz que era y que nada vendría a opacar su felicidad.

– Buenos días Candy, – pronunciaba Annie, abriendo a su vez las ventanas de la habitación de Candy, para que entraran por esta los rayos del sol matutino. – 

– Annie eres tu – respondió ella al tiempo que se estiraba y daba un gran bostezo, ante el acto Annie la miró sorprendida –

– Opps, lo siento, – replicó Candy totalmente sonrojada al percatase del acto tan bochornoso e infantil, Annie reconoció el acto tan desprevenido de su amiga y ambas al recordar con esto los días en que compartían la misma cama en el hogar, se echaron a reír, como un par de niñas. –

– ¡Ay Candy jamás cambiaras! ¿Verdad?… 

– Lo siento…

– Sabes venía a buscarte porque quiero que salgamos a pasear por el jardín, hace mucho que no lo hacemos.

Candy se extrañó por la petición de su amiga, sin embargo aceptó de inmediato, y rápido se arreglo para salir a pasear y poder sentir el suave frió de la brisa matutina.

Ambas caminaron largo rato, sin hablar, Candy aun seguía tan contenta como la noche anterior, y Annie no soportó más y le preguntó:

– ¿Ayer viste a Terry verdad?

Candy la miró extrañada, e interiormente se preguntó si acaso su alegría era tan obvia – Si, así es, no sé por qué cuando salí a cabalgar con Archie, no pude evitar ir a buscarlo – dijo sin ocultar una gran sonrisa. –

– Hacia mucho tiempo que no te veía tan feliz, me imagino que es por él

– Si, efectivamente es por él.

Dicha respuesta la dejó totalmente helada, ella tenía el presentimiento de que la presencia de Terry en Escocia, terminaría de algún modo afectando la relación entre Albert y Candy, y le daba terror pensar en el escándalo que eso podría ocasionar en la sociedad – ¿y sabes por qué está aquí? 

– No con certeza, me habló de la muerte de Susana

La mirada de Annie se tornó gris al pensar que si era eso verdad, el seguramente habría vuelto para entrar nuevamente en la vida de Candy. 

– ¿Y piensas volver con él?

La pregunta atacó por sorpresa a Candy, pues para nada cabía la posibilidad de ello, ¿por qué Annie le insistía?

– No, de hecho por eso estoy tan contenta, sabes ayer vi a un Terry que desde el colegio no veía, hablamos por horas, me dijo que ha estado en contacto con Albert por medio de cartas, así que debe saber de nuestro compromiso, y a pesar de todo se portó tan bien conmigo, sonrió  recordamos esos bellos días del colegio, y si, todo está bien.

– ¿Estás segura que todo está bien Candy? Después de todo lo que se amaron ¿tú crees que es tan fácil olvidar lo vivido?

– Es que no es que lo olvide Annie, yo sé que jamás olvidaré todo lo hermoso que viví a su lado, pero no podemos vivir atados a un viejo romance escolar, la vida siguió para los dos, se presentaron circunstancias que nos separaron, y ahora estamos frente a frente después del paso de los años, y no podemos mirar atrás, ambos seguimos nuestras vidas y ahora nuestras vidas se vuelven a juntar pero de una forma distinta y no podemos cambiar eso, yo soy feliz con Albert, y soy más feliz al saber que Terry y yo volveremos ser grandes amigos como cuando éramos niños, por eso estoy contenta.

Annie sonrió y se alegró interiormente al saber que Candy era feliz y que Terry, no irrumpiría en su vida como lo había imaginado, la paz volvió a ella, al percatarse que entonces efectivamente Candy era especialmente feliz en ese momento pero no porque en ella resurgiera el amor por Terry, si no porque acaba de recuperar a un viejo amigo; ambas pasaron el resto de la mañana charlando, y en esos instantes, Candy pudo descubrir que su pequeña amiga ya no era una cobarde, si bien su vientre abultado la hacía más dichosa, también le había traído una enorme fuerza constante, y se alegró interiormente al verla y recordar la alegría que la noche anterior había descubierto en ella al verla a lo lejos con Archie, realmente le daba gusto el saber que su amiga era feliz, que su pequeña hermanita del hogar había encontrado la felicidad, y al tiempo anhelaba que ella pronto encontrase la suya.

Después de largo rato de estar por el jardín la tía abuela las mando llamar, junto con Archie.

– Buenas tardes tía, ¿podemos pasar?

– Si Archie, adelante.

– Con permiso   dijeron en unísono los tres jóvenes al entrar al despacho 

– Los he mandado llamar para informarles sobre la llegada a Escocia de mis queridos sobrinos Neil y Elisa 

Al verlos entrar al despacho, los tres jóvenes no pudieron disimular el desagrado ante tal noticia y sus sonrientes caras nublaron sus gestos, al pensar que ellos estarían en la villa Andley durante los días restantes a la boda.

– ¿Qué pasa primos? ¿No les da gusto nuestra llegada a Escocia?   Dijo Elisa con su tono altanero de siempre dirigiéndose a Annie y a Archie, y como era su costumbre desde niña, ignorando por completo a Candy

– Claro que nos da gusto verte aquí Elisa,   respondió Annie 

– Pero desafortunadamente para ustedes queridos primos, no nos quedaremos en la casa, continuaba mientras se paseaba por el despacho con sus ya conocidos aires de grandeza ya que, bueno, debido a la presencia ingrata de una huérfana, no podemos sobajarnos a su nivel y compartir el techo con gente de tan poca clase, miró despectivamente a Candy y con una cínica sonrisa volteo a mirar a Archie y Annie 

Ante semejante acto la tía abuela salió del despacho sin tomar importancia de la situación, viendo esto Elisa sintió salir victoriosa en su acto de desprecio para con Candy, mas Archie interrumpió diciendo:

– Basta ya Elisa, porque te guste o no, Candy pronto se desposará con el tío Albert, así que esta villa en pocas palabras le pertenece, y si no quieres que te pida el grandísimo favor de que te marches cierra la boca y discúlpate con ella exigió, al tiempo que tomaba a Elisa del brazo para con esto obligarla a lo pedido

– ¡No Archie! No es necesario – interrumpió Candy a su primo está bien ¿sí?

Elisa aprovecho la situación y se soltó habidamente del apretón de Archie, y tomo a Neil del brazo saliendo rápidamente del despacho. Ante lo cual Archie volvió a mirar a Candy.

– Pero ¿por qué dejaste que te humillara así?

– Porqué así es ella Archie, jamás cambiará, y son tan pocas sus alegrías… mírala está totalmente sola, ¿para qué quitarle el único gusto que tiene en el mundo?

Archie y Annie no pudieron evitar reír ante tal comentario y más aún porque era una notable verdad. Elisa seguía siendo fría y egoísta, lo que la había orillado a rechazar a cuanto pretendiente tuviese cerca, y si claro estaba que era una mujer hermosa y sensual, aun más claro quedaba que su mal carácter la orillaba a quedar sola como una aristócrata malcriada de por vida. Y por otra parte que se podía decir de Neil, ya que habiendo sido mandado a estudiar a Texas, a su llegada volvió comprometido con una joven proveniente de una familia muy reconocida por esos lugares. A los pocos meses se casaron, y ahora Neil estaba felizmente casado, más su soberbia solo había incrementado ante la unión de dos grandes familias de América, y seguía siendo el mismo joven inmaduro y cobarde de siempre.

Ambos hermanos salieron totalmente encolerizados de la villa, abordaron su auto y se dirigieron a la mansión en la cual se quedarían, durante el trayecto Elisa no dejaba de estrujar las telas de su vestido y al pasar por la villa de Terry, puso total interés, ya que en América corría el rumor de que el actor probablemente se encontrara en Escocia en la villa que su padre tras su muerte le dejara, y logró divisar que la villa si bien estaba descuidada no parecía abandonada, seguramente alguien la estuviese habitando, y que mejor forma de regresar la humillación a Candy que ésta. Por su mente ya se tejía una nueva venganza y mala jugada para la maldita huérfana que le arrebatara todo lo que le pertenecía, el amor de Anthony y de Terry, el apellido y por si fuera poco ahora se quedaría con la fortuna Andley y por supuesto que no lo permitiría.

La tarde transcurría, el frió del otoño empezaba a sentirse Annie y Candy estaban en la sala de estar de la habitación de Candy disfrutando de una amena charla mientras tomaban el thé, como era costumbre en las familias aristócratas, y aun más con el viento helado que comenzaba a sentirse, conversaban de trivialidades, en los últimos días ambas disfrutaban charlar sobre los detalles de la boda, prácticamente todo estaba listo, ya solo era cuestión de afinar mínimos detalles, Annie disfrutaba mucho de acompañar en esas cosas a su amiga, ya que le recordaba la emoción sentida en su misma boda, así que en medio de la sala solo se lograban escuchar vestidos,… adornos,.. música,… el salón…

Toc, toc,… el sonido de la puerta interrumpió la conversación, acto seguido entró Wendy la doncella.

– Con permiso señoritas 

Ambas la miraron y con la mirada la recibieron.

– ¿Qué pasa?

– La buscan señorita Candy continuó la doncella, mientras por sus espaldas lograba asomarse una jovencita de cabellos marrones y grandes anteojos

– ¡Paty!   Gritó Candy al reconocer aquel rostro que temeroso asomaba por la rendija de la puerta, la joven castaña entró al escuchar el llamado de Candy y fue víctima de un gran abrazo de la rubia igualmente correspondido por esta

– ¡No sabes qué gusto me da verte!, no sabía que llegarías tan pronto continuaba Candy emocionada estrujando a Paty 

– A mí también me da mucho gusto verte,

Después de un momento ambas se separaron y volvieron para con Annie.

– ¡Oh Annie qué bella estas! 

– Gracias, dijo al tiempo que se sonrojaba 

– ¿Hace cuanto que no estábamos las tres juntas? Replicaba alegremente Candy, no podía disimular su alegría, pues en verdad extrañaba a su amiga, después de un momento de emoción indisimulable, las tres tomaron asiento y comenzaron una agradable charla, pues fuera de la vez que se habían visto en el compromiso de Candy, no sabían casi nada de Paty, pues esta se había marchado poco después de la terrible muerte de Stear, a Florida, con su abuela, y eran realmente contadas la ocasiones en que la habían vuelto a ver, solo en la boda de Annie había asistido a la ceremonia religiosa regresando a Florida sin decir nada, y en el compromiso de Candy al cual también había asistido solo a la ceremonia partiendo nuevamente sin avisar

Annie y Candy le hicieron tantas preguntas sobre su vida, pues realmente tenían tanto que contarse, Paty les dijo que desde su llegada a Florida, había vivido en casa de su abuela, ahí supero su duelo por la muerte de Stear, confesó que fueron los días más negros de su vida, pues ella realmente se había enamorado de Stear, y su muerte la destrozó por completo, rompió todas las ilusiones que podían haberse creado en su corazón, dejándola sola, y al encontrarse así sola, la tristeza la hizo su presa por mucho tiempo, nada lograba hacerla sonreír, pues al irse él, todo se había ido, pasaba noches enteras escuchando la cajita de la felicidad que le había dado Candy antes de partir, buscando en ella algo de felicidad, más todas ellas fueron en vano, pues la felicidad no estaba en una cajita, la felicidad estaba en recordar, el cómo había sido hecha esa cajita, en recordar todos los bellos momentos vividos a su lado, todos sus inventos sus ocurrencias, ese lindo vals bailado en el festival de mayo, la felicidad estaba en esos detalles que su memoria atesoraba de él, les contó como una mañana así sin más despertó y una suave brisa acaricio su rostro, una brisa calida que de inmediato la hizo sentir, que no era solo la brisa que entra por la ventana, si no que eran las manos de Stear que la acariciaban, en ese instante la cajita comenzó a sonar, y la melodía era distinta, ahora resonaba en su corazón, pues sentía claramente la voz de Stear tarareándola a su oído, y que desde ese momento comprendió que él no se había ido del todo, que su ausencia podía ser física, pero que el siempre estaría a su lado, y se manifestaría en una bella melodía o una suave brisa, un bello atardecer, y fue desde ese momento que comprendió que, lo que había entre ella y Stear simplemente sería eterno, y al comprender eso, la ausencia se hizo más llevadera.

Pensó en volver a visitarlas en Chicago, pero aun le hacía falta recuperarse por completo para poder regresar al lugar donde habían pasado tantas cosas entre ellos sin lamentar su muerte, al contrario quería poder volver feliz para mirar al cielo y recordar la dicha que sentía al estar a su lado. Por eso no había regresado….

Pero ahora, traía la buena noticia, de quedarse por mucho tiempo por eso había llegado tan anticipada a Escocia por que estaba dispuesta a vivir todo lo que hubiese vivido al lado de Stear, estaba dispuesta a ser feliz, pues sabía que si ella era feliz Stear lo sería.

A causa de la inesperada llegada de Paty a Escocia, Candy, Archie y Annie organizaron un día de campo en el bosque en memoria de Stear, los cuatro jóvenes estaban tan felices de encontrarse nuevamente juntos, llegaron en caballo al lago y ahí estuvieron por algunas horas, entre risas, disfrutando de la naturaleza entre Candy Archie y Paty, jugaban como cuando niños, corrían libremente, mientras que Annie, por su notable estado, solo los observaba envueltos en risas, disfrutaba de la alegría propiciada por los momentos tan dulces que juntos vivían, y recordó todos esos días en los que jugaba al lado de Candy en el hogar, cuando ella la protegía de las maldades de Tom, también volvieron a su mente los días del colegio cuando su amistad se había complementado por un trío que incluía a Paty en sus grandes hazañas, esos momentos en los que las tres soportaban las maldades de Elisa y como Candy, como era su costumbre, siempre salía en defensa de ambas soportando las humillaciones por parte de Elisa, recordó también las vacaciones vividas en ese mismo sitio, cuando sus descansos los compartían al lado de Stear y Archie, no podía ocultar la inmensa alegría que le producía ese momento compartido por sus dos hermanas y el hombre de su vida, el padre de la criatura que llevaba en su vientre.

LEER EL SIGUIENTE CAPÍTULO

Comentarios

comentarios

Check Also

LA PROMESA DEL OCÉANO… CAPITULO 3

CAPITULO 3 Voces lejos, muy lejos apenas perceptibles gritando con desesperación, unos brazos fuertes que …

7 comments

  1. mmmmmmm esta bien y me encanto lo de paty e stier en verdad eso asi debe de ser el amor debe ser eterno entre las personas…pero bueno la verdad yo kiero k candy se kede con terry si los separas nuevamente sufriran y creo k eso ya nadie lo kiere ver pues ojala k se arregle esto y candy vea k aun lo ama y no desaprobeche esta oportunidad pork kreo k todos dejariamos la realeza si fuera nesesario por estar con el verdadero amor…bueno en verdad es bien chido k estes escribiendo seguido y ps grasias por compartirlo desde acapulco

  2. MMMMMMMMMM esta historia ya esta dando de que hablar, espero que Candy se quede al lado de Terry yo se que Albert es un hombre muy pasivo y que comprenderá que Candy no es para él, ya tendrá la oportunidad de encontrar a la chica ideal

  3. Super buenos capítulos, me encanta la trama y supongo se va a poner más interesante.

    Pero por favor, por favor, te lo suplico, ya no hagas sufrir de nuevo a Terry….

    Gracias

  4. De.acuerdo.con.Virgy,
    Candy.y.Terry.for.ever.

    Muy.lindo.va.quedando.tu.fic.

  5. Hola a todas las bellas niñas de este hermoso foro!!!

    Al fin me puedo reportar con ustedes después de pasar los días más difíciles de mi vida apartada del internet =P… pero al final, ya estoy de regreso ^-^!.

    Acabo de ponerme al día con sus comentarios… yo también estoy de acuerdo de que es feo que Terry sufra otra vez, y la verdad no solo que el sufra, sino también Candy, y hasta Albert…(cuando se entere =P) pero… desgraciadamente las cosas del amor no siempre son fáciles, yo creo que a final de cuentas todas escribimos pensando en lo que nos hubiera gustado que sucediera en la serie orginal, y la verdad a mi me hubiera gustamo muchisimo ver como Candy realmente luchaba por lo que quería (o sea=Terry), jamás estuve de acuerdo en que Albert metiera su cuchara y no dejara que ella y Terry hablaran, se me hizo injusto, también -a mi forma de ver- creo que no es justo que Candy siempre ponga poco de su parte para obtener lo que “realmente quiere”… como que siento que ya es hora (al menos en mi mundo-fic ^-^!) de que realmente se esfuerce por alcanzar lo que quiere… por eso es que mi historia está tomando un rumbo…digamos que algo difícil…, en fin, a final de cuentas es la opinión de su servidora respecto a esto, yo espero que me sigan dando la oportunidad de seguir conociendo mi historia y que no se enojen conmigo si no las puedo complacer a todas… les aseguro que habrá un buen final, pero no se lo pienso poner tan fácil a Candy jejeje…

    Les envío mi cariño y espero seguir recibiendo sus opiniones, en verdad me sirven de mucho, y me ponen a meditar y pensar en el rumbo que tomará esta historia.

    Como siempre les agradezco mucho, mucho que sigan mi fic, y les prometo que en estos días he de subir la continuación. ^-^!

    Sakura Hayashi.

  6. recien e comensado a leer este fic hace unos dias y la verdad me gusta mucho esta muy bello, pero la verdad me hubiera gustado mas q archie demostrara su amor hacia candy y que por ese amor no se haiga casado con annie
    pero de todas maneras me gusta mucho ♥♥♥♥♥♥♥

  7. esta historia es muy bella en verdad

Leave a Reply

Your email address will not be published.