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Algo raro Capítulo 11

Capitulo: 11   

Por: Yadira Kuran

La oscuridad de los callejones de esa estoica y vieja ciudad, Londres en verdad era una maravillosa, pero peligrosa ciudad, que no solo para los viajeros, turistas y residentes resultaba peligroso. Y más ya entrada la noche, no era necesario, que el Big Ben marcara media noche, siendo apenas no más de las 9 pasado el meridiano, la desolación que plasmaba esas calles de uno de los barrios más bajos, rechinaba hasta los huesos del más valiente caballero.

Entre Prostitutas, drogadictos, los vendedores de drogas, era una de las actividades que se veían en Lambeth, uno de los distritos más pobres, si el barrio de West Norwood solo a lo lejos se podía observar la putrefacción de esta parte de la ciudad. Aunque era uno de los accesos más comunicados al centro de Londres.

El aire congelado que se sentía, enfatizaba la rudeza del lugar, lo más cercano y algo respetable del lugar era el cementerio, del cual yacían los restos de la madre de Mina, es verdad que su padre antes de morir le había dicho que no se acercara a ese lugar y mucho menos a altas horas, pero es que hace tiempo, que no visitaba la tumba de su madre, quizá desde que había partido de Londres para viajar a Japón. Mina tenía planeado el llegar a medio día a Londres e ir directamente a ver la tumba de su madre, pero los contratiempos la tormenta eléctrica y la espesa neblina, retrasaron por casi cuatro horas, el despegó del avión.

Mina, fue y presento sus respetos a su madre, y es que tenía tantas cosas que platicarle, que perdió la noción del tiempo, no se dio cuenta de que las oscuridad la había invadido. Al caer en cuenta decidió volver al hotel donde se hospedaría, y con sigilo camino de retorno.

Al dar vuelta en una de las desoladas callejuelas, miro unas sombras que se proyectaban por la tenue luz de un farol. Era una prostituta seduciendo a su cliente, al ver esta imagen, la chica intento tomar la siguiente calle, la cual era muy poco iluminada, y no alcanzo a distinguir que era un callejón sin salida, pero lo que sus ojos presenciaron, fue algo más allá de lo que su mente hubiera imaginado.

Ahí frente a ella, un hombre, a unos no más de 5 metros, era cruelmente atacado por un par de tipos, que por su vestimenta parecían gánster, la chica al ver cómo era tiroteado, se cubrió la boca y vio como aquel hombre caía desvaneciéndose ante sus ojos, tanta fue su fuerza para no gritar y ser descubierta por los maleantes, que incluso se mordió el labio inferior, y sigilosamente se escondió tras unos botes de basura, esperando no ser descubierta por los homicidas, estos al ver cumplida su tarea, se alejaron cuidadosamente, esperando no ser vistos por nadie, y justo cuando pasaban por donde la chica se escondía, escucharon un ruido volvieron su mirada y corroborando que habían cumplido su labor, se esfumaron sin dejar rastro alguno.

Mina no podía contener las lágrimas e inmovilizada, sin tener y poder hacer algo.

MINA: Dios mío ¿Qué debo hacer? (se decía), iré a ver si aún está vivo, pero si regresan y me encuentran, también me mataran.

La chica no sabía que hacer, tenía ganas de huir, pero tampoco podía dejar a ese pobre hombre… “Qué tal si aún vive”, se preguntaba, fue en ese momento cuando escucho los leves gemidos del hombre, se levantó de donde  estaba y mirando por donde, los asesinos habían huido, para corroborar, que estos no estuvieran ahí, o que volviese, los quejidos, aunque no fuertes, pero si cada vez más  constantes.

Hombre: ahh…ahg…u, aggguddda… pol  fagggg…vor

La ojiazul, temblante se acercó al hombre que frente a ella yacía malherido, lo miro y noto que era ya un hombre no mayor, pero si algo maduro, no más de 45 años encima tenia aquel señor, de ya casi blanquecina cabellera, al decir verdad no se veía como algún criminal, sino todo lo contrario, por la forma en la que vestía, parecía más bien alguien importante, si, ese traje de corte francés de satín, y esa gabardina estilo victoriano, con esos guantes de seda pura, en realidad parecía algún miembro de la nobleza… este hombre no parece “Don nadie”, esa persona frente a ella, era alguien con dinero, la rubia, en el momento que miro el rostro del hombre sintió una opresión en el pecho, al verlo casi sin conciencia, sintió lastima por él, al parecer había sido víctima de un atraco, pero lo más extraño, porque un hombre de su alcurnia, vagaba sin compañía, en esta parte de la ciudad, si se suponía que las mejores familias residían en West London, muy cerca del palacio de Buckingham, pero por el momento, fuese cual fuese el motivo, lo más importante era conseguir ayuda.

Mina: por favor Señor, debe de resistir, solo un poco más, volveré, solo deje ir en busca de ayuda.

El hombre abro débilmente sus ojos, su vista era borrosa, debido a la pérdida de sangre, que le estaba provocando poco, a poco la perdida de la conciencia, pero lo que sus ojos encontraron, lo hicieron pensar que estaba en un hermoso, sueño, si, la mujer que tanto había amado, si era un hermoso sueño, porque el de antemano sabia, que tras su canallada, jamás volvería a relejarse en esos hermoso ojos celestes y jamás podría admira esa larga y sedosa cabellera dorada como el sol, pero si esto era un sueño, o más bien su último paso para llegar al infierno, si era si, en verdad que era hermosa la muerte. Tomo a la chica con dificultad, de la mano y la estrujo, entre la suya.

Hombre: Ele…onor… per…dóname, Te…mi hi…jo, nues…tra hija, bus…cala. (Con estas últimas palabras, soltando la mano de la chica y con lágrimas en los ojos, dio su último suspiro, pero con una amplia sonrisa en su rostro).

Mina: ¡No! por favor, resista…no se muera (grito y el llanto comenzó hacerse presente). ¡POR FAVOR AYUDA! ¡Dios Mío, que alguien me ayude!

Como una helada, sintió recorrer su espina dorsal, jamás había visto morir a nadie y mucho menos de esta manera, miro sus ropas, y manos las cuales estaban completamente manchas del líquido rojizo, que el hombre había perdido, pero lo peor llego después, fue brutalmente tomada del cabello y levantada, los tipejos, que se habían encargado de mandar al otro mundo al hombre que ahora yacía ante los pies de la chica, habían vuelto.

Asesino 1: Mira nada más, que cosa más linda nos encontramos, metiendo sus narices donde no debe (acercando su rostro al, de la chica el cual esta bañado en llanto)

Asesino 2: (cerca de la pared del callejón) Lo encontré Bill, aquí está mi encendedor favorito…mi madre me lo regalo en mi cumpleaños pasado.

Bill: cállate ¡idiota!…aunque tengo que admitir que esta vez tu idiotez, sirvió para algo. Ya que encontramos algo muy interesante… Que rico hueles zorra, creo que me divertiré un poco y después de que lo haga me desharé de ti (oliendo el cabello de Mina)

Johnny : Bill y por qué mejor no la matamos y nos largamos, no valla ser que alguien nos vea, al final el burguesito este ya está muerto, y lo que le quitamos, fue bastante como para buscarnos unas cuantas mujeres, y pasárnosla en grande.

Bill: En Verdad Johnny, eres un completo idiota, claro que nos desharemos de esta perra (pasando lascivamente su mano por el bien formado cuerpo de la rubia) primero la hare bramar, como nadie antes lo ha hecho, mira que esta echa un forro, esta vieja.

Mina: (llorando) Por favor, no me hagan daño, les juro que yo no diré nada…yo solo… yo no…por favor dejen me ir.

Bill: jajaja, la zorra cree que va a vivir después de lo que hare.
 
Bill mecánicamente comenzó con su mezquino y depravado acto, asió más fuerte a la chica del cabello y como perro en celo olfateo a la chica de punta a punta, y con demencia paso su lengua por el lado izquierdo del rostro de la chica. Mina no sabía qué hacer, sentía repudio de su mismo cuerpo, el asco y las náuseas que le provocaba este hombre iban amas allá de sus sentidos, en verdad jamás deseo morir, pero lo ocurrente en estos momentos, le hacían desearlo, de tal manera, y que inconscientemente, su mente comenzó a tornarse en una oscuridad completa, mientras más sentía las repulsivas manos de su atacante, crecidamente se alejaba ella de la realidad, comenzaba a bloquear, su mente…su cerebro, no quería estar consciente de lo que le estaba sucediendo, y en el último intento de liberarse, dio un tremendo grito…”por favor que alguien me ayude”.

El hombre al ver la reacción de la chica, le propino tremendo golpe en el rostro, y tanta fue la fuerza empleada que la chica, fue a dar directo con los depósitos de basura, provocándole un desmayo, haciéndola perder completamente el conocimiento.

Johnny: Bill La mataste…hay que largarnos de aquí (los nervios, por verse descubiertos comenzaba a traicionar al chico)

Bill: cállate y mejor vigila que nadie venga, yo no me largo hasta descargarme, con esta lindura… mejor aún no tendré que escuchar sus berridos.

Johnny, sin más preguntas se limitó a acatar las órdenes de su compinche, Johnny en si era un chico muy apuesto, cabello pelirrojo y unos enigtmatizantes y eléctricos ojos color zafiro, tez clara aunque un poco pálida, sin duda el que lo viese creería que era alguno de los chicos burgueses, que salían de sus hogares y bajaban a los barrios más bajos, para buscar un poco de diversión con las mujerzuelas, de los alrededores. En si la historia y vida del chico, era muy similar a la de tantos en los barrios del distrito de Lambeth, hijo única de una madre prostituta, la cual solo lo golpeaba y maltrataba, ya que lo culpaba, por perder a sus clientes, por culpa del maldito embarazo, ¿el padre? Ni su propia madre lo sabía. Un día el chico cansado de las golpizas y la cruel vida que llevaba al lado de su madre, lo colmo, pero la gota que derramo el vaso, fue cuando la maldita llevo a casa a uno de sus clientes, un hombre mayor de cuerpo obeso, que desde que lo vio llegar, noto una mirada perversa en él, como siempre que su madre traía clientes al “hogar”, él tenía que mantenerse quieto, en una esquina y de espaldas, mientras su madre se revolcaba, pero esta vez había sido distinta su madre no llego insultándolo, ni mucho menos golpeándolo, sino todo lo contrario, lo abrazo y con una sonrisa sádica le dijo : “sabes que le debes mucho a mamá, y por eso serás un chico bueno con este señor”… y como Judas a Jesús, con un beso, entregaba a su hijo, a ese hombre pervertido, y dejando la habitación dejo a su hijo a merced de ese abominable y degenerado. Johnny al recordar esto no pudo evitar llorar, el había sido violado, de la manera más ruin y humillante, es por eso que el había huido de casa convirtiéndose en un chico más de la calle, hasta que conoció a Bill, que para ese entonces ya era el cabecilla de una de las bandas más conocidas de todo West Norwood, él lo había ayudado a salir del fango en el que se encontraba y él lo había ayudado a cumplir su venganza contra quien lo despojase de lo único que tenía “su inocencia”.

Pero con todo y lo que le debía a Bill él no quería que alguien más sufriera lo que el sufrió, no deseaba esa amarga experiencia, absolutamente a nadie, él no se tentaba el arrancar la vida de otros, pero esto, que su amigo está apunto de ejecutar, eso, él no lo permitiría.

Johnny: ¡Diablos!… que hago, ¿Cómo? (se decía en susurro, y silenciosamente se acercó donde su amigo se alistaba para ultrajar a la chica inconsciente) Bill… no crees que es mejor que nos vallamos

Bill: Que fregados haces aquí, no te dije que vigilaras

Johnny: Bill… yo solo digo que…

Bill: Ya veo, así que de eso se trataba… está bien John, te dejare que seas tú quien se divierta (mientras esbozaba una perversa sonrisa, además que los efectos de la cocaína comenzaban hacerse presentes)

Johnny: No…no yo no me refería a eso, solo digo que dejémosle así y hay que largarnos, no le veo caso, entretenernos con una mujer así, que ni siquiera esta consiente para mover la cola y darte placer.

Bill: vaya, vaya, así que aquí tenemos un completo cobarde, pero sabes todas las zorras son como tu madre

Johnny: no menciones a esa malnacida, esa mujer no es mi madre.

Bill: ya… o más bien será que desde aquella vez te gusto más recibir, pero yo te voy a enseñar a como se debe ser un hombrecito (y desenfundando la magnum 45, le apunto al chico) bien John sino quieres que te vuele los sesos y acompañes a este par, demuéstrame lo hombrecito que eres…anda gózate a esa perra, y si veo que te equivocas yo te guiare (arrojándolo, donde la chica aun permanecía inconsciente)

Johnny: Pero Bill… -esto no está bien, mejor larguémonos, ya tenemos suficiente dinero, par air al “Clubs zódic”… no le veo sentido hacer esto (cuando sintió aquel frio metal en la sien)

Bill: ¡Con un carajo!… hazlo o no respondo

Johnny comenzó a bajarse la bragueta del pantalón, y mirando como lo apuntaba su compañero, se acercó a el rostro de la chica, que en ese momento que la chica comenzó a abrir los ojos y su pesadilla regreso, con los ojos desorbitados y las ropas desgarradas, se sentó yéndose hacia atrás, y rodeando sus manos por su cuerpo comenzó a gritar: ¡Ayuda, por favor alguien que me ayude! Bill le propino una patada en el costado derecho del abdomen, lo cual provoco en Johnny, mas por reflejo que por querer hacerlo, yéndosele encima a golpes, pero la reacción de Bill fue más rápida, lo esquivo conectando tremendo golpe en el abdomen del chico, que lo dejo fuera de ataque, Bill corto el cartucho del arma y sin miramientos lo descargo sobre el cuerpo del pelirrojo.

Mina que no paraba de llorar, miro aquel acto tan cruel de parte del mayor, para con su subordinado y dándose cuenta que de esta no saldría, miro a aquel hombre inerte, y volvió su mirada al chico, quien hasta el último momento intento ayudarla, para después cerrarlos, y esperando su turno, que sin duda antes de que llegara su fin como a los otros seria mil veces más tormentoso, sabía que ni gritar, ni pedir ayuda y mucho menos resistirse serviría, ya nadie más estaba para ayudarla y con el llanto por su rostro, solo vio pasar ante sí la imagen de todos aquellos a los que había amado, familia y amigos.

Bill: Ahora sí, princesita, vamos a divertirnos…

Bill estaba tan ensimismado en sus actos, que no vio la sombra que se aproximaba lentamente a él, y ya que Mina mantenía los ojos cerrados, no se dio cuenta, de lo que quizá sería el fin…

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7 comments

  1. Despues del tiempo de ausencia de este fic tuve que retormar algunos capitulo porque ya no me acordaba como iba la historia pero te felicito yadira por retomar nuevamente tu camino, espero que estes bien y que pronto publiques el siguiente capitulo…

  2. Albert.salva.a.Mina!!

    Yadira.que.bueno.saber.de
    ti.y.de.este.lindo.fic.
    Esperamos.con.ansias.el
    proximo.cap.

    Que.te.sigan.fluyendo.las
    ideas.y.continues.inspirandote.

  3. espero k sigas continuamente pork ya ni me acordaba y ps por lo k lei terry es hermano de mina verdas??? bueno cuidate grasias bye

  4. gracias chicas, por seguir apoyandome en esta locura, y tratare de escribir lo mas seguido que se pueda

  5. O.o ): Me dejaste de nuevo en suspenso, D:, yo kería saber más sobre Serena, Darien, Candy y Terry, DUDA: ¿De casualidad saldrán Seiys, Taiki y Yaten? XD Haría la historia más emocionante jajaja Actualiza ahora sí más pronto plisss…XD BYE

  6. jejeje, no se quiza si, o quiza no segun mis ideas se vayan formando, ni yo misma se que es lo que pasara

  7. esta bien ettretenida tu historia espero pronto leer otro de tus capitulos

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